LECCION: NUMEROS 23:12 AL 18. 12.El respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová ponga en mi boca? 13.Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente los más cercanos verás, y no los verás todos; y desde allí me los maldecirás. 14.Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar. 15.Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí. 16.Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así. 17.Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová? 18.Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zipor:
COMENTARIO DE NUMEROS 23: 12 AL 18. Balac expresa su disgusto en los vv. 11 y 12. Está frustrado porque quería que alguien maldijera a Israel, y Balaam sólo ha anunciado bendiciones para Israel. Balaam le recuerda de que debe anunciar lo que Jehovah le diga.
El segundo oráculo de Balaam, 23:13–26. Balac cree que quizá un cambio de lugar cambie el mensaje que Balaam recibe. Lo lleva al campo de Zofim, en la cumbre de Pisga, donde Balaam tiene su segundo encuentro con Dios (vv. 13–17). Zofim significa “los atalayas”; parece que fue un puesto de observación para controlar los movimientos de ejércitos en el valle del Jordán. Allí ofrecen holocaustos otra vez, y una vez más Dios responde a los esfuerzos humanos de buscarle. Viene al encuentro de Balaam y le entrega una palabra profética para anunciar.
Balaam da su segunda profecía (vv. 18–24). Dios no miente ni cambia su propósito como los hombres, (v. 19; ver 1 Sam. 15:29). No puede ser manipulado ni controlado por los encantamientos ni por la magia. (Aquí hay una diferencia fundamental entre la magia y la verdadera religión. La magia intenta manipular a Dios para lograr los propósitos humanos; la fe produce una entrega del hombre en las manos de Dios para que él logre sus propósitos divinos a través del hombre.) Todavía es el propósito de Dios bendecir a Israel; por eso, aun un gran hechicero como Balaam no puede contradecir la bendición de Dios (v. 20). No ha encontrado iniquidad en su pueblo; por eso, no hay razón para que lo maldiga (v. 21).
- Segundo Oráculo (23:11 -24)
23:11-17 Balac se molestó por la bendición expresada por Balaam, pero pensó que la razón de la conducta de Balaam podía deberse a la desfavorable locación, pues desde Bamot-Baal solo podía ver el final del campamento israelita, y con eso no habría podido dimensionar el real peligro que significaba un pueblo tan numeroso. En consecuencia, sin considerar en absoluto la posibilidad de un Dios real y soberano, al cual no se podía manipular, llevó al adivino al campo de Zofim, (heb. tsofim = “vigilantes») a la cumbre del Pisga, desde donde podría ver panorámicamente a todo el pueblo hebreo. Allí se realizaron los mismos preparativos, y nuevamente Balaam dejó al rey junto a los sacrificios para ir a un lugar apartado a buscar agüero.
23:18-22 El proverbio de Balaam comenzó esta vez declarando que los propósitos de Dios son inmutables, una consecuencia natural de la inmutabilidad de la naturaleza divina. Solo la tergiversación espiritual del paganismo podía crear la noción de dioses tan endebles a los cuales se les pudiera manejar o presionar para lograr algo.
Después de contradecir tan crudamente las expectativas del rey moabita, Balaam describió con más precisión la bendición que solo había indicado brevemente en el primer oráculo. Dios no veía aven (“iniquidad», “vanidad”, “maldad») ni ‘amal (“perversidad”, “agravio”, “injuria”, “miseria») en Israel como consecuencia del pecado (v.21), sino un pueblo que se regocijaba en la bendición del Señor. Mientras Israel se mantuviera en el marco del pacto, el poder del mundo no podría dañarlo, porque Yahweh moraba en medio de la nación (cf. Ex. 15:18; Dt. 23:5), y Él se había manifestado como Su Rey y Protector al sacarlos de Egipto (v.22).
¿Era posible que no hubiera pecado alguno en todo Israel? Sin duda, 23:21 no se refiere a perfección absoluta de la nación ni a ceguera de parte de Dios. Es un cuadro claro de cómo Dios ve a su pueblo redimido. El pueblo no era perfecto, pero puso su fe en Dios al obedecer las ordenanzas de la primera pascua y su sangre derramada, y por eso Dios estaba con él (23:21) y le daba poder sobrenatural (23:22).
Evidentemente los oráculos de Balaam no eran del agrado de Balac, pero el vidente continuó bendiciendo a Israel. En este pasaje se describe el ideal divino para la nación: que esté libre de pecado, de manera que Dios pudiera habitar en medio de ella. En 23:21 va todavía más lejos, diciendo que Israel no solo era bendecido por Dios, sino que gozaba de Su mismísima presencia paseándose en medio del pueblo. Por otra parte, esta revelación le permitió a Balaam conocer el único punto débil de Israel: si pecaba contra Dios, el Señor retiraría Su protección y se pondrían en acción las maldiciones del pacto soberano-vasallo, por lo cual la nación podría ser dañada. Ese fue precisamente el consejo dado por Balaam a los madianitas (cf. Nm. 31:16).
