Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
  • DOMINGO 19 DE ABRIL DE 2026. “PRIMICIAS TRAÍDAS A DIOS REFLEJAN UN CORAZÓN PLENAMENTE AGRADECIDO”.

       Lección: Números 28:26 al 31. 26. Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. 27. Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; 28. y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 29. y con cada uno de los siete corderos una décima; 30. y un macho cabrío para hacer expiación por vosotros. 31. Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto.

       Comentario del contexto bíblico: Versículos 26-31: El mismo número de sacrificios está señalado para el día de las primicias, es decir, para la fiesta de las Semanas o fiesta de la Cosecha (cf. Levítico 23,15-22). El holocausto festivo y la ofrenda por el pecado de este día eran independientes del holocausto y la ofrenda por el pecado suplementarios de los panes mecidos señalados en (Levítico 23:18. Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.), y debían ofrecerse antes de estos y después del sacrificio matutino diario.

       Pregunta: ¿Qué era la ofrenda de primicias? ¿Deben los cristianos dar hoy en día una ofrenda de primicias?

       Respuesta

       Las primicias eran una fiesta judía que se celebraba a principios de la primavera, al comienzo de la cosecha de granos. Se celebraba el 16 de Nisán, que era el tercer día después de la Pascua y el segundo día de la Fiesta de los Panes sin Levadura. Las primicias eran un momento de acción de gracias por la provisión de Dios.

       Levítico 23:9-14 instituye la ofrenda de las primicias. El pueblo debía llevar una gavilla de grano al sacerdote, quien la agitaría ante el Señor. También se exigían en ese momento un holocausto, una ofrenda y una libación. Deuteronomio 26:1-10 da aún más detalles sobre el procedimiento de las primicias.

       No debía cosecharse grano alguno hasta que se presentara al Señor la ofrenda de las primicias (Levítico 23:14. No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.). La ofrenda se hacía en memoria de la estancia de Israel en Egipto, la liberación del Señor de la esclavitud y su posesión de una «tierra que mana leche y miel». El día de la ofrenda de las primicias también se utilizaba para calcular el momento adecuado de la Fiesta de las Semanas (Levítico 23:15-16. Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.).

       En el Nuevo Testamento, la ofrenda de las primicias se menciona siete veces, siempre simbólicamente. Pablo llama a Epeneto y a la familia de Estéfanas «primicias de Acaya» (Romanos 16:5. Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.  ▬ 1 Corintios 16:15. Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.). Su significado es que, al igual que la ofrenda de las primicias era la primera porción de una mies mayor, estos individuos eran los primeros de muchos conversos en aquella región. Santiago llama a los creyentes «primicias de sus criaturas» (Santiago 1:18. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.). Al igual que la gavilla de grano fue apartada para el Señor, así los creyentes son apartados para la gloria de Dios.

       La ofrenda de las primicias encontró su cumplimiento en Jesús. «Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron» (1ª Corintios 15:20, Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.). La resurrección de Jesús ha preparado el camino para nuestra resurrección. Significativamente, si Jesús fue asesinado en la Pascua, entonces su resurrección al tercer día habría caído el 16 de Nisán, la fiesta de las primicias.

       La ofrenda de las primicias nunca se aplica directamente a las ofrendas cristianas en el Nuevo Testamento. Sin embargo, Pablo enseñó a los creyentes de Corinto a hacer una colecta «el primer día de la semana» ( Corintios 16:2. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.). Y, al igual que la ofrenda de las primicias era ocasión de acción de gracias, el cristiano debe dar con alegría.

       En resumen, las primicias simbolizan la cosecha de almas de Dios, ilustran el dar a Dios desde un corazón agradecido, y establecen el patrón de devolverle lo primero (y lo mejor) de lo que nos ha dado. Al no estar bajo la Ley del Antiguo Testamento, el cristiano no tiene más obligación que la de dar alegre y liberalmente (2 Corintios 9:6-7. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre).

       Pensamiento 2: Primicias traídas o dios reflejan un corazón plenamente agradecido: Las primicias en la Biblia se conceptualizan como el dar a Dios lo primero y mejor de los frutos, reconociéndolo como proveedor. Aunque en el Antiguo Testamento se entregaban a los sacerdotes (Ezequiel 44:30. Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se presente de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; asimismo daréis al sacerdote las primicias de todas vuestras masas, para que repose la bendición en vuestras casas.), hoy en día se interpretan mayormente como un acto voluntario de honra a Dios, siendo el pastor quien administra estos recursos en muchas iglesias. Fundamento Bíblico (Antiguo Testamento): (Éxodo 22:29-31. No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás. Y me seréis varones santos. No comeréis carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaréis). y Ezequiel 44:30 establecen que las primicias de la cosecha, masa y ofrendas se entregaban a los sacerdotes para que descansara la bendición sobre las casas. Interpretación Actual: Se considera un principio de poner a Dios primero para recibir bendición, a menudo entregado al pastor o iglesia como representante de la obra de Dios. Voluntariedad: Se enfatiza que las primicias deben ser un acto voluntario de amor y gratitud, no una negociación, y se entregan con alegría según lo propuesto en el corazón. El enfoque del Nuevo Testamento: Se enfoca más en el espíritu del dador alegre (2 Corintios 9:6-7. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre) y en Jesús como la «primicia» de la resurrección, más que en la obligatoriedad legal de los frutos. Algunas congregaciones enseñan dar las primicias directamente al pastor como lo hacían en la Biblia, mientras que otras lo integran en el sustento general de la iglesia.

    Texto: «»¿Honra a Jehová con tus bienes, y con las primacías de todos tus frutos?» (Proverbios 3:9).

       Comentarios del texto: El contenido de los vv. 9 y 10 trata con un tema totalmente nuevo, ya que se encuentra un diálogo sobre las posesiones. Se une a los pasajes anteriores con la mención de Jehovah: Confía en Jehovah (v. 5), teme a Jehovah (v. 7) y ahora, honra a Jehovah (v. 9). El verbo honra sobresale porque recibe el énfasis del orden en la oración, siendo la primera palabra en el texto hebreo, y porque se encuentra en el modo verbal de piel, es decir el verbo está intensificado. Se puede leer el versículo: «Honra profundamente a Jehovah con tus riquezas…»

       El v. 9 entrega el desafío-mandato al joven y el v. 10 propone la promesa divina cuando se logra. La presencia de la palabra riquezas no debe entenderse como un dicho sólo para los ricos, pues este proverbio está dirigido a todos los jóvenes. Sin duda muchos de los jóvenes varones, recibiendo las enseñanzas del maestro del tiempo de Salomón y del tiempo de Ezequías, eran jóvenes que iban a tener la responsabilidad de manejar los bienes, o de su familia o del estado (1 Rey. 4). La palabra primicias puede significar «los primeros frutos» o «los mejores frutos». Las riquezas representas lo acumulado durante años y las primicias de todos tus frutos representa el esfuerzo del trabajo.

       En el texto no se dice cómo honrar a Jehovah con las riquezas y las primicias. Quizá el maestro sabe que el sacerdote ya ha enseñado el porqué y el cómo de la ofrenda a Dios (Lev. 27:30; Núm. 15:21; 18:12 s.; Deut. 14:22 ss.; 18:4; 26:1 ss.; Isa. 43:23; Mal. 3:10–12).

       Al cumplirse el v. 9, el joven podría esperar las bendiciones de Dios en una forma muy concreta. La escena de graneros llenos y lagares rebosando pinta una imagen deseada por cualquier hebreo del tiempo de Salomón. Los graneros se llenaban de trigo y de cebada. Los lagares se llenaban del vino nuevo, recién hecho de las uvas buenas. Todavía hoy en día tantos factores de la cosecha dependen de la naturaleza y, por ende, de Dios.

    1er Título: Convocados para dedicarse solo a la adoración a Dios. Versículo 26. Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.  (Léase: Eclesiastés 5:1. Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. ▬ Hebreos 10:25. no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.).

       Las primicias y la iglesia actual: El pueblo de Dios recibió leyes e instrucciones para celebrar siete fiestas cada año, entre las cuales están la fiesta de la Pascua y de las primicias.[3] De acuerdo con el apóstol Pablo, toda fiesta, prescripción y mandamiento ceremonial que era exigido al pueblo del Antiguo Testamento solo era la sombra de lo que habría de venir:

       «Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo» (Colosenses 2:16-17.).

       Si todo esto solo era sombra de lo que habría de venir, entonces nuestra prioridad debe estar en reconocer que la Pascua para los creyentes no consiste en celebrar una fiesta, sino en reconocer que Cristo es nuestra pascua (1 Co 5:7). Reconocemos que las ofrendas económicas demuestran que nuestro Dios es proveedor y sustentador, pero también debemos enfocarnos en reconocer y vivir conforme a la certeza de que Cristo es las primicias de los que resucitan: «Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron» (1 Co 15:20).

       En el Antiguo Testamento aprendemos que las primicias tenían que ver con lo que el pueblo entregaba al Señor. Sin embargo, en el Nuevo Testamento y para los cristianos, las primicias consisten primeramente en lo que Dios entregó por amor para salvación de un pueblo espiritual. Si nosotros damos algo al Señor es porque Él nos lo dio todo primero.

        Comentario de Eclesiastés 5:1: Dios es uno de los absolutos en el pensamiento del sabio. Nuestro pasaje tiene que ver con la conducta ante Dios que debe ser seria, meditada, reverente, como lo requiere la infinita distancia que hay entre Dios y el hombre. Encontramos dos divisiones naturales: Cuando vayas a la casa de Dios y cuando hagas un voto a Dios; 5:1 y 5:4, respectivamente. Ambos pasajes terminan de una manera similar, sin que tengamos que pensar que en algún momento del texto se encontraban uno después del otro. Adorar a Dios y prometer a Dios, dice el sabio, es algo que el hombre no puede hacer a la ligera. Ni debe permitir que elementos extraños enturbien la relación con Dios obrando neciamente y obteniendo de esta comunión con Dios sólo frustración.

       Guarda tu pie, “cuida tu conducta” (Dios Habla Hoy; ver Salmos 119:101). El comportamiento en la casa de Dios debe ser motivo de preocupación para el que asiste a ella, (ver. Sal. 26:12). El sacrificio de los necios: La ofrenda del adorador, el sacrificio, era el momento solemne del culto; éste puede ser menoscabado por una disposición impropia del momento.

       Comentario de Hebreos (10:25) Iglesia -Asistencia ▬ Congregación: El cuarto deber es congregarnos y nunca dejar de congregarnos, no descuidarnos tan siquiera por un período de tiempo breve. Este es el significado de esta exhortación. Los creyentes deben congregarse…

    • para la adoración
    • para la oración
    • para el estudio de la Palabra de Dios
    • para el ministerio y el testimonio

       Lea el versículo detenidamente y verá claramente que con frecuencia la idea es: Debemos congregarnos a menudo y nunca dejar de congregarnos. Los verdaderos creyentes se necesitan unos a otros, la presencia, fraternidad, fuerza, exhortación, cuidado y amor de cada uno.

       Pero note: Algunos han abandonado la iglesia incluso en la época temprana de la iglesia. Muy parecido a algunos en cada generación. La necesidad es nada más lo que este versículo dice: Exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. ¿Qué día? El día del regreso del Señor. Su regreso se encuentra muy cerca. Por lo tanto, debemos exhortar a aquellos que han recaído, no sea que pierdan la salvación de su venida y tengan que enfrentarse a su juicio.

       Pensamiento 1. William Barclay analiza este punto de un modo excelente que merece nuestra atención para cuando vayamos a ministrar este versículo a nuestros compañeros. Él toma los tres puntos de Moffatt en el Comentario critico internacional. Él plantea que hay tres razones que impiden que una persona se congregue con otros cristianos.

    1) ‘Puede que no vaya a la iglesia por miedo. Puede que le avergüence mostrar su lealtad al ser visto (asistiendo) ir yendo a la iglesia. Puede que viva o trabaje entre personas que se rían de aquellos que van a la iglesia. Puede que tenga amigos que no les interese ese tipo de cosa, y puede que le tema a la crítica y al desprecio de ellos. Puede que trate de ser un discípulo secreto; pero bien se ha dicho que es imposible ser un discípulo secreto porque el discipulado mata el secreto, o el secreto mata el discipulado. Seria bueno recordar que, aparte de todo, ir a la iglesia es demostrar donde yace nuestra lealtad. Aunque el sermón sea pobre y la adoración de mal gusto, aun así, la iglesia nos da la oportunidad de demostrarles a los hombres de qué lado estamos.

    2). “Puede que no vaya por desagrado. Puede que le desagraden las personas comunes; puede que se aísle del contacto con las personas que ‘no son como él”. Hay iglesias, incluso en este país, que tanto como parecen iglesias parecen clubes. Puede que estén en vecindarios donde la categoría social ha decaído; y los miembros que han permanecido fieles a ellas se avergonzarían tanto como se deleitarían si los pobres y la gente de barrio de la zona comenzaran a visitarlos en grandes números. No debemos olvidar nunca que no existe ‘el hombre común ante los ojos de Dios. Cristo murió por todos los hombres, no solo por las clases respetables.

    3) ‘Puede que no vaya por engaño. Francamente, puede que crea y plantee que él no necesita la iglesia; (pues) que intelectualmente (sobrepasa el nivel de la prédica del lugar) haya sobrepasado la norma de predicar allí. Puede que el esnobismo social sea malo, el esnobismo espiritual e intelectual es peor. El más sabio de los hombres es un tonto ante los ojos de Dios; y el más fuerte de los hombres es débil en el momento de la tentación. No hay hombre que pueda llevar la vida cristiana y descuidar la fraternidad de la iglesia. Si algún hombre siente que puede lograrlo recuérdele que él va a la iglesia, no solo a recibir, sino también a dar. Él debe ir no solo a recibir, sino a hacer su propia contribución a la vida de la iglesia. Si él siente que la iglesia comete errores, es su deber ir y ayudar a enmendarlos”

       “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones” (Lc. 2:36-37).

       “Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer” (Lc. 4:16).

       “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén” (Lc. 24:52-53).

       “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Jn. 4:24).

       “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hch. 2:46).

       “Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración” (Hch. 3:1).

       “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquia de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron” (Hch. 13:14).

       “sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner alli su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis” (Dt. 12:5).

       “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Sal. 23:6).

       “Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar de la morada de tu gloria” (Sal. 26:8).

    2° Titulo: Dios especifica lo que se le debía ofrecer como olor grato. Versículos 27 al 30. Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, y con cada uno de los siete corderos una décima; y un macho cabrío para hacer expiación por vosotros.  (Léase: Filipenses 4:18. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. ▬ Hebreos 13:16. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.).

