Lección: 2ª de Samuel 6: 1 al 5. 1. David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil. 2. Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines. 3. Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. 4. Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca. 5. Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
Comentario general del contexto Bíblico: David intenta traer el arca a Jerusalén, 6:1-11: El arca había sido un trono ambulante, o como le llama James King West “un trono portable para el invisible Yahveh”. Durante el tiempo de Moisés y Josué, el arca era llevada delante de todo el pueblo por donde el pueblo iba, ella representaba la temible presencia de Jehovah. En Éxodo 25:10–22, se encuentran las instrucciones acerca de la construcción del arca, y se demuestra que el arca sería el lugar donde Dios hablaría a Moisés. El arca fue llevada delante del pueblo cuando salió del desierto de Sinaí (Núm. 10:33), cuando el pueblo cruzó el Jordán (Josué 3:3); y durante la conquista de Jericó, el arca fue cargada por los sacerdotes cuando éstos caminaron alrededor de la ciudad (Josué 6).
Durante el tiempo de la confederación tribal, el arca permaneció en varias localidades. En Jueces 20:27 se menciona que el arca permanecía por ese tiempo en Gabaa, en el territorio de Benjamín, cerca de Jerusalén. Durante el tiempo de Elí, el arca permanecía en Silo, en el territorio de Efraín.
El arca había sido capturada por los filisteos por algún tiempo, pero éstos se vieron obligados a devolverla a los israelitas. Después el arca había permanecido en Quiriat-jearim, bajo el cuidado de Elea-zar hijo de Abinadab. David, ahora, deseaba traer el arca a la ciudad capital, pero no le fue fácil traerla. David tomó a sus hombres y los trajo a Baala de Judá (otro nombre de Quiriat-jearim); éstos pusieron el arca sobre un carro nuevo y la sacaron de la casa de Abinadab. David y el pueblo se regocijaban por el arca con toda clase de instrumentos de madera.
En el camino, los bueyes tropezaron y Uza extendió su mano para detener el arca (el arca era carga-da con dos palos de madera que atravesaban dos anillos a cada lado del arca). Este acto le costó la vida a Uza, no se dice cómo murió Uza, posiblemente a consecuencia del accidente. David, se llenó de te-mor, y ya no se sintió digno de traer el arca a Jerusalén, y así la dejó en casa del geteo Obed-edom. Allí permaneció el arca por tres meses, durante los cuales Obed-edom fue bendecido por Dios.
La forma correcta de trasladar El Arca de Jehová debía trasladarse sobre los hombros de los sacerdotes y los levitas (específicamente del clan de los coatitas), utilizando dos varas de madera de acacia cubiertas de oro que pasaban a través de anillos fundidos en sus esquinas.
Instrucciones y reglas divinas para su transporte:
- No se tocaba: Estaba estrictamente prohibido tocar el Arca directamente; hacerlo conllevaba la muerte (como le ocurrió a Uza cuando intentó sostenerla).
- Sin carruajes ni ruedas: Transportarla en carretas o carros tirados por animales (como intentó hacer el rey David en su primer esfuerzo) iba en contra del mandato de Dios y traía consecuencias fatales.
- Las varas fijas: Las varas de transporte debían permanecer siempre dentro de los anillos del arca y no se tenían que quitar.
- Consagración: Los encargados de llevarla debían estar debidamente consagrados para cumplir esta tarea sagrada.
Si deseas profundizar, dime si te gustaría saber más sobre:
- El incidente histórico de David y Uza
- Lo que contenía en el interior del Arca
- El traslado final hecho por Salomón al Templo
Referencias Bíblicas sobre el Arca del Pacto: Números 7:9. «Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario.» Éxodo 25:15. «Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.»
Pensamiento sobre el Arca del pacto: Entonces aquí vemos que a los coatitas no les dio nada, ¿Por qué? Porque llevaban sobre sus hombros el servicio del santuario. Sabemos que los coatitas llevaban lo más sagrado sobre sus hombros, es decir la menorá, la mesa de panes, el altar del incienso obviamente el arca de la alianza, entonces a ellos no les tocó carro porque el mandato específico dice que ellos lo llevarían en sobre hombros, el Eterno también ordenó cuando se construyeran por ejemplo el altar de oro, el de bronce incluso el arca de la alianza que les pusieran unas barras cubiertas de oro para que por ahí pudieran ser transportados, entonces desde la misma elaboración se sabía de qué manera se iban a transportar, esto es importante por una historia que vamos a ver más adelante.
