Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
  • LUNES 30 DE MARZO DE 2026. “RECIBIENDO TRISTE NOTICIA: LA MUERTE DEL REY Y DE SU GRAN AMIGO JONATÁN”.

    Lección: 2° de Samuel 1:1 al 10. Aconteció después de la muerte de Saúl, que vuelto David de la derrota de los amalecitas, estuvo dos días en Siclag. Al tercer día, sucedió que vino uno del campamento de Saúl, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a David, se postró en tierra e hizo reverencia. Y le preguntó David: ¿De dónde vienes? Y él respondió: Me he escapado del campamento de Israel. David le dijo: ¿Qué ha acontecido? Te ruego que me lo digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos; también Saúl y Jonatán su hijo murieron. Dijo David a aquel joven que le daba las nuevas: ¿Cómo sabes que han muerto Saúl y Jonatán su hijo? El joven que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hallé a Saúl que se apoyaba sobre su lanza, y venían tras él carros y gente de a caballo. Y mirando él hacia atrás, me vio y me llamó; y yo dije: Heme aquí. Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita. El me volvió a decir: Te ruego que te pongas sobre mí y me mates, porque se ha apoderado de mí la angustia; pues mi vida está aún toda en mí. Yo entonces me puse sobre él y le maté, porque sabía que no podía vivir después de su caída; y tomé la corona que tenía en su cabeza, y la argolla que traía en su brazo, y las he traído acá a mi señor.

       Comentario del contexto bíblico: Un amalequita trae la noticia a David, 1:1–16. David permaneció por algún tiempo bajo la protección del rey filisteo Aquis, con el cual hizo una alianza para protegerse de Saúl. Aquis en retorno por la alianza dio a David la ciudad de Siglag, y allí permaneció David junto con sus dos esposas Ajinoam y Abigail. Cuando el amalequita trajo la noticia de la muerte de Saúl, David se encontraba en Siglag; la ciudad había sido incursionada e incendiada por un ejército de amalequitas, pero David los persiguió y los destruyó. Tres días después de su victoria, vino un amalequita que servía en el ejército de Saúl, quien traía su ropa rasgada y su cabeza llena de tierra en señal de dolor y duelo; el ejército israelita había sido derrotado en Gilboa y Saúl y Jonatán habían caído muertos en la batalla.

       El amalequita trajo la noticia a David seguramente para ganar el favor de David, trajo a David la diadema y la argolla de Saúl, y mintió diciendo que él había terminado de dar muerte a Saúl (de acuerdo con 1ª Samuel 31:4, Saúl mismo había tomado su propia espada para quitarse la vida). David lamentó mucho la muerte de Saúl, Jonatán y los demás israelitas en el monte de Gilboa. En expresión de su dolor, David y los que le acompañaban se rasgaron sus vestiduras, lloraron y ayunaron hasta el anochecer; fue una expresión genuina de dolor por la muerte de aquellos israelitas. David, aunque estaba en alianza con un rey filisteo por razones de seguridad y protección, no se había vuelto traidor a su propio pueblo.

       David sintió furor contra el amalequita que decía haber terminado con la vida de Saúl; ni David mismo se había atrevido a matar a Saúl; fue de mucha indignación para David el atrevimiento de aquel amalequita. David, quien siempre había demostrado respeto hacia la autoridad de Saúl, mandó la ejecución del amalequita.

       Comentario de (2)2 Samuel 1 narra la reacción de David ante la muerte del rey Saúl y su amigo Jonatán en la batalla contra los filisteos. En lugar de celebrar, David llora sinceramente y ordena la ejecución del amalecita que afirmó haber matado a Saúl. El capítulo destaca la integridad de David y su profundo respeto por «el ungido de Jehová», cerrando con el conmovedor cántico de lamento conocido como «El canto del arco».

       Noticia trágica y la lealtad de David: Un amalecita llega a Siclag con la corona de Saúl, alegando haberlo matado por petición del propio rey moribundo para ganar el favor de David. A pesar de que Saúl lo persiguió para matarlo, David no ve la muerte de su enemigo como una oportunidad política, sino como una tragedia nacional.

    Juicio al amalecita: David ordena matar al hombre que confesó dar muerte al rey, demostrando que no se debe tocar al «ungido de Jehová». Esta acción subraya el alto concepto que David tenía de la autoridad establecida por Dios.

    El lamento por Saúl y Jonatán: David compone una elegía sincera, «El canto del arco», honrando la valentía de Saúl y la lealtad de su gran amigo Jonatán. La frase icónica «¡Cómo han caído los valientes!» resalta la pérdida de los líderes de Israel.

    Lecciones espirituales:

    Perdón sobre amargura: David enseña a no guardar rencor, a pesar del maltrato recibido.

    Respeto a la autoridad: David muestra reverencia por la posición de Saúl, incluso cuando este se había apartado de Dios.

    Corazón conforme a Dios: La respuesta de David muestra su dolor genuino, marcando una diferencia con la actitud egoísta del mensajero amalecita.

    Este capítulo marca la transición al reinado de David, subrayando su carácter humilde y su lealtad antes de asumir el trono.

       Referencias Bíblicas: 1ª de Crónicas 10:1 al 9. «Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y hagan escarnio de mí; pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella. Cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada y se mató. Así murieron Saúl y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él. Y viendo todos los de Israel que habitaban en el valle, que habían huido, y que Saúl y sus hijos eran muertos, dejaron sus ciudades y huyeron, y vinieron los filisteos y habitaron en ellas. Sucedió al día siguiente, que, al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa. Y luego que le despojaron, tomaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar las nuevas a sus ídolos y al pueblo.»

       2ª de Samuel 21:10-12. «Entonces Rizpa hija de Aja tomó una tela de cilicio y la tendió para sí sobre el peñasco, desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se posase sobre ellos de día, ni fieras del campo de noche. Y fue dicho a David lo que hacía Rizpa hija de Aja, concubina de Saúl. Entonces David fue y tomó los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Betsán, donde los habían colgado los filisteos, cuando los filisteos mataron a Saúl en Gilboa.»

    1er Título: Falso aspecto de humillación del que trae los noticias. Versículos 1 al 4. Aconteció después de la muerte de Saúl, que vuelto David de la derrota de los amalecitas, estuvo dos días en Siclag. Al tercer día, sucedió que vino uno del campamento de Saúl, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a David, se postró en tierra e hizo reverencia. Y le preguntó David: ¿De dónde vienes? Y él respondió: Me he escapado del campamento de Israel. David le dijo: ¿Qué ha acontecido? Te ruego que me lo digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos; también Saúl y Jonatán su hijo murieron.  (Léase: San Mateo 6:1. Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. ▬ Proverbios 26:28 La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar.).

       Comentario: a. Tras la muerte de Saúl El rey Saúl y sus tres hijos murieron en batalla contra los filisteos, en las laderas del monte Gilboa (1ª Samuel 31:1-8). Fue el triste final de una vida trágica, que concluyó la historia de un hombre que ascendió al trono con humildad, pero lo abandonó endurecido y amargado contra Dios y los hombres.

       » b. Cuando David regresó de la matanza de los amalecitas: Hacia el final de 1 Samuel, desesperado, David abandonó al pueblo de Dios y se alió con los filisteos. Dios impidió una alianza completa y lo trajo de vuelta a través de circunstancias desgarradoras (los amalecitas robaron a las familias y posesiones de David y sus hombres). Fortaleciéndose en Dios (1ª Samuel 30:6), David derrotó a los amalecitas y recuperó a todos y todo.

      David se entera de la muerte de Saúl y Jonatán. (1-4) David se entera de la noticia en Siclag.

    • Aunque David aún vivía entre los filisteos, era un hombre transformado desde sus desgarradoras circunstancias y desde que se fortaleció en el SEÑOR.
    • Cuando David regresó triunfante a Siclag, sabía que acababa de terminar una batalla entre los filisteos y los israelitas. Sin duda, le preocupaba el resultado de esa batalla.

      » c. Un hombre llegó del campamento de Saúl con la ropa rasgada y polvo en la cabeza: David supo que eran malas noticias porque el mensajero llevaba las típicas señales de duelo por los muertos: la ropa rasgada y polvo en la cabeza. Por lo tanto, reaccionó de inmediato con un humilde duelo.

      Falso aspecto de humillación: El falso aspecto de humillación, a menudo relacionado con la falsa modestia o humildad, es una conducta donde se finge bajeza, incompetencia o vergüenza para obtener validación, elogios o evitar responsabilidades. Se disfraza de «carencia» para llamar la atención, ocultando una necesidad de superioridad o autopromoción encubierta, a menudo mediante quejas fingidas.

       La falsa humildad bíblica (o «falso aspecto de humillación») es una forma de legalismo y orgullo disfrazado, condenado en Colosenses 2:23 como una devoción afectada que no sirve frente a los apetitos de la carne. Se caracteriza por una falsa modestia o mortificación impuesta que busca admiración, contraria a la verdadera gracia y sumisión a Dios.

       Referencias bíblicas: Colosenses 2:23. «Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.»

       Lucas 18:9 al 14. «A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.»

    Mateo 12:34. «¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.»

    2° Titulo: El siervo de Dios indaga al que trae un falso relato. Versículo 5. Dijo David a aquel joven que le daba las nuevas: ¿Cómo sabes que han muerto Saúl y Jonatán su hijo?  (Léase: Los Hechos 5:8 al 10. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. ▬ 1ª de Reyes 3:22 al 27. Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvió a decir: No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive. Así hablaban delante del rey. El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto; y la otra dice: No, más el tuyo es el muerto, y mi hijo es el que vive. Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada. En seguida el rey dijo: Partid por medio al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra. Entonces la mujer de quien era el hijo vivo habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. Entonces el rey respondió y dijo: Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre.).

       Falso relato: El falso significado bíblico se refiere a la distorsión, enseñanza errónea o malinterpretación deliberada de las Escrituras para engañar, a menudo asociados con falsos profetas, maestros o doctrinas ajenas a la verdad de Dios. Bíblicamente, esto implica engaño, hipocresía, testimonios falsos y enseñanzas que contradicen la santidad y justicia divinas.

       Un siervo de Dios indaga en la Biblia para cumplir la voluntad divina, caracterizándose por ser humilde, paciente y apto para enseñar, reflejando las cualidades descritas en las escrituras. Estudia la misión de Jesús como el «Siervo del Señor» (Isaías 53, Mateo 12:18-21), buscando vivir rectamente, dar fruto espiritual y servir a Dios con fidelidad en lugar de contención, según señalan diversas enseñanzas bíblicas.

       El siervo de Dios tiene el deber de investigar y rechazar los relatos falsos, la calumnia y el falso testimonio, ya que la verdad es fundamental en la fe cristiana. La Biblia aborrece la lengua mentirosa y exhorta a considerar solo lo verdadero, alejándose de chismes o testimonios que buscan sembrar discordia o engañar.

       Referencias Bíblicas: (indagar). 1ª de Pedro 1:10 al 12. «Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.»

       Lucas 12:45 al 48. «Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.»

    3er Título: Mintiendo para congraciarse con David. Versículos 6 al 10. El joven que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hallé a Saúl que se apoyaba sobre su lanza, y venían tras él carros y gente de a caballo. Y mirando él hacia atrás, me vio y me llamó; y yo dije: Heme aquí. Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita. El me volvió a decir: Te ruego que te pongas sobre mí y me mates, porque se ha apoderado de mí la angustia; pues mi vida está aún toda en mí. Yo entonces me puse sobre él y le maté, porque sabía que no podía vivir después de su caída; y tomé la corona que tenía en su cabeza, y la argolla que traía en su brazo, y las he traído acá a mi señor. (Léase: 1ª de Samuel 31:4 y 5. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. ▬ 2ª de Samuel 18:27 al 29. Y el atalaya volvió a decir: Me parece el correr del primero como el correr de Ahimaas hijo de Sadoc. Y respondió el rey: Ese es hombre de bien, y viene con buenas nuevas. Entonces Ahimaas dijo en alta voz al rey: Paz. Y se inclinó a tierra delante del rey, y dijo: Bendito sea Jehová Dios tuyo, que ha entregado a los hombres que habían levantado sus manos contra mi señor el rey. Y el rey dijo: ¿El joven Absalón está bien? Y Ahimaas respondió: Vi yo un gran alboroto cuando envió Joab al siervo del rey y a mí tu siervo; mas no sé qué era.).

       Mintiendo para congraciarse con David. Mentir para congraciarse con David, en el contexto bíblico, implica una adulación manipuladora o falsedad para ganar favor, a menudo entristeciendo el corazón del justo. Un ejemplo destacado es la traición de Ahitofel, quien pasó de ser consejero de David a aliarse con Absalón, o las noticias falsas tras la muerte de Saúl.

       La Biblia muestra que el rey David, a pesar de sus errores, solía reaccionar con juicio contra aquellos que intentaban manipularlo con noticias falsas para su propio beneficio

       Un amalecita mintió a David diciendo que mató al rey Saúl para ganarse su favor tras la batalla, entregándole la corona y el brazalete de Saúl como prueba según. Aunque buscaba recompensa, David lo condenó a muerte por atreverse a matar al «ungido de Jehová». Este episodio muestra la desaprobación de David hacia la deslealtad y la mentira para beneficio propio.

        Definición de mentira: La Biblia condena la mentira como pecado y abominación (Proverbios 6:16-19), asociándola con el engaño y el diablo. Sin embargo, narra casos donde personajes mintieron para salvar vidas o cumplir propósitos divinos, siendo a veces recompensados (ej. Rahab, las parteras egipcias). Dios es la verdad, por lo que la mentira corrompe.

       Perspectiva Bíblica:

       Aunque la mentira es generalmente pecaminosa, algunos teólogos sugieren que en situaciones extremas (salvaguardar la vida), la misericordia prevalece sobre la veracidad. La Biblia enseña que mentir tiene consecuencias negativas y que la verdad es el camino de integridad.

       Casos destacados de mentiras en la Biblia:

    • Rahab: Mintió a los guardias de Jericó para esconder a los espías israelitas, acción elogiada por su fe y protección de vidas.
    • Las parteras egipcias (Sifra y Púa): Mintieron al Faraón para salvar a los niños hebreos, y Dios las recompensó, según Éxodo 1.
    • Abraham: Dijo que su esposa Sara era su hermana en dos ocasiones por temor.
    • Jacob: Engañó a su padre Isaac para obtener la bendición de la primogenitura.
    • Pedro: Negó conocer a Jesús tres veces por miedo.

       Consecuencias de la mentira en la Biblia

       Las mentiras traen consecuencias graves. En las Escrituras, la mentira está asociada a la destrucción, al juicio divino y a la exclusión del reino de Dios (Apocalipsis 21:8). La mentira actúa como una mala hierba, corrompiendo relaciones y desviando a las personas de la verdad, que es fundamental en la vida cristiana (Efesios 4:25).

       Mentir no es solo falsificar hechos y relatos, sino también implica manipulación y falsedad en el comportamiento, lo cual es igual de perjudicial. Por eso, la Biblia condena la práctica de la mentira. Veamos algunas consecuencias principales de la mentira.

       Referencias bíblicas: Efesios 4:25. «Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.»

       Apocalipsis 21:8. «Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.»

       Colosenses 3:9-10. «No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.»

       Congraciarse: En la Biblia, específicamente en Proverbios 19:6. «Muchos buscan el favor del generoso, Y cada uno es amigo del hombre que da.», congraciarse se refiere a buscar el favor o la buena voluntad de personas poderosas o influyentes, a menudo mediante regalos o lisonjas. El texto señala que «muchos buscan congraciarse con el generoso» o con los poderosos, destacando una tendencia humana a buscar beneficios personales a través de la amistad con quienes tienen recursos.

       Hechos 25:9. «Pero Festo, queriendo congraciarse con los judíos, respondiendo a Pablo dijo: ¿Quieres subir a Jerusalén, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí?»

       Hechos 24:27. «Pero al cabo de dos años recibió Félix por sucesor a Porcio Festo; y queriendo Félix congraciarse con los judíos, dejó preso a Pablo.»

    Lunes 30 de marzo de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • SEMANA DEL 23 AL 29 DE MARZO “EL BUEN JUICIO Y LA NATURALEZA CONFIRMAN LA PERFECCIÓN DE LO ORDENADO POR DIOS”.

    LECTURA BÍBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11:11 AL 16. 11. Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; 12. porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. 13. Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? 14. La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? 15. Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 16. Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

       Comentarios del contexto bíblico: (11:11-12) Relación, hombre y mujer ▬ Familia: El cuarto principio es reconocer la relación esencial entre el hombre y la mujer. Este elemento se plantea sencilla y claramente:

    => Ni el hombre ni la mujer son independientes uno del otro. Dependen mutuamente el uno del otro. El Señor lo ha ordenado.

    => La mujer le pertenece al hombre, creada de su costilla; y el hombre le pertenece a la mujer, nacido de ella.

    => Todas las cosas son de Dios: Tanto el hombre como la mujer.

       Sucede lo siguiente: No importa quién le pertenezca a quién, ya sea el hombre a la mujer o la mujer al hombre.

    Ambos le pertenecen a Dios, y ambos tienen su lugar y función, llamado y propósito en el universo. Por consiguiente, ambos le deben su lealtad a Dios. Ambos deben serle fieles a Dios en su lugar y responsabilidad.

       “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella” (Ef. 5:22-25).

       “Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido” (Ef. 5:33).

       (11:13-15) Costumbre Sabiduría: El quinto principio es usar el buen sentido común. Por lo general una persona puede analizar una situación y decidir qué hacer, si es inteligente y honesta. Pero es necesario que sea inteligente y honesta. La gran tragedia es que no muchas personas piensan inteligentemente en los problemas de la vida e incluso son menos honestas cuando piensan verdaderamente. Pablo apela a los corintios a juzgar la situación ellos mismos, a pensar en el asunto honesta e inteligentemente.

    ▬ 1. Una mujer debe pensar en la relación entre ella, su esposo, y Dios. Ella no debe orar en la iglesia cuando esté vestida indebidamente, exponiéndose. Debe llevar el velo, vestida apropiadamente tanto en la adoración como en la vida social.

    ▬ 2. Un hombre debe pensar en la naturaleza y la creación. Dios lo creó para tener autoridad y someter al mundo y a la naturaleza con sus desastres catastróficos (cp. Gn. 1:28). Por consiguiente, no debe estar en rebeldía ni inconforme con las costumbres, ni siquiera en un asunto tan sencillo como el largo del cabello. Él no debe consumirse con asuntos tan triviales. Su tiempo y energía deben estar puestos en la autoridad y obra que Dios le ha otorgado.

       “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla” (Gn. 1:28).

       (11:16) Costumbres: El sexto principio es directo y exigente. No debemos contender ni discutir por las costumbres. Los creyentes deben conformarse a las costumbres esperadas de la conducta cristiana y del orden de la iglesia y no discutirlas ni rebelarse contra ellas. La implicación es la siguiente:

      “No estamos en la tierra para discutir y pelear por asuntos triviales, sino para perpetuar el ministerio de la iglesia de Dios”. Hay demasiadas personas desesperadas en el mundo que mueren de hambre, sed, pobreza, enfermedad, y pecado, demasiadas personas que necesitan nuestra ayuda, para que nosotros nos enfrasquemos en discutir por los derechos personales y las costumbres.

       “Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Co. 9:19-22).

       “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1 Co. 10:24).

    Nota del expositor Bíblico: «La sensatez y los principios establecidos por Dios en la naturaleza nos enseñan, con claridad, la importancia de la presentación personal y de las sanas relaciones en la Iglesia de Dios».

    1er TÍTULO: Perfecta unidad y complementariedad del hombre y lo mujer. Versículos 11 y 12. Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.  (Léase: Génesis 2:18 al 23. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. ▬ 1ª de Pedro 3:7. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.).

       Comentario de 1ª de Corintios 11:11. Sin embargo, en el Señor la mujer nada es aparte del hombre ni el hombre es nada aparte de la mujer. 12. Porque, así como la mujer procede del hombre, así el hombre viene a través de la mujer, y todo procede de Dios.

    ▬ a. Estructura. Estos dos versículos sirven de equilibrio a dos versículos precedentes (vv. 8,9) y muestran casi un paralelismo perfecto, siempre y cuando tomemos el versículo 10 como una especie de paréntesis. Los sujetos (hombre y mujer) de los versículos 8 y 12 están en orden quiástico:

    ▬ b. Intención. ¿Qué está tratando de comunicar Pablo con la estructura literaria de este pasaje? Primero, el versículo 8a forma un contraste con el versículo 12b, mientras que los versículos 8b y 12b corresponden. Pablo afirma que a través del nacimiento natural el hombre (y también la mujer) tiene su origen biológico por medio de la mujer. Sólo Adán puede decir que Dios le dio vida en forma directa, los demás hombres y mujeres la reciben por nacimiento. Pablo no dice esto para minar el orden de la creación, ya que en el versículo 12a repite lo que dijo en el versículo 8b (que la mujer procede del hombre). Con estos dos versículos comunica la idea de que en lo que respecta al nacimiento natural, hombres y mujeres son iguales.

       Además, el contenido de los versículos 9a y 11b, reforzado por el adversativo, sin embargo, nos recuerda con fuerza la realidad. Junto con esto, el versículo 11 hace una afirmación significativa: «en el Señor», la cual yo he colocado al comienzo de este versículo Con estos dos modificativos en mente, examinemos cuidadosamente estos versículos.

