Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
  • LUNES 16 DE MARZO DE 2026.  “SIN LA PRESENCIA DE DIOS EL PUEBLO ES DERROTADO”.

    Lección: 1ª de Samuel 31: 1 al 6. 1. Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. 2. Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl. 3. Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. 4. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. 5. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. 6. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones. 

    La última batalla de Saúl, 31:1–7. David había previsto el día en que Saúl perecería descendiendo a la batalla (ver 26:10). Pero nunca hubiera podido saber que su vida terminaría de manera tan trágica. El ejército de Israel se echó para atrás, subiendo de Jezreel por las laderas del Gil-boa. Y al fin rodeado de sus tres hijos y con sus tropas en desorden Saúl fue alcanzado por una flecha. La LXX dice aquí que fue herido lit. debajo del cartílago. Tiene que ser una referencia al abdomen o cintura debajo de las costillas. Sabiendo que no podría escaparse ni vivir por mucho tiempo, pensó terminar su existencia rápidamente para no ser torturado por los filisteos. Los dos verbos juntos, es decir, atravesar y hacer mofa (v. 4), sugieren que el abuso se trataría de atravesarle con sus lanzas o espadas. Se sabe que los filisteos eran muy crueles y muy ensañados con Saúl por ser su viejo y empedernido enemigo. Es lógico que su escudero no le quisiera matar, aun bajo estas circunstancias y Saúl se siente obligado a suicidarse. Sería más fácil hacerlo dado su previo conocimiento de la derrota de Israel y su propia condenación. Con un movimiento veloz hecho con destreza, apoya su gran peso sobre la espada y deja que su penetración termine con su vida.

    El suicidio es relativamente inusitado entre los israelitas. Abimelec en Jueces 9:54 y Sansón en Jueces 16:30 se pueden considerar como casos similares. Los dos murieron involucrados en la pelea con sus enemigos y sin esperanza de vivir. Se puede pensar también en la defensa de Masada que cayó a los romanos en el año 73 d. de J. C. Allí casi 1.000 personas bajo el mando de Eleazar, el nieto de Ezequías un zelote ejecutado por Herodes años antes, tomaron sus propias vidas. Según el historiador Josefo, los padres tomaban a sus hijos y después de una tierna despedida les daban muerte. Luego hacían lo mismo con las mujeres y por fin los hombres, los unos a los otros, se cortaban la vena yugular. Al quedar uno solo, éste prendía fuego a la fortaleza y se suicidaba. Las tropas romanas bajo el mando de Flavio Silva les encontraron muertos al llegar a la cumbre de Masada. Los judíos preferían morir en vez de someterse a los paganos. Saúl, a pesar de su desesperación, nunca se hubiera suicidado si no hubiese estado completamente seguro de que iba a caer en manos de los filisteos. No lo justificamos, pero las circunstancias fueron verdaderamente apremiantes.

    El pánico se hizo general cuando huyeron los hombres de guerra (v. 7). Los hombres de Israel abandonaron sus ciudades cercanas y amenazadas por los filisteos, huyeron. Toda la zona cayó en manos del enemigo. Esto representa la mayor penetración de los filisteos al cruzar el río Jordán y ocupar las ciudades ubicadas en la llanura fructífera de Galilea. El terror de ellos antes limitado a las zonas de la costa y Sefela, ahora cunde y acosa el territorio asignado a Gad y Manasés.

    SIN LA PRESENCIA DE DIOS EL PUEBLO ES DERROTADO:  La Biblia enseña que cuando el pueblo de Dios actúa con desobediencia o soberbia, prescindiendo de Su dirección, enfrenta la derrota, como ocurrió cuando Israel intentó atacar Hai sin la presencia divina. La verdadera victoria y protección dependen de la comunión con Él y de no retener «cosas malditas» (pecado), lo cual debilita al pueblo ante sus enemigos.

       Sin la presencia de Dios, el pueblo pierde su protección, fuerza y la victoria, quedando vulnerable ante sus enemigos y derrotado en la gracia, como ocurrió cuando Israel intentó avanzar en Canaán sin la bendición divina. La desobediencia o el orgullo provocan esta pérdida de comunión, convirtiendo la fortaleza previa en debilidad.

    Puntos Clave de la Derrota por Ausencia de Dios:

    El Ejemplo de Hai (Josué 7): Israel fue derrotado por los hombres de Hai porque actuaron bajo su propia cuenta, sin la guía ni la presencia del Señor, y por el pecado de Acán, quien tomó cosas prohibidas Bible Gateway.

    La Obediencia es Fundamental: La derrota ocurre cuando el pueblo rompe el pacto con Dios y desobedece Sus mandatos, perdiendo la protección divina.

    La Presencia como Fuerza: Cuando Dios no pelea por ellos, el pueblo es vulnerable, su corazón desfallece y se vuelve como agua ante el pánico.

    La Consecuencia de la Soberbia: Intentar conquistar o luchar sin buscar el rostro y la dirección de Dios resulta en fracaso, incluso cuando se confía en la propia estrategia militar.

    Versículos Clave:

       Josué 7:12: «Por eso los israelitas no pueden hacer frente a sus enemigos… No estaré más con ustedes, a menos que destruyan lo que les fue ordenado destruir».

       2ª de Crónicas 7:14: «Si se humillare mi pueblo… y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos…».

       Oseas 4:6: «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…».

       En resumen, la presencia de Dios es esencial para garantizar la victoria, y la desobediencia o la autosuficiencia son las principales causas de derrota.

       Malaquias 3:12 al 18. «Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.»

       Bajo la Gracias: 1ª Corintios 10:9. «Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.»

       Isaias 63:10. «Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.»

       Hechos 13:41. «Mirad, oh menospreciadores, y asombraos, y desapareced; Porque yo hago una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare.»

       Romanos 6:14. «Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.»

    1er Titulo: Muerte y destrucción: cumplimiento del juicio divino. Versículos 1 y 2. Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.  (Léase: 1ª de Samuel 28:15 al 19. Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy. Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos. ▬ Salmo 73:27 y 28. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.).

    Muerte y destrucción: cumplimiento del juicio divino: El juicio divino se describe bíblicamente como un acto de justicia final frente a la impiedad, resultando en muerte y destrucción para quienes rechazan la voluntad de Dios, incluyendo la destrucción de «Babilonia la Grande» y la purificación del cosmos por fuego. Este proceso incluye juicios particulares tras la muerte y un juicio general final.

    Referencias Bíblicas Clave:

    Ezequiel 14:21: «Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?» Menciona los cuatro castigos fatales de Dios (guerra, hambre, bestias feroces y peste).

    2 Pedro 3:10-13: «Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.» Describe la destrucción de la tierra y los cielos por fuego.

    Apocalipsis 17:1-6, « Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.» 18:8, 20: Habla sobre el juicio de «Babilonia la Grande».

    Mateo 25:41: «Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.» Menciona el fuego eterno como castigo.

    2° Titulo: Trágico final al ser desechados por Dios. Versículos 3 y 4. Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella.  (Léase: Gálatas 6:7 y 8. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. ▬ Los Hechos 1:16 al 18. Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.).

    Trágico final al ser desechados por Dios. Ser desechado por Dios en la Biblia conlleva trágicos finales marcados por el abandono a sus propios caminos, resultando en desobediencia, guerra, muerte y desesperación. Ejemplos notables incluyen la derrota y suicidio del rey Saúl, el castigo a los hijos de Elí por profanar el tabernáculo, y las consecuencias de la desobediencia de Israel en el libro de los Jueces.

       Ser desechado por Dios tras abandonar su consejo implica quedar a merced de las propias decisiones, resultando en consecuencias trágicos como la inmoralidad y la ruina, ejemplificado en la historia de Israel. Bajo la gracia, este destino trágico es un rechazo a la salvación ofrecida, donde el pecado lleva a la perdición.

       Consecuencias Espirituales: Ser desechado implica la pérdida de la protección y guía divina, lo que lleva a la aridez espiritual, mentes distorsionadas y un espíritu deprimido.

    Aunque estos relatos muestran un final trágico, también se subraya la paciencia de Dios, indicando que hay oportunidades de arrepentimiento y retorno.

       1ª Samuel 2:22-25. «Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; más si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.»

       Lucas 17:10. «Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.»

       Mateo 6:24. «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.»

    3er Titulo: Irresponsabilidad de los padres que destruye el hogar. Versículos 5 y 6. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones. (Léase: 1ª de Samuel 3:11 al 13. Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. ▬ Proverbios 14:1. La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.).

    Irresponsabilidad de los padres que destruye el hogar. Los padres tienen la responsabilidad sagrada ante Dios de criar, enseñar y proteger a sus hijos en el temor del Señor, proveyendo tanto para sus necesidades físicas como espirituales. Esta labor incluye educar en la fe, el amor y la virtud, modelando un comportamiento pío para prepararlos para la vida eterna.

       La irresponsabilidad parental, manifestada en el descuido de las necesidades familiares, inmadurez, falta de control emocional y descontrol en la crianza, destruye el hogar al generar un ambiente tóxico y de inestabilidad. Padres ausentes, adictos o abusivos verbalmente rompen el equilibrio emocional, provocando profundas secuelas y resentimiento en los hijos.

       Principales formas de irresponsabilidad que destruyen el hogar: Padres ausentes y negligentes: El descuido de la crianza por enfocarse en el trabajo, el entretenimiento o el egoísmo daña el vínculo familiar.

    Abuso emocional y verbal: Gritar, criticar severamente, avergonzar o no sintonizar con los sentimientos de los hijos daña su bienestar emocional.

    Violencia y adicciones: El abuso físico, el alcoholismo, la droga y el descontrol de carácter crean un entorno insoportable y peligroso.

    Conflictos conyugal y falta de unidad: Pelear frente a los hijos, la infidelidad y no mantener la misma línea de crianza destruyen la estructura familiar.

    Negligencia en la educación: No establecer límites claros ni guiar a los niños, permitiendo que tomen el control del hogar.

    Desorden moral y financiero: Vidas desordenadas y mal manejo del dinero que provocan crisis económicas.

    La irresponsabilidad, ya sea por parte del hombre o la mujer, convierte al hogar en un lugar de inseguridad en lugar de un refugio. El resultado final, a menudo, es la ruptura del matrimonio y la destrucción de la familia.

        El Fracaso De Los Hombres: Nuestra cultura culpa a la mujer cuando un hogar se rompe y aunque eso puede ser el consenso de la sociedad, Dios lo ve de otra manera. En la economía de Dios, el hombre es responsable. De eso se trata el liderazgo: de responsabilidad. Ahora, con toda honestidad, no es de extrañar que culpemos a otros como hombres, después de todo, eso es exactamente lo que nuestro antepasado Adán culpó a la mujer. Sin embargo, es instructivo que Dios diga a través de Adán (y no de Eva) que todos los hombres pecaron (Romanos 5:12-17).

       Amigos, no se equivoquen, la falta de liderazgo de los hombres en el hogar siempre lleva a su destrucción. Eso es lo que sucedió con la familia de Adán (Génesis 3:1-8). Son los maridos que tienen la tarea de guiar y discipular a sus esposas para presentarlas santas e irreprensibles ante el Señor (Ef. 5:23-32), son los padres los encargados de instruir a sus hijos en la justicia (Ef. 6:4). Cuando los pastores de la familia fracasan, la familia fracasa.

        Efesios 5:22 al 33. «Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.»

      Efesios 6:4. «Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.»

       Romanos 5:12 al 17. «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.»

    Lunes 16 de marzo de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • SEMANA DEL 16 Al. 22 DE MARZO DE 2026. “NECESARIO TEMOR DE DIOS: GUARDAR EL ORDEN ESTABLECIDO DESDE LA CREACION”

    LECTURA BIBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11: 6 AL 10.   6. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. 8. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, 9. y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.

    Comentario 1ª de Corintios (11:7-10) Costumbres – Relación, hombre y mujer: El tercer principio es directo y sencillo. No debemos violar el orden de la creación. Estos versículos aún lidian con la ropa como un problema básico. Estos puntos se pueden ver clara y brevemente:

    ▬ 1. El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn. 1:26-27); por lo tanto, si perturba el espíritu de los creyentes por medio de la rebeldía y la inconformidad, deshonra a Dios (v. 7). Cuando Dios creó al hombre, Dios le dio autoridad sobre la tierra. Por consiguiente, el hombre siempre deberá comportarse de una manera que demuestre su autoridad y no deshonre a Dios.

    ▬ 2. La mujer es la gloria del hombre. Ella tiene su lugar propio en la creación de Dios, pero su lugar no es el del hombre. Su lugar es al lado del hombre, muy exaltada como su reina. Ella reina en majestuosidad al lado del hombre como su gloria. En el orden y organización de las cosas de Dios, el hombre es el soberano y la mujer es la reina gobernante a su lado. Dios lo demostró con dos cosas cuando creó al hombre y a la mujer:

    => Dios creó a la mujer de una costilla del hombre (Gn.2:21s).

    => Dios creó a la mujer como compañía para el hombre (Gn. 2:18).

    ▬ 3. Por lo tanto, la mujer debe honrar la autoridad del hombre. Ella no debe rebelarse contra su autoridad ni avergonzar ni deshonrar a su esposo. En Corinto debía cubrirse la cabeza y usar el velo que simbolizaba la autoridad del hombre. Debía hacerlo porque los ángeles estaban presentes. Debía respetar su presencia tanto como la autoridad de su esposo.

       La aplicación es la siguiente: Las mujeres cristianas deben vestirse recatadamente, no para llamar la atención. Una mujer cristiana no debe vestirse para mostrar su cuerpo, lo que sugiere una moralidad libertina. Debe vestirse para honrar a su esposo. Ella debe respetar y reconocer su autoridad y derecho dentro del orden de la creación. Ella no debe causarle dolor con la forma en que ella se vista o haga cualquier cosa. (Tengan presente que el hombre también debe amar, honrar, y respetar a su esposa.)

       Pensamiento 1. ¿Cuántos hogares se encuentran en un caos total porque no hay reconocimiento ni disposición de aceptar la autoridad? ¿Cuántos hombres y mujeres han deshonrado a Dios y a cada uno de ellos porque se han vestido con rebeldía o para llamar la atención? ¿Cuántos han caído en pecado e inmoralidad por la forma en la que se visten y se exponen?

       La única respuesta es el amor y el orden de autoridad de Dios en su creación. Sin amor y autoridad el caos es el resultado inevitable.

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa” (1 P. 3:1, 2).

    NOTA DEL EXPOSITOR: «El correcto, honroso y sencillo uso del cabello, tanto en el varón como en la mujer, son señales visibles de dignidad y subordinación establecidas por Dios desde el principio de la creación».

    1er Titulo: Subordinación que dignifica y honra al varón y a la mujer cristiana. Versículos 6 y 7. 6. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. (Léase: Génesis 24:64 y 65. Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello; porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió. ▬ San Juan 12:3. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.).

    Comentario de Génesis 24:64 y 65. (24:62-67) Matrimonio: E1 paso número diez es consumar el matrimonio. Esta es una escena conmovedora y dramática, el primer encuentro entre Isaac y Rebeca. Isaac vivía en el Neguev, la parte sur de la Tierra Prometida. Advierta lo que sucedió.

    => Isaac salió una tarde al campo a meditar. Mientras se encontraba allí, vio la caravana de camellos acercarse y él comenzó a acercarse a ellos (v. 63).

    => Rebeca vio a Isaac a lo lejos caminando hacia ellos así que se desmontó de su camello (v. 64).

    => Ella le preguntó al siervo quién era el hombre, y el siervo contestó que era Isaac (v. 65).

    => Rebeca actuó con el máximo respeto y cortesía. Esto se ve cuando ella se cubre el rostro con un velo cuando se encuentran por primera vez (V. 65).

    => El siervo, en cierto momento, contó su búsqueda de Rebeca (v. 66).

    => Isaac amó y se casó con Rebeca. Advierta que Rebeca consoló mucho a Isaac, porque él había sentido profundamente la pérdida de su madre desde su muerte.

       Pensamiento 1. Llega el día en que el creyente debe consumar su matrimonio. Siempre debemos ser como

    Isaac cuando llegue ese día, tener un espíritu de meditación y oración.

       “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor” (Ef. 5:22).

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer a sí mismo se ama” (Ef. 5:28.).

       “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:24).

       Comentario de (Juan 12:3) Creyente: Estuvo la reacción del creyente supremo. Por supremo queremos significar la suprema calidad de vida, el amor. El creyente supremo es una persona como María que ama al Señor con todo su ser, sacrificando todo lo que ella es y tiene. Se da por entero a causa del amor puro que siente por el Señor.

    ▬ 1. El creyente supremo expresa un amor de arrepentimiento. María había criticado y acusado a Jesús de ignorar a su familia cuando Él no había venido a ayudar a su hermano Lázaro antes (cp. Jn. 11:32). Aquí se la ve arrepentirse de su pecado. (ver 2, 4, Jn. 21: 15-17; Hch. 17:29, 30).

       “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mt. 5:4).

       “Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón” (Hch. 8:22).

       “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Cr. 7:14).

       “Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan” (Sal. 119:2).

       “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Is. 55:7).

       “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento” (Jl. 2:12).

    ▬ 2. El creyente supremo expresa un amor costoso y de sacrificio. Advierta las palabras “muy costoso”. El ungüento (murou) era un perfume o un aceite. Trescientos denarios equivalían a un año de salarios (un denario era el pago promedio por un día de trabajo). ¡Imagine la escena! Una botella de perfume que valía todo un año de trabajo untado en los pies de Jesús. Piense en el sacrificio costoso que se estaba haciendo. El perfume era lo más precioso para las mujeres orientales. María estaba tomando su posesión más valiosa y se la estaba dando a su Señor.

    ▬ 3. El creyente supremo expresa un amor creyente. Ella honró a su Señor como al Cristo, al Ungido. El acto de María fue un acto de amor y fe en el Señor Jesús. Dicho en términos muy simples, María ungió a Jesús para demostrar cuán profundamente lo amaba y creía en que Él era el verdadero Mesías, el ungido de Dios (ver notas, Mt. 26:6-13; cp. Mt. 1:18). Él era su Salvador, Señor y Rey. Había hecho tanto por ella y su familia que ella quería que Él supiera cuánto lo apreciaba y lo amaba.

       Cabe advertir algo más. María percibió algo más dentro de Jesús: un presentimiento, una preocupación, una pesadez en el corazón, un peso de tremenda presión. Su corazón se estrechó hacia Él y quiso alentarlo y ayudarlo. Al ser una joven en presencia de tantos hombres, no le estaba permitido expresarse oralmente tal como quería. Ese era un privilegio que le estaba vedado a las mujeres de esa época, de modo que hizo todo lo que pudo. Actuó poniéndose de pie y buscando el regalo más preciado en el que podía pensar: una botella de perfume muy costosa. Se lo dio a Jesús de un modo tal que Él pudiera saber por lo menos que una persona lo amaba de verdad y creía que Él era el Mesías. Su esperanza era que dicha adoración y amor levantara su espíritu. (ver nota, Mt. 26:6-13 para una imagen descriptiva de lo que María sintió).

       Pensamiento 1: ¿Qué hacemos para mostrar nuestro amor y fe en Cristo? Imagine cuán difícil fue para María hacer lo que hizo en presencia de tantos hombres. Dejó de lado el orgullo y la vergüenza para demostrar su amor y fe en Jesús. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para demostrar nuestro amor y fe?

       Pensamiento 2: Advierta cómo María demostró su amor y fe.

    1) María le dio su posesión más preciada al Señor.

       “Sino haceos, tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

       “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lc. 12:33).

       “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” (Lc. 14:33).

       “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:8).

       “Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna” (1 Ti. 6:19).

