Lección: 1ª de samuel 30:11 al 16. «11. Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua. 12. Le dieron también un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches. 13. Y le dijo David: ¿De quién eres tú, y de dónde eres? Y respondió el joven egipcio: Yo soy siervo de un amalecita, y me dejó mi amo hoy hace tres días, porque estaba yo enfermo; 14. pues hicimos una incursión a la parte del Neguev que es de los cereteos, y de Judá, y al Neguev de Caleb; y pusimos fuego a Siclag. 15. Y le dijo David: ¿Me llevarás tú a esa tropa? Y él dijo: Júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás en mano de mi amo, y yo te llevaré a esa gente. 16. Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá».
Comentario general del contexto bíblico: David persigue a los amalequitas, 30:9–19. Leyendo este relato, impresiona la fuerza y resistencia de David. Llegaron al tercer día de su marcha desde Afec y al descubrir la tragedia en Siclag, emprendieron inmediatamente una marcha forzada para perseguir al enemigo. Llegando al arroyo de Besor, unos 25 km. al sur, la tercera parte de su regimiento no pudo continuar. ¡Está exhausto! Se cree que este arroyo será el mismo que Ghuzzeh o Sheriah que corre una distancia, comenzando en el monte de Judá y desembocando en el mar Mediterráneo al sur de Gaza. Besor quiere decir “frío” en hebreo. Pero aun con las aguas frescas del arroyo, los 200 hombres exhaustos no podían más. La palabra agotados del v. 10 se usa solamente aquí en el AT. De la misma raíz es la palabra cadáver en hebreo o sea el cuerpo muerto. La LXX tiene aquí una palabra que se puede traducir “los extenuados”. Así se quedaron al lado del arroyo y David y sus 400 hombres siguieron hacia adelante.
Afortunadamente encontraron a un esclavo egipcio que los amalequitas habían dejado moribundo. Estaba enfermo y sin haber comido por tres días, ya estaba próximo a la muerte. David lo resucita dándole comida y agua, aun antes de saber quién era (v. 12). En el Salmo 9 David expresa su compasión por los menesterosos (especialmente en los vv. 12 y 18). Quizás es porque David mismo había experimentado aflicción y necesidad (v. 13). Y cuando uno ha sido consolado, puede consolar a los que están en cualquier tribulación (2 Cor. 1:4). En agradecimiento el egipcio consintió en guiarles hasta donde los amalequitas tenían su campamento. Puso una condición: que no le mataran ni le entregaran a su amo. Así que el hombre enfermo, abandonado y desprovisto de todo encontró con David la vida y la libertad. Es un lindo cuadro de lo que el Hijo de David, el Señor Jesucristo, nos provee cuando nos salva.
En su informe a David el egipcio mencionó que su incursión fue contra los quereteos, los judíos y los de Caleb. Esto corresponde al sudoeste, sur central, y sudeste del Néguev o sea el desierto. Fue una incursión amplia. Los quereteos servían a los filisteos y habitaban en la costa (ver Eze. 25:16). Lo más curioso es que hubiera entre ellos mismos los que luego servían fielmente a David (2 Sam. 8:18), siguiéndole aun en sus sufrimientos (2 Sam. 20:7). Los peleteos asociados con ellos quizás eran filisteos, pero seguramente extranjeros. Estos eran muy dedicados a David y cuando él murió no se mencionan más (1 Rey. 1:44 es la última vez).
David cae sobre los amalequitas emborrachados y los mata a todos menos 400 jóvenes que escaparon en camellos. El camello no era muy comúnmente empleado por los israelitas. Se lee más bien de las tribus nómadas usándolos para llevar cargas al cruzar los desiertos. Sin embargo, David comienza a usarlos al ser coronado rey de Israel (ver 1 Crón. 12:20). De ahí en adelante los mantiene siempre, siendo el encargado un ismaelita (1 Crón. 27:30). Es muy posible que viendo a aquellos 400 jóvenes escapando en sus dromedarios, David se dio cuenta de que estos animales le podrían ser útiles en el reino. Dios le había dicho a Saúl que matara hasta los camellos de los amalequitas (1 Sam. 15:3).
