LECCIÓN: 1ª de Samuel 28:11 al 14. 11. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. 12. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: 13. ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 14. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia.
Comentario del contexto: Saúl advertido de lo porvenir, 28:11–14. La adivina evoca el espíritu de Samuel, pero cuando aparece, se asusta y grita. No era lo que ella esperaba. La encantadora o médium sabía tener una relación con su espíritu familiar, en espíritu malo o sea demonio, que tendría que ver especialmente con ella. Este no apareció, sino que vio otra forma, completamente extraña. Le infundió temor. En su estado de clarividencia reconoció a Saúl o quizás Samuel se refirió a él por nombre para que la adivina supiera quién era. Aunque Saúl no había visto nada todavía, su trama de engaño se hizo pedazos. El ser humano no engaña a los espíritus, sean buenos o sean malos. Pero los espíritus malos procuran engañar a los seres humanos (Apoc. 12:9).
La adivina vio un “ser divino” (lit. dioses) que subía (verbo singular). Cuando esta palabra plural (dioses) se usa con verbos singulares se puede referir a dioses falsos, ángeles u otros seres sobrenaturales. Probablemente aquí se refiere al último, como traduce la versión Berkeley: “una forma parecida a un dios”. Por la descripción Saúl le reconoció como Samuel (ver 1 Sam. 2:19 y 15:27 donde identifica su manto que vestía en vida). En este momento Samuel evidentemente habló directamente a Saúl dejan-do fuera a la médium. La conversación que sigue excluye a la adivina, algo inusitado y no sigue el mol-de de un caso clásico del espiritismo. No forma ningún patrón para los que procuran justificar la práctica de comunicarse con los muertos por medio del espiritismo.
Se ha discutido mucho el caso de Samuel, si realmente era Samuel o si era un espíritu que le imitaba. Los judíos a través de los siglos, según Carroll, aceptaban el texto lit. como es. Y según el libro apócrifo Eclesiástico 46:20 dice: “Después de su muerte Samuel profetizaba y manifestó al rey su fin, y levantó su voz desde la tierra en profecía.” Josefo, el historiador judío, también acepta este pensamiento, que Samuel realmente apareció. Pero añade que Dios le envió y que no vino por la evocación de la adivina. La LXX parece verificar esto con su traducción de 1 Crónicas 10:13. Dice: “Así que Saúl murió por sus transgresiones, habiendo transgredido la palabra de Dios, no guardándola, por-que buscó a una adivina y Samuel el profeta le contestó…” Si así fuera, sería el único caso de ello en la Biblia y de ninguna manera establece la práctica o la posibilidad de evocar a los muertos. Jesús conversaba con Moisés y Elías en el monte de la transfiguración (Mat. 17) y evidentemente los tres apóstoles oían. Se les permitía entrar por un solo momento en el mundo celestial. Pero resultó para su bendición y no para maldición como en el caso de Saúl.
Algunos señalan el hecho de que Samuel le indicó que al día siguiente estaría con él, pero que real-mente serían tres días. De esta manera piensan probar que no hubiera sido Samuel porque él hubiera dicho la verdad. Parece, sin embargo, que fue al día siguiente que Saúl y sus hijos murieron. El relato del cap. 29 es algo que hubiera pasado antes o mientras y no es necesariamente cronológico. Saúl además no vio nada simulado o ficticio en su encuentro con Samuel. Al contrario, el mensaje de Samuel, como siempre, le dejó postrado y sin fuerzas. Saúl, por querer saber lo que no le tocaba saber, consultó a una encantadora y pagó con su vida el precio de su transgresión según la ley.
ENTENDIMIENTOS PREVIOS:
»1. En el pasaje nunca se devela que el agente que habla con Saúl sea un demonio. Por lo tanto, todo aquél que asegure que ésta sea la respuesta definitiva, a pesar de dar muchos argumentos bíblicos, estará siempre equivocado, pues el pasaje nunca lo dice. La idea de que se trata de un demonio surge de la especulación y de la idealización.