    2) María dio testimonio públicamente de su amor y fe en Cristo. Su amor y fe en Cristo fue demostrado para que todos fueran testigos.

       “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Dt. 6:5).

       “Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que procede con soberbia” (Sal. 31:23).

       “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32).

       “Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá: y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará’ (Mt. 10:38, 39).

       “La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén” (Ef. 6:24).

       “Porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos” (Flm. 5).

       “A [Jesucristo] quien amáis sin haberle visto, en quien, creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 P. 1:8).

    “Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna” (Jud. 21).

    2° Titulo: Principios fundamentales establecidos en la creación. Versículos 8 y 9. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. (Léase: Génesis 2:21-22. «Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre». ▬ 1ª a Timoteo 2:13. «Porque Adán fue formado primero, después Eva»

       Comentario del contexto bíblico: Versículos 8. Porque el hombre no vino de la mujer sino la mujer del hombre. 9. Por cierto, el hombre no fue creado por causa de la mujer sino la mujer por causa del hombre.

    Pablo apoya su enseñanza con hechos tomados del relato de la creación (Gn. 2:18–24):

    • Dios creó a Adán y a Eva.
    • Adán no creó a Eva.
    • Dios primero creó a Adán, después a Eva.
    • Dios hizo a Eva de una costilla de Adán.
    • Dios creó a Eva a causa de Adán.

       Así como Dios creó de una vez a los animales como machos y hembras, también podría haber creado a Adán y a Eva en un solo acto creativo, sacándolos a ambos del polvo de la tierra. Pero no actuó así, sino que primero hizo a Adán, luego declaró que no era bueno que el hombre estuviese solo (Gn. 2:18). Por esto le proveyó de una ayuda idónea a sus necesidades. Dios formó a Eva de una de las costillas de Adán, para que fuese su esposa. Dios se la presentó a Adán, el cual cantó su canción nupcial:

        «Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada» (Gn. 2:23)

       Mucha gente cree hoy día que la creación de Adán y Eva es una historia de los albores de la historia humana y que, por tanto, poco y nada tiene que decir para el día de hoy. Sin embargo, todavía es cierto que en la creación Adán fue creado primero y después Eva (1 Ti. 2:13). Dios hizo esta diferencia para siempre, y con ella reveló cuál era su designio y propósito para los sexos. Aunque el hombre y la mujer son iguales frente a Dios y en Cristo (Gá. 3:28), se les ha asignado papeles diferentes. La responsabilidad del esposo está principalmente en ser cabeza del hogar, y la esposa cumple el papel de colaboradora. Esta relación no debe alterarse, porque la historia de la creación enseña «que la mujer tiene una orientación no-reversible hacia el hombre como el punto de referencia de su vida». El hecho de que Eva haya sido creada para ayudar a Adán sugiere que está sujeta a él. Cuando Dios creó a Eva como ayuda de Adán, le asignó un papel de apoyo y sumisión (Gn. 2:18). Al apelar al relato de la creación, Pablo es capaz de decir que el hombre no fue creado para la mujer, sino la mujer para el hombre.

    Comentario de Génesis 2:21-22. Dios crea a la mujer, 2:18–23. La vida del hombre se desarrolla ahora en el jardín, pero en soledad, sin ayuda idónea. Al nombrar a la totalidad de los animales que viven en y sobre la tierra, el hombre los integra a su vida y ejerce su vocación y dominio sobre ellos. Ningún animal ni Dios pueden servir de ayuda idónea, es decir, de una relación social y emocional íntima e importante. Dios decide soberana y libremente proveer esa necesidad de compañerismo al hombre. Esto indica la naturaleza social del hombre. El hombre no vive sólo. Su vida encuentra significado completo en la comunidad con otros seres humanos. La vida en comunidad refleja también la imagen y semejanza a Dios quien se ha manifestado desde el principio no en soledad sino en trinidad.

       Para proteger su actividad creadora de Adán y porque Dios decide formar la mujer de una parte del hombre, lo hace dormir profundamente. Una de sus costillas (v. 21) significa una porción del medio y del frente del hombre, y no una costilla individual (v. 23). Dios presenta la nueva criatura al hombre quien expresa la naturaleza de la mujer en tres declaraciones: Primera, reconoce la igualdad del nuevo ser. Ella también es humana y de la misma materia del hombre (hueso de mis huesos y carne de mi carne, v. 23). Segunda, Adán le concede identidad propia (mujer, v. 23), aceptando la sexualidad diferente que completa y complementa la humanidad.

    Esta cualidad hace posible que la mujer sea compañera al hombre (3:12). Tercera, por ser formada del hombre, la mujer es lo más cercano posible al hombre y su más compatible. Con estas declaraciones el hombre expresa su aceptación y su satisfacción completa.

    Semillero homilético: Tres principios para un matrimonio feliz 2:24

    Introducción: Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne (2:24). Aquí están los tres principios mínimos para que un matrimonio sea feliz:

    » Dejará a su padre y a su madre. Hay una implicación de madurez física y emocional que permite al hombre y a la mujer tomar sus propias decisiones y asumir sus propias responsabilidades.

    » Se unirá a su mujer. Por medio de las leyes establecidas y aprobadas por la sociedad darán la formalidad y seriedad a su unión.

    ». Serán una sola carne. Se amarán mutuamente con tal entrega y dedicación hasta que llegue a confundir sus vidas e intereses en un solo propósito: glorificar a Dios. Tratar de cambiar, aún el orden de estos principios resulta en una ruptura del plan de Dios y por lo tanto un fracaso para la pareja y para la sociedad.

    Conclusión: El matrimonio es una relación íntima que excluye a todos los demás. Si no dejan a los padres, habrá problemas. Si no dejan a otras relaciones, traerá ruptura a la intimidad.

       Comentario de 1ª a Timoteo 2:13. (2:11-14) Mujeres ▬ Iglesia: En la iglesia, las mujeres deben aprender en silencio y sujeción. En estos versículos se mencionan dos puntos notables. Recuerde que este pasaje fue escrito para mujeres verdaderamente cristianas, mujeres que realmente aman y honran al Señor y dar un buen testimonio de Él. La verdadera mujer cristiana desea tener un buen comportamiento tanto en la iglesia como en público.

       La mujer cristiana es una seguidora de Cristo, una verdadera creyente, por lo tanto, debe aprender todo lo posible acerca de Cristo. Debe asistir a la iglesia y leer, escuchar y estudiar. Debe mostrar y demostrar su amor por el Señor aprendiendo todo lo que pueda sobre Él y fíjese en el espíritu en el que debe aprender. Debe aprender…

    • en un espíritu de “silencio” (hesuchiai) que quiere decir quietud.
    • en un espíritu de “sujeción” que quiere decir sumisión.

       Pensamiento 1. No hay diferencia entre hombres y mujeres con respecto a aprender acerca de Cristo. Por consiguiente, este versículo se aplica tanto a unos como a otros. Todo el mundo debe aprender de Cristo asi que todos debemos acercarnos al Señor y a la iglesia en un espíritu de quietud y sumisión. Esto se cumple para cualquier alumno, ya sea en una escuela pública, en una universidad o en una iglesia. Un alumno no puede aprender si siempre está cuestionando, contradiciendo, refutando, discutiendo y difiriendo del maestro. El alumno que se sienta frente al maestro con espíritu arrogante, con orgullo y rebelión, rara vez aprende algo. El alumno solo puede aprender si viene en un espíritu de quietud y sumisión, con disposición a escuchar, leer y estudiar bajo la guía de su maestro. De hecho, mientras más sumiso y tranquilo este frente la autoridad del maestro, más probabilidades tiene de aprender.

       Así que las mujeres cristianas tienen que aprender de Cristo, aprender en un espíritu de quietud y sumisión. No deben interrumpir, discutir, contradecir, murmurar ni quejarse en la iglesia. Deben aprender de Cristo en la iglesia y hacerlo en un espíritu de quietud y sumisión.

       “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Ti. 2:15).

       “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor” (1 P. 2:2-3).

    3er Titulo: Los ángeles observan y atestiguan el orden establecido por Dios. Versículo 10. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. (Léase 1ª a Timoteo 5:21. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad. ▬ Hebreos 1:14. ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?).

       Versículo 10. Por esta razón, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles.

    » a. «Por esta razón». Pablo continúa su discurso, vinculando estrechamente este versículo a los precedentes (vv. 7–9). La conjunción porque (v. 8) explica el versículo 7, y la frase por cierto (v. 9) muestra que el versículo 9 entrega apoyo adicional al versículo 8. La conjunción del versículo 10 tiene la función de conectar el versículo al argumento global.

    » b. «La mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles». No es fácil traducir esta porción del texto, como quedará claro por las siguientes versiones representativas:

    «señal de autoridad» (NVI, VP)

    «la potestad» (NTT)

    «un signo de autoridad» (CI)

    «señal de su autoridad» (REB)

    «señal de la sujeción» (NC, BJ, CB, NBE, cf. LT)

    «divisa de la autoridad del marido» (VM)

       Es obvio que los traductores se ven forzados a interpretar el texto griego. La construcción del original es concisa y obscura. Al principio de esta sección coloqué una traducción literal, que admito carece de elegancia y claridad. Mi traducción no suple la frase señal de y no indica si la expresión autoridad se refiere a la autoridad de la esposa o del esposo. Al tratar de clarificar el pasaje, debemos considerar el contexto precedente y subsiguiente. Hasta aquí, Pablo ha establecido el principio de que el hombre es la cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza del hombre y Dios es la cabeza de Cristo. Entregó indicaciones de cómo deben comportarse los hombres y mujeres mientras oran o profetizan. Pablo ha instruido a las mujeres que se cubran para que no traigan vergüenza sobre sus «cabezas», esto es, sus esposos. Pablo defendió su posición acudiendo al relato de la creación que se encuentra en los dos primeros capítulos de Génesis. Ahora Pablo concluye este segmento de su discusión, diciendo que «la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles».

      Son muchos los eruditos que han estudiado este versículo. Con todo, cada uno admite que su interpretación tiene debilidades. A pesar de todo lo que se ha sugerido, el texto se mantiene enigmático y no es capaz de comunicar su sentido. A continuación, presentamos las diferentes interpretaciones propuestas:

    ▬ 1. Cuando una mujer ora o profetiza en público, exhibe la nueva libertad que tiene en Cristo. La mujer deriva su autoridad de Dios, y es capaz de demostrar dicho poder cubriéndose la cabeza. La debilidad de esta propuesta es que una discusión sobre igualdad armonizaría bien con Gálatas 3:28, pero en el presente pasaje Pablo no dice nada sobre libertad.

    ▬ 2. «Una señal de autoridad». Muchas traducciones han puesto de relieve su lectura, añadiendo la frase señal de o velo. Muchos comentaristas afirman que la palabra autoridad no apunta a la autoridad de la mujer, sino a la del esposo. El contexto dice que el esposo es la cabeza de la esposa, lo que deja la impresión que el término autoridad equivale a sumisión. En griego, sin embargo, exousia nunca tiene un sentido pasivo u objetivo, es decir, no indica que alguien está bajo la autoridad de otra persona. Siempre tiene el sentido subjetivo o activo que tiene que ver con la propia autoridad que uno tiene. Finalmente, esta interpretación hace que la preposición griega epi (= sobre) adquiera el sentido de por sobre. El esposo tiene autoridad sobre su esposa. Por cierto, que Pablo ha dicho esto anteriormente (v. 3), pero no lo está diciendo en el versículo 10.

    ▬ 3. Se ha relacionado la palabra autoridad con el relato de la creación de Adán y Eva en Génesis 1:26–28. Este pasaje afirma que el hombre y la mujer recibieron el mandato de gobernar y tener autoridad sobre los peces, las aves y toda criatura viviente que está sobre la tierra. Esta ingeniosa explicación hace que la mujer participe con el hombre en forma activa en el ejercicio de la autoridad, pero el texto mismo no entrega el apoyo suficiente que la interpretación necesita.

    ▬ 4. Cuando una mujer ora o profetiza en un culto, recibe autoridad espiritual. No obstante, debe de aceptar la posición que se le asignó desde la creación del mundo, esto es, debe de reconocer que su esposo es su cabeza. No podrá orar en el Espíritu, si se rebela «en contra del orden de la creación que fue santificado por el Espíritu de Dios».38 Esta es una explicación plausible que hace justicia al concepto de autoridad. Con todo, dicho concepto debería estar ligado con lo que sigue: «por causa de los ángeles».

    ▬ 5. ¿Podría ser que, en virtud del entrenamiento rabínico que Pablo recibió, le esté pidiendo a la mujer que se cubra con un velo por causa de los ángeles? La literatura de Qumrán nos dice que en aquel tiempo si una mujer se presentaba en una reunión religiosa sin su velo «era como un defecto físico que debe ser excluido». La idea es que ella debe ser excluida del culto porque los ángeles, que están presentes, se ofenden por este tipo de defectos. Esta forma de abordar el texto ilumina un poco la referencia a los ángeles, pero no nos ayuda con el sentido de la palabra «autoridad».

       Todas estas sugerencias nos ayudan a entender los problemas que enfrentamos el abordar el versículo 10, pero todas tienen debilidades. Los estudiosos debemos reconocer que todavía no existe una explicación satisfactoria. Con humildad confieso que realmente no sé lo que Pablo quería decir en este versículo.

    » c. «A causa de los ángeles». Este breve versículo contiene dos conjunciones causales: la primera la traduje «por esta razón» y la segunda «a causa de». Algunos traductores combinan estas dos expresiones causales con la palabra y o también. Sea que suplamos un conectivo o que sigamos la sintaxis del griego, persiste el hecho de que los eruditos no saben qué se quiere decir con la referencia a los ángeles. 1 Corintios registra cuatro veces la palabra ángeles (4:9; 6:3; 11:10; 13:1). Pero, aunque se estudie la palabra en cada uno de sus contextos, no podremos obtener de lo que Pablo quiere decir aquí. Los intérpretes tendrán que admitir que, a pesar de toda la investigación que se ha hecho, no se ha llegado a una explicación aceptable de este pasaje.

      Aunque el versículo 10 se mantiene un misterio para los traductores, debemos considerarlo a la luz del contexto precedente y subsiguiente. Pablo afirmó que «el hombre no fue creado por causa de la mujer sino la mujer por causa del hombre» (v. 9) y «por esta razón la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles» (v. 10).

       El versículo 11 empieza con el adversativo, sin embargo, así Pablo cambia la discusión para subrayar un punto importante: «en el Señor la mujer no es [nada] aparte del hombre ni el hombre es [nada] aparte de la mujer». Este versículo continúa lo dicho en el versículo 9, donde Pablo habla del relato de la creación. En el versículo 11, Pablo da a entender que habla de la nueva creación espiritual y dice que el hombre y la mujer dependen uno del otro «en el Señor». Entre estos dos versículos, Pablo coloca las enigmáticas palabras del versículo 10, las que le atribuyen autoridad a la mujer. Ella puede orar o profetizar, siempre que cubra su cabeza (vv. 5, 13). De esta manera, la mujer posee autoridad cuando muestra respeto por la presencia de los ángeles.

    Nota: Los ángeles son seres celestiales que, según la tradición cristiana, contemplan continuamente la presencia de Dios y atestiguan Su orden divino. Su papel incluye observar el plan de salvación y el evangelio de Jesucristo con gran anhelo. Además, se organizan en nueve jerarquías o coros, reflejando el orden jerárquico establecido por Dios.

    En resumen, los ángeles no solo observan el orden de Dios, sino que son una parte fundamental de ese orden, actuando como mensajeros y servidores de Su voluntad.

    ¿Qué significa que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10)?

       En 1 Corintios 11, Pablo da importantes instrucciones a la iglesia de Corinto sobre el orden que Dios diseñó y la unidad práctica que debe resultar de poner en práctica ese orden. En este contexto, Pablo hace la curiosa afirmación que a menudo se entiende como que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10).

       Los creyentes de Corinto luchaban contra la división y la desunión (1 Corintios1:10), y Pablo atribuye esta lucha, en parte, al orgullo y a ir más allá de lo que Dios había dicho (1 Corintios 4:6). Muchos en la Iglesia ignoraban las normas de Dios, y algunos creaban sus propias normas arbitrarias. Como resultado, cada vez había más confusión respecto a lo que Dios pretendía.

       En 1 Corintios 11, Pablo explica el orden que Dios había establecido: Cristo es la cabeza de todo hombre, el hombre es la cabeza de la mujer y Dios es la cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3). A primera vista, esta afirmación puede parecer misógina, y algunos han supuesto que Pablo está argumentando que el hombre y la mujer no son iguales a los ojos de Dios. Sin embargo, eso no es en absoluto lo que dice Pablo. Pablo afirma en más de una ocasión que el hombre y la mujer son ontológicamente iguales, y en 1 Corintios 11:11 afirma que el hombre y la mujer son interdependientes. Si Pablo está afirmando que el varón es esencialmente superior a la mujer por su afirmación de que el varón es la cabeza de la mujer, entonces también debe estar afirmando que Cristo es esencialmente inferior a Dios, porque Pablo dice que Dios es la cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3). Sin embargo, en otros contextos, Pablo deja claro que Jesús es Dios y que, aunque el papel del Hijo es diferente al de Dios Padre, Jesús es igualmente Dios (por ejemplo, Tito 2:13 y Filipenses 2:6-7). Pablo no está afirmando la desigualdad entre varón y mujer, como tampoco está afirmando la desigualdad entre Padre e Hijo. Más bien, Pablo está explicando que cada persona tiene un papel y una función diferentes dentro del diseño de Dios. Por ejemplo, Jesús explicó anteriormente que el Espíritu Santo revela al Hijo (Juan 16:13-15), el Hijo glorifica al Padre (Juan 17:4) y el Padre glorifica al Hijo consigo mismo (Juan 17:5). Jesús reconoció someterse al Padre (Mateo 26:39), pero eso no le hizo menos que el Padre.

      Del mismo modo, Pablo afirma el orden de la creación (compara 1 Timoteo 2:13 con Génesis 1:26-28, que afirma que ambos están hechos a imagen de Dios). Y Pablo explica que tanto el hombre como la mujer desempeñan funciones diferentes, destinadas a ilustrar la relación de Dios con Su pueblo. El hombre es la cabeza de la mujer (ya que la mujer procede del hombre en el orden de la creación, 1 Corintios 11:8), y no debe ocultar esa autoridad (1 Corintios 11:4), sino representar la autoridad de Cristo sobre la Iglesia (Efesios 5:23). La mujer debe responder a esa autoridad como la Iglesia debe responder a Cristo (por ejemplo, Efesios 5:24). Tanto el hombre como la mujer deben tratarse mutuamente de forma que reflejen la imagen que Dios se propuso (Efesios 5:33). El hombre debe tomarse en serio su liderazgo, al igual que la mujer. Los ángeles, que también están bajo autoridad, están presentes en los servicios de adoración y observan el comportamiento de hombres y mujeres en la iglesia.

      Como testimonio ante los ángeles, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza (algunos traducen «señal de autoridad sobre su cabeza» en 1 Corintios 11:10). A menudo se entiende que Pablo sugiere que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles; sin embargo, Pablo dice en realidad que la mujer tiene «autoridad» o «poder» sobre su cabeza. Esta autoridad se refiere a la autoridad que Dios ha puesto sobre ella, basada en el orden de la creación y que ilustra la respuesta de la Iglesia a Cristo. Pablo explica que esa es la razón por la que la mujer tiene naturalmente el cabello largo: es una gloria para ella, y su cabello le es dado como cobertura (1 Corintios 11:15) y puede servir como ilustración de su papel en materia de autoridad.

