Lectura Bíblica: 1ª a los Corintios 11: 20 AL 22. 20. Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. 21. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. 22. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.
Comentario del contexto bíblico: (11:18-22) Cena del Señor: La corrupción de la Cena del Señor. Los corintios estaban abusando trágicamente de la Cena del Señor. Los abusos pueden parecerle extraños a algunas iglesias de la actualidad porque sencillamente participan de una migaja de pan y una pequeña copita de vino o jugo de uva para celebrar la Cena del Señor. Sin embargo, según se ha planteado en la nota introductoria, los corintios celebraban la Cena del Señor con una comida con todas las de la ley o un Banquete de Amor [Ágape]. Había cuatro abusos, algunos de los cuales se aplican muy bien y hablan directamente a las iglesias de todas las generaciones.
▬ 1. Había divisiones y camarillas dentro de la iglesia que corrompían la Cena del Señor (w. 18-19). Cuando existen divisiones, camarillas, facciones, y partidos, el espíritu de la iglesia se encuentra en desorden. La mente y el corazón de cada uno de sus miembros no están puestos en el Señor ni están en paz con el Señor no con el pueblo del Señor. La per- turbación, el dolor, la ira, la murmuración, el chisme, el orgullo, el egoísmo, el malentendido y la tergiversación siempre predominan cuando hay divisiones y camarillas dentro de una iglesia.
Nota: Pablo dijo que él solo creía parte de lo que había escuchado. Él sabía muy bien cómo los problemas comienzan a crecer y rodearse de rumores, insinuaciones y exageraciones. De todas formas, había parte de verdad en lo que había escuchado, y él lo sabía, y la iglesia debía corregirlo.
Observe otro asunto que es de importancia crucial para los creyentes genuinos de la iglesia. Las divisiones y las camarillas en la iglesia no toman a Dios ni desprevenido ni por sorpresa. Por el contrario, Dios permite las divisiones y las camarillas por una razón muy especial: “La división hace que el creyente genuino se diferencie mucho más”. Las personas que son divisivas y propensas a formar camarillas hacen que el amor y la verdad de los creyentes genuinos resplandezcan con mucho más brillo. En las propias palabras de las Escrituras:
“Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados”.
Pensamiento 1. Este planteamiento alienta en gran manera al ministro de Dios y a los creyentes genuinos en la medida en que se enfrentan a la división, las camarillas, y la oposición de los camales y los no salvos en la iglesia.
Note también la amonestación en este elemento.
Cualquier persona que se encuentre dentro de un grupo que sea divisivo o propenso a formar camarillas corre un peligro terrible. La división y la propensión a la formación de camarillas constituyen pruebas de que una persona no es genuina. Debe arrepentirse y encomendar su vida al amor y la misión del Señor (cp. 1 Co. 15:33).
“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis toda una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co. 1:10).
“porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Co. 3:3).
“solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3).
“Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).
“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 P. 3:8).
Tema de esta semana: “El siervo de dios corrige malas prácticas en el sacramento de la cena del señor”.
▬ 2. Había engaño de sí mismo que corrompía la Cena del Señor (v. 20). De un modo sencillo, los corintios solo se estaban engañando a sí mismos al congregarse y participar de la copa y el pan. Puede que hayan pensado que estaban celebrando la Cena del Señor, pero no era así; estaban completamente engañados. Lo que estaban haciendo no era recordar y honrar al Señor. Resultaba completamente imposible tener un espíritu divisivo y propenso a la formación de camarillas y honrar al Señor. Su congregación le resultaba completamente sin sentido e inútil al Señor.
“Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, así mismo se engaña” (Gá. 6:3).
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gá. 6:7).
“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Stg. 1:22).
“Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana” (Stg. 1:26).
“Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo” (1 Jn. 3:7).
“Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo” (Ap. 3:16, 17).
“Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida” (Sal. 36:2).
▬ 3. Estaba el egoísmo y el descuido de otros que corrompían la Cena del Señor (v. 21). Cuando la iglesia primitiva se congregaba para el Banquete de amor [Ágape], todo el mundo traía toda la comida que podía. Esto permitía que hubiera bastante para todo el mundo, incluso para los pobres y lo esclavos que no podrían traer mucho. La idea era tener una cena común donde todo el mundo compartiera.
- el rico y el pobre • el libre y el esclavo
- el judío y el gentil • el letrado y el analfabeto
- la clase alta y la baja • el hombre y la mujer
- el adulto y el niño
Sin embargo, la iglesia de Corinto había comenzado a abusar de la Cena del Señor. En lugar de compartir, todo el mundo se sentaba separado en su propio grupo de amigos y compartían su comida solo entre ellos. El resultado era trágico:
=> Algunos eran descuidados, y tenían poco que comer, de tener algo. Esto sucedía en particular con los esclavos.