»2. En la Biblia, no hay ningún otro pasaje o cita textual que nos revele que aquél espíritu era en realidad un demonio, por lo que no existe complemento escritural para asegurarlo. Nuevamente, la idea del demonio surge del ideal del interprete.
»3. Tanto en el hebreo, como en las múltiples versiones del español, se menciona al espíritu con el nombre propio «Samuel»: «Y viendo la mujer a Samuel» (v.12); «Saúl entonces entendió que era Samuel» (v.14); «Y Samuel dijo a Saúl» (v.15); «Entonces Samuel dijo:» (v.16); «y tuvo gran temor por las palabras de Samuel» (v.20). Como vemos, el autor no parece interesado en dar a entender que se trataba de alguien aparte de Samuel, o algún espíritu haciéndose pasar por Samuel.
»4. Si nos apegamos al contexto inmediato, la Biblia dice textualmente que era Samuel. No hay nada en el pasaje que nos lleve a pensar que se trataba de otro agente.
»5. Si la Biblia es tan clara ¿De dónde entonces viene la controversia? pues del hecho de que, para muchos, es descabellado que Dios pueda mostrar su voluntad a través de una adivina. Más todavía cuando Dios mismo había prohibido, estrictamente, aquellas prácticas en Israel. ¿Pero no es acaso cierto que Dios también les prohibió matar, y luego él mismo les ordena matar? ¿Es esto una contradicción? por supuesto que no. Porque cuando Dios prohíbe matar lo hace dentro del contexto de la vida normal y cotidiana. Cuando manda a matar lo hace en un contexto diferente, de juicio y de guerra. En esta oportunidad no es distinto, Dios pudo usar el artificio de la hechicería porque estaba llevando a cabo un juicio. Dios no está dictando que ese sea el modo de vivir del pueblo. En todo caso, se trata de una excepción, no de la regla.
CLAVES DE INTERPRETACIÓN:
»1. Se debe considerar que Saúl ya estaba desechado por Dios. Dios no iba a cambiar su sentencia contra él. Ya su castigo estaba decretado. Dios no quiso ningún trato directo con Saúl. Por eso, no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.
»2. Se entiende que lo que Saúl quería era cambiar la voluntad de Dios, lo que él buscaba eran indicios o estrategias de cómo ganar la batalla. No aceptaba el designio del Señor. No había, por tanto, arrepentimiento en él. El pasaje es una narración completa del juicio divino siendo llevado a cabo, lo cual incluye el encuentro entre Samuel y Saúl.
»3. ¿Podríamos decir que Dios estaba usando un demonio para comunicar su verdad? el pasaje no lo sugiere para nada. Y en otros pasajes de la Biblia, vemos que Dios nunca se valió de demonios para proclamar la verdad. Antes, se los prohibía.
»4. Si esto se tratara de un demonio y el engaño de Satanás: ¿Podríamos decir que el demonio podría predecir el futuro con exactitud, tienen acaso estos espíritus presciencia como lo tiene Dios? Claro que no, en el libro de Job podemos ver como Satanás podía especular sobre la respuesta del siervo del Señor, pero Dios sabía con exactitud cuál sería la respuesta.
»5. Algunos otros sugieren que era imposible que un ser humano tenga tal poder de hacer volver de los muertos a alguien. Pero, nuevamente, se está ignorando el contexto. Todo está girando en base al juicio divino y sus designios. En simples palabras, quién está realizando todo esto es Dios. Además, si observamos con atención, ocurre algo extraño. La mujer parece quedar aterrada con lo que estaba viendo en ese momento. Leamos:
«Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.»
Esto parece indicar que, para la mujer, esto era algo totalmente nuevo. Su reacción, y además que, efectivamente, viera al espíritu de Samuel subiendo desde la tierra, confirma que esto es verdadero. Pues para ese entonces, las almas iban al Seol, sean justos o impíos, todos iban al lugar de los muertos. La mujer estaba acostumbrada a los espíritus demoniacos y a sus engaños, pero esta vez ella es la sorprendida.