      A lo largo de la historia de la Iglesia, algunos han llegado a la conclusión de que las mujeres deben cubrirse la cabeza con un velo externo. Pablo no está ordenando eso, aunque puede que estuviera afirmando lo correcto de seguir la norma cultural de Corinto, donde las mujeres normalmente llevaban la cabeza cubierta como símbolo de sumisión a sus maridos. En Corinto, prescindir del velo enviaría una señal totalmente equivocada a la cultura en general. Más básicamente, Pablo está explicando cómo el pelo de la mujer ayuda a ilustrar el principio de autoridad y es una gloria para la mujer.

       Ángeles

       Pablo también añade una referencia a los ángeles: «Por eso la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles» (CEB). ¿Qué significa esto?

       Aquí hay cuatro maneras de interpretar la referencia a los ángeles.

       Una alusión a los «hijos de Dios» que fueron tentados por las «hijas de los hombres» en Génesis 6. La idea es que los ángeles son espectadores que pueden ser tentados por la belleza femenina. Por consiguiente, las mujeres deben cubrirse la cabeza en el culto público.

    Los ángeles observan y se aseguran de que se respeten los canales adecuados de autoridad: Dios, Cristo, los hombres y las mujeres. A diferencia de la idea anterior, aquí el enfoque se centra en los ángeles buenos que cumplen su labor, no en los ángeles que son tentados. La afirmación de Pablo de que los ángeles son espectadores en 1 Corintios 4:9 concuerda con esta idea.

    Una alusión a la idea de que juzgaremos a los ángeles. En la misma carta, Pablo pregunta: «¿No saben que juzgaremos a los ángeles?» (6:3). Pablo hace esta pregunta para animar a los creyentes corintios a resolver sus propios conflictos en lugar de entablar litigios. Asimismo, después de «por causa de los ángeles», Pablo escribe: «Juzguen ustedes mismos: ¿es propio que una mujer ore a Dios con la cabeza descubierta?» (11:13). Así que ambos pasajes contienen referencias a ángeles y al juicio humano. Y he aquí una posible conexión: «Ya que juzgaremos a los ángeles, ustedes son competentes para juzgar este asunto de los velos por sí mismos». (Esta idea proviene de Cynthia Long Westfall, Pablo y el género, cap. 1).

    Dado que la palabra griega también puede traducirse como «mensajeros», algunos la interpretan como una referencia a mensajeros humanos. La ESV sugiere esta idea en una nota al pie:

    Por eso la esposa debe tener un símbolo de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. [a]

    Nota al pie:  O mensajeros, es decir, personas enviadas para observar e informar.

    Conclusión: Si bien no sabemos cómo traducir o interpretar 1 Corintios 11:10 con certeza, conocemos algunas de las opciones principales.

    ¿Que pienso?

       Creo que los traductores deberían traducir la palabra griega exousia como «autoridad» en lugar de usar la frase «símbolo de autoridad». Además, desde el contexto de 1 Corintios, es mejor interpretar la referencia a los ángeles como una alusión a la idea de que juzgaremos a los ángeles, como se afirma en 1 Corintios 6:3. Esta es mi interpretación provisional:

       Por eso la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles [a quienes juzgaremos].

       Pero no suena bien en inglés ni parece lógico usar «por esta razón» seguido de «a causa de los ángeles», lo cual no tiene nada que ver con las afirmaciones anteriores. «Por esta razón», ¿por qué razón? Si introduce una idea nueva con «a causa de los ángeles», ahora tenemos dos razones: el argumento anterior y los ángeles. En consecuencia, algunas traducciones distinguen claramente estos dos elementos como dos razones distintas:

       Por esta razón, y porque los ángeles están observando… (NTV)

    Y así, por esto, y también por causa de los ángeles… (CEV)

    Así que permítanme intentar nuevamente y ampliar un poco la idea del ángel mientras sigo la NLT:

    “Por esta razón, y por cuanto eres competente para juzgar a los ángeles, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza.”

    (1ª a Timoteo 5:21) Parcialidad – Favoritismo ▬ Prejuicio: El primer encargo es administrar sin prejuicios ni parcialidad. Timoteo enfrentaba la misma tentación que enfrenta todo ministro:

    => Estar prejuiciado contra algunas personas: juzgar a algunas personas porque tienen Lm color de piel o raza diferente, son pobres o viven en un área de la ciudad diferente.

    => Mostrar favoritismo o parcialidad con algunas personas: buscando, escuchando, reconociendo y pasando más tiempo con ciertas personas e ignorando a otras.

       Las Escrituras son claras al advertirnos con respecto a la parcialidad, sin embargo, seguimos teniendo prejuicios y parcializándonos. Como creyentes del Señor -siervos, maestros y ministros de Cristo- debemos prestar atención a las siguientes instrucciones de Dios.

    => No debemos tomar decisiones por temor a alguna persona, es decir, a su posición y poder.

       “No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré” (Dt. 1:17).

    => No debemos tomar decisiones porque algún líder o persona poderosa lo desee.

       “No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo” (Lv. 19:15).

    => No debemos predicar y ensenar la Palabra de Dios con parcialidad; no debemos retener algunas cosas por temor al hombre. Debemos predicar la verdad sin temor por amor a la salvación de las personas, de todas las personas. Los ricos y poderosos tienen que arrepentirse tanto como los pobres y desconocidos.

       “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad” (1 Ti. 5:21).

       “Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas” (Mal. 2:9).

    => No debemos aceptar ni favorecer a las personas debido a su posición social, riqueza y poder.

       “Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?” (Stg. 2:1-4).

    => No debemos admirar o prestar más atención a algunas personas porque tengan mayor Ventaja en apariencia, sociedad, posición o popularidad.

       “Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho” (Judas 16).

    => No debemos mostrar parcialidad en secreto.

       “Él os reprochará de seguro, Si solapadamente hacéis acepción de personas” (Job 13:10).

    => Dios lo dice claramente: No es bueno hacer acepción de personas.

       “También estos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno” (Pr. 24 23).

    Comentario de (Hebreos 11:10-14) Jesucristo, deidad ▬ Ángeles: Jesucristo es el Creador y Señor soberano; los ángeles son creados como súbditos y espíritus ministradores. Note tres aspectos significativos:

    ▬ 1. Jesucristo es el Creador del cielo y la tierra.

       “Y Tú, oh, Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, más tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán” (vv. 10-12. Cp. Sal. 102:25-27).

       Jesucristo creó el universo; los ángeles no. Como Creador, Jesucristo está por encima del mundo; Él es el Rey soberano del mundo. Es cierto que el mundo está cambiando y que atraviesa muchas etapas. Envejece, se deteriora y se disuelve, pero Cristo no. Él es invariable. La tierra perecerá, pero Jesucristo seguirá siendo eterno. Él es inaccesible al cambio. Por ende, Él gobierna el mundo. Él es soberano sobre su destino. Realmente el mundo se destruirá por un holocausto de fuego y se recreará como un cielo nuevo y una tierra nueva. Pero esto es tema de discusión para otros pasajes.

    (Vea los subíndices y las notas, 2 P. 3: 10-13; Ap. 21:2 para un análisis de lo que le sucederá a este mundo.) El objetivo del presente pasaje es demostrar que Jesucristo es superior a los ángeles porque Él es el Creador y Rey soberano que es invariable. Esto lo hace superior aún a los ángeles. En verdad ellos le deben a Él su existencia y lealtad al igual que su destino.

       “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3).

       “para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Co. 8:6).

       “y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Ef. 3:9).

       “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).

       “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (He. 1:1-2).

    ▬ 2. Jesucristo es el Señor soberano y exaltado; los ángeles no.

       “Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?” (v. 13. Cp. Sal. 110:1).

    Él fue exaltado a la diestra de Dios, una posición de.

    • amor y gozo • honra y dignidad • triunfo y victoria • dominio y autoridad • poder y soberanía • responsabilidad y deber • justicia y juicio

       Cristo ha terminado su labor en la tierra como el Hijo obediente y fiel de Dios, perfectamente fiel y obediente al morir por los pecados de los hombres. Él ha conquistado y triunfado por el hombre sobre las fuerzas del pecado y la muerte e hizo posible que fuera salvo y que viviera eternamente con Dios. Por eso, Dios ha exaltado grandemente a Cristo a su diestra. Y Cristo se sentará allí hasta que deba regresar a juzgar y someter a sus enemigos (ponerlos bajo sus pies).

       Pensamiento 1. Sucede lo siguiente: Nunca Dios le ha dicho a un ángel que se siente a su diestra ni que venza los enemigos de los hombres. Pero Él le ha dado este derecho y autoridad a Cristo. Por ende, Cristo es al único al que los hombres deben volver sus ojos. Cristo debe ser el centro de la atención y el pensamiento de los hombres, el único al que los hombres deben recurrir en busca de salvación y vida, no a los ángeles.

       “Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven” (Ro. 14:9).

       “Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios” (Jn. 1:36).

       “que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Ap. 5:12).

    ▬ 3. Los ángeles son los espíritus ministradores de Cristo enviados para ministrar a los creyentes. Los herederos de la salvación son aquellos que creen en Jesucristo. Note que los ángeles no son los señores, sino los siervos. Ellos son siervos de Cristo. Son espíritus, seres espirituales del mundo espiritual, y existen para llevar a cabo la voluntad de Cristo. La voluntad de Cristo para los ángeles es que ministren a los creyentes, que ministren a los hombres y mujeres para quienes Cristo ha hecho tanto: “Compró su salvación y les dio vida eterna”.

       Pensamiento 1. La idea central es que los ángeles son siervos, no señores. Cristo y solo Cristo es el Señor a quien los hombres deben buscar y a quien deben confiar su salvación.

       “Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos” (Hch. 12:7).

       “Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo” (Hch. 27:23).

       “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” (He. 1:14).

       “Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas” (Éx. 14:19).

       “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos” (Sal. 91:11).

       “Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante

    él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo” (Dn. 6:22).

    Semana del 16 al 22 de MARZO de 2026.

    AMÉN, PARA LA HONRA Y GLORIA DE DIOS.

     

  • DOMINGO 15 DE MARZO DE 2026. “PREOCUPACIÓN DE MOISÉS POR QUIEN HA DE GUIAR AL PUEBLO DE DIOS COMO BUEN PASTOR”.

    Lección: Números 27:15 al 19. 15. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: 16. Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, 17. que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos.

    Comentario del contexto bíblico: La necesidad de un líder, 27:15–17. Moisés pide que Dios señale un buen líder militar para el pueblo. Los términos “salir” y “entrar” se refieren a salir con el ejército a la guerra y volver con él después de la batalla (ver Jos. 14:11; 1 Sam. 18:12–16; 1 Rey. 3:7; 2 Rey. 11:9). Moisés se da cuenta de la necesidad de luchar para tomar la tierra prometida, y se da cuenta de que él ya no puede seguir como líder militar (ver Deut. 31:1, 2). El pueblo necesita imperiosamente un líder para que no sea esparcido y destruido como ovejas que no tienen pastor. Este es el primer uso de esta frase que se usa varias veces en la Biblia (1 Rey. 22:17; Mat. 6:34; 9:36).

       Nombramiento de Josué, 27:18–21. Josué ya ha servido como ayudante fiel de Moisés (Exo. 24:13; 32:17; 33:11; Núm. 11:28); un líder militar en la guerra contra Amalec (Exo. 17:8–23); y un ejemplo de coraje y fe (Núm. 14:6–9, 38; 26:65). Al nombrarlo sucesor de Moisés, Dios describe a Josué como un hombre en quien hay espíritu (v. 18). Esto puede significar que es un hombre de valor y capacidad. Pero como en el AT cada habilidad especial se considera evidencia de la presencia y la dotación del Espíritu de Dios, podemos considerar que Josué era un hombre en quien estaba (moraba) el Espíritu de Dios (ver Deut. 34:9; comp. Gén. 41:38; Exo. 31:1–7; 35:30–36:1). Es porque el Espíritu de Dios está con Josué que tiene la capacidad que ya ha demostrado como general y líder.

       Aun así, el liderazgo de Josué no es igual al de Moisés. Mientras que Moisés hablaba con Dios cara a cara (12:6–8), Josué debe consultar con el sumo sacerdote Eleazar para determinar la voluntad de Dios en cuanto a cuándo salir a la batalla y cuándo volver (v. 21). (Eleazar usa Urim, y Tumim, aparentemente piedras pequeñas usadas para determinar la voluntad de Dios.) Josué no desarrollará las funciones sacerdotales como Moisés a menudo hacía.

    NOTA: Al conocer su inminente muerte, Moisés mostró gran preocupación por el futuro del pueblo de Dios, rogando que no quedaran como «ovejas sin pastor». Dios respondió a su intercesión designando a Josué como su sucesor, un líder lleno del Espíritu, para asegurar la continuidad de la guía divina y la entrada a la tierra prometida.

    Aspectos clave de la preocupación de Moisés:

    La necesidad de un pastor: Moisés entendía que el pueblo necesitaba un líder que saliera y entrara delante de ellos, alguien que los guiara y protegiera (Números 27:12-23).

    Intercesión ante Dios: Moisés no buscó a cualquiera, sino que suplicó al «Señor, Dios de los espíritus de toda carne» que nombrara a la persona adecuada.

    El sucesor ideal: Dios eligió a Josué, descrito como un hombre en quien está el Espíritu.

    Transferencia de autoridad: Moisés, siguiendo las instrucciones de Dios, impuso sus manos sobre Josué, transfiriéndole parte de su autoridad para que el pueblo le obedeciera.

    Conclusión: Este suceso subraya la importancia de un liderazgo piadoso y la provisión divina de pastores para guiar a la congregación.

    Referencias Bíblicas: (la palabra de Moises por intersección) «Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.» (Éxodo 32: 7 al 14).

    Nota: El «Buen Pastor» es una figura bíblica central, aplicada a Jesucristo en el Nuevo Testamento, quien se describe como el guía que da su vida por las ovejas, protegiéndolas y conociéndolas por su nombre. Un buen pastor se caracteriza por cuidar, guiar, alimentar, proteger y restaurar al rebaño, actuando con amor y responsabilidad, no por interés propio.

       En el contexto cristiano, Jesús es el único «Buen Pastor» por excelencia, representando el modelo de liderazgo espiritual, servicio desinteresado y amor incondicional.

       «Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.» (S. Juan 10:11 al 18).

    (un reclamo para los pastores de hoy). «Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.» (Ezequiel 34: 7 al 10).

    TEXTO: «“Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero»». (Los Hechos 13:22)

    Comentario del texto: (13: 17-22) Israel, historia de ▬ Dios, plan ▬ Historia, panorama general: Dios ha estado obrando a lo largo de la historia: El sufrió y soportó las andanzas de Israel y del mundo (cp. v. 18). El mensaje predicado por Esteban abarca prácticamente los mismos aspectos que Pablo proclamó. Es útil analizar el mensaje de Esteban para desarrollar los puntos que Pablo señala (véase bosquejo y notas, Hch. 7:1-53).

    Fíjese que el énfasis de Pablo estaba en Dios mismo…

    • Dios obrando en el hombre a lo largo de la historia.
    • Dios obrando en el hombre mediante la nación de Israel.

       El empuje del mensaje de Pablo estaba en que (v. l8) Dios había sufrido y soportado la conducta del hombre desde el mismo principio. La frase “los soportó” (etropophoresen) significa que…

    • Dios ha soportado y sufrido la conducta del hombre.
    • que Dios ha cuidado y sustentado al hombre al igual que un padre amante y cuidadoso (cp. Dt. 1:31).

       Fíjese en el énfasis: está en Dios mismo y en cómo él ha soportado y sufrido con el hombre durante todo el curso de la historia.

    ▬ 1. Dios escogió a Israel (véase bosquejo y nota, Hch. 7:2-8 para mayor discusión).

    ▬ 2. Dios liberó a Israel. Habían estado en Egipto durante mucho tiempo, se habían vuelto satisfechos de sí mismos y profanos, perfectamente satisfechos con los placeres de Egipto. De hecho, se quedaron allí durante tanto tiempo que un faraón malvado subió al trono y los esclavizó, pero Dios ― que los amaba y se preocupaba por ellos ― los liberó (Éx.6:1, 6. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:17-29).

    ▬ 3. Dios soportó y sufrió a Israel a través del desierto. Dios le dio a Israel una gloriosa provisión, la columna de nube durante el día y la de fuego durante la noche (ÉX. 13:21-22), y maná para comer (Éx. 16: 15, 33-35). No obstante, ellos se quejaron, murmuraron, y se rebelaron contra Dios, pero él los “soportó” y sufrió, sustentándoles (Dt.1:31. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:30-41).

    ▬ 4. Dios guio a Israel a la conquista de Canaán. Él constantemente los protegió, dirigiéndolos y guiándolos de victoria en victoria a pesar de su falta de confianza y desobediencia constante (Dt. 17:1; 20:17. Cp. Nm. 13:26-33 para ver un ejemplo de la desconfianza de Israel en el momento de ocupar la tierra. Cp. Hch. 7:5-6 para ver la promesa de Dios de que daría la tierra a Israel).

    ▬ 5. Dios le dio jueces a Israel. Una vez conquistada la tierra, Israel fue cayendo en la complacencia, el egoísmo, y el pecado, olvidándose de Dios y su llamamiento. Las naciones marcharon contra Israel, pero a pesar del pecado de Israel, Dios escuchó el clamor de los pocos justos y levantó libertadores conocidos como jueces (véase Jueces).

    ▬ 6. Dios le dio a Israel un hombre que no solo era juez, sino el primero de los grandes profetas, Samuel (cp. 1ª S. 7:6, 15-17; 1 S. 3:20; Hch. 3:24; 13:20). Aun así, Israel estaba insatisfecho con la elección y liderazgo de Dios. Miraron al mundo y desearon lo que el mundo tenía: un rey.

    ▬ 7. Dios le dio a Israel un rey de su propia elección, un hombre llamado Saúl. Saúl era todo lo que los hombres podían elegir, un hombre de gran físico que sobresalía de los hombros hacia arriba por encima de todos los demás (l1a S. 9:1-2, 16; 10:17-25).

    ▬ 8. Dios levantó a un rey muy especial escogido por él mismo. La opción del hombre (de Israel) fracasó: Saúl administró mal la voluntad de Dios y el gobierno que Dios quería que se estableciera. Dios le desechó y puso en el trono a quien él había elegido, un hombre llamado David. (Véase Estudio a fondo 2, Hch. 13:22-23 para mayor discusión.)

       ESTUDIO A FONDO 2

       (13:22-23) David – Jesucristo, sucesor davídico: Dios fue quien “levantó” a David como rey de Israel (1 S. 16: 12-13). Nótense varios puntos:

    ▬ 1. Dios había “hallado a David”. La imagen que se nos da es de Dios buscando a un hombre para cubrir la brecha. Dios buscó por todo Israel a un hombre que le obedeciera y cumpliera su voluntad (Sal. 89:20).

    ▬ 2. Hacía falta un hombre que pusiera su corazón puesto en Dios y en su voluntad: un hombre conforme al corazón de Dios, un hombre que buscara cumplir completamente la voluntad de Dios (l S. 13:14; Sal. 40:8; Is. 44:28).

    ▬ 3. La elección de Dios fue una elección divina. Observe:

    => La elección divina: Dios provee al hombre

    => El corazón divino: un hombre conforme al corazón de Dios.

    => El comportamiento u obediencia divina: un hombre que haría todo lo que Dios quisiera.