       Comentario de Filipenses (4:17-18) Administración, Misión: La dádiva de la iglesia fue con sacrificio, y fue vista y recompensada por Dios. El dar le costó a la iglesia filipense. Era una iglesia que daba, no sólo un porcentaje (por así decirlo) sino con sacrificio. Esto se ve en dos puntos. Se dice que su don era un verdadero sacrificio, aceptable y complaciente para Dios. También se dice que su don había creado una necesidad entre ellos. Pero Pablo les contesta: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en

    Cristo Jesús” (v. 19). Advierta tres cuestiones.

    ▬ 1. Dios vio quién dio con sacrificio para apoyar a Pablo y depositó una recompensa en su cuenta (v. 17). Esto fue lo que Pablo deseaba en cuanto a dar: No un don para si, sino una recompensa para el dador. Pablo sabía que Dios veía y recompensaba a los creyentes que daban con sacrificio; por lo tanto, Pablo deseó que los creyentes dieran y dieran con sacrificio.

       “Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

       “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme” (Mt. 19:21).

       “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lc. 12:33).

       “Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lc. 18:30).

    ▬ 2. Dios estaba muy complacido con la dádiva de los filipenses (v. 18). Pablo lo compara a un sacrificio del Antiguo Testamento que una persona ofrecía a Dios. El compromiso de sacrificio de una persona con Dios era como el agradable aroma del sacrificio animal. Era aceptable. El compromiso de sacrificio era un aroma suave o placentero para Dios. Así era y así es con respecto a la dádiva de sacrificio. El compromiso del don es aceptable para Dios tal como el agradable aroma de un sacrificio animal.

       “Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios” (Fil. 4:18).

       “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

       “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 P. 2:5).

       Comentario de Hebreos 13:16 ▬1. El creyente debe ofrecer el sacrificio de alabanza a Dios constantemente (v. l5). Pero note cómo: Mediante Cristo. Dios merece alabanza, pero Dios no acepta nada, ni siquiera la alabanza, a menos que se ofrezca mediante Cristo. Una persona no puede acercarse a Dios mediante algún otro sacrificio, persona o religión, ni siquiera para alabarlo, no si la persona quiere que su ofrenda sea aceptada por Dios. Dios no acepta alabanza por ningún otro medio que no sea por medio del Señor Jesucristo mismo.

       “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

       “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

       “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (He. 8:6).

       “y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle” (He. 9:5).

       “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:24).

       “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn. 2:1).

       “Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo” (Sal. 107:22).

        “Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre de Jehová” (Sal. 116:17).

    ▬ 2. El creyente debe hacer bien y dar a modo de sacrificio (v. 16). Oliver Greene tiene un comentario excelente sobre este punto que merece nuestra atención.

       “Notarán que hay tres sacrificios que agradan a Dios, y no debemos dejar de ofrecer estos sacrificios constantemente: Primero, confesar su nombre; segundo, llevar una vida santa, haciendo bien; tercero, darles a aquellos que lo necesitan, compartiendo nuestras bendiciones con aquellos menos afortunados. Es un hipócrita quien alabe a Dios con palabras y no lleve una vida santa, una vida de fe, compartiendo las bendiciones con otros. Una persona así puede dar un espectáculo convincente, pero Dios mira al corazón.

    “Hay tantas cosas que podemos compartir con otros, puede que solo sea una palabra dulce o una sonrisa de corazón con amor y comprensión, puede ser un vaso de agua dado en el nombre de Jesús. Puede ser un regalo, grande o pequeño, si podemos ayudan con las necesidades básicas de la vida, alimento o un par de zapatos para un niño necesitado. Hay tantas maneras en las que podemos compartir nuestras bendiciones con aquellos que son menos afortunados. La mayoría de nosotros no necesitamos esperar hasta que encontrar a alguien menos afortunado que nosotros. Es tan fácil pasar por alto oportunidades para servir, honrar y alabar a Dios ayudando a otros.

       “Dios está bien complacido con estas ofrendas y sacrificios, ya sea con acciones o con palabras, si lo que hacemos lo hacemos en el nombre de Jesús y para la gloria de Dios; y traerá recompensas al final del viaje de la vida”

       “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt. 5:16).

       “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos” (1 Ti. 6:18).

       “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad” (Tit. 2:7).

       “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (He. 10:24).

       “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Stg. 2:17-18).

       “manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras” (1 P. 2:12).

       “Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela” (Sal. 34:14).

       “Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad” (Sal. 37:3).

       “Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos” (Lc. 6:35).

       “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

       “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Stg. 4:17).

       “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mt- 9:37-38).

       “¿No decís vosotros Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega” (Jn. 4:35-36).

    3er Título: Cristo, la ofrenda perfecta ante Dios para expiar nuestros pecados. Versículo 31. Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto. (Léase: Hebreos 7:25. por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. ▬ 1ª de Juan 2:1 y 2. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.).

       Comentario de Hebreos 7:25 (7:25) Jesucristo, Sumo sacerdote ▬ Salvación: Jesucristo es el Sumo sacerdote con un poder perfecto. Este es uno de los grandes versículos de las Escrituras. Note el poder de lo que se está proclamando:

    “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (v. 25).

       Se dicen cuatro cosas significativas acerca de Jesucristo:

    ▬ 1. Jesucristo vive para siempre en la presencia de Dios. Note se proclama esta verdad gloriosa una y otra vez en este solo capítulo.

    => Él tiene una “vida eterna” (v. 16).

    => Él “continúa para siempre” (v. 24).

    => El “tiene un sacerdocio invariable” (v. 24).

    => Él “siempre vive”, vive para siempre y para la eternidad (v. 25).

    => Él se “consagra para siempre” (v. 28).

    ▬ 2. Jesucristo vive para interceder por el hombre. Esta es la función de Jesucristo como Sumo sacerdote ante Dios. Pero note: No significa lo que tan a menudo se refleja, que Jesucristo tiene que rogarle y suplicarle a Dios con sus brazos extendidos para que reciba al hombre. Dios Padre ama al hombre con un amor perfecto, lo que quiere decir que Dios salvará al hombre. Pero Dios también es justo, perfectamente recto y justo. Por lo tanto, Dios tiene que juzgar y castigar el pecado de la misma manera en la que tiene que salvar al hombre. ¿Cómo Dios pudo hacer las dos cosas? Solo había una manera:

    => Dios tuvo que enviar a su propio Hijo a la tierra a morir por el hombre. Dios tuvo que dar a su propio Hijo para que soportara la culpa y el castigo del pecado por el hombre. Dios tuvo que enviar a su propio Hijo a soportar la justicia y el juicio de Dios contra el pecado.

       Por lo tanto, en Jesucristo vemos tanto el amor perfecto como la justicia de Dios. Vemos el amor de Dios ya que estuvo dispuesto y determinado a enviar a su Hijo a morir por el hombre. Y vemos la justicia de Dios ya que Él estuvo dispuesto a lanzar la ira de su justicia contra su propio Hijo cuando Dios asumió todos los pecados de los hombres.

       Sucede lo siguiente: Jesucristo ha vivido en la tierra como el Dios perfecto-Hombre. Por ende, Él es para siempre ante Dios el Representante del hombre y el intercesor del hombre. Este es su propósito de vivir ante Dios: para interceder por el hombre, para ofrecer su propio sacrificio por los pecados en nombre del hombre.

    ▬ 3. Jesucristo puede salvar a todas las personas al máximo. ¿Qué quiere decir ser salvo al máximo (panteles)? Significa ser salvo “completamente, perfectamente, finalmente y por toda la eternidad” (Nuevo Testamento Ampliado). Quiere decir que Jesucristo nos presenta ante Dios como perfectos. Él nos presenta en su justicia como perfeccionados para siempre. Por lo tanto, en Cristo, porque Él intercede por nosotros y porque Él es ante Dios el sacrificio eterno y perfecto por nuestros pecados, ganamos la aceptación de Dios. Pero quiere decir mucho más. A forma de subíndice, cuando Jesucristo nos salva al máximo quiere decir…

    • que nos salva del pecado, la muerte y la condenación (Jn. 5:24; Ro. 8:34).
    • que nos salva para vivir con Dios eternamente (Jn. 3:16; Ro. 8:39).
    • que nos salva para ser ciudadanos del cielo nuevo y la tierra nueva (2 P. 3:10-13; Ap. 21:ls).
    • que nos salva para gobernar y reinar sobre el universo conjuntamente con ÉL para toda la eternidad (Lc. 12:42-44; 22:28-29; 1 Co. 6:2-3).

    ▬ 4. Jesucristo salva solo a aquellos que vienen a Dios por medio de Él. Nota: Debemos venir a Dios. No debemos maldecir a Dios, negar a Dios, descuidar a Dios, ignorar a Dios, rebelarnos contra Dios, ni rechazar a Dios. Debemos venir a Dios, pero debemos venir a Dios por medio de Jesucristo. Solo Jesucristo puede interceder por el hombre. Solo el Hijo de Dios mismo está ante Dios como Sumo sacerdote eterno y perfecto. Solo Él puede salvar al hombre al máximo. Por lo tanto, una persona debe venir a Dios a través de Él y solo de Él.

       “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Ro. 8:34).

       “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

       “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7:25).

       “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (He. 8:6).

       “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna… Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:15, 24).

       “a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” (He. 12:24).

       “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn. 2:1).

       Comentario de (1 Jn. 2:2) Propiciación (hilasmos): sacrificarse para apaciguar; para satisfacer; para cubrir; para pagar la pena. Es una palabra sacrificial. En el Antiguo Testamento cuando un hombre pecaba o algo salía mal, le llevaba un sacrificio a Dios. La idea era que el sacrificio apaciguara, pacificara y satisficiera a Dios. Él confiaba en que Dios le prodigara su gracia y colocara el castigo por su pecado sobre el animal. Cuando las cosas van mal, el hombre siempre hace ayuno y oración y ofrece servicio con vigor renovado, o bien se compromete a dejar algunos placeres o posesiones significativos. Existe un sentimiento de que este tipo de negación o sacrificio renovado apacigua o satisface a Dios.

       Es verdad que Dios le dijo a Israel que ofreciera sacrificios. Pero Él lo hizo por una razón: enseñar a Israel, y a través de ellos al mundo, que la respuesta no descansa en el sacrificio animal o humano. Un sacrificio humano no puede causar una relación correcta con Dios. El problema del hombre es demasiado profundo para el sacrificio humano; su contaminación es demasiado severa; su enfermedad demasiado terrible; su infección es mortal. La parafernalia del sacrificio terrenal nunca puede arreglar las cosas con Dios.

       La razón se establece sencillamente. El pecado del hombre lo ha alejado de Dios, ha vulnerado su relación con Dios, lo puso a Dios fuera del alcance de la mano. El hombre siente esto instintivamente. Así, cuando el hombre obtiene satisfacción de su sacrificio, a menudo regresa a su comportamiento y prácticas anteriores.

       Lo que el hombre necesita es ser desinfectado y cubrir sus pecados. Él necesita saber sin lugar a dudas que Dios lo acepta y está satisfecho con él. Y luego necesita poder para vivir para Dios.

       Esto viene con la propiciación. Es necesario mencionar cuatro cosas sobre la propiciación.

    ▬ 1. Dios es el Único que debe ser apaciguado, satisfecho y propiciado. La Biblia no está hablando de reconciliación. La Biblia nunca dice que Dios tiene que re- conciliarse con el hombre. Dios ya es amigo del hombre; El ama al hombre. Es el hombre quien necesita reconciliarse con Dios. El hombre es el que mantiene la enemistad, quien ignora, niega y rechaza a Dios. Así, Dios es el Único que debe ser apaciguado o propiciado (cp. Lc. 18:13).

       Existe otro pensamiento aquí también. Dios es justo y santo, y su justicia y santidad tienen que ser satisfechas. El solo puede aceptar a la persona que es perfectamente justa y santa. Podría decirse que todo aquello por debajo de la perfección contaminaría la atmósfera circundante de Dios. Y la presencia y la morada de Dios ya no sería la utopía que Dios ha preparado para el creyente y la cual es soñada por el hombre.

    ▬ 2. Jesucristo es la propiciación, la satisfacción de los pecados. Cristo fue completamente justo y santo; por lo tanto, Él fue el hombre perfecto e ideal. Esto significa que su muerte fue el sacrificio ideal y perfecto. Dios pudo satisfacer su justicia contra los pecados cargándoselos a Cristo. El sacrificio perfecto de Jesucristo satisfizo y apaciguó la justicia de Dios completamente (1 Jn. 4:9-10).

    ▬ 3. La propiciación significa cobertura. Cristo cubre nuestros pecados de manera que Dios ya no los vea (Ro. 3:25; He. 2:17; 1 Jn. 2:2).

    ▬ 4. La propiciación encuentra su lugar en el asiento de la misericordia (el propiciatorio), es decir, sobre la cobertura del arca (He. 9:5). Dios ha dicho que el hombre debía acercarse a El mediante el sacrificio de un animal, por medio del derramamiento de sangre. La cobertura o tapa del arca se rociaba una vez al año con la sangre de un animal perfecto. Esto significaba que la gente ofrecía su vida a Dios en la sangre de la víctima. Dios entonces quedaba apaciguado y satisfecho. (Cp. Lc. 18:13; Ro. 3:25; He. 2:17; 1 Jn. 2:2; 4:10.)

    Domingo 19 de abril de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • LUNES 13 DE ABRIL DE 2026. “REVERENCIA Y RESPETO DE DAVID POR LA AUTORIDAD ESCOGIDA POR DIOS”.

    Lección: 2° de Samuel 1:11 al 16. 11. Entonces David, asiendo de sus vestidos, los rasgó; y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. 12. Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Saúl y por Jonatán su hijo, por el pueblo de Jehová y por la casa de Israel, porque habían caído a filo de espada. 13. Y David dijo a aquel joven que le había traído las nuevas: ¿De dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero, amalecita. 14. Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehová? 15. Entonces llamó David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y mátalo. Y él lo hirió, y murió. 16. Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová. 

       Comentario del contexto Bíblico: Un amalequita trae la noticia a David, 1:1–16. David permaneció por algún tiempo bajo la protección del rey filisteo Aquis, con el cual hizo una alianza para protegerse de Saúl. Aquis en retorno por la alianza dio a David la ciudad de Siglag, y allí permaneció David junto con sus dos esposas Ajinoam y Abigail. Cuando el amalequita trajo la noticia de la muerte de Saúl, David se encontraba en Siglag; la ciudad había sido incursionada e incendiada por un ejército de amalequitas, pero David los per-siguió y los destruyó. Tres días después de su victoria, vino un amalequita que servía en el ejército de Saúl, quien traía su ropa rasgada y su cabeza llena de tierra en señal de dolor y duelo; el ejército israelita había sido derrotado en Gilboa y Saúl y Jonatán habían caído muertos en la batalla.