       Pablo afirma: «Por cierto, el hombre no fue creado por causa de la mujer» (v. 9), lo cual armoniza con el orden de la creación. A esto añade: «Sin embargo, en el Señor … el hombre es nada aparte de la mujer» (v. 11b). ¡Una obvia afirmación sincera! La segunda parte es igualmente reveladora: «la mujer [fue creada] por causa del hombre» (v. 9b), lo cual viene seguido por: «Sin embargo, la mujer nada es aparte del hombre» (v. 11a).

       Pablo apunta a la forma en que el esposo y la esposa dependen el uno del otro, complementándose uno al otro en forma maravillosa. Aunque el esposo es la cabeza de la esposa, depende de ella en muchas formas. A la vez, la esposa necesita de su esposo tanto como él la necesita a ella. Cuando la muerte o el divorcio separan a la pareja, lo que se experimenta es la destrucción de lazo matrimonial que los unía. Mientras el Señor les conceda vida, que el esposo y la esposa estén unidos en amor y servicio mutuo.

       Pablo no debilita en nada el orden de la creación. Añade una segunda afirmación modificativa de estos dos versículos: «y todo procede de Dios». Con esto quiere decir que el esposo no tiene ninguna ventaja sobre la esposa por el hecho de que Adán haya sido creado primero que Eva. En el Señor, los dos se mantienen en una relación de reciprocidad, y ambos dependen y se ayudan el uno al otro, pues es Dios mismo quien ha determinado que todo sea así. Todo viene de Dios: el hombre, la mujer, el nacimiento, las relaciones y la vida matrimonial.

    Consideraciones prácticas en 11:11–12

       El cristianismo ha sido y se mantiene como una fuerza que libera a las mujeres de la opresión y el servilismo. En muchas otras religiones, los padres son los dueños de sus hijas en virtud del nacimiento. Después el matrimonio convierte al esposo en dueño de la esposa. Las mujeres no tienen libertad, viven en esclavitud y carecen de igualdad. Aun en el antiguo Israel, el hombre precedía a la mujer. Hay una oración judía que en una parte de la décimo octava petición, el hombre le agradece a Dios porque no lo hizo esclavo, ni gentil ni mujer. La mujer no era digna de estudiar la Escritura y se le negaba la educación.

       El Nuevo Testamento enseña que en lo básico el hombre y la mujer son iguales. Por ejemplo, tanto en su Evangelio como en Hechos, Lucas menciona a hombres y mujeres: Zacarías y Elisabeth, José y María, Simeón y Ana, Ananías y Safira, Aquila y Priscila. Pablo afirma sin equivocación que en Cristo Jesús el hombre y la mujer son uno (Gá. 3:28). Alaba a las obreras en la causa del evangelio, entre las que estaban Febe, Priscila, María, Trifena, Trifosa, Pérsida y Julia (Ro. 16:1–15).

       Los libros de historia registran los esfuerzos misioneros de numerosas mujeres y las alaban por haber hecho crecer a la iglesia de Cristo. En nuestro país, las mujeres piadosas son la silenciosa fuerza que fortalece a la iglesia y la hace productiva. Una madre piadosa lleva a sus hijos a Jesús y los educa en el temor del Señor. Aunque las mujeres cumplen papeles distintos a los de los hombres, en casa y en la iglesia ambos están en pie de igualdad. Ambos dependen el uno del otro (11:11), porque ambos se dan cuenta que dependen del Señor para todo (11:12).

       Comentario de 1ª de Pedro 3:7 (3:7) Esposas ▬ Familia ▬ Matrimonio: los esposos deben morar junto a sus esposas. La palabra griega sunoikein significa “vivir con, permanecer con, vivir juntos”. Alan Stibbs señala que es una palabra que con frecuencia se usa en griego para referirse a las relaciones sexuales. Es similar a la palabra hebrea “conocer”, que significa que un hombre y una mujer se conocen sexualmente.

       La cuestión es esta: el esposo debe vivir con su esposa y con nadie más. No debe “conocer” a nadie más, no debe mantener relaciones sexuales con ninguna otra mujer. El esposo tiene una sola esposa y debe vivir con ella en pureza, justicia y santidad, y no en adulterio.

        Advierta también otro hecho: morar con su esposa significa que no debe irse todo el tiempo. Permanece en su hogar y vive con ella: es un compañero íntimo y que brinda respaldo.

       No entra y sale del hogar todo el tiempo detrás de sus propios intereses y pasatiempos. Un buen esposo mora en su hogar; está cerca de su esposa y la apoya en todos los asuntos de la vida. De hecho, el término “morar con” significa morar juntos.

       El esposo y la esposa son un equipo; son como un solo cuerpo, un cuerpo que mora vive y se mueve junto. Esto no significa dejar de lado la individualidad. Pero la individualidad nunca ha sido ni nunca será el problema dentro de un matrimonio de personas normales. El problema con las personas normales siempre será negar su yo y darse en sacrificio a su cónyuge. Los esposos siempre tienen que recordar esto: deben morar con vivir, moverse y tener su ser con ― sus propias esposas.

       “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mr. 10:7-9).

       “Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:23-24).

       “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo

    del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas de- bajo del sol” (Ec. 9:9).

       (3:7) Esposas ▬ Familia ▬ Matrimonio: los esposos deben vivir con sus esposas sabiamente. Esto abre los ojos, es un hecho que con frecuencia se ignora y descuida. Pero las Escrituras son claras: un esposo no debe ser ignorante al vivir con su esposa. Debe conocer y entender…

    • la relación matrimonial: qué es el matrimonio y qué debe ser.
    • a su esposa: su naturaleza y composición emocional; lo que necesita y quiere emocional y espiritualmente, sus puntos fuertes y débiles.
    • la Palabra de Dios: lo que Dios dice acerca del esposo y sus deberes.

       Un esposo debe ser una persona informado y comprensivo. Debe vivir con su esposa, no como un insensato e ignorante, no como un ciego y una bestia de mente estrecha, no como un observador distante y desconsiderado. El esposo no debe ser un insensato, una bestia ni un espectador. Debe ser un hombre de conocimiento, un esposo que conoce y comprende a su esposa y el matrimonio, y que entiende a Dios y su propio deber como esposo.

       Pensamiento 1. Matthew Henry lo expresa en una forma sencilla y específica:

       “[Los esposos deben vivir] con la esposa sabiamente, no de acuerdo con la lujuria, como brutos; no de acuerdo

    a la pasión, como diablos; sino de acuerdo con el conocimiento, como hombres sabios y sobrios, que conocen la palabra de Dios y su propio deber” (Matthew Henryš Commentary, [Comentario de Matthew Henryj, Ibi. 6, p.

    1023).

       (3:7) Esposo – Matrimonio: los esposos deben honrar a sus esposas. La palabra “honrar” (timen) significa valorar; estimar; valorizar; considerar precioso. Un esposo debe considerar a su esposa como una piedra preciosa, como un premio de sumo valor. Debe estimarla mucho, colocarla en un pedestal ante sus propios ojos. Advierta tres puntos.

    ▬ 1. El esposo debe honrar a su esposa como el vaso más frágil. Por naturaleza, la esposa es más delicada y frágil. Esto significa que el esposo debe…

    • protegerla • ser el proveedor principal • tomar la iniciativa • supervisar a la familia y su bienestar. • ser la fuerza impulsora. • marcar el camino. • ser el iniciador.

       Los esposos deben honrar a sus esposas amándolas y ocupándose de ellas tiernamente. Deben cuidarlas y hacerse cargo de ellas con calidez y ternura, tratándolas con el más precioso de los espíritus y estimándolas de manera muy elevada.

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud” (Pr. 5:18).

    ▬ 2. El esposo debe honrar a su esposa como coheredera de la gracia de la vida. Advierta este punto: a los ojos de Dios, los hombres y las mujeres son coherederos o herederos iguales. El esposo no está por encima de la esposa ni la esposa por encima del esposo. Dios no tiene favoritos. Los dones y derechos espirituales se otorgan por igual a esposas y esposos. Las mujeres reciben los dones espirituales de Dios al igual que los hombres.

       La cuestión está bien explicada: los esposos deben honrar a sus esposas como iguales en la vida. La vida es una gracia, un don inmerecido de Dios. Por lo tanto, en la vida, el esposo debe tratar a la esposa como a un igual. No debe ser un tirano, no debe dominarla ni esclavizarla para servirlo y satisfacer sus necesidades y deseos. Debe ser comprensivo, amoroso, amable y considerado. Debe honrarla como su coheredera en la vida de la maravillosa gracia y del don de la vida que Dios nos ha dado a todos.

       “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Ro. 8:15-17).

       “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gá. 3:27-29).

       “Para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tit. 3:7).

    ▬ 3. El no honrar a la esposa estorba las oraciones del esposo. Dios no responderá a las oraciones de ningún esposo que deshonre a su esposa, no importa quién sea él o cuánto profese a Cristo. Lo que Dios oye es el suspiro de la esposa, no las oraciones de un esposo cruel y dominante. El esposo puede clamar a Dios todo lo que quiera, pero Dios le ha dado la espalda y se ha vuelto hacia el suspiro de la esposa. Dios oirá el corazón contrito y quebrantado, no las oraciones del espíritu arrogante y dominador. Tanto el esposo como la esposa deben amarse uno al otro y vivir como Dios dice que hay que vivir, ambos deben cumplir con su deber hacia el otro, si es que quieren que Dios responda sus oraciones.

       “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado” (Sal. 66:18).

       “Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Is. 59:2).

    2° TÍTULO: Ejerciendo el sano juicio para considerar cómo presentarse en el culto de adoración a Dios. Versículos 13 al 15. Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. (Léase: Zacarías 7:9. Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano. ▬ San Juan 7:24. No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. ▬ Eclesiastés 5:1. Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.).

       Comentario de 1ª Corintios Versículos 13 al 15. El hombre y la mujer otra vez:

       Un estudio cuidadoso de los versículos 13–15 demostrará que Pablo usa fraseología idéntica a los versículos 4–7. Las palabras que ocurren en estas dos secciones son las siguientes: mujer, descubierta, orar, hombre, gloria. Así como los primeros dos versículos (vv. 2, 3) introducen toda esta sección, así el versículo 16 le sirve de conclusión. En suma, este segmento es una pieza de literatura bellamente construida que sigue un desarrollo ordenado, a medida que Pablo enseña acerca de la relación hombre-mujer dentro del culto.

       Versículo 13. Juzgad por vosotros mismos: ¿Es propio que una mujer ore a Dios con su cabeza descubierta?

    » a. Mandato. Al llegar a sus observaciones finales, Pablo quiere que los lectores se involucren pensando en lo que él ha venido exponiendo. Les dice que analicen los hechos, usen su mente y juzguen por sí mismos. En otra sección dice lo mismo (véase 10:15).

    » b. Preguntas. Por medio de dos preguntas retóricas, Pablo desafía a sus lectores a que respondan. Espera que respondan negativamente a la primera pregunta (v. 13) y afirmativamente a la segunda (vv. 14, 15a). Discutamos la primera inquietud: «¿Es propio que una mujer ore a Dios con su cabeza descubierta?». En base a que Pablo dijo que la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra a su cabeza (v. 5a), el lector debería responder en forma negativa la pregunta que se le hace. Notemos que en la pregunta que hace, Pablo omite el verbo profetizar, ya que no quiere subrayar tanto la función que la mujer cumple en el culto, sino la forma en que se conduce.

       Pablo pregunta si es propio. Cuando uno asiste y participa en un culto dedicado a adorar a Dios, uno debe hacerlo con decoro. Cuando adoramos al Señor nos acercamos a un Dios que mora en la santidad. Los ángeles cubren sus rostros en la presencia de Dios y dicen: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Is. 6:2, 3). Por eso, Pablo pregunta si es propio que una mujer ore a Dios con la cabeza descubierta. Se esperaba que ella siguiera las prácticas culturales de la época, esto es, que viniese a la iglesia vestida apropiadamente y que así participara del culto.

       ¿Qué quiere decir Pablo con cabeza descubierta? Le dice a la mujer que en público ella debiera mantener su honor y dignidad femenina. Esto lo hará llevando la cabeza cubierta. En esa época y cultura, las mujeres llevaban velos para diferenciarse marcadamente de los hombres. Dios creó una diferencia distintiva entre hombres y mujeres, y desea que su pueblo muestre esta diferencia mediante una vestimenta apropiada. Si una mujer rehúsa seguir estos códigos, niega expresamente la diferencia que Dios ha establecido.

       En los dos versículos siguientes (vv. 14, 15), Pablo apela a la naturaleza misma para demostrar que las diferencias entre hombres y mujeres está basada en un orden natural que se origina en la creación. En otras palabras, Pablo afirma que las mujeres no tienen derecho a abandonar las normas culturales por el hecho de que son libres en Jesucristo.

       Más bien, Pablo quiere que vivan en armonía con el orden de la creación y que se mantengan dentro de las costumbres de su tiempo. ¿Es propio que una mujer de Corinto adore a Dios con la cabeza descubierta? La respuesta es no.

       Versículos 14 y 15. ¿No os enseña la naturaleza misma que es una desgracia que el hombre se deje crecer el cabello? [15]. pero si una mujer se deja crecer el cabello, es su gloria? Porque su cabello largo le ha sido dado a ella por cubierta.

    » a. «¿No os enseña la naturaleza misma?». Con la palabra naturaleza, Pablo apunta al orden natural que Dios ha creado. Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, al hombre le dio el cabello más corto que a la mujer. «La naturaleza (esto es, Dios) ha hecho a los hombres diferentes que las mujeres, y ha provisto una indicación visible de dicha diferencia por medio de la cantidad de cabello que le asignó a cada uno». Epicteto fue un filósofo estoico que enseñó a mediados del primer siglo. Aun él habla de la diferencia que hay entre hombres y mujeres respecto al cabello. Concluye: «Por tanto, debemos preservar las señales que Dios nos ha dado. No debemos echarlas a la basura. Hasta donde dependa de nosotros, no debemos confundir los sexos que se diferencian de este modo».

       Hasta este escritor pagano reconoce la diferencia que Dios creó y que hizo parte del orden de la creación.

    » b. «[No les enseña la naturaleza misma] que es una desgracia que el hombre se deje crecer el cabello». Pablo coloca una pregunta retórica que demanda una respuesta afirmativa. En el contexto cultural en el que Pablo se movía, el cabello largo se consideraba como una desgracia en el hombre, pero era la gloria de la mujer. Los judíos se cortaban el cabello. En ciertas ocasiones se lo dejaban crecer por un tiempo determinado, pues habían hecho un voto (véase Hch. 18:18; 21:24), pero después se lo cortaban.

       Las monedas, estatuas y pinturas que describen a los hombres del mundo grecorromano del primer siglo, los presentan con el cabello corto. Unos siglos antes, los espartanos de la península del Peloponeso usaron el cabello largo. Los autores griegos no dejaron de mencionar este hecho, añadiendo que en Grecia los hombres por lo general se dejan el cabello corto, y son las mujeres la que se lo dejan crecer. En el tiempo de Pablo, los corintios se cortaban el cabello, siguiendo así la corriente cultural de griegos y romanos. A no ser por motivo religioso o por duelo, el dejarse crecer el cabello era vergonzoso.

    » c. «Pero si una mujer se deja crecer el cabello, es su gloria». El contraste cultural en cuanto al cabello se encuentra en las palabras desgracia para los hombres y gloria para las mujeres. Pablo equilibra el término negativo con uno positivo.

       La contraparte de la pregunta retórica que espera una respuesta afirmativa tiene que ver con la mujer. Pablo ya dijo que era una desgracia para la mujer que se cortara o afeitara el cabello (v. 6). Ahora postula la parte positiva, afirmando que el cabello largo es la gloria de la mujer. Con sabiduría evita opinar sobre cuán largo debe llevar la mujer su cabello o sobre qué peinados debiera usar, ya que esto tiene que ver con la moda y el uso, lo que es materia del gusto de cada una. Por ejemplo, la cultura israelita establecía que la mujer no debía soltarse el cabello en público. Cualquier mujer que se presentase en público con el cabello suelto, sería identificada con una prostituta. No sorprende que Simón, el fariseo, se escandalizara de que una prostituta entrara en su hogar y que con sus cabellos secara los pies de Jesús (Lc. 7:36–50). Pero Pablo no habla de llevar el cabello suelto o amarrado, sólo se refiere al hecho de que el cabello largo es bello en la mujer. Su cabello largo será el gozo de su esposo.

    » d. «Porque su cabello largo le ha sido dado a ella por cubierta». Esta última parte del versículo es muy breve, lo cual impide entender con facilidad lo que se dice. ¿Qué se quiere decir con las palabras por y cubierta?

       Si tomamos lo que dice el griego en el orden en que Pablo lo presenta, esta oración causal sirve para respaldar la respuesta positiva a la pregunta retórica. Pablo entrega la razón de por qué la mujer debe usar el cabello largo: se le ha dado como cubierta. Al verbo pasivo ha sido dado se le debe suplir el agente por Dios, que como Creador ha dotado a las mujeres de un velo o cubierta natural. Con todo, la palabra griega anti (traducida por) crea problemas, pues podría significar «en lugar de». Interpretada así, el texto estaría diciendo que el cabello toma el lugar del velo. En este caso, podríamos traducir: «Su cabello largo se le ha dado en lugar de velo». Mi propia traducción de anti indica que una cosa equivale a la otra, por lo cual su sentido es «por, como»50 (p. ej., «ojo por ojo, diente por diente» [Mt. 5:38]). En vista de todo el contexto que habla del decoro que es propio, los eruditos prefieren esta segunda traducción.

       Los versículos 5b y 6 son la contraparte del versículo 15b. En esa contraparte, Pablo les dice a las mujeres de Corinto que en público se cubran la cabeza. Se da por sentado que ellas usaban una cubierta en la forma de un velo o pañoleta. Si las mujeres se negaban a usarla, estaban renunciando a la autoridad de sus esposos y repudiando el principio divino de que el hombre es la cabeza del hogar (v. 3). En el versículo 15, la palabra cubierta apunta a un artículo de vestir, a algo hecho de tela.

       En la forma de una declaración general, la segunda oración del versículo 15 resume el alegato de Pablo: la forma de vestir de los corintios debe exhibir las diferencias sexuales dadas en la creación. No son los hombres, sino las mujeres las que deben dejarse crecer el cabello, pues les sirve de cubierta. La naturaleza le ha provisto a la mujer del cabello, el cual les sirve para destacar esta diferencia. Pablo sugiere que, aparte de su cabello largo, las mujeres deben vestir un velo, que es símbolo de que honran a sus esposos y que son sumisas a ellos.

       En la cultura de hoy, la mujer no usa el sombrero como símbolo de que está subordinada a su esposo. Pablo no está pidiéndole a la mujer que use algo en la cabeza o que se haga un moño. Lo que busca es que la mujer sea distintivamente femenina en la forma en que se viste y usa el cabello, para que así pueda cumplir con el papel que Dios le dio desde la creación. Quiere que en su femineidad sea sumisa a su esposo. «La belleza única de la mujer se manifiesta en forma gloriosa en la forma en que su cabello y su cuidado por las costumbres femeninas manifiestan su femineidad distintiva».

    3er TÍTULO: Armonía, sujeción y respeto que caracterizan a la Iglesia de Dios. Versículo 16. Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios. (Léase: Efesios 4:1 al 3. Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. ▬ 2ª a Timoteo 2:14. Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes.).

       Comentario de 1ª Corintios 11:16. Pero si alguno se inclina a ser contencioso, nosotros no tenemos semejante costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios.

       Pablo concluye de esta manera su discusión acerca de la conducta apropiada que deben seguir las mujeres. Cuando un escritor o conferencista da un tema que afecta los gustos personales, es de esperarse que la platea o los destinatarios reaccionen de alguna manera. Pablo lo indica con una oración condicional que plantea un hecho simple. En el auditorio de Pablo hay gente que quiere afirmar sus derechos individuales. Quizá usan el lema: «Todo me está permitido» (6:12; 10:23) y reclaman por su libertad personal. Aun cuando Pablo promueve la libertad cristiana, también enseña que debemos obedecer a las ordenanzas y preceptos divinos. Su deseo es que todo se haga decentemente y con orden.

    » a. «Pero si alguno se inclina a ser contencioso». Al usar el término alguno, Pablo habla en forma general. No se dirige a los hombres, ni a las mujeres, ni a un grupo. Si alguno, aun con buenas intenciones, quiere argumentar sobre esta materia, Pablo no lo escuchará. No tiene tiempo para aquel cuya mente se centra en debatir por debatir. El término que Pablo usa describe al «que ama el polemizar». La persona podría ser una mujer que busca afirmarse a sí misma con respecto de normas sociales de la que quisiera verse libre. También podría ser un hombre que sale a defensa y discute con Pablo. El resumen final no nos entrega detalles.

    » b. «Nosotros no tenemos semejante costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios». Pablo no se deja desafiar en cuanto a enseñanzas que se basan en el Antiguo Testamento. Sabe que tiene el apoyo del resto de los apóstoles y que, por tanto, puede escribir nosotros con confianza.