       Todo esto, por supuesto, apuntaba hacia Cristo. David era un prototipo de Cristo. Dios “dio también testimonio”, es decir, Dios hizo un pacto (v. 22) y le prometió a David que enviaría un salvador para Israel y el mundo, un salvador que vendría de su descendencia (v. 23. Ver notas, Lc. 3:24-31; nota y Estudio a fondo 3, Jn. 1:45; Estudio a fondo 4, 1:49. Cp. Ro. 1:3). Era a este descendiente del rey escogido por Dios, al salvador prometido, a quien Pablo comenzó a proclamar.

       Pensamiento 1. Observe cómo Dios todavía es quien trabaja, sufre y soporta al hombre, extendiéndose para salvar y liberar a todos los que serán salvos.

    1er Titulo: Petición de su siervo: un varón de valor para dirigir a su pueblo. Versículos 15 al 17. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.  (Léase: Los Hechos 1:24 al 26. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles ▬ Los Hechos 6:3. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.).

       Comentario de Números 27 Versículos 15-17

       Consagración de Josué como Sucesor de Moisés. – Números 27:15-17. El anuncio así hecho a Moisés lo llevó a suplicar al Señor que nombrara un líder para su pueblo, para que la congregación no fuera como un rebaño sin pastor. Como “Dios de los espíritus de toda carne”, es decir, como dador de vida y aliento a todas las criaturas (ver Números 16:22), le pide a Jehová que nombre a un hombre sobre la congregación, que debe salir y entrar antes ellos, y debe guiarlos afuera y adentro, es decir, presidirlos y dirigirlos en todos sus asuntos. ובוא צאת (“salir” y “entrar”) es una descripción de la conducta de los hombres en la vida diaria (Deuteronomio 28:6; Deuteronomio 31:2; Josué 14:11). והביא הוציא (“sacar” y “traer”) significa la superintendencia de los asuntos de la nación, y se basa en la figura de un pastor.

       Comentarios de (Hechos 1:26) Líderes: escoger líderes para la iglesia, el sucesor de Judas.

    ▬ 1. Los líderes deben ser compañeros; deben tener comunión con otros creyentes durante un largo período de tiempo. Pedro dijo sin duda alguna que no deben ser novatos, no deben ser nuevos creyentes sin instrucción en la fe. No debe escogerse personas para ser líderes hasta que alcancen madurez en la fe y se haya comprobado que son genuinos.

       “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo” (1 Ti.3:6).

    ▬ 2. Los líderes deben conocer al Señor Jesús personalmente. Deben tener un conocimiento personal de Jesucristo: ser testimonios de su resurrección y poder. Un líder.  …

    • no solo debe conocer sobre Jesús, sino conocer a Jesús.
    • no solo debe profesar a Jesús, sino tener a Jesús.
    • no solo creer que Jesús vivió, sino debe saber que Jesús vive.
    • no solo debe leer la historia de Jesús, sino vivir la vida de Jesús.
    • no solo debe practicar la religión de Jesús, sino seguir a Jesús, el mismo Señor resucitado.
    • no solo debe estar dispuesto a guiar a otros, sino ya estar guiando a otros (no importa cuán pocos).
    • no solo debe hablar de testificar, sino hacerlo.
    • no solo debe anhelar el poder resucitado de Dios, sino que ya debe conocer el poder de Dios.

       Fíjese en los dos nombres que se nominaron_ Eran hombre altamente estimados por los primeros creyentes. No se sabe nada más de ellos.

       “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí” (Is.43:10).

       “Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar” (Mr.3:14).

    ▬ 3. Los líderes deben ser nombrados mediante la oración. Debe buscarse a Dios por dos razones muy claras, pero generalmente olvidadas.

    » a. Solo Dios conoce le corazón humano. El corazón de una persona no puede ser conocido realmente por otros. Solo Dios puede mirar dentro. Los hombres pueden ser engañados y el hecho estaba claro ya que Judas había engañado contundentemente a los primeros creyentes. Estaba perfectamente claro que ellos podían escoger a alguien falso, a un creyente carnal. Tenían que buscar a Dios porque solo él sabe lo que hay en el corazón del hombre (Jn.2:24-25).

    » b. Solo Dios tenía el derecho de escoger. La iglesia, el cargo, la misión, era de él. Solo Dios sabía a quién quería para ocupar el cargo. Tenían que pedir para saber cuál era la voluntad de Dios.

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé (Jn.15:16).

       “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hch. 9:15).

       “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hch. 13:2-3).

       Pensamiento 1: Advierta la gran lección acerca de la oración que este hecho nos brinda. La voluntad de Dios no puede conocerse si primero no se busca.

       “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Mr. 11:24).

       “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” (1 Jn.3:22).

        “me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer.29:13).

    ▬ 4. Los lideres son designados por la congregación no por ellos mismos. No fueron solo los doce apóstoles quienes escogieron al apóstol número doce. Está claro lo que hicieron Pedro y los 120 discípulos. Pedro pidió nominaciones (V. 21),

    el grupo entero echó suertes y votaron por quién ellos pensaban que Dios quería Dios. Fue un proceso congregacional o democrático.

       ESTUDIO A FONDO 3

       (Hechos 1:26) Suertes: realmente no se conoce qué implicaba exactamente el “echar suertes”. Era un método permitido en el Antiguo Testamento para tomas decisiones bajo la dirección de Dios (Lv. 16:8; Nm. 26:55; Pr. 16:33). Parece ser que cada cual escribía su elección o que las opciones simplemente se escribían y se echaban en un recipiente que se agitaba (al igual que se hace con los dados) y luego se escogía una. A pesar del factor azar, debe recordarse que cada nombre que se echaba en el recipiente calificaba en los ojos de la iglesia y por tanto cualquiera de los nominados podía servir como líder. Sin embargo, al echar suertes, se confiaba grandemente en que Dios se impondría a las suertes encargándose de que se escogiera su voluntad.

    (Los Hechos 6:3) Diáconos, requisitos: los requisitos necesarios. Advierta que los apóstoles traían una recomendación. Con mucha sabiduría, ellos se habían reunido y discutido el asunto de la división y las quejas. Se estaba haciendo un trabajo de comité entre los líderes de la iglesia. Ahora estaba lista la recomendación para ser presentada a toda la congregación. Se necesitaban siete hombres para este ministerio. (Como ya se ha dicho, estaba surgiendo un nuevo nivel en el ministerio de la iglesia).

       Los requisitos están enumerados. Fíjese que todos giran alrededor de las cualidades espirituales, alrededor de la madurez espiritual de los hombres.

    ▬ 1. De buen testimonio (marturoumenous): bien recomendados; que tuvieran un buen testimonio; de buena reputación. el carácter del diácono tenía que ser probado y sin ningún reproche. Tenían que ser hombres íntegros, fieles y dignos de confianza; honorables y honestos, hombres en quienes todos confiaran.

       “Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias” (2Co. 8:18).

       “Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia” (1 Ti. 3:8-9).

       “Mejor es la buena fama que el buen ungüento” (Ec. 7:1).

    ▬ 2. Llenos del Espíritu Santo. El diácono tenía que estar consciente de que Cristo mora en él, consciente de la llenura del fruto del Espíritu.

       “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gá. 5:22-23).

       “para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Ef. 3:19).

       “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Ef. 5:18-19).

    ▬ 3. Llenos de sabiduría: capaces de discernir, de conocer las intenciones, de hacer juicios. Esto se requería ahora especialmente para manejar la división que había surgido en la iglesia. Si se manejaba de manera inadecuada por hombres carentes de juicio, pues solo se le añadiría lena al fuego, causando más tensiones y fricciones.

       “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 1310 cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Co. 2:12-13).

       “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Col. 1:9).

       “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” (Stg. 3:17).

       “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas” (1 Jn. 2:20).

    2° Titulo: El Espíritu Santo que mora en el creyente lo capacita para toda buena obra. Versículo 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; (Léase: Deuteronomio 34: 9 y 10. Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés. Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara ▬ 2ª a Timoteo 3:17. a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.).

       Números 27 Versículos 18-19: Luego, el Señor nombró a Josué para este cargo como un hombre “que tenía espíritu”. רוּם (espíritu) no significa “perspicacia y sabiduría” (Knobel), sino el poder superior inspirado por Dios en el alma, que aviva la vida moral y religiosa, y determina su desarrollo; en este caso, por tanto, era la dotación espiritual necesaria para el oficio al que estaba llamado a desempeñar. Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

    Deuteronomio 34: 9-10: El epitafio de Moisés, 34:9-10. El pueblo de Israel hizo duelo por Moisés por 30 días (v. 8). El duelo era una manera de celebrar la memoria de un individuo que estaba muerto y de expresar públicamente el dolor por la muerte de una persona notable en la comunidad. Josué, quien había servido como un ayudante de Moisés (Jos. 1:1), fue nombrado sucesor del caudillo de Israel. Josué era un hombre lleno del espíritu de sabiduría (Exo. 28:3), el don divino (Isa. 11:2) que era requerido de los líderes de Israel para gobernar y guiar al pueblo (vea 1 Rey. 3:1–14). Moisés invistió a Josué para ser el nuevo líder de Israel por la imposición de las manos, un ritual simbolizando la transferencia de poder y autoridad (Núm. 27:18–23).

       Los últimos tres versículos del libro de Deuteronomio son un panegírico para Moisés. En su encomio, el deuteronomista presenta a Moisés como el mayor profeta de Israel: Nunca en Israel se levantó otro profeta como Moisés. Jehovah tenía una relación íntima con Moisés. Él había hablado cara a cara con Moisés durante sus encuentros. Moisés fue usado poderosamente por Dios durante su ministerio como líder de Israel. Dios había usado a Moisés para hacer señales y prodigios, tanto en la tierra de Egipto, así como durante los años de peregrinación en el desierto (vv. 11, 12). Durante su vida Moisés, el siervo fiel de Jehovah, sirvió como líder, profeta y juez. Por medio de Moisés Israel recibió la ley y descubrió la voluntad de Dios para la vida de la nación. En su larga y gloriosa historia Israel conoció muchos líderes de renombre, pero Moisés fue el mayor de todos ellos.

    COMENTARIO 2ª a Timoteo 3:17. (3:17) Las Escrituras: Las Escrituras perfeccionan al hombre y lo preparan para toda buena obra. La palabra “perfecto” (artios) implica completo, maduro, lleno. Ninguna persona puede estar completa o ser madura lejos de las Escrituras. El hombre fue hecho por Dios y debe vivir acorde a la Palabra de Dios. Si trata de vivir sin Dios y su palabra fracasa en la vida. Vive una vida incompleta, inmadura y desajustada. Esto se cumple especialmente en el hombre de Dios, aquella persona que dice ser un ministro o maestro de la Palabra de Dios.

       Pensamiento 1. Solo las Escrituras, la Palabra de Dios, pueden hacer a una persona completa y equiparla para toda buena obra. El comentario que William Barclay hace acerca de este punto penetra el corazón y necesita ser escuchado por cada uno de nosotros:

       “El estudio de las Escrituras instruye al hombre en justicia hasta que este equipado para toda buena obra. Esta es la conclusión fundamental. El estudio de las Escrituras nunca debe ser egoísta, no debe ser nunca por el solo bien del alma del hombre. Cualquier cambio, cualquier conversión que haga que el hombre no piense en nada más que en el hecho de que ha sido salvado no es verdadero. Tiene que estudiar las Escrituras para hacer útil para Dios y los que le rodean. Debe estudiar no solamente para salvar su alma sino para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”.

       Qué planteamiento tan condenador: “Debe estudiar… para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”. Es una sentencia a la que todo hombre de Dios debe prestar atención. Debemos estudiar más y más, debemos permitir que las Escrituras nos toquen cada vez más para poder alcanzar las almas y ministrar más y más.

       “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt. 28:19-20).

       “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Jn. 5:39).

       “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres” (Hch. 17:11-12).

    3er Titulo: Dios ordeno presentar a Josué ante el sumo sacerdote y el pueblo para recibir el cargo. Versículo 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. (Léase: Deuteronomio 31:14. Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión. ▬ Los Hechos 9:15. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel).

    Números 27:19: Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

        Deuteronomio 31:14: El encargo divino a Moisés y a Josué, 31:14.

       En preparación para la muerte de Moisés, Jehovah da dos encargos a su siervo. Primero Moisés tenía que llevar a Josué al tabernáculo de reunión y allí presentarlo a Jehovah. Josué sería ordenado por Jehovah como el nuevo líder de Israel. Segundo, Dios comisiona a Moisés para escribir un cántico memorial para ser enseñado a Israel. En obediencia a la palabra de Jehovah, Moisés tomó a Josué y los dos fueron hacia el tabernáculo de reunión para esperar la manifestación teofánica de Jehovah. El tabernáculo era un santuario portátil que simbolizaba la presencia de Jehovah con su pueblo. Algunos escritores hacen una distinción entre el tabernáculo de reunión que estaba afuera del campamento (Éxo. 33:7–11; 40:34, 35) y el tabernáculo del testimonio, donde estaban el arca y las tablas de la ley. Este tabernáculo estaba en medio del campo. La declaración de que Moisés y Josué fueron y esperaron la manifestación de Jehovah, parece indicar que el tabernáculo estaba fuera del campamento.

       La aparición de Jehovah en una columna de nube es la teofanía. La teofanía es una manifestación de Dios en forma visible. En el AT las nubes forman parte de la teofanía y es un símbolo de la gloria y majestad de Dios. La nube aparece en la teofanía del monte Sinaí (Exo. 19:16; 24:15), durante la peregrinación de Israel en el desierto (Exo. 13:21, 22), y cuando Dios entraba en el tabernáculo (Exo. 40:34, 35).

        Los Hechos 9:15: (9:15-16) Ministro, llamamiento: el nuevo convertido necesitaba saber que él era un vaso escogido, un instrumento escogido por Dios. Saulo necesitaba saber esta gloriosa verdad; y así también cada nuevo convertido. El Señor lo dice claramente:

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn. 15:16).

       El nuevo convertido es una vasija de gran valor, una vasija que no debe derribarse o romperse, dejarse a un lado o rechazar e ignorar. El nuevo convertido necesita saber que Dios lo ha escogido para usarlo en su obra y servicio, dándole así el mejor posible propósito en la tierra. Hay dos cosas en particular que el necesita saber.

    ▬ 1. Dios ha escogido al creyente para que lleve el nombre del Señor.

    » a. Necesita saber que debe llevar el nombre del Señor en su corazón, en su conducta, en sus acciones. Cristo está en su corazón y el propio Espíritu de Dios mora en su vida. Su cuerpo se ha convertido en templo del Espíritu Santo (1 Co. 6: 19-20). Ahora es precioso para el Señor y contado como un amado hijo de Dios. Es un miembro de la familia de Dios y un heredero del cielo y de la eternidad. Hay que enseñar al nuevo convertido; él debe aprender que…

    • debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día.

       “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc. 9:23).

    • debe negarse a los deseos mundanos; vivir sobriamente, honrada y piadosamente en el mundo presente.

       “enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tit. 2:12).

    • debe presentar su cuerpo como un sacrificio vivo, santo y aceptable a Dios.

       “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Ro. 12:1).

    • que no debe abandonar la comunión con otros creyentes, sino buscarla.

       “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (He. 10:25).

       Se dice que la presencia de Cristo dentro del corazón del creyente es “tesoro en vasos de barro” (2 Co. 4:7). Es un tesoro que trae camaradería y comunión con el mismo Señor, la seguridad perfecta y la confianza en que todas las cosas están como deben ser, ahora y para la eternidad. La presencia del Señor le asegura al creyente su cuidado, su protección, garantizándole que le llevará victorioso en medio de las pruebas de la vida, incluso a través de la muerte. Por lo tanto, hay que ayudar al creyente para que busque a Dios diligentemente, para que conforme su vida a Cristo, y para que tenga cuidado de lo que dice, hace y a dónde va.

    » b. Necesita saber que ha de llevar el nombre del Señor mediante el testimonio verbal. Debe testificarles a todos los hombres, según venga la oportunidad. El nuevo convertido necesita saber que su objetivo principal en la tierra es compartir las noticias de la salvación que hay en Cristo Jesús. Él debe alcanzar y ayudar a todos los que pueda, ministrando y satisfaciendo sus necesidades en el amor de Cristo. Donde quiera que se encuentre, debe testificar y ayudar a otros: en el trabajo, el hogar, en un juego, en la escuela. El mundo necesita de Cristo al igual que él lo necesita.

       “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mt. 20:28).

       “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10).

       “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

       “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hch. 4:20).

       “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Jn. 20:21).

       “pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2 Co. 4:13).

       “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie” (Tit. 2:15).

       “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 P. 3:15).

    ▬ 2. Dios ha escogido al creyente para que sufra por amor al nombre del Señor. Cada verdadero creyente sufre en manos del mundo. Cristo advirtió a los creyentes: sufrirían persecución. Es necesario que el nuevo convertido conozca esto. (Véase nota, Mt. 5: 10-12 para mayor discusión.)

       “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” (Fil. 1:29).

       “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12).

       “Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece” (1 Jn. 3:13).

       “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 P. 4:12).

    Domingo 15 marzo de 2026.

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • DOMINGO 15 DE MARZO DE 2026. “PREOCUPACIÓN DE MOISÉS POR QUIEN HA DE GUIAR AL PUEBLO DE DIOS COMO BUEN PASTOR”.

       Lección: Números 27:15 al 19. 15. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: 16. Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, 17. que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos.

    Comentario del contexto bíblico: La necesidad de un líder, 27:15–17. Moisés pide que Dios señale un buen líder militar para el pueblo. Los términos “salir” y “entrar” se refieren a salir con el ejército a la guerra y volver con él después de la batalla (ver Jos. 14:11; 1 Sam. 18:12–16; 1 Rey. 3:7; 2 Rey. 11:9). Moisés se da cuenta de la necesidad de luchar para tomar la tierra prometida, y se da cuenta de que él ya no puede seguir como líder militar (ver Deut. 31:1, 2). El pueblo necesita imperiosamente un líder para que no sea esparcido y destruido como ovejas que no tienen pastor. Este es el primer uso de esta frase que se usa varias veces en la Biblia (1 Rey. 22:17; Mat. 6:34; 9:36).

       Nombramiento de Josué, 27:18–21. Josué ya ha servido como ayudante fiel de Moisés (Exo. 24:13; 32:17; 33:11; Núm. 11:28); un líder militar en la guerra contra Amalec (Exo. 17:8–23); y un ejemplo de coraje y fe (Núm. 14:6–9, 38; 26:65). Al nombrarlo sucesor de Moisés, Dios describe a Josué como un hombre en quien hay espíritu (v. 18). Esto puede significar que es un hombre de valor y capacidad. Pero como en el AT cada habilidad especial se considera evidencia de la presencia y la dotación del Espíritu de Dios, podemos considerar que Josué era un hombre en quien estaba (moraba) el Espíritu de Dios (ver Deut. 34:9; comp. Gén. 41:38; Exo. 31:1–7; 35:30–36:1). Es porque el Espíritu de Dios está con Josué que tiene la capacidad que ya ha demostrado como general y líder.

       Aun así, el liderazgo de Josué no es igual al de Moisés. Mientras que Moisés hablaba con Dios cara a cara (12:6–8), Josué debe consultar con el sumo sacerdote Eleazar para determinar la voluntad de Dios en cuanto a cuándo salir a la batalla y cuándo volver (v. 21). (Eleazar usa Urim, y Tumim, aparentemente piedras pequeñas usadas para determinar la voluntad de Dios.) Josué no desarrollará las funciones sacerdotales como Moisés a menudo hacía.

    NOTA: Al conocer su inminente muerte, Moisés mostró gran preocupación por el futuro del pueblo de Dios, rogando que no quedaran como «ovejas sin pastor». Dios respondió a su intercesión designando a Josué como su sucesor, un líder lleno del Espíritu, para asegurar la continuidad de la guía divina y la entrada a la tierra prometida.