    El amalequita trajo la noticia a David seguramente para ganar el favor de David, trajo a David la diadema y la argolla de Saúl, y mintió diciendo que él había terminado de dar muerte a Saúl (de acuerdo a 1 Samuel 31:4, Saúl mismo había tomado su propia espada para quitarse la vida). David lamentó mucho la muerte de Saúl, Jonatán y los demás israelitas en el monte de Gilboa. En expresión de su dolor, David y los que le acompañaban se rasgaron sus vestiduras, lloraron y ayunaron hasta el anochecer; fue una expresión genuina de dolor por la muerte de aquellos israelitas. David, aunque estaba en alianza con un rey filisteo por razones de seguridad y protección, no se había vuelto traidor a su propio pueblo.

    David sintió furor contra el amalequita que decía haber terminado con la vida de Saúl; ni David mismo se había atrevido a matar a Saúl; fue de mucha indignación para David el atrevimiento de aquel amalequita. David, quien siempre había demostrado respeto hacia la autoridad de Saúl, mandó la ejecución del amalequita.

    Reverencia y respeto de David por la autoridad escogida por Dios: La reverencia de David por la autoridad divina se demostró al negarse a matar a Saúl, a pesar de tener la oportunidad y ser perseguido injustamente. David respetó a Saúl como el «ungido de Jehová», confiando el juicio a Dios en lugar de tomar venganza personal, evidenciando un corazón conforme al de Dios.. Esta conducta posicionó a David como un líder humilde que valoraba el propósito divino por encima de sus propios intereses.

    La reverencia bíblica. es un profundo respeto, asombro y amor hacia Dios, motivado por su santidad y poder, que se manifiesta tanto en la actitud interior como en el comportamiento externo. No es terror, sino un temor reverencial que reconoce la grandeza divina y lleva a la obediencia, adoración y honra

    Pensamiento: Algunos se preguntan cómo pudo haber hecho esto David sin ser detectados. Saúl pudo haber dejado aparte su manto en alguna parte de la cueva, y haber hecho sus necesidades en otro lado, y así David no tuvo que ponerse justo al lado de Saúl para cortar la orilla de su manto. O, también puede ser que había suficiente ruido y conmoción de los miles de hombres fuera de la cueva junto con sus caballos que David simplemente era indetectable.

    David decidió perdonar la vida de Saúl porque sabía que la promesa de Dios decía: “Tú heredarás el trono de Israel”. Sabía que Saúl se interponía con esa promesa. Pero también sabía que sería desobediencia de su parte matar a Saúl, porque Dios puso a Saúl en una posición de autoridad y era el trabajo de Dios encargarse de Saúl no de David. David quería que se cumpliera la promesa, pero se negoció a tratar de cumplirla a través de su propia desobediencia.

     Algunas veces cuando tenemos una promesa de Dios creemos que estamos justificados al pecar persiguiendo esa promesa. Esto siempre está mal. Dios cumplirá sus promesas, pero lo hará a su manera, y lo hará con justicia. Más bien tenemos que ser como Abraham, quien obedeció a Dios incluso cuando parecía ser a expensas de la promesa de Dios, estando dispuesto a sacrificar al hijo de la promesa (Génesis 22). Aún más, necesitamos ser como Jesús, que no tomó la oferta de Satanás “ganarse al mundo” a expensas de la obediencia (Lucas 4:5-8).

    En todo esto, vemos que David supo no sólo cómo esperar en Jehová, sino también cómo esperar por Jehová. “Nosotros esperamos en el Señor en oración y súplica, esperando la indicación de su voluntad; nosotros esperamos por el Señor en paciencia y sumisión, buscando la intervención de su mano”. (Meyer) David estaba decidido a que cuando se sentara en el trono de Israel no sería porque sacó a Saúl del camino sino porque Dios sacó a Saúl del camino. Él quería las huellas de Dios en ese trabajo, no las suyas, y quería la conciencia limpia que viene de saber que fue obra de Dios.

     También vemos que el corazón de David no almacenó amargura ni ira hacia Saúl. Incluso cuando Saúl hizo la vida de David totalmente miserable, David siguió llevándolo a Jehová, y recibió la limpieza del daño y de la amargura que Jehová puede dar. Si David hubiera guardado amargura o ira hacia Saúl probablemente no hubiera podido resistir la tentación de matarlo cuando parecía ser una oportunidad “libre de riesgos”.

    Referencias Bíblicas: 1ª de Samuel 24:7 al 7. «Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.»

       Proverbios 1:7. «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.»

       Levítico 19:30. «Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová»

       Hebreos 12:28-29. «Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.»

    1er Título: Profundo dolor por la muerte del ungido de Jehová. Versículos 11 y 12. Entonces David, asiendo de sus vestidos, los rasgó; y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Saúl y por Jonatán su hijo, por el pueblo de Jehová y por la casa de Israel, porque habían caído a filo de espada.  (Léase: Deuteronomio 34:7 y 8. Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Y lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab treinta días; y así se cumplieron los días del lloro y del luto de Moisés.  ▬ Los Hechos 8:2. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él.).

       Profundo dolor por la muerte del ungido de Jehová. El profundo dolor de David por la muerte de Saúl y Jonatán (2 Samuel 1:11-27) refleja respeto absoluto por la autoridad divina, a pesar de sus conflictos personales. David rasgó sus vestiduras, ayunó y ordenó la ejecución del amalecita que afirmó haber matado al «ungido de Jehová», honrando su posición como elegido de Dios.

    Duelo Genuino: David no se alegró de la muerte de su perseguidor; en su lugar, compuso una elegía («Cántico del arco») lamentando la caída de los líderes de Israel.

    Respeto al Ungido: La reacción de David subraya que Saúl, aunque desobediente, seguía siendo el rey designado por Dios. David se negó a levantar la mano contra él en vida y lo honró tras su muerte.

    Lección de Liderazgo: Este relato muestra que el verdadero liderazgo espiritual se manifiesta en el respeto por la autoridad establecida y la confianza en los tiempos divinos, no en el resentimiento.

       Referencias bíblicas: Apocalipsis 21:3-4. «Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.»

       Genesis 23:2. «Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla»

       Levítico 10.6. «Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí lamentarán por el incendio que Jehová ha hecho.»

       Salmo 116:15. «Estimada es a los ojos de Jehová. La muerte de sus santos.»

    2° Título: Falta de temor: levantar la mano contra el siervo de Dios. Versículos 13 y 14. Y David dijo a aquel joven que le había traído las nuevas: ¿De dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero, amalecita. Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehová? (Léase: 2ª a Timoteo 4:14 y 15. Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor les pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras. ▬ 1ª de Samuel 26:8 y 9. Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo enclavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe. Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?).

       Falta de temor: La falta de temor de Dios se manifiesta al atacar o difamar a líderes espirituales (ungidos como siervos de Dios), un principio basado en el respeto a la soberanía divina, no a la perfección humana. David ejemplificó esto al rehusar matar a Saúl, reconociendo que dañar al ungido es ofensivo para Dios. Levantar la mano contra ellos es ignorar la autoridad divina.

      La historia bíblica subraya que la integridad del siervo no radica en ser intocable, sino en el temor de quien reconoce la autoridad de Dios sobre el liderazgo.

       Nota: El verdadero Ungido de Dios

       El Antiguo Testamento registra que el acto de ungir a un nuevo rey estaba compuesto por dos elementos: el aceite de la santa unción, que era derramado sobre el nuevo rey, y la llegada del Espíritu Santo a su vida, por lo general acompañada de alguna manifestación sobrenatural como en el caso de Saúl (1 S 10:9-13).

       No obstante, en el Nuevo Testamento, «El ungido» es el título exclusivo para nuestro Salvador Jesús, pues se le llama Cristo, «ungido» en griego, y sobre Él hablaron los autores del Antiguo Testamento, quienes lo llamaron Mesías, «ungido» en hebreo (p. ej., Sal 2:1 ss; Lm 4:20). Jesús es el Rey elegido por Dios y lleno del Espíritu Santo.

       Además, todo el que cree en el mensaje del evangelio también ha sido ungido, en Cristo, por el Espíritu (p. ej., 1 Jn 2:20, 27). Su presencia en nosotros hizo que experimentemos los beneficios de la salvación. Por la Palabra sabemos que Su unción o presencia en nuestras vidas es suficiente, permanente y no necesitamos pedir una doble unción (Jn 14:16).

       Es por esto que la expresión «ungido de Dios» nunca se usa en la Biblia para referirse al pastor de una iglesia local. Más bien, se habla del pastor como siervo de todos, no como señor de todos, lo que hace una gran diferencia (cp. 1 P 5:1-4). Después de todo, el Señor puso a los líderes de la iglesia para su edificación.

       Gracias al mensaje del evangelio, todos los creyentes somos ungidos por el Espíritu, pero Jesús mantiene la supremacía del título de Ungido de Dios

       De hecho, los pastores pueden ser probados y disciplinados también (1 Ti 5:19-20). Al mismo tiempo, la Biblia nos llama a honrar a nuestros pastores, amarlos, apoyarlos y seguir su ejemplo después de considerar el resultado de su conducta (Heb 13:7-25). Es por eso que un verdadero siervo de Dios debe evitar usar la frase «no toques al ungido de Dios» para eludir a un pastor de su responsabilidad de rendir cuentas a la iglesia y de caminar con transparencia.

       Palabras finales

       Cuando hay hermanos que se encuentran en conflictos por un líder que es señalado, como en el ejemplo al inicio de este artículo, mi anhelo es que las partes involucradas encuentren una solución que honre a Dios y los bendiga. No digo que los satisfaga, pues en estos casos es difícil que todos queden satisfechos debido al pecado que influencia el corazón, incluso el de los creyentes. Sin embargo, lo que debe primar al buscar soluciones es la honra al Dueño de la obra y la unidad de Su iglesia.

      Por eso no pretendo dar consejos concretos sobre lo que deberíamos hacer con un líder señalado de pecado. Cada misión, denominación o asociación de iglesias tiene reglamentos y protocolos sobre cómo proceder en cada caso particular. Habrá momentos en los que se puede proceder bíblicamente frente al pecado de un pastor y habrá casos cuando lo mejor es dejar la iglesia. Además, es importante que recuerdes que necesitas amar a la iglesia más que a su salud, siempre y cuando estés convencido de que estás en una iglesia sana que por ahora está pasando por una crisis, pero que puede superarla.

       Recuerda esto: gracias al mensaje del evangelio, todos los creyentes somos ungidos por el Espíritu, pero Jesús mantiene la supremacía del título «el Ungido de Dios». Nadie en la creación debería atreverse a usar este título para demandar una autoridad sobre el pueblo de Dios que solo le pertenece al Mesías Rey.

    3er Título: Justicia divina alcanzo al que actúa con irreverencia. Versículos 15 y 16. Entonces llamó David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y mátalo. Y él lo hirió, y murió. Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová. (Léase: Deuteronomio 17:12. Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel. ▬ Números 15:30. Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo.).

       Justicia divina alcanzo al que actúa con irreverencia. La justicia divina alcanza a quienes actúan con irreverencia, ya que la Biblia enseña que Dios es justo, santo y no tolera el pecado, advirtiendo que la falta de respeto hacia lo sagrado trae consecuencias severas. Aunque Dios es misericordioso, la irreverencia endurece el corazón, haciendo inevitables las consecuencias de sus acciones.

       La justicia divina es un concepto teológico que representa la equidad, rectitud y autoridad moral de Dios al gobernar el universo, recompensando el bien y castigando el mal, a menudo más allá de la comprensión humana. Se considera perfecta, imparcial y superior a la justicia humana, actuando a menudo como retribución final o karma.

       La justicia divina también es defendida en teología, pero a veces cuestionada ante la presencia de sufrimiento en el mundo. En muchas tradiciones, busca el bienestar de la víctima más que simplemente el castigo del victimario.

       Referencia Bíblica: 1ª de Samuel 6:19 al 21. «Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad. Y dijeron los de Bet-semes: ¿Quién podrá estar delante de Jehová el Dios santo? ¿A quién subirá desde nosotros? Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca de Jehová; descended, pues, y llevadla a vosotros.»

       Santiago 3:18. «Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.»

       Apocalipsis 18:20. «Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella.»

        La irreverencia en la Biblia: es la falta de respeto, veneración o temor reverente hacia Dios, su santidad, su palabra o las cosas sagradas. Se manifiesta en la conducta impía, el desprecio por los mandatos divinos, la adoración falsa y la familiaridad excesiva que ignora la majestad de Dios.

        Romanos 1:21. «Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.»

       Hebreos 10.29. «¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?»

    Lunes 13 de abril de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • DOMINGO 12 DE ABRIL DE 2026. “FIESTAS SOLEMNES QUE RECUERDAN AL PUEBLO DE DIOS LA LIBERACIÓN DE LA ESCLAVITUD”.

       LECCIÓN: Números 28:16 al 25. «16. Pero en el mes primero, a los catorce días del mes, será la pascua de Jehová. 17. Y a los quince días de este mes, la fiesta solemne; por siete días se comerán panes sin levadura. 18. El primer día será santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. 19. Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto a Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto. 20. Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres décimas con cada becerro, y dos décimas con cada carnero; 21. y con cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima. 22. Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros. 23. Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. 24. Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehová; se ofrecerá además del holocausto continuo, con su libación. 25. Y el séptimo día tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.» 

    Liberación: La Biblia enseña que la gratitud por la liberación del pecado nace del perdón recibido a través de la sangre de Jesucristo. Al ser liberados de la esclavitud del pecado, los creyentes pasan a servir a la justicia, recibiendo santificación y vida eterna como regalo de Dios, transformando la vida en un acto de gratitud.

    ref. Biblica: Romanos 6: 17-18. «Pero gracias a Dios, que, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.»

    Efesios 1:7. «en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia»

       Comentario del contexto bíblico: Dios obra poderosamente por nosotros con amor: Después de que el calendario resuma las ofrendas que se deben presentar cada día, semana y mes, sigue con una descripción de las grandes fiestas anuales del pueblo de Israel, comenzando con la Pascua (28:16–25). Esta celebración recuerda la liberación de la comunidad de sus esclavizadores egipcios. Durante 400 años, anhelaron la libertad, pero la esperanza de salvación era sólo un sueño.

       Dios planeó que su pueblo conmemorara cada año los acontecimientos de su espectacular salvación, recordando deliberadamente la noche en la que salieron. La Pascua anual se convirtió en un recordatorio de la salvación pasada y en un símbolo de la liberación perpetua. A lo largo de su historia, Israel siguió siendo una minoría vulnerable, amenazada por naciones con un poder militar mucho mayor. Egipcios, madianitas, filisteos, asirios, babilonios, persas, griegos, romanos…, la sombría lista de opresores sucesivos se extiende a lo largo de los siglos.