Bueno entre otras cosas que puede representar eso, tal vez los coatitas hubieran pensado “que mal que a los demás si les den carretas y a nosotros no”, sin embargo, tenemos que ser conscientes que esta es una enseñanza para todos aquellos que están en el ministerio, y es que en muchas ocasiones uno mismo debe llevar en sus propios hombros las cargas del ministerio, a veces hay pastores, líderes, personas que entran al ministerio con la expectativa de que les van a ayudar, de que la gente va a ofrendar de que la gente les va a tener que dar todo y no siempre va a ser así, aquí tenemos un ejemplo muy claro y yo creo que la perspectiva correcta es verlo como un honor, como un agradecimiento, como si nos lo mereciéramos, de pronto el Eterno quería trabajar esto en el corazón de los coatitas de que ellos tomaran conciencia que era un privilegio servir al señor y transportar las cosas más sagradas, no podían quedar a cargo de otra manera sino por la responsabilidad personal de llevarlo sobre sus propios hombros.
Hay una historia relacionada con este mandamiento, se encuentra en segunda de Samuel capítulo 6, es el momento en el que David decide justamente transportar el arca de la Alianza, trasladarla y él está feliz, es un momento grandioso, de fiesta la idea es introducirla a Jerusalén y entonces él ya tenía en su corazón llevar a cabo algo para el señor, el Templo, levantar el tabernáculo en Jerusalén, pero fíjense lo que dice el relato:
Qué tremendo momento se vivió ahí, de un furor, de un éxtasis, una alegría intensa, de pronto una tragedia, las cosas pueden cambiar así de la noche a la mañana, de un instante a otro, de un momento de alegría, ¿por qué está consecuencia tan drástica? Por no seguir las instrucciones, por no conocer a detalle lo que dice la ley, no sabemos si David no lo sabía o no lo tomó muy en serio o si Uza definitivamente no tenía conciencia se le hizo fácil, pensó en quedar bien al salvar el arca de que se cayera, pero esto no le agradó al señor, es una lección una vez más que nos reitera que Dios prefiere la obediencia a las danzas y la alegría muchas veces a las manifestaciones de gozo que podemos manifestar delante de Él en lugar de obedecer. Dice el verso ocho:
Así que esto es por no considerar primero la santidad del arca y segundo por no seguir las instrucciones, de eso se trata este mandamiento, es un mandamiento específico para los levitas, para los coatitas los cuales debían de transportar el arca sobre sus hombros. A veces queremos suplir la obediencia o las cuestiones específicas de Dios por medio de otras manifestaciones o de alegría o de otros servicios a Dios, pero Dios prefiere una obediencia sincera y leal.
Conclusión
Esta es una reflexión para todos para que pensemos seriamente en seguir las instrucciones que el Señor nos ha dado, si Dios te ha dado alguna instrucción, algún mandamiento en particular, síguelo al pie de la letra y tendrás mucha bendición.
La falta de celo, la negligencia y la apatía en el cumplimiento de los deberes sagrados o ministeriales se consideran, en diversas tradiciones espirituales y teológicas, faltas graves que acarrean consecuencias profundamente dolorosas, tanto para la vida espiritual del individuo como para la comunidad que lidera o sirve.
Consecuencias espirituales y comunitarias de la falta de celo
- Pérdida de la unción y estancamiento espiritual: Cuando los ministerios o tareas sagradas se realizan por mera rutina o con desgano, la conexión espiritual se debilita. Esto priva al servidor de la gracia y el respaldo divino, convirtiendo lo sagrado en una carga monótona.
- Escándalo y desvío de la comunidad: Un liderazgo o servicio tibio desmotiva a los fieles. La falta de fervor genera un vacío moral y espiritual que suele confundir, alejar o apagar la fe de quienes buscan guía.
- Fracaso en la misión encomendada: Las tareas sagradas exigen un compromiso integral. Realizarlas sin el debido celo conduce inevitablemente a la ineficacia pastoral, impidiendo que el mensaje y la ayuda espiritual cumplan su propósito transformador.
- Juicio y corrección divina: En las Sagradas Escrituras y la teología clásica, la tibieza y la negligencia en los asuntos de la divinidad reciben severas advertencias. Se recuerda que el servicio a lo sagrado exige reverencia, temor y una entrega total.