»6. Otros también ponen como objeción, de que se trata de Samuel, el hecho de que el espíritu tenía forma corporal (como un anciano), y que llevara un manto encima. Pues las almas no tienen forma ni mucho menos vestimenta. Pero, obviamente, ya que estamos hablando del juicio de Dios, la idea era que a Saúl no le quepa duda de que se trataba de Samuel. Dios, muchas veces, habla o hace las cosas desde la perspectiva humana.
»7. ¿Tenemos alguna evidencia bíblica de lo que acabamos de decir? Claro que sí. Recuerden el monte de la transfiguración. ¿Quiénes se aparecieron y hablaron con Jesús? Pues Moisés y Elías. ¿Cómo supo Pedro que se trataba de ellos? obviamente porque vio sus características. Además ¿Podríamos decir que era Dios usando a demonios que se parecieran a Moisés y Elías? No, el texto es claro en decir que eran ellos, al igual que 1 Samuel 28 es claro en decir que es Samuel quien aparece a Saúl.
»8. Por otro lado, decir que un demonio estaba interesado en engañar a Saúl, en este contexto, queda fuera de todo sentido.
CONCLUSIÓN: Como vemos, los indicios nos llevan a pensar que el argumento que se queda con que el espíritu si era el de Samuel, es muy plausible. Aún así, si alguien todavía quiere seguir creyendo que se trata de un demonio, puede hacerlo. Esto no es algo fundamental ni contradice pasajes o doctrinas de la Biblia. Lo que se ha demostrado en este post es que, creer lo que el pasaje dice textualmente, que se trataba del Samuel verdadero, tiene mucha coherencia bíblica. Gracias por tu atención a este escrito, por favor compártalo para bendición de otros. (https://pastorjonatan.com/).
1er Titulo: La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo. Versículo 11. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. (Léase: Levítico 19:31. No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.; Los Hechos 19:13. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.).
Definición de espiritismo: m. Creencia en que, a través de un médium, o de otros modos, se puede comunicar con los espíritus de los muertos.
Sinónimo: ocultismo, esoterismo, misticismo, hechicería, parapsicología.
- Fil. Doctrina fundada por A. Kardec en 1857, que estudia la naturaleza, origen y destino de los espíritus, y sus relaciones con el mundo corporal.
La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo: La afirmación «La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo» se alinea con las enseñanzas cristianas tradicionales, que ven el espiritismo como una práctica incompatible con la búsqueda de Dios, favoreciendo en su lugar la oración, la lectura bíblica y la guía de directores espirituales aprobados, ya que el espiritismo implica comunicarse con espíritus (no necesariamente Dios) a través de médiums, algo que las iglesias ven como peligroso y una posible puerta a influencias engañosas, no divinas.
Deuteronomio 18:10-12 «No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.»
(Buscando la dirección de Dios.): «Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11).
«Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.» (Proverbios 3:5-6)
La Biblia claramente prohíbe el espiritismo. El pueblo de Dios está llamado a no tener ningún contacto con los espíritus. Las sesiones espiritistas y la necromancia son actividades de ocultismo prohibidas por Dios (Levítico 19:31; 20:6; Gálatas 5:20; 2 Crónicas 33:6). El hecho de que el espiritismo coloque lo oculto bajo un velo de «ciencia», no hace ninguna diferencia. Los espíritus con los que el espiritismo tiene algo que ver, no son humanos; la Biblia dice que los espíritus de los hombres enfrentan el juicio después de la muerte (Hebreos 9:27), y no hay nada en las escrituras que sugiera que los espíritus regresan a la tierra de los vivientes, por alguna razón o en cualquier forma. Sabemos que Satanás es un mentiroso (Juan 8:44). La conclusión racional de las escrituras, es que cualquier contacto que los espiritistas tengan con las «almas de los muertos», es realmente un contacto con demonios disfrazados (Apocalipsis 12:9). El espiritismo no es compatible con la Biblia y es espiritualmente peligroso. «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Pedro 5:8).