    Aspectos clave de la preocupación de Moisés:

    La necesidad de un pastor: Moisés entendía que el pueblo necesitaba un líder que saliera y entrara delante de ellos, alguien que los guiara y protegiera (Números 27:12-23).

    Intercesión ante Dios: Moisés no buscó a cualquiera, sino que suplicó al «Señor, Dios de los espíritus de toda carne» que nombrara a la persona adecuada.

    El sucesor ideal: Dios eligió a Josué, descrito como un hombre en quien está el Espíritu.

    Transferencia de autoridad: Moisés, siguiendo las instrucciones de Dios, impuso sus manos sobre Josué, transfiriéndole parte de su autoridad para que el pueblo le obedeciera.

    Conclusión: Este suceso subraya la importancia de un liderazgo piadoso y la provisión divina de pastores para guiar a la congregación.

    Referencias Bíblicas: (la palabra de Moises por intersección) «Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.» (Éxodo 32: 7 al 14).

    Nota: El «Buen Pastor» es una figura bíblica central, aplicada a Jesucristo en el Nuevo Testamento, quien se describe como el guía que da su vida por las ovejas, protegiéndolas y conociéndolas por su nombre. Un buen pastor se caracteriza por cuidar, guiar, alimentar, proteger y restaurar al rebaño, actuando con amor y responsabilidad, no por interés propio.

       En el contexto cristiano, Jesús es el único «Buen Pastor» por excelencia, representando el modelo de liderazgo espiritual, servicio desinteresado y amor incondicional.

       «Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.» (S. Juan 10:11 al 18).

    (un reclamo para los pastores de hoy). «Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.» (Ezequiel 34: 7 al 10).

    TEXTO: «“Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero»». (Los Hechos 13:22)

    Comentario del texto: (13: 17-22) Israel, historia de ▬ Dios, plan ▬ Historia, panorama general: Dios ha estado obrando a lo largo de la historia: El sufrió y soportó las andanzas de Israel y del mundo (cp. v. 18). El mensaje predicado por Esteban abarca prácticamente los mismos aspectos que Pablo proclamó. Es útil analizar el mensaje de Esteban para desarrollar los puntos que Pablo señala (véase bosquejo y notas, Hch. 7:1-53).

    Fíjese que el énfasis de Pablo estaba en Dios mismo…

    • Dios obrando en el hombre a lo largo de la historia.
    • Dios obrando en el hombre mediante la nación de Israel.

       El empuje del mensaje de Pablo estaba en que (v. l8) Dios había sufrido y soportado la conducta del hombre desde el mismo principio. La frase “los soportó” (etropophoresen) significa que…

    • Dios ha soportado y sufrido la conducta del hombre.
    • que Dios ha cuidado y sustentado al hombre al igual que un padre amante y cuidadoso (cp. Dt. 1:31).

       Fíjese en el énfasis: está en Dios mismo y en cómo él ha soportado y sufrido con el hombre durante todo el curso de la historia.

    ▬ 1. Dios escogió a Israel (véase bosquejo y nota, Hch. 7:2-8 para mayor discusión).

    ▬ 2. Dios liberó a Israel. Habían estado en Egipto durante mucho tiempo, se habían vuelto satisfechos de sí mismos y profanos, perfectamente satisfechos con los placeres de Egipto. De hecho, se quedaron allí durante tanto tiempo que un faraón malvado subió al trono y los esclavizó, pero Dios ― que los amaba y se preocupaba por ellos ― los liberó (Éx.6:1, 6. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:17-29).

    ▬ 3. Dios soportó y sufrió a Israel a través del desierto. Dios le dio a Israel una gloriosa provisión, la columna de nube durante el día y la de fuego durante la noche (ÉX. 13:21-22), y maná para comer (Éx. 16: 15, 33-35). No obstante, ellos se quejaron, murmuraron, y se rebelaron contra Dios, pero él los “soportó” y sufrió, sustentándoles (Dt.1:31. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:30-41).

    ▬ 4. Dios guio a Israel a la conquista de Canaán. Él constantemente los protegió, dirigiéndolos y guiándolos de victoria en victoria a pesar de su falta de confianza y desobediencia constante (Dt. 17:1; 20:17. Cp. Nm. 13:26-33 para ver un ejemplo de la desconfianza de Israel en el momento de ocupar la tierra. Cp. Hch. 7:5-6 para ver la promesa de Dios de que daría la tierra a Israel).

    ▬ 5. Dios le dio jueces a Israel. Una vez conquistada la tierra, Israel fue cayendo en la complacencia, el egoísmo, y el pecado, olvidándose de Dios y su llamamiento. Las naciones marcharon contra Israel, pero a pesar del pecado de Israel, Dios escuchó el clamor de los pocos justos y levantó libertadores conocidos como jueces (véase Jueces).

    ▬ 6. Dios le dio a Israel un hombre que no solo era juez, sino el primero de los grandes profetas, Samuel (cp. 1ª S. 7:6, 15-17; 1 S. 3:20; Hch. 3:24; 13:20). Aun así, Israel estaba insatisfecho con la elección y liderazgo de Dios. Miraron al mundo y desearon lo que el mundo tenía: un rey.

    ▬ 7. Dios le dio a Israel un rey de su propia elección, un hombre llamado Saúl. Saúl era todo lo que los hombres podían elegir, un hombre de gran físico que sobresalía de los hombros hacia arriba por encima de todos los demás (l1a S. 9:1-2, 16; 10:17-25).

    ▬ 8. Dios levantó a un rey muy especial escogido por él mismo. La opción del hombre (de Israel) fracasó: Saúl administró mal la voluntad de Dios y el gobierno que Dios quería que se estableciera. Dios le desechó y puso en el trono a quien él había elegido, un hombre llamado David. (Véase Estudio a fondo 2, Hch. 13:22-23 para mayor discusión.)

       ESTUDIO A FONDO 2

       (13:22-23) David – Jesucristo, sucesor davídico: Dios fue quien “levantó” a David como rey de Israel (1 S. 16: 12-13). Nótense varios puntos:

    ▬ 1. Dios había “hallado a David”. La imagen que se nos da es de Dios buscando a un hombre para cubrir la brecha. Dios buscó por todo Israel a un hombre que le obedeciera y cumpliera su voluntad (Sal. 89:20).

    ▬ 2. Hacía falta un hombre que pusiera su corazón puesto en Dios y en su voluntad: un hombre conforme al corazón de Dios, un hombre que buscara cumplir completamente la voluntad de Dios (l S. 13:14; Sal. 40:8; Is. 44:28).

    ▬ 3. La elección de Dios fue una elección divina. Observe:

    => La elección divina: Dios provee al hombre

    => El corazón divino: un hombre conforme al corazón de Dios.

    => El comportamiento u obediencia divina: un hombre que haría todo lo que Dios quisiera.

       Todo esto, por supuesto, apuntaba hacia Cristo. David era un prototipo de Cristo. Dios “dio también testimonio”, es decir, Dios hizo un pacto (v. 22) y le prometió a David que enviaría un salvador para Israel y el mundo, un salvador que vendría de su descendencia (v. 23. Ver notas, Lc. 3:24-31; nota y Estudio a fondo 3, Jn. 1:45; Estudio a fondo 4, 1:49. Cp. Ro. 1:3). Era a este descendiente del rey escogido por Dios, al salvador prometido, a quien Pablo comenzó a proclamar.

       Pensamiento 1. Observe cómo Dios todavía es quien trabaja, sufre y soporta al hombre, extendiéndose para salvar y liberar a todos los que serán salvos.

    1er Titulo: Petición de su siervo: un varón de valor para dirigir a su pueblo. Versículos 15 al 17. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.  (Léase: Los Hechos 1:24 al 26. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles ▬ Los Hechos 6:3. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.).

       Comentario de Números 27 Versículos 15-17

       Consagración de Josué como Sucesor de Moisés. – Números 27:15-17. El anuncio así hecho a Moisés lo llevó a suplicar al Señor que nombrara un líder para su pueblo, para que la congregación no fuera como un rebaño sin pastor. Como “Dios de los espíritus de toda carne”, es decir, como dador de vida y aliento a todas las criaturas (ver Números 16:22), le pide a Jehová que nombre a un hombre sobre la congregación, que debe salir y entrar antes ellos, y debe guiarlos afuera y adentro, es decir, presidirlos y dirigirlos en todos sus asuntos. ובוא צאת (“salir” y “entrar”) es una descripción de la conducta de los hombres en la vida diaria (Deuteronomio 28:6; Deuteronomio 31:2; Josué 14:11). והביא הוציא (“sacar” y “traer”) significa la superintendencia de los asuntos de la nación, y se basa en la figura de un pastor.

       Comentarios de (Hechos 1:26) Líderes: escoger líderes para la iglesia, el sucesor de Judas.

    ▬ 1. Los líderes deben ser compañeros; deben tener comunión con otros creyentes durante un largo período de tiempo. Pedro dijo sin duda alguna que no deben ser novatos, no deben ser nuevos creyentes sin instrucción en la fe. No debe escogerse personas para ser líderes hasta que alcancen madurez en la fe y se haya comprobado que son genuinos.

       “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo” (1 Ti.3:6).

    ▬ 2. Los líderes deben conocer al Señor Jesús personalmente. Deben tener un conocimiento personal de Jesucristo: ser testimonios de su resurrección y poder. Un líder.  …

    • no solo debe conocer sobre Jesús, sino conocer a Jesús.
    • no solo debe profesar a Jesús, sino tener a Jesús.
    • no solo creer que Jesús vivió, sino debe saber que Jesús vive.
    • no solo debe leer la historia de Jesús, sino vivir la vida de Jesús.
    • no solo debe practicar la religión de Jesús, sino seguir a Jesús, el mismo Señor resucitado.
    • no solo debe estar dispuesto a guiar a otros, sino ya estar guiando a otros (no importa cuán pocos).
    • no solo debe hablar de testificar, sino hacerlo.
    • no solo debe anhelar el poder resucitado de Dios, sino que ya debe conocer el poder de Dios.

       Fíjese en los dos nombres que se nominaron_ Eran hombre altamente estimados por los primeros creyentes. No se sabe nada más de ellos.

       “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí” (Is.43:10).

       “Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar” (Mr.3:14).

    ▬ 3. Los líderes deben ser nombrados mediante la oración. Debe buscarse a Dios por dos razones muy claras, pero generalmente olvidadas.

    » a. Solo Dios conoce le corazón humano. El corazón de una persona no puede ser conocido realmente por otros. Solo Dios puede mirar dentro. Los hombres pueden ser engañados y el hecho estaba claro ya que Judas había engañado contundentemente a los primeros creyentes. Estaba perfectamente claro que ellos podían escoger a alguien falso, a un creyente carnal. Tenían que buscar a Dios porque solo él sabe lo que hay en el corazón del hombre (Jn.2:24-25).

    » b. Solo Dios tenía el derecho de escoger. La iglesia, el cargo, la misión, era de él. Solo Dios sabía a quién quería para ocupar el cargo. Tenían que pedir para saber cuál era la voluntad de Dios.

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé (Jn.15:16).

       “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hch. 9:15).

       “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hch. 13:2-3).

       Pensamiento 1: Advierta la gran lección acerca de la oración que este hecho nos brinda. La voluntad de Dios no puede conocerse si primero no se busca.

       “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Mr. 11:24).

       “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” (1 Jn.3:22).

        “me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer.29:13).

    ▬ 4. Los lideres son designados por la congregación no por ellos mismos. No fueron solo los doce apóstoles quienes escogieron al apóstol número doce. Está claro lo que hicieron Pedro y los 120 discípulos. Pedro pidió nominaciones (V. 21),

    el grupo entero echó suertes y votaron por quién ellos pensaban que Dios quería Dios. Fue un proceso congregacional o democrático.

       ESTUDIO A FONDO 3

       (Hechos 1:26) Suertes: realmente no se conoce qué implicaba exactamente el “echar suertes”. Era un método permitido en el Antiguo Testamento para tomas decisiones bajo la dirección de Dios (Lv. 16:8; Nm. 26:55; Pr. 16:33). Parece ser que cada cual escribía su elección o que las opciones simplemente se escribían y se echaban en un recipiente que se agitaba (al igual que se hace con los dados) y luego se escogía una. A pesar del factor azar, debe recordarse que cada nombre que se echaba en el recipiente calificaba en los ojos de la iglesia y por tanto cualquiera de los nominados podía servir como líder. Sin embargo, al echar suertes, se confiaba grandemente en que Dios se impondría a las suertes encargándose de que se escogiera su voluntad.

    (Los Hechos 6:3) Diáconos, requisitos: los requisitos necesarios. Advierta que los apóstoles traían una recomendación. Con mucha sabiduría, ellos se habían reunido y discutido el asunto de la división y las quejas. Se estaba haciendo un trabajo de comité entre los líderes de la iglesia. Ahora estaba lista la recomendación para ser presentada a toda la congregación. Se necesitaban siete hombres para este ministerio. (Como ya se ha dicho, estaba surgiendo un nuevo nivel en el ministerio de la iglesia).

       Los requisitos están enumerados. Fíjese que todos giran alrededor de las cualidades espirituales, alrededor de la madurez espiritual de los hombres.

    ▬ 1. De buen testimonio (marturoumenous): bien recomendados; que tuvieran un buen testimonio; de buena reputación. el carácter del diácono tenía que ser probado y sin ningún reproche. Tenían que ser hombres íntegros, fieles y dignos de confianza; honorables y honestos, hombres en quienes todos confiaran.

       “Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias” (2Co. 8:18).

       “Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia” (1 Ti. 3:8-9).

       “Mejor es la buena fama que el buen ungüento” (Ec. 7:1).

    ▬ 2. Llenos del Espíritu Santo. El diácono tenía que estar consciente de que Cristo mora en él, consciente de la llenura del fruto del Espíritu.

       “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gá. 5:22-23).

       “para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Ef. 3:19).

       “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Ef. 5:18-19).

    ▬ 3. Llenos de sabiduría: capaces de discernir, de conocer las intenciones, de hacer juicios. Esto se requería ahora especialmente para manejar la división que había surgido en la iglesia. Si se manejaba de manera inadecuada por hombres carentes de juicio, pues solo se le añadiría lena al fuego, causando más tensiones y fricciones.

       “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 1310 cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Co. 2:12-13).

       “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Col. 1:9).

       “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” (Stg. 3:17).

       “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas” (1 Jn. 2:20).

    2° Titulo: El Espíritu Santo que mora en el creyente lo capacita para toda buena obra. Versículo 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; (Léase: Deuteronomio 34: 9 y 10. Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés. Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara ▬ 2ª a Timoteo 3:17. a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.).

       Números 27 Versículos 18-19: Luego, el Señor nombró a Josué para este cargo como un hombre “que tenía espíritu”. רוּם (espíritu) no significa “perspicacia y sabiduría” (Knobel), sino el poder superior inspirado por Dios en el alma, que aviva la vida moral y religiosa, y determina su desarrollo; en este caso, por tanto, era la dotación espiritual necesaria para el oficio al que estaba llamado a desempeñar. Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

    Deuteronomio 34: 9-10: El epitafio de Moisés, 34:9-10. El pueblo de Israel hizo duelo por Moisés por 30 días (v. 8). El duelo era una manera de celebrar la memoria de un individuo que estaba muerto y de expresar públicamente el dolor por la muerte de una persona notable en la comunidad. Josué, quien había servido como un ayudante de Moisés (Jos. 1:1), fue nombrado sucesor del caudillo de Israel. Josué era un hombre lleno del espíritu de sabiduría (Exo. 28:3), el don divino (Isa. 11:2) que era requerido de los líderes de Israel para gobernar y guiar al pueblo (vea 1 Rey. 3:1–14). Moisés invistió a Josué para ser el nuevo líder de Israel por la imposición de las manos, un ritual simbolizando la transferencia de poder y autoridad (Núm. 27:18–23).

       Los últimos tres versículos del libro de Deuteronomio son un panegírico para Moisés. En su encomio, el deuteronomista presenta a Moisés como el mayor profeta de Israel: Nunca en Israel se levantó otro profeta como Moisés. Jehovah tenía una relación íntima con Moisés. Él había hablado cara a cara con Moisés durante sus encuentros. Moisés fue usado poderosamente por Dios durante su ministerio como líder de Israel. Dios había usado a Moisés para hacer señales y prodigios, tanto en la tierra de Egipto, así como durante los años de peregrinación en el desierto (vv. 11, 12). Durante su vida Moisés, el siervo fiel de Jehovah, sirvió como líder, profeta y juez. Por medio de Moisés Israel recibió la ley y descubrió la voluntad de Dios para la vida de la nación. En su larga y gloriosa historia Israel conoció muchos líderes de renombre, pero Moisés fue el mayor de todos ellos.

    COMENTARIO 2ª a Timoteo 3:17. (3:17) Las Escrituras: Las Escrituras perfeccionan al hombre y lo preparan para toda buena obra. La palabra “perfecto” (artios) implica completo, maduro, lleno. Ninguna persona puede estar completa o ser madura lejos de las Escrituras. El hombre fue hecho por Dios y debe vivir acorde a la Palabra de Dios. Si trata de vivir sin Dios y su palabra fracasa en la vida. Vive una vida incompleta, inmadura y desajustada. Esto se cumple especialmente en el hombre de Dios, aquella persona que dice ser un ministro o maestro de la Palabra de Dios.

       Pensamiento 1. Solo las Escrituras, la Palabra de Dios, pueden hacer a una persona completa y equiparla para toda buena obra. El comentario que William Barclay hace acerca de este punto penetra el corazón y necesita ser escuchado por cada uno de nosotros:

       “El estudio de las Escrituras instruye al hombre en justicia hasta que este equipado para toda buena obra. Esta es la conclusión fundamental. El estudio de las Escrituras nunca debe ser egoísta, no debe ser nunca por el solo bien del alma del hombre. Cualquier cambio, cualquier conversión que haga que el hombre no piense en nada más que en el hecho de que ha sido salvado no es verdadero. Tiene que estudiar las Escrituras para hacer útil para Dios y los que le rodean. Debe estudiar no solamente para salvar su alma sino para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”.

       Qué planteamiento tan condenador: “Debe estudiar… para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”. Es una sentencia a la que todo hombre de Dios debe prestar atención. Debemos estudiar más y más, debemos permitir que las Escrituras nos toquen cada vez más para poder alcanzar las almas y ministrar más y más.

       “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt. 28:19-20).

       “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Jn. 5:39).

       “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres” (Hch. 17:11-12).

    3er Titulo: Dios ordeno presentar a Josué ante el sumo sacerdote y el pueblo para recibir el cargo. Versículo 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. (Léase: Deuteronomio 31:14. Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión. ▬ Los Hechos 9:15. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel).

    Comentario de Números 27:19: Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

        Comentario de Deuteronomio 31:14: El encargo divino a Moisés y a Josué, 31:14.

       En preparación para la muerte de Moisés, Jehovah da dos encargos a su siervo. Primero Moisés tenía que llevar a Josué al tabernáculo de reunión y allí presentarlo a Jehovah. Josué sería ordenado por Jehovah como el nuevo líder de Israel. Segundo, Dios comisiona a Moisés para escribir un cántico memorial para ser enseñado a Israel. En obediencia a la palabra de Jehovah, Moisés tomó a Josué y los dos fueron hacia el tabernáculo de reunión para esperar la manifestación teofánica de Jehovah. El tabernáculo era un santuario portátil que simbolizaba la presencia de Jehovah con su pueblo. Algunos escritores hacen una distinción entre el tabernáculo de reunión que estaba afuera del campamento (Éxo. 33:7–11; 40:34, 35) y el tabernáculo del testimonio, donde estaban el arca y las tablas de la ley. Este tabernáculo estaba en medio del campo. La declaración de que Moisés y Josué fueron y esperaron la manifestación de Jehovah, parece indicar que el tabernáculo estaba fuera del campamento.