=> Algunos se complacían a sí mismos y actuaban como glotones.
=> Algunos trataban el asunto como si fuera una reunión social, bebiendo hasta emborracharse.
No se experimentaba amor ni fraternidad cristiana reales de ningún tipo. Y aunque la iglesia participaba del pan y de la copa, no estaba celebrando la Cena del Señor. Lo que estaban haciendo era totalmente sin sentido e inútil. Lo que estaban celebrando era un banquete al espíritu maligno del egoísmo y la complacencia, no al Señor.
▬ 4. Estaba el abuso de la santidad de la iglesia y la vergüenza del pobre que corrompía la Cena del Señor. Note que este versículo es una serie de preguntas que se responden solas y debieran despertar condenación en el corazón de los culpables.
=> ¿No tienen casas donde comer y beber? La iglesia no es el lugar donde debemos comer y beber. Es el lugar de adoración.
=> ¿No están abusando de la iglesia y avergonzando a los pobres por medio de la división, las camarillas, el egoísmo, la complacencia, y el acaparamiento?
¡Por supuesto que sí!
=> “¿Qué os diré? ¿Os alabaré? ¡En esto no os alabo!”
Nota del expositor: «Es deber de todo creyente mantener la pureza y santidad en la conmemoración de la cena del Señor, evitando los excesos y las malas prácticas que pueden rodear este santo sacramento» (Éxodo 12:14).
1er Título: Disensión que invalida la cena del Señor. Versículo 20. Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. (Léase: 1ª a los Corintios 10:15 al 17. Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. ▬ Judas 12. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados.).
Comentario de 1ª a los Corintios (10:15-17) Idolatría: Primero, ¿nuestra participación en reuniones sociales identifica a quién adoramos? Observe seis elementos.
▬ 1. La participación en la Cena del Señor nos identifica como adoradores del Señor (v. 16). Cuando participamos de la copa y el pan, declaramos que adoramos al Señor:
- Que gozamos de fraternidad y comunión con Él.
- Que estamos atados a Cristo por su cuerpo y su sangre.
- Que le hemos entregado a Él nuestra vida.
- Que estamos comprometidos con su muerte y con su propósito.
▬ 2. La participación con otras personas nos identifica con su reunión o actividad (v. 17). Los creyentes que se juntan para participar de la Cena del Señor están identificados como adoradores del Señor. Su propósito para congregarse es participar del pan como una comunión de creyentes. Por consiguiente, es natural que se les mire e identifique como adoradores del Señor. Sucede lo siguiente: A los creyentes que se juntan con los incrédulos en sus reuniones se les identifica con la reunión de los incrédulos.
Comentario de Judas 12. (v. 12) Maestros, falsos – Placer, búsqueda: los falsos maestros son manchas en la hermandad de la iglesia. La palabra griega para “manchas” (spilas) puede significar piedras sumergidas o rocas escondidas que pueden hacer que un barco se hunda. Los falsos maestros son rocas dentro de la iglesia, que pueden hacer hundir la hermandad de la iglesia. Los traductores difieren respecto de cuál fue el significado que Judas intentó. Posiblemente, quiso significar ambas cosas, ya que ambas cosas ciertamente son verdad.
Las festividades del amor se referían a lo que la iglesia primitiva denominó festividades del amor. Eran comidas de camaradería que la iglesia celebraba después de los servicios del Dia del Señor. Cada familia traía la comida que podía. Esto, por supuesto, significaba que los ricos traían mucho y los pobres traían poco o nada. Recuerde que muchos de los creyentes eran esclavos en esos días, de manera que algunos de ellos no podían traer nada de comida. Muchas iglesias tenían la camaradería plena de regocijo alrededor de las festividades del amor. Estas festividades brindaban un momento en el que los creyentes podían compartir la calidez de sus corazones y crecer juntos en hermandad. Era el momento en el que el Espíritu Santo podía juntar los corazones de los creyentes en amor y regocijo, cuidado y participación. Era un momento que el Espíritu Santo podía utilizar para unir a los creyentes en sentimientos mutuos, en la calidez y en la ternura.
El punto es el siguiente: la camaradería entre los creyentes es un tiempo maravilloso, una oportunidad única para crecer y compartir. Pero cuando los falsos maestros están presentes, la escena es completamente diferente.