Levítico 19:26-31. Aquí se enseña una vez más la necesidad de que el pueblo de Dios se mantuviera separado de las costumbres paganas. En 19:26-28 se habla dei culto a los muertos. Además, se repite la prohibición de consumir carne con sangre (cf. Lv. 17). La adivinación y la hechicería también estaban prohibidas. Siempre ha sido una tentación buscar algún camino alternativo para conocer el futuro y tratar de dominar a la naturaleza y a otras personas para provecho personal. La magia ofrecía esos atajos, pero Dios les exhortaba a vivir por fe, confiando solo en Él, y a mantenerse fieles a lo que les había revelado, también en los tiempos de incertidumbre o de “silencio divino”.
En 19:27-28 se legisla contra cortarse el cabello y el cuerpo (cf. 21:5; Dt. 14:1; Job 1:20; Is. 22:12). Seguramente se refiere en primer lugar a las prácticas paganas relacionadas con el culto a los muertos, pero también era un llamado a vivir conforme al orden creado por Dios. Desfigurarse en cualquier forma era atentar contra “propiedad divina» (cf. Dt. 14:1-2). Pablo usó una línea similar de argumentación en 1 Corintios 6 al enseñar que el cuerpo de los creyentes pertenece al Señor (cf. 1 Co. 6:18-20).
Nadie podía entregar a una hija para la prostitución (19:29). Es posible que esto se hiciera ocasionalmente con alguna hija que perdiera la virginidad y, por tanto, no pudiera entregarse en matrimonio a cambio del pago correspondiente. Tal vez aquí también estaba prevista la situación en que se consagraba a una hija como prostituta para un culto de fertilidad pagano (cf. Ez. 23:37-39). Nada de eso era aceptable para Yahweh.
En 19:30 se recuerda la necesidad de guardar el Shabbat y reverenciar el Santuario, porque era la morada de Dios. Finalmente, en 19:31 se prohíbe la necromancia (espiritismo): los israelitas no podían consultar a los muertos.
Por tanto, quedaban proscritos los médiums, los hechiceros u otros practicantes de ocultismo.
Los Hechos 19:13. Fueron desenmascarados los falsos profetas (v.13). Este acontecimiento demuestra gráficamente cómo Dios desenmascara a los falsos profetas. Note esto:
=> Los exorcistas eran comunes a través de todo el mundo antiguo. Muchos eran vagabundos, viviendo como gitanos caminantes. Vivian una vida tipo circo, ganándose el sustento de las personas supersticiosas. Sintieron que el poder venia al usar el nombre de Dios en una fórmula. Los exorcistas judíos, por supuesto, usaban el nombre mismo de Dios.
=> Estos exorcistas o sacerdotes eran siete hijos de un sumo sacerdote o de un hombre estrechamente conectado con la familia de un sumo sacerdote.
Note cuán degenerados y de qué manera la familia había abandonado el alto llamado de Dios. Los sacerdotes eran llamados por Dios para servir a Su pueblo como sacerdotes. (¡Qué advertencia a cada ministro del evangelio! Puede caer en un terrible estado de degeneración.)
=> Estos sacerdotes usaron el nombre de Jesús en un hombre poseído por un demonio. La escena fue dramática porque el demonio usó la voz del hombre, reprendiendo a los falsos profetas por usar el nombre de Jesús en contra de él. El espíritu maligno les dijo que conocía a Jesús y a Pablo, pero ¿quiénes eran ellos? Y usó al hombre para asaltar a los falsos profetas por usar el nombre de Jesús en contra de él.
Ahora note un aspecto: un verdadero avivamiento, un verdadero movimiento del Espíritu de Dios, descubrirá a los falsos profetas. Los falsos profetas confiesan a Jesús y usan Su nombre en sus trabajos. Pero el poder no está presente, no el tipo de poder visto en un avivamiento verdadero. Un verdadero movimiento testifica del poder de Dios obrando.