Referencias Bíblicas sobre la negligencias y falta de celos por la obra de Dios: Jeremias 48:10. «Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere de la sangre su espada.»
Malaquias 1:14. «Maldito el que engaña, el que, teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.»
Apocalipsis 3:15 y 16. «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.»
Ezequiel 34: 2 y 3. «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.»
1er Titulo: Propósitos bien intencionados, pero sin la guía del Señor. Versículos 1 y 2. David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil. Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines. (Léase: 1ª de Samuel 13: 9 al 13. Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. ▬ Proverbios 16:9. El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.).
Propósitos bien intencionados, pero sin la guía del Señor: Los propósitos bienintencionados que carecen de la guía del Señor a menudo conducen a esfuerzos humanos vacíos, frustración o desvíos del verdadero camino espiritual. Aunque una intención sea noble, la perspectiva humana es limitada, mientras que la soberanía y la sabiduría divinas garantizan un impacto trascendental y alineado con un propósito superior.
Diferencias clave: Esfuerzo propio vs. Dirección divina
| Característica | Propósito sin guía divina | Propósito con la guía del Señor |
| Origen | Deseos, emociones o lógica humana | Oración, revelación y la Palabra |
| Motivación | Buscar la autosuficiencia o el aplauso | Glorificar a Dios y servir al prójimo |
| Resultado | Cansancio espiritual y frutos temporales | Paz interior, perseverancia y frutos eternos |
| Reacción al obstáculo | Frustración, abandono o ansiedad | Confianza, paciencia y fe |
El peligro de la autosuficiencia buenas intenciones
Cuando las personas avanzan basándose únicamente en sus buenas intenciones, se exponen a varios riesgos espirituales y emocionales:
- El agotamiento espiritual: Confiar en las fuerzas propias genera una carga pesada que termina en fatiga extrema o burnout. (El síndrome de burnout (o síndrome de desgaste profesional) es un estado de agotamiento físico, mental y emocional causado por el estrés laboral crónico que no ha sido manejado con éxito.) 1ª Reyes 19:1 al 4. «Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.»
- Caminos equivocados: Proverbios 14:12. (Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte). advierte: «Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte». Una buena idea no siempre es una idea respaldada por el Creador.
- Falta de trascendencia: Las obras hechas bajo el criterio puramente humano carecen del poder transformador que solo el Espíritu Santo puede otorgar. Eclesiastés 1:2 y 3. «Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?»
Cómo alinear tus propósitos con el Señor
Para transformar una buena intención en un plan respaldado por la fe, se sugiere seguir estos pasos:
- Someter el deseo en oración: Presentar cada anhelo ante Dios, estando dispuesto a recibir un «sí», un «no» o un «espera».
- Consultar las Escrituras: Validar si el propósito se alinea con los principios y mandamientos bíblicos.
- Buscar consejo sabio: Compartir los planes con mentores espirituales o personas de fe madura.
- Aceptar la soberanía divina: Estar abierto a cambiar el rumbo si las puertas se cierran o si se siente una falta de paz interior.
Referencias Biblica: Romanos 8:14. «Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.»
Gálatas 5:16 y 17. «Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.»
Los Hechos 16:6 y 7. «Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió.»
Comentario de Proverbios 16:9. En el v. 9 se repite la enseñanza central del v. 1, en que Dios es soberano por sobre el hombre. Aquí el hombre “calcula” intensamente (la forma de piel para intensificar la acción del verbo) su vida o conducta (e.g. camino). Pero Dios es responsable (el sentido de la forma verbal hiphil) por la dirección de los pasos del hombre (ver a Sabiduría de Amen-em-opet: “Una cosa son las palabras que los hombres dicen y otra lo que el dios hace”).
Comentario de 1ª de samuel 13:9. El primer fracaso de Saúl, 13:8–15. Fue una tremenda prueba para Saúl. Evidentemente fue a Gilgal por obediencia a las indicaciones de Samuel (ver 10:8). El esperó obedientemente los siete días. Hasta aquí todo está bien. Pero se olvidó que Samuel le había dicho “hasta que yo venga a ti”. Y por cuanto Samuel no llegó, Saúl no tenía que haber hecho nada. [PAG 103] Siente la presión y cede a la tentación. Hizo sacrificar el holocausto y antes de que pudiera sacrificar las ofrendas de paz, aparece Samuel. Solo el sacerdote podía oficiar al ofrecer sacrificios (Núm. 3:10). Si Saúl lo hizo, era culpable de gran pecado. Si instruyó a un sacerdote que lo hiciera, lo que es más probable, igualmente actuó en desobediencia. Tenía a Ahías con él más adelante en Gabaa (14:3). Quizás en este momento estuvo con él en Gilgal. Pero como fuera, Saúl hizo mal.