=> Los falsos maestros son manchas sobre la camaradería de los creyentes. Ensucian y manchan el nombre de Cristo y el testimonio de la Iglesia. Profesan ser creyentes e inclusive son maestros de la Palabra de Dios, pero no son puros. Su falsa enseñanza altera a los creyentes genuinos y causa divisiones dentro de la camaradería de la iglesia. Aquellos que no están arraigados en Cristo y en la Palabra de Dios siguen y apoyan al falso maestro; aquellos que están arraigados en Cristo y en la Palabra de Dios rechazan al falso maestro. Los falsos maestros siempre manchan y ensucian la camaradería de la iglesia porque causan división entre la gente y destruyen el Espíritu de Cristo entre ellos.
=> Los falsos maestros son escollos o rocas sumergidas que hacen hundir la camaradería de la iglesia. Sus enseñanzas son a menudo inyectadas en la iglesia en forma tranquila e insidiosa, completamente inadvertida para los miembros de la congregación. Por lo tanto, la camaradería está sujeta a ser hundida como un barco sobre los escollos de las falsas enseñanzas.
Advierta que los falsos maestros se alimentan a ellos mismos —es decir, se acompañan de creyentes— sin temor alguno. No existe temor de Dios ni del pensamiento sobre el daño que hacen a la hermandad de la iglesia. Su interés es impulsarse a ellos mismos, ser reconocidos como predicadores o maestros excelentes, una persona de talentos poco comunes, un maestro con nuevos pensamientos, un maestro progresista, que está por encima de los demás.
Pensamiento 1. La camaradería de los creyentes es espiritual. No es una camaradería social, basada en sentimientos emocionales por los demás. Es una camaradería brindada por el Espíritu de Dios. Los sentimientos están presentes; pero más allá de esto existe amor, regocijo, paz, propósito, significado e importancia piadosos, todo centrado en Jesucristo. Cuando la falsa enseñanza está presente, todo esto se rompe. Por lo tanto, la falsa enseñanza nunca debe ser permitida en la verdadera iglesia. Pero cuando los creyentes maduros se dan cuenta de ella, en Cristo están forzados a rechazarla y denunciarla.
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18:20).
“Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mt. 23:28).
“En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía” (Lc. 12:1).
“Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?” (Lc. 24:32).
“Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios” (Ro. 3:13).
“Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1 Co. 1:9).
“Por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia” (1 Ti. 4:2).
“Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tit. 1:16).
“Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo” (1 Jn. 1:3).
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Ap. 3:20).
(v. 12) Maestro, falso ▬ Vacío ▬ Inestabilidad: los falsos maestros son completamente vacíos e inestables. Se dan dos ilustraciones.
=> Son como nubes que ofrecen lluvia al granjero, pero cuando las nubes llegan, son corridas por los terribles vientos de tormenta.
=> Son como los árboles de frutos que parecen estar floreciendo y que prometen frutos, pero cuando llega la época de la cosecha, no existe ningún fruto.
Esta es una imagen de los falsos maestros que ofrecen esperanza a la gente, pero su esperanza está vacía e inestable, tan vacía e inestable como todas las nubes mundanas de esperanza y promesas sin fundamento de frutos. Los falsos maestros no pueden regar la semilla de la Palabra de Dios en los corazones de la gente, ni pueden sus enseñanzas llevar frutos dentro de la gente. Las opiniones de los falsos maestros no pueden ayudar a la gente a enfrentar los juicios y las tentaciones de la vida, ni pueden preparar a la gente a enfrentar la eternidad que se cierne sobre el horizonte. Al tratar con la eternidad ―con Dios, Cristo y la Santa Escritura— el falso maestro no es nada más que una nube sin agua y un árbol sin fruto. Puede parecer que ofrece esperanza, seguridad y plenitud de vida, pero su mensaje es inestable y vacío y dejará a la persona desesperanzada cuando se encuentre con Dios cara a cara.
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente” (Ef. 4:17).
“Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos” (Dt. 28:67).
“Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol” (Ec. 2:11).
“Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad” (Ec. 2:23).
“¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura” (Is. 55:2).
“Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo” (Is. 57:20).
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”
2° Título: Conducta egoísta que profano el sacramento de la cena del Señor. Versículo 21. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. (Léase: San Marcos 14:17 al 20. Y cuando llegó la noche, vino él con los doce. Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar. Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo? El, respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato. ▬ 1ª a los Corintios 5:6 al 8. No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.).
Comentario de Marcos. (14:13-17) Judas-negación-traición: Jesús sabía de la negación y traición de Judas. Aparentemente ése es el tema de lo relatado en estos versículos. Judas acababa de complotarse contra Jesús con los principales sacerdotes (Mr. 14:10-11). Judas estaba negando y traicionando a Jesús. Jesús lo sabía, de modo que se vio precisado a mantener en silencio y en secreto sus planes y movimientos. No podía permitir que Judas los supiera, de lo contrario Judas llevaría a las autoridades a detenerlo en el aposento alto antes de haber cumplido su misión con los discípulos. Note el tema de este pasaje.