       ¿Qué significa la palabra costumbre en este contexto?  opinaba que Pablo apuntaba al hábito de argumentar y discutir por todo. Esta conducta debió haber sido evidente entre cristianos judíos y gentiles, especialmente en lo que toca a asuntos de conducta personal. Con todo, el pasaje mismo da la idea que Pablo se refiere a la práctica cultural de su tiempo: que las mujeres usaban velos durante el culto público. Lo que afirma es que él y el resto de los apóstoles e iglesias respetan la regla de asistir al culto vestidos con propiedad. En suma, Pablo apela al testimonio de toda la iglesia. En sus escritos, con frecuencia se refiere a la iglesia. Hace que la unidad de la iglesia tenga algo que decir sobre el tema. En forma implícita da a entender que el contencioso está solo en su disputa, teniendo que enfrentarse con toda la iglesia.

       Comentario de Efesios 4 (4:1-2) Creyente, Camino: ¿De qué manera puede el creyente caminar con dignidad? ¿Qué deben hacer los creyentes para complacer a Dios en la vida cotidiana… • en el trabajo? • en la iglesia? • con sus compañeros creyentes? • en el juego? • en el hogar? • con su familia? • en la escuela? • con los vecinos? • con los amigos?

       Una vez que una persona cree en Jesucristo y se convierte en miembro del pueblo de Dios y de la iglesia de Dios, ¿qué debe hacer para caminar digno del gran llamado de Dios, para traer honra al nombre de Cristo y a su iglesia?

    ▬1. El creyente debe caminar con toda humildad (ver nota, Humildad, Fil. 2:3 para mayor discusión al respecto.

    ▬2. El creyente debe caminar con toda mansedumbre (ver nota, Mansedumbre, Gá. 5:22-23 para una mayor discusión al respecto).

    ▬3. El creyente debe caminar con paciencia (ver nota, Paciencia, Gá. 5:22-23 para mayor discusión).

    ▬4. El creyente debe caminar amando a los demás (ver nota, Amon Gá. 5:22-23. También ver notas, Amor, Gá. 5: 13-15 para mayor discusión al respecto).

       (4:3) Unidad -Hermandad: El propósito de caminar digno es uno solo: la unidad. Los creyentes deben trabajar para mantener la paz para poder estar unidos en la unidad del Espíritu de Dios. Jesucristo ha derribado todos los muros y las barreras existentes entre los hombres. Todos pueden ahora ser salvos: • todas las nacionalidades • los pobres • los blancos • todos los pueblos • los ricos • los de piel roja

    • todos los idiomas • los negros • los amarillos.

       Toda persona es preciosa a la vista de Dios. Cuando una persona se acerca a Dios a través de Jesucristo, se torna como cualquier otro: en el mismo plano y en el mismo nivel. No es mejor ni peor que cualquier otro. Es un hombre que tiene necesidad del perdón de Dios y él, junto con todos los demás, se postra ante Cristo y lo acepta como su Señor y Amo. El hombre, tal como cualquier otro, se está sometiendo a convertirse en el siervo de Cristo. La riqueza, la posición, la condición social, todo se olvida. Lo único que importa es la salvación y la vida que ofrece Cristo.

       El punto es este: Cuando una persona llega a Cristo con tal espíritu, el Espíritu de Dios ingresa a su vida y vincula a la persona con todos los demás creyentes. Hay un gran vínculo de paz espiritual forjado por el Espíritu de Dios entre todos los creyentes. Todas las divisiones, diferencias y prejuicios quedan de lado y existe un espíritu de amor, paz y unidad.

       Dentro de la iglesia hay un espíritu de paz prevaleciente forjado por el Espíritu de Dios. Sin embargo, advierta un hecho trágico: No todo creyente camina en el Espíritu, no todo el tiempo. Con demasiada frecuencia, los creyentes permiten que el yo y la antigua vida vuelvan a ingresar a escena, su(s) viejo(s): • prejuicios • quejas • orgullo • diferencias • críticas • arrogancia • heridas • refunfuños • comparaciones • envidias • miserias • desagrados

       El resultado es catastrófico para la iglesia: división y un disturbio de la paz y del espíritu de unidad. Esta es la razón de esta acusación. Advierta la palabra “solícitos” (spoudazontes). Significa ser diligente, trabajar para ocuparse y hacer lo mejor que uno puede, y hacerlo con todo empeño. La única forma de caminar digno del gran llamado de Dios es trabajar para mantener la paz y la unidad que Dios nos ha dado. Nada hiere tanto el corazón de Dios como la división entre su gente, la división que destroza su iglesia. Lo que está haciendo Dios es crear un nuevo cuerpo de personas que vivan juntas en el amor y la unidad de su Hijo. Va a crear cielos nuevos y tierra donde no habrá otro espíritu. Por lo tanto, Él espera que nosotros vivamos en el amor y unidad de su Espíritu ahora.

       “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y

    que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co. 1:10).

       “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros” (2 Co. 13:11).

       “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3).

       “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).

       “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 P. 3:8).

       Comentario de 2ª a Timoteo 2:14 (2:14) Palabras ▬ Conversaciones ▬ Especulación: Recordatorio 1: No discutan y contiendan sobre palabras que no es de provecho para los oyentes, es decir, no discutan y contiendan por cosas insignificantes, teorías religiosas, especulaciones e ideas. El tiempo es corto y las oportunidades de estar juntos y confraternizar no son tantas. Por tanto, cuando nos reunimos debemos ser comunicativos y dar a conocer las palabras que nos beneficien a todos. Sin embargo, a menudo este no es el caso. Con frecuencia nuestras palabras son inútiles y sin provecho y a veces son incluso molestas y destructivas. Imagine cuáles son estas palabras molestas y destructivas que se escuchan en la iglesia entre los creyentes, las discusiones y contiendas sobre palabras que no aprovechan a los oyentes. Son…

    • palabras acerca de cosas insignificantes. (Piense en algunas de los asuntos sin importancia que se suceden en la iglesia.)
    • palabras sobre edificios, tradiciones y rituales.
    • palabras sobre personas, rumores, chismes y críticas.
    • palabras sobre asuntos triviales de la vida cotidiana.
    • palabras para malgastar y pasar el tiempo.
    • palabras que se enfocan en el debate de posiciones teológicas, especulaciones e ideas.
    • palabras acerca de ideas y teorías favoritas.

       Hay esencialmente tres tipos de pláticas sin provecho que se desarrollan entre los creyentes.

    => En primer lugar, está la conversación trivial para pasar el tiempo, conversaciones que no edifican en lo absoluto al creyente.

    => En segundo lugar, está la conversación que cae en críticas y chismes, conversaciones que destruyen a las personas.

    => En tercer lugar, está la conversación que disfruta discutir las teorías y especulaciones teológicas William Barclay tiene una discusión tan excelente sobre este aspecto que amerita que cada creyente la lea, especial- mente por los estudiantes y maestros del evangelio:

       “Las discusiones pueden ser estimulantes y vigorizantes para aquellos cuyo enfoque de la fe cristiana es intelectual, para aquellos que tienen un trasfondo de conocimiento y cultura, para aquellos que son característicamente estudiantes, para aquellos que tienen un conocimiento real de o interés en la teología. Pero a veces sucede que una persona de mente sencilla se encuentre en un grupo que esté lanzando herejías y proponiendo preguntas para las que no existe respuesta, y puede muy bien suceder la fe de esa persona simple, lejos de ser ayudada, se turbe… Y muy bien puede suceder que la discusión perspicaz, sutil, especulativa, destructiva e intelectualmente temeraria tenga un efecto demoledor en vez de constructivo sobre la fe de alguna persona simple que se vea involucrada en ella. Como en todas las cosas, hay tiempo para discutir y tiempo para guardar silencio”.

       “ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora” (1 Ti. 1:4).

       “está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas” (1 Ti. 6:4).

       “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas” (2 Ti. 2:23).

        “Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho” (Tit. 3:9).

       La idea central es esta: El predicador y el maestro deben recordarles a los creyentes, no discutan y contiendan sobre palabras que no aprovechan a los oyentes. No perturben ni destruyan a las personas con sus palabras.

    Semana del 23 al 29 de marzo de 2026 (2)

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • SEMANA DEL 23 AL 29 DE MARZO. “EL BUEN JUICIO Y LA NATURALEZA CONFIRMAN LA PERFECCIÓN DE LO ORDENADO POR DIOS”.

    LECTURA BÍBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11:11 AL 16. 11. Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; 12. porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. 13. Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? 14. La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? 15. Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 16. Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

       Comentarios del contexto bíblico: (11:11-12) Relación, hombre y mujer ▬ Familia: El cuarto principio es reconocer la relación esencial entre el hombre y la mujer. Este elemento se plantea sencilla y claramente:

    => Ni el hombre ni la mujer son independientes uno del otro. Dependen mutuamente el uno del otro. El Señor lo ha ordenado.

    => La mujer le pertenece al hombre, creada de su costilla; y el hombre le pertenece a la mujer, nacido de ella.

    => Todas las cosas son de Dios: Tanto el hombre como la mujer.

       Sucede lo siguiente: No importa quién le pertenezca a quién, ya sea el hombre a la mujer o la mujer al hombre.

    Ambos le pertenecen a Dios, y ambos tienen su lugar y función, llamado y propósito en el universo. Por consiguiente, ambos le deben su lealtad a Dios. Ambos deben serle fieles a Dios en su lugar y responsabilidad.

       “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella” (Ef. 5:22-25).

       “Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido” (Ef. 5:33).

       (11:13-15) Costumbre Sabiduría: El quinto principio es usar el buen sentido común. Por lo general una persona puede analizar una situación y decidir qué hacer, si es inteligente y honesta. Pero es necesario que sea inteligente y honesta. La gran tragedia es que no muchas personas piensan inteligentemente en los problemas de la vida e incluso son menos honestas cuando piensan verdaderamente. Pablo apela a los corintios a juzgar la situación ellos mismos, a pensar en el asunto honesta e inteligentemente.

    ▬ 1. Una mujer debe pensar en la relación entre ella, su esposo, y Dios. Ella no debe orar en la iglesia cuando esté vestida indebidamente, exponiéndose. Debe llevar el velo, vestida apropiadamente tanto en la adoración como en la vida social.

    ▬ 2. Un hombre debe pensar en la naturaleza y la creación. Dios lo creó para tener autoridad y someter al mundo y a la naturaleza con sus desastres catastróficos (cp. Gn. 1:28). Por consiguiente, no debe estar en rebeldía ni inconforme con las costumbres, ni siquiera en un asunto tan sencillo como el largo del cabello. Él no debe consumirse con asuntos tan triviales. Su tiempo y energía deben estar puestos en la autoridad y obra que Dios le ha otorgado.

       “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla” (Gn. 1:28).

       (11:16) Costumbres: El sexto principio es directo y exigente. No debemos contender ni discutir por las costumbres. Los creyentes deben conformarse a las costumbres esperadas de la conducta cristiana y del orden de la iglesia y no discutirlas ni rebelarse contra ellas. La implicación es la siguiente:

      “No estamos en la tierra para discutir y pelear por asuntos triviales, sino para perpetuar el ministerio de la iglesia de Dios”. Hay demasiadas personas desesperadas en el mundo que mueren de hambre, sed, pobreza, enfermedad, y pecado, demasiadas personas que necesitan nuestra ayuda, para que nosotros nos enfrasquemos en discutir por los derechos personales y las costumbres.

       “Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Co. 9:19-22).

       “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1 Co. 10:24).

    Nota del expositor Bíblico: «La sensatez y los principios establecidos por Dios en la naturaleza nos enseñan, con claridad, la importancia de la presentación personal y de las sanas relaciones en la Iglesia de Dios».

    1er TÍTULO: Perfecta unidad y complementariedad del hombre y lo mujer. Versículos 11 y 12. Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.  (Léase: Génesis 2:18 al 23. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. ▬ 1ª de Pedro 3:7. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.).

       Comentario de 1ª de Corintios 11:11. Sin embargo, en el Señor la mujer nada es aparte del hombre ni el hombre es nada aparte de la mujer. 12. Porque, así como la mujer procede del hombre, así el hombre viene a través de la mujer, y todo procede de Dios.

    ▬ a. Estructura. Estos dos versículos sirven de equilibrio a dos versículos precedentes (vv. 8,9) y muestran casi un paralelismo perfecto, siempre y cuando tomemos el versículo 10 como una especie de paréntesis. Los sujetos (hombre y mujer) de los versículos 8 y 12 están en orden quiástico:

    ▬ b. Intención. ¿Qué está tratando de comunicar Pablo con la estructura literaria de este pasaje? Primero, el versículo 8a forma un contraste con el versículo 12b, mientras que los versículos 8b y 12b corresponden. Pablo afirma que a través del nacimiento natural el hombre (y también la mujer) tiene su origen biológico por medio de la mujer. Sólo Adán puede decir que Dios le dio vida en forma directa, los demás hombres y mujeres la reciben por nacimiento. Pablo no dice esto para minar el orden de la creación, ya que en el versículo 12a repite lo que dijo en el versículo 8b (que la mujer procede del hombre). Con estos dos versículos comunica la idea de que en lo que respecta al nacimiento natural, hombres y mujeres son iguales.

       Además, el contenido de los versículos 9a y 11b, reforzado por el adversativo, sin embargo, nos recuerda con fuerza la realidad. Junto con esto, el versículo 11 hace una afirmación significativa: «en el Señor», la cual yo he colocado al comienzo de este versículo Con estos dos modificativos en mente, examinemos cuidadosamente estos versículos.

       Pablo afirma: «Por cierto, el hombre no fue creado por causa de la mujer» (v. 9), lo cual armoniza con el orden de la creación. A esto añade: «Sin embargo, en el Señor … el hombre es nada aparte de la mujer» (v. 11b). ¡Una obvia afirmación sincera! La segunda parte es igualmente reveladora: «la mujer [fue creada] por causa del hombre» (v. 9b), lo cual viene seguido por: «Sin embargo, la mujer nada es aparte del hombre» (v. 11a).

       Pablo apunta a la forma en que el esposo y la esposa dependen el uno del otro, complementándose uno al otro en forma maravillosa. Aunque el esposo es la cabeza de la esposa, depende de ella en muchas formas. A la vez, la esposa necesita de su esposo tanto como él la necesita a ella. Cuando la muerte o el divorcio separan a la pareja, lo que se experimenta es la destrucción de lazo matrimonial que los unía. Mientras el Señor les conceda vida, que el esposo y la esposa estén unidos en amor y servicio mutuo.

       Pablo no debilita en nada el orden de la creación. Añade una segunda afirmación modificativa de estos dos versículos: «y todo procede de Dios». Con esto quiere decir que el esposo no tiene ninguna ventaja sobre la esposa por el hecho de que Adán haya sido creado primero que Eva. En el Señor, los dos se mantienen en una relación de reciprocidad, y ambos dependen y se ayudan el uno al otro, pues es Dios mismo quien ha determinado que todo sea así. Todo viene de Dios: el hombre, la mujer, el nacimiento, las relaciones y la vida matrimonial.

    Consideraciones prácticas en 11:11–12

       El cristianismo ha sido y se mantiene como una fuerza que libera a las mujeres de la opresión y el servilismo. En muchas otras religiones, los padres son los dueños de sus hijas en virtud del nacimiento. Después el matrimonio convierte al esposo en dueño de la esposa. Las mujeres no tienen libertad, viven en esclavitud y carecen de igualdad. Aun en el antiguo Israel, el hombre precedía a la mujer. Hay una oración judía que en una parte de la décimo octava petición, el hombre le agradece a Dios porque no lo hizo esclavo, ni gentil ni mujer. La mujer no era digna de estudiar la Escritura y se le negaba la educación.

       El Nuevo Testamento enseña que en lo básico el hombre y la mujer son iguales. Por ejemplo, tanto en su Evangelio como en Hechos, Lucas menciona a hombres y mujeres: Zacarías y Elisabeth, José y María, Simeón y Ana, Ananías y Safira, Aquila y Priscila. Pablo afirma sin equivocación que en Cristo Jesús el hombre y la mujer son uno (Gá. 3:28). Alaba a las obreras en la causa del evangelio, entre las que estaban Febe, Priscila, María, Trifena, Trifosa, Pérsida y Julia (Ro. 16:1–15).

       Los libros de historia registran los esfuerzos misioneros de numerosas mujeres y las alaban por haber hecho crecer a la iglesia de Cristo. En nuestro país, las mujeres piadosas son la silenciosa fuerza que fortalece a la iglesia y la hace productiva. Una madre piadosa lleva a sus hijos a Jesús y los educa en el temor del Señor. Aunque las mujeres cumplen papeles distintos a los de los hombres, en casa y en la iglesia ambos están en pie de igualdad. Ambos dependen el uno del otro (11:11), porque ambos se dan cuenta que dependen del Señor para todo (11:12).

       Comentario de 1ª de Pedro 3:7 (3:7) Esposas ▬ Familia ▬ Matrimonio: los esposos deben morar junto a sus esposas. La palabra griega sunoikein significa “vivir con, permanecer con, vivir juntos”. Alan Stibbs señala que es una palabra que con frecuencia se usa en griego para referirse a las relaciones sexuales. Es similar a la palabra hebrea “conocer”, que significa que un hombre y una mujer se conocen sexualmente.

       La cuestión es esta: el esposo debe vivir con su esposa y con nadie más. No debe “conocer” a nadie más, no debe mantener relaciones sexuales con ninguna otra mujer. El esposo tiene una sola esposa y debe vivir con ella en pureza, justicia y santidad, y no en adulterio.

        Advierta también otro hecho: morar con su esposa significa que no debe irse todo el tiempo. Permanece en su hogar y vive con ella: es un compañero íntimo y que brinda respaldo.

       No entra y sale del hogar todo el tiempo detrás de sus propios intereses y pasatiempos. Un buen esposo mora en su hogar; está cerca de su esposa y la apoya en todos los asuntos de la vida. De hecho, el término “morar con” significa morar juntos.

       El esposo y la esposa son un equipo; son como un solo cuerpo, un cuerpo que mora vive y se mueve junto. Esto no significa dejar de lado la individualidad. Pero la individualidad nunca ha sido ni nunca será el problema dentro de un matrimonio de personas normales. El problema con las personas normales siempre será negar su yo y darse en sacrificio a su cónyuge. Los esposos siempre tienen que recordar esto: deben morar con vivir, moverse y tener su ser con ― sus propias esposas.

       “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mr. 10:7-9).

       “Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:23-24).

       “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo

    del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas de- bajo del sol” (Ec. 9:9).

       (3:7) Esposas ▬ Familia ▬ Matrimonio: los esposos deben vivir con sus esposas sabiamente. Esto abre los ojos, es un hecho que con frecuencia se ignora y descuida. Pero las Escrituras son claras: un esposo no debe ser ignorante al vivir con su esposa. Debe conocer y entender…

    • la relación matrimonial: qué es el matrimonio y qué debe ser.
    • a su esposa: su naturaleza y composición emocional; lo que necesita y quiere emocional y espiritualmente, sus puntos fuertes y débiles.
    • la Palabra de Dios: lo que Dios dice acerca del esposo y sus deberes.

       Un esposo debe ser una persona informado y comprensivo. Debe vivir con su esposa, no como un insensato e ignorante, no como un ciego y una bestia de mente estrecha, no como un observador distante y desconsiderado. El esposo no debe ser un insensato, una bestia ni un espectador. Debe ser un hombre de conocimiento, un esposo que conoce y comprende a su esposa y el matrimonio, y que entiende a Dios y su propio deber como esposo.

       Pensamiento 1. Matthew Henry lo expresa en una forma sencilla y específica:

       “[Los esposos deben vivir] con la esposa sabiamente, no de acuerdo con la lujuria, como brutos; no de acuerdo

    a la pasión, como diablos; sino de acuerdo con el conocimiento, como hombres sabios y sobrios, que conocen la palabra de Dios y su propio deber” (Matthew Henryš Commentary, [Comentario de Matthew Henryj, Ibi. 6, p.

    1023).

       (3:7) Esposo – Matrimonio: los esposos deben honrar a sus esposas. La palabra “honrar” (timen) significa valorar; estimar; valorizar; considerar precioso. Un esposo debe considerar a su esposa como una piedra preciosa, como un premio de sumo valor. Debe estimarla mucho, colocarla en un pedestal ante sus propios ojos. Advierta tres puntos.

    ▬ 1. El esposo debe honrar a su esposa como el vaso más frágil. Por naturaleza, la esposa es más delicada y frágil. Esto significa que el esposo debe…

    • protegerla • ser el proveedor principal • tomar la iniciativa • supervisar a la familia y su bienestar. • ser la fuerza impulsora. • marcar el camino. • ser el iniciador.

       Los esposos deben honrar a sus esposas amándolas y ocupándose de ellas tiernamente. Deben cuidarlas y hacerse cargo de ellas con calidez y ternura, tratándolas con el más precioso de los espíritus y estimándolas de manera muy elevada.

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud” (Pr. 5:18).

    ▬ 2. El esposo debe honrar a su esposa como coheredera de la gracia de la vida. Advierta este punto: a los ojos de Dios, los hombres y las mujeres son coherederos o herederos iguales. El esposo no está por encima de la esposa ni la esposa por encima del esposo. Dios no tiene favoritos. Los dones y derechos espirituales se otorgan por igual a esposas y esposos. Las mujeres reciben los dones espirituales de Dios al igual que los hombres.