       La aparición de Jehovah en una columna de nube es la teofanía. La teofanía es una manifestación de Dios en forma visible. En el AT las nubes forman parte de la teofanía y es un símbolo de la gloria y majestad de Dios. La nube aparece en la teofanía del monte Sinaí (Exo. 19:16; 24:15), durante la peregrinación de Israel en el desierto (Exo. 13:21, 22), y cuando Dios entraba en el tabernáculo (Exo. 40:34, 35).

        Los Hechos 9:15: (9:15-16) Ministro, llamamiento: el nuevo convertido necesitaba saber que él era un vaso escogido, un instrumento escogido por Dios. Saulo necesitaba saber esta gloriosa verdad; y así también cada nuevo convertido. El Señor lo dice claramente:

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn. 15:16).

       El nuevo convertido es una vasija de gran valor, una vasija que no debe derribarse o romperse, dejarse a un lado o rechazar e ignorar. El nuevo convertido necesita saber que Dios lo ha escogido para usarlo en su obra y servicio, dándole así el mejor posible propósito en la tierra. Hay dos cosas en particular que el necesita saber.

    ▬ 1. Dios ha escogido al creyente para que lleve el nombre del Señor.

    » a. Necesita saber que debe llevar el nombre del Señor en su corazón, en su conducta, en sus acciones. Cristo está en su corazón y el propio Espíritu de Dios mora en su vida. Su cuerpo se ha convertido en templo del Espíritu Santo (1 Co. 6: 19-20). Ahora es precioso para el Señor y contado como un amado hijo de Dios. Es un miembro de la familia de Dios y un heredero del cielo y de la eternidad. Hay que enseñar al nuevo convertido; él debe aprender que…

    • debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día.

       “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc. 9:23).

    • debe negarse a los deseos mundanos; vivir sobriamente, honrada y piadosamente en el mundo presente.

       “enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tit. 2:12).

    • debe presentar su cuerpo como un sacrificio vivo, santo y aceptable a Dios.

       “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Ro. 12:1).

    • que no debe abandonar la comunión con otros creyentes, sino buscarla.

       “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (He. 10:25).

       Se dice que la presencia de Cristo dentro del corazón del creyente es “tesoro en vasos de barro” (2 Co. 4:7). Es un tesoro que trae camaradería y comunión con el mismo Señor, la seguridad perfecta y la confianza en que todas las cosas están como deben ser, ahora y para la eternidad. La presencia del Señor le asegura al creyente su cuidado, su protección, garantizándole que le llevará victorioso en medio de las pruebas de la vida, incluso a través de la muerte. Por lo tanto, hay que ayudar al creyente para que busque a Dios diligentemente, para que conforme su vida a Cristo, y para que tenga cuidado de lo que dice, hace y a dónde va.

    » b. Necesita saber que ha de llevar el nombre del Señor mediante el testimonio verbal. Debe testificarles a todos los hombres, según venga la oportunidad. El nuevo convertido necesita saber que su objetivo principal en la tierra es compartir las noticias de la salvación que hay en Cristo Jesús. Él debe alcanzar y ayudar a todos los que pueda, ministrando y satisfaciendo sus necesidades en el amor de Cristo. Donde quiera que se encuentre, debe testificar y ayudar a otros: en el trabajo, el hogar, en un juego, en la escuela. El mundo necesita de Cristo al igual que él lo necesita.

       “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mt. 20:28).

       “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10).

       “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

       “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hch. 4:20).

       “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Jn. 20:21).

       “pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2 Co. 4:13).

       “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie” (Tit. 2:15).

       “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 P. 3:15).

    ▬ 2. Dios ha escogido al creyente para que sufra por amor al nombre del Señor. Cada verdadero creyente sufre en manos del mundo. Cristo advirtió a los creyentes: sufrirían persecución. Es necesario que el nuevo convertido conozca esto. (Véase nota, Mt. 5: 10-12 para mayor discusión.)

       “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” (Fil. 1:29).

       “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12).

       “Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece” (1 Jn. 3:13).

       “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 P. 4:12).

    Domingo 15 marzo de 2026.

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • SEMANA DEL 09 AL 15 DE MARZO DE 2026. “MOSTRANDO FIDELIDAD PARA ORDENAR EL CULTO HONROSO A DIOS”.

    SEMANA DEL 09 AL 15 DE MARZO DE 2026

    “MOSTRANDO FIDELIDAD PARA ORDENAR EL CULTO HONROSO A DIOS”.

    LECTURA BÍBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11:1 AL 5. 1. Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. 2. Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. 3. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. 4. Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. 5. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. 

    Comentario de 1ª Corintios (11:1). El creyente debe agradar a todos los hombres en todo. No debe buscar su propio beneficio, es decir, su propia voluntad, ventaja, y beneficio. El creyente debe buscar la ventaja y el beneficio de otros. ¿Por qué? La razón es poderosa, y note: Es la razón misma por la que Dios actuó por nosotros; por consiguiente, es la razón por la que debemos actuar por los hombres: Para que puedan ser salvos.

       Nota: Ha habido dos hombres que vivieron en la tierra de esta manera. Pablo dice eso. ¿Quiénes eran? Pablo y Cristo:

       “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Co. 11:1).

       “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Mt. 16:24).

       “porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Ro. 8:13).

       “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite” (Ro. 14:21).

       “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1 Co. 10:24).

       (11:2) Iglesia ▬ Organización: La iglesia recordaba las instrucciones que Pablo le había enseñado acerca de la adoración y el orden en la iglesia cuando él estuvo con ellos. Pero algunos estaban cayendo en algunas prácticas y costumbres que eran cuestionables, y los lideres de la iglesia necesitaban instrucciones claras para guiar estas costumbres.

       Nota: Pablo elogia a la iglesia por recordar sus instrucciones, es decir, por querer obedecer la voluntad de Dios hasta en las costumbres de conducta y de la adoración y el orden de la iglesia. La palabra “instrucciones” (paradoseis) quiere decir tradiciones o enseñanzas que se transmiten de modo oral de generación en generación. Resulta importante entender esto, porque este pasaje lidio…

    • con las tradiciones
    • con las leyes no escritas de la conducta
    • con las costumbres
    • con la práctica local
    • con las preferencias de un pueblo o cuerpo en particular
    • con los patrones bien establecidos de un pueblo o grupo

       Lo que se dice en este pasaje tiene relación con la situación específica de Corinto. Guarda relación con la adoración y las costumbres de la iglesia de Corinto y de la sociedad de su época. No es la ley de Dios para los creyentes en cada sociedad y situación. Sin embargo, los principios dados para Corinto son aplicables a la vida en sí. Por esta razón, el pasaje está desarrollado en forma de principios y no de puntos que planteen el problema de Corinto. El problema de Corinto se reconoce fácilmente en los principios planteados, porque los principios hablan acerca de la conducta y las costumbres de los creyentes de cada generación.

       (11:3) Costumbres – Mujeres, sujetas a los hombres: El primer principio es básico. Hay una relación y orden en el universo. Note el énfasis en que se sepa este principio:

        “Quiero que sepáis”. Los creyentes deben comprender y asimilar este principio.

    ▬ 1. La cabeza de todo hombre es Cristo. La palabra “cabeza” en las Escrituras se refiere a autoridad. Cristo tiene autoridad sobre el hombre:

    • Por naturaleza: Cristo es más fuerte que el hombre.
    • Por posición: Dios ha ordenado que Cristo sea la cabeza y que el hombre se subordine a Él.

    ▬ 2. La cabeza de la mujer es el hombre. Este es un tema sensible en la sociedad moderna; pero es un tema que se debe tratar con amor, humildad, y honestidad. Antes de proseguir, una observación detenida ayudará a una persona a comprender la posición de Dios en la relación entre los hombres y las mujeres. Este pasaje lo plantea claramente:

    » a. Ni el hombre ni la mujer es superior al otro en existencia. El hombre y la mujer son iguales ante los ojos de Dios. Ante los ojos de Dios hay una relación esencial entre el hombre y la mujer. Ninguno es independiente del otro. Ambos le pertenecen al otro, y la relación que existe entre ellos proviene de Dios.

       “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios” (1 Co. 11:11, 12).

    » b. Ante los ojos de Dios no hay masculino ni femenino. Él ve tanto al hombre como a la mujer como una misma cosa, cada uno es tan significativo como el otro.

       “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gá. 3:28).

       Cuando Dios habla de que el hombre es la cabeza de la mujer, Él no se refiere a capacidad o valía, competencia o valor, brillantez o ventaja. Dios se refiere a función y orden dentro de la organización. Toda organización debe tener una cabeza para que opere de un modo eficaz y ordenado. No hay mayor organización que el universo de Dios, su iglesia, y su familia cristiana. Hay una relación dentro del orden de las cosas de Dios, pero toda relación debe tener una cabeza, y Dios ha ordenado que el hombre sea la cabeza de la relación.

    ▬ 3. La cabeza de Cristo es Dios. Esto sencillamente quiere decir que cuando Cristo vino a la tierra, Él se sujetó a Dios el Padre. Dios el Padre era la cabeza bajo la cual Cristo operaba y funcionaba.

       “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Fil. 2:6, 7).

       (11:4-5) Vestiduras ▬ Costumbres: El segundo principio es importante, muy importante. No debemos avergonzar ni deshonrar a nadie. Este versículo comienza realmente a centrarse en el problema específico al que se enfrenta la iglesia de Corinto. Incluía la forma de vestirse. De la manera que algunos hombres se estaban vistiendo estaban deshonrando a Dios, y de la manera que algunas de las mujeres se estaban vistiendo estaban deshonrando tanto a Dios como al esposo de cada una de ellas.

    ▬ 1. Un hombre puede deshonrar a Dios por la forma en que se vista. Algunos hombres de la iglesia de Corinto estaban adorando con la cabeza cubierta. La costumbre de que un hombre adorara con su cabeza descubierta era importante en la iglesia primitiva. Los judíos adoraban con la cabeza cubierta, imitando a Moisés que se cubrió la cabeza luego de haber estado en la presencia de Dios (2 Co. 3:13-18). La iglesia deseaba demostrar que el hombre había recobrado la imagen de Dios. Ahora el hombre podía tener una comunicación directa con Dios por medio de Cristo, su mediador. La cabeza descubierta era el símbolo de su comunión frente a frente con Dios. La cabeza descubierta era la marca distintiva de un seguidor de Cristo. Debe recordarse que estas costumbres eran extremadamente importantes para la iglesia primitiva, tan importantes como son nuestras costumbres hoy día.

       Los hombres se cubrían la cabeza en un espíritu de rebeldía y de inconformidad. Desde luego, un espíritu como ese es pecado. Un espíritu de rebeldía y de inconformidad perturba tanto el espíritu de la persona que se rebela como a aquellos contra los que se rebela. La comunión con Dios y la verdadera adoración con otros creyentes resultan imposibles en una atmósfera de rebeldía e inconformidad.

        Pensamiento 1. Un creyente verdadero no debe permitir nunca que un espíritu de rebeldía e inconformidad se afiance en su vida. Dios no ha salvado al creyente para que cambie las costumbres; Dios lo ha salvado para esparcir el mensaje de amor y cariño, ministerio y salvación entre los hombres.

    ▬ 2. Una mujer puede deshonrar tanto a Dios como a su esposo con la manera en que se viste. Era una costumbre estricta en el Oriente que las mujeres usaran un velo en la época de la iglesia primitiva. Incluso en la actualidad, aún existe la costumbre en algunos países del Oriente. William Ramsey da una descripción excelente sobre la importancia del velo para las mujeres:

       “En países orientales el velo es el poden honra y dignidad de la mujer Con el velo en su cabeza ella puede ir a cualquier lugar con seguridad y profundo respeto. No se le ve; es una señal de mala educación mirar en la calle a una mujer que lleve velo. Ella está sola. El resto de las personas que la rodean para ella no existen, como ella tampoco existe para ellos. Ella es suprema en la multitud. …pero sin el velo la mujer es igual a cero, alguien a quien cualquiera puede insultar… La dignidad y autoridad de una mujer desaparece con el velo encubridor del que ella se deshace.

        Recuerden, el velo exponía la frente y los ojos y llegaba desde la cabeza hasta los tobillos. La mujer, desde luego, llevaba ropas debajo del velo; pero ante los ojos de la sociedad, una mujer sin velo era señal de una mujer libertina. Estaba mostrando demasiado de su cuerpo, resuelta a llamar la atención. Desde luego, el vestir indecente y poco recatado deshonraba a su esposo, a Dios, a la iglesia, y a sus hermanos creyentes. Note que Pablo dice que bien se puede quitar toda cobertura (cabeza rapada) como si estuviera sin velo o expuesta lo suficiente como para llamar la atención y provocar pensamientos libertinos.

       Pensamiento 1. Las mujeres cristianas no deben seguir las costumbres del mundo al vestirse. No deben vestirse poco recatadas:

    • Para llamar la atención.
    • Para mostrar el cuerpo.
    • Para buscar popularidad.
    • Para ganar aceptación.
    • Para estar a la moda.

        “Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía” (Ro. 16:13).

        “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad” (1 Ti. 2:9, 10).

       “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro 0 de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos” (1 P. 3:3-5).

    Nota del Expositor: El apóstol Pablo, sustentado en su testimonio, exhorta a la Iglesia a respetar el orden establecido por Dios en el culto cristiano, haciendo énfasis en la forma correcta y honrosa de llevar el cabello, tanto el hombre como la mujer.

    1er Titulo: Exhortación a imitar el ejemplo de hombres fieles a Dios. Versículos 1 y 2. Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué.  (Léase: Efesios 5:1 y 2. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó asimismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. ▬ Filipenses 3:17. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.).

    11:1. Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo: Cuando el Nuevo Testamento fue dividido en capítulos, desafortunadamente este versículo fue colocado como el primer versículo del capítulo 11. El contexto muestra con claridad de que este versículo es la conclusión al capítulo 10. Pablo da el ejemplo e implora a sus lectores a que lo sigan. Él mismo imita a Cristo, en cuyos pasos todo creyente debería andar (1 P. 2:21). Seguimos a Cristo no en el sentido de sufrir la agonía y el dolor de Getsemaní y del Calvario. Lo que hacemos es seguir sus huellas mostrándole nuestro amor y gratitud y guardando sus preceptos.

    Versículo 2. Os alabo porque me recordáis en todo y porque guardáis las tradiciones tal como os las transmití.

    » a. «Os alabo». Ningún otro pasaje de esta epístola tiene palabras de alabanza para los corintios (contrástese los vv. 17, 22), a excepción de la sección introductoria en la que Pablo da gracias a Dios por la gracia que les concedió (1:4–9). Inmediatamente después de dicha introducción, reprende a los destinatarios por las divisiones que había en la iglesia (1:10–12). De manera similar, en el presente capítulo Pablo alaba a los corintios porque lo recuerdan a él y a las tradiciones que les encomendó. Pero después del elogio, les instruye sobre cómo deben conducirse hombres y mujeres, especialmente en el culto público.

    » b. «Porque me recordáis en todo». ¿Por qué alaba a los corintios? Porque lo han recordado (en el griego el verbo está en tiempo perfecto) y lo continúan recordando en todo. Esto quiere decir que muchos de los cristianos de Corinto tienen lindos recuerdos de Pablo y que se apegan a sus instrucciones. Pero muchos otros no seguían las enseñanzas de Pablo, como demuestra con claridad el contexto subsiguiente. Por esa razón, algunos traductores, en lugar de en todo (NTT, CI, NC), prefieren el adverbio temporal siempre o algo similar. De esta forma, eliminan una posible tensión entre este versículo (v. 2) y el resto del capítulo. En el griego, sin embargo, Pablo es consistente en el uso de la frase en todo (que ya ocurrió anteriormente en dos textos, 9:25 y 10:33). En vista del uso que Pablo le ha venido dando a la frase, preferimos nuestra traducción.

    » c. «Y porque guardáis las tradiciones tal como os las transmití». La segunda parte del versículo 2 explica la frase aludida. «En todo» se refiere a la enseñanza apostólica que Pablo impartió a los corintios en otras oportunidades. Se trata de las tradiciones que los apóstoles recibieron y que después transmitieron a otros. Por ejemplo, Pablo escribe que el Señor le reveló información que después él la traspasó a los corintios (v. 23; 15:3; 2 Ti.2:2).

       Carecemos de alguna indicación específica que nos diga si, en esta sección particular, Pablo está contestando alguna pregunta que los corintios hayan planteado en la carta que le enviaron. El capítulo 11 no tiene una fórmula como «Ahora bien, respecto a lo que me escribisteis». Una fórmula semejante ocurre en otros lugares de la carta (7:1, 25; 8:1; 12:1; 16:1, 12). Quizá la carta contenía una pregunta acerca de la conducta cristiana en la sociedad multicultural de Corinto, y Pablo aborda el problema en los siguientes versículos (vv. 3–16).

       (Efesios 5:1) Creyente, Deber: El creyente sigue a Dios, en primer lugar, convirtiéndose en un seguidor de Dios. Advierta la palabra “sed” (ginomai). Significa convertirse en un seguidor de Dios. La idea es la de compromiso, apego, devoción, lealtad, atención. Antes de que una persona pueda ser seguidora de Dios, debe comprometerse y apegarse a Dios. Debe entregar y dedicar su vida a Dios y luego comenzar a seguir a Dios.

       La palabra “imitadores” (mimetai) significa seguidores. Algunos prefieren la traducción de que nos convirtamos en imitadores de Dios. Advierta la frase “como hijos amados”. Así como los niños aprenden imitando a sus padres, del mismo modo debemos aprender a imitar a Dios. La idea de que debemos ser seguidores e imitadores de Dios es una idea valiente. Simplemente imagine, ¡las Escrituras proclaman valientemente que debemos volvemos como Dios!

    Cristo dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mt. 5:48).

    Dios exigió: “Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios” (Lv. 19:2).

    Pablo declaró: “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co. 4:18).

    Pedro afirmó: “Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 P. 1:15-16).

    El santo de la primera iglesia, Clemente de Alejandría, dijo: “El cristiano practica a ser Dios”

       (5:2) Jesucristo, Muerte – Dios, Gloria de – Creyente, Deber: El creyente sigue a Dios, en segundo lugar, amando como amó Cristo. Aquí cabe destacar dos cosas acerca de la muerte de Cristo.

    ▬ 1. La frase “se entregó a si mismo por nosotros” es una frase sencilla con un profundo significado. No significa que Cristo murió solo como un ejemplo para nosotros, demostrándonos que deberíamos estar dispuestos a morir por la verdad o por alguna gran causa. Lo que significa es que Cristo murió en nuestro lugar, en nuestro sitio, como nuestro substituto. Este significado es incuestionablemente claro.

    » a. La idea del sacrificio para la mente judía y pagana de esa época era la idea de una vida dada en el lugar de otro. Era un sacrificio de substitución.

    » b. La idea de sacrificio con frecuencia está en el mismo contexto de las palabras: “Cristo… se entregó a si mismo por nosotros” (Ef. 5:2).

       “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo” (Jn. 6:51).

       “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Jn. 10:11).