David libró a todos. Hay que notar que libró se usa dos veces (v. 18). Es la misma palabra usada por Dios en el v. 8 donde promete darle victoria. Aquí se recalca el hecho de que lo dicho por Jehovah se cumplió al pie de la letra. No puede ser de otra manera. La palabra de Dios es fiel y segura. Además, David recuperó todos los bienes. Quiere decir que los restauró a su dueño.
Actuando con misericordia hacia su prójimo: Actuar con misericordia hacia el prójimo implica sentir compasión genuina y realizar acciones concretas para aliviar el sufrimiento, superando la lástima con ayuda efectiva. Se manifiesta a través del perdón, la paciencia con los defectos ajenos, la escucha activa y la entrega generosa sin esperar nada a cambio.
La misericordia no se limita a no juzgar, sino que conlleva una participación activa en el bienestar del otro, uniendo la compasión con el servicio amoroso. Además, se considera una forma de imitar la paciencia de Dios, perdonando a quienes nos ofenden como somos perdonados.
Hacer misericordia en la Biblia es una acción activa de amor, compasión y lealtad (en hebreo hesed) que imita el carácter de Dios, perdonando y ayudando al necesitado sin que lo merezca. Implica compasión en acción, no solo un sentimiento, abarcando el perdón, la bondad constante y el socorro a los desamparados.
Acciones Prácticas de Misericordia:
- Perdonar: Dejar atrás rencores y ofensas para restaurar relaciones.
- Soportar con paciencia: Tolerar los defectos y peculiaridades de los demás sin enojarse.
- Escuchar: Ofrecer escucha activa y sin prejuicios, reconociendo la humanidad del otro.
- Ayudar al necesitado: Brindar apoyo físico, material o emocional a quien lo necesita, actuando como un «buen samaritano».
- Consolar: Aliviar la tristeza y soledad de quienes atraviesan momentos difíciles.
Referencias bíblicas:
«Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.» (Miqueas 6:8).
«Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.» (Mateo 9:13).
«Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.» (Santiago 2:13).
«Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.» (Colosenses 3:12).
1er Titulo: Actuando generosamente sin acepción de personas. Versículos 11 y 12. Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua. Le dieron también un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches. (Léase: Efesios 4:32. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. ▬ San Lucas 6:36. Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. ▬ Proverbios 11:25. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.).
Comentario de Efesios 4:32. (4:32) Creyente, camino: El creyente debe colocarse la vestidura de un hombre nuevo. Francamente, este versículo habla por sí mismo con más energía que cualquier comentario que pudiera hacerse.
▬ 1. La palabra “benigno «significa gentil, cuidadoso, dispuesto a ayudar, cortés, bueno, útil, dador y derramar favores sobre la gente. Es lo opuesto a ser negligente, duro, agudo, resentido y rencoroso. Los creyentes son hermanos en el Señor.
“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” (Ro. 12:10).
“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia” (Col. 3:12).
▬ 2. La palabra “misericordiosos” significa mostrar compasión, misericordia, comprensión, amor, ternura y calidez. Significa estar consciente de los dolores y sufrimientos, de los problemas y dificultades, de las emociones y el estado mental, físico y espiritual de una persona.
“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt. 5:7).
“Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lc. 6:36).
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Jn. 13:35).
“El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno” (Ro. 12:9).
“Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros” (1 Ts. 3:12).
“Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro” (1 P. 1:22).
▬ 3. La palabra “perdonándoos” significa ser gracioso con una persona, perdonarlo por algo que hizo mal. Advierta que la persona ha hecho algo malo, nos ha dañado y nos ha ocasionado dolor. Pero el mandamiento sigue siendo perdonarlo.