Referencias Bíblicas: Salmo 2:7. «Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.»
«Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.» (Tito 2:1).
«y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.» (Efesios 6.19-20).
TEXTO: «Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.» (Jeremias1:9).
COMENTARIO DE Jeremías 1:9, en español, declara: «Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca» (Reina-Valera 1960). En este versículo, Dios escoge al profeta Jeremías y, simbólicamente, toca su boca para encomendarle la tarea de ser su portavoz y anunciar su mensaje a las naciones.
El toque de Dios: Dios extiende su mano y toca la boca de Jeremías como un acto que le confiere la autoridad y la capacidad para comunicar su mensaje.
Poner sus palabras en su boca: Esto significa que Dios pone sus propias palabras en la boca de Jeremías, dándole la habilidad de hablar lo que Dios quiere que se diga.
Un mensaje para la nación: El versículo es parte del llamado de Dios a Jeremías para que sea profeta de las naciones, lo que implica que debe arrancar, destruir, construir y plantar en nombre de Dios.
1er Titulo: Cuidado que se debe tener de hacer conforme a la voluntad de Dios. Versículo 12. El respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová ponga en mi boca? (Léase: Efesios 6:20. por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar. ▬ Colosenses 4: 3 y 4. orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, para que lo manifieste como debo hablar.).
Nota: «Yo Declaro» ¿Es bíblico? – Alineado nuestras oraciones con el lenguaje de la Biblia. (Por Nathan Cedarland)
Introducción
Es común escuchar a líderes religiosos y creyentes en general usar las expresiones “yo declaro” o “yo decreto” en sus “oraciones”. Muchos de ellos afirman que nuestras palabras tienen el poder de crear cosas materiales y hacer que los sucesos ocurran. Por ejemplo: “Declaramos bendición en el nombre de Jesús” o “declaro prosperidad sobre esta ciudad.” o “declaramos que tú lo harás, Señor.” Cuando las personas usan la palabra “declarar” así, están afirmando que así va a suceder, que lo que están diciendo se va a convertir en realidad. La están usando como un sinónimo de “decretar” que significa “decidir u ordenar algo”.
Proverbios 18:21 es un versículo entre otros que algunos usan para apoyar esta práctica: “Muerte y vida están en poder de la lengua.” “¿Ves? hay poder en nuestras palabras” dicen. Ellos afirman que al hablar con Dios debemos declarar la realidad que deseamos para que llegue a suceder. Regresaremos a Proverbios en un momento para ver si realmente enseña lo que estas personas afirman, pero primero veremos un resumen bíblico muy breve sobre la oración y un poco sobre la historia de esta práctica de “declarar”.
¿Es bíblico orar así?
En primer lugar, debemos notar que de los cientos de oraciones registradas en la Biblia no se encuentra ni siquiera una vez una oración así.
- Ni en ninguna de las 150 oraciones inspiradas en el libro de Salmos.
- Ni en ninguna de las oraciones de los profetas.
- Ni en ninguna de las oraciones de Jesús.
- Ni en ninguna de las oraciones de Pablo.
La palabra “declarar” puede ser un sinónimo de la palabra “proclamar” o de la frase “hacer público”. No habría nada malo en usar la palabra de esta manera, por ejemplo: “Dios, declaramos Tu grandeza”. Hay oraciones en los Salmos dónde encontramos una frase como “proclamaré Tu grandeza” que es básicamente lo mismo. Sin embargo, en este caso no se está usando la palabra con el sentido de “decretar.” Una cosa es orar diciendo: “Declaramos que eres el Dios proveedor” y otra, es decir: “Declaramos provisión”. ¿Ves la diferencia? La primera oración se conforme a la Biblia, pero la segunda no. En la primera el que habla está dando a conocer a Dios, pero en la segunda el que habla se está poniendo en el lugar que solo le pertenece a Dios. Al leer la Biblia descubrimos que solo Dios es el que decreta las cosas. Así que cuando la gente dice “declaro esto o aquello” realmente no están orando sino mandando. Aunque muchos lo hayan hecho por ignorancia y con las mejores intenciones eso no cambia la realidad: Declarar es querer darle órdenes a Dios. Debemos arrepentirnos de tal presunción y autoexaltación.
¿De dónde viene esta corriente o moda de “yo declaro”?