Samuel viene con la pregunta: “¿Qué has hecho?” Es una pregunta muy antigua. Dios le hizo a Eva la misma (Gén. 3:13) y también a Caín (Gén. 4:10). Es una pregunta que anima la confesión de pecado y el arrepentimiento. Pero Saúl ni confiesa su error ni se arrepiente. Al contrario, le echa la culpa al pueblo y a Samuel mismo. Dice el v. 11: Cuando vi que el pueblo se me dispersaba y que tú… El pronombre “tú” está en una posición de énfasis en hebreo. ¡Tú tienes la culpa Samuel! [PAG 104] Incluso explica que la situación le obligó a hacerlo. Dice me vi forzado en el v. 12, como si no lo quisiera hacer, pero fue obligado a ello. No quiso reconocer que se había equivocado.
Había actuado locamente o neciamente (v. 13). La palabra en el hebreo quiere decir portarse mal, pero la impresión que nos deja es que lo produce una falta de firmeza, de fuerza y de decisión. Como Eclesiastés 10:1, fue una pequeña locura (misma palabra). Pero dio mal olor al honorable. Y como con-secuencia, Samuel le anunció que su reino no sería firme. ¡Su reino se parecería a él mismo! Ningún hijo suyo se sentaría sobre su trono para hacerlo durar. El corazón duro no agrada a Dios ni puede durar mucho. Dios buscaría al hombre que anduviera según su corazón. Y aunque en este momento no se sabía, ese hombre sería David (Hech. 13:22). Dios busca a pastores también “según su corazón” (Jer. 3:15). Según el pasaje en Hechos, esto significa “hacer la voluntad de Dios” (o voluntades, como es en gr.). Y con esto Samuel subió a Gabaa de paso a su casa. Probablemente quiso animar a Jonatán y a los soldados con él o informarles acerca de lo acontecido en Gilgal.
2° Titulo: Modernismo que aparta de la verdadera voluntad de Dios. Versículo 3. Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. (Léase: Jeremias 6:16. Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. ▬ 1ª de Crónicas 15:15. Y los hijos de los levitas trajeron el arca de Dios puesta sobre sus hombros en las barras, como lo había mandado Moisés, conforme a la palabra de Jehová.).
Referencias Bíblicas: Jeremias 17:5. «Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.»
Romanos 12.2. «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.»
¿Cuál debe ser la opinión de un cristiano respecto al modernismo?: El modernismo surgió a finales del siglo XIX y principios del XX, debido a algunos cambios importantes en el mundo, como el auge de las sociedades industriales, el desarrollo de ciudades más grandes y pobladas, y la terrible tragedia de la Primera Guerra Mundial. Debido a una combinación de estos y otros factores, la gente de la sociedad occidental empezó a pensar y a creer de forma diferente, y este cambio de perspectiva ha sido etiquetado como «modernismo» por historiadores y filósofos. El escepticismo religioso y el ateísmo son características distintivas del modernismo. Sigmund Freud, que habló de los impulsos de la mente inconsciente, y Friedrich Nietzsche, que creía que la «voluntad de poder» humana era importante en la evolución del hombre, influyeron en el auge del modernismo, y sus ideas siguen contribuyendo a conformar la cultura actual.
El modernismo puede verse más claramente en el mundo del arte y la literatura, donde impulsó una ruptura total con los estilos y formas del pasado. El «arte moderno» rechazó el realismo y el pensamiento objetivo y empezó a inclinarse hacia la expresión del mundo subjetivo e interior. Predominaron los estilos de escritura de corriente de conciencia y las formas abstractas de pintura. La autoconciencia y la expresión de uno mismo se convirtieron en temas principales en el arte, como lo habían sido en la vida.
Un cristiano debe considerar el modernismo desde dos ángulos: en primer lugar, el modernismo proporciona una pista para comprender a la humanidad. El modernismo es el intento de la humanidad de comprenderse a sí misma y a la vida humana sin la ayuda de la revelación de Dios. Su rechazo de Dios y su concentración en el yo, son el resultado de la adopción de la falsedad por parte de la sociedad. Los cristianos deben ser embajadores de Cristo, diciendo la verdad a un mundo perdido y engañado por Satanás. Un cristiano debe tratar a los atrapados en la falsedad con dulzura, con oración y diciendo la verdad con amor (2 Timoteo 2:24-26; Efesios 4:15. sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.).