       La cuestión está bien explicada: los esposos deben honrar a sus esposas como iguales en la vida. La vida es una gracia, un don inmerecido de Dios. Por lo tanto, en la vida, el esposo debe tratar a la esposa como a un igual. No debe ser un tirano, no debe dominarla ni esclavizarla para servirlo y satisfacer sus necesidades y deseos. Debe ser comprensivo, amoroso, amable y considerado. Debe honrarla como su coheredera en la vida de la maravillosa gracia y del don de la vida que Dios nos ha dado a todos.

       “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Ro. 8:15-17).

       “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gá. 3:27-29).

       “Para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tit. 3:7).

    ▬ 3. El no honrar a la esposa estorba las oraciones del esposo. Dios no responderá a las oraciones de ningún esposo que deshonre a su esposa, no importa quién sea él o cuánto profese a Cristo. Lo que Dios oye es el suspiro de la esposa, no las oraciones de un esposo cruel y dominante. El esposo puede clamar a Dios todo lo que quiera, pero Dios le ha dado la espalda y se ha vuelto hacia el suspiro de la esposa. Dios oirá el corazón contrito y quebrantado, no las oraciones del espíritu arrogante y dominador. Tanto el esposo como la esposa deben amarse uno al otro y vivir como Dios dice que hay que vivir, ambos deben cumplir con su deber hacia el otro, si es que quieren que Dios responda sus oraciones.

       “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado” (Sal. 66:18).

       “Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Is. 59:2).

    2° TÍTULO: Ejerciendo el sano juicio para considerar cómo presentarse en el culto de adoración a Dios. Versículos 13 al 15. Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. (Léase: Zacarías 7:9. Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano. ▬ San Juan 7:24. No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. ▬ Eclesiastés 5:1. Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.).

       Comentario de 1ª Corintios Versículos 13 al 15. El hombre y la mujer otra vez:

       Un estudio cuidadoso de los versículos 13–15 demostrará que Pablo usa fraseología idéntica a los versículos 4–7. Las palabras que ocurren en estas dos secciones son las siguientes: mujer, descubierta, orar, hombre, gloria. Así como los primeros dos versículos (vv. 2, 3) introducen toda esta sección, así el versículo 16 le sirve de conclusión. En suma, este segmento es una pieza de literatura bellamente construida que sigue un desarrollo ordenado, a medida que Pablo enseña acerca de la relación hombre-mujer dentro del culto.

       Versículo 13. Juzgad por vosotros mismos: ¿Es propio que una mujer ore a Dios con su cabeza descubierta?

    » a. Mandato. Al llegar a sus observaciones finales, Pablo quiere que los lectores se involucren pensando en lo que él ha venido exponiendo. Les dice que analicen los hechos, usen su mente y juzguen por sí mismos. En otra sección dice lo mismo (véase 10:15).

    » b. Preguntas. Por medio de dos preguntas retóricas, Pablo desafía a sus lectores a que respondan. Espera que respondan negativamente a la primera pregunta (v. 13) y afirmativamente a la segunda (vv. 14, 15a). Discutamos la primera inquietud: «¿Es propio que una mujer ore a Dios con su cabeza descubierta?». En base a que Pablo dijo que la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra a su cabeza (v. 5a), el lector debería responder en forma negativa la pregunta que se le hace. Notemos que en la pregunta que hace, Pablo omite el verbo profetizar, ya que no quiere subrayar tanto la función que la mujer cumple en el culto, sino la forma en que se conduce.

       Pablo pregunta si es propio. Cuando uno asiste y participa en un culto dedicado a adorar a Dios, uno debe hacerlo con decoro. Cuando adoramos al Señor nos acercamos a un Dios que mora en la santidad. Los ángeles cubren sus rostros en la presencia de Dios y dicen: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Is. 6:2, 3). Por eso, Pablo pregunta si es propio que una mujer ore a Dios con la cabeza descubierta. Se esperaba que ella siguiera las prácticas culturales de la época, esto es, que viniese a la iglesia vestida apropiadamente y que así participara del culto.

       ¿Qué quiere decir Pablo con cabeza descubierta? Le dice a la mujer que en público ella debiera mantener su honor y dignidad femenina. Esto lo hará llevando la cabeza cubierta. En esa época y cultura, las mujeres llevaban velos para diferenciarse marcadamente de los hombres. Dios creó una diferencia distintiva entre hombres y mujeres, y desea que su pueblo muestre esta diferencia mediante una vestimenta apropiada. Si una mujer rehúsa seguir estos códigos, niega expresamente la diferencia que Dios ha establecido.

       En los dos versículos siguientes (vv. 14, 15), Pablo apela a la naturaleza misma para demostrar que las diferencias entre hombres y mujeres está basada en un orden natural que se origina en la creación. En otras palabras, Pablo afirma que las mujeres no tienen derecho a abandonar las normas culturales por el hecho de que son libres en Jesucristo.

       Más bien, Pablo quiere que vivan en armonía con el orden de la creación y que se mantengan dentro de las costumbres de su tiempo. ¿Es propio que una mujer de Corinto adore a Dios con la cabeza descubierta? La respuesta es no.

       Versículos 14 y 15. ¿No os enseña la naturaleza misma que es una desgracia que el hombre se deje crecer el cabello? [15]. pero si una mujer se deja crecer el cabello, es su gloria? Porque su cabello largo le ha sido dado a ella por cubierta.

    » a. «¿No os enseña la naturaleza misma?». Con la palabra naturaleza, Pablo apunta al orden natural que Dios ha creado. Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, al hombre le dio el cabello más corto que a la mujer. «La naturaleza (esto es, Dios) ha hecho a los hombres diferentes que las mujeres, y ha provisto una indicación visible de dicha diferencia por medio de la cantidad de cabello que le asignó a cada uno». Epicteto fue un filósofo estoico que enseñó a mediados del primer siglo. Aun él habla de la diferencia que hay entre hombres y mujeres respecto al cabello. Concluye: «Por tanto, debemos preservar las señales que Dios nos ha dado. No debemos echarlas a la basura. Hasta donde dependa de nosotros, no debemos confundir los sexos que se diferencian de este modo».

       Hasta este escritor pagano reconoce la diferencia que Dios creó y que hizo parte del orden de la creación.

    » b. «[No les enseña la naturaleza misma] que es una desgracia que el hombre se deje crecer el cabello». Pablo coloca una pregunta retórica que demanda una respuesta afirmativa. En el contexto cultural en el que Pablo se movía, el cabello largo se consideraba como una desgracia en el hombre, pero era la gloria de la mujer. Los judíos se cortaban el cabello. En ciertas ocasiones se lo dejaban crecer por un tiempo determinado, pues habían hecho un voto (véase Hch. 18:18; 21:24), pero después se lo cortaban.

       Las monedas, estatuas y pinturas que describen a los hombres del mundo grecorromano del primer siglo, los presentan con el cabello corto. Unos siglos antes, los espartanos de la península del Peloponeso usaron el cabello largo. Los autores griegos no dejaron de mencionar este hecho, añadiendo que en Grecia los hombres por lo general se dejan el cabello corto, y son las mujeres la que se lo dejan crecer. En el tiempo de Pablo, los corintios se cortaban el cabello, siguiendo así la corriente cultural de griegos y romanos. A no ser por motivo religioso o por duelo, el dejarse crecer el cabello era vergonzoso.

    » c. «Pero si una mujer se deja crecer el cabello, es su gloria». El contraste cultural en cuanto al cabello se encuentra en las palabras desgracia para los hombres y gloria para las mujeres. Pablo equilibra el término negativo con uno positivo.

       La contraparte de la pregunta retórica que espera una respuesta afirmativa tiene que ver con la mujer. Pablo ya dijo que era una desgracia para la mujer que se cortara o afeitara el cabello (v. 6). Ahora postula la parte positiva, afirmando que el cabello largo es la gloria de la mujer. Con sabiduría evita opinar sobre cuán largo debe llevar la mujer su cabello o sobre qué peinados debiera usar, ya que esto tiene que ver con la moda y el uso, lo que es materia del gusto de cada una. Por ejemplo, la cultura israelita establecía que la mujer no debía soltarse el cabello en público. Cualquier mujer que se presentase en público con el cabello suelto, sería identificada con una prostituta. No sorprende que Simón, el fariseo, se escandalizara de que una prostituta entrara en su hogar y que con sus cabellos secara los pies de Jesús (Lc. 7:36–50). Pero Pablo no habla de llevar el cabello suelto o amarrado, sólo se refiere al hecho de que el cabello largo es bello en la mujer. Su cabello largo será el gozo de su esposo.

    » d. «Porque su cabello largo le ha sido dado a ella por cubierta». Esta última parte del versículo es muy breve, lo cual impide entender con facilidad lo que se dice. ¿Qué se quiere decir con las palabras por y cubierta?

       Si tomamos lo que dice el griego en el orden en que Pablo lo presenta, esta oración causal sirve para respaldar la respuesta positiva a la pregunta retórica. Pablo entrega la razón de por qué la mujer debe usar el cabello largo: se le ha dado como cubierta. Al verbo pasivo ha sido dado se le debe suplir el agente por Dios, que como Creador ha dotado a las mujeres de un velo o cubierta natural. Con todo, la palabra griega anti (traducida por) crea problemas, pues podría significar «en lugar de». Interpretada así, el texto estaría diciendo que el cabello toma el lugar del velo. En este caso, podríamos traducir: «Su cabello largo se le ha dado en lugar de velo». Mi propia traducción de anti indica que una cosa equivale a la otra, por lo cual su sentido es «por, como»50 (p. ej., «ojo por ojo, diente por diente» [Mt. 5:38]). En vista de todo el contexto que habla del decoro que es propio, los eruditos prefieren esta segunda traducción.

       Los versículos 5b y 6 son la contraparte del versículo 15b. En esa contraparte, Pablo les dice a las mujeres de Corinto que en público se cubran la cabeza. Se da por sentado que ellas usaban una cubierta en la forma de un velo o pañoleta. Si las mujeres se negaban a usarla, estaban renunciando a la autoridad de sus esposos y repudiando el principio divino de que el hombre es la cabeza del hogar (v. 3). En el versículo 15, la palabra cubierta apunta a un artículo de vestir, a algo hecho de tela.

       En la forma de una declaración general, la segunda oración del versículo 15 resume el alegato de Pablo: la forma de vestir de los corintios debe exhibir las diferencias sexuales dadas en la creación. No son los hombres, sino las mujeres las que deben dejarse crecer el cabello, pues les sirve de cubierta. La naturaleza le ha provisto a la mujer del cabello, el cual les sirve para destacar esta diferencia. Pablo sugiere que, aparte de su cabello largo, las mujeres deben vestir un velo, que es símbolo de que honran a sus esposos y que son sumisas a ellos.

       En la cultura de hoy, la mujer no usa el sombrero como símbolo de que está subordinada a su esposo. Pablo no está pidiéndole a la mujer que use algo en la cabeza o que se haga un moño. Lo que busca es que la mujer sea distintivamente femenina en la forma en que se viste y usa el cabello, para que así pueda cumplir con el papel que Dios le dio desde la creación. Quiere que en su femineidad sea sumisa a su esposo. «La belleza única de la mujer se manifiesta en forma gloriosa en la forma en que su cabello y su cuidado por las costumbres femeninas manifiestan su femineidad distintiva».

    3er TÍTULO: Armonía, sujeción y respeto que caracterizan a la Iglesia de Dios. Versículo 16. Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios. (Léase: Efesios 4:1 al 3. Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. ▬ 2ª a Timoteo 2:14. Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes.).

       Comentario de 1ª Corintios 11:16. Pero si alguno se inclina a ser contencioso, nosotros no tenemos semejante costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios.

       Pablo concluye de esta manera su discusión acerca de la conducta apropiada que deben seguir las mujeres. Cuando un escritor o conferencista da un tema que afecta los gustos personales, es de esperarse que la platea o los destinatarios reaccionen de alguna manera. Pablo lo indica con una oración condicional que plantea un hecho simple. En el auditorio de Pablo hay gente que quiere afirmar sus derechos individuales. Quizá usan el lema: «Todo me está permitido» (6:12; 10:23) y reclaman por su libertad personal. Aun cuando Pablo promueve la libertad cristiana, también enseña que debemos obedecer a las ordenanzas y preceptos divinos. Su deseo es que todo se haga decentemente y con orden.

    » a. «Pero si alguno se inclina a ser contencioso». Al usar el término alguno, Pablo habla en forma general. No se dirige a los hombres, ni a las mujeres, ni a un grupo. Si alguno, aun con buenas intenciones, quiere argumentar sobre esta materia, Pablo no lo escuchará. No tiene tiempo para aquel cuya mente se centra en debatir por debatir. El término que Pablo usa describe al «que ama el polemizar». La persona podría ser una mujer que busca afirmarse a sí misma con respecto de normas sociales de la que quisiera verse libre. También podría ser un hombre que sale a defensa y discute con Pablo. El resumen final no nos entrega detalles.

    » b. «Nosotros no tenemos semejante costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios». Pablo no se deja desafiar en cuanto a enseñanzas que se basan en el Antiguo Testamento. Sabe que tiene el apoyo del resto de los apóstoles y que, por tanto, puede escribir nosotros con confianza.

       ¿Qué significa la palabra costumbre en este contexto?  opinaba que Pablo apuntaba al hábito de argumentar y discutir por todo. Esta conducta debió haber sido evidente entre cristianos judíos y gentiles, especialmente en lo que toca a asuntos de conducta personal. Con todo, el pasaje mismo da la idea que Pablo se refiere a la práctica cultural de su tiempo: que las mujeres usaban velos durante el culto público. Lo que afirma es que él y el resto de los apóstoles e iglesias respetan la regla de asistir al culto vestidos con propiedad. En suma, Pablo apela al testimonio de toda la iglesia. En sus escritos, con frecuencia se refiere a la iglesia. Hace que la unidad de la iglesia tenga algo que decir sobre el tema. En forma implícita da a entender que el contencioso está solo en su disputa, teniendo que enfrentarse con toda la iglesia.

       Comentario de Efesios 4 (4:1-2) Creyente, Camino: ¿De qué manera puede el creyente caminar con dignidad? ¿Qué deben hacer los creyentes para complacer a Dios en la vida cotidiana… • en el trabajo? • en la iglesia? • con sus compañeros creyentes? • en el juego? • en el hogar? • con su familia? • en la escuela? • con los vecinos? • con los amigos?

       Una vez que una persona cree en Jesucristo y se convierte en miembro del pueblo de Dios y de la iglesia de Dios, ¿qué debe hacer para caminar digno del gran llamado de Dios, para traer honra al nombre de Cristo y a su iglesia?

    ▬1. El creyente debe caminar con toda humildad (ver nota, Humildad, Fil. 2:3 para mayor discusión al respecto.

    ▬2. El creyente debe caminar con toda mansedumbre (ver nota, Mansedumbre, Gá. 5:22-23 para una mayor discusión al respecto).

    ▬3. El creyente debe caminar con paciencia (ver nota, Paciencia, Gá. 5:22-23 para mayor discusión).

    ▬4. El creyente debe caminar amando a los demás (ver nota, Amon Gá. 5:22-23. También ver notas, Amor, Gá. 5: 13-15 para mayor discusión al respecto).

       (4:3) Unidad -Hermandad: El propósito de caminar digno es uno solo: la unidad. Los creyentes deben trabajar para mantener la paz para poder estar unidos en la unidad del Espíritu de Dios. Jesucristo ha derribado todos los muros y las barreras existentes entre los hombres. Todos pueden ahora ser salvos: • todas las nacionalidades • los pobres • los blancos • todos los pueblos • los ricos • los de piel roja

    • todos los idiomas • los negros • los amarillos.

       Toda persona es preciosa a la vista de Dios. Cuando una persona se acerca a Dios a través de Jesucristo, se torna como cualquier otro: en el mismo plano y en el mismo nivel. No es mejor ni peor que cualquier otro. Es un hombre que tiene necesidad del perdón de Dios y él, junto con todos los demás, se postra ante Cristo y lo acepta como su Señor y Amo. El hombre, tal como cualquier otro, se está sometiendo a convertirse en el siervo de Cristo. La riqueza, la posición, la condición social, todo se olvida. Lo único que importa es la salvación y la vida que ofrece Cristo.

       El punto es este: Cuando una persona llega a Cristo con tal espíritu, el Espíritu de Dios ingresa a su vida y vincula a la persona con todos los demás creyentes. Hay un gran vínculo de paz espiritual forjado por el Espíritu de Dios entre todos los creyentes. Todas las divisiones, diferencias y prejuicios quedan de lado y existe un espíritu de amor, paz y unidad.

       Dentro de la iglesia hay un espíritu de paz prevaleciente forjado por el Espíritu de Dios. Sin embargo, advierta un hecho trágico: No todo creyente camina en el Espíritu, no todo el tiempo. Con demasiada frecuencia, los creyentes permiten que el yo y la antigua vida vuelvan a ingresar a escena, su(s) viejo(s): • prejuicios • quejas • orgullo • diferencias • críticas • arrogancia • heridas • refunfuños • comparaciones • envidias • miserias • desagrados

       El resultado es catastrófico para la iglesia: división y un disturbio de la paz y del espíritu de unidad. Esta es la razón de esta acusación. Advierta la palabra “solícitos” (spoudazontes). Significa ser diligente, trabajar para ocuparse y hacer lo mejor que uno puede, y hacerlo con todo empeño. La única forma de caminar digno del gran llamado de Dios es trabajar para mantener la paz y la unidad que Dios nos ha dado. Nada hiere tanto el corazón de Dios como la división entre su gente, la división que destroza su iglesia. Lo que está haciendo Dios es crear un nuevo cuerpo de personas que vivan juntas en el amor y la unidad de su Hijo. Va a crear cielos nuevos y tierra donde no habrá otro espíritu. Por lo tanto, Él espera que nosotros vivamos en el amor y unidad de su Espíritu ahora.

       “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y

    que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co. 1:10).

       “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros” (2 Co. 13:11).

       “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3).

       “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (Fil. 1:27).

       “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 P. 3:8).

       Comentario de 2ª a Timoteo 2:14 (2:14) Palabras ▬ Conversaciones ▬ Especulación: Recordatorio 1: No discutan y contiendan sobre palabras que no es de provecho para los oyentes, es decir, no discutan y contiendan por cosas insignificantes, teorías religiosas, especulaciones e ideas. El tiempo es corto y las oportunidades de estar juntos y confraternizar no son tantas. Por tanto, cuando nos reunimos debemos ser comunicativos y dar a conocer las palabras que nos beneficien a todos. Sin embargo, a menudo este no es el caso. Con frecuencia nuestras palabras son inútiles y sin provecho y a veces son incluso molestas y destructivas. Imagine cuáles son estas palabras molestas y destructivas que se escuchan en la iglesia entre los creyentes, las discusiones y contiendas sobre palabras que no aprovechan a los oyentes. Son…

    • palabras acerca de cosas insignificantes. (Piense en algunas de los asuntos sin importancia que se suceden en la iglesia.)
    • palabras sobre edificios, tradiciones y rituales.
    • palabras sobre personas, rumores, chismes y críticas.
    • palabras sobre asuntos triviales de la vida cotidiana.
    • palabras para malgastar y pasar el tiempo.
    • palabras que se enfocan en el debate de posiciones teológicas, especulaciones e ideas.
    • palabras acerca de ideas y teorías favoritas.

       Hay esencialmente tres tipos de pláticas sin provecho que se desarrollan entre los creyentes.

    => En primer lugar, está la conversación trivial para pasar el tiempo, conversaciones que no edifican en lo absoluto al creyente.

    => En segundo lugar, está la conversación que cae en críticas y chismes, conversaciones que destruyen a las personas.

    => En tercer lugar, está la conversación que disfruta discutir las teorías y especulaciones teológicas William Barclay tiene una discusión tan excelente sobre este aspecto que amerita que cada creyente la lea, especial- mente por los estudiantes y maestros del evangelio:

       “Las discusiones pueden ser estimulantes y vigorizantes para aquellos cuyo enfoque de la fe cristiana es intelectual, para aquellos que tienen un trasfondo de conocimiento y cultura, para aquellos que son característicamente estudiantes, para aquellos que tienen un conocimiento real de o interés en la teología. Pero a veces sucede que una persona de mente sencilla se encuentre en un grupo que esté lanzando herejías y proponiendo preguntas para las que no existe respuesta, y puede muy bien suceder la fe de esa persona simple, lejos de ser ayudada, se turbe… Y muy bien puede suceder que la discusión perspicaz, sutil, especulativa, destructiva e intelectualmente temeraria tenga un efecto demoledor en vez de constructivo sobre la fe de alguna persona simple que se vea involucrada en ella. Como en todas las cosas, hay tiempo para discutir y tiempo para guardar silencio”.

       “ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora” (1 Ti. 1:4).

       “está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas” (1 Ti. 6:4).

       “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas” (2 Ti. 2:23).

        “Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho” (Tit. 3:9).

       La idea central es esta: El predicador y el maestro deben recordarles a los creyentes, no discutan y contiendan sobre palabras que no aprovechan a los oyentes. No perturben ni destruyan a las personas con sus palabras.