2° Titulo: Engaños y mentiras de Saúl. Versículos 12 y 13. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. (Léase: Gálatas 6:7. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. ▬ Apocalipsis 21:8. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.).
Gálatas 6:7: Sembrar, Segar, Ministros, Maestros: ¿Por qué los creyentes deben hacer el bien a sus maestros? Se dan dos motivos muy sólidos.
▬ 1. Una persona puede ser engañada respecto de enfrentar el juicio de Dios. La palabra “engañada” (planasthe) significa descarriar. Algunos gálatas eran descarriados respecto de este tema. No compartían el ministerio de Pablo, convirtiéndose en críticos en lugar de apoyarlo. Y advierta a qué equivale atacar al maestro de Dios: equivale a burlarse de Dios. La palabra «burlado” (mukterizetai) significa rechazar a Dios. Al rechazar al ministro de Dios, al maestro que Dios les había enviado, los gálatas estaban rechazando a Dios. No solo se estaban burlando y rechazando al maestro de Dios, sino que se estaban burlando de Dios. Sin embargo, las Escrituras declaran en términos firmes: «Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Si un hombre siembra una vida…
- Que no está presente cuando el maestro enseña • Que no está prestando atención ni aprendiendo sobre lo que el maestro enseña • Que no traspasa lo que el maestro enseña • Que no participa con el maestro en su ministerio • Que no alienta a otros a aprender del maestro
…si un hombre muestra este rechazo, si da vuelta el rostro, rechaza y da vuelta el rostro a Dios. Y si rechaza a Dios, será rechazado por Dios. Lo que fuera que un hombre siembre respecto de su maestro, es lo que siega. Cargará con el juicio de su conducta hacia el maestro de Dios.
» a. Si mi creyente siembra corrupción a su carne, segará corrupción (v. 8). Si no escucha las advertencias de su maestro acerca de la lascivia de la carne, segará la lascivia de la carne. Será sorprendido por el atractivo, el empuje, las ansias, la pasión y la lujuria…
- De adorar como él desea hacerlo • De buscar su destino en la astrología y en la brujería en lugar de hacerlo en la oración • De vivir como le plazca • De buscar posición, poder y honor terrenal • De pelear con los demás como le plazca • De ir de parranda como le guste • De tener sexo ilícito • De acaparar • De buscar las cosas de este mundo
La lista podría seguir y seguir, pero el punto es bien comprendido. La carne perece. Envejece, muere y se pudre. Si una persona siembra para la carne, seguirá el rumbo de toda carne: morirá y enfrentará el juicio de Dios. Dios no será burlado. Sus maestros deben ser oídos y sus lecciones, aprendidas, puesto que enseñan su Palabra. Si un hombre rechaza al mensajero de Dios y elige sembrar para su carne, segará la carne y su destino: la muerte y el juicio. Dios no es burlado, no hay escapatoria.
“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Ro. 8:6-8)
“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Ro. 8:13)
“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (He. 9:27)
“Como yo he visto, los que aran iniquidad y siembran injuria, la siegan” (Job 4:8)
“El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, y la vara de su insolencia se quebrará” (Pr. 22:8)
“Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán” (Os. 8:7).
» b. Si un creyente siembras para el Espíritu, segará la vida eterna. Si escucha las exhortaciones del maestro sobre la salvación que se encuentra en el Hijo de Dios y en la vida que Dios espera que él viva, segará el Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios entrará verdaderamente en su vida y residirá allí. El Espíritu implantará la naturaleza divina de Dios dentro del
corazón del creyente, la naturaleza divina que vivirá ahora y siempre. El creyente podrá (se le dará la fuerza y el poder) para vivir una vida de…
- amor • gozo • paz • paciencia • benignidad • bondad • fidelidad • mansedumbre • control propio
Y lo más importante de todo, como ya se ha dicho, vivirá por siempre con Dios en los nuevos cielos y tierra.