▬ 4. El motivo por el cual debemos perdonarnos los unos a los otros es porque Dios nos ha perdonado No importa cuánto una persona ha hecho en nuestra contra, no se acerca a lo que hemos hecho en contra de Dios. Sin embargo, Dios nos ha perdonado. ¿Por qué? Por Cristo. Jesucristo murió por nosotros, murió para que nuestros pecados fueran perdonados. Por lo tanto, Dios nos perdona. No importa lo que hayamos hecho. Dios nos perdona cuando queremos perdón. Él nos perdona a pesar de haberlo rechazado, maldecido, ignorado, rechazado y rebelado en su contra.
El punto es este: Debido a lo que Cristo ha hecho por nosotros, debemos perdonar a los demás sin importar lo que hayan hecho.
“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños” (Mt. 11:25).
“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien. y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lc. 6:35-36).
“Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale’
(Lc. 17:4).
“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también 3 perdonó a vosotros en Cristo” (Ef. 4:32).
“Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera
que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotras’
(Col. 3:13).
Comentario de San Lucas. (6:35-36) Recompensa: la recompensa por vivir como Jesús manda es desafiante. El creyente obediente recibirá una triple recompensa.
▬ 1. Recibirá una gran recompensa. Todo lo que el creyente sufre y pierde en la tierra le será restaurado. Pero note que lo perdido no solamente será restaurado, sino que recibirá mucho más de lo perdido. Recibirá una enorme recompensa por haber obedecido al Señor y por haberse sacrificado para suplir las necesidades de un mundo moribundo. ¿En qué consistirá la gran recompensa? Consistirá en al menos dos cosas: vida eterna y la herencia de todo lo que tiene Dios el Padre.
«De cierto, de cierto os digo: él que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida» (Jn. 5:24).
«Para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos de la vida eterna» (Tit. 3:7).
«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros» (1 P. 1:3-4)
«Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo» (Mt. 25:34. Véase Estudio a fondo 3-Mt. 19:23-24.)
Dicho de manera sencilla el creyente recibirá tanto la vida eterna como una herencia por haber obedecido a Cristo y haber servido tan sacrificialmente mientras estaba en la tierra. El creyente tendrá parte en la gloriosa obra que Dios ejecutará en los nuevos cielos y la nueva tierra, una obra que continuará de gloria en gloria.
▬ 2. Será un hijo del Altísimo, de Dios mismo.
«Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que están bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba Padre!» (Gá. 4:4-6).
«El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados» (Rom. 8:17-17).
▬ 3. Actuará como un hijo de Dios. ¡Qué privilegio! ¡El privilegio de conducirse realmente como Dios! ¡El privilegio de demostrar y hacer misericordia! Actuar como actúa Dios, ser misericordioso como Dios es misericordioso, será de enorme beneficio para nosotros. Nos dará una gran seguridad y confianza interior.
«Y ahora, hijitos, permaneced en Él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de El avergonzados» (1 Jn. 2:28).
Comentario de Proverbios 11:25. El tema que sigue en el v. 25 es el de un hombre que liberalmente da al prójimo. Será prosperada traduce la palabra dashen 1878, que significa “ser gordo” (ver 13:4; 15:30; 28:25), una referencia a la prosperidad. En este mismo sentido, se completa el paralelismo sinónimo con una metáfora que viene de una tierra árida donde los derechos al pozo o la vertiente determinaban la sobrevivencia, y por ende el éxito (ver Gén. 26:18–22 para una escena de lucha sobre algunos pozos de agua; Gén. 29:2 para un pozo “público”). Así “dar agua” era uno de los gestos máximos de generosidad en el Medio Oriente. En este mismo sentido, las palabras sacias y será saciado interpretan el espíritu del texto literal: “Y el que da agua o riega, él mismo será regado o saciado con agua.” Entonces, el concepto del versículo es mostrar que el hombre generoso puede tener la seguridad de que su generosidad no va a perjudicarlo. Al contrario, la generosidad apropiada aumenta el valor de sus bienes. La mujer ideal de Proverbios es generosa y a la vez próspera, siendo un ejemplo de este versículo (31:20). La madre de Lemuel espera que su hijo, el rey, sea un ejemplo también de la generosidad del derecho hacia el pobre (y seguramente la generosidad material; 31:8, 9).