    Semana del 23 al 29 de marzo de 2026 (2)

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • DOMINGO 29 DE MARZO DE 2026. “LAS OFRENDAS INSTITUIDAS POR DIOS PARA BENDICIÓN DE SU PUEBLO”.

    LECCIÓN: Números 28:1 al 8. 1. Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2. Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.  3. Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. 4. Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde; 5. y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda. 6. Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 7. Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario. 8. Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová. 

       Referencias Bíblicas: «Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.» (2ª de Corintios 9:6-7).

       «Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto» (Proverbios 3:9-10).

       «Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; más ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.» (Lucas 21:1 al 4).

       «Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.» (Hebreos 13:5).

       Definición: La finalidad principal de la ofrenda en el Antiguo Testamento era establecer un puente de comunión entre un Dios santo y un pueblo pecador, sirviendo como expiación de pecados, reconocimiento de la soberanía divina, gratitud por sus bendiciones y consagración de la vida del adorador a través de sacrificios.

    Los propósitos clave incluían:

    Expiación y Perdón (Ofrendas por el pecado): La ofrenda (generalmente animales) actuaba como un sustituto que recibía el castigo por los pecados, permitiendo el perdón y la purificación.

    Adoración y Consagración (Holocaustos): El holocausto, consumido totalmente por el fuego, simbolizaba la entrega total y la sumisión de la persona a Dios.

    Gratitud y Fraternidad (Ofrendas de paz/presentes): Expresaban agradecimiento y alegría, y a menudo compartían una comida entre Dios (representado por el altar), los sacerdotes y el oferente.

    Reconocimiento de Mayordomía: Reconocer que todo lo que tenían provenía de Dios, devolviéndole una parte como señal de fidelidad.

       Las ofrendas en el Antiguo Testamento también funcionaban como «sombras» o un anticipo del sacrificio perfecto y definitivo de Jesús, eliminando la necesidad de sacrificios animales continuos en la era cristiana.

       En el Nuevo Testamento, la finalidad de la ofrenda pasó de ser un sacrificio ritual a un acto voluntario de adoración, gratitud y amor hacia Dios.

       Busca sostener la obra del ministerio, ayudar a los necesitados (especialmente a los hermanos en la fe) y fomentar la generosidad sin obligación, reflejando el amor de Cristo.

       Principio del Nuevo Testamento: Pablo enseña que la ofrenda debe ser dada con alegría, generosidad y según lo que cada uno haya decidido en su corazón, no por tristeza ni necesidad.

       Las ofrendas instituidas por dios para bendición de su pueblo: Variaciones de un tema majestuoso: Los dos capítulos siguientes (28–29) describen las ofrendas y fiestas de Israel durante el período de un año. Estos sacrificios solamente se podían ofrecer después de que el pueblo se hubiera asentado en Canaán, puesto que requerían productos de ganado y agricultura, lo cual era imposible en el árido desierto. Las fiestas anuales no se podían celebrar de la manera que se debía hasta que el pueblo se hubiera convertido en una comunidad establecida. Las instrucciones que Dios dio para la adoración de Israel les aseguraban de que cruzarían el Jordán, como prometió.

       Los dos capítulos nos presentan el calendario de un sacerdote que describe el patrón de adoración de la comunidad para sus celebraciones diarias (28:1–8), semanales (28:9–10), mensuales (28:11–15) y anuales (28:16–29:40). Hay listas similares anteriormente en Números (15:1–16) y en otros lugares de las Escrituras. Este calendario en particular se centra en las responsabilidades de los sacerdotes en el orden correcto del sistema de sacrificios, mientras que la lista de Levítico trata más sobre las obligaciones del adorador. El sumo sacerdote, Eleazar (27:21), y sus compañeros le acababan de recordar a Josué el papel importante que debía desempeñar en la vida espiritual de la comunidad. Después de eso, hay una descripción de sus deberes y privilegios cada día del año. La adoración y celebración dominan este capítulo.

      El patrón de adoración de Israel se transmitía de dos formas. Los sacrificios eran “oraciones dramatizadas” que expresaban sus anhelos humanos más profundos, y “promesas o advertencias divinas dramatizadas” que comunicaban visualmente la voluntad del Señor para la vida diaria de su pueblo. Las sorprendentes ayudas visuales menos, a creer que un día podrían presentar tales ofrendas a Dios. Ahora, la nueva generación tenía el país prometido ante sí y su patrón de adoración incluía la presentación de ofrendas de una tierra rica y fértil. Este calendario es un testimonio más de la fiabilidad de las promesas de Dios. Entrarían en una tierra de abundancia. Dios se merece lo mejor que tenemos, pero, además, mantiene su palabra y siempre da lo mejor a su pueblo.

       Dios se merece lo mejor de nosotros

       La adoración es el reconocimiento gozoso de que Dios es digno. Este calendario de devoción israelita comienza con el mandato de Dios a su pueblo: “Tendréis cuidado de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas encendidas” (28:2). Las normas que regulaban este sacrificio en Levítico 1 insisten una y otra vez en que la ofrenda se debe quemar por completo. Otros sacrificios, aunque expresaban la adoración de Israel, eran divididos por el sacerdote: una parte se ofrecía al Señor, otras se distribuían a los sacerdotes y sus familias, y a veces se ofrecían algunas en una comida de celebración. Sin embargo, en el holocausto, que es el primero de la lista, “el sacerdote lo quemará todo sobre el altar”. No se guardaba nada para uso personal o sacerdotal. Simbolizaba la verdad de que el Señor se merece lo mejor que le podamos dar.

       La misma verdad también está representada por la alta calidad de todo lo que se ofrece. Los corderos debían ser físicamente intachables, sin defecto (3, 9), al igual que los novillos (11, 19). Los sacrificios tenían que ser completamente perfectos (28:31; 29:2, 8, 13, 17, 20, 23, 26, 29, 32, 36). Así también para su ofrenda diaria de cereal debían utilizar flor de harina (28:5, 9, 12, 13, 20, 28; 29:3, 9, 14) o “harina de su elección” de “la más alta calidad”, la mejor harina que hubiera sido molida con todo cuidado y no preparada rápidamente. Del mismo modo, aceite batido (5) significa “aceite puro” que se hubiera “batido en un mortero”. La lámpara del tabernáculo y esas ofrendas de cereal diarias necesitaban este “aceite claro batido”. Estas ofrendas cotidianas mostraban visualmente la verdad de que Dios era tan grande y generoso, que sólo lo mejor era lo suficientemente bueno para él. Por desgracia, el pueblo de Dios no siempre ha ofrecido lo mejor que tenían. En los años posteriores al exilio, Malaquías habló sin temor ante ambos sacerdotes y las personas que tenían la desfachatez de presentar animales lisiados y enfermos. Estas ofrendas representaban un acto de desdén en lugar de gratitud. Dios prefería que dejaran los altares sin encender; no tenía intención de aceptar sacrificios tan refutables.

       Dios da lo que promete

       Los dones que se requieren en la presentación diaria de estas ofrendas de cereal no se podían presentar durante los viajes de Israel a través del desierto. El árido terreno del desierto, el clima precario y las migraciones frecuentes no eran condiciones propicias para cosechar y, por supuesto, no se les pedían sacrificios en esas circunstancias. Ahora, estaban en el umbral de una tierra que “mana leche y miel”; dentro de poco, el maná dejaría de caer alrededor de su campamento y comerían una gran variedad de productos en un país mejor. En la estructura literaria de este libro, hay normas sobre las ofrendas de cereal (15:1–21) que aparecieron inmediatamente después de que Israel se negara a entrar en Canaán. Esto animaba a los jóvenes, por lo menos, a creer que un día podrían presentar tales ofrendas a Dios. Ahora, la nueva generación tenía el país prometido ante sí y su patrón de adoración incluía la presentación de ofrendas de una tierra rica y fértil. Este calendario es un testimonio más de la fiabilidad de las promesas de Dios. Entrarían en una tierra de abundancia. Dios se merece lo mejor que tenemos, pero, además, mantiene su palabra y siempre da lo mejor a su pueblo.

       A Dios le complace nuestra obediencia

       Una frase familiar sacerdotal está plasmada en estos capítulos. Las ofrendas de Israel serían aroma agradable para el Señor (28:2, 6, 8, 13, 24, 27; 29:2, 6, 8, 13, 36). Dios se complacería tanto con el aroma como con los sacrificios de sus hijos obedientes a sus mandatos. Una vez que los sacrificios dejaron de expresar amor y obediencia, empezaron a ser ofensivos para Dios. El Señor no soportaba el ruido incesante de pisadas mientras las personas religiosas, pero sin amor, llenaban el templo en Jerusalén en el siglo VIII a.C. Isaías arremetió contra los rituales que llevaban a cabo meticulosamente: eran tan inaceptables como vacíos. A través de Isaías, el Señor les dijo a estas personas que estaba “harto” incluso de los mejores de sus animales más cebados. Estos sacrificios no eran un “aroma agradable” para el Señor, sino que suponían un despreciable “regalo de nada”.

       En nuestra cultura posmoderna, la sumisión al plan de Dios para la vida humana no es un concepto popular, ni mucho menos. Se anima a las personas a que hagan cualquier cosa que les proporcione placer inmediato y supremo. Su atención no se debe desviar de sus propios deseos ni debe quedar afectada por tradiciones religiosas, convenciones morales o normas sociales. “Si te proporciona placer, hazlo” es el lema para el comportamiento de hoy en día. Este pensamiento egocéntrico choca de lleno con el patrón de Dios para la vida humana, que se muestra perfectamente en Cristo, quien se rindió completamente para hacer la perfecta voluntad de Dios. En ningún momento anheló buscar su propia satisfacción. Vino a este mundo específicamente para cumplir el propósito del Padre para su vida.783 La mayor ambición cristiana es seguir sus pasos, no los nuestros.

    TEXTO: «“Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y delo recibido de tu mano te damos”» (1ª de Crónicas 29:14)

       Comentario del texto: David bendice a Jehovah, 29:10–20. Es significativo que después de grandes contribuciones de David y también de la congregación, el Cronista registre una gran oración de alabanza. Ni David ni la congregación buscaban forma de hacer alarde de lo hecho por ellos; David sólo tiene palabras de gratitud a Dios por lo que él ha hecho. Así debe ser. El que conoce a Dios y se entrega a él nunca encuentra bases para vanagloriarse; sólo hay fundamentos para glorificar a Dios. Hay que recordar que estas palabras de alabanza no son únicamente las de David; el Cronista se hace presente mediante su selección de palabras, mediante su propia teología. Bien ha dicho Clyde Francisco que el Cronista no es sólo un propagandista a favor de David; es, más bien, un hombre sincero de fe; esta fe genuina se deja ver en esta composición tan linda. No es sorprendente, pues, el que los vv. 10–13 sean usados por los judíos en su liturgia. Se nota que en la composición de esta oración el Cronista emplea otros pasajes de Escritura tal y como lo hacía en 28:1–10. Se nota que hay considerable afinidad entre el v. 15 y el Salmo 39:12. Esta semejanza refleja el sentir del Cronista tanto como el del Salmista. Este sentir expresa una gran verdad: aunque el pueblo es de Dios, lo es por la pura gracia. El mismo pueblo reconoce, si es honesto consigo mismo, que su relación con Dios se debe únicamente a él; no hay nada en el mismo pueblo que lo haga merecedor de esa relación.

        La segunda parte del v. 15 se asemeja a Job 8:9 y 14:2. Ambos pasajes reconocen la calidad del pueblo como ínfima, pues es sumamente pasajera y efímera. Es casi una quimera. Lo único permanente es el mismo Dios que hace que el pueblo exista.

       Históricamente, el pueblo se habría desesperado de jamás volver a la gloria del tiempo de David; el Cronista, no obstante, recuerda al pueblo en esta oración que el Dios de David es el de ellos. En este Dios están el poder y el reino (vv. 11, 12). Al igual que sus antepasados, los patriarcas, son advenedizos y forasteros. Si tienen que ofrecer a Dios ahora para la construcción de su templo, se debe únicamente a todos los largos años en que Dios los ha acompañado desde sus inicios (v. 14).

       Al final de la oración, David intercede por su hijo con el fin de que éste continúe la dinastía y termine la construcción del templo (v. 19).

       De igual modo que David había dado primero de sus bienes para luego pedir a la congregación que hiciera lo mismo, ahora David desafía a la congregación a que bendiga a Jehovah después de haberlo hecho él mismo (v. 20). No es de extrañarse, pues, de que se le tuviera a David en alta estima como caudillo. Sólo pedía que otros hiciesen algo después de haber puesto el ejemplo él mismo. ¿No establece esto alguna clase de reto para nosotros?

    1er Titulo: El dar: acto de gratitud y reconocimiento a Dios, a quien pertenece todo. Versículos 1 y 2. Habló Jehová a Moisés, diciendo: Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.  (Léase: 1ª de Crónicas 16:28 y 29. Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová gloria y poder. Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad.).

       Comentario de los 1-2. Versículo 1: Cuando Israel estuvo preparado para la conquista de la tierra prometida por la nueva numeración y alistamiento de sus hombres, y por el nombramiento de Josué como comandante, su relación con el Señor fue regulada por una ley que determinaba los sacrificios a través de los cuales debía mantener su comunión con su Dios día a día, y servirle como su pueblo (Nm 28 y 29). Por este orden de sacrificio, cuyo objeto era formar y santificar toda la vida de la congregación en un culto continuo, las leyes sacrificiales y festivas ya dadas en Éxodo 23:14-17; Éxodo 29:38-42; Éxodo 31:12-17; Levítico 23:1 y Números 25:1-12 fueron completados y ordenados en un todo unido y bien ordenado. “Era muy apropiado que esta ley se emitiera poco tiempo antes del avance hacia Canaán; porque fue allí primero donde los israelitas estuvieron en condiciones de llevar a cabo el culto sacrificial en toda su extensión, y de observar todas las leyes sacrificiales y festivas” (Knobel). La ley comienza con el holocausto diario por la mañana y por la tarde (Números 28:3-8), que fue instituido en el Sinaí en la dedicación del altar. No es meramente en aras de la exhaustividad que se introduce aquí, o con el propósito de incluir todos los sacrificios nacionales que debían ofrecerse durante todo el año en un resumen general; pero también por una razón interna, a saber, que el sacrificio diario también debía ofrecerse en los sábados y días festivos, para acompañar a los sacrificios festivos generales y especiales, y para formar el sustrato común para todos ellos. Luego sigue en Números 28:9-15 los sacrificios que se ofrecen en el sábado y en la luna nueva; y en Núm 28,16 – Núm 29,38 los sacrificios generales para las diversas fiestas anuales, que debían añadirse a los sacrificios propios de cada fiesta particular, señalados en el tiempo de su primera institución, y siendo especialmente adaptado para dar expresión a su carácter específico, de modo que, en las fiestas anuales, la congregación tenía que ofrecer sus diferentes tipos de sacrificios: (a) el sacrificio diario de la mañana y de la tarde; (b) los sacrificios generales que se ofrecían en cada día de fiesta; y (c) los sacrificios festivos que eran peculiares a cada fiesta en particular. Este arreglo acumulativo debe explicarse por el significado de los sacrificios diarios y festivos. En el holocausto diario, la congregación de Israel, como congregación de Jehová, debía santificar su vida, cuerpo, alma y espíritu al Señor su Dios; y en los días de fiesta del Señor debía dar expresión a esta santificación en una forma intensificada. Esta exhibición práctica más fuerte de la santificación de la vida fue encarnada en la adoración por la elevación y graduación del sacrificio diario, mediante la adición de una segunda y mucho más considerable ofrenda quemada, ofrenda de carne y ofrenda de bebida. La graduación estaba regulada por la importancia de las festividades. En los sábados se duplicaba el sacrificio diario, mediante la presentación de un holocausto consistente en dos corderos. En los demás días de fiesta se aumentaba con un holocausto compuesto de bueyes, carneros y corderos de un año, que siempre iba precedido de una ofrenda por el pecado. – Como el séptimo día de la semana, siendo sábado, se distinguía de los demás días de la semana, como día consagrado al Señor en mayor grado que los demás, por un holocausto aumentado, una ofrenda de cereal , y libación; de modo que el séptimo mes, siendo un mes sabático, fue elevado por encima de los otros meses del año, y santificado como un mes festivo, por el hecho de que, además de los sacrificios ordinarios de luna nueva de dos becerros, un carnero y siete corderos de un año, también se ofrecía un sacrificio festivo especial, que consistía en un becerro, un carnero y siete corderos de un año (Números 29:2), que también se repetía en el día de la expiación, y al final de la fiesta de los Tabernáculos ( Números 29:8, Números 29:36); y también que la fiesta de los Tabernáculos, que caía en este mes, se celebraría con un número mucho mayor de holocaustos, como la fiesta más grande y sagrada de la congregación de Israel.

       (Nota: los comentarios de Knobel en cuanto a la diferencia en los sacrificios no solo son erróneos, sino que también pueden inducir a error y tienden a oscurecer y distorsionar los hechos reales. fiesta a Jehová, es decir, la porción sabática de la séptima luna nueva, el día de expiación y el día de cierre de las fiestas anuales, los sacrificios consistían en un becerro, un carnero y siete corderos de un año (Números 29:2, Números 29:8, Números 29:36); mientras que en las fiestas más antiguas que hacían referencia a la naturaleza, como las lunas nuevas, los días de los panes sin levadura y la fiesta de las Semanas, consistían en dos becerros, un carnero, y siete corderos de un año (Números 28:11, Números 28:19, Números 28:24, Números 28:27; Números 29:6), y en la fiesta de los Tabernáculos de un número aún mayor, especialmente de becerros (Números 29: 12.) En el último, Jehová fue especialmente honrado, por haber derramado Su bendición sobre la naturaleza, y concedido una abundante cosecha al cultivo del suelo. El buey era la bestia de la agricultura.” No eran las llamadas “fiestas más antiguas que hacían referencia a la naturaleza” las que se distinguían por un mayor número de animales de sacrificio, por encima de las fiestas que tenían por objeto ser fiestas generales para Jehová, sino únicamente las fiestas del séptimo mes. Así, el día de la séptima luna nueva se celebraba con un sacrificio doble de luna nueva, a saber, con tres bueyes, dos carneros y catorce corderos de un año; la fiesta de la expiación, como fiesta introductoria de la fiesta de los Tabernáculos, mediante un sacrificio festivo especial, mientras que el día de la Pascua, que le correspondía en el primer ciclo festivo, como fiesta introductoria de la fiesta de los panes sin levadura, no tenía sacrificios festivos generales; y, finalmente, la fiesta de los Tabernáculos, no sólo por un aumento muy considerable en el número de los sacrificios festivos en cada uno de los siete días, sino también por la adición de un octavo día, como octava de la fiesta, y un sacrificio festivo correspondiente a los del primero y séptimo día de este mes.)

       Todas las fiestas de todo el año, por ejemplo, formaban un ciclo de días festivos, ordenados según el número siete, que tenía su punto de partida y centro en el sábado, y se regulaba según la división del tiempo establecida en la creación, en semanas, meses, años y períodos de años, ascendiendo del sábado semanal al sábado mensual, al año sabático y al año del jubileo. En este ciclo de períodos sagrados, regulado como estaba por el número siete, y siempre expandiéndose en círculos cada vez más grandes, estaba encarnada toda la revolución de festivales que se repiten anualmente, establecidos para conmemorar las obras poderosas del Señor para la preservación e inspiración de su pueblo Y esto se hizo de la siguiente manera: en primer lugar, el número de fiestas anuales ascendía a exactamente siete, de las cuales las dos principales (Mazzot y la fiesta de los Tabernáculos) duraban siete días; en segundo lugar, en todas las fiestas, algunas de las cuales duraban sólo un día, mientras que otras duraban siete días, sólo había siete días que debían observarse con descanso sabático y santa reunión; y en tercer lugar, las siete fiestas se formaban en dos grandes círculos festivos, cada uno de los cuales consistía en una fiesta de introducción, la fiesta principal de siete días y una fiesta de clausura de un día. El primero de estos círculos festivos conmemoraba la elevación de Israel a la nación de Dios y su subsiguiente preservación. Comenzó el 14 de Abib (Nisán) con la Pascua, que fue designada para conmemorar la liberación de Israel del ángel destructor que hirió a los primogénitos de Egipto, como la fiesta introductoria. Culminó en la fiesta de los siete días de los panes sin levadura, como la fiesta de la liberación de Israel de la esclavitud, y su elevación a la nación de Dios; y cerró con la fiesta de las Semanas, Pentecostés, o la fiesta de la Cosecha, que se celebraba siete semanas después de la ofrenda de la gavilla de las primicias, en el segundo día de Mazzot. Este círculo festivo contenía solo tres días que debían guardarse con descanso sabático y una reunión santa (a saber, el primero y el séptimo día de Mazzot y el día de Pentecostés). El segundo círculo festivo caía íntegramente en el mes séptimo, y su objeto principal era inspirar a los israelitas a gozar de las bendiciones de su Dios: por eso se celebraba con la presentación de gran número de holocaustos. Este círculo festivo se abrió con el día de la expiación, que fue designado para el décimo día del séptimo mes, como la fiesta introductoria, culminó con la fiesta de los siete días de los Tabernáculos, y se cerró con el octavo día, que se agregó a los siete días. fiestas como la octava de este círculo festivo, o el cierre solemne de todas las fiestas del año. Esto también incluía solo tres días que debían conmemorarse con un descanso sabático y una reunión santa (el 10, 15 y 22 del mes); pero a estos hay que añadir el día de las trompetas, con que comenzaba el mes, que era también sábado de descanso con santa reunión; y esto completa los siete días de descanso.