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:14-15)
“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Jn. 3:36)
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24)
“El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará” (Jn. 12:25)
“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna” (Gá. 6:8)
Apocalipsis 21:8: El rechazo y el destino de la gente que será rechazada está claramente dicho. Qué lista tan trágica es. => Los temerosos o los cobardes: Los que no confiesan a Cristo porque temen lo que los demás podrían decir; los que temen dejar el mundo y negar el yo; los que temen tomar una posición por Cristo; los que temen ser compañeros o identificarse con los cristianos.
“A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32-33).
“Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Ro. 10:9).
“Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará” (2 Ti. 2:12).
“El temor del hombre pondrá lazo; más el que confía en Jehová será exaltado” (Pr. 29:25).
=> Los incrédulos: Los que no creen que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Salvador del mundo, los que rechazan a Jesucristo y su muerte en la cruz por sus pecados; los que profesan a Cristo, pero viven vidas hipócritas, que demuestran con su comportamiento pecaminoso que en realidad no creen en Él.
“El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Jn. 3:18).
“Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Jn. 8:24).
“El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Jn. 12:48).
“En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4).
“¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre” (1 Jn. 2:22-23).
=> Los abominables 0 contaminados: Los que son mundanos y viven vidas mundanas; los que estiran sus manos para tocar y probar las impurezas y lujurias del mundo; los que están manchados y contaminados con la mundanalidad; los que se rehúsan a separarse de los placeres y posesiones de este mundo y rehúsan volverse a Dios.
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lc. 21:34).
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:2).
“Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Co. 6:17-18).
“Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tit. 2:12-13).
“¡0h almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Stg. 4:4).
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Jn. 2:15-16).
=> Los asesinos: Los que matan y toman la vida de los demás.
“No matarás” (Éx. 20:13).
“Y Jesús dijo: No matarás” (Mt. 19:18).
“Porque No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor” (Ro. 13:9-10).
“Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno” (1 P. 4:15).
“Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él” (1 Jn. 3:15).
=>Los inmorales: Aquellos que son sexualmente impuros; los que cometen fornicación o tienen sexo antes del matrimonio; los que cometen adulterio u homosexualidad y otros actos sexuales que Dios prohíbe; los que miran y sienten lujuria, leen y sienten lujuria, piensan y sienten lujuria.
“0isteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt. 5:27-28).
“Y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en si mismos la retribución debida a su extravío” (Ro. 1:27).
“Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Ro. 13:14). ‘
“Los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Ef. 4:19).
“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 P. 2:11).
“Para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgias, disipación y abominables idolatrías” (1 P. 4:2-3).
=> Los que creen en brujerías: Los que creen en astrología, brujerías, adoración del diablo, espiritismo, lectura de manos, futurología y otras formas de falsa creencia que sostienen revelar y controlar la propia suerte, la vida y el destino.
“Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina” (1 Cr. 10:13).
“Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Is. 8:19-20).
“Asimismo destruiré de tu mano las hechicerías, y no se hallarán en ti agoreros” (Mi. 5:12).
“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías” (Gá. 5:19-20).
=> Los idólatras: Los que adoran ídolos, ya sea que han sido hechos con las propias manos o concebidos en la mente; los que tienen una imagen de cómo es Dios y adoran y siguen esa imagen en lugar de seguir el Dios revelado en las Escrituras; los que anteponen las cosas de esta tierra a Dios; los que dan su primera atención y devoción a algo o alguien que no sea Dios.
“Por tanto, amados míos, huid de la idolatría” (1 Co. 10:14).
“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría… los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gá. 5:19-21).
“Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idolatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios” (Ef. 5:5).
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia” (Col. 3:5-6).
“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8).
“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira” (Ap. 22:15).
=» Los mentirosos: Aquellos que dicen falsedades y no dicen la verdad; los que engañan y confunden a los demás; los que son chismosos y cuenteros y que hacen correr rumores.
“Pero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que jura por él; porque la boca de los que hablan mentira será cerrada” (Sal. 63:11).
“El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará” (Pr. 19:5).