▬ 1. Jesús había mantenido en secreto sus planes y movimientos. Los discípulos no sabían dónde quería celebrar la pascua. Jesús no podía revelar sus planes a un discípulo pecador y caído que lo estaba negando y traicionando. Ese discípulo (Judas) no haría sino interrumpir lo que Jesús estaba haciendo con sus discípulos fieles en el aposento alto. No haría otra cosa que destruir, perturbar, impedir y obstaculizar la obra de Jesús.
▬ 2. Jesús solamente podía compartirlo con sus discípulos fieles. Note que Jesús tenía un plan, y que lo siguió hasta el mínimo detalle. Aparentemente había preparado todo con anticipación. Envió a dos discípulos confiables a cumplir con los arreglos. Estos cumplieron minuciosamente las instrucciones. Pero note el carácter secreto de esas instrucciones. Era preciso que los preparativos fuesen en secreto porque Judas y las autoridades buscaban prender a Jesús en un lugar tranquilo, apartado de la gente. El aposento alto hubiera sido el lugar ideal para arrestar a Jesús.
» a. Hubo una señal predeterminada; un hombre llevando un recipiente de agua en la cabeza. Este sería un cuadro por demás inusual. Normalmente eran las mujeres quienes llevaban recipientes en sus cabezas. Aparentemente era una señal que los discípulos debían seguir en silencio.
» b. Jesús no mencionó al propietario ni la dirección de la casa. Sencillamente mandó que siguieran al hombre con el recipiente de agua en la cabeza, y luego a decir al dueño de casa «El Maestro» necesita el aposento.
▬ 3. Jesús cumplió su plan a pesar del traidor y de aquellos que querían detenerlo. Note el coraje y poder de Jesús para controlar las circunstancias y los eventos.
Pensamiento. Note vario puntos llamativos y convincentes.
1) Jesús conoce la negación y traición de cualquier persona, así como sabía de la de Judas.
2) Jesús no revela sus planes y movimientos al hombre que lo niega y traiciona. La persona que niega a Jesús lo sabe. No tiene sentido ni es consciente de la presencia de Jesús. Los planes del Señor no le son conocidos, y los movimientos del Espíritu de Dios no son percibidos ni experimentados.
3) Jesús comparte sus planes y movimientos solamente con los discípulos fieles y confiables.
4) Los planes de Jesús son seguros; inamovibles. Así como no pudieron ser detenidos por Judas, tampoco pueden ser detenidos ahora, no importa la negación y traición. Jesús cumple sus planes, haciendo todo lo que sea necesario para cumplirlos.
«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Ro. 8:28).
«Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente» (1 Co. 2:14).
«El que anda en tinieblas, no sabe a dónde va» (Jn. 12:35).
(14:18-20) Judas-negación-traición: Jesús le dio a Judas todas las oportunidades posibles para arrepentirse.
▬ 1. La primera oportunidad fue un intento de hacer que Judas se sintiera convicto. Jesús dijo: «uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar». Judas estaba sentado allí. Escuchó las palabras de Jesús. ¿Cuáles serían sus pensamientos? Había intentado ocultar su pecado, y lo había hecho bien. Según él, nadie sabía de su pecado (complot), ni siquiera los discípulos que eran sus allegados más íntimos. Pero Judas se preguntaba «¿Acaso sabe Jesús, o está tanteando en la oscuridad, suponiendo, sospechando, consciente de que algo se está cocinando, pero sin saber qué?» Las Escrituras callan en cuanto a los pensamientos del traidor. Pero una cosa es sabida: Judas no se sintió convicto por su pecado, no lo suficiente para arrepentirse. En cambio, note lo que pasó a los discípulos fieles y confiables.
» a. Sintieron una profunda tristeza (pesadumbre) en sus corazones. La palabra «entristecerse›› (lupeísthai) significa apenarse, tener mucha pena en el corazón. Sus corazones se sintieron verdaderamente apesadumbrados, con un gran peso de dolor.
» b. Se sintieron impulsados a hacer un auto examen de sus propios corazones. Preguntaron: «¿Seré yo?» Note cuánto habían madurado. Conocían la debilidad de la carne, sabían cuán fácilmente podían fallar. Cada uno tuvo temor de estar ante una gran caída.
Note también que no buscaron la falla en los otros, sino que se miraron a sí mismos ¡Qué lección para todos nosotros!
Pensamiento 1. El hombre que debía…
- haberse sentido convicto, no lo hizo.