    Versículo 2: Números 28:2 contiene la instrucción general de ofrecer al Señor Su ofrenda sacrificial “en el tiempo señalado por Él”. Sobre corbán, véase en Levítico 1:2; sobre “el pan de Jehová”, en Levítico 3:11; sobre el “sacrificio hecho por fuego” y “olor grato”, en Levítico 1:9; y sobre “moed”, en Levítico 23:2, Levítico 23:4.

    2° Título: Vida consagrada a Dios, que debe ser presentada diariamente. Versículos 3 al 5. Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde; y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda.  (Léase: Romanos 12:1 y 2. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.).

       Vida consagrada a Dios: En la Biblia, la palabra consagración significa «la separación que uno hace de las cosas impuras, especialmente de cualquier cosa que pueda contaminar nuestra relación con un Dios perfecto». Consagración también tiene la connotación de santificación, santidad o pureza.

       La importancia de ser consagrados o puros en nuestra relación con Dios se enfatiza en un acontecimiento del libro de Josué. Después de cuarenta años en el desierto, los hijos de Israel estaban a punto de cruzar el río Jordán hacia la tierra prometida. Luego se les dio una orden y una promesa: «Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque el Señor hará mañana maravillas entre vosotros’». (Josué 3:5).

       Al pueblo de Dios se le ordenó bañarse y cambiarse de ropa; los matrimonios debían dedicarse por completo al Señor (1 Corintios 7:1-6). El significado de este mandamiento era que en la antigüedad se consideraba que el agua era un lujo y como tal no se utilizaba para la higiene personal. El baño y el cambio de ropa simbolizaban un nuevo comienzo con el Señor. Lo que se quiere mostrar aquí es que el pecado es la contaminación (Salmo 51:2, 7), y tenemos que estar limpios antes de poder seguir verdaderamente a Dios.

       Referencias bíblicas: «Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré» (2ª Corintios 6.17).

       «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.» (1ª de Pedro 2:9-10).

      «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.» (Efesios 4:26-27).

       Comentario de Romanos 12: 1-2: Estos dos versículos proporcionan una transición del significado del evangelio a sus implicaciones en la conducta cristiana y es sin duda uno de los pasajes más profundos y significativos de toda la Escritura. El “por lo tanto” introductorio (oun) nos dice que esta es una conclusión o inferencia de todo lo anterior (1:18–11:36). El verbo fuerte “exhorto” (parakalō) es una mejor traducción que la NVI “ruego” en este contexto. Esta es una proclamación autorizada que exige una atención seria. Es uno de los verbos favoritos de Pablo en contextos de enseñanza y le dice al lector que escuche y actúe según lo que se dice.

       Ofrezcan todo su ser como sacrificio a Dios (12:1)

       La frase “tomando en cuenta la misericordia de Dios,” se remonta al énfasis de la misericordia de Dios en 11:30–36, pero en realidad resume los once capítulos sobre cómo Dios ha traído la salvación a la humanidad a través de la muerte de Cristo. Aunque Pablo menciona la misericordia de Dios solo en los capítulos 9–11, es la base de todo en Romanos. La gracia a menudo se define como “misericordia inmerecida”, y el evangelio en sí mismo puede ser etiquetado como el resultado de la misericordia de Dios con los pecadores.

       No se amolden sino sean transformados (12:2)

       En el versículo 1, Pablo describe el qué de la vida cristiana (ofrécete a ti mismo como un sacrificio a Dios), y en el versículo 2 describe el cómo (negarse a amoldarse al mundo actual y dejarse transformar por el Espíritu). Los dos aspectos interdependientes de la vida sacrificada involucran tanto lo negativo (no se amolden) como lo positivo (sean transformados). Los eruditos solían definir “amoldar” (syschēmatizō) como el lado externo que trata con las apariencias y “transformar” (metamorphoō) como el lado interno y poderoso, pero eso ha sido refutado. El primero significa modelarse según otra persona o cosa; J. B Phillips traduce esto de forma correcta: “no dejes que el mundo te apriete en su molde”, como lo dice la NTV, “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo”.

        Las fuerzas del “mundo actual” (el tiempo en que reina el pecado, 5:21; 7:17, 20, 23) están invadiendo y ganando control, obligando a creyentes y no creyentes a amoldarse a sus ideales: el consumismo, el deseo de estatus y éxito, el principio del placer, el sexo y la buena apariencia, etc. Pedro describe este proceso en 1 Pedro 4:4, la gente de este mundo “les parece extraño que ustedes ya no corran con ellos en ese mismo desbordamiento de inmoralidad, y por eso los insultan”. Esta es una excelente definición de la presión de grupo. La única solución viable es rechazar y recurrir al Espíritu para que la fuerza se eleve por encima de la presión. También debemos asegurarnos de que nuestros amigos más cercanos sean creyentes sólidos que estarán allí para agregar su fuerza en nuestro momento de debilidad (Hebreos 12:12–13).

    El antídoto contra amoldarnos al mundo es: “sean transformados por la renovación de su mente”. Hay un sentido pasivo aquí en donde el poder transformador es el Espíritu Santo, que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser y nos da forma. Una nueva creación (2Co 5:17). El término griego (metamorphoō) nos ha dado en español metamorfosis, que significa “cambiar paso a paso” a una nueva criatura en Cristo como un presagio de lo que seremos por toda la eternidad.

    3er Título: Vida íntegra en santidad y gozo: un olor grato a Dios. Versículos 6 al 8. Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová. Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario. Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.  (Léase: Salmo 24:3 al 6. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh, Dios de Jacob. Selah.Eclesiastés 9:8. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.).

       Comentario del Versículos 6 al 8: “El sacrificio diario: como ya había sido instituido en el Sinaí (Éxodo 29:38-42). Versículos 7-8 “En el santuario”, es decir, περὶ τὸν βωμόν (alrededor del altar), como lo parafrasea Josefo (Ant. iii. 10); no “con (en) vasos sagrados”, como lo interpretan Jonathan y otros. “Derramad una libación, como שׁכר para Jehová.” (Shecar) no significa bebida embriagante aquí (ver Levítico 10:9), sino bebida fuerte, a diferencia del agua como simple bebida. La libación consistía únicamente en vino (ver en Números 15:5); y por eso Onkelos lo parafrasea, “de vino añejo”

    Vida íntegra en santidad y gozo: un olor grato a Dios: Una vida íntegra en santidad y gozo es un aroma grato a Dios, reflejando el carácter de Cristo mediante la obediencia, el amor y la separación del pecado. Esta fragancia espiritual se cultiva diariamente en todas las áreas de la vida —trabajo, hogar, redes sociales—, transformando al creyente en un testimonio vivo de esperanza.

       Referencias Bíblicas: «Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a estos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que, con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.» (2ª de Corintios 2:15-17).

      Ejemplo de olor fragante: «Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Así que le envío con mayor solicitud, para que, al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.» (Filipenses 2:25-30).

    Domingo 29 de marzo de 2026

    Amen Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • Lunes 23 de marzo de 2026. “ESCARNIO Y BURLA: CONSECUENCIAS DE APARTARSE DE DIOS”

    Lección: 1ª de Samuel 31: 7 al 13. 7. Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordán, viendo que Israel había huido y que Saúl y sus hijos habían sido muertos, dejaron las ciudades y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas. 8. Aconteció al siguiente día, que, viniendo los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte de Gilboa. 9. Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus ídolos y al pueblo. 10. Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán. 11. Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los filisteos hicieron a Saúl, 12. todos los hombres valientes se levantaron, y anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán; y viniendo a Jabes, los quemaron allí. 13. Y tomando sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes, y ayunaron siete días.

       Referencias bíblicas sobre burladores: Proverbios 9:8-11. «No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saber. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Porque por mí se aumentarán tus días,»

       Gálatas 6:7. «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.»

       Salmo 22:7-8. «Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.»

       Oseas 7:16. «Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto.»

       Pensamiento: El concepto de escarnio y burla como consecuencia de apartarse de Dios se fundamenta en la idea bíblica de que el alejamiento de los principios espirituales deja al individuo vulnerable a la pérdida de dignidad, al juicio social y al vacío espiritual.

       En la Biblia Reina Valera, escarnio significa una burla severa, desprecio o mofa pública diseñada para humillar, afrentar o deshonrar a alguien. Es un acto de arrogancia y violencia moral, usado frecuentemente en las Escrituras para describir el desprecio hacia Dios, sus siervos o sus leyes.

       A veces no vale la pena tratar de corregir a alguien que está fuera de curso. A veces, lo que creemos que debería ser un debate útil se convierte rápidamente en una discusión acalorada.

       Pero ¿cómo sabemos cuándo alguien califica como «burlador» y cuándo simplemente es culpable de tener una actitud burlona de vez en cuando?

       Algunas personas pueden ser superficiales, orgullosas e imposibles de enseñar, y por lo tanto son «burladoras». Por lo tanto, de acuerdo con este pasaje, puede que no valga la pena entablar un debate con ellos o comentar su publicación porque las cosas se volverán locas rápidamente.

        Los últimos hechos de la batalla, 31:7–13. El pánico se hizo general cuando huyeron los hombres de guerra (v. 7). Los hombres de Israel abandonaron sus ciudades cercanas y amenazadas por los filisteos, huyeron. Toda la zona cayó en manos del enemigo. Esto representa la mayor penetración de los filisteos al cruzar el río Jordán y ocupar las ciudades ubicadas en la llanura fructífera de Galilea. El terror de ellos antes limitado a las zonas de la costa y Sefela, ahora cunde y acosa el territorio asignado a Gad y Manasés.

        Los filisteos al encontrar el cuerpo de Saúl le cortan la cabeza. Quizás todavía pensaban en lo que David había hecho con su paladín Goliat (17:54). Llevaron sus armas y las depositaron en el templo de sus dioses (ver 21:9). Y su cuerpo lo colgaron del muro de Bet-sean. Esta ciudad quedaba a siete km. del río Jordán sobre el arroyo Jalud. Klein comenta que el rey asirio Senaquerib colgó los cuerpos de los oficiales de Ecrón sobre postes alrededor de la ciudad cuando invadió Judá y Filistea en el año 701 a. de J. C., (2 Rey. 18:13). Es difícil imaginar las crueldades perpetradas por los antiguos.

       ¡Pero lo peor fue que atribuyeran a sus dioses esta victoria y dedicaran a ellos el botín! Esta es la única vez en los dos libros de Samuel que se usa la palabra ídolos. Es interesante que la misma palabra heb. que se traduce ídolos también se usa unas cuantas veces para decir tristeza o quizás dolor (ver 1 Crón. 4:9). En Isaías 14:3 es trabajo, pero debe ser más bien sufrimiento o dolor. Este mismo versículo se refiere a las “buenas noticias”, palabra que quiere decir alegrarse con el anuncio de gratas noticias. Se usa también en Isaías 52:7 y luego lo cita el apóstol Pablo en Romanos 10:15 donde es, ¡el evangelio de las buenas nuevas! ¡Cómo el mundo confunde lo bueno con lo malo! No es buena nueva que Saúl haya muerto, sino que Jesucristo murió por nosotros para librarnos de los ídolos que sólo acarrean tristeza y dolor. Aquí se menciona Astarte, la diosa de la fertilidad, amor y guerra (ver 7:3, 4). Evidentemente, el templo de esta diosa estaba en Bet-sean (v. 10). En la excavación de este sitio, se encontraron al nivel V (siglo XI a. de J. C.) dos templos. Se ha sugerido que el templo al norte habrá sido entre los dos la casa de Astarte donde las armas de Saúl fueron depositadas.

        Los filisteos atribuyeron a sus dioses la victoria ese día. Pero “ninguna autoridad contra mí, si no te fuera dada de arriba” (Juan 19:11). Saúl realmente es culpable por cuanto había cometido pecado de muerte (Lev. 20:27). Llegó a tal punto su desobediencia que el Señor se lo llevó a la casa. No pudo permitir que el rey de Israel siguiera deshonrando su Santo Nombre. Se refiere a este pecado también en el NT en 1 Juan 5:16, 17. Parece ser no un solo pecado sino el seguir pecando, desobedeciéndole al Señor hasta que Dios tenga que aplicar la suma disciplina y cortar de su hijo obstinado aun la vida física. Su carne sería destruida, pero su espíritu sería salvo por ser hijo.

       En todo este capítulo tan mórbido, sólo proporciona motivo de ánimo la conducta y el ejemplo de los hombres de Jabes en Galaad (v. 11). Cuando se enteraron de lo que pasó, marcharon 20 km. de noche, cruzando el río Jordán y yendo al norte hasta llegar a Bet-sean. Audazmente quitaron del muro los cuerpos de Saúl y sus tres hijos y se los llevaron. Al llegar a Jabes los incineraron, una costumbre prácticamente desconocida para los judíos. Aquí dice el famoso hebraísta inglés S. R. Driver que este verbo quiere decir ungir con especias resinosas. La idea según Driver entonces sería que ellos ungieron los cuerpos de Saúl y sus hijos para luego sepultarlos. Driver fue un destacado erudito del AT, aunque un liberal. Sin embargo, sus escritos no inspiraron mucha confianza en la comunidad evangélica de su día. Ninguna de las versiones conocidas traduce la palabra “ungir” sino siempre incinerar. Quizás los hombres de Jabes se sintieron obligados a incinerar los cuerpos por la descomposición y mutilación de ellos. No habrá sido una incineración completa de todos modos, porque quedaron los huesos. Los huesos fueron sepultados en un lugar conocido. Más adelante David hizo traer sus huesos de Jabes y los hizo sepultar en el sepulcro de Cis en Zela de Benjamín (2 Sam. 21:12–14).

       Los hombres de Jabes, que el texto llama valientes, habían sido socorridos por Saúl en el primer año de su reinado (11:9), y le debían a él sus vidas. Su acto de heroísmo fue nada más que una demostración de sumo agradecimiento, reconocido también por David (2 Sam. 5:14) y digno de bendición. Nuestro agradecimiento hacia Dios debe inspirar fidelidad y esfuerzos especiales (2 Cor. 5:14). Además, la Biblia recomienda que recordemos lo que el Señor ha hecho por nosotros (Deut. 16:3). Bien podría ser la palabra clave de Deuteronomio. Y tenemos la Biblia en nuestras manos a fin de que recordemos las palabras y voluntad de Dios (2 Ped. 3:1, 2). Tampoco debemos olvidarnos los unos a los otros (2 Tim. 1:3, 5, 6) sino seguir recordando que somos miembros de una misma familia (Heb. 13:3, 7).

       Saúl expuso su vida por la gente de Jabes y murió en el servicio de Israel. Aunque su ejemplo fue pobre, el de Jesucristo es, al contrario, el más sublime. Su muerte nos salva porque murió por nosotros, dándonos victoria sobre todos nuestros enemigos. La muerte de Saúl ocasionó suma tristeza y la gente ayunó por siete días. Pero nuestro gran libertador resucitó de los muertos para darnos “gloria en lugar de cenizas, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado”.

    1er Titulo: Huida y abandono de la heredad que Dios les había dado trae lamentables resultados. Versículo 7. Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordán, viendo que Israel había huido y que Saúl y sus hijos habían sido muertos, dejaron las ciudades y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas. (Léase: Apocalipsis 3:11. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. ▬ Nehemias 9:28. Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste.).  

       Comentario de Apocalipsis. (3:11) Guardar ▬ Jesucristo, Regreso: Está el consejo. Jesucristo declara una y otra vez que Él retomará a la tierra. Advierta la palabra pronto. Jesucristo vendrá próximamente. Las Escrituras lo declaran una y otra vez.

       “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” (Fil. 4:5).

       “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará” (He. 10:37).

       “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Stg. 5:8).

       “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

       “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Ap. 22:7).

       El punto es este: Puesto que Cristo viene y viene pronto, la iglesia fiel debe hacer algo. Debe guardar…

    • su celo evangelista y misionero.
    • la Palabra de Cristo.
    • confesar y vivir por Cristo y no negarlo jamás.

       Advierta por qué: Porque la iglesia y sus creyentes podrían perder su corona. Esta es la clara advertencia de las Escrituras. Los creyentes deben guardarse. Pueden perder su corona si niegan a Cristo y cometen apostasía.

       “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mt. 24:13).

       “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mt. 25:13).

       “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles” (Lc. 12:37).

       “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gá. 6:9).

       “Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Ts. 5:5-6).

       “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (1 P. 1:13).

       “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Ap. 2:10).

       “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

       “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh, Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas” (Ap. 16:5).

       “No obstante, proseguirá el justo su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza” (Job 17:9).

        Comentario de Nehemias 9:28. A los hijos Jehovah les entregó no sólo la tierra (9:24), sino también sus pueblos y reyes (9:24), ciudades, tierras fértiles y toda una economía próspera (9:25). Los que oraran en Nehemías 9 reconocían que Jehovah los había introducido a ellos también en la tierra, después del cautiverio babilónico (ver 7:6), y anhelaban que los prosperara allí, incluso haciéndolos triunfar de nuevo sobre los pueblos de la(s) tierra(s) y sus reyes (ver vv. 30, 37; 10:28; Esd. 6:21).

       La oración luego avanza al período de los jueces, cuando se repitió muchas veces (v. 28) el bien conocido ciclo de pecado, opresión, clamor y liberación (9:26–28; cf. Jue. 2:10–19). La matanza de los profetas en este período (9:26b) se menciona sólo aquí, si bien se conocen casos durante la monarquía (1 Rey. 18:4; 2 Crón. 24:20–22; Jer. 26:20–23).

       En el resto de la oración los judíos se sitúan a sí mismos en un ciclo más. Habían pecado (9:29, 30a), vivían la opresión (9:30b, 31) y en este momento levantaban su clamor (9:29–38). El pecado, cometido con soberbia y a pesar de la amonestación divina, correspondió a los muchos años del período de los reyes (9:29, 30a). La opresión había durado ya 200 años a manos de los pueblos de la tierra: primero Asiria, luego Babilonia y ahora Persia (9:30b; ver v. 32). Sin embargo, de nuevo Jehovah ha tratado a su pueblo con misericordia, preservándolo y trayéndolo de regreso de Babilonia (9:31; ver vv. 17b, 19a).

       Ahora pues (9:32) marca el inicio del clamor y lo señala como la meta de toda la oración. El clamor contiene petición (9:32), confesión (9:33–35), descripción de angustia (9:36, 37) y promesa (9:38).

    2° Titulo: Trágico y deshonroso fin a causa de la desobediencia. Versículos 8 al 10. Aconteció al siguiente día, que, viniendo los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte de Gilboa. Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus ídolos y al pueblo. Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán. (Léase: Proverbios 13:18. Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; Mas el que guarda la corrección recibirá honra. ▬ Jeremias 2:19. Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.).

       Comentario de Proverbios 13:18. El v. 18 subraya los resultados que se basan en la actitud del hombre hacia la reprensión (ver 3:11; 5:12; 10:17; 12:1; 15:5, 10, 32). Por un lado, pobreza (económica) y vergüenza pública para aquél que “salta” (del vocablo hebreo para’ 6544, que significa “dejar lo suelto o saltar” y figurativamente se opone a la idea de “guardar”) la reprensión. Por otra parte, el que “vigila” o “guarda” la reprensión o corrección será muy honrado (“muy” viene de la forma verbal en pual para intensificar la acción del verbo). El dicho enseña el valor de ser corregible. Aristóteles dijo que los jóvenes han de tener vergüenza cuando no logran cumplir las virtudes (Ethica Nicomachea). Un dicho declara que “de los arrepentidos es el reino de los cielos”, eliminando así a los que no guardan la disciplina.

       La expresión el deseo cumplido se encontró en el v. 12 y ahora en el v. 19. Tal deseo cumplido “es placentero”. Al contrario, el desviarse del pecado es abominación o “algo detestable” (ver 3:32; 6:16) para el necio (ver 1:22). El necio tiene sus valores distorsionados.

       Comentario de Jeremias 2:19. v. 19 resume la situación en el año 620 a. de J.C. El pecado produce una cosecha muy amarga. Su maldad traerá su propio castigo; sus rebeldías serán causa de su condenación. Pablo usó el concepto cuando dijo: “Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará” (Gál. 6:7, 8). Bien sea en la época de Jeremías o en la época moderna, ¡cuán malo y amargo es dejar de seguir y obedecer al Señor nuestro Dios! Ni Asiria ni Egipto ofrecían garantías a la pequeña nación de Judá. Dios pide: Reconoce, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber abandonado a Jehovah tu Dios … (v. 19b).

       Trágico y deshonroso fin a causa de la desobediencia. La Biblia narra finales trágicos y deshonrosos causados por la desobediencia a Dios, destacando consecuencias severas como castigos divinos, ruina física y espiritual. Ejemplos notables incluyen la muerte de Adán y Eva, la caída de Israel en el libro de Jueces y la muerte de reyes desobedientes.

       Referencias Bíblicas: Genesis 3:22-24. «Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.»

       Jueces 17:6. «En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.»