En segundo lugar, el cristiano debe considerar el modernismo como un paso más hacia el cumplimiento de las profecías de la Biblia. Pablo dice que en los últimos tiempos la gente «solo tendrá amor por sí misma» (2ª Timoteo 3:3. sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno.). Pedro menciona que un sello distintivo de los últimos días será la presencia de «burladores» y escépticos (2ª Pedro 3:3. sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias), y Judas hace eco de la advertencia (Judas 1:18. os que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.). El modernismo, con su énfasis en la autoexpresión y la autorrealización y su rechazo de Dios, ha acercado mucho más a la humanidad al juicio final.
Una vez más, el cristiano debe considerar el modernismo como la expresión del intento del hombre de comprenderse a sí mismo y como el cumplimiento parcial de la profecía. Los cristianos deben enfrentarse a la cultura influida por el modernismo con valentía y verdad. Los hijos de Dios deben utilizar su talento e inteligencia para influir en la cultura, con el arte, la literatura, la filosofía y la ciencia basados en la verdad de Dios. Debemos negarnos a mantener encubierta nuestra luz (Mateo 5:14-16. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.). Esto significa inyectar el pensamiento cristiano en la cultura, en lugar de guardarlo para nosotros, para que solo lo disfruten otros como nosotros.
Advierta: En cambio, muchos cristianos simplemente relegan las aseveraciones exclusivas de Cristo con silencio embarazoso. Peor aún, algunos en la iglesia – incluyendo algunos de los líderes más conocidos de evangelismo – han comenzado a sugerir que tal vez la gente pueda ser salva sin conocer a Cristo. (1ª Juan 5:11-12. «Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.»).
El modernismo entro a la iglesia para ser estrago, ya que hoy no aceptan la sana doctrina, el mensaje verdadero de Cristo, sino que endulzan el mensaje, lo suavizan para que la almita no se hiera y se valla con temor que deje de ofrendar para la iglesia, pero la palabra hay que predicar, para que tengan un arrepentimiento verdadero a Dios y lo busquen de todo corazón. Esa es la advertencia contra el modernismo de hoy. (Tito 2:1 y2. «Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia»).
3er Titulo: Motivación humana en el servicio a Dios produce emoción momentánea. Versículos 4 y 5. Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca. Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. (Léase: Proverbios 14:12 y 13. Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Aun en la risa tendrá dolor el corazón; Y el término de la alegría es congoja. ▬ Romanos 12:2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.).
Motivación humana en el servicio a Dios produce emoción momentánea: El servicio a Dios que se apoya únicamente en la motivación humana o en el entusiasmo carnal produce una emoción momentánea, la cual se desvanece rápidamente ante las pruebas, la rutina o la falta de reconocimiento. Cuando la labor espiritual depende de cómo nos sentimos en el momento, el compromiso se vuelve inestable y pasajero.
Advierta: en este pasaje del contexto de la motivación humana, se esta moviendo el arca de un lugar a otro, no como Dios lo estableció, por eso cuidado como estamos llevando el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, ya que Dios no exige llevar una vida sin mancha y sin arruga, Santa. (Efesios 1:4. «según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.»). 1ª Pedro 4:4. «A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan».
Romanos 12:2. No se amolden sino sean transformados (12:2)
En el versículo 1, Pablo describe el qué de la vida cristiana (ofrécete a ti mismo como un sacrificio a Dios), y en el versículo 2 describe el cómo (negarse a amoldarse al mundo actual y dejarse transformar por el Espíritu). Los dos aspectos interdependientes de la vida sacrificada involucran tanto lo negativo (no se amolden) como lo positivo (sean transformados). Los eruditos solían definir “amoldar” (syschēmatizō) como el lado externo que trata con las apariencias y “transformar” (metamorphoō) como el lado interno y poderoso, pero eso ha sido refutado. El primero significa modelarse según otra persona o cosa; J. B Phillips traduce esto de forma correcta: “no dejes que el mundo te apriete en su molde”, como lo dice la NTV, “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo”.