- haber estado triste, no lo estuvo.
- haber estado apenado, no lo estuvo.
- haber estado arrepentido, no lo estuvo.
- haber examinado su propio corazón, no lo hizo.
Pensamiento 2. Dos cosas son cruciales, incluso para el más fiel y el más confiable.
1) Conocer la debilidad de la carne humana, el gran peligro de caer.
2) Examinarse siempre a sí mismo y no a los otros.
▬ 2. La segunda oportunidad dada a Judas lo dejaba sin excusas en caso de rehusarse. Jesús reveló conocer el monstruoso engaño (v. 20). «Es uno de los doce», uno «que moja conmigo en el plato». ¡Qué engaño! El pecador estaba sentado con Jesús, participando de la última cena, culpable del más terrible de los pecados.
Note que se le dijo a Judas que su pecado era conocido. Sin embargo, aun después de oírlo, siguió creyendo que podía continuar impunemente. Se rehusó a arrepentirse. Vivió en su engaño. rechazando oportunidad tras oportunidad.
«Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lc. 13:3, 5).
«Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio» (Hch. 3:19).
«Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón» (1-Ich. 8:22).
Comentario de 1ª a los Corintios (5:6) Iglesia, problemas: La iglesia debe saber algo, un poco de levadura (pecado) leuda toda la masa. La levadura o el pecado de la iglesia de Corinto era su “jactancia”. La iglesia se creía una iglesia fuerte y espiritual, una iglesia grandemente bendecida y dotada por Dios. Todo don concebible del Espíritu se le había dado a la iglesia, y los miembros se deleitaban y se jactaban de sus dones y bendiciones (vea las notas _ l Co. 1:5-7; 1:12; 1:26; 2:6-13; 3:18-23; 4:1-5; 4:6; 4:7; 4:8; 5:2. Una ojeada rápida a estas notas proporcionará una panorámica de la jactancia y el orgullo de la iglesia de Corinto y de la jactancia y el orgullo que pueden calar cualquier iglesia.)
Sin embargo, la mayor envergadura del orgullo pecaminoso se alcanza cuando una iglesia comienza a enorgullecerse del hecho de que ciertos lideres pertenecen a su comunión. Este fue al parecer uno de los pecados terribles de la iglesia de Corinto.
La iglesia se estaba “jactando” del hombre que era culpable del pecado de inmoralidad (v. 6). La iglesia, desde luego, no se habría estado jactando del pecado del hombre. Su jactancia era por el hombre como tal: su talla moral, su prestigio, quién era, el dinero que podía dar, el aporte que podía hacer, su liderazgo, y quizá sus riquezas. La palabra “jactarse” (kauchema) lo señala fuertemente. Significa que se estaban jactando, vanagloriando, y enorgulleciéndose del hombre a pesar del conocimiento de su pecado. Quizá fuera un hombre de un liderazgo extraordinario en la comunidad o la ciudad de Corinto. Quizá se había convertido en líder de una de las facciones de la iglesia. Cualquiera que sea el caso, la iglesia pasó por alto este pecado y se enorgulleció del hecho de que un hombre de su talla moral se sumara y formara parte de su fraternidad.
Pensamiento 1. Con gran frecuencia, la iglesia pasa por alto el pecado y el estilo de vida de un hombre porque es líder de la comunidad, el gobierno o una empresa. De hecho, con gran frecuencia una iglesia se jacta del hecho de que un hombre es miembro de su fraternidad. Según declaran las Escrituras: “Hermanos, estas cosas no deben suceder”.
Sucede lo siguiente: La iglesia debe despertar y aprender algo. Un poco de levadura (pecado) leuda toda la masa. La levadura es un tipo de pecado en la Biblia. Por consiguiente, si se permite que el hombre y su pecado de inmoralidad permanezcan en la iglesia, el pecado del hombre se esparcirá. Si la iglesia acepta al hombre que está viviendo claramente en pecado, otros comenzarán a creer que ellos, también, pueden ser aceptos, aunque pecaran. Si no hay restricción sobre el pecado, entonces el pecado crecerá. Si el pecado se acepta, el pecado, no la justicia, es el que impera. Si la justicia no es el fundamento de la aceptación, entonces la justicia no reina, sino que reina el pecado. Si la iglesia acepta a la persona que vive claramente en pecado, entonces la iglesia está permitiendo que impere el pecado, y el pecado se esparcirá. El hombre que vive en función del pecado influye a los otros para que vivan en función del pecado.
Observe lo que dicen las Escrituras: Solo hace falta un poco de levadura, no mucho, para que el pecado crezca. Aceptar a un hombre que vive según el mundo y según el pecado haría que otros comiencen a llevar una vida mundana y pecaminosa.
“Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Ro. 14:15).
“Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gá. 5:7-9).
“Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno” (Mt. 18:6-8).
“Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable” (Ec. 10:1).
“Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne” (Cnt. 2:15).
(5:7) Iglesia, deber: La iglesia debe limpiarse de la levadura (pecado). Hay dos razones por la que la iglesia y sus creyentes deben limpiarse de todo pecado.
▬ 1. Los creyentes son nuevas criaturas. Da la idea de la fiesta de Pascua judía. A la familia judía se le exigía por ley que eliminara toda la levadura de la casa antes de celebrar la Pascua. Se les exigía incluso que encendieran velas y buscaran en toda la casa migajas de levadura que hubieran caído al suelo y debajo de la mesa y otros muebles. La purga de toda la levadura simbolizaba al pueblo purgando la influencia corruptora del pecado en la vida de cada uno de ellos.
Note el planteamiento: “sin levadura como sois”. Los creyentes de la iglesia ya eran sin levadura; eran nuevas masas, nuevas criaturas; por consiguiente, no debían salir de la familia y entrar al mundo para traer la vieja levadura de vuelta a la familia. El creyente se ha convertido en una “nueva criatura” en Cristo. Se han echado de la casa sus viejos pecados y su viejo hombre; por consiguiente, no debe permitir que los viejos pecados regresen a su vida y tampoco a la familia de Dios, es decir, la iglesia.
“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Co. 5:17).
“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación” (Gá. 6:15).
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:22-24).
“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Col. 3:9, 10).
▬ 2. Cristo nuestra Pascua se ha sacrificado por nosotros y por la iglesia. Acá, también, hay una ilustración de la Pascua. En la Pascua judía, cada familia mataba Lm cordero de Pascua y con su sangre pintaba el dintel de la entrada principal de la casa. Esto simbolizaba que la familia creía en la Palabra de Dios, que Dios salvaría a la familia del juicio cuando Dios viera que la sangre del cordero de Pascua cubría su casa.
Resulta sorprendente: El cordero de Pascua de la fiesta y del Antiguo Testamento simbolizaba el gran Cordero de Pascua de Dios, Jesucristo. Cristo nuestra Pascua se sacrifica por nosotros; por consiguiente, debemos purgar la levadura, el pecado y su influencia corruptora, de nuestra vida. Debemos purgar todo el pecado y tomar la sangre de Jesucristo y cubrirnos nosotros mismos y a nuestra casa si deseamos que el juicio de Dios nos pase por alto.
Ahora bien, note la idea: Si continuamos practicando y aceptando el pecado, eso demuestra que no creemos realmente que la sangre de Cristo nos limpia. Aceptar el pecado y vivir en pecado demuestra que no tenemos interés en librarnos del pecado. Aceptar el pecado y vivir en pecado demuestra que amamos el pecado, que nos agrada tanto lo que el pecado nos puede hacer que no estamos dispuestos a purgarlo de nuestra vida y de la iglesia. Si permitimos la vieja levadura, el viejo pecado en nuestra vida y nuestra iglesia, eso demuestra que tenemos poco interés en una vida limpia y pura. Le demuestra a Dios que nos preocupa poco el poder limpiador de la sangre de Cristo nuestra Pascua. El planteamiento es contundente, y constituye una amonestación. Por consiguiente, debemos purgar la vieja levadura, los viejos pecados tanto de nuestra vida como de nuestra iglesia.
“El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29).
“Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros” (1 Co. 5:7).
“el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” (Gá. 1:4).
“Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Ef. 5:2).
“quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tit. 2:14).
“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 P. 1:18, 19).
“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1 Jn. 3:16).
“y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap. 1:5).
(5:8) Iglesia, deber: La iglesia debe celebrar la fiesta, es decir, debe limpiarse. Este punto se plantea de la forma más clara posible: “La iglesia debe mantenerse limpia y pura”. No debe permitir malicia ni maldad en su fraternidad. Debe llevar una vida de sinceridad y verdad. Observe cinco elementos:
▬ 1. La palabra “malicia” señala que al parecer algunas personas en la iglesia se oponían a la presencia inmoral del hombre en la iglesia. Pero los que apoyaban al hombre se mantenían firmes, y la malicia se instaló entre los dos grupos.
▬ 2. La palabra “maldad” (ponerias) significa más que solo pecado y carencia. Significa sentir placer en el mal. La iglesia debe purgarse de su orgullo en los hombres prestigiosos que vivían en pecados inmorales. Tal maldad debe purgarse.