“Que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría” (Is. 44:25).
“Pero los cobardes e incrédulos. Los homicidas, los fornicario y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.
Cualquier persona que no se arrepienta y se aparte de estas cosas, cualquier persona que no se vuelva a Dios pidiendo perdón por estas cosas, cualquier persona que no abandone estas cosas esa persona no entrará en el nuevo cielo y tierra. No será un ciudadano de los nuevos cielos y tierra. ¿Dónde va? Las Escrituras son claras.
“[Ellos] tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (v. 8).
3er Titulo: Postrarse ante cualquiera que no sea Dios es idolatría. Versículo 14. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. (Léase: Daniel 3:17 y 18. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. ▬ Apocalipsis 22:8 y 9. Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.).
Postrarse ante cualquiera que no sea Dios es idolatría: Sí, desde una perspectiva bíblica y teológica, postrarse ante cualquier ser o cosa que no sea Dios es idolatría, ya que la adoración y la reverencia más profunda son exclusivas para Él; cualquier otra inclinación es un sustituto que toma el lugar de Dios, violando mandatos como los de (Éxodo 34:14. Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.), (Deuteronomio 4:19. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.), y (Romanos 1:25. ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.). Es un acto de atribuir divinidad o adoración a lo creado en lugar del Creador, ya sea a estatuas, ídolos, o incluso conceptos que usurpan el lugar de Dios.
Daniel 3:17 y 18: La fe de ellos, 3:16–18. En esta porción se encuentra la respuesta de los tres jóvenes judíos mostrando un ejemplo de fidelidad y afirmando su dependencia de Dios. Sus palabras: no necesitamos nosotros responderte sobre esto (v. 16b) dan una idea de que para ellos era inútil discutir con palabras a un tirano enfadado. Además, testificaban de su fe al estar dispuestos a morir por sus principios. Creían que Dios tenía el poder y declaraban abiertamente su confianza en que él les libraría del horno de fuego ardiendo; y de tu mano … nos librará (v. 17). Daban fe de sus creencias a través de la firmeza de su decisión, cualquiera fuera el resultado, si es así (v. 17), y si no (v. 18); su fe era mucho más que una expresión ceremonial. Su fe y la convicción de que hacían lo correcto eran tan firmes que no requerían otra señal de parte de Dios. Hacían lo que Dios esperaba que ellos hicieran sin condiciones, sin fanatismo, sin jactancia, sin esperar ver un milagro y con mucha resolución. Sin arrogancia respondieron con la respuesta de los mártires (ver Jer. 26:15; Hech. 4:18, 19).
(22:8-9) El Apocalipsis, ▬ Adoración: El mensaje de Apocalipsis motiva la adoración. Cuando Juan oyó las profecías
de Apocalipsis, quedó tan asombrado que sintió un espíritu de temor y adoración. En realidad, cayó a los pies del ángel que estaba enviando el mensaje del Señor. Esta es la segunda vez que Juan hizo esto (Ap. 19: 10). Nuevamente, el ángel le reprochó a Juan. Le dijo que se levantara, puesto que los ángeles son solo siervos de Dios al igual que los hombres. Le dijo a Juan que adorara a Dios y únicamente a Dios.
Pensamiento 1: La gran tragedia es esta: Muchas personas están adorando a dioses falsos y tienen su propia idea de cómo es Dios. Son religiosos y han sido bautizados. Asisten a la iglesia y a veces sirven en la iglesia. Pero…
- rechazan a Jesucristo como el Hijo de Dios que murió por sus pecados.
- se niegan a vivir una vida divina y justa por Jesucristo.
- rechazan las Escrituras como la Palabra de Dios.
- rechazan Apocalipsis como la profecía del Señor, la profecía que revela lo que va a suceder en el fin de los tiempos.
“Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás” (Mt. 4:10)
“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Jn. 4:24)
“Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Ap. 14:7)
“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Cr. 16:29)
“Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor” (Sal. 95:6)
“Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra” (Sal. 96:9).
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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