2° Titulo: Gratitud que lleva a confesar la verdad. Versículos 13 y 14. Y le dijo David: ¿De quién eres tú, y de dónde eres? Y respondió el joven egipcio: Yo soy siervo de un amalecita, y me dejó mi amo hoy hace tres días, porque estaba yo enfermo; pues hicimos una incursión a la parte del Neguev que es de los cereteos, y de Judá, y al Neguev de Caleb; y pusimos fuego a Siclag. (Léase: Zacarías 8:16. Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. ▬ Efesios 4:25. Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.).
Gratitud que lleva a confesar la verdad: La gratitud bíblica no es solo un sentimiento, sino una acción que reconoce la soberanía y bondad de Dios, impulsando a confesar su verdad, fidelidad y gracia en todo momento. Nace al reconocer la inmerecida misericordia divina (Efesios 2:8-9. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.), llevando a confesar la verdad de que Él es el proveedor y Salvador.
En resumen, la gratitud bíblica convierte el reconocimiento de las bendiciones en una confesión pública de la verdad sobre quién es Dios: bueno, justo y amoroso.
La gratitud bíblica no es solo un sentimiento, sino una acción transformadora que nace del reconocimiento de la soberanía y bondad de Dios, llevando al creyente a confesar la verdad sobre quién es Dios y su obra, incluso en circunstancias difíciles. Esta gratitud implica alinear el corazón con la verdad de la Palabra de Dios, reconociéndolo como proveedor y Salvador.
- Reconocimiento de la verdad: La gratitud nos lleva a confesar que Dios es nuestro escudo y fuerza (Salmo 28:7), y que todo lo que tenemos proviene de su mano, evitando la soberbia de creer que somos autosuficientes.
- Confesión en la adversidad: La verdadera gratitud, según la Biblia, se expresa incluso en circunstancias difíciles, demostrando que Dios está en control y es fiel, como lo demostraron Job y David.
- Voluntad de Dios: 1 Tesalonicenses 5:18 establece que dar gracias en todo es la voluntad de Dios, lo cual es una forma de honrarlo y confesar su señorío.
- Confesión pública de sus obras: Salmos 100:4-5 invita a entrar en su presencia con acción de gracias, declarando su bondad y amor inmutable.
- Ejemplo bíblico: La oración de Ana (1 Samuel 2) demuestra cómo la gratitud por la gracia recibida lleva a alabar a Dios, proclamando que no hay santo como Él.
«Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.» (2ª Cor. 2.14).
«Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.» (Hebreos 12:28-29).
«Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.» (Lucas 13:18-19).
Comentario de Zacarías 8:16: Recomendaciones para una mejor convivencia, 8:16, 17. Ahora que el pueblo se ha establecido como tal, debe observar ciertas normas para una mejor convivencia social; un pueblo que vive en armonía es un pueblo que agrada a Dios. Los pueblos necesitan de leyes, pero estas deben estar basadas en los requerimientos de Dios: 1) Hablad verdad cada cual con su prójimo; la mentira denigra a la persona que la práctica y generalmente se emplea para dañar a otras personas. 2) Juzgad en vuestros tribunales con juicio de paz; juicios libres de presiones y de pasiones. La aplicación de la justicia debe llegar por la vía de la equidad y el respeto, y nunca por la prepotencia de los que tienen el poder. 3) Ninguno de vosotros piense en su corazón mal contra su prójimo. Santiago dice que las guerras tienen su origen en nuestras pasiones, producto de malos pensamientos. ¿Como sería nuestra nación si todos pensáramos en el bienestar de los demás? Se acabarían las guerras fratricidas que tantas víctimas han cobrado; podríamos describir a nuestros países como verdaderos paraísos terrenales. 4) No améis el falso juramento; este es el último requerimiento para esta nueva nación renovada por Dios mismo. Como una renovación del pacto antiguo, con los mismos requerimientos para un estilo de vida que no dañe a los demás y agrade al Dios santo. El Señor Jesucristo demandó de sus discípulos firmeza en sus declaraciones; sus palabras deben estar siempre acordes con su manera de actuar: “Sea vuestro ‘sí’, ‘sí’, y vuestro ‘no’, ‘no’”.