▬ 3. La palabra “sinceridad” (eilikpinias) significa puro, caro, transparente. Es algo a través de lo cual puede pasar la luz del sol demostrando una pureza impecable.
▬ 4. La palabra “verdad” (aletheias) significa no adulterado, conforme a la naturaleza de cualquier cosa que sea cierta. Dios es verdad; por consiguiente, quiere decir ser igual a Dios. Significa vivir y hacer la verdad; por lo tanto, la iglesia debe hacer precisamente lo que es correcto. Debe disciplinarse ella misma y al hombre inmoral. La iglesia debe purgar el pecado dentro de sí misma.
▬ 5. La palabra “celebremos” está en el tiempo gramatical presente, lo que significa acción continua. La iglesia debe continuar celebrando la fiesta, continuar purgando la vieja levadura del pecado y sus influencias corruptoras. No solo se debe disciplinar ella misma y al hombre que está viviendo en pecado inmoral, debe continuar manteniéndose pura, continuar celebrando la fiesta de pureza ante Dios.
“Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que, con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros” (2 Co. 1:12).
“Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que, con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo” (2 Co. 2:17).
“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo” (Fil. 1:9, 10).
“presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad” (Tit. 2:7).
“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Jn. 3:18).
3er Título: Dura reprensión para quienes menosprecian el cuerpo de Cristo y a los pobres de la Iglesia. Versículo 22. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo. (Léase: Proverbios 17:5. El que escarnece al pobre, afrenta a su Hacedor; Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo. ▬ Filipenses 3:18 y 19. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.).
Comentarios de Filipenses. (3: 18-19) Testimonio, Jesucristo, Cruz: Debemos mirar a los que se conducen como ejemplo, en segundo lugar, porque muchos se conducen como enemigos de la cruz. ¿Quiénes son los enemigos de la cruz? Muchos comentaristas dicen que son los creyentes hipócritas y falsos que están dentro de la iglesia, aquellos que son cristianos nominales. Dicen que la palabra
“conducirse” es empleada respecto de los cristianos en el versículo 17; por lo tanto, también se refiere a los miembros de la iglesia del versículo 18. También se dice que Pablo lloraría sólo por los falsos creyentes que estaban dentro de la iglesia.
Es cierto que Pablo se podría estar refiriendo a creyentes falsos e hipócritas que están dentro de la iglesia. No obstante, cada incrédulo tanto fuera como dentro de la iglesia se conduce como un enemigo de la cruz…
- Ya sea el líder de una nación o un movimiento establecido para borrar la iglesia y la cruz.
- Ya sea un creyente profesante que realmente duda de la muerte por sustitución y resurrección de Jesucristo.
Advierta también otra cosa: Es algo común que los creyentes lloren por los perdidos. Por cierto, Pablo lloró muchas veces por los perdidos del mundo y no sólo por los falsos creyentes que estaban dentro de la iglesia (cp. Mt. 23:37; Lc. 13:34; Ro. 9:1-3, 10:1; 1 Ti. 2:1-4).
“Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Ti. 2:1-4).
Nuevamente, ¿quiénes son los enemigos de la cruz? Parecería ser preferible tomar el versículo tal como se expresa: Hay muchos que se conducen como “los enemigos de la cruz”, no importa quiénes son, si están dentro 0 fuera de la iglesia. Incuestionablemente, los enemigos de la cruz son muchos.
Advierta lo que se dice sobre ellos.
▬ 1. Su fin es la destrucción (apoleia). La palabra significa perdición, destrucción, saqueo; perder lo bueno del ser; perderse, desperdiciarse, arruinarse y darse a una existencia sin valor. No significa que una persona dejará de existir. Sino que una persona será destruida y devastada y condenada a una existencia sin valor. Sufrirá pérdidas y miserias y ruinas por siempre y para siempre
Si una persona es enemiga de la cruz, será destruida. No importa quién sea, si está dentro 0 fuera de la iglesia, sufrirá la perdición, es decir, la destrucción completa. ¿Quién es enemigo de la cruz? Es la persona…
- Que rechaza la cruz de Cristo como el único camino a Dios.
- Que no acepta la muerte de Cristo como pago por sus pecados.
- Que no cree que Cristo murió por él, es decir, como castigo a sus transgresiones.
- Que no cree que el castigo por su imperfección fue cargado por Cristo en la cruz.
- Que no se acerca a Dios argumentando que llega por la muerte de Cristo, es decir, que quiere que Dios lo acepte en la muerte de Cristo.
- Que sostiene que hay otros caminos para acercarse a Dios, otros caminos que no son la cruz de Cristo.
- Que considera la cruz de Cristo como una tontería.