        La Pascua no sólo declaraba el poder de Dios, sino también su justicia. Durante cuatro siglos, el pueblo israelita había sido maltratado cruelmente por los egipcios, pero este festival anual anunciaba que el Señor rescata a las minorías y a los oprimidos de cada generación. A lo largo de la historia, el acontecimiento del éxodo ha sido poderoso para las personas más allá del sufrimiento de Israel bajo un régimen opresor. En muchas partes del mundo, hay personas que se encuentran cautivas o privadas de libertad. La Pascua era un recordatorio anual de que Dios actúa con justicia con los oprimidos. Los evangélicos reconocen la necesidad de mantener estos temas en la agenda constantemente. Una de las veintiuna afirmaciones del Manifiesto de Manila, que se creó, en 1989, en el Congreso Internacional de Evangelización Mundial (“Lausana II”), declara: “Afirmamos que la proclamación del reino de Dios de paz y justicia exige la denuncia de toda injusticia y opresión, tanto personal como estructural; no nos alejaremos de este testimonio profético”.

       ▬ 2. La Pascua era la primera de las fiestas anuales que los hijos de Israel debían guardar. Todo el calendario religioso se basaba en la liberación de Egipto. Cada primavera, tan pronto como hubiera pasado la luna llena después del equinoccio de primavera, el pueblo, mediante la fiesta de la Pascua, debía recordar el momento en el que el Señor los había liberado misericordiosamente de la esclavitud en Egipto. Todos iban a participar, comiendo pan sin levadura, asistiendo a la asamblea solemne y dejando de trabajar el primero o el último día de la fiesta. Los rituales y los sacrificios de la Pascua se debían realizar aparte de los sacrificios regulares diarios. Los sacrificios de la Pascua también debían ser adicionales a los preparativos y a la celebración que se hacía en cada hogar.

       Los sacrificios prescritos debían ser en nombre de toda la nación y así iban a conmemorar la protección de los primogénitos de la muerte, la liberación de Egipto y el nacimiento de la nación.

       De manera similar, en el Nuevo Testamento nos concentramos durante la estación de la primavera en la fiesta de la Pascua de Resurrección. Como nuestro Salvador se ha levantado como vencedor sobre el pecado, Satanás y la muerte, podemos celebrar nuestra liberación de estos tres malignos. Las fiestas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, como una celebración de liberación de la muerte, tienen algunos conceptos paralelos, aunque los rituales no son idénticos.

       TEXTO: «“Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel”» (Isaías 12:6)

        Comentario del texto: Agradecimiento por la liberación divina, 12:1-6: El cap. 12 constituye un salmo, y viene a manera de epílogo de la primera parte del libro de Isaías, a la cual nosotros hemos subdivido en dos a la altura del cap. 6 (ver Introducción.)

       La ubicación de este salmo, después de una profecía del retorno a Sion desde todas las naciones y que Babilonia esté incluida (ver nota RVA para “Sinar” en 11:11), hace suponer a algunos investigadores que este salmo no fuera de Isaías ni de su época, sino del editor del libro en una época posterior al retorno a Sion. Esto no despoja de hecho la paternidad a Isaías, porque él también ha proferido exclamaciones de grande alegría por la restauración futura del remanente. Por ejemplo, las palabras de 10:21–23 casi constituyen un salmo, y en la primera parte del presente salmo resalta la palabra favorita de Isaías: Yeshuáh, salvación (v. 2), y en la segunda aparece el nombre de su Dios como el Santo de Israel (v. 6). Por otro lado, como este salmo no alude claramente a un retorno a Sion, sino a la “salvación” o liberación llevada a cabo por Jehovah, podría ser posterior a la invasión de Senaquerib y la liberación de Jerusalén de manera milagrosa. En realidad, el salmo tiene todas las características del estilo de Isaías.

    Verdades prácticas… Liberación, un vocablo tan usado en nuestro tiempo, pero también usado de acuerdo a las circunstancias, por su uso e interpretación con un significado muy peculiar.

    El poema de Isaías 12 es impresionante, magistralmente realizado y de gran contenido espiritual.

    En nuestro tiempo se habla de «liberación» femenina, económica, política, social, sexual y hasta de liberación teológica. Es cierto que vivimos en una época cuando multitudes, que anteriormente habían vivido con las cadenas de opresión, están buscando la manera de experimentar la libertad.

    Seguramente vamos a ver progreso en cada una de estas esferas en los años venideros.

    Para los creyentes en Jehovah, «liberación» tiene un significado más profundo. La liberación aquí es la liberación del pecado. Obra poderosa que solo Dios, en la persona del Gran Libertador Jesucristo, puede hacer.

    Esta liberación espiritual es la dádiva más grande que el ser humano puede obtener. ¡Yes gratis! Todo lo que uno tiene que hacer es entregarse espiritualmente a Cristo y creer en él. Cristo es el que verdaderamente nos libera de toda cadena que pueda tenernos preso.

       1er Titulo: La Pascua: gran festividad de gratitud que nos recuerda a Cristo, el Cordero inmolado. Versículos 16 y 17. Pero en el mes primero, a los catorce días del mes, será la pascua de Jehová. Y a los quince días de este mes, la fiesta solemne; por siete días se comerán panes sin levadura.  (Léase: Éxodo 12:3 al 6. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. ▬ Isaías 53:7. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.).

       Comentario de los Versículos 16-22. Se debía ofrecer el mismo número de sacrificios que en la luna nueva en cada uno de los siete días de la fiesta de los panes sin levadura (Mazzoth), del 15 al 21 del mes, mientras que no había ofrenda general de fiesta en el día de la Pascua, o el 14 del mes (Éxodo 12:3-14). Con respecto a la fiesta de Mazzoth, se repite la regla de Éxodo 12:15-20 y Levítico 23:6-8, que en el primer y séptimo día habría un descanso sabático y una reunión santa.

       Comentario de Éxodo 12:3 al 6. (12:3-4) Pascua ▬ Fiestas ▬ Familia: ¿Quién celebraría la fiesta de la Pascua?

    » 1. Toda la congregación de Israel. Fíjese que a Israel se le llamaba una “congregación” (edah). Esta es la primera vez que este término se utiliza en las Escrituras. E1 término se usa más de cien veces para referirse al pueblo de Dios que se congregaba ya fuera para adorar al SEÑOR o para escuchar la palabra del SEÑOR.

       Observe el siguiente hecho también: Existe además otra palabra hebrea que significa congregación (qahal). Esta palabra se usa a menudo en Deuteronomio, así como en los libros proféticos y se dice que significa lo mismo que la palabra griega que aparece en el Nuevo Testamento que se refiere a asamblea o iglesia (ekklesia). Obviamente, cuando

    Dios contempló a Israel, Él vio a las personas que realmente creían en Él, a los verdaderos creyentes diseminados por toda la nación, y los llamó su congregación de personas.

    » 2. Cada familia, cada casa, celebraría la fiesta de la Pascua. Cada casa debía buscar un cordero el décimo día del mes. Observe que la Pascua estaba orientada a la familia. J. Vernon McGee dice lo siguiente

       “Cuando Israel entró a Egipto, fue como una familia. Cuando salieron de Egipto, fue como una nación. El aspecto interesante es que Dios pone aquí el énfasis en la familia porque esta constituye el elemento fundamental a partir del cual se creó la nación…Un viejo cliché dice: ‘Ninguna nación es más fuerte que las familias de esa nación ‘.

       «Los israelitas se han convertido en una nación y Dios los librará, pero lo hará por familias y por los individuos de la familia. Debía haber un cordero en todas las casas”.

    » 3. Las familias pequeñas compartirían el cordero con los vecinos (v. 4). J. Vernon McGee tiene una explicación excelente de este aspecto en particular:

       “Este versículo no dice nada en particular de que el cordero fuera demasiado pequeño para la familia. Eso no sucedería; el cordero era suficiente. Sin embargo, sí es posible que la familia fuera demasiado pequeña para el cordero. A Dios le interesa cada miembro individual de la familia. Cada familia debía tener un cordero, pero ¿qué sucedía si un hombre y una mujer no tenían hijos o tenían hijos casados que no vivían con ellos? Se suponía entonces que esta pareja se uniera a los vecinos que tenían su misma situación y dividieran el cordero. Cada individuo de cada familia deberá recibir una parte del cordero. La celebración de la fiesta de la Pascua deberá ser un asunto personal y privado. Es la redención para la nación, pero se centra en la familia. Debe ser recibida y aceptada por cada miembro individual de la familia. La Pascua es un asunto de familia.

       «Dios presenta el procedimiento por medio del cual salvará a los individuos. Nadie es salvo porque sea miembro de una nación o una familia… cada miembro de una familia realizó una transacción con el cordero; cada uno de ellos tenía que compartir el cordero… Todos los miembros debían mostrar su fe de esta manera.

       ” …Cada uno [debía] participar y compartir [el cordero] para caer bajo la protección y la redención de la sangre que está afuera en el dintel de la casa”.

       Pensamiento 1. Nunca se podrá insistir lo suficiente en la importancia de la familia centrando la atención en el Cordero de Dios. Los padres deben de ir a la cabeza a la hora de atraer a los hijos en torno al Cordero de Dios, Cristo mismo. Estas han sido las instrucciones de Dios desde el comienzo mismo de la historia de la humanidad.

       “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos” (Dt. 4:9).

       “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Dt. 6:6-7).

       (12:5) Cordero ▬ Pascua: ¿Qué cualidades debía tener el cordero de la Pascua? Dios estableció cualidades muy específicas que debía tener el cordero escogido como cordero de la Pascua (v. 5). El cordero:

    • Debía tener un año, es decir, en la flor de la vida.
    • Debía ser sin imperfecciones ni defectos, es decir, perfecto.
    • Debía ser o una oveja o una cabra.

       El cordero debía ser como se indica: De un año, en la flor de la vida y sin imperfecciones ni defectos de ningún tipo. Esta fue la ley establecida por Dios en las Escrituras. Lo que se planteaba era lo siguiente: Dios es perfecto, perfecto en su santidad y su justicia. Por lo tanto, cualquier cosa que se ofrezca a Dios, debe ser perfecto para que le resulte acepto ante Él.

       Pero fíjese en el problema con las ofrendas presentadas por los israelitas. El mismo problema existe con las ofrendas y sacrificios que nosotros le ofrecemos a Dios.

    “…ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto” (He. 9:9).

       Toda persona honrada e inteligente sabe que no podemos ser perfectos, no completamente perfectos. ¿Cómo podemos entonces ser aceptos ante Dios? A través de la fe en el Cordero perfecto de Dios, el Hijo de Dios mismo, el Señor Jesucristo. Dios acepta y considera nuestra fe en su Hijo como perfección. No somos perfectos ni nunca lo seremos, pero si creemos, realmente creemos, en el Cordero perfecto de Dios, el Señor Jesucristo, Dios considera nuestra fe como perfección. Él nos justifica, nos considera como si fuéramos sin pecado. Esta es la maravillosa misericordia de Dios.

    => Los antiguos creyentes creían en la promesa de Dios, que la sangre del cordero sin defecto los salvaría. Por tanto, Dios aceptó la fe que tenían los creyentes en su promesa y los consideró aceptos ante Él.

    => el creyente de hoy cree en la promesa del Hijo de Dios, que su sangre nos deja libres de pecado y nos hace aceptos ante Dios. Por tanto, Dios acepta nuestra fe en Cristo y nos considera perfectos y aceptos en Cristo, el Cordero de Dios que elimina los pecados del mundo.

       Pensamiento 1. El cordero de la Pascua era un tipo del Señor Jesucristo.

    1) El sacrificio de la Pascua debía ser un cordero o una cabra joven. El cordero era la imagen del Señor Jesucristo, el Cordero de Dios mismo. fíjese en lo siguiente: Jesucristo no era solo la Simiente prometida y el Salvador que fuera prometido a Abraham y sus descendientes, no era solo la Simiente prometida y el Salvador que debía bajar a salvar el mundo, Jesucristo era el Cordero de Dios mismo, el Cordero de Dios al que se le daría muerte por los pecados del mundo. Jesucristo era el Cordero de Dios simbolizado en el cordero de la Pascua. Esto es exactamente lo que proclaman las Escrituras.

       “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29).

       “Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios” (Jn. 1:36).

       “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (Ef. 1:7).

       “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 P. 1:18-19).

    2). El cordero de la Pascua debía tener un año, debía estar en la flor de la vida. Jesucristo se ofreció a si mismo en la fortaleza y el vigor de la vida, no de niño ni de anciano.

    3). El cordero de la Pascua no debía tener ni imperfecciones ni defectos. Jesucristo no tenía imperfecciones ni defectos No conocía pecado alguno; Él era el Hijo perfecto de Dios.

       “Y se dispuso con los impíos su sepultura, más con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca” (Is. 53:9).

       “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?” (Jn. 8:46).

       (12: 6) Cordero ▬ Pascua ▬ Sacrificios – Sistema del sacrificio: Las instrucciones en cuanto al sacrificio del cordero también eran muy específicas (v. 6).

    » 1. El cordero debía ser inmolado, pero inmolado en un momento muy específico: En la noche del día 14 del mes (v. 6).

       Pensamiento 1. Observe dos símbolos definidos.

    » 1) Símbolo 1: El cordero tenía que morir, tenía que ser inmolado. Esto simboliza que Jesucristo tenía que

    morir: Era necesario que Él muriera. ¿Por qué?

    » a) Porque el pecado se castiga con la muerte; nuestra rebelión e insurrección contra Dios se castiga con la muerte.

       “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro. 3:23).

       “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Ro. 6:23).

    » b) Porque solo puede existir una forma de escapar del castigo por el pecado y de la muerte. Alguien. una persona perfecta y libre de pecado que sea acepto ante Dios, tiene que dar un paso adelante y hacer dos cosas por nosotros:

    => Asumir Él el castigo de nuestros pecados.

    => Pagar por nuestros pecados.

       “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Is. 53:5).

       “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Is. 53:7).

    » c) Porque Dios el Padre predestinó la muerte de su Hijo, predestinó que la forma de salvación y redención sería a través de la sangre derramada en la cruz.

        “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole” (Hch. 2:22-23).

       “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos” (Gá. 4:4-5).

       Símbolo 2: El cordero tenía que ser inmolado en un momento muy específico. Esto simbolizaba que Jesucristo tenía que bajar a la tierra y morir *en un momento determinado, que su muerte y el momento de su muerte eran fijados por Dios. Dios envió a su Hijo a la tierra en un momento preciso.

       “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos” (Gá. 4:4-5).

       “diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Mr. 1:15).

       2° Título: Ofrendas y sacrificios: figuras de Cristo para salvación. Versículos 18 al 22. El primer día será santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto a Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto. Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres décimas con cada becerro, y dos décimas con cada carnero; y con cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima. Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros. (Léase: Isaías 53:5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. ▬ Los Hechos 4:12. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.).