En el siglo XVIII, un filósofo y teólogo herético llamado Emanuel Swedenborg (1688–1772) enseñaba sobre el poder de la mente para crear la realidad. Enseñaba que el mundo físico era una extensión de la mente y que por lo tanto la mente podía formar y dictar cosas materiales. Más tarde en los Estados Unidos, esta idea fue desarrollada por Phineas Quimby (1802–1866) quien se conoce como el padre del “Nuevo Pensamiento”. En un artículo sobre el mismo tema, el pastor Edgar Aponte explica como este corriente entró en las iglesias:
“Las ideas del “Nuevo Pensamiento” fueron popularizadas por el gurú Ralph Waldo Trine quien publicó un libro en 1897 que vendió millones de copias. Trine decía que lo que uno afirmaba con la mente y con las palabras ocurría; que las razones de las enfermedades en las personas eran porque hablaban o pensaban sobre ellas. Pero las enseñanzas no llegaron claramente a las iglesias de mano de Trine —quien negaba la Biblia y la deidad de Cristo— sino a través del pastor E. W. Kenyon. Kenyon fue compañero de estudio de Trine en la escuela de oratoria Emerson College en Massachusetts. El predicador Kenyon es conocido por su idea del “pensamiento positivo”. Él enseñó que las confesiones positivas eran la clave para una vida próspera. También se le conoce como el padre del “evangelio de la prosperidad”. Kenyon influenció a personas como Kenneth Hagin y Oral Roberts, este último fundador de la universidad que lleva su nombre donde estudió Joel Osteen.” (1)
Estos pastores de falsa doctrina que menciona Apunte han influido muchísimo en América Latina. Las prácticas y enseñanzas de Kenneth Hagin, Oral Roberts, Kenneth Copeland y Joel Osteen (autor del libro “Yo Declaro”) se ven claramente en lideres como Cash Luna, Guillermo Maldonado y Daniel Habif solo para mencionar algunos.
El pastor Apunte concluye diciendo que “la idea del ‘yo declaro’ no es más que la representación de las ideas paganas originalmente conocidas como el ‘Nuevo Pensamiento’, que luego popularizaron algunos pastores con el término ‘pensamiento positivo y próspero’.”
Claro que estos maestros siempre van a tener ciertas enseñanzas correctas y por eso las personas pueden quedar muy confundidas. “Es que dice tantas cosas buenas”. Pero eso es parte de la estrategia de Satanás: mezclar la verdad con el error. Si fuera solo error nadie sería engañado, sería evidentemente falso, pero es la mezcla que confunde y luego engaña a las personas.
¿Qué quiere decir que muerte y vida están en poder de la lengua?
Regresando a Proverbios 18 vemos que el contexto hace claro que este pasaje no tiene nada que ver con declarar cosas para formar una nueva realidad. Proverbios 18:21 Muerte y vida están en poder de la lengua, Y los que la aman comerán su fruto.
La última frase nos ayuda a entender que se refiere a tener cuidado con lo que decimos. Nuestras palabras sí son poderosas para edificar o dañar a otras personas y son poderosas para influir también en la percepción de otras personas hacia nosotros. El que habla mucho puede meterse en problemas. La NTV lo hace aún más claro, “La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias.” Lo demás de Proverbios enfatiza la misma enseñanza. Las palabras pueden transmitir imágenes y emociones intensas. Con nuestras palabras podemos perjudicar a nosotros mismos, herir a otros y dejar cicatrices duraderas.
Cuida tu lengua y mantén la boca cerrada, y no te meterás en problemas. Proverbios 21:23 NTV
En las muchas palabras, la transgresión es inevitable, Pero el que refrena sus labios es prudente. Proverbios 10:19 NBLA
Con la boca el impío destruye a su prójimo, Pero por el conocimiento los justos serán librados. Proverbios 11:9 NBLA
La suave respuesta aparta el furor, Pero la palabra hiriente hace subir la ira. Proverbios 15:1 NBLA
La lengua apacible es árbol de vida, Pero la perversidad en ella quebranta el espíritu. Proverbios 15:4 NBLA
Pero al vivir sabiamente con el temor del Señor, nuestras palabras pueden traer vida y bendición a los demás.
Panal de miel son las palabras agradables, Dulces al alma y salud para los huesos. Proverbios 16:24 NBLA
Otros textos: Hay varios otros pasajes que las personas usa para justificar la práctica de “declarar”, pero en todos los casos son versículos sacados de su contexto original y que realmente no tienen nada que ver con esta corriente. Por ejemplo, algunas personas se basan en 2 Corintios 4:13: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. No obstante, una mirada al contexto de este versículo nos muestra que Pablo no habla de declarar cosas para que pasen, sino de predicar la Palabra de Dios, aunque tengamos dificultades y que el hablar de Cristo es una respuesta natural de creer en Él.
Otro pasaje citado con frecuencia es 1 Juan 5:14-15: “Esta es la confianza que tenemos delante de Él, que, si pedimos cualquier cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho.” “Podemos declarar las cosas porque ya las tenemos” es el argumento, pero nota que este pasaje usa dos veces el verbo “pedir” no el verbo “declarar” y habla de “peticiones” no de “declaraciones”. El hecho de que rechazamos la moda de “declarar/decretar” como algo antibíblico no quiere decir que nuestras oraciones carecen de fe y de confianza. Al contrario, tenemos aún más confianza porque sabemos que estamos orando conforme a Su voluntad revelada en Su Palabra.