Estas cuatro demandas forman parte del cimiento sólido de una sociedad y cualquier sociedad que carece de esto es una sociedad en declive. Estas son demandas que debieran cumplir los líderes nacionales y exigir al pueblo su cumplimiento; demandas que aun los líderes religiosos debieran observar para librarse de la corrupción que azota a nuestra sociedad.
Comentario de Efesios (4:25) Mentir: El creyente debe despojarse de la Vestidura de mentir (pseudo). (Véase nota, Falso testimonio, Ro. 13:9 para una discusión más detallada). La palabra mentir significa eso que es falso. Es falta de verdad, engaño, mala representación, exageración.
▬ 1. Una mentira hace por lo menos tres cosas.
» a. Mentir da una mala representación de la verdad. Disfraza y oculta la verdad. La persona a la cual se miente no conoce la verdad, por lo tanto, debe actuar o vivir sobre una mentira. Si la mentira es seria, puede ser muy dañina:
=» Una mentira sobre un asunto de negocios puede costar dinero y ocasionar una pérdida terrible.
=» Una mentira sobre la salvación del evangelio puede costarle a una persona la esperanza de la vida eterna.
=» Una mentira sobre el amor puede motivar emociones que conduzcan a la destrucción.
» b. La mentira engaña a una persona. La confunde. Una persona engaña…
- Para obtener lo que desea. • Para seducir a alguien. • Para ocultar o esconder algo. • Para ocasionar daño o para lastimar.
El punto importante aquí es que mentir es un engaño, y el engaño finalmente ocasiona malentendidos, desilusión, perplejidad, desvalidez y trastornos emocionales.
» c. La mentira entabla una relación incorrecta, una relación que se construye sobre arenas movedizas. Dos personas de ninguna manera pueden ser amigas ni vivir juntas si la relación se basa en mentiras. La mentira destruye…
- la confianza • el amor • el respeto • la apertura emocional • la seguridad • la esperanza
▬ 2 Las Escrituras brindan una fuerte razón para que los creyentes digan solo la verdad: son miembros de la misma comunidad. Cada creyente es un miembro del gran cuerpo de personas que Dios está construyendo, el cuerpo de Cristo, es decir, la iglesia. William Barclay lo describe excelentemente: “Solo podemos vivir seguros porque los sentidos y los nervios pasan mensajes verdaderos al cerebro. Si, de hecho, los sentidos y los nervios transmitieran mensajes falsos al cerebro, si, por ejemplo, le dijeran al cerebro que algo es frio y que se lo puede tocar cuando en realidad es caliente y quema, la vida pronto llegaría a su fin. Un cuerpo puede funcionar con precisión y sanamente cuando cada parte de este transmite mensajes verdaderos al cerebro y a las otras partes. Si entonces todos estamos involucrados con un solo cuerpo, ese cuerpo solo puede funcionar cuando decimos la verdad. Todo engaño obstaculiza la obra del cuerpo de Cristo”.
▬ 3. El creyente debe ser coherente con lo que dice. No debe haber nada oculto, nada escondido, ninguna vergüenza, ninguna simulación. Debe ser exactamente el mismo ante los hombres que como es en privado e igualmente como es en privado que como lo es ante los hombres. Su vida no debe ser una mentira.
[] Mentir o dar falso testimonio es uno de los Diez Mandamientos.
“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” (Ex. 2o;16).
[]. Mentir es un pecado importante que contamina al hombre.
“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mt. 15:19).
[]. Mentir es tomar un lugar al lado del padre de las mentiras, el diablo.
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Jn. 8:44).
[]. Mentir está estrechamente relacionado con la idolatría. Hace que una persona profese otra cosa que no es la verdad.
“No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero” (Ap. 21:27).
“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira” (Ap. 22:15).
[]. Mentir o engañar a los hombres es una característica del anticristo.
“Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (2 Ts. 2:9).