       Comentario de Los Hechos 4:12. (4:12) Jesucristo, La Piedra ▬ Salvación: Pedro y Juan proclamaron la salvación. Pedro acababa de declarar la fuente de su poder, el nombre de Jesucristo. Ahora proclama la salvación que es en Jesús. Y para que lo entendieran, usó la declaración de la Escritura profética.

    » 1. Jesucristo es la cabeza, es decir, la piedra que es la cabeza del ángulo del edificio de Dios (cp. Sal 118:22).

    » a. Dios le dio al hombre la Cabeza del ángulo para Su edificio, la vida que Él quiere que fabrique el hombre. Pero el hombre desechó la piedra haciéndola como no buena, inaceptable, sin valor. El hombre rechazó la Piedra Angular de Dios y se fue a buscar su cabeza del ángulo para fabricar su vida a su manera.

    » b. Pero Dios tomó su Piedra, a pesar del rechazo del hombre, y lo hizo la Cabeza del ángulo. Dios exaltó a Jesucristo y lo hizo la cabeza de la vida.

       “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo” (Hch. 4:11).

       “Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: la piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo? ¿El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?” (Mt. 21:42).

       “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Ef. 2:20).

       “Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado” (1 P. 2:6).

    » 2. Solo Jesucristo salva. No hay otra cabeza, ni otro Señor exaltado; por lo tanto, ningún hombre se puede salvar…

    • por otra cabeza o señor.
    • por ningún otro nombre bajo el cielo.

       Ningún maestro es suficientemente capaz, ningún profeta es suficientemente noble, ningún ministro es suficientemente bueno para salvarse a si mismo, mucho menos a otra persona. Así que, no importa qué proclame, no importa la indulgencia y poder del nombre, el hombre se queda lejos, muy lejos de ser la cabeza elegida de Dios. Ningún hombre tiene el nombre con el cual Dios salve a los hombres. Todos los hombres son mortales. Ningún hombre puede hacer a otro hombre inmortal. Así que la Cabeza de Dios, el nombre que Dios usa para salvar a los hombres, debe ser eterno, y solo un hombre es eterno: Jesucristo el Hijo del Hombre.

       “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).

       “Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn. 6:68).

       “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hch. 4:12).

    3er Título: Nuestra vida, como salvados, debe estar en permanente adoración a Dios. Versículos 23 al 25. Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehová; se ofrecerá además del holocausto continuo, con su libación. Y el séptimo día tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. (Léase: San Juan 4:23 y 24. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. ▬ Hebreos 13:15. Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.).

       Comentario de los Versículos 23-25. Los sacrificios festivos de los siete días debían prepararse “además del holocausto de la mañana, que servía como holocausto continuo”. Esto implica que los sacrificios festivos ordenados debían prepararse y ofrecerse todos los días después del sacrificio de la mañana.

       Comentario de San Juan 4:23 y 24: Adorar: Tercero, los verdaderos adoradores adoran a Dios en espíritu y en verdad. Advierta cuatro puntos.

    » 1. Advierta el cambio en la adoración. “La hora viene, y ahora es”. Cristo cambió la adoración. Antes de Cristo, los hombres adoraban a Dios en lugares especiales, por ejemplo: en templos y ante altares. A partir de Cristo, el lugar y la localidad no significan nada. Cristo ha abierto la puerta a la presencia de Dios desde cualquier lugar del universo.

    » 2. Advierta la naturaleza de la adoración. El hombre debe adorar a Dios en espíritu y en verdad.

    » a. Adorar a Dios en espíritu significa adorar a Dios…

    • con el impulso espiritual y la capacidad del alma, buscando la comunión y el compañerismo más íntimo con Dios.
    • con el centro espiritual de la vida de uno y siendo, confiando y descansando en la aceptación, amor y cuidado de Dios.

    » b. Adorar a Dios en verdad significa…

    • acercarse a Dios de la manera cierta o correcta. Hay solo una manera: mediante su Hijo Jesucristo. (Ver Jn. 4:21; 14:6.)
    • adorar a Dios en forma sincera y verdadera, no llegando con el corazón a medias, con la mente vagando y los ojos cerrados por el sueño.

    » 3. Advierta la razón para adorar. El Padre busca que los hombres lo adoren. Dios desea la adoración, ya que Él creó al hombre para adorarlo. Por lo tanto, Dios busca a hombres que lo adorarán en espíritu y verdad.

        “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo” (Pr. 16:4).

        “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía he creado, los formé y los hice… Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mino era formado Dios, ni lo será después de mí” (Is. 43:7, 10).

       “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Ro. 8:29).

       “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” (Ef. 1:4-6).

       “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 P. 2:9; cp. Ro. 15:6; 1 Co. 6:20).

    » 4. Advierta un factor esencial de la adoración: No es el lugar importante en la adoración, sino cómo una persona adora a Dios. Una persona debe adorar a Dios en espíritu y en verdad. hay otro modo. “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.

    Adorar en espíritu significa…

    • desde el impulso espiritual y la profundidad del alma.
    • desde el centro espiritual de la vida y el ser.

    Adorar en verdad significa…

    • como lo indica Dios, es decir, la adoración debe ser en el nombre del Hijo de Dios, Jesucristo.
    • con sinceridad.

       “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” (Mt. 4:10).

       “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo” (Lc. 24:52).

       Comentario de Hebreos 13:15 (13:15) Creyentes, deber: El deber de los creyentes. ¿Cómo se puede proteger un creyente de enseñanzas extrañas? ¿Cómo se puede proteger él mismo? ¿Cómo puede estar él absolutamente seguro de que nunca será alejado por doctrinas extrañas? Él debe hacer cuatro cosas.

    » 1. El creyente debe ofrecer el sacrificio de alabanza a Dios constantemente (v. 15). Pero note cómo: Mediante Cristo. Dios merece alabanza, pero Dios no acepta nada, ni siquiera la alabanza, a menos que se ofrezca mediante Cristo. Una persona no puede acercarse a Dios mediante algún otro sacrificio, persona o religión, ni siquiera para alabarlo, no si la persona quiere que su ofrenda sea aceptada por Dios. Dios no acepta alabanza por ningún otro medio que no sea por medio del Señor Jesucristo mismo.

       “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

       “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

       “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (He. 8:6).

       “y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle” (He. 9:5).

       “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:24).

       “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn. 2:1).

       “Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo” (Sal. 107:22).

       “Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre de Jehová” (Sal. 116:17).

    Domingo 12 de abril de 2026

    Amen, Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • SEMANA DEL 06 AL 12 DE ABRIL DE 2026. “INSTRUCCIÓN DEL SIERVO DE DIOS CONTRA TODO AQUEL QUE CAUSA DIVISIÓN Y DISENSIÓN”.

    LECTURA BÍBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11:17 AL 19. 17. Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. 18. Pues, en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. 19. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados. 

       Comentario del contexto bíblico: B. La Cena del Señor, 11:17-34

       (11:17-34) Introducción: La Cena del Señor es una de las instrucciones de la iglesia. Resulta crucial para los creyentes comprender cómo se debe celebrar la cena y cómo no celebrarla. Este pasaje constituye un estudio completo del tema:

    ▬ 1. Pablo reprendió a los corintios por la forma en la que estaban celebrando la Cena del Señor (v. 17).

    ▬ 2. La corrupción de la Cena del Señor (vv. 18-22).

    ▬ 3. El significado real de la Cena del Señor (vv. 23-26).

    ▬ 4. Las consecuencias severas de participar indignamente de la Cena del Señor (vv. 27-30).

    ▬5. El procedimiento correcto de la Cena del Señor (vv. 31-34).

       (11:17) Cena del Señor: Pablo reprendió a los corintios por la forma en la que estaban celebrando la Cena del Señor. Él los había alabado por su diligencia en mantener las tradiciones y las costumbres de la iglesia (V. 2). Pero al lidiar con la Cena del Señor, anunció con términos para nada inciertos:

       “No os alabo”. La palabra “anunciar” (parangello) quiere decir ordenar. Note cuán fuerte es Pablo: “Pero al ordenaros esto que sigue [la Cena del Señor], no os alabo”. Su contundencia enfatiza la grandísima importancia de la Cena del Señor y la necesidad absoluta de celebrarla como se debe celebrar.

       Pablo plantea bruscamente: “No se congregan para celebrar la Cena del Señor para lo mejor, no para edificarse ustedes mismos recordando la muerte del Señor; sino que se congregan para lo peor, para destruirse ustedes mismos”.

       (11:18-22) Cena del Señor: La corrupción de la Cena del Señor. Los corintios estaban abusando trágicamente de la Cena del Señor. Los abusos pueden parecerle extraños a algunas iglesias de la actualidad porque sencillamente participan de una migaja de pan y una pequeña copita de vino o jugo de uva para celebrar la Cena del Señor. Sin embargo, según se ha planteado en la nota introductoria, los corintios celebraban la Cena del Señor con una comida con todas las de la ley o un Banquete de Amor [Ágape]. Había cuatro abusos, algunos de los cuales se aplican muy bien y hablan directamente a las iglesias de todas las generaciones.

    ▬ 1. Había divisiones y camarillas dentro de la iglesia que corrompían la Cena del Señor (w. 18-19). Cuando existen divisiones, camarillas, facciones, y partidos, el espíritu de la iglesia se encuentra en desorden. La mente y el corazón de cada uno de sus miembros no están puestos en el Señor ni están en paz con el Señor no con el pueblo del Señor La perturbación, el dolor, la ira, la murmuración, el chisme, el orgullo, el egoísmo, el malentendido y la tergiversación siempre predominan cuando hay divisiones y camarillas dentro de una iglesia.

       Nota: Pablo dijo que él solo creía parte de lo que había escuchado. Él sabía muy bien cómo los problemas comienzan a crecer y rodearse de rumores, insinuaciones y exageraciones. De todas formas, había parte de verdad en lo que había escuchado, y él lo sabía, y la iglesia debía corregirlo.

       Observe otro asunto que es de importancia crucial para los creyentes genuinos de la iglesia. Las divisiones y las camarillas en la iglesia no toman a Dios ni desprevenido ni por sorpresa. Por el contrario, Dios permite las divisiones y las camarillas por una razón muy especial: “La división hace que el creyente genuino se diferencie mucho más”. Las personas que son divisivas y propensas a formar camarillas hacen que el amor y la verdad de los creyentes genuinos resplandezcan con mucho más brillo. En las propias palabras de las Escrituras:

       “Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados”.

        Pensamiento 1. Este planteamiento alienta en gran manera al ministro de Dios y a los creyentes genuinos en la medida en que se enfrentan a la división, las camarillas, y la oposición de los camales y los no salvos en la iglesia.

       Note también la amonestación en este elemento. Cualquier persona que se encuentre dentro de un grupo que sea divisivo o propenso a formar camarillas corre un peligro terrible. La división y la propensión a la formación de camarillas constituyen pruebas de que una persona no es genuina. Debe arrepentirse y encomendar su vida al amor y la misión del Señor (cp. 1 Co. 15:33).

       “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co. 1:10).

       “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Co. 3:3).

       “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3).

       “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que 0 sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).

       “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 P. 3:8).

       Nota: Esto versículos (20 al 22) son para próxima semana, pero lo integro porque es el pensamiento del tema general, para su mayor comprensión:

    ▬ 2. Había engaño de sí mismo que corrompía la Cena del Señor (v. 20). De un modo sencillo, los corintios solo se estaban engañando a sí mismos al congregarse y participar de la copa y el pan. Puede que hayan pensado que estaban celebrando la Cena del Señor, pero no era así; estaban completamente engañados. Lo que estaban haciendo no era recordar y honrar al Señor. Resultaba completamente imposible tener un espíritu divisivo y propenso a la formación de camarillas y honrar al Señor. Su congregación le resultaba completamente sin sentido e inútil al Señor.

       “Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña” (Gá. 6:3).

       “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gá. 6:7).

       “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Stg. 1:22).

       “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana” (Stg. 1:26).

       “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo” (1 Jn. 3:7).

        “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo” (Ap. 3:16, 17).

       “Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida” (Sal. 36:2).

    ▬ 3. Estaba el egoísmo y el descuido de otros que corrompían la Cena del Señor (v. 21). Cuando la iglesia primitiva se congregaba para el Banquete de amor [Ágape], todo el mundo traía toda la comida que podía. Esto permitía que hubiera bastante para todo el mundo, incluso para los pobres y lo esclavos que no podrían traer mucho. La idea era tener una cena común donde todo el mundo compartiera.  …

    • el rico y el pobre • el libre y el esclavo • el judío y el gentil • el letrado y el analfabeto • la clase alta y la baja • el hombre y la mujer • el adulto y el niño

       Sin embargo, la iglesia de Corinto había comenzado a abusar de la Cena del Señor. En lugar de compartir, todo el mundo se sentaba separado en su propio grupo de amigos y compartían su comida solo entre ellos. El resultado era trágico:

    => Algunos eran descuidados, y tenían poco que comer, de tener algo. Esto sucedía en particular con los esclavos.

    => Algunos se complacían a sí mismos y actuaban como glotones.

    => Algunos trataban el asunto como si fuera una reunión social, bebiendo hasta emborracharse.

       No se experimentaba amor ni fraternidad cristiana reales de ningún tipo. Y aunque la iglesia participaba del pan y de la copa, no estaba celebrando la Cena del Señor. Lo que estaban haciendo era totalmente sin sentido e inútil. Lo que estaban celebrando era un banquete al espíritu maligno del egoísmo y la complacencia, no al Señor.

    ▬ 4. Estaba el abuso de la santidad de la iglesia y la vergüenza del pobre que corrompía la Cena del Señor. Note que este versículo es una serie de preguntas que se responden solas y debieran despertar condenación en el corazón de los culpables.

    => ¿No tienen casas donde comer y beber? La iglesia no es el lugar donde debemos comer y beber. Es el lugar de adoración.

    => ¿No están abusando de la iglesia y avergonzando a los pobres por medio de la división, las camarillas, el egoísmo, la complacencia, y el acaparamiento? ¡Por supuesto que sí!

    => “¿Qué os diré? ¿Os alabaré? ¡En esto no os alabo!”

    Nota del expositor: «El verdadero creyente manifiesta siempre la búsqueda de unidad y comunión entre los hermanos, y reprochará todo conducta desordenada que produzca división y disensión».

    1er Título: Examinando el verdadero propósito por el cual se reúne la Iglesia del Señor. Versículo 17. Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. (Léase: Salmo 27:4. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida. Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. ▬ Salmo 133:1. ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!).