La meta principal de la oración: El objetivo principal de la oración es amar al SEÑOR nuestro Dios, con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas (Marcos 12:28-31). Eso significa que la oración se trata en primera instancia de una relación. Dios quiere que hagamos peticiones a Él, pero en primer lugar desea que le conozcamos más como nuestro Rey y amigo fiel (Efesios 1:17; 3:17-19). Al entender que la oración es relacional y no transaccional, nos ayuda aún más a ver la locura de “declarar y decretar”. Por ejemplo, el matrimonio tampoco debe ser transaccional sino relacional. Imagínate si yo dijera esto a mi esposa: “Declaro un masaje de 30 minutos esta noche!” ¿Cómo va a quedar eso con ella? En primer lugar, no le estoy pidiendo nada realmente, sino estoy exigiendo algo de ella de manera indirecta. “¿Quién te crees, Nathan? Podría ser su respuesta natural y bastante comprensible. Porque si tengo una relación sana con mi esposa, jamás le voy a decir algo así. ¿Pero nos atrevemos hablar así con Dios? ¿Quién nos creemos?
Conclusión: En resumen, la oración es un regalo maravilloso que Dios nos ha dado para crecer en nuestra intimidad con Él, alinear nuestro corazón con el Suyo, participar en el avance de Su reino, pedir su perdón, alabarle, darle gracias, y buscar Su ayuda ante nuestras necesidades y luchas. No tenemos que agregar una fórmula humana (como “yo declaro”) para hacer nuestras oraciones más poderosas. Eso es necedad. Al humillarnos ante nuestro Rey, podemos luchar en la oración y acercarnos confiadamente ante el trono del Padre. Podemos rogar con la misma audacia que vemos en los salmos, recordando que tenemos un intercesor fiel y todopoderoso, nuestro Señor Jesucristo. Dios no nos necesita, pero sí nos quiere utilizar, y una de las maneras más eficaces de ser utilizados por Él es sobre nuestras rodillas con palabras en nuestra boca que se alinean con la Palabra de Dios.
Comentario de efesios: (6:18-20) Oración, Guerra espiritual: Está la provisión sobrenatural del soldado cristiano -la oración- un espíritu constante de oración. El soldado ingresa al conflicto totalmente vestido y armado, pero es esencial algo más: gran confianza y seguridad. Eso proviene de un espiritu de oración.
▬ 1. Debe orar, orar siempre. El soldado que no está siempre orando no tiene garantizada la protección de Dios. El soldado cristiano debe orar todo el tiempo para mantener una conciencia constante inquebrantable de la presencia y el cuidado de Dios. Eso le infunde la seguridad, la confianza y el valor necesario.
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mt. 7:7).
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Jn. 16:24).
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Fil. 4:6).
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Col. 4:2).
“¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas” (Stg. 5:13).
“Buscad a Jehová y su poder; buscad su rostro continuamente” (1 Cr. 16:11).
▬ 2. Debe orar “en el Espíritu”, es decir, en el Espiritu Santo, el Espiritu del único Dios vivo y verdadero. La oración a cualquier otro dios o a los propios pensamientos o a algún otro dios fabricado por el hombre es vacia e inútil.
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Ro. 8:26-27).
▬ 3. Debe estar velando en oración. El soldado cristiano debe concentrarse y perseverar en la oración. Debe llegar al punto de estar velando en oración, en ocasiones con tal intensidad involucrada en la oración que en realidad se queda despierto a fin de orar.
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mt. 26:41).
“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar” (Lc. 18:1).
“Mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve” (Lc. 22:26).
“Orad sin cesar” (1 Ts. 5:17).
▬ 4. Debe orar en fonna altruista. El soldado no está solo en la batalla, hay muchos comprometidos en la misma guerra. El resultado de la batalla está detenninado por el bienestar de todos aquellos involucrados. El soldado cristiano debe orar por aquellos que luchan con él. El soldado cristiano debe orar tanto y con tanta intensidad por sus soldados compañeros como por él.
“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones” (Ef. 1:15- 16).
“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Ef. 6:18).
▬ 5. Debe orar por los líderes en particular. Los líderes, sus decisiones y ejemplo, con frecuencia determinan el resultado de la batalla. El soldado cristiano tiene líderes que enseñan, predican y administran en toda la iglesia y en todo el mundo. El coraje, la decisión y la pureza son elementos necesarios para hacer huir al enemigo y capturar almas para el evangelio (Hch. 28:20).
“Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí” (Hch. 8:24).
“Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno” (Ro. 15:30).
“Hermanos, orad por nosotros” (1 Ts. 5:25).
“Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros” (2 Ts. 3:1).
“Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo” (He. 13:18).
Colosenses (4: 2-4) Oración, Deberes del creyente: El primer deber del creyente es orar y perseverar en la oración. Se le da cuatro instrucciones importantes, instrucciones que deben seguirse de manera desesperada.
▬ 1. En primer lugar, perseverar en la oración. La palabra “perseverad” (proskartereite) significa ser constante, perseverante y en forma permanente en la oración. Significa estar en la oración en forma constante e inquebrantable; estar en comunión e inquebrantable compañerismo con Dios. Significa andar y respirar oración; vivir, moverse y permanecer con todo nuestro ser en oración. Significa nunca enfrentar un momento sin la oración.
¿Cómo es esto posible? Cuando tenemos tantas tareas y asuntos que exigen nuestra atención, ¿cómo podemos continuar y andar inquebrantablemente en la oración? Lo que la Biblia quiere decir es que…
- desarrollemos una actitud de oración
- andar en un espíritu de oración
- tomar un recreo mental de nuestro trabajo y pasar un momento en oración
- orar siempre cuando nuestras mentes no estén ocupadas con alguna ocupación
- levantarse temprano y orar antes de comenzar las actividades cotidianas. Pasar un momento de adoración con Dios en oración. Hacer de esto una práctica continua.
- orar antes de ir a dormir Pasar un momento extenso en oración antes de ir a dormir. Hacer de esto una práctica continua.
Con toda honestidad, la gran mayoría de nosotros desperdiciamos mucho tiempo en pensamientos vagos y en ensueños inútiles, perdiendo así un valioso tiempo que se podría aprovechar para la oración. Si aprendiéramos a cautivar esos minutos para la oración, descubriríamos qué es andar y vivir en la oración. Note un hecho crítico: Esta es la tarea del creyente. No es algo que Dios pueda hacer por nosotros. Somos nosotros los que debemos disciplinamos para orar. Si no oramos, entonces la oración nunca será dicha.
La Biblia es clara: el creyente debe “perseverar en la oración”.
“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co. 10:5).
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mt. 7:7).
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Jn. 16:24).
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Fil. 4:6).
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Col. 4:2).
“¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas” (Stg. 5:13).
“Buscad a Jehová y su poder; buscad su rostro continuamente” (1 Cr. 16:11).
▬ 2. En segundo lugar, velar en oración. La palabra “observad” (gregorountes) significa permanecer despierto, estar alerta, estar activo, concentrado. Significa pelear contra las distracciones, los pensamientos vagos, la inútil ensoñación diaria, el aletargamiento y la somnolencia. Significa disciplinar nuestras mentes y controlar nuestros pensamientos en la oración. Para ser francos, este es un problema que aflige al creyente. El exceso de trabajo, el cansancio, la presión: una lista innumerable lista de cosas que puede hacer difícil la concentración para la oración. Esta es la razón por la cual Pablo acentúa la necesidad de velar en oración. Pero advierta que velar en oración es la tarea del creyente. Nuevamente, no es algo que Dios haga por nosotros. Somos responsables por velar y concentrarnos. Somos nosotros los que debemos disciplinar y controlar nuestros pensamientos. Por esta razón, nunca debemos dejar de orar. Debemos…
- pelear siempre contra el aletargamiento y los pensamientos vagos.
- aprender a concentrarnos, disciplinar nuestra mente y controlar nuestros pensamientos
- enseñarnos a observar la oración.
“Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mt. 26:40-41).
“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar” (Lc. 18:1).
“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lc. 21:36).
▬ 3. En tercer lugar, orar con acción de gracias. Cuando alguien hace algo por nosotros, nosotros le agradecemos. La única persona que ha hecho más por nosotros que ninguna otra es Dios. Por lo tanto, debemos agradecerle a Él. De hecho, Dios continúa bendiciéndonos y ayudándonos, su mano está constantemente sobre nuestras vidas, cuidándonos y protegiéndonos, por lo tanto, deberíamos agradecerle a Él continuamente. Nuestra oración se debe elevar a Él durante todo el día a medida que nos ocupamos de nuestros asuntos cotidianos. No debe pasar jamás una hora sin que hayamos orado y agradecido a Dios varias veces. Jamás debemos olvidar a su Hijo. Él tomó nuestros pecados sobre Él y cargó con el juicio y el castigo por nosotros. Solo esto debe llenar continuamente nuestros corazones con acción de gracias y alabanza.
“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Co. 15:57).
“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Co. 6:20).
“¡Gracias a Dios por su don inefable!” (2 Co. 9:15).
“Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Ef. 5:20).
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Ts. 5:18).
“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre” (He. 13:15).
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 P. 2:9).
“Alabad a Jehová, invocad su nombre, dada conocer en los pueblos sus obras” (1 Cr. 16:8).