Las fuerzas del “mundo actual” (el tiempo en que reina el pecado, 5:21; 7:17, 20, 23) están invadiendo y ganando control, obligando a creyentes y no creyentes a amoldarse a sus ideales: el consumismo, el deseo de estatus y éxito, el principio del placer, el sexo y la buena apariencia, etc. Pedro describe este proceso en 1 Pedro 4:4, la gente de este mundo “les parece extraño que ustedes ya no corran con ellos en ese mismo desbordamiento de inmoralidad, y por eso los insultan”. Esta es una excelente definición de la presión de grupo. La única solución viable es rechazar y recurrir al Espíritu para que la fuerza se eleve por encima de la presión. También debemos asegurarnos de que nuestros amigos más cercanos sean creyentes sólidos que estarán allí para agregar su fuerza en nuestro momento de debilidad (Hebreos 12:12–13).
El antídoto contra amoldarnos al mundo es: “sean transformados por la renovación de su mente”. Hay un sentido pasivo aquí en donde el poder transformador es el Espíritu Santo, que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser y nos da forma. Una nueva creación (2Co 5:17). El término griego (metamorphoō) nos ha dado en español metamorfosis, que significa “cambiar paso a paso” a una nueva criatura en Cristo como un presagio de lo que seremos por toda la eternidad. El Espíritu es el agente de cambio, nos permite vencer la tentación y vivir victoriosamente al servicio de Dios. Este es un evento trinitario, parte del proceso por el cual nos convertimos en hijos de Dios semejantes a Cristo (Efesios 4:13) y llenos del Espíritu (Ro 8:5–17).
Pablo describe este proceso como “la renovación de su mente”, lo que significa que nuestra forma de pensar es renovada (literalmente “hecha nueva una y otra vez”) por el Espíritu, un proceso de por vida en el que nuestro pensamiento es rescatado de la influencia del mundo y reprogramado para “pensar en las cosas de Dios” (Marcos 8:33). Hay mucho en Romanos sobre la mente. Según Romanos 1:18–32, la mente es el centro de la depravación, y en 7:23, 25, la mente es la esfera de batalla entre el deseo de servir a Dios y la tendencia carnal al pecado. En 8:5–7 esta guerra tiene lugar en la mente entre la carne y el Espíritu. Pero la mente también es el lugar donde se encuentra el crecimiento espiritual. Allí tomamos decisiones que determinan nuestra dirección espiritual y nuestro destino.
La conducta continua de cada uno de nosotros se basa en nuestra reacción a las aportaciones tanto del mundo (v. 1) como del Espíritu (v. 2). Podemos etiquetar este conflicto como “control mental versus la mente controlada por el Espíritu”. Esto determina si vivimos vidas de derrota espiritual (7:14–25) o de una victoria cristiana (8:1–8, 37). De hecho, este es uno de los propósitos principales de la comunión cristiana, que contrarresta las tentaciones del mundo.
El propósito (eis to, “para que”; “así”) de la renovación de nuestra mente es para que podamos “comprobar cuál es la voluntad de Dios”. El verbo significa examinar algo para vivir de acuerdo con ello, involucra al discernimiento y la práctica. Observamos lo que nos da la fuerza para superar estos problemas terrenales y decidir seguir lo que realmente nos ayuda. La “voluntad de Dios” connota la dirección y orientación que proviene de Dios, esa dirección moral y ética con respecto a los pensamientos y conducta cristiana que son adecuados ante él.
La voluntad de Dios es “buena, agradable y perfecta”. Debemos buscar la voluntad de Dios porque siempre será la mejor para nosotros (8:28). Mientras busquemos lo que sea conveniente y ventajoso, nos quedaremos cortos y nos desanimaremos. Solo cuando Dios está a cargo y estamos siguiendo sus mandamientos podemos estar seguros de que estamos haciendo lo correcto. El significado de “agradable” es difícil de determinar. En el versículo 1 “agradar a Dios” significa que buscamos complacerlo en todas las cosas. ¿Esta palabra hace eco de esa idea (como la mayoría de los estudiosos creen), o va en otra dirección, lo que nos agrada? Tiene mucho sentido decir que a medida que complacemos a Dios, él nos complace. Dado que los otros dos están dirigidos a nosotros, la voluntad de Dios es buena para nosotros y perfecta para nosotros, podemos decir que, como la voluntad de Dios trabaja en nuestras vidas para lograr lo que es perfecto, esto nos es agradable.
PARA LA HONRA Y GLORIA DE DIOS.


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