       Confianza en la comunión, Salmo 27:4vv. Una cosa… indica una declaración de propósito muy definida. La Biblia constantemente enfatiza que el creyente debe buscar a Dios y su reino, debe permanecer en comunión con Cristo. Morar en la casa de Jehovah se refiere a vivir permanente en la presencia de Dios; tal vida incluía visitas regulares al templo.

       El v. 4 indica dos resultados de esta prioridad: 1) experimentar (contemplar) la belleza y la gloria de Dios (su santidad, su misericordia, su gracia, su verdad, su justicia su amor y la armonía de todas estas cualidades);

       La humildad y descanso en Jehovah, Salmo 133 v. 1. Lo que expresa el salmista es lo opuesto al orgullo y la arrogancia. El corazón orgulloso produce ojos que se han enaltecido y la arrogancia también viene del orgullo. El cristiano que quiere glorificar a Dios no busca su propia grandeza.

    2° Titulo: Reprochable división en la congregación. Versículo 18. Pues, en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.  (Léase: 1ª a los Corintios 1:10 y 11. Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. ▬ Filipenses 1:15 al 17. Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.).

       Comentario de 1ª a los Corintios 1:10 y 11 (1: 10) Unidad ▬ División: La exhortación fuerte es “todos ustedes” estén de acuerdo. Note cómo Pablo enfoca el problema severo de la división: él no tiene fuego en los ojos ni un espíritu de reprensión y lucha en su corazón. Ni siquiera hay un rastro de ira en él. Por el contrario, su corazón es tierno y está lleno de amor. Él apela misericordiosamente a los corintios.

    => Él dice: “Os ruego”. La palabra “rogar” (parakalo) significa llamar hacia el lado de alguien. Pablo dice:

       “Los llamo hacia mi lado; vengan, vamos a hablar, resolvamos el asunto. Les pido, les suplico, les imploro, que escuchen lo que les tengo que decir”.

    => Él los llama hermanos dos veces justamente en dos versículos (vv. 10, 11).

    => Les implora en el nombre del Señor Jesucristo que le presten atención a lo que él les dice. Les suplica que consideren su amor por Cristo. Deben acabar con sus divisiones y unificarse nuevamente, por amor a Cristo. Por Él y su causa deben obedecerlo y unirse en un mismo espíritu y una misma mente.

       Pensamiento 1. Los ministros del evangelio y los lideres

    no deben atacar y censurar ni arremeter contra los miembros de la congregación que causan problemas, disensión y división. Más bien, deben acercarse a la persona que provoca la división en un espíritu de ternura y amor, y en el nombre del Señor Jesucristo. Puede que en ocasiones resulte difícil por la severidad del problema y la arrogancia y la indisposición del alborotador. No obstante, el corazón de Cristo es amor y restauración. Por consiguiente, siempre debemos acudir a la persona con un espíritu de amor y restauración antes de que se intente aplicar la disciplina de la iglesia (vea el índice y las notas Mt. 18:15-20).

       “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt. 5:7).

       “En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños” (Mt. 11:25).

       “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano” (Mt. 18:15-17).

       “Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lc. 5:31, 32).

       “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos” (Hch. 10:36).

       “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Is. 53:5).

       La exhortación es fuerte; es directa y sencilla. Y nótese: Se da de inmediato. No hay vacilación ni equivocación al darla. Entenderla no debe ser un problema, porque se plantea de un modo claro y sencillo.

       “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma

    cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (v. 10).

    ▬ 1. Se hace la exhortación a que hablen la misma cosa: Llegar a un acuerdo, dejar de hablar unos contra otros, acusándose, atacándose, murmurando, con descontento, reniegos, quejas, chismes. Dejar de usar la lengua para provocar disensión y división.

       “Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno” (Stg. 3:6).

       “Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez” (Stg. 4:11).

       “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones” (1 P. 2:1).

       “Porqués el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño” (1 P. 3:10).

       “Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño” (Sal. 34:13).

       “El que guarda su boca guarda su alma; más el que mucho abre sus labios tendrá calamidad” (Pr. 13:3).

       “El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias” (Pr. 21:23).

    ▬ 2. Se hace la exhortación a que no permitan disensión ni división. La palabra “división” (schismata) quiere decir separar, rasgar, destrozar. Note las palabras “entre vosotros”. La división o la disensión no se encuentra fuera de la iglesia; no se encuentra afuera en el mundo. Se encuentra dentro de la iglesia. La iglesia divisiva no está obrando para traer paz, amor, y hermandad al mundo. A la iglesia divisiva no se le ve en el mundo ministrando a los hambrientos, a los enfermos, y a las masas perdidas del mundo. A la iglesia divisiva se le ve bufando y peleando. Los problemas pecaminosos y devastadores de la disensión se encuentran dentro de la iglesia divisiva. La iglesia divisiva se está separando, rasgando, y destrozando ella misma.

       “Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae” (Lc. 11:17).

       “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Co. 3:3).

    ▬ 3. Se hace la exhortación a que estén “perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”. Las palabras “perfectamente unidos” significan justo lo que expresan: Estar en unión perfecta con cada uno; estar unidos y juntados perfectamente; estar restaurado a la unión perfecta de estar juntos. La palabra griega da la idea de una red destrozada que se está reparando y remendando (Mt. 4:21), o la extremidad de un hombre que está fracturada o dislocada y se le está restaurando al lugar adecuado.

       La unión debe ser tanto en mente como en parecer. La mente comprende pensamientos, razonamientos, afectos, emociones, motivos e intenciones. El parecer comprende conclusiones, propósitos, metas, y objetivos. Se hace la exhortación a que la iglesia de Corinto se restaure a sí misma, y note: “No solo deben unirse, deben unirse perfectamente en una misma mente y un mismo parecer”.

       “Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece” (2 Co. 3:11).

       “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3).

     “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Ef. 4:31, 32).

      “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).

       “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 P. 3:8).

        (1:11) División ▬ Contienda: El informe trágico es que la contienda existe dentro de la iglesia. La contienda era tan severa que algún creyente acudió a Pablo para ver el asunto. Exactamente quién fue el creyente no se conoce. Él o ella pertenecían a la familia de Cloé, quien al parecer era una creyente bien conocida para los corintios. Probablemente Cloé fuera ciudadana de Éfeso y no de Corinto. Pablo nunca habría identificado su fuente de información si él o ella vivieran en Corinto por temor a que las partes en disputa se volvieran contra Cloé y su familia. Pablo escribía a Corinto desde Éfeso, de modo que probablemente un miembro de su familia le informara el asunto a Pablo en algún viaje de regreso de Corinto.

       La profundidad y gravedad de la división nuevamente la expresa la palabra “contiendas” (erides). La palabra significa disputas, conflictos, riñas, discusiones. Nota: “La palabra define más claramente la naturaleza de la división”. La iglesia estaba riñendo y separándose en grupos, contendiendo y riñendo por algo. Había un conflicto severo entre facciones y camarillas en la iglesia. La contienda es una de las terribles “obras de la carne”.

       “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgias, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gá. 5:19-21).

        Comentario de Filipenses 1:15 al 17. (1: 15-18) Fidelidad, Celos, Búsqueda propia: Un testigo maduro no siente celos ni deseo de mérito ni prestigio. Esta es una experiencia extraña dada para conocer por Pablo, sin embargo, es una experiencia que se repite trágicamente con tanta frecuencia en la iglesia y entre los creyentes. Algunos predicadores de Roma estaban celosos de Pablo y envidiosos…

    • De los resultados que obtenía.
    • De la atención favorable y del prestigio que estaba obteniendo de la sociedad y los círculos sociales de la comunidad.
    • Del apoyo y lealtad que los creyentes le otorgaban.
    • De la atención que estaba recibiendo de tantos de sus miembros.
    • De la posición que estaba ganando como líder de la comunidad cristiana en Roma.

       Nota: Los predicadores eran seguidores genuinos de Cristo. No eran los judaizantes, los predicadores falsos que a veces seguían y se oponían a Pablo. Estos eran verdaderos predicadores que eran ministros en y en las afueras de la metrópolis de Roma. Lo sabemos porque Pablo acordaba con su prédica. Sólo lamentaba su oposición hacia él. En lugar de apoyarlo, hablaban en su contra, con la esperanza de silenciar su influencia y quitárselo de encima (v. 16).

       Sin embargo, no todos los predicadores de Roma se oponían a Pablo. Algunos predicaban a Cristo por amor, y alentaban a sus miembros a demostrar su amor por Pablo visitándolo y apoyándolo en su ministerio de proclamación de Cristo.

       Pensamiento 1: ¿Con cuánta frecuencia se ha repetido esta escena? ¿Cuántos la están repitiendo ahora mismo? ¿Cuántos creyentes y trabajadores cristianos están celosos y envidiosos…

    • De la posición de otra persona?
    • ¿De la atención, el apoyo y la lealtad que otra persona está recibiendo?
    • De los resultados que está obteniendo otro trabajador?

    ¿Cuántos de nosotros comenzamos a cuestionar y hablar en contra de un siervo del Señor debido a estas cosas, hablando en voz baja quizás a dos o tres miembros, pero, sin embargo, hablando en contra? ¡Que Dios nos perdone!

       Siempre debemos recordar: Todos somos ministros y trabajadores si hemos sido llamados verdaderamente por Cristo para predicar y enseñar su evangelio. Cada uno tiene su llamado, y no importa cuál sea, el camino siempre es difícil. Por lo tanto, debemos apoyarnos unos a otros. El Señor no requiere grandes ministerios ni grandes nombres y grandes seguidores de nosotros. Lo que Él requiere es fidelidad, sólo fidelidad en el ministerio para el cual nos ha llamado. Por lo tanto, seamos fieles y apoyemos a todos los ministros del evangelio de Cristo.

       “Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú” (Jn. 21:21-22).

       “Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Co. 4:1-2).

       “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús” (2 Co. 4:5).

       “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 P. 5:2).

       “Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado” (Is. 56:10-11).

       “Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia” (Jer. 3:15).

       “Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová” (Jer. 23:2).

       “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a si mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?” (Ez. 34:2).

    3er Título: La disensión, obra de la carne, es señal de desaprobación divina. Versículo 19. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados.  (Léase: 1ª a los Corintios 3:3. porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? ▬ Romanos 16:17. Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.).

        Comentario de 1ª a los Corintios 3:3 (3: 1-4) Carnal ▬ Hombre, etapas espirituales: Existe el hombre carnal (vea el Estudio a fondo 1, Carnal 1ª Co. 3:1- 4 para el significado de la palabra carnal). Se dicen tres cosas acerca del hombre carnal:

    ▬ 1. El hombre carnal no es espiritualmente maduro; es un bebé en Cristo. Note que el hombre carnal es un creyente verdadero. Es un bebé en Cristo, pero está deformado como un bebé deformado. Debería ser más maduro, más desarrollado espiritualmente, pero no ha crecido en Cristo. El hombre carnal no conoce a Cristo ni las cosas de Dios como debiera. Su mente y su conducta no están centradas en Cristo como debieran estarlo. Lleva años como creyente, pero conoce poco acerca de Cristo y de Dios.

    ▬ 2. El hombre carnal tiene que alimentarse de la leche y no de la vianda de la Palabra. Esto no quiere decir que haya dos grupos de enseñanzas, tampoco que haya dos grupos de creencias, una para el creyente letrado y otro para el creyente inculto. Se les predica el mismo evangelio a todos, y todos estudian la misma Palabra; pero algunos han prestado más atención, han estudiado más, han orado más, y han servido más a Cristo que otros. Por consiguiente, naturalmente conocen más de la Palabra de Dios, y conocen más de lo que quiere decir orar y andar en Cristo. El creyente espiritual conoce y experimenta más la profundidad de las cosas espirituales que el creyente camal, mucho más. Por consiguiente, el creyente carnal tiene que alimentarse de los rudimentos mismos y no de lo avanzado de la Palabra de Dios.

       Pensamiento 1. Sucede lo mismo con cualquier empresa del hombre. Mientras más una persona experimente y estudie un campo, más conoce acerca de su campo. Todo el mundo se alimenta de la “leche” o la “vianda” de su campo o empresa.

       “Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír” (Mr. 4:33).

       “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar” (Jn. 16:12).

       “Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía” (1 Co. 3:2).

       “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Co. 9:22).

       “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar” (1 Co. 14:20).

       “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Ef. 4:14).

       “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido” (He. 5:12).

       “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 P. 2:2).

    ▬ 3. El hombre carnal se caracteriza por la división. La división es una prueba sorprendente de que un hombre o un pueblo son carnales, ya sea el caso de la división en una iglesia o en una familia.

    » a. La carnalidad se ve claramente en la envidia y el conflicto. La envidia conlleva al celo, y el celo conlleva a la división. Cuando las personas se celan unas de otras, se dividen y comienzan a luchar, o a discutir y a reñir unos con otros. La envidia puede ser causada por…

    • alguna posición • alguna riqueza • algún reconocimiento • alguna atención • alguna promoción • alguna persona • alguna posesión • algún don.

       La lista podría ser interminable, pero se entiende bien la idea. La envidia conlleva a diferencias y a conflictos, y el conflicto conlleva a la división. Una conducta así es carnal, de la carne, y no tiene cabida en la iglesia.

    » b. La carnalidad se ve cuando los creyentes comienzan a andar y a actuar como los hombres del mundo. Los hombres del mundo viven en función del mundo, por eso quieren y luchan por todo cuanto pueden obtener con el menor esfuerzo…

    • la mejor posición • el más alto honor • la mejor suma de dinero • el reconocimiento igual • la posición codiciada

    » c. La carnalidad se ve cuando los creyentes comienzan a seguir a los hombres y a formar camarillas (vea el índice y las notas 1 Co. 1:10-16 para un análisis).

       “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado” (Ro. 6:6).

       “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (Ro. 8:7).

       “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente” (Ef. 4:17).

       “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:22-24).

       “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal” (Col. 2:18).

       “No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Col. 3:9, 10).

       “Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas” (Tit. 1:15).

       “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgias, disipación y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan” (1 P. 4:1-4).

    ESTUDIO A FONDO 1

    (3:1-4) Carnal ▬ Carne ▬ Hombre natural: William Barclay señala que en este pasaje se usan dos palabras diferentes para describir al hombre carnal (w. 1, 3. Las epístolas a los Corintios. “The Daily Study Bible” [“La Biblia de estudio diario”]. Filadelfia, PA: The Westminster Press, 1954, p. 33). A los corintios se les denomina “carnales” (sarkinoi, v. 1) lo que quiere decir carne. La terminación “¡no!” quiere decir “estar hecho de”. Pablo está diciendo que los corintios eran seres humanos, hechos de carne. Su problema consistía en que vivían como si no fueran más que carne. Aún vivían al nivel humano de la vida.

       Nunca habían sobrepasado los asuntos y las cosas materiales de esta vida. Actuaban como si este mundo fuera todo cuanto hubiera.