       San Juan 14:15. «Si me amáis, guardad mis mandamientos.»

       Romanos 5.19. «Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.»

    3er Titulo: Hombres valientes acaban con la deshonra del rey y sus hijos. Versículos 11 al 13. Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los filisteos hicieron a Saúl, todos los hombres valientes se levantaron, y anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán; y viniendo a Jabes, los quemaron allí. Y tomando sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes, y ayunaron siete días. (Léase: 2ª de Samuel 2: 4 al 6. Y vinieron los varones de Judá y ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. Y dieron aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Saúl. Entonces envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, dándole sepultura. Ahora, pues, Jehová haga con vosotros misericordia y verdad; y yo también os haré bien por esto que habéis hecho.).

       Comentario de 2ª de Samuel 2: 4 al 6. David es ungido por el pueblo de Judá, 2: 4a. Los hombres de Judá vinieron a Hebrón a ungir a David como rey. Es de notar que David no se impuso como rey, sino que el pueblo mismo lo aprobó como el ungido de Dios. Ungir era la práctica de derramar aceite sobre la persona o los objetos que Dios apartaba para su servicio; era una ceremonia de consagración a Dios, y era acompañada de sacrificios a Dios: Aarón y sus hijos fueron ungidos con aceite cuando fueron consagrados como sacerdotes y el altar de los sacrificios era ungido con aceite para ser santificado (Éxo. 29:7, 36). Samuel había ungido a David anteriormente en la casa de Isaí, cuando David todavía era un pastor de ovejas. Ahora, eran los hombres de la tribu de Judá que venían a ungirlo; es posible que no hubiese un profeta de la estatura de Samuel que tomase el cargo del ungimiento en ese momento; pero era de gran significado simbólico que los hombres, en representación de toda la tribu, ungieran a David como rey. La ceremonia del ungimiento era tan importante que la palabra ungido, en hebreo machíaq 4886 (mesías), llegó a ser sinónimo de rey; en el período después del exilio la palabra mesías tomó gran importancia ya que sirvió para designar a un rey especial que vendría al final de los tiempos a establecer una nueva era para Israel. David mismo llegaría a ser una imagen de lo que sería el mesías esperado.

       El muchacho que había sido pastor de ovejas llegaba a ser rey de Judá, sin haber tenido que levantar su mano contra Saúl; Dios lo había llevado hasta el trono. En David se cumplían las palabras del cántico de Ana: El levanta del polvo al pobre, y al necesitado enaltece desde la basura, para hacerle sentar con los nobles y hacerle poseer un trono de honor (1 Sam. 2: 8a). David no fue al trono directamente del redil, él había adquirido prestigio y alcanzado mucha fama. David había hecho su parte: había peleado batallas, contaba con un ejército, poseía tierras, y tenía aun la protección de los filisteos. David continuaba bajo la protección de los filisteos, pero el texto bíblico no menciona la reacción de los filisteos ante el nuevo reinado de David. Posiblemente los filisteos esperaban que David siguiera siendo su aliado, pero David siempre consideró a los filisteos como enemigos; su alianza con los filisteos había sido únicamente para tener protección de Saúl.

       David busca la alianza del norte, 2:4b–7. Una vez que David reinó sobre Judá, David buscó la alianza de las tribus del norte; sin duda alguna, David buscaba llegar a ser rey de todo Israel, y como primer paso envió un mensaje de bendición a los habitantes de Jabes de Galaad, en el territorio de Manasés, quienes habían sepultado a Saúl; David los bendijo por haber hecho esa bondad a Saúl, el señor de ellos. David vuelve a demostrar aquí su respeto hacia la memoria de Saúl. David demostró un genuino interés por el bienestar de los habitantes de Jabes, al desearles misericordia y verdad de parte de Dios. La palabra verdad es traducción de la palabra hebrea jesed 2617; esta palabra era usada para referirse al amor leal o el amor de pacto de Dios para con Israel. Los deseos de David no eran palabras solamente, sino deseos genuinos de la bendición de Dios para los de Jabes, quienes formaban parte del pueblo del pacto de Dios. David hizo saber a los de Jabes que la casa de Judá le había ungido rey, en esperanza de que ellos también lo ungieran rey sobre ellos.

       Hombres valientes acaban con la deshonra del rey y sus hijos. La historia de hombres valientes que acaban con la deshonra del rey y sus hijos a menudo narra actos de lealtad, sacrificio y restauración del honor real, como en el caso de Jonathan, quien luchó fielmente por su padre Saúl hasta el final, demostrando valor incluso en la tragedia, según Enduring Word. Estos relatos destacan la valentía y el deber, ya sea en el campo de batalla o en decisiones políticas difíciles.

    • Valentía en la Biblia: Se menciona a Jonathan, hijo de Saúl, como un guerrero valiente que luchó lealmente por Dios, su país y su padre, el rey Saúl, a pesar del juicio divino contra su padre.
    • Restauración del Orden: Los hijos valientes, como Jonathan, a menudo buscan limpiar el nombre de la familia o asegurar la sucesión real tras periodos de conflicto, según Enduring Word.
    • Enfoque de Lealtad: La narrativa subraya la importancia de la lealtad de los hijos hacia su monarca y la defensa de la honra de la corona ante enemigos externos o internos.

       Estos relatos, ya sean históricos o bíblicos, enfocan la acción heroica como un medio para superar la deshonra y restaurar la dignidad real.

       Versículos 5-7

       Que habéis mostrado esta bondad, este respeto y afecto. Porque, así como es un acto inhumano negar el entierro a los muertos, también es un acto de misericordia y bondad enterrarlos. El Señor les muestre bondad y verdad. Es decir, bondad verdadera y verdadera; no sólo con palabras, sino también con hechos, como le ha hecho a tu rey. Yo también te recompensaré. Estoy lejos de sentirme ofendido contigo por esta bondad hacia mi difunto enemigo. Esto muestra la gran generosidad del espíritu de David, quien expresó tanto afecto y gratitud a quienes habían honrado el cadáver de alguien que lo odiaba y buscaba matarlo. Que tus manos se fortalezcan. No temas que los filisteos te castiguen por este acto, pero anímate. O más bien, aunque su señor Saulo esté muerto, y así se desmaye su corazón, como si fuera ahora como una oveja sin pastor. La casa de Judá me ha ungido rey. Esto lo menciona para que no se desanimen porque quiere que alguien los dirija, porque insinúa que, habiendo sido investido con la dignidad real por la tribu de Judá, él se miraría a sí mismo. como obligado a protegerlos también.

       En la Biblia encontramos una variedad de hombres fieles que dejaron un legado significativo en la historia. Muchos de ellos fueron personajes notables por su fe, humildad e integridad, incluso viviendo en un mundo lleno de desafíos. Ya sean grandes líderes, simples pastores o pescadores, estos hombres tienen mucho que enseñar sobre la confianza en Dios y la importancia de tener una relación con él.

        Romanos 1:1. «Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,»

        Mateo 16:16-17. «Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.»

       Honrar a los padres es un principio fundamental que implica respetarlos, valorarlos y cuidarlos, especialmente en la vejez, sin depender de si lo «merecen». Incluye obediencia (en la niñez), respeto, gratitud y apoyo práctico, siendo considerado un mandato con promesa de bendición. Se puede manifestar escuchándolos, visitándolos, ayudándoles económicamente y tratándolos con dignidad.

       Honrar a los padres y al rey/autoridad es un principio bíblico de respeto posicional y obediencia, establecido en los mandamientos (Éxodo 20:12) y el Nuevo Testamento (Efesios 6:1-3, 1 Pedro 2:17). Implica valorarlos, obedecerlos, tratarlos con respeto y cuidarlos, reconociendo su autoridad divina para recibir bendición y longevidad.

       Referencias Bíblicas: Proverbios 10:31. «La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.»

       Éxodo 20:12. «Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.»

       Efesios 6:1-3. «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.»

       1ª Pedro 2:17. «Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.»

    Lunes 23 de marzo de 2026

    Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • Domingo 22 de marzo de 2026. “ORDEN DE TRASPASAR SU DIGNIDAD A JOSUÉ”

    Lección: Números 27: 20 al 23. 20. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. 21. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación. 22. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; 23. y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.

       SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA “DIGNIDAD”: La dignidad en hebreo bíblico se expresa principalmente con Kavod (כָּבוֹד – gloria, peso, honor) y Hadar (הָדָר – esplendor, majestad), denotando el valor intrínseco dado por Dios. En griego, se utiliza Axios (ἄξιος – valioso, merecedor) y Semnotes (σεμνότης – honorabilidad, seriedad), refiriéndose a la nobleza y valor estimado de una persona.

    Dignidad en Hebreo (Antiguo Testamento)

    Kavod (כָּבוֹד): Significa «peso», «gloria» o «honor». Implica la importancia, reputación y el valor que merece respeto, a menudo utilizado para la dignidad humana ante Dios y la majestad divina Pealim.

    Hadar (הָדָר): Traducido frecuentemente como majestad, esplendor o dignidad, como en Proverbios 31:25

    Kavod HaBriyot: Expresión que significa «dignidad de las criaturas» o «respeto por los seres humanos» Colel Chabad. «Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.» (Éxodo 13:21).

    Dignidad en Griego (Nuevo Testamento/Koiné)

    Axios (ἄξιος): Significa «valioso», «apreciado», «merecedor» o «digno». Se relaciona con la estimación y el rango de una persona cívica.

    Semnotes (σεμνότης): Refiere a honorabilidad, dignidad, seriedad o decoro en el comportamiento Bible Hub.

    Kratistos (κράτιστος): Utilizado para «excelentísimo» o «muy honorable»

    Ambas lenguas bíblicas enfocan la dignidad no solo como un rango social, sino como el valor inestimable que el ser humano posee por ser creación divina.

       SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA “DIGNIDAD”

       La dignidad es una palabra que tiene múltiples significados y que ha sido tratada de diversas formas en la historia de la humanidad. En el contexto bíblico, la dignidad es vista como una cualidad divina que le es dada al ser humano por el hecho de ser creado por Dios. Esta dignidad es intrínseca e inalienable, y no depende de ningún factor externo como la raza, la religión, el color, la cultura, la clase, el sexo o la edad.

       En la Biblia, la dignidad aparece como una calidad moral y ética que debe ser cultivada en la conducta humana. La dignidad incluye la excelencia, la gravedad y el decoro en el comportamiento, así como el respeto a los demás y a uno mismo. Esta dignidad se manifiesta en la forma de actuar, de hablar y de relacionarse con los demás, y es esencial para el desarrollo integral del ser humano.

       Sin embargo, el pecado ha llevado a la deshumanización del ser humano, lo que ha llevado a la violación de los derechos humanos en muchos casos. En este sentido, es importante destacar que las iglesias evangélicas en América Latina no siempre han actuado de manera comprometida en la defensa y promoción de la dignidad humana. Es por ello que es necesario que las iglesias se comprometan en la defensa de los derechos humanos y en la promoción de la dignidad de todas las personas, sin discriminación por ningún motivo.

       En Cristo, Dios está restaurando la dignidad humana y transformando las culturas hacia la redención final. Es por ello que las organizaciones como CONELA, PL, DJ, CLADE III y CLADE II son relevantes en este contexto, ya que buscan promover y defender la dignidad humana de forma integral, en todas las áreas y dimensiones de la vida. Somos llamados a defender la plena dignidad del hombre, para que cada persona pueda ser valorada como imagen y semejanza de Dios.

    Referencias bíblicas a la dignidad o digno: Apocalipsis 4:11. «Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.»

    Apocalipsis 5:9 al 12. «Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.»

    1ª Pedro 3:7. «Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.»

       Comentario del contexto bíblico: Los recursos del líder: El Señor proveía todos los recursos para la tarea, pero Moisés también pidió: “pondrás sobre él parte de tu dignidad a fin de que le obedezca toda la congregación” (20). El líder antiguo tenía que estar dispuesto a ceder algunas de sus responsabilidades durante los últimos cuarenta años. A veces, los líderes que van a dejar el puesto no están muy inclinados a aceptar que la obra del Señor pase a manos de un sucesor más joven. Moisés era un hombre de alto nivel espiritual y pasaba el testigo con amor.

       La dependencia del líder

       Josué debía presentarse delante del sacerdote Eleazar, quien inquirirá por él por medio del juicio del Urim delante del SEÑOR (21). No debía tomar sus propias decisiones; tenía que ir a dos fuentes de ayuda interrelacionadas.

       En primer lugar, necesitaba la colaboración de otros. Josué ocupó el lugar de Moisés, tal y como Eleazar había ocupado el lugar de Aarón (20:22–29). A medida que Josué se enfrentaba a estas nuevas y grandes responsabilidades, Eleazar estaba a su lado como compañero, consejero y amigo. Josué debía presentarse ante el sumo sacerdote, una expresión que indicaba sumisión atenta y disposición para el servicio. Los buenos líderes no son autócratas presuntuosos; reconocen su trabajo compartido en el ministerio.

        En segundo lugar, necesitaba que Dios le guiara. A Eleazar no se le permitía que fuera un compañero déspota o dictatorial. Debía buscar la voluntad de Dios por medio del juicio del Urim. Josué debía presentarse delante del sacerdote Eleazar y Eleazar debía presentarse delante del SEÑOR. Ninguno tenía la libertad de intentar hacer su propia voluntad. El Urim y el Tumim eran probablemente dos piedras lisas, con colores diferentes a cada lado, que se guardaban en el bolsillo del pectoral del sumo sacerdote. El sumo sacerdote los utilizaba para echar suertes para saber la voluntad de Dios acerca de los temas sobre los que había que tomar una decisión. El Espíritu Santo anima, fortalece y protege nuestra colaboración mutua y nos conduce a conocer claramente la voluntad de Dios.

       La obediencia del líder

       En este período tan crucial en el que debía encontrar a su sucesor, el anciano líder se preocupó de realizar exactamente lo que el Señor le había dicho que hiciera; él y Eleazar encomendaron al nuevo líder de Israel tal como el SEÑOR había hablado (23). El tema de introducción del libro es el de la obediencia total (1:19, 54; 2:34; 3:51; 4:37, 41, 45, 49) y aquí se repite a medida que el ministerio de Moisés va llegando a su fin. Quienes reflexionaron sobre esta narrativa sucesoria no pasaron por alto el dramático contraste entre lo que ocurrió en las aguas de Meriba (“os rebelasteis contra mi mandamiento”, 14) y lo que pasó aquí en el nombramiento de Josué, cuando Moisés hizo tal como el SEÑOR le ordenó (22).

    Estas historias del Antiguo Testamento encierran una advertencia. El hecho de que bendición de uno a otro (8:10).

       El Señor proveía todos los recursos para la tarea, pero Moisés también pidió: “pondrás sobre él parte de tu dignidad a fin de que le obedezca toda la congregación” (20). El líder antiguo tenía que estar dispuesto a ceder algunas de sus responsabilidades durante los últimos cuarenta años. A veces, los líderes que van a dejar el puesto no están muy inclinados a aceptar que la obra del Señor pase a manos de un sucesor más joven. Moisés era un hombre de alto nivel espiritual y pasaba el testigo con amor.

       Estas historias del Antiguo Testamento encierran una advertencia. El hecho de que hayamos luchado por vivir lo mejor posible hasta ahora no es garantía de que siempre sea así en el futuro. Algunos brillantes siervos de Dios han sucumbido a la tentación después de años de servicio. Al igual que Moisés en Meriba, no honran al Señor como santo ante los demás, provocan dolor a su propia vida, hacen daño a otros y entristecen a Dios. Por desgracia, Moisés fue culpable de los mismos pecados de desobediencia y rebelión que había descubierto en el pueblo de Dios anteriormente. Es más fácil identificar el pecado en la vida de los demás que en la tuya propia. Pablo advirtió a los nuevos conversos sobre este peligro que acechaba: “Por tanto, el que cree que está

    firme, tenga cuidado, no sea que caiga”. Cuando Josué asumió sus nuevas responsabilidades, se le pidió una y otra vez que la obediencia a Dios fuera la prioridad tanto para él como para su pueblo. No nada más importante.

    Texto: «Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar.» (Deuteronomio 31:7.).

       Comentario del contexto bíblico: Moisés exhortó al pueblo a no desanimarse. El nuevo líder necesitaría el apoyo del pueblo y el pueblo necesitaría aprender a confiar en el nuevo líder. El pueblo tenía que ser fuerte y valiente (v. 6). El mismo Dios quien en el pasado había dado la victoria a Israel prometía estar con ellos una vez más. Moisés exhortó a Josué con las mismas palabras que había exhortado al pueblo: ¡Esfuérzate y sé valiente! Esta exhortación sirvió para afirmar públicamente a Josué como el líder de la nación y para declarar que Jehovah estaría tanto con el pueblo, así como con Josué después de la muerte de Moisés. Más tarde, después de la muerte de Moisés, en vísperas de cruzar el río, Jehovah comisionó a Josué con estas mismas palabras (Jos. 1:6, 7, 9).

       Esta exhortación de Moisés sirvió como un reto a Josué y a la nueva generación de israelitas a confiar en la fidelidad de Jehovah. Por años Moisés había sido el líder supremo de Israel. El pueblo había aprendido a depender de él para la mediación de la palabra de Dios. La nueva generación de israelitas tenía que aprender a confiar en Josué, así como habían confiado en Moisés. Junto con Josué, el nuevo Israel se preparaba para cruzar el Jordán y recibir de las manos de Jehovah la herencia que él había prometido a los patriarcas.

    Semillero homilético:

       Eslabones en una cadena divina 31:1–8

       Introducción: Entre todos los héroes del AT no hay ninguno más destacado que Moisés. El mismo libro nos dice que después de la muerte de Moisés no apareció otro profeta como él (Deut. 34:10). Moisés fue esencial en la historia de Israel. Sin embargo, el propósito de Dios no murió con Moisés.

       En la escena pintada en estos versículos vemos la magnitud de Moisés, el lugar de Josué, y sobre todo la grandeza suprema de Dios.

       Moisés fue un hombre sin igual en el AT. Fue de suma importancia porque:

    » Habló cara a cara con Dios.

    » Dirigió el éxodo por el desierto.

    » Recibió y transmitió la ley.

       Obedeció a Dios con su conducta y su actitud. Desobedeció en un momento y por lo tanto no pudo entrar a la tierra prometida. No obstante, delante de esta situación fue humilde delante de Dios.

       » Aconsejó y preparó a Josué como el dirigente escogido por Dios.

       » Josué fue un hombre escogido por Dios.

       » Fue un hombre de fe. El y Caleb creyeron que Israel podía entrar a la tierra prometida.

       » No fue igual a Moisés. Cada personalidad es distinta. Dios no habló a Josué de la misma manera que habló a Moisés. Sin embargo, Josué aceptó su puesto sin celos hacia Moisés.

       Desempeñó un papel distinto del de Moisés. Fue el conquistador. Lo que a Moisés no le fue permitido hacer, Josué lo hizo. Dios tiene un plan distinto para cada vida.

        Jehovah Dios fue el verdadero dirigente de Israel. Moisés y Josué fueron dirigentes por algún tiempo, y ambos murieron. El verdadero autor de la ley, Dios, fue socorro en el peligro, y fuerza en la batalla.

       Conclusión: Todos somos eslabones en la cadena del propósito divino. El héroe del éxodo y la conquista no es Moisés ni Josué sino Jehovah. Debemos aceptar nuestras propias personalidades. Sobre todo, hemos de dar gloria al Señor.

    1er Titulo: Investidura necesaria para ser obedecido por el pueblo. Versículo 20. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. (Léase: Josué 1:16 al 18. Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés. Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces y seas valiente.; 1ª a Timoteo 4:14. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.).

       Comentario de Josué 1:16 al 18: La disposición de estas tribus a cumplir con su promesa demuestra la autoridad que se le reconoce a Josué (v.16) quien comienza su liderazgo haciendo cumplir lo prometido a su antecesor Moisés. El nuevo líder se muestra enterado de todos los asuntos y acuerdos previos; no comienza de cero, sino que logra articularse con un proceso y unos acuerdos previos. La frase “Acordaos de lo que os mandó Moisés…” (v. 13a) no es para él un tropiezo en el ejercicio de su nuevo papel; no pretende borrar de la memoria del pueblo el nombre de Moisés, sino que por el contrario reafirma acerca de él que era “siervo de Jehovah” (v. 13b), el mismo a quien Josué sirve ahora. Además, esta disposición de los líderes de las tribus es una demostración de obediencia a Jehovah y un compromiso para preservar la unidad del pueblo. La palabra traducida “armados” (v. 14b; jamushim 2571) se deriva de la misma raíz que el número cinco y puede significar una formación militar de cinco cuerpos (comp. Núm 2:2–31 y 10:11–28; BLA traduce “en orden de batalla”). Todos los que estaban en capacidad de combatir lo harían en solidaridad con sus hermanos que aún no disfrutaban de la tierra que Jehovah les había prometido. De ahí que resulte digna de aplausos esa actitud porque quienes van a ir adelante para el combate son aquellos que ya tienen algo que perder: sus familias y la tierra poseída al este del Jordán, mientras que el resto del pueblo tenía aún mucho por ganar pues estaban solo de paso en este lado del Jordán.