“Cantad a Jehová, que habita en Sion; publicad entre los pueblos sus obras” (Sal. 9:11).
“Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo” (Sal. 50:14).
“Te alaben los pueblos, oh, Dios; todos los pueblos te alaben” (Sal. 67:3).
“Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación” (Sal. 68:19).
“Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos; oirán mis oídos de los que se levantaron contra mi, de los malignos” (Sal. 92:11).
▬ 4. En cuarto lugar, orar por los demás, en particular por su ministerio. Ser un intercesor para los ministerios de Dios. Recuerde que Pablo estaba en la prisión, pero note por qué él pidió orar. William Barclay señala que Pablo pudo haber pedido que la iglesia ore por su liberación, dado que en su juicio tuvo un veredicto de inocente (él era inocente), o por un final pacífico para su vida. Pero esto no fue lo que él solicitó. Solicitó una oración por su ministerio. Él deseaba que los creyentes oraran para que Dios le diera…
- la oportunidad para el testimonio, para hablar del misterio o salvación en Cristo.
- audacia para testificar (v. 4).
Siempre debemos recordar que la oración es una de las leyes del universo. Es una ley negada por muchos e ignorada por otros. Aun los que la entienden como una de las leyes de Dios, a menudo la rechazan. No obstante, Dios ha establecido la ley espiritual que Él obra en respuesta a la oración. Creámoslo o no, Dios claramente dice que la oración es una ley del universo. La oración es la ley por la cual Él obra y se mueve en nombre de los hombres y de su mundo. Por lo tanto, si deseamos las bendiciones de Dios para nuestra vida y ministerios, si deseamos que la obra de Dios siga adelante en poder y benéficos frutos, debemos orar por los ministerios del evangelio.
Debemos aprender a interceder en la oración.
“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Stg. 4:1-3).
“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mt. 21:22).
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Jn. 15:7).
“Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré” (Sal. 91:15).
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jer. 33:3).
2º Titulo: Insistencia para llevar a cabo su malvado propósito. Versículos 13 al 15. Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente los más cercanos verás, y no los verás todos; y desde allí me los maldecirás. Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar. Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí. Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así. (Léase: 1ª de Samuel 19:13 al 15. Tomó luego Mical una estatua, y la puso sobre la cama, y le acomodó por cabecera una almohada de pelo de cabra y la cubrió con la ropa. Y cuando Saúl envió mensajeros para prender a David, ella respondió: Está enfermo. Volvió Saúl a enviar mensajeros para que viesen a David, diciendo: Traédmelo en la cama para que lo mate. ▬ Ester 5:12 al 14. Y añadió Amán: También la reina Ester a ninguno hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino a mí; y también para mañana estoy convidado por ella con el rey. Pero todo esto de nada me sirve cada vez que veo al judío Mardoqueo sentado a la puerta del rey. Y le dijo Zeres su mujer y todos sus amigos: Hagan una horca de cincuenta codos de altura, y mañana di al rey que cuelguen a Mardoqueo en ella; y entra alegre con el rey al banquete. Y agradó esto a los ojos de Amán, e hizo preparar la horca.).
La treta de Mical, 1ª de Samuel 19:11–17. Jonatán había salvado la vida de David. Ahora su hermana Mical, la esposa de David le salva la vida. Mical amaba a David, pero nunca compartía su entusiasmo por la adoración de Dios. Se ve que era mañosa porque con decisión resuelta le descuelga a David por la ventana y luego arregla una decepción para darle más tiempo a realizar su huida. La palabra ídolo doméstico (v. 13) es terafim, cuyo significado original se ha perdido. Pero donde se usa en la Biblia se refiere a ídolos o imágenes, sean pequeños o grandes. Generalmente son guardados en la casa y utilizados en el culto familiar. El hecho de que el buen rey Josías barriera de Israel a los serafines, clasificándolos como “abominaciones”, nos hace entender que no formaban parte de la verdadera adoración a Dios (2 Rey. 23:24). Mical los tenía en casa y aunque la palabra es plural, se usa aquí como singular, traducida en el v. 16 “ídolo” o sea imagen. Incluso lo había arreglado con algo tejido de pelo de cabra para representar el cabello de David. La versión griega Septuaginta dice aquí “hígado de cabra”, usando otra palabra hebrea. Las dos palabras son similares, pero tampoco es muy lógico que ella pusiera el hígado de cabra para representar una parte de David.
Además, se ve que Mical era una hábil mentirosa. Para apaciguar la ira de su padre le atribuye a David una amenaza. Esta última mentira sería especialmente nociva y posiblemente responsable por la decisión tomada después de darla a otro (25:44).
Ester 5: 12 al 14. Amán planea ejecutar a Mardoqueo, 5:9–14.