[]. Mentir no es lo que profesa ser.
“No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad” (1 Jn. 2:21).
“Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (2 Ts. 2:9).
[]. Mentir es lo opuesto a decir la verdad.
“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él” (1 Jn. 2:27).
3er Titulo: David confía y comprueba las palabras dichas por el esclavo. Versículos 15 y 16. Y le dijo David: ¿Me llevarás tú a esa tropa? Y él dijo: Júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás en mano de mi amo, y yo te llevaré a esa gente. Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá. (Léase: Job 5:27. He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así; Óyelo, y conócelo tú para tu provecho. ▬ 2ª a los Corintios 8:22. Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros.).
David confía y comprueba las palabras dichas por el esclavo: La narrativa de David, a menudo destacado por ser un hombre conforme al corazón de Dios (Hechos 13:22. Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.), muestra momentos donde confía en sus siervos, pero verifica información crítica. A pesar de su liderazgo, David cometía errores y enfrentaba las consecuencias, demostrando que no era perfecto
Comentario de Job 5:27: La bienaventuranza de la disciplina divina, 5: Los vv. 23–26 enumeran las bendiciones que vendrán de Dios al arrepentirse. Será como el tiempo mesiánico: habrá un pacto con los animales salvajes (fieras) (v. 22); las piedras del campo no impedirán las labores; no habrá destrozos del ganado (v. 23); habrá paz y se alejará el miedo del hambre (v. 24); y, con la prosperidad y tranquilidad, vendrá una amplia descendencia o una prole numerosa (v. 25).
Las promesas están en duro contraste con la realidad que vive Job; sin embargo, al concluir parece que Elifaz habla en términos generales del hombre ideal sin dirigirse específicamente a su amigo. No obstante, es insensible: se refiere a la muerte de éste en buena vejez, libre de las molestias de la senilidad (con “vigor”), con abundancia material y respetado por ser próspero (bendecido de Dios). Termina, afirmando la verdad de su investigación, y recomienda a Job que lo acepte para su bien (v. 27).
El discurso es elocuente y ortodoxo; sin embargo, es paradójico. El lector sabe desde el prólogo que la interpretación de Elifaz está mal. En realidad, termina su primer discurso con el mismo argumento de Satanás: la razón de servir a Dios es material. Será un buen negocio someterse a Dios porque recibirá bendiciones materiales, protección contra la naturaleza y sus enemigos, salud física y respeto público. Se le presenta a Job una religión utilitaria: su motivo es la ganancia personal. La religión de Elifaz es la del concepto de Satanás delante de Dios. En contraste, la única cosa que Job pidió en su lamento (cap. 3) fue la muerte. Cuando habla otra vez, no pedirá que Dios le devuelva la prosperidad, sino quiere saber el porqué de su aflicción.
Comentario de 2ª a los Corintios 8:22. Administración – Ofrendas – Ujieres: Los hombres que manejan las ofrendas (ujieres) son diligentes en muchas cosas, pero fundamentalmente en las ofrendas. Quién era este hermano no nombrado se desconoce. Se plantean tres elementos significativos acerca de él, elementos que deben hablarle al corazón de todo ujier y persona que maneje las ofrendas:
▬ 1. Él era un hermano, un creyente verdadero que tenía comunión con otros creyentes y colaboraba con la iglesia en sus empresas misioneras.
▬ 2. Con frecuencia había demostrado su “diligencia” cuando se le habían asignado otros ministerios. La palabra “diligencia” (spoudaion) significa solicitud, celo, dedicación. Él se entregaba incondicionalmente a cualquier tarea que la iglesia le encomendara.
▬ 3. Él observaba y estaba pendiente del testimonio de las iglesias. Cuando Pablo le contó acerca de la iglesia de Corinto, acerca de la gran restauración de la iglesia, se emocionó mucho y se mostró más dispuesto que nunca a servir a Cristo en medio de la iglesia.
“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor” (Ro. 12:11).
“Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza” (He. 6:11).
“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás” (2 P. 1:10).
“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 P. 3:14).
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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