       La respuesta de los líderes de las tribus establecidos en la Transjordania denota un reconocimiento de la autoridad que Josué estaba ejercitando. La expresión: “Sólo que Jehovah tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés” (v. 17b) no implica que estén condicionando la obediencia a Josué. Tampoco significa que estén exigiendo alguna demostración o evidencia que les permita comprobar que en verdad Josué era el líder a quien debían obedecer. La respuesta de ellos expresa más bien un deseo de que Jehovah esté acompañando a Josué como lo estuvo con Moisés.

       En este período se destaca la unidad que las tribus tenían alrededor de la fe en Jehovah, el Dios que los salvó durante el desierto de todos los peligros; y esta confianza mediaba a través de la figura del líder Moisés. Y ahora, para estos hombres aun las implicaciones de la desobediencia a Moisés deben continuar ahora con Josué (v. 18a).

       El capítulo cierra la narración de los preparativos con la misma recomendación que Jehovah hizo a Josué: “¡Solamente esfuérzate y sé valiente!” (v. 18b) Pero ahora esta expresión viene de parte de los líderes de las tribus transjordánicas quienes solo animan a Josué a hacer su parte porque puede contar tanto con la ayuda de Jehovah como con el apoyo y obediencia de sus guerreros.

       Comentario de 1ª a Timoteo 4:14. (4: 14) Ministro: El buen ministro no descuida el don que hay en él. Esto se refiere al don espiritual, la unción especial que le ha sido dada por el Espíritu Santo para ser ministro. Fíjese que dicho don ha sido recibido tanto por profecía como por imposición de manos por parte de otros ancianos o ministros de la iglesia.

       El descuido es peligroso ya que implica que el ministro no cumpla con su deber. Significa que es infiel y que está delante de Dios como un ministro infiel.

       “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:11-12).

       “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1 Ti. 4:14).

       “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Ti. 1:6).

    2° Titulo: Importancia de ser dirigido por Dios en todo, conforme a su voluntad. Versículo 21. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación.  (Léase: 1ª de Reyes 3:7 al 10. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. ▬ Salmo 40:8. El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.).

       Comentario del contexto bíblico Números 27 Versículos 18-21. Luego, el Señor nombró a Josué para este cargo como un hombre “que tenía espíritu”. (espíritu) no significa “perspicacia y sabiduría” (Knobel), sino el poder superior inspirado por Dios en el alma, que aviva la vida moral y religiosa, y determina su desarrollo; en este caso, por tanto, era la dotación espiritual necesaria para el oficio al que estaba llamado a desempeñar. Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9. El רמם (de) en Números 27:20 es partitivo, como en Génesis 4:4, etc. La eminencia y autoridad de Moisés no debían transferirse por completo a Josué, pues estaban ligadas únicamente a su propia persona (cf. Números 12:6-8), pero sólo en la medida que necesitaba para el desempeño de los deberes de su cargo. Josué no sería ni el legislador ni el gobernador absoluto de Israel, sino que estaría bajo el juicio del Urim, el cual le fue confiado a Eleazar, en lo que respecta a la decisión suprema de los asuntos de Israel. Este es el significado de Números 27:21: “Eleazar le preguntará (para él) el juicio del Urim delante de Jehová”. Urim es una abreviatura de Urim y Tumim (Éxodo 28:30), y denota los medios con los que se confiaba al sumo sacerdote para determinar la voluntad y el consejo divinos en todos los asuntos importantes de la congregación. “Según su boca” (es decir, según la decisión del sumo sacerdote en virtud del derecho de Urim y Tumim que se le había encomendado), Josué y toda la congregación debían salir y entrar, es decir, para regular su conducta y decidir sobre sus compromisos. “Toda la congregación”, a diferencia de ‘todos los hijos de Israel’, denota todo el cuerpo de cabezas del pueblo, o el colegio de ancianos, que representaba a la congregación y administraba sus asuntos.

       Comentario de 1ª de Reyes 3:7 al 10. Salomón siente el peso de la tarea que Dios le encomienda (v. 7). Reconoce su incapacidad para llevarla a cabo, y que necesita de toda la ayuda que Dios esté dispuesto a darle. Se siente pequeño e inexperto, aunque no en años, porque ya era un hombre de cierta madurez. ¿Qué experiencia podría tener en asuntos de gobierno?

    Y con un canto de alabanza, de gratitud y, sobre todo, de profunda humildad, Salomón le pide a Dios que supla su necesidad más grande: sabiduría (jacam 2449).

       Más que la mera posesión de conocimientos pide sabiduría práctica; prudencia para gobernar, aconsejar y hacer justicia (Prov. 1:1–6); para sentir y actuar rectamente según las leyes y principios divinos, en los que él mismo había sido formado desde muy niño por su padre David. Este, sin duda, fue quien había preparado al hijo para hacer la mejor petición de su vida, además de la inspiración de Dios. Y una oración acertada recibe siempre la respuesta acertada. No había sido hecha con fines egoístas, sino para la bendición de su pueblo (Stg. 4:13). Y Dios le concedió a Salomón mucho más de lo que había pedido. Dios se lo dio, por supuesto, bajo las condiciones de un pacto de obediencia y de fidelidad a las leyes divinas.

       Al despertar, Salomón regresa a Jerusalén para establecer tácitamente la adoración correcta, es decir, el ofrecer sacrificios ante el arca (v. 15).

       Vv. 16–28. Sigue luego una demostración práctica de la sabiduría que Dios le había dado al rey. Es notable la amplitud de un gobierno que le permite entrada libre y directa a dos rameras que se pelean alegando ambas ser la madre del hijo. ¿No habría entonces tribunales especiales de justicia? El rey tiene que actuar personalmente como juez. Uno de los propósitos principales de esta narración es demostrar cómo Salomón administra la justicia aun para la gente más marginada.

       Es importante reconocer que en el AT había dos clases de prostitución: la cúltica y la no cúltica. La primera es condenada de manera constante, por su asociación con la idolatría. La prostitución cultica es abominable para los escritores bíblicos, no por sus implicaciones sexuales, sino por ser un medio de adorar a dioses paganos.

       La prostitución cultica era muy común entre los pueblos que ocupaban el territorio que a la postre entraría en manos de los hebreos durante la conquista. Nuevamente, la condenación no estribaba en su rechazo de la sexualidad, sino en su rechazo total de la idolatría. La otra clase de prostitución en el antiguo Israel era la que conocemos hoy: el vender el cuerpo por paga. Es interesante notar que la condena no es tan severa en este caso. De hecho, muchas mujeres tenían que recurrir a la prostitución por no tener quien las sostuviera. Hay que recordar que la mujer era posesión del hombre, fuese el padre o el esposo. Al faltar uno de estos, la mujer se encontraba en situación muy difícil. Desde luego, la ramera no es heroína en la Biblia; se le pinta en colores no muy halagadores, sobre todo en Proverbios. Sólo es importante reconocer en este caso del juicio de Salomón que las rameras en cuestión no eran prostitutas culticas.

       Salomón demuestra ser conocedor profundo de los sentimientos que mueven al ser humano. Parece que los hebreos los ubicaban en el abdomen, mientras que hoy lo hacemos en el corazón. Lo cierto es que Salomón, al apelar a estos sentimientos naturales, pronuncia una sentencia sabia, justa y asombrosa. Con ella se gana la admiración y la fama de ser el más sabio de su tiempo en todo el oriente.

        Comentario del Salmo 40:8 La respuesta del salmista, vv. 6–10: A primera vista, los vv. 6–8 pueden parecer como una polémica contra los sacrificios que hacían los sacerdotes. Pero, más bien, el salmista quiere mostrar que estos sacrificios en sí no son suficientes, Dios quiere el amor y la entrega del corazón. Tú has abierto mis oídos indica que ya Dios le ha dado esta comprensión. (Heb. 10:5–10 cita una recensión de la LXX, “me preparaste un cuerpo”, que no cambia el significado, pero sí lo amplía.)

       He aquí, yo vengo (para presentarme delante de ti) era una frase para mostrar sumisión a un superior. Está escrito acerca de mí, según algunos, se refiere a las leyes del rey en Deuteronomio 17:14–20; en el enfoque mesiánico, se refiere a las profecías del Mesías (cf. Heb. 10:5–10).

       Tu ley… en… mi corazón (v. 8). Esto se promete en el nuevo pacto; es la obra del Espíritu Santo grabar su palabra en nuestros corazones. Lo que dicen los vv. 7 y 8 es la descripción del que realmente ama a Dios. Jesucristo es el mejor ejemplo.

        El que ama a Dios quiere hacerle conocer; el salmista inmediatamente comparte su alabanza, gozo y testimonio con los demás. La misión del pueblo de Dios es proclamar el amor de Dios. Es de la esencia de la fe proclamar lo que Dios ha hecho. En el v. 10, el salmista resalta lo que Dios es y lo que hace; habla de su justicia, su fidelidad, su misericordia y su verdad.

    3er Titulo: Imposición de manos para la designación y bendición en el cargo. Versículos 22 y 23. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés. (Léase: Los Hechos 13:2 al 4. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. ▬ Los Hechos 6:5 y 6. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.).

       Comentario del contexto: Verso 22-23 Ejecución del mandato divino.

       Comentario de Los Hechos 13:2 al 4. (13:2) Ministros ▬ Misiones: los primeros misioneros fueron llamados mientras ministraban y ayunaban. Es muy importante que veamos eso.

    ▬ 1 Los hombres escogidos eran fieles a su ministerio en el lugar donde se encontraban. No estaban esperando para servir cuando alcanzaran otros lugares del mundo; estaban sirviendo allí y en ese momento, exactamente en el lugar en que se encontraban. No pasaron por alto o echaron a un lado las necesidades que le rodeaban en su propia comunidad. Ellos pertenecían al Señor, eran sus seguidores y como tal tenían la orden de ministrar tal y como él lo había hecho: en el lugar donde se encontraban (Jn. 20:21; Mt. 20:28).

       “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Col. 3:23-24).

       “Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres” (Ro. 14:18).

       Era precisamente por la fidelidad que mostraron en ese lugar que Dios sabía que podía confiar en estos hombres para que hicieran cosas más grandes para El.

       Pensamiento 1. Dios llama los que son fieles en el lugar donde están.

       “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Co. 4:2).

       “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Co. 6:20).

       “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Co. 15:58).

       “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 P. 4:10).

    ▬ 2. Los hombres escogidos eran hombres de ayuno y oración. Parece ser que se habían reunido para discutir el asunto del evangelismo mundial y estaban orando y ayunando al respecto. La idea está clara: Dios solo puede usar a aquellos que sienten las tremendas necesidades del mundo, que sienten la necesidad tan profundamente que echarían a un lado la comida y todo lo demás para buscar el rostro de Dios.

       Pensamiento 1. Cuán desesperadamente Dios necesita a hombres y mujeres que suplan la necesidad como lo hicieron estos hombres. ¡Qué gran tragedia! Generación tras generación paso y el mundo sigue sin ser alcanzado. ¿Dónde están aquellos…

    • que serán fieles al ministerio en el lugar en que se encuentran?
    • qué estarán tan preocupados que dejarán a un lado comida y todo lo demás para orar?

       “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar (Lc. 18:1).

       “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Jn. 16:24).

       “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Ef. 6:18).

       “Orad sin cesar” (1 Ts. 5:17).

       (13:2) Llamado – Espíritu Santo: los primeros misioneros tuvieron un llamamiento especifico. Dicho llamamiento provenía del Espíritu Santo: ellos serian “apartados” para una obra escogida por Dios. Nótense varios factores que son muy importantes para cada creyente y ministros del evangelio

    ▬ 1. Es el Espíritu Santo quien llama al creyente para servir a Dios. Pablo y Bernabé no fueron llamados…

    • por la iglesia.
    • ni por los otros lideres.
    • por su propia determinación

       Las palabras de Cristo eran tan ciertas para Pablo y Bernabé como lo fueron para los primeros apóstoles y lo son para nosotros hoy:

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis

    fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Jn. 15:16).

       Fíjese que el Espíritu Santo no estaba llamando a Pablo y Bernabé a una vida que testifique. Cada creyente ha sido llamado a testificar de Dios. El Espíritu Santo estaba llamando a estos hombres a una tarea específica, a dedicarse de por vida al ministerio. Ya no serían más creyentes laicos, sino que ahora debían dar sus vidas para el servicio a Dios como evangelistas o misioneros a tiempo completo.

    ▬ 2. El llamado del Espíritu Santo llega en un momento especifico. Hay un momento exacto en que el Espíritu Santo habla a la mente y corazón del creyente, y la voz y la voluntad de Dios se hacen inconfundibles.

    ▬ 3. El llamamiento del Espíritu Santo es para que el creyente le pertenezca, para que sea poseído por el Espíritu de Dios. El creyente que es llamado es separado para pertenecer al Espíritu Santo: para permitir que el Espíritu viva, se mueva y more en el cuerpo del creyente; para que este sea llenado, poseído y guiado por el Espíritu; para que sea controlado completamente por el Espíritu; para que se rinda por completo a la voluntad del Espíritu.

    ▬ 4. El llamado del Espíritu Santo implica “trabajo”; el trabajo que Él ha escogido para que el creyente realice. El creyente es…

    • “separado…para trabajan” para hacer la obra del ministerio.
    • “[para hacer] la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:12).

       (13:3) Oración -Ayuno: los primeros misioneros ungieron su ministerio con oración y ayuno. No se lanzaron inmediatamente. El nuevo llamamiento era demasiado trascendental. Había que buscar el rostro de Dios…

    • para un profundo sentido de su presencia y poder.
    • para la dirección de su voluntad.
    • para alabanza de su nombre.

       (13:3) Comisión ▬ Iglesia: los primeros misioneros fueron comisionados por la iglesia. Fíjese en estos dos puntos:

    ▬ 1. Parece ser que esta fue una reunión oficial de la iglesia con el objetivo específico de comisionar a Saulo y Bernabé.

    ▬ 2. No era la iglesia quien estaba llamando y apartando a estos dos hombres. Fue el Espíritu Santo quien los llamó y quien los apartó para el ministerio. La iglesia estaba…

    • reconociendo el llamado del Espíritu Santo al imponerles las manos. (Véase Estudio a fondo 2, Hch. 6:6).
    • al comprometerse mediante su apoyo y oraciones con estos dos hombres enviados por Dios.
    • obedecer el liderazgo del Espíritu Santo y permitir que los hombres fueran separados de la iglesia de Antioquia.

       Sin embargo, fíjese que la iglesia fue llamada a reconocer y comisionar a estos hombres para la obra de Dios (v. 2).

       (13:4) Misiones ▬ Espíritu Santo: la dirección del Espíritu Santo. Imagínese el cuadro: Seleucia era el puerto de mar de Antioquia. Yacía a unos 24 kilómetros al oeste de Antioquia. Bernabé y Saulo, con todo su equipaje, fueron escoltados hasta el puerto por algunos de sus amigos cristianos de Antioquia. Imagínese la conversación y el entusiasmo mientras compartían sus planes y sueños con respecto a lo que tenían por delante. Sin embargo, fíjese que las Escrituras no hacen énfasis en esto. El énfasis de Las Escrituras se dice con sencillez, pero es fundamental.

       Los siervos de Dios fueron “enviados por el Espíritu Santo”. No habían salido por su propia cuenta. No iban porque lo sentían, o porque cierta idea interior les dijo que debían hacerlo. Tampoco lo hacían porque la iglesia los hubiera enviado ni porque hubieran escogido el ser misioneros como profesión. La fuente de su llamamiento y misión era el Espíritu Santo. Era el Espíritu de Dios quien los había llamado y los estaba enviando (cp. Hch. 13:1-3).

       La dirección del Espíritu es decisiva para el siervo de Dios. Si es guiado por el Espíritu, será lleno de mucho ánimo; pero si no, por lo general está desanimado. Pablo y Bernabé fueron guiados por el Espíritu; por lo tanto, eran capaces de salir adelante triunfantes. Ellos sabían cinco cosas que les servían de aliento.

    => Eran hijos de Dios.

       “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Ro. 8:14).

    => El Espíritu Santo moraría en ellos.

       “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn. 14:16-17).

    => El Espíritu Santo les guiaría.

       “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Jn. 16:13).

    => El Espíritu Santo les daría las palabras que iba a decir

       “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn. 14:26).

    => El Espíritu Santo les daría éxito, haciendo que los que escuchen se conviertan.

       “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado” (Jn. 16:8-11).

       Fíjese que el Espíritu Santo guio a Bernabé y a Saulo a la isla de Chipre, el hogar de Bernabé (véase Estudio a fondo 1, Chipre, Hch. 13:4). Salamina era la ciudad más grande de la isla. (Véase Estudio a fondo 2, Salamina, Hch. 13:5 para mayor discusión.)

       ESTUDIO A FONDO 1

       (13:4) Chipre: la isla se encuentra en la esquina noreste del mar Mediterráneo (véase mapa, introducción a Hch.). Era un lugar de paso de las flotas comerciales. Era famosa por sus minas de cobre y por las industrias de construcción naval, pero sobre todo se conocía porque era un lugar turístico, bendecida con un clima cálido, atractivo. La población era fundamentalmente griega y fenicia, aunque también había un gran número de judíos. La capital, Pafos, era famosa por su adoración a Venus, la diosa del amor o la inmoralidad lujuriosa. La inmoralidad y la naturaleza supersticiosa de la gente muestran el grado de degradación que había alcanzado la población de la isla. Esta era la sociedad de la que provenía Bernabé. Era su hogar. Y fue la primera sociedad a la que Pablo salió a penetrar con el evangelio inmediatamente después de dedicar su vida a las misiones mundiales. Para cuando Pablo llegó, la isla ya llevaba aproximadamente cien años bajo la dominación romana.

       Comentario de Los Hechos 6:5 y 6. (6:5) Unidad -Amor – Humildad: los diáconos elegidos. Note cuatro puntos importantes:

    ▬ 1. La iglesia obró con amor y humildad. Ni los apóstoles ni ninguna otra persona estaban irritados. Los apóstoles y los creyentes hebreos (cientos de ellos) reaccionaron con amor y humildad. Los siete hombres a quienes escogieron eran judíos griegos. Tenían nombres griegos, no judíos. La sección mayoritaria de la iglesia se humilló ante la minoría. ¡Qué gran ejemplo!

    ▬ 2. “La multitud” de creyentes estaba satisfecha. El cuerpo se había unificado nuevamente en un espíritu y propósito, adoración y ministerio.

    ▬ 3. El hecho de que todos fueran creyentes griegos apunta al hecho de que Dios estaba llevando la iglesia a todo el mundo. Cristo había encomendado a los primeros discípulos que fueran por todo el mundo (Mt. 28:19 20; Hch, 1:8). Ahora estaba preparando a la iglesia providencialmente para el día que estaba a punto de llegar, el día de persecución que dispersaría a los creyentes por todo el mundo (Hch. 8:1-4). Estos siete hombres, ya que eran ministros griegos, podían alcanzar al mundo gentil en donde quiera que fueran con el idioma, con la preparación y con la cultura. Dios estaba preparando la iglesia sin ella saberlo para el día en que todos serían dispersados.

       Pensamiento 1. Los creyentes deben estar arraigados en amor y humildad para que Dios les use en su plan eterno de alcanzar al mundo para su amado Hijo.

       “así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros” (Ro. 12:5).

       “ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gá. 3:28).

       “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros” (2 Co. 13:11).

       “completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Fil. 2:2-4).

    ▬ 4. Los hombres escogidos son desconocidos, excepto Esteban y Felipe (véase notas, Hch. 6:8-15; 8:5-25). Lo importante es que eran hombre que tenían las características dadas en el versículo tres.

       Fíjese en Nicolás, un judío prosélito. Era un gentil que se había convertido al judaísmo y luego a Cristo. Algunos tratan de relacionarlo con los nicolaítas que se desviaron de la doctrina y en su error crearon una secta. Pero no hay elementos para fundamentar esa idea. De hecho, lo más probable es que fuera un instrumento para comenzar la iglesia en Antioquia, una de las mayores iglesias de todos los tiempos (cp. Hch. 11:19-30).

       (6:6) Ordenación: la ordenación oficial. Este fue un culto definitivo, un momento especifico cuando los hombres recién elegidos serian apartados para el ministerio. Antes de este momento, ellos no estaban sirviendo en la misma medida que ahora se les requería. A partir de ahora, luego de la ordenación, ministrarían al rebaño de Dios y se ocuparían de las necesidades de este cada día. Fíjese que el culto tuvo tres pasos.

    1. La iglesia los apartó y los presentó a los apóstoles
    2. La iglesia oró, los ministros (apóstoles) dirigieron la oración.
    3. Los ministros (apóstoles) impusieron las manos a los nuevos diáconos recién elegidos (Véase Estudio a fondo

    2, Hechos 6:6 para discusión).

       ESTUDIO A FONDO 2

       (6:6) Imponer las manos: Esto era un símbolo significativo de bendición (Mt. 19:13-15); para sanidad (Mr. 5:23; 6:5); para recibir al Espíritu Santo (Hch. 8: 17-19; 9:6, 17); y para ordenar y comisionar hombres al ministerio.

       “A los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos” (Hch. 6:6).

       “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hch. 13:2-3).

       “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1 Ti. 4:14).

       “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Ti. 1:6).

    Domingo 22 marzo de 2026.

    Amén, para la honra y gloria de Dios