LECCIÓN: 2ª de samuel 2:8 al 11. 8. Pero Abner hijo de Ner, general del ejército de Saúl, tomó a Is-boset hijo de Saúl, y lo llevó a Mahanaim, 9. y lo hizo rey sobre Galaad, sobre Gesuri, sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel. 10. De cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solamente los de la casa de Judá siguieron a David. 11. Y fue el número de los días que David reinó en Hebrón sobre la casa de Judá, siete años y seis meses.
Ambición humana que llevará al fracaso: Según la perspectiva de la Biblia Reina-Valera 1960, la ambición humana se identifica principalmente como soberbia y avaricia. Las Escrituras advierten que esta actitud egocéntrica lleva a un fracaso seguro, ya que aparta al individuo de los propósitos de Dios y lo destruye espiritualmente.
Las consecuencias de esta ambición se detallan en los siguientes principios:
1. La Soberbia y el Orgullo
La Biblia advierte que el deseo de exaltarse por encima de los demás o de creerse autosuficiente es el paso previo a la destrucción personal.
- Proverbios 16:18: «Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.»
- Proverbios 18:12: «Antes de su caída se enaltece el corazón del hombre, y antes de la gloria es la humildad.»
2. La Avaricia y el Amor al Dinero
La ambición material desmedida es vista como una trampa espiritual. Buscar enriquecerse a toda costa y poner la confianza en las riquezas terrenales trae ruina y aparta de la fe.
- 1 Timoteo 6:9-10: «Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero…»
- Proverbios 28:22: «Se apresura a ser rico el avaro, y no sabe que le ha de venir pobreza.»
Referencias bíblicas: Lucas 12:18-21. «Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.»
Santiago 3.14-16. «Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.»
Comentario del contexto bíblico. Is boset: hombre de vergüenza, 2:8–11. El nombre Is-boset significa “hombre de vergüenza”. En 1 Crónicas 8:34 y 9:39, este hijo de Saúl aparece con el nombre de Es-Baal, que significa “Baal existe”, este parece haber sido el nombre original de Is-boset; en tiempos posteriores, los escribas cambiaban la forma de los nombres que llevaban el nombre de Baal, para evitar mencionar el nombre de Baal. El cambio de nombre también podría ser significativo del carácter de Is-boset, era un hombre débil que no estaba capacitado para gobernar; Abner era en realidad el que tenía el mando sobre Is-boset y sobre el ejército. Is-boset “reinó” únicamente dos años; no pudo seguir reinando después que Abner lo abandonó.
1er TÍTULO: Sin dirección divina fracasa el pueblo de Dios. Versículos 8 y 9. Pero Abner hijo de Ner, general del ejército de Saúl, tomó a Is-boset hijo de Saúl, y lo llevó a Mahanaim, y lo hizo rey sobre Galaad, sobre Gesuri, sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel. (Léase: Proverbios 11:14. Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad. ▬ Proverbios 15:22. Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.).
“Sin dirección divina fracasa el pueblo de Dios”: Esa profunda reflexión encuentra su fundamento en Proverbios 29:18. «Sin profecía el pueblo se desenfrena; Mas el que guarda la ley es bienaventurado.», donde se advierte que, sin la visión, instrucción o guía directa del Creador, el ser humano pierde el rumbo. Lejos de la voluntad divina, los proyectos y las sociedades quedan expuestos a la confusión, la desmoralización y el fracaso.
Para evitar extraviarse y mantener un propósito alineado, existen tres pilares de guía espiritual a los que puedes acudir para fortalecer tu camino:
- La Oración: Es el diálogo directo y constante para buscar sabiduría y discernimiento antes de tomar decisiones importantes.
- El Estudio Bíblico: Consultar las Escrituras es el medio principal para conocer los mandatos, promesas y el plan de Dios.
- El Consejo Sabio: En la multitud de consejeros (líderes espirituales, mentores y comunidad de fe) hay seguridad para discernir la dirección correcta.
En los momentos en que el camino parezca sinuoso o falte el horizonte, estas herramientas ayudan a redirigir el corazón y encontrar propósito.
Referencias bíblicas: Proverbios 29.12. «Si un gobernante atiende la palabra mentirosa, Todos sus servidores serán impíos.»
San Juan 18:14. «Era Caifás el que había dado el consejo a los judíos, de que convenía que un solo hombre muriese por el pueblo.»
Hechos 5:38. «Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá»
Definición: La dirección divina es la doctrina del determinar cuál es la voluntad de Dios para el género humano; la comunicación de la voluntad de Dios a través de la revelación divina.
El principio importante en la dirección divina (1 Jn 3:23):
Para el no creyente – la salvación (2 P 3:9). B. Para el creyente – la espiritualidad (Ef. 5:18) y el amor-virtud (1Jn 3:23b).
2° TÍTULO: Un reino sin el respaldo de Dios no prospera. Versículo 10. De cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solamente los de la casa de Judá siguieron a David. (Léase: San Mateo 12:25. Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. ▬ Salmo 127:1. Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.).
“Un reino sin el respaldo de Dios no prospera”. La afirmación «un reino sin el respaldo de Dios no prospera» refleja un principio espiritual y moral profundo. Desde esta perspectiva, se entiende que el verdadero éxito y la estabilidad de cualquier sociedad, proyecto o vida dependen de la guía, la justicia y los valores superiores, y no solo de los esfuerzos meramente humanos.
Históricamente y en el contexto de las escrituras, existen razones fundamentales que sostienen esta premisa:
- La justicia como cimiento: Un mandato justo y próspero requiere rectitud moral. Sin principios éticos y espirituales, las estructuras de poder suelen corromperse, lo que lleva a la desigualdad, la opresión y, en última instancia, a la caída de las sociedades.
- La sabiduría por encima de la fuerza: Las decisiones humanas están limitadas por el egoísmo y la miopía. El respaldo divino se asocia con la sabiduría y el discernimiento, elementos necesarios para gobernar o liderar de manera que se eviten los errores y se fomente el bienestar general.
- La unidad y el propósito: Para que una estructura perdure, debe estar unida y alineada con propósitos superiores. Si los cimientos están basados únicamente en intereses materiales o terrenales, son vulnerables a las divisiones y al colapso.
Si bien existen diversas interpretaciones sobre lo que constituye la «prosperidad» (ya sea espiritual, moral o material), la idea central es que el ser humano necesita una brújula moral y una fuerza superior que le brinde dirección.
Referencia Bíblica: Daniel 2:44-45. Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.
1ª corintios 1:10-11. «Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.»
Marcos 3.24-26. Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.
3er TÍTULO: Permaneciendo fielmente en el lugar determinado por Dios. Versículo 11. Y fue el número de los días que David reinó en Hebrón sobre la casa de Judá, siete años y seis meses. (Léase: Salmo 27:4 y 5. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto. ▬ Salmo 23:5 y 6. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.).
“Permaneciendo fielmente en el lugar determinado por Dios”: Permanecer fielmente en el lugar determinado por Dios implica alinear tu vida, decisiones y propósito con Su voluntad, resistiendo la tentación de huir por comodidad. Profundizar en esta convicción requiere una búsqueda activa de las Escrituras para discernir la dirección divina y mantenerte firme donde Él te ha plantado.
Referencias bíblicas: Hechos 17.26. «Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación»
Filipenses 4.1. «Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.»
Genesis 26:1-3. «Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre.»
San Juan 15:4. «Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.»
Hechos 11.23. «Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor.»
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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