- Que se opone y maldice a Cristo y a su cruz.
- Que persigue e intenta borrar a Cristo y a su cruz.
- Que niega y cuestiona que Cristo murió por nuestros pecados.
“E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna” (Mt. 25:46; cp. w. 25-45).
“Pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno” (Mr. 3:29).
“Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará” (Lc. 3:17).
“Pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego” (Ro. 2:8-9).
“Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder” (2 Ts. 1:7-9).
“¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo” (He. 10:29-30).
“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio” (2 P. 2:9).
“Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Ap. 20:15).
“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8).
▬ 2 Su dios es su vientre (koilia), es decir, su apetito, su sensualidad, su deseo por los placeres físicos de este mundo. La gratificación física y material es su dios. Centran sus vidas alrededor de… • posesiones y propiedades
- placer y sexo • casas y equipamientos • aceptación y posición social • alimentos y apetito • posición y éxito • comodidad y abundancia • honor y fama • dinero y riqueza
Simplemente tómese un instante y piense en cualquier elemento de la lista, sobre cómo algunas personas centran su vida en esas cosas. Algunas dedican más tiempo frente a un espejo o comiendo o pensando acerca de la aceptación o el éxito o las posesiones o algún negocio que lo que le dedican a la oración.
La cuestión es que cuando una persona tiene anhelos y apetito por tales cosas, estas se convierten en su Dios. El anhelo comienza a consumir sus pensamientos, su energía y su esfuerzo. A poco andar su anhelo requiere tanto de su energía que tiene muy poco tiempo, si lo tiene, para Dios o para cualquier otra cosa. su apetito y su anhelo, o como dicen las Escrituras, su vientre, se convierte en su Dios. Marvin Vincents cita los cíclopes en Eurípides diciendo: “Mis rebaños que sacrifico a nadie más que a mi mismo, y no a los dioses, y a este mi vientre el mayor de los dioses: para comer y beber cada día, y no crearse problemas, este es el Dios de los hombres sabios”.
“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” (Ro. 8:5-6).
“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Ro. 8:13).
“Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Ro. 16:18).
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Ef. 4:17-19).
▬ 3. Su gloria es su vergüenza. Esto simplemente significa que los hombres alardean en sus pecados y vergüenza. Alardean y se enorgullecen…
- en su comodidad • en sus juergas • en su ebriedad • en lo que comen • en su glotonería • en lo que han adquirido • en sus conquistas • en su autoridad y poder • en su sexo • en cuánto tienen
“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lc. 12:15).
“Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos” (Ef. 5:3).
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Col. 3:5).
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (He. 13:5).
“Porque el malo se jacta del deseo de su alma, bendice al codicioso, y desprecia a Jehová” (Sal. 10:3).
“Los que confían en sus bienes, y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan. Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate” (Sal. 49:6-7).
“Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad” (Pr. 25:14).
“No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día” (Pr. 27:1).
▬ 4. Tienen su mente en cosas terrenales. Esta es simplemente otra forma de decir que una persona es mundana. Centra su mente, energía y esfuerzo sobre las cosas del mundo. Pero adviertas Las cosas de este mundo incluyen mucho más que las gratificaciones físicas y espirituales de este mundo. Las cosas mundanas también incluyen las cosas recomendadas que son aceptadas por la sociedad, tales como por ejemplo…
- Religiones y búsquedas espirituales
- Programas de desarrollo propio
- Reglas de virtud y moralidad
- La búsqueda de ambición o éxito
- El empleo, el trabajo y los negocios
Como ya se ha dicho, tales cosas son recomendables y algunas incluso necesarias para la supervivencia y la salud. Pero la cuestión es que la base de nuestra vida debe ser la cruz de Cristo, no las cosas de este mundo. La única esperanza de conquistar las enfermedades y la corrupción de la sociedad, y la maldad y la muerte del hombre es la cruz de Cristo. Nada en esta tierra, sin importar cuán bueno y beneficioso sea, nos puede dar vida, vida abundante y eterna. Sólo Jesucristo puede damos una vida que conquiste todo y que nos infunda con vida que perdure para siempre. Por lo tanto, el centro de nuestras vidas debe ser Cristo y su cruz. Si, debemos prestar nuestra atención a nuestros trabajos y familias y a las otras búsquedas buenas y beneficiosas de la vida, pero subyaciendo a todo debemos ser Cristo y su cruz. Él y su cruz deben ser la pasión y el propósito que consumen nuestra vida. La persona que fija su mente en cosas terrenales es un enemigo de la cruz de Cristo.
“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” (Ro. 8:5-6).
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:2).
“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co. 10:5).
Semana del 13 al 19 de abril del 2026
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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