Los vv. 9 a 14 nos muestran la clase de persona que es Amán. Él realmente tiene de todo: riquezas, posesiones, poder político, honores y muchos hijos; sin embargo, para él era más importante el que todos estuvieran impresionados por lo que él era. Por eso, el que existiera una persona como Mardoqueo, sin ningún poder político, social o económico que, hasta donde Amán sabía, no le temería, era más de lo que Amán podía soportar.
Con el consejo de su esposa y sus amigos, Amán decide no esperar unos meses hasta la matanza de los judíos para deshacerse de Mardoqueo; construye una horca tan alta que pudiera ser vista por todos. La ejecución de Mardoqueo serviría de advertencia a otros que tuvieran en mente negarle a Amán su debido respeto.
Probablemente Ester invitó a Amán al banquete para inflar su orgullo y para que estuviera presente cuando ella haría la petición al rey y denunciaría los planes de Amán de matar a los judíos. Amán salió del primer banquete “alegre y contento” (v. 9), no sólo por el honor de la invitación personal, sino por el abundante vino que habría tomado. Su alegría se tornó en una ira casi incontenible al contemplar la falta de respeto de parte de Mardoqueo. Éste ya se habría quitado la ropa de luto (4:2) y estaba sentado en su lugar acostumbrado, “en la puerta real”.
Amán pudo contenerse en su ira y fue rápidamente a su casa para reunir a sus familiares y amigos para compartir su disgusto y solicitar de ellos consejos en cuanto al procedimiento más apropiado a seguir (v. 10). En su orgullo, se jactaba de sus enormes riquezas, las cuales hicieron posible la muy generosa oferta que hizo al rey con el fin de lograr su aprobación por la matanza de ese “pueblo disperso y diseminado” (3:8–9). Siguió jactándose, refiriéndose a la multitud de hijos varones que tenía y los honores que el rey le había concedido, por encima de todos los demás siervos (v. 11). El hecho de tener muchos hijos varones se consideraba como señal de gran virilidad varonil, prosperidad y honor, no solamente entre los judíos sino también entre los persas. Keil y Delitzsch citan la práctica de reyes de enviar anualmente regalos a la familia que tenía más hijos varones. El honor más alto y reciente que Amán menciona fue la invitación a dos banquetes privados sólo con el rey y la reina (v. 12). Nadie más en todo el reino había recibido tan alto honor y fue por la iniciativa de la misma reina. Algunos sugieren que el autor del libro introduce este cuadro de grandeza y riqueza de Amán para contrastar su humillación y muerte (comp. Luc. 14:11). Es evidente que, a esta altura, Amán ignoraba que Ester era judía. Era un secreto que ni el rey mismo sabía. Amán estaba saboreando ya la rica comida, abundante vino e íntima relación con el rey y la reina otra vez el día siguiente, sin sospechar las sorpresas y tragedia que le esperaban.
Sin embargo, ni la exagerada riqueza, ni el puesto más elevado de honor en el reino, segundo sólo después del mismo rey, ni la íntima relación que gozaba con el rey y la reina, todos juntos no lograban satisfacer su orgullo y suavizar su amargura y su honor ofendido por Mardoqueo (v. 13). Amán había pedido consejos a Zeres, su esposa, y a los amigos reunidos y ellos no tardaron en recomendar un plan (v. 14). Mardoqueo tendría que ser colgado en una horca de casi 25 metros de altura a fin de que se viera desde muy lejos y sirviera como un anticipo de la matanza de todo el pueblo judío dentro de once meses. El plan era de matarlo la mañana siguiente, antes del banquete en ese mismo día. Únicamente así, Amán podría ir al banquete aliviado y alegre. Amán se puso muy contento porque estaba seguro de que el rey, habiendo aprobado la masacre del pueblo, no tendría problema en aprobar la muerte de un solo judío.
Aquí el autor del libro ha creado, o Dios ha diseñado, una situación de alto drama y suspenso. Amán tiene la confianza del rey y el rey no está enterado de la relación entre Mardoqueo y la reina. Ester ha postergado presentar su pedido al rey hasta la raya misma de la hora fatal para Mardoqueo, con el resultado de que la suerte de él y de los demás judíos está en suspenso. Todas las circunstancias apuntan al hecho de que ya no hay esperanza para la vida de Mardoqueo.
3er Titulo: Amonestación para oír la voz de Dios. Versículos 16 al 18. Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así. Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho Jehová? Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zipor. (Léase: San Juan 5:24. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. ▬ Hebreos 1:2. en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.).
San Juan (5:24, 25) Jesucristo, deidad – Salvación – Pecado – Muerte: La quinta prueba de que Jesús era igual a Dios era su poder sobre el destino del hombre, el poder de salvar a los hombres de la muerte a la vida. Advierta tres puntos significativos.
▬ 1. Cómo se salva a los hombres.
‣ a. Son salvos escuchando la Palabra de Jesús. La idea es de compromiso y obediencia a ella. Para poder ser salvo, los hombres deben escuchar y seguir la Palabra de Dios, haciendo exactamente lo que Él dice.