    ▬ 2. Las palabras “Cristo… se entregó a si mismo… ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” expresa un significado más elevado de la muerte de Cristo que el solo hecho de satisfacer nuestra necesidad. La palabra “ofrenda” se refiere a la ofrenda de holocausto del Antiguo Testamento (Lv. 1:1ss). La ofrenda de holocausto se entregaba a Dios no solo debido al pecado, sino porque una persona deseaba glorificar y honrar a Dios. Una persona deseaba demostrar su amor y adoración por Dios. Este es un aspecto de la muerte de Cristo que por lo general se pasa por alto, un aspecto que se eleva más allá de la mera satisfacción de nuestra necesidad. Al darse a si mismo como una “ofrenda a Dios” Cristo estaba mirando más allá de nuestra necesidad a la majestuosa responsabilidad de glorificar a Dios. Esto significa que su principal propósito fue el de glorificar a Dios. Él estaba principalmente preocupado por hacer la voluntad de Dios, por obedecer a Dios. Dios había sido terriblemente deshonrado por el primer hombre, Adán, y por todos los que lo siguieron. Jesucristo quería honrar a Dios demostrándole que por lo menos un hombre pensaba más en la gloria de Dios que en cualquier otra cosa. Cristo quería demostrar que la voluntad de Dios significaba más que cualquier deseo o ambición personal que Él pudiera tener.

       Él dijo: “Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí” (Jn. 14:31; cp. Lc. 2:42; Jn. 5:30).

       El punto es este: El creyente debe caminar en amor, así como Cristo nos ha amado y se ha entregado como una ofrenda y un sacrificio a Dios. El creyente debe amar tanto que se entregue como una ofrenda y un sacrificio. No debe existir ningún límite en las ofrendas y los sacrificios de nuestras vidas para Dios y los hombres. Recuerde: El amor de Dios – el amor ágape- siempre es un amor que actúa.

       “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Ef. 5:2).

       “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Jn. 13:35).

       “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Jn. 15:12).

       “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno” (Ro. 12:9).

       “Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros” (1 Ts. 3:12).

    2° Titulo: Perfecto orden establecido por Dios. Versículo 3. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.  (Léase: Efesios 5:21 al 23. Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. ▬ Judas 8 y 9. No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.).

    1. Pero quiero que entendáis que Cristo es cabeza de cada hombre y que el hombre es cabeza de una mujer, y que Dios es cabeza de Cristo.

    » a. Construcción. Después del versículo 2, Pablo empieza un tema que no ha mencionado en otra parte. Enseña a sus lectores a cerca de la relación de Cristo con el hombre, el hombre con la mujer y Dios con Cristo. Esto lo hace en una secuencia de tres oraciones:

    » Cristo es cabeza de cada hombre

    » el hombre es cabeza de una mujer,

    » Dios es cabeza de Cristo

       Notemos que Pablo empieza y termina con la palabra Cristo y que la primera y tercera oraciones están equilibradas. También reparemos en que la secuencia de las dos primeras oraciones es suave. Pero el desarrollo de estas tres oraciones con la palabra cabeza que se repite en todas, levanta interrogantes que se centran en el significado de esa sola palabra.

    » b. Significado. Los comentaristas no están de acuerdo sobre el significado de la palabra griega kefalē (=cabeza). Algunos creen que quiere decir «fuente», otros insisten en «autoridad».

       Algunos eruditos han examinado la evidencia y descubierto de que la Septuaginta (la versión griega de la Biblia hebrea) contiene un número de lugares donde el término cabeza tiene el significado figurado de «jefe» o «gobernante». Dos de estos ejemplos son «Me guardaste para que fuese cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me servirá» (2 S. 22:44), y «Porque la cabeza de Siria es Damasco, y la cabeza de Damasco, Rezín … la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías» (Is. 7:8, 9). Es impresionante la evidencia que se acumula de la Septuaginta, Filón y Josefo. Pero otros ponen en duda de que la palabra hebrea rosh (=cabeza) quiera decir en forma metafórica «jefe» o «gobernante». Creen que en la literatura griega la palabra kefalē significa «fuente», y que la expresión cabeza se deriva del uso griego que connota el sentido de «fuente». De hecho, un escritor afirma que «simplemente no hay razón para dar por sentado que un judío helénico por instinto le daría a la palabra kefalē el sentido de ‘uno que tiene autoridad sobre otro’».

       El problema que enfrentan los estudiosos es cómo determinar si Pablo se dirige a los corintios desde una perspectiva judía (en la que cabeza indica autoridad) o una helénica (en la que cabeza quiere decir fuente). ¿Hablaba Pablo teniendo en cuenta su propio trasfondo o al hablar se acomodaba a la cultura griega? Uno de los eruditos que ha examinado el debate, concluye: «el resultado de la discusión es que un escritor judío helénico como Pablo de Tarso bien podría haber querido comunicar con kefalē, en 1 Corintios 11:3, la idea de ‘cabeza’ en el sentido de autoridad o supremacía sobre otra persona».

    » c. Interpretación. Una interpretación de este pasaje es que «cabeza» quiere decir «fuerte» o «fuente de vida». Esta interpretación se basa principalmente en tres pasajes paulinos (Col. 1:18; 2:19; Ef. 4:15). Así como Cristo es la fuente del ser del hombre, así el hombre lo es de la mujer. La interpretación que el hombre es la fuente de la mujer se confirma por la afirmación de Pablo respecto a que la mujer salió del hombre (vv. 8, 12). Con esto se concluye que Pablo no enseña una doctrina en la que la mujer esté subordinada al hombre, sino una doctrina en la que se expresa «la relación única que se da en que uno es la fuente de la existencia del otro».7 Además, el relato de la creación nos enseña que Dios hizo a Eva de una de las costillas de Adán (Gn. 2:21–23), lo que indica que Adán es la fuente de vida de Eva. Pero si examinamos el versículo 3 en términos de un paralelismo estricto, surgen dificultades. Es obvio que rechazaremos la idea que Dios creó a Cristo, ya que Cristo es eterno y no creado. Aun cuando la Escritura revela que Dios llegó a ser su Padre (Sal. 2:7; Heb. 1:5; 5:5) y que «como el Hijo, Cristo deriva su ser eterno de Dios el Padre»,8 Cristo no fue «creado físicamente de una parte que se tomó de Dios». Tampoco podemos decir que el hombre salió físicamente de Jesucristo. Debemos concluir que, si interpretamos la expresión cabeza como «fuente», se rompe el paralelo con otros textos de la Biblia y el paralelismo dentro del mismo versículo 3.

       Pero si tomamos la expresión cabeza en el sentido de «autoridad», se mantiene el paralelismo. Cristo tiene autoridad sobre el hombre, el hombre sobre la mujer y Dios sobre Cristo. Con todo, esta autoridad no implica necesariamente que uno sea superior y el otro inferior. Aun cuando Dios tiene autoridad sobre Cristo (véase 15:24–28), Cristo no es inferior al Padre. Del mismo modo, «la autoridad que el hombre tiene sobre la mujer no implica que la mujer sea inferior o que el hombre sea superior». Por el contrario, así como Cristo es en esencia igual a Dios el Padre, así también la mujer es igual al hombre en su ser y valor.

       Finalmente, el griego no deja en claro si Pablo está hablando de la relación marido esposa o de la relación hombre-mujer. En base al paralelo de «el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia» (Ef. 5:23), optamos por la primera interpretación.

    3er Titulo: Especial cuidado en el cabello del varón y de la mujer, en el culto honroso o Dios. Versículos 4 y 5. Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.  (Léase: 1ª a los Corintios 11:14 y 15. La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.  ▬ 1ª de Pedro 3:3 y 4. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios).

    Contexto bíblico del Versículo 4. Todo hombre que ora o profetiza con algo sobre su cabeza, deshonra su cabeza.

    » a. Una salvedad. Antes de explicar este versículo, debemos reconocer que las normas de la vestimenta varían de cultura a cultura y de época a época. La ciudad de Corinto tenía una población mixta de griegos, romanos, judíos y otras nacionalidades. Cuando Pablo habla de los peinados y el uso del velo, debemos recordar que les dice a sus lectores que, en medio de un mundo pagano, deben adoptar prácticas cristianas. Pablo objetaba que se borrasen las diferencias de género (femenino y masculino), y quería que los corintios demostrasen a la vista que había una clara distinción entre hombres y mujeres.

    » b. Interpretación. Aunque la traducción de este texto es simple, no lo es su interpretación. Por ejemplo, ¿ora y profetiza el hombre en su casa o en la iglesia, en privado o en público? ¿Cómo entendemos el verbo profetizar? ¿Qué se quiere decir con «algo sobre su cabeza»? La palabra cabeza ocurre dos veces. ¿Tienen esas dos ocurrencias el mismo significado o la segunda apunta a Cristo? (véase el v. 3).

       Primero, al parecer el orar y profetizar ocurren en el culto público, pues no tiene sentido que Pablo dé estas instrucciones a alguien que ora en privado. En cuanto a profetizar, en otro contexto Pablo dice que el que profetiza edifica a la iglesia (14:4). Concluimos que el versículo habla del culto público.

       Segundo, cuando Pablo escribe «todo hombre que ora o profetiza», se refiere a la oración audible que se hace en el culto. La partícula o es el conectivo entre ora y profetiza, y más adelante en otro capítulo Pablo dirá que uno debería anhelar tener el don de profecía (14:1, 39). Deja la impresión que la oración es algo común, pero la profecía ocasional. Con todo, ¿cuál es el significado de profetizar? La palabra apunta a la predicación, la enseñanza o la explicación de la revelación divina. De hecho, esto es lo que Priscila y Aquila hicieron cuando invitaron a Apolos a su hogar para explicarle con más precisión la Palabra de Dios (Hch. 18:26). De manera similar, tanto Simeón como Ana la profetiza, pasaban su tiempo en los atrios del templo adorando a Dios con oración y alabanza, y explicando la revelación divina acaecida en Jesús como la salvación y redención de su pueblo (Lc. 2:25–38).

       Tercero, ¿qué quiere decir «con algo sobre su cabeza»? Literalmente, Pablo dice «teniendo [algo] colgando de su cabeza». Si hubiese escrito la palabra algo, la cual nosotros suplimos, el texto sería más claro. La palabra provista es necesaria para entender lo que Pablo dice. Las palabras que Pablo usa aparecen en los escritos del autor griego Plutarco, quien nació el año 46 o 47 a.C. a unos 65 kilómetros de Corinto. En los escritos de Plutarco, las palabras se refieren a algo que descansa sobre la cabeza. «La literatura griega contemporánea con el Nuevo Testamento, demuestra que la frase kata kefalē puede significar claramente ‘sobre la cabeza’».

       Tanto en su tierra natal como en sus colonias, los romanos se cubrían la cabeza durante devocionales privados o públicos. Al ofrecer sacrificios, al orar o profetizar, extendían su toga sobre sus cabezas. Esta práctica devocional parece que había entrado a la sociedad de Corinto, una colonia romana. «De manera que cuando Pablo les recuerda a los cristianos varones que deben orar y profetizar con la cabeza descubierta, la recomendación encaja en el contexto de huir de la idolatría». Pablo desea que los corintios se separen de las costumbres paganas y que sean diferentes en su práctica cristiana.

       Por último, ¿tiene la segunda mención de la palabra «cabeza» el mismo sentido que la primera (la cabeza física) o más bien apunta a Cristo (la cabeza espiritual)? Los comentaristas se dividen. El versículo precedente (v. 3) enseña que Cristo es la cabeza del hombre y que el esposo es la cabeza de la esposa. Por tanto, el hombre que se cubre la cabeza deshonra a Cristo y la esposa que se descubre la cabeza deshonra a su esposo. Sin embargo, si tomamos la segunda ocurrencia de cabeza como si apuntara a Cristo, entonces el mensaje del versículo 7 parece redundante. Además, el contexto subsiguiente parece indicar que la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra, no sólo a su esposo sino su propia cabeza. Si esto es así, no está del todo fuera de lugar una interpretación literal del versículo 4.16 Por tanto, hacemos bien en aceptar ambas interpretaciones, la literal y la figurada.

       Pablo quiere mantener una clara distinción de sexos, de tal forma que ningún hombre o mujer deshonre a la iglesia. No quiere que durante el culto público el hombre se cubra la cabeza, pues ese proceder imita una costumbre pagana y rechaza implícitamente el orden de la creación (véase el comentario a los vv. 5, 6, 13–15). Por consiguiente, no quiere que la mujer asista al culto público sin su cabeza cubierta.

    Versículo 5. Pero toda mujer que ora o profetiza con su cabeza descubierta, deshonra su cabeza. Porque es tal y como la mujer cuya cabeza ha sido rapada.

    » a. «Pero toda mujer que ora o profetiza». Los versículos 4 y 5 son paralelos y revelan que el hombre y la mujer son iguales en la iglesia. En el Antiguo Testamento, no la mujer sino el hombre recibía la señal del pacto (p. ej., Gn. 17). El hombre representaba a la mujer. Pero en la era del Nuevo Testamento, el hombre y la mujer son uno en Cristo Jesús (Gá. 3:28), lo que quiere decir que son iguales frente a Dios. Esto queda claro cuando Pablo atribuye las funciones religiosas de orar y profetizar tanto al hombre como a la mujer. El hombre y la mujer saben que profetizar consiste en enseñar y predicar la revelación de Dios y exhortar y aconsejar a otros con la Escritura (véase Hch. 24:26).

      » b. «Con su cabeza descubierta, deshonra su cabeza». La interpretación de este versículo depende del versículo 3, donde Pablo dice que el hombre es cabeza de la mujer. En el círculo familiar esto quiere decir que el esposo es cabeza de la esposa. Si la mujer de Corinto deja de cubrirse la cabeza en público, con ese acto afirma que se rehúsa a mostrar lo que Dios quiere que exhiba, a saber, que está subordinada a su esposo. Se apropia de la autoridad que le pertenece al esposo. Cuando en la iglesia de Corinto la mujer va en contra de la estructura de la creación, deshonra a su esposo.

       En el tiempo de Pablo, la mujer debía cubrirse la cabeza. Si no lo hacía, no sólo deshonraba su propia cabeza, sino que se mostraba irrespetuosa hacia su esposo. Debería respetar a su esposo cubriéndose la cabeza en público. Pero preguntamos, ¿tenía la mujer que cubrirse la cabeza cuando no oraba o profetizaba? En la privacidad de su hogar no era necesario, pero en público siempre debía cubrirse la cabeza.

    » c. «Porque es tal y como la mujer cuya cabeza ha sido rapada». A primera vista, esta observación pareciera tener poco tino y ser algo dura. Pero debemos considerar estas palabras dentro del contexto cultural del Corinto del primer siglo. Pablo se explica en los versículos que siguen, donde nota que la naturaleza misma enseña que el cabello largo es la gloria de la mujer (v. 15). Que a una mujer se le rape la cabeza era y todavía es una marca de desgracia y humillación. Es difícil saber si Pablo está pensando en la práctica de humillar a una mujer adultera rapándola. El autor romano del primer siglo, Dio Crisóstomo, menciona que, en la isla de Chipre, las autoridades rapaban a la adúltera para identificarla como prostituta. El mensaje que Pablo comunica a las mujeres de Corinto es que deberían honrar a sus esposos mediante las normas culturales de la época. Como dice David W. J. Gill,

       Lo que Pablo podría querer decir es que, si las mujeres en la iglesia no llevan velo, se tomará esa acción como si estuviesen deshonrando a sus esposos, lo cual podría afectar su lugar en la sociedad. Si la esposa insiste en llevar la cabeza descubierta, bien podría llevar también una señal de humillación rapándose la cabeza. Si no quiere avergonzar de esa manera a su esposo, a ella misma y a su familia, que use el velo.

       El principio que aquí se enseña es que la esposa debe honrar a su esposo, y la aplicación de este principio era llevar velo cuando se estaba en público. El no cubrirse la cabeza era señal de rebelión de parte de la esposa.

    » d. «Porque si una mujer no cubre su cabeza, que también se corte el cabello». Pablo aborda el asunto en forma lógica. Dice que una esposa que no usa velo en público avergüenza a su esposo tanto como lo sería para ella andar con la cabeza rapada.

    » e. «Pero si es una desgracia que una mujer se corte o rape la cabeza, que se cubra la cabeza». En esta última parte del versículo, el énfasis recae en la palabra desgracia. Pablo coloca a la esposa en la difícil posición de tener que escoger: si quiere aparecer en público sin velo, que se rape y se identifique con mujeres de mala reputación. Si no quiere afeitarse la cabeza, que use velo y se asocie así con las mujeres respetables. Notemos que es la esposa, no el esposo, quien tiene que tomar la decisión. La decisión depende de cuán dispuesta esté a aceptar una posición de sumisión hacia su esposo «según el orden de la creación».

        1ª a los Corintios. (11:14-15) Costumbre – Sabiduría: El quinto principio es usar el buen sentido común. Por lo general una persona puede analizar una situación y decidir qué hacer, si es inteligente y honesta. Pero es necesario que sea inteligente y honesta. La gran tragedia es que no muchas personas piensan inteligentemente en los problemas de la vida e incluso son menos honestas cuando piensan verdaderamente. Pablo apela a los corintios a juzgar la situación ellos mismos, a pensar en el asunto honesta e inteligentemente.

    ▬ 1. Una mujer debe pensar en la relación entre ella, su esposo, y Dios. Ella no debe orar en la iglesia cuando esté vestida indebidamente, exponiéndose. Debe llevar el velo, vestida apropiadamente tanto en la adoración como en la vida social.

    ▬ 2. Un hombre debe pensar en la naturaleza y la creación. Dios lo creó para tener autoridad y someter al mundo y a la naturaleza con sus desastres catastróficos (cp. Gn. 1:28). Por consiguiente, no debe estar en rebeldía ni inconforme con las costumbres, ni siquiera en un asunto tan sencillo como el largo del cabello. Él no debe consumirse con asuntos tan triviales. Su tiempo y energía deben estar puestos en la autoridad y obra que Dios le ha otorgado.

        “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla” (Gn. 1:28).

    Semana del 09 al 15 de marzo de 2026.

    AMEN, PARA LA HONRA Y GLORIA DE DIOS.

  • LUNES 09 DE MARZO DE 2026.  “DEBEMOS SER EQUITATIVOS CON LO RECIBIDO”.

    Lección: 1ª de samuel 30:22 al 31.22. Entonces todos los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos quitado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan. 23. Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros. 24. ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual. 25. Desde aquel día en adelante fue esto por ley y ordenanza en Israel, hasta hoy. 26. Y cuando David llegó a Siclag, envió del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: He aquí un presente para vosotros del botín de los enemigos de Jehová. 27. Lo envió a los que estaban en Bet-el, en Ramot del Neguev, en Jatir, 28. en Aroer, en Sifmot, en Estemoa, 29. en Racal, en las ciudades de Jerameel, en las ciudades del ceneo, 30. en Horma, en Corasán, en Atac, 31. en Hebrón, y en todos los lugares donde David había estado con sus hombres.

    Comentario del contexto Bíblico. (26) David reparte los bienes, 30:20–31. David no lo sabía, pero mientras él iba venciendo a los amalequitas, Saúl y todo Israel estaban siendo vencidos por los filisteos. David actuaba en obediencia a la voluntad de Dios y Saúl sufría las terribles consecuencias de su constante desobediencia. Los bienes que David y sus hombres habrán recuperado debían haber sido realmente abundantes. El v. 16 dice que era un gran botín. Es interesante que la misma palabra botín se usa en Proverbios 31:11 y se traduce “ganancias”. Ahí el esposo de la mujer virtuosa no tendrá que buscar botín o riquezas fuera del hogar. Ella es la que enriquece su vida y él puede confiar en su fidelidad.