       La palabra “camal” (sarkikoi, v. 3) también se usa. La terminación “ikoi” quiere decir estar “caracterizado por”. Pablo está diciendo que los corintios no solo estaban “hechos de carne” sino que estaban caracterizados y “dominados por la carne”. Estaban permitiendo que la carne y todas sus pasiones cautivaran y controlaran su conducta. Estaban viviendo al nivel de la carne, dominados por la misma.

    La palabra “carne” se usa para describir dos hombres diferentes.

    1. Existe el hombre natural o adámico. (Vea la nota 1 Co. 2:14.)
    2. Existe el hombre carnal o hecho de carne. El hombre carnal obedece la parte más baja de su naturaleza. Él obedece sus deseos descontrolados que son propensos a pecar y a centrar su atención en sí mismo. Lleva una vida que se opone a Dios (Ro. 4:14, 18). Una vida carnal se refiere a mucho más que a pecados sexuales o corporales. Gálatas 5: 19-21 lo demuestra. Los pecados sexuales o corporales están comprendidos, pero también están los pecados del Espíritu como por ejemplo la avaricia, el egoísmo, el odio, el orgullo, y la idolatría. También está comprendida esa parte del hombre que sujeta a la persona a un espíritu legal y esclavista, un espíritu que lo sujeta a rituales, ceremonias, reglas, y reglamentaciones (Gá. 3:3; 4:9). De un modo sencillo, el hombre que es carnal es un hombre que vive según la carne. Es un hombre que permite que su naturaleza más baja, la peor parte de su ser, ejerza influencia y domine su vida.

       La Biblia dice varias cosas acerca de la carne:

    ▬ 1. La carne nada tiene de bueno; se opone a hacer el bien.

       “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Ro. 7:18).

    ▬ 2. El hombre que está en la carne se encuentra bajo la influencia de la carne y no puede agradar a Dios.

       “y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Ro. 8:8).

    ▬ 3. El hombre que tiene el Espíritu de Cristo se libra de estar bajo la influencia de la carne. Se dice que un hombre así es un hombre transformado, un hombre nuevo, incluso una nueva creación.

       “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Ro. 8:9).

       “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:2).

       “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Co. 5:17).

       “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:22-24).

    ▬ 4. Sin embargo, el hombre transformado puede andar según la carne, al menos temporalmente. Se dice que un hombre así es un creyente carnal.

       “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte… para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (Ro. 8:2, 4-7).

       “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?” (1 Co. 3:3, 4).

       “Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seriamos juzgados; más siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo” (1 Co. 11:30-32).

    ▬ 5 El hombre regenerado se siente instado fuertemente a andar “en el Espíritu”. Se dice que un hombre así es un creyente espiritual. (Vea la nota, Hombre espiritual -1Co 2:15-16.)

       “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgias, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gá. 5:16-26).

       Cuídense de los que causan divisiones Romanos (16:17)

       Pablo “insta” o “exhorta” (véase 12:1) a los que llama “hermanos” para enfatizar su estrecha relación con ellos. Él les ordena que se “cuiden” o “estén alertas”, pidiendo vigilancia espiritual para que reconozcan a los falsos maestros cuando lleguen. Pueden venir en cualquier momento y son extremadamente peligrosos. Esta es una señal de advertencia que encontraremos a lo largo de un sendero: “¡Advertencia, serpientes de cascabel! ¡Esten alertas!”

    Esta descripción de Pablo es como decirle a la gente que mire y escuchen al cascabel; estas son las características que permitirán a los romanos identificarlos poco después de su llegada: (1) “causan divisiones” o conflictos en la comunidad. Su enseñanza es problemática y provocan divisiones en la iglesia donde quiera que vayan. (2) También ponen “dificultades” o problemas frente a los creyentes que los hacen alejarse del Señor. Como se indica en 9:33 y 11:9, estas personas son parte de las fuerzas cósmicas que destruyen la fe de las personas y pueden conducir a la apostasía.

    La herejía no es simplemente un error, sino que en realidad destruye la fe de las personas. Pablo enfatiza esto aquí en un comentario adicional donde especialmente dice: “van en contra de lo que a ustedes se les ha enseñado”. Contradicen las doctrinas centrales de la fe cristiana. La herejía no es una discusión de temas como la seguridad eterna o sobre el rapto de la iglesia, sino que es un ataque a las verdades centrales como la deidad de Cristo o la cruz como la base de nuestra salvación.

    La única respuesta válida es “apártense de ellos”. Esto es mucho más que simplemente evitarlos, ya que eso indicaría un poco de tolerancia hacia ellos como lo discutido en la sección sobre los débiles y los fuertes en 14:1–15:13. Este mandato exige oposición directa y activa, involucrando tanto a la censura como a la disciplina. Podría inferir un tipo de excomunión como el que se encuentra en Mateo 18:17, “trátalo como si fuera un incrédulo o un renegado”, o en 2 Tesalonicenses 3:14, “no se relacione con ellos”. Dicha disciplina debería hacerse con cuidado, con el propósito de llevarlos al arrepentimiento (2Ti 2:24–26), pero aun así debe ser firme. El objetivo no es principalmente eliminarlos de la iglesia (aunque en casos serios es parte de ello), sino despertarlos y ayudarlos a estar bien con el Señor y enderezar su teología.

    Semana del 06 al 12 de abril del 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • DOMINGO O5 DE ABRIL DE 2026. “ADORACIÓN VERDADERA A DIOS: OFRENDAS SOLEMNES Y CONTINUAS”.

    LECCIÓN: Números 28:9 al 15.9. Mas el día de reposo, dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. 10. Es el holocausto de cada día de reposo, además del holocausto continuo y su libación. 11. Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; 12. y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; 13. y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 14. Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. 15. Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación. 

        Comentario Vers. 11-15. Al comienzo del mes, i.e. en las lunas nuevas, debía añadirse una gran ofrenda encendida a la ofrenda encendida diaria, consistiendo en dos becerros (toros jóvenes), un carnero, y siete corderos de un año, con las ofrendas de oblación y libación correspondientes, como holocausto del mes en su (i.e. cada) mes, en relación con los meses del año», i.e. correspondiente a ellos.

       A esto también se debía añadir un macho cabrío como ofrenda por el pecado (véase en Lev. 4:23. luego que conociere su pecado que cometió, presentará por su ofrenda un macho cabrío sin defecto.). La costumbre de distinguir el principio de los meses o nuevos días de luna nueva por un peculiar sacrificio festivo, sin ser, estrictamente hablando, días de fiesta, con descanso sabático y una santa reunión, surgió de la relación que mantenía el mes con el día. «Si la congregación iba a consagrar su vida y labor al Señor cada día por medio de una ofrenda encendida, no podría omitirse al principio de la división más larga de tiempo formada por el mes; por el contrario, sólo era correcto que el comienzo de un nuevo mes fuera santificado por un sacrificio especial. Entonces, mientras una ofrenda encendida, en la que la idea de expiación estaba subordinada a una entrega día; era necesario para todo el mes, que, considerando los pecados que habían sido cometidos en el curso del mes pasado, y habían permanecido sin expiación, para que, sobre la base del perdón y la reconciliación con Dios que había sido obtenida por ello, las vidas del pueblo pudieran ser santificadas nuevamente al Señor en la ofrenda encendida. Este significado del sacrificio de la luna nueva se intensificaba aún más por el hecho de que durante la presentación del sacrificio, los sacerdotes hacían sonar las trompetas de plata para que esto fuera para la congregación por memoria delante de Dios (cap. 10:10).

       El sonido de trompeta tenía el propósito de presentar delante de Dios las oraciones de la congregación representadas en el sacrificio, para que Dios los recordará con misericordia, concediéndoles el perdón de sus pecados y el poder de santificarlos, restaurándolos nuevamente en la comunión de su gracia»

    Romanos 12:1. ««Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.»»

    Hechos 13:2. «Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.» (como ofrenda de olor fragante).

    TEXTO: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren” (San Juan 4:23)

       Comentario de Juan (4:23) Adorar: Tercero, los verdaderos adoradores adoran a Dios en espíritu y en verdad. Advierta cuatro puntos.

    ▬ 1. Advierta el cambio en la adoración. “La hora viene, y ahora es”. Cristo cambió la adoración. Antes de Cristo, los hombres adoraban a Dios en lugares especiales, por ejemplo: en templos y ante altares. A partir de Cristo, el lugar y la localidad no significan nada. Cristo ha abierto la puerta a la presencia de Dios desde cualquier lugar del universo.

    ▬ 2. Advierta la naturaleza de la adoración. El hombre debe adorar a Dios en espíritu y en verdad.

    » a. Adorar a Dios en espíritu significa adorar a Dios

    • con el impulso espiritual y la capacidad del alma, buscando la comunión y el compañerismo más íntimo con Dios.
    • con el centro espiritual de la vida de uno y siendo, confiando y descansando en la aceptación, amor y cuidado de Dios.

    » b. Adorar a Dios en verdad significa

    • acercarse a Dios de la manera cierta o correcta. Hay solo una manera: mediante su Hijo Jesucristo. (Ver nota, Jn. 4:21; 14:6.)
    • adorar a Dios en forma sincera y verdadera, no llegando con el corazón a medias, con la mente vagando y los ojos cerrados por el sueño.

    ▬ 3. Advierta la razón para adorar. El Padre busca que los hombres lo adoren. Dios desea la adoración, ya que Él creó al hombre para adorarlo. Por lo tanto, Dios busca a hombres que lo adorarán en espíritu y verdad.

       “Todas las cosas han hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo” (Pr. 16:4).

       “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice… Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no era formado Dios, ni lo será después de mí” (Is. 43:7, 10).

       “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Ro. 8:29).

       “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” (Ef. 1:4-6).

       “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 P. 2:9; cp. Ro. 15:6; 1 Co. 6:20).

    ▬ 4. Advierta un factor esencial de la adoración: No es el lugar lo importante en la adoración, sino cómo una persona adora a Dios. Una persona debe adorar a Dios en espíritu y en verdad. No hay otro modo. “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.

    Adorar en espíritu significa

    • desde el impulso espiritual y la profundidad del alma.
    • desde el centro espiritual de la vida y el ser.

    Adorar en verdad significa

    • como lo indica Dios, es decir, la adoración debe ser en el nombre del Hijo de Dios, Jesucristo.
    • con sinceridad.

       “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” (Mt. 4:10).

       “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo” (Lc. 24:52).

       “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).

    1er Título: Día establecido para el servicio a Dios. Versículos 9 y 10. Mas el día de reposo, dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. Es el holocausto de cada día de reposo, además del holocausto continuo y su libación. (Léase: Isaías 58:13; San Lucas 24:1 al 3).

       Comentario de los Verso 9-10. La ofrenda del sábado, que debía añadirse al sacrificio diario (על, sobre ella), consistía en dos corderos de un año como holocausto, con la correspondiente ofrenda y libación, según la regla general establecida en Números 15:3, y es señalado aquí por primera vez; mientras que la fiesta sabática ya había sido instituida en Éxodo 20:8-11 y Levítico 23:3. “El holocausto del día de reposo en su día de reposo”, es decir, todas las veces que ocurría el día de reposo, cada día de reposo.

       Comentario de San Juan (24: 1) Jesucristo, resurrección: Jesús resucitó el primer día de la semana, en domingo, el día después del sábado judío. Note tres hechos.

    ▬ 1. Lucas expresa claramente cuándo resucitó Jesús: «El primer día de la semana, muy de mañana». Jesús resucitó antes del amanecer, antes de salir el sol, el domingo de mañana. Esto fue significativo para los primeros creyentes cristianos, tan significativo que abandonaron el día común de adoración, el día

    de reposo o sábado. Comenzaron a adorar en domingo, el día de la resurrección de su Señor (cp. Hch. 20:7; 1 Co. 16:2).

    ▬ 2. Jesús resucitó el primer día de la semana, el domingo de mañana. Esto significa que estuvo en el sepulcro durante tres días. tal como lo había dicho (Mt. 12:40; 16:21; 17:23; 20:19; Mr. 9:31: 10:34; Lc. 9:22; 18:33; 24:7, 46). Su resurrección de la muerte fue un triunfo, una victoria sobre la muerte. Ya no reina la muerte. su reinado ha sido quebrado (l Co. 15:55-56; 2 Co. 1:9-10; 2 T1. 1:10; He. 2:9, 14-15).

    ▬ 3. Nuevamente, Jesús resucitó el primer día de la semana. El domingo de mañana. El día de reposo estuvo en el sepulcro. incapacitado de cumplir las leyes que regían el tiempo de la pascua y el día de reposo. Estaba muerto; por eso la ley y sus reglamentos no tenían autoridad sobre Él. Esto es símbolo de la identificación que los creyentes ganan en Cristo. Cuando una persona cree en Jesucristo, Dios la identifica con Cristo, particularmente con la muerte de Cristo. Dios cuenta al hombre como habiendo muerto con Cristo. Es muy simple, en la muerte de Cristo los creyentes mueren a la ley (para mayor discusión véanse notas-Ro. 7:4: Mt. 5: 17-18).

       (24:1) Jesucristo, resurrección: los primeros testigos de la resurrección constituyen una vigorosa evidencia.

    ▬ 1. Fueron testigos oculares de la muerte y el sepelio de Jesús. Sabían que Jesús estaba muerto, y sabían dónde lo habían sepultado. Habían seguido a la procesión que lo llevó al sepulcro (Mt. 15:40-41; cp. Mt. 27:55-56-56, 61; Lc. 23:55-56). En sus mentes no había duda alguna de que Jesús estaba muerto y sepultado.

    ▬ 2. Habían comprado especies y habían venido para ungir el cuerpo de Jesús. Aparentemente habían comprado las especies el sábado, después de las 18 hs. habiendo terminado el día de reposo. Note que se levantaron «el primer día de la semana [domingo], muy de mañana» para ungir el cuerpo de Jesús. Nuevamente, sabían que estaba muerto, estaban preocupadas; por eso querían ir y darle a su cuerpo los cuidados como los que las personas dan a los cuerpos de sus seres queridos cuando han fallecido.

    ▬ 3. Eran religiosas que obedecían estrictamente la ley. Eran estrictas en observar el día de reposo. Imagine, la persona que amaban había muerto, pero no por eso quebrantarían la ley del día de reposo, ni aun para prodigarle estos cuidados (cp. Lc. 23:56). Estas mujeres eran obedientes a los mandamientos de Dios. Eran personas de alta moral y veraces, jamás pensarían ni considerarían la posibilidad de mentir acerca de la muerte y resurrección de Jesús.