‣ b. Son salvos por creer en Dios, esto es, por creer que Dios ha enviado a su Hijo Jesucristo para salvarlos.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Ro. 5:8).
▬ 2. El resultado de ser salvo: la vida eterna. Un hombre pasa del estado de la muerte al estado de la vida, del estado de la condena al estado de la justificación. Cuando un hombre es verdaderamente salvo, nunca es condenado a morir; es declarado justo y se le da vida eterna. Advierta la manera descriptiva de decirlo: “ha pasado de muerte a vida”. Advierta también que el hombre actualmente está en un estado de muerte; esto es, que el hombre está en proceso de morirse. El hombre debe morir y morirá. Él no puede detener el proceso. (Ver, He. 9:27. cp. Ef. 2:1, 5; 5:14.)
▬ 3. Los hechos tienen dos significados. La hora ha llegado y ahora es…
- cuando los espiritualmente muertos pueden oír la voz del Hijo de Dios.
- cuando los espiritualmente muertos, que oyen, pueden vivir.
“Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Co. 6:2).
“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Jn. 3:36).
Hebreos (1:2) Jesucristo, deidad ▬ Heredero: Jesucristo es constituido heredero de todo. Esta es la segunda razón por la que Él es superior a los profetas. ¿Qué se entiende por heredero? Se entiende que Jesucristo debe recibir y debe ser el dueño legítimo de todo. Solo Jesucristo ha heredado todo cuanto Dios es y posee. Ningún hombre es suficientemente grande ni suficientemente digno de ser el heredero de Dios; solo Cristo. Solo Él ha vivido y andado en perfección ante Dios. Entre los hombres, solo Él ha obedecido a Dios perfectamente, por ende, solo Él ha heredado todo cuando Dios es y posee; solo
Él ha sido nombrado Dueño de todas las cosas. ¿Qué es lo que Jesucristo debe heredar y recibir?
=> Jesucristo debe heredar todo poder en el cielo y la tierra.
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.
28:18).
=> Jesucristo ha heredado toda la autoridad para ejecutar todo juicio sobre los hombres.
“Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo” (Jn. 5:22).
=> Jesucristo va a heredar el dominio sobre los muertos y sobre los vivos.
“Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven” (Ro. 14:9).
=> Jesucristo va a heredar todo el universo: “Un cielo nuevo y una tierra nueva y una nueva capital del mundo”.
“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (2 P. 3:10-13).
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido… La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella” (Ap. 21:1-2, 23-26).
=> Jesucristo va a heredar todo gobierno, un gobierno eterno.
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto” (Is. 9:6-7).
“Mas del Hijo dice: Tu trono, Oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino” (He. 1:8).
- Jesucristo va a heredar todo poder y riqueza, sabiduría y fuerza, honor y gloria y bendición.
“que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Ap. 5:12).
- Jesucristo va a heredar todos los ángeles y todas las otras autoridades y potestades espirituales.
“quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades” (1 P. 3:22).
Jesucristo va a heredar un nombre superior a todo nombre y toda rodilla se doblará ante El vindicando su derecho como Señor y Salvador.
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” (Fil. 2:9-10).
(1:2) Jesucristo, Creador ▬ Creación: Jesucristo es el Creador y hacedor de los mundos, de todos los mundos. Esta es la tercera razón por la que Jesucristo es superior a los profetas. La palabra “mundos” (aiones) también puede traducirse como siglos. Jesucristo es el Creador tanto del universo como de los siglos que transcurren uno tras otro, Creador de los
mundos y del tiempo que transcurre de suceso en suceso, y de generación en generación. La versión Dios habla hoy lo argumenta bien:
“Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creó los mundos y al cual ha hecho heredero de todas las cosas” (He. 1:2).
En la carta a los colosenses se establece aún mejor:
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).
El asunto es el siguiente: La creación de Cristo incluye todos los mundos (plural) de todas las dimensiones del ser, dondequiera que estén y cuantos pueda haber. Esto es exactamente lo que se entiende por el plural “mundos”. Es también lo que se entiende cuando Colosenses dice que Cristo creó todas las cosas “las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades”.
=> Si existen otros planetas y seres vivientes visibles en el espacio exterior, Cristo los creó.
=> Si existen mundos y seres invisibles en otras dimensiones, Cristo los creó.
No importa qué tipo de mundo o criaturas pueda haber, tronos, dominios, principados, o potestades, Cristo los creó a todos. No existe nada que Él no haya creado.
- ni planeta • ni vegetación • ni estrella • ni mineral • ni criatura • ni elemento • ni dimensión • ni cosa
“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3).
“para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Co. 8:6).
“y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Ef. 3:9).
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).
domingo 09 de noviembre de 2025
Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios.


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