       Al llegar otra vez al arroyo donde había dejado a los 200 exhaustos, se ve que algunos hombres querían privarles a ellos de todo. Querían castigarles por no haber seguido a la pelea con todos. El texto les llama a estos hombres “malos y perversos” en el v. 22. Pero es la misma palabra hebrea que vimos en 10:27 donde los perversos menospreciaron a Saúl en su coronación. David los tenía y Saúl los tenía. Se supone que, por ser parte del pueblo escogido, todos serían buenos. Pero se ve que había también gente inconversa e impía entre ellos. No todos conocían a Dios personalmente, aunque vivían bajo la señal del pacto y tenían muchas oportunidades de entrar en una relación transformadora con el Dios viviente.

       David actuaba bíblicamente al anunciar su decisión respecto a los que se habían quedado (v. 23, 24). Números 31:27 había establecido el principio. Y siempre se recordaba en Israel esta regla (v. 25). Es una regla o norma que tiene su aplicación incluso en la obra de la Iglesia, que todos compartan por igual. Cuando Guillermo Carey partió para la India en 1793 sus últimas palabras eran estas: “Allá en la India hay una mina de oro. Yo descenderé y cavaré, pero vosotros aquí tendréis que sostener las sogas.” Y estos que se habían quedado con el equipaje (v. 24), iban a compartir los frutos por igual con los que habían ido a la guerra. Ellos eran parte del ejército y habían sido parte de la victoria.

       A cada uno le tocará su porción del botín. Pero a David como el jefe y comandante, le tocaría una porción mucho más grande. No los usó para enriquecerse personalmente. Envió porciones a la gente de varios pueblos en el Néguev, probablemente gente que había sido atacada y despojada de sus bienes por los amalequitas y sus aliados. Betel es más bien Betuel, unos km. al norte de Arad. Las demás ciudades están bien desparramadas desde Estemoa y Jatir al poniente hasta Hebrón y Horma al oriente. Los de Jerameel y los queneos habitaban en el extremo sur.

       Notamos que David no envió nada a Queila o Zif, los pueblos que le habían entregado. No se vengó de ellos, pero los ignora y les hace caso omiso. David envió lo que él llamaba un regalo (v. 26). La palabra regalo es lit. una bendición dada o pronunciada sobre alguien. Lleva la idea de un favor o de buena voluntad como también felicidad. Así es que David da la gloria a Dios por la victoria y quiere compartirla con otros. Esto es lo más precioso. Jonatán dijo acerca de su padre Saúl: “Mi padre ha ocasionado destrucción al país” (14:29). Pero de David se escribe que él bendijo al pueblo. Hay una bendición en bendecir la vida de otros (1 Ped. 3:9. no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.). El evangelio tiene el poder de bendecir (Rom. 15:29. Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.). Por lo tanto, nosotros podemos con el evangelio bendecir la vida de otros.

    Debemos ser equitativos con lo recibido: La Biblia promueve la equidad, justicia e imparcialidad en el trato hacia los demás, reflejando el carácter de Dios. Se nos llama a ser generosos, compartiendo lo recibido con liberalidad en lugar de retenerlo, actuando con justicia en el trabajo, los salarios y el trato a nuestros semejantes, sin acepción de personas.

       La equidad en la Biblia es un principio de justicia divina, rectitud e imparcialidad, fundamentado en el carácter justo de Dios (Salmo 9:8. El juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud.) y la igual dignidad de todas las personas creadas a su imagen (Génesis 1:27. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.). Implica tratar a todos con justicia, sin prejuicios, ofreciendo salvación y valor por igual, reconociendo diferencias individuales.

       Aquí los puntos clave:

    Generosidad vs. Retención: Proverbios 11:24-25 señala que ser generoso prospera y compartir lo recibido trae más bendición, mientras que retener lo que no es debido lleva a la pobreza.

       «Proverbios 11:24 y 25. Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado»

    Justicia en las Relaciones: Colosenses 4:1 insta a los amos (líderes) a dar a sus siervos lo que es «justo y equitativo», reconociendo que todos somos iguales ante Dios.

       «Colosenses 4:1: Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.»

    Equidad Social: La Biblia condena prácticas injustas en salarios, precios y condiciones laborales, llamando a proteger los derechos de los demás en lugar de aprovecharse de ellos.

    Amor al Prójimo: La base de la equidad es amar al prójimo como a uno mismo, lo que implica justicia y rectitud en todas nuestras interacciones.

    Conclusión: La equidad bíblica busca el equilibrio y la justicia, reflejando el carácter de Dios, quien no hace acepción de personas.

    1er Titulo: Cuidándose de los malos y perversos. Versículo 22. Entonces todos los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos quitado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan. (Léase: Proverbios 4:14 y 27. (14). No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos. ▬ (27). No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal.  ▬ Proverbios 3:5 y 6. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. (6). Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.).

       Cuidándose de los malos y perversos: La Biblia aconseja cuidarse de los malos y perversos manteniéndose íntegros, irreprensibles y sencillos, brillando como luminares en una generación maligna (Filipenses 2:15). Se advierte evitar a los falsos maestros y hacedores de maldad (Filipenses 3:2), superando el mal haciendo el bien en lugar de vengarse. (Romanos 12:21).

    • Filipenses 2:15: Llama a ser hijos de Dios sin mancha en medio de una generación «maligna y perversa».
    • Filipenses 3:2: Advierte directamente: «Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo».
    • Romanos 12:21: Instruye no ser vencidos por el mal, sino vencer el mal con el bien, evitando igualarse a las acciones perversas.
    • Proverbios 4:14-15: Aconseja no entrar en la vereda de los impíos ni ir por el camino de los malos, evitando pasar por ella y desviándose, citado en estudios bíblicos generales.

    La postura bíblica es la prudencia, la santidad personal y no participar en sus caminos.

    2° Titulo: Ordenanzas divinas vigentes para siempre. Versículos 23 al 25. (23). Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros. (24). ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual. (25). Desde aquel día en adelante fue esto por ley y ordenanza en Israel, hasta hoy.  (Léase: Proverbios 31:9. Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso. Elogio de la mujer virtuosa. ▬ Romanos 12:17 y 18. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.).

    Referencias Bíblicas: «La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que, por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.» (Rom. 16: 24 al 27).

       «Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo, tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.» (1ª de Corintios 11:23 al 28.).

       Las ordenanzas bíblicas bajo la gracia de Jesucristo son actos sagrados, principalmente el bautismo y la Santa Cena (Santa Cena), que celebran la obra del Salvador y son recordatorios divinos de su evangelio. Estas ordenanzas, junto con el arrepentimiento y la fe, permiten el acceso al poder de Dios.

    Comentario de Romanos 12:17 y 18. (12:17) Creyente, vida y andar: el creyente debe vivir en forma irreprensible delante de todos los hombres. Se mencionan dos conductas en particular.

    ▬ 1. El creyente no debe actuar por reacción; no tiene que devolver mal por mal a nadie. En el mundo y en el comportamiento entre los hombres, cada uno es maltratado y está sujeto a recciones en una u otra oportunidad. En consecuencia, el creyente sufre males y maltratos como cualquiera; conforme es la conducta del hombre. Sin embargo, el creyente genuino además sufre males y maltratos por el hecho de ser un seguidor de Jesucristo. Como seguidor de Cristo.

    • el creyente lleva una vida de justicia y pureza, honestidad y verdad; y tal conducta con frecuencia es motivo de oposición por parte del mundo. Así que la persona mundana con frecuencia se opone al creyente y abusa de él.
    • el creyente da testimonio contra la corrupción del mundo y de la necesidad que el hombre tiene de escapar de la corrupción volviéndose a Jesucristo y su justicia. Por esto también la persona mundana con frecuencia se levanta contra el mensaje de Cristo y su justicia.

       El punto es que el creyente no debe reaccionar contra la persona que lo maltrata y que hace mal en su contra. Hay por lo menos dos razones por las que no debe reaccionar.

    » a. La reacción muy probablemente conduzca a la pérdida de la amistad de la persona perdiendo de esa forma toda esperanza de alcanzar a esa persona para Jesucristo. La persona que actuó mal podrá decir: «Un cristiano me hizo esto». El creyente habrá hecho que Cristo sea un Salvador poco atractivo. Por otra parte, si el creyente devuelve un bien al que lo ofendió, abre la puerta para una posible amistad y da testimonio del amor de Dios hacia todos los hombres, aun por aquellos que hacen mal.

    » b. La reacción no es el método de Dios ni de Cristo.

       «Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra… Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos» (Mt. 5:39, 45).

       «No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición» (1 P. 3:9).

        «Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos» (1 Ts. 5:15).

       «No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová» (Lv. 19:18).

       «No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará» (Pr. 20:22).

       «No digas: como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra» (Pr. 24:29).

    ▬ 2. El creyente debe mostrar buena conducta delante de todos los hombres. La palabra «procurad» (pornooumenoi) significa pensar antes de actuar. La idea es esta: cuando alguien hace algo malo contra el creyente, el creyente debe pensar antes de actuar. Debe pensar y orar en cuanto a su conducta. ¿Por qué? Para que pueda responder de una manera correcta y apropiada. El creyente necesita hacer lo que es correcto y noble, y la única manera de hacerlo es pensar acerca de la situación.

       Note otro punto fundamental. Las Escrituras enseñan claramente al creyente por qué debe responder de esa manera: para que su respuesta honesta y noble sea vista por los hombres. En esencia, el creyente debe amar poniendo la otra mejilla al malhechor «delante de todos los hombres». Entonces los hombres tienen un testimonio firme del amor de Dios delante de sus ojos.

       «No debáis a nadie nada, sino el amaro unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley» (Ro. 13:8).

       «Procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres» (2 Co. 8:21).

       «Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres» (Pr. 3:3-4).

        (Romanos 12:18) Paz ▬ Fraternidad ▬ guerra ▬ divisiones: el creyente debe vivir en paz con todos los hombres. Sin embargo, la paz no siempre es posible. Hay dos calificativos.

    • Si es posible, el creyente debe vivir en paz con todos los hombres. Sin embargo, no es siempre posible. Algunas personas son perturbadoras: gruñones, quejumbrosos, buenos para disentir, divisivos, peleadores, egoístas, líderes egocéntricos, buscadores de una imagen, que andan a la caza del poder, belicosos. Algunas personas no tienen interés en vivir en paz con el creyente.
    • En cuanto dependa de vosotros, el creyente debe vivir en paz con todos los hombres. El creyente debe trabajar por la paz cuanto le sea posible. Algún nivel de armonía y concordia se puede lograr por lo menos por algún tiempo. El creyente nunca debe darse por vencido, no mientras haya esperanzas de tener algún grado de paz. Debe lograr cuanta paz le sea posible. Sin embargo, la paz no siempre es posible con todos.

       Ahora note dos puntos significativos que merecen una cuidadosa consideración y reflexión por parte de todo creyente.

    ▬ 1. La causa del conflicto no debe venir del creyente. Debe tratar, por todos los medios posibles, de traer la paz y mantener la paz (Ro. 12:20; cp. Mt. 5:39-41). Sin embargo, esto podría ser imposible debido a la maldad de otros o porque el control de la paz no está en sus manos. Es posible que algunos no vivan apaciblemente. Siguen dando rienda suelta a cada capricho y llevan una vida de repugnante libertinaje. Ese tipo de vida a menudo amenaza la paz y la seguridad, la preservación y la vida de uno, de la familia y de los amigos.

    ▬ 2. ¿Qué es lo que determina si un creyente debe volver la otra mejilla o defenderse? Por ejemplo, Jesús pasó su vida combatiendo la maldad y el pecado, y no siempre puso la otra mejilla (Jn. 19:22-23); tampoco lo hizo Pablo (Hch. 23:2-3). Pablo exhortaba a los creyentes a no permitir el libertinaje y era estricto en el mandato. Por ejemplo, dijo que, si por pereza un hombre no trabaja, no debe comer (2 Ts. 3:7, 10).

       El principio directriz para el creyente es claro: «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal» (Ro. 12:21). Hay ocasiones en que un atacante, si le permitimos continuar atacando, se siente estimulado en su mala naturaleza de desenfreno y libertinaje. Si se le permite continuar, su mal vence al creyente, ya sea desde adentro por la amargura y el deseo de venganza, o desde afuera tomando el dominio. Así, el creyente no debe sacrificar la verdad para preservar la paz. No se debe permitir que el mal venza a la verdad.

       «Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas» (Ec. 10:4).

       «Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres» (Ro. 12:18).

       «Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación» (Ro. 14:19).

       «Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor» (He. 12:14).

    3er Titulo: Repartiendo con generosidad lo recibido para mantener la comunión. Versículos 26 al 31. (26). Y cuando David llegó a Siclag, envió del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: He aquí un presente para vosotros del botín de los enemigos de Jehová. (27). Lo envió a los que estaban en Bet-el, en Ramot del Neguev, en Jatir, (28). en Aroer, en Sifmot, en Estemoa, (29). en Racal, en las ciudades de Jerameel, en las ciudades del ceneo, (30). en Horma, en Corasán, en Atac, (31). en Hebrón, y en todos los lugares donde David había estado con sus hombres. (Léase: Proverbios 11:24 y 25. Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado. ▬ 2ª a los Corintios 9:5 y 6. Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.).

    Repartiendo con generosidad lo recibido para mantener la comunión. Repartir con generosidad lo recibido es un principio espiritual que fortalece la comunión y la unidad, reflejando la gracia recibida de Dios. Compartir recursos, tiempo o fe con alegría, incluso en momentos de dificultad, crea lazos de apoyo mutuo y es una forma práctica de amor que bendice a quien da y recibe.

       Según la Biblia, la generosidad no es solo dar, sino un estilo de vida que trae bendiciones divinas como prosperidad, alegría, protección y crecimiento espiritual. Dios promete recompensar la siembra generosa, fortalecer la fe del dador y reflejar su carácter, resultando en acciones de gracias y provisión en todas las áreas.

       Aquí están los principales beneficios de la generosidad según las Escrituras:

    Prosperidad y bendición material: Aquellos que dan con generosidad reciben de vuelta abundantemente (Proverbios 11:25). La Biblia enseña que quien siembra generosamente, generosamente cosechará (2 Corintios 9:6).

    Alegría y plenitud: Jesús enseñó que hay más felicidad en dar que en recibir (Hechos 20:35). La generosidad genera un sentido de bienestar y propósito.

    Confianza en Dios: Al dar, se practica la confianza en la provisión divina en lugar de depender de las riquezas materiales (1 Timoteo 6:17-19). Ayuda a mantener las prioridades correctas.

    Protección y favor divino: Dios promete cuidar y bendecir al generoso, incluso en tiempos de dificultades (Salmo 112:5-6).

    Reflejo del carácter de Dios: La generosidad nos acerca más a Dios, quien demostró su amor al dar a su Hijo unigénito (Juan 3:16).

    Impacto y gratitud: La generosidad no solo suple necesidades, sino que resulta en muchas acciones de gracias a Dios (2 Corintios 9:11-12).

       Conclusión: Aumento de influencia: El mundo del generoso se amplía y es recordado con honor (Proverbios 11:24). En resumen, la generosidad bíblica se describe como una inversión con recompensas eternas y terrenales, siendo un acto de adoración y obediencia que alegra el corazón de Dios.

    Comentario de 2ª a los Corintios (9:5) Administración ▬ Dádiva: A los dadores que agradan a Dios no se les agarra desprevenidos para dar. Mientras Pablo viajaba de un lugar a otro, siempre estaba entrenando a discípulos jóvenes en el ministerio, y con frecuencia estos discípulos viajaban con él. Además de estas personas, a Pablo en ocasiones lo acompañaban a la próxima ciudad hombres del lugar donde él había recién terminado su ministerio. Esto era lo que pronto sucedería: Algunos hombres de Macedonia iban a acompañarlo a Corinto. Esto es el antecedente de lo que Pablo dice ahora.

    ▬ 1. Estar desprevenido para dar provoca vergüenza. Pablo dice que él enviaba a Tito y a los otros dos hombres para reactivar el proyecto de misión entre los corintios. Él estaba haciendo esto no fuera que se apenara y avergonzara cuando él y los otros dos macedonios llegaran. Él se había gloriado en los corintios hacía ya un año, utilizando su compromiso con las misiones como testimonio para estimular a los macedonios a financiar el mismo proyecto. Si él y sus representantes llegaban y los corintios habían recaído y no habían logrado seguir adelante, la situación diría muy poco a favor de Cristo, de Pablo, y de la iglesia de Corinto.

       Pensamiento 1. Un cristiano que no esté preparado para dar avergüenza el propio nombre de cristiano. El propósito mismo de Cristo al venir a la tierra fue dar. Dar expiatoriamente y darlo todo. Él dio su propia vida para suplir las necesidades de una humanidad desesperada. Por consiguiente, es una vergüenza, un bochorno para el nombre de Cristo que un cristiano profeso no dé; porque la razón de que Cristo existiera fue dar. El propio nombre de Cristo y del cristiano quiere decir dar y dar expiatoriamente, darlo todo.

    ▬ 2. Estar preparado demuestra amor, no codicia. Pablo dice que él estaba enviando a los hombres delante de él de modo que la iglesia pudiera reactivar el proyecto de misión y la ofrenda. Era necesario que tuvieran la ofrenda lista cuando él llegara. Note por qué Pablo creyó que esto era necesario: “Para que los corintios demostraran amor y generosidad, no codicia”. Si el proyecto de misión aún se encontraba atrasado cuando él y los macedonios llegaran, la iglesia daría una apariencia de codiciosa y mundana. Estarían fracasando en su propósito mismo de existencia en la tierra: “Ministrar a los necesitados”.

       Pensamiento 1. Los creyentes e iglesias honestas tienen que confesar haber caído en codicia. En verdad pocos son los que dan todos cuanto son y tienen para suplir la difícil situación de la raza humana, una raza humana de hombres y mujeres, niños y niñas que mueren sin Cristo; y tanto que mueren prematuramente de hambre, frío, enfermedad, soledad, desolación, pecado, y perversidad. ¡Cuán terrible es la codicia! Vivir de un modo extravagante, gastar más allá de nuestras necesidades, acumular, acaparar, edificar propiedades, construir casas cada vez más grandes, comprar cada vez más, todo para la privación y destrucción de la vida humana y para la condenación de las almas humanas. La codicia no tiene cabida en el corazón del cristiano ni en la iglesia, mucho menos en la tierra. Sus resultados son muy devastadores. Los creyentes deben estar preparados para dar, demostrando así el amor expiatorio mismo del propio Cristo que lo dio todo para suplir las necesidades de los desesperados.

       “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lc. 12:15).

       “Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme” (Lc. 18:22).

       “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Col. 3:5).

       (9:6) Administración ▬ Dádiva ▬ Segar ▬ Recompensa: Los dadores que agradan a Dios dan mucho y siegan mucho. De hecho, cuando se trata de segar, siegan exactamente lo que siembran. Note que la ilustración es la de una semilla para siembra: “Cuando un hombre planta la semilla, lo mismo le es devuelto; de hecho, mucho más le es devuelto, toda una cosecha”. Este es uno de los grandes principios de las Escrituras, pero debe analizársele con detenimiento:

       “No es al hombre que finge dar expiatoriamente a quien Dios bendecirá grandemente”. Será al hombre que realmente sacrifique todo cuanto es y tiene. Este hombre nunca carecerá; Dios proveerá abundantemente para él.

       “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto” (Pr. 3:9, 10).

       “Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada y él que saciare, él también será saciado” (Pr. 11:24, 25).

        “A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar” (Pr. 19:17).

       “El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente” (Pr. 22:9).

       “El que da al pobre no tendrá pobreza; más el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones” (Pr. 28:27).

       “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás” (Ec. 11:1).

       “y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía” (Is. 58:10).

    Lunes 09 de marzo de 2026

    Amén. Para la honra y gloria de Dios.