       (24:2) Jesucristo, resurrección: la gran piedra quitada de la entrada al sepulcro (véase Estudio a fondo 1, Piedra-Mt. 27:65-66). Las mujeres quedaron perplejas ante la piedra quitada (v. 4). Sin embargo, esa piedra no había sido quitada en favor de Jesús, sino de los testigos de la resurrección. Cuando resucitó Jesucristo, lo hizo con cuerpo resucitado, el cuerpo celestial de la dimensión espiritual; y la dimensión espiritual no tiene límites físicos. En cambio, los testigos tenían que entrar al sepulcro para ver la verdad (véanse bosquejo y notas Jn. 20:1-10).

       (24:3) Jesucristo, resurrección: el cuerpo no estaba en el sepulcro. El relato es simple, pero impactante: «entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús». Vieron perplejas y contemplaron que no estaba allí Jesús (Mr. 16:6). Vieron las vestiduras sobre las que había sido puesto, pero Él no estaba allí.

       «Plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido» (Ro. 4:21).

       «Porque todas las promesas de Dios son en el Sí, y en el Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios» (2 Co. 1:20).

       «Si fuéremos infieles, El permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo» (2 Ti. 2:13).

       «Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia» (2 P. 1:4).

    2° Título:  Sacrificios que representan la completa consagración a Dios, como olor fragante ante El. Versículos 11 al 13. 11. Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehová.  (Léase: Filipenses 4:18; 1ª de Pedro 2:9).

       Comentario de Versículos 11-13: Al principio del mes, es decir, en las lunas nuevas, se añadía al holocausto diario o continuo un holocausto mayor, consistente en dos becerros, un carnero y siete corderos de un año, con las correspondientes ofrendas de carne y de libación, como el “holocausto del mes en su (es decir, cada) mes con respecto a los meses del año”, es decir, correspondiente a ellos. A esto también había que añadir una ofrenda por el pecado de un macho cabrío peludo (ver en Levítico 4:23). La costumbre de distinguir los comienzos de los meses de luna nueva con un peculiar sacrificio festivo, sin que sean, en rigor, días festivos, con descanso sabático y santa reunión.

       (Nota: en épocas posteriores, sin embargo, la luna nueva se convirtió cada vez más en un día de fiesta, se suspendió el comercio (Amós 8:5. diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, ¿y falsearemos con engaño la balanza?). el piadoso israelita buscó instrucción de los profetas (2 Reyes 4:23. Él dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz.). muchas familias y los hogares presentaban ofrendas anuales de acción de gracias (1 Samuel 20:6. Si tu padre hiciere mención de mí, dirás: Me rogó mucho que lo dejase ir corriendo a Belén su ciudad, porque todos los de su familia celebran allá el sacrificio anual..▬ 1 Samuel 20:29. diciendo: Te ruego que me dejes ir, porque nuestra familia celebra sacrificio en la ciudad, y mi hermano me lo ha mandado; por lo tanto, si he hallado gracia en tus ojos, permíteme ir ahora para visitar a mis hermanos. Por esto, pues, no ha venido a la mesa del rey.), y en un período aún posterior los más devotos se abstuvieron de ayunar; en consecuencia, los profetas se refieren con frecuencia a ella como una fiesta parecida al sábado (Isaías 1:13. No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. ▬ Oseas 2:13. Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová. ▬ Ezequiel 46:1. Así ha dicho Jehová el Señor: La puerta del atrio interior que mira al oriente estará cerrada los seis días de trabajo, y el día de reposo se abrirá; se abrirá también el día de la luna nueva.).)

       Comentario de Filipenses 4:18. (4:17-19) Administración, Misión: La dádiva de la iglesia fue con sacrificio, y fue vista y recompensada por Dios. El dar le costó a la iglesia filipense. Era una iglesia que daba, no sólo un porcentaje (por así decirlo) sino con sacrificio. Esto se ve en dos puntos. Se dice que su don era un verdadero sacrificio, aceptable y complaciente para Dios. También se dice que su don había creado una necesidad entre ellos. Pero Pablo les contesta: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (v. 19). Advierta tres cuestiones.

    ▬ 1. Dios vio quién dio con sacrificio para apoyar a Pablo y depositó una recompensa en su cuenta (v. 17). Esto fue lo que Pablo deseaba en cuanto a dar: No un don para sí, sino una recompensa para el dador. Pablo sabía que Dios veía y recompensaba a los creyentes que daban con sacrificio; por lo tanto, Pablo deseó que los creyentes dieran y dieran con sacrificio.

       “Sino haceos, tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

       “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme” (Mt. 19:21).

       “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lc. 12:33).

      “Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lc. 18:30).

    ▬ 2. Dios estaba muy complacido con la dádiva de los filipenses (v. 18). Pablo lo compara a un sacrificio del Antiguo Testamento que una persona ofrecía a Dios. El compromiso de sacrificio de una persona con Dios era como el agradable aroma del sacrificio animal. Era aceptable. El compromiso de sacrificio era un aroma suave o placentero para Dios. Así era y así es con respecto a la dádiva de sacrificio. El compromiso del don es aceptable para Dios tal como el agradable aroma de un sacrificio animal.

       “Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios” (Fil. 4: 18).

       “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

       “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 P. 2:5).

    ▬ 3. Dios prometió proveer para todas las necesidades de su amada gente (v. 19). Esta es una de las grandes promesas de las Escrituras: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19).

    » a. Está el gran Proveedor: Dios mismo. No importa cuál sea la necesidad, la necesidad no es más grande que Dios. Dios puede satisfacer y satisfará la necesidad. Pero advierta el pronombre “mí” Es “mi Dios” el que proveerá para todas las necesidades. Una persona tiene que estar segura…

    • De que el Dios que realmente puede proveer para la necesidad es su Dios.
    • De que conoce a Dios personalmente, lo suficiente como para confiar en y depender de- Dios para satisfacer su necesidad.

    » b. Está la gran garantía de provisión: “Mi Dios suplirá. No hay cuestión alguna respecto de que se suplirá la provisión. Dios es Dios, por lo tanto, Él es capaz de proveer y suplirá toda provisión que necesite su querido hijo.

    » c. Está la gran provisión: “Todo lo que os falta. Esta promesa no se refiere únicamente a las necesidades físicas de alimentos, vestimenta y techo. Se refiere a las necesidades mentales, emocionales, sociales y espirituales. Se refiere a cualquier necesidad que surja, atrape o enfrente el creyente. Ninguna necesidad será omitida ni ignorada. Ninguna necesidad es demasiado grande o pequeña. Ninguna necesidad es carente de importancia, no para Dios, no si su querido hijo está realmente experimentando la necesidad.

    =» Puede que haya una lección para que el creyente aprenda antes de poder cumplir la necesidad, algún: lección tal como más confianza, tolerancia, amor, gozo, paz, gentileza, mansedumbre o control.

    =» Puede haber algún testimonio que el creyente necesite dar a conocer en cuanto a la fortalecen que nos lleva a través de las pruebas.

       No importa cuál sea la prueba o la necesidad, Dios suplirá nuestras necesidades.

    » d. Está el gran recurso: “Conforme a sus riquezas en gloria”. Tome todas las riquezas, la gloria y la majestad del cielo, todo está disponible para satisfacer las necesidades de la gente querida de Dios. No hay límite, ni siquiera una fracción, para los grandes recursos que están a disposición de Dios. Dios puede proveer para cada necesidad.

    » e. Está el gran Mediador: “en Cristo Jesús”. Esto es algo crucial para advertir, puesto que Dios no hace nada apartado de Cristo. Ninguna persona puede aproximarse a Dios sin llegar a Él a través de Cristo Jesús. Esta es la clave para que se satisfagan nuestras necesidades: Entregar nuestra vida a Jesucristo, y pedirle a Dios que satisfaga nuestras necesidades en Él. Siempre debemos recordar que Dios tiene un solo hijo: El Señor Jesucristo. Dios ama tanto a Cristo que Él hará cualquier cosa por la persona que honre a Cristo dando con sacrificio para dar a conocer las gloriosas nuevas acerca de Él.

       “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” (2 Co. 9:8).

       “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lc. 6:38).

       “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Ef. 3:20).

       “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Fil. 4:19).

       “Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús” (1 Ti. 1:14).

       “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Ti. 4:8).

       “Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 P. 1:11).

       “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre

    te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de

    mi justicia” (Is. 41:10).

       Comentario de 1ª de Pedro 2:9. Propósito, del creyente: conocer cuál es el propósito de uno. ¿Por qué Dios hace tanto por los creyentes? Hay una razón suprema:

       “Para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su ‘luz admirable” (v. 9b).

       La expresión “para que anunciéis” (hopos exaggeilete) significa expresar, manifestar, publicar, promulgar. La palabra “virtudes” (aretas) significa excelencias, características positivas, cualidades supremas y eminentes de Dios. La tarea del creyente es dar testimonio de Dios, dar a conocer el glorioso mensaje de Dios. ¿Cuál es ese mensaje? Advierta el versículo: “las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. El mensaje que debemos dar es el glorioso mensaje de salvación. Dios liberará al hombre de las tinieblas a la luz. Esto es lo que Él ha hecho por los creyentes. Por lo tanto, debemos proclamar la gloriosa verdad de que Dios nos ha salvado a través de la Luz del mundo, a través de Jesucristo mismo. Nos ha salvado de las tinieblas del pecado y la muerte, y nos ha llevado a la luz de la eternidad. Viviremos por siempre. Debemos alabar a Dios, proclamar el glorioso mensaje de su maravillosa luz o salvación.

       “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Mr. 16:15).

       “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2 Co. 4:13).

    “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” (2 Co. 5:20).

    3er Título: Necesaria expiación del pecado para presentar ofrendas agradables a Dios. Versículos 14 y 15. Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación.  (Léase: Salmo 95:6 y 7; San Mateo 5:23 y 24).

       Comentario de los Versículos 14-15: surgió de la relación en la que el mes estaba parado con el día único. “Si la congregación debía santificar su vida y labor al Señor todos los días mediante un holocausto, no podría omitirse al comienzo de la mayor división de tiempo formada por el mes; por el contrario, era justo que el comienzo de un nuevo mes fuera santificado por un sacrificio especial. Mientras que, pues, un holocausto, en el que la idea de expiación estaba subordinada a la de consagración de la entrega al Señor, fue suficiente para el día único; durante todo el mes era necesario que, en consideración de los pecados que se habían cometido en el transcurso del mes pasado, y que habían quedado sin expiación, se ofreciera una ofrenda especial por el pecado para su expiación, a fin de que, al como base del perdón y la reconciliación con Dios que de ese modo se había obtenido, la vida del pueblo pudiera ser santificada de nuevo al Señor en el holocausto. Este significado del sacrificio de la luna nueva se intensificó aún más por el hecho de que durante la presentación del sacrificio los sacerdotes tocaban las trompetas de plata, para que fuera a la congregación un memorial delante de Dios (Números 10:10). El toque de trompeta tenía la intención de traer ante Dios las oraciones de la congregación encarnadas en el sacrificio, para que Dios pudiera recordarlos en misericordia, concediéndoles el perdón de sus pecados y poder para la santificación, y vivificándolos nuevamente en la comunión de Su gracia salvadora.”

    Comentario de Mateo (5:23-24) Enojo: la respuesta al enojo es reconciliación. Cristo tenía dos cosas sorprendentes que decir al respecto.

    1. La urgencia de la reconciliación. La reconciliación siempre tiene que preceder a la adoración. Incluso cuando estamos entrando a la iglesia para adorar, si hay un problema con un hermano, debemos dejar la adoración de ir a nuestro hermano y buscar la reconciliación. Hay cuatro razones por las que la reconciliación es más importante que adorar.

    » a. Reconciliación es uno de los principales propósitos de la adoración. Una persona adora para buscar reconciliación y compañerismo con Dios y su pueblo. Por eso, Dios no acepta la adoración de una persona que siente malicia hacia él o hacia alguno de su pueblo. Afirmaciones de este hecho aclaran perfectamente el punto.

    • Romper con otra persona significa romper con Dios.
    • Falta de perdón hacia una persona significa falta de perdón de parte de Dios.
    • No estar bien con otra persona significa no estar bien con Dios.
    • El compañerismo roto con otra persona significa compañerismo roto con Dios.
    • Sentimientos malos hacia otra persona significa falta de aceptación por parte de Dios.
    • Enojo hacia otra persona significa rechazo por parte de Dios.

       Una persona sencillamente no puede esperar estar bien con Dios ni no está bien con su hermano (1 Jn. 4:20-21). Tiene que perdonar y reconciliarse si espera ser perdonada y reconciliada con Dios.

       «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mt. 6:12; Lc. 11:4).

       «Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros…» (Mt. 6:14-15; Mr. 11:25-26).

       «Si alguno dice: yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano» (1 Jn. 4:20-21).

    » b. Una persona debe adorar, porque la adoración es esencial para la vida y la eternidad. Pero la adoración es inaceptable a Dios a menos que la persona esté reconciliada con todos sus hermanos.

    » c. Los sentimientos malos entre creyentes estorban la adoración. La adoración carece de sentido a menos que una persona esté bien con su hermano. La reconciliación siempre tiene que preceder a la adoración.

    » d. La adoración es un tiempo en que la persona reflexiona y examina su corazón para ver si en él hay «camino de perversidad» (Sal. 139:24). Es esencial que examine su corazón. Si hay sentimientos malos o malvados contra otros en el corazón humano la adoración no es aceptable.

       Pensamiento 1. ¡Cuán engañoso es el corazón humano!

    1) Algunas personas tratan de adorar mientras hay sentimientos malos entre ellas y otras personas (Mt. 5:23-24).

    2) Algunas personas tratan de orar con ira en su corazón (1 Ti. 2:8; Is. 1:15).

    3) Algunas personas dicen, «amo a Dios» cuando están odiando a su hermano (l Jn. 4:20).

       ¡Y cada persona cree que es aceptable a Dios!

       Pensamiento 2. Algunas personas dicen que se apartan de la adoración porque tienen algo contra un hermano. El mensaje de Cristo es claro: Arréglate con tu hermano y vayan a adorar. Un pecado sumado a otro es doblemente peligroso y causará doble juicio.

    2. La oportunidad para la reconciliación es cuando aún existe alguna apertura entre ambas partes. La reconciliación debería ser intentada inmediatamente

    • mientras la persona todavía está en presencia de un hermano: «entre tanto que estás con él en el camino» (v. 25).
    • antes que el sol se ponga sobre la ira de la persona.

       «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo» (Ef. 4:26).

    • porque la persona no puede adorar verdaderamente con barreras en su corazón.
    • porque la persona no puede ofrecer oraciones aceptables habiendo barreras en su corazón.
    • porque la persona podría morir antes de la reconciliación y ser obligada a ir a juicio con algún pecado no confesado.

       «Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras ofensas» (Mr. 11:25).

    Domingo 05 de abril de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.