LECCIÓN: Números 25:10 al 13. 10. Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: 11. Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel. 12. Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; 13. y tendrá él, y su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.
Comentario general del contexto Bíblico: Versículos 10-15: Por este acto de celo divino se prometió a Finees ya su posteridad la posesión eterna del sacerdocio como pacto de paz de Jehová. בּקנאו, mostrando mi celo en medio de ellos (a saber, los israelitas). קנאתי no es “celo por mí”, sino “mi celo”, el celo de Jehová con el que Finees se llenó e impulsó a dar muerte a los pecadores atrevidos. Al hacer esto, había evitado la destrucción de los israelitas y refrenado la obra del celo de Jehová, que se había manifestado en la plaga. “Le di mi pacto de paz” (el sufijo se adjunta al sustantivo gobernante, como en Levítico 6:3). בּרית נתן, como en Génesis 17:2, dar, es decir, cumplir el pacto, conceder lo prometido en el pacto. El pacto concedido a Finees consistía en el hecho de que se le aseguraba un “sacerdocio eterno” (es decir, la posesión eterna del sacerdocio), no solo para él, sino también para su descendencia, como un pacto, es decir, en un pacto, o forma irrevocable, ya que Dios nunca quebranta un pacto que ha hecho. De acuerdo con esta promesa, el sumo sacerdocio que pasó de Eleazar a Finees (Jueces 20:28) continuó en su familia, con la excepción de una breve interrupción en los días de Elí (ver en 1 Sam 1-3 y 1 Samuel 14: 3), hasta el momento de la última disolución gradual del estado judío a través de la tiranía de Herodes y sus sucesores. – En Números 25:14, Números 25:15, se dan los nombres de los dos atrevidos pecadores. El padre de Cozbi, la princesa madianita, se llamaba Zur, y se describe aquí como “jefe de las tribus (אמּות, véase Génesis 25:16) de la casa de un padre en Madián”, es decir, como el jefe de varias de las tribus madianitas que descendían de una tribu-padre; en Números 31: 8, sin embargo, se lo describe como un rey y se lo clasifica entre los cinco reyes de Madián que fueron asesinados por los israelitas.
Pensamiento 2: El pacto de Dios con Fineas, 25:10–13. La acción sangrienta de Fineas es repugnante a la mente moderna, pero aquí es considerada digna de un galardón especial. Esto es porque el sacerdote debe ser el representante de Dios ante los hombres. Al matar a los pecadores flagrantes, Fineas demuestra el celo que Dios tiene por la pureza de su pueblo y su ira contra el pecado. Así hizo apartar el furor de Dios del pueblo (v. 11). Esta es la raíz de la idea de hacer expiación.
Dios hace pacto con Fineas y su descendencia de desempeñar perpetuamente el sacerdocio en Israel. Esto probablemente significa que el sumo sacerdote ha de venir del linaje de Fineas (ver 1 Crón. 6:4–11). Fineas aquí demuestra el otro papel del sacerdote: ser el representante del pueblo delante de Dios. El pueblo en general ha quebrantado el pacto con Dios por su apostasía. Pero aquí, Fineas representa al remanente fiel dentro del pueblo. Dios renueva su pacto con ellos y premia a Fineas con un papel especial dentro del pueblo.
Pensamiento 3: El «temor de Dios» como bendición para la descendencia se fundamenta en las Escrituras, especialmente en Salmos (como 112, 128) y Proverbios, indicando que un hombre que teme al Señor tendrá una familia bendecida, prosperidad, y que sus hijos serán poderosos en la tierra, recibiendo una herencia de fe y un legado espiritual duradero que se perpetúa a través de las generaciones. Esta bendición no es solo material, sino también de guía divina, protección contra el mal, y un legado de rectitud, asegurando la continuidad de la fe y el bienestar familiar.
Salmo 128:3-4 (RVR1960): «Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como brotes de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová».
Proverbios 20:7: «El justo anda en integridad; ¡qué bienaventurados son sus hijos después de él!»
Vivimos tiempos difíciles, tiempos donde la rebeldía y la desobediencia se han multiplicado en el corazón de muchos jóvenes. Lo que la Biblia profetizó se está cumpliendo:
“La necedad está ligada al corazón del muchacho; más la vara de la corrección la alejará de él.” (Proverbios 22:15).
Hoy más que nunca, los padres tienen una responsabilidad sagrada: guiar a sus hijos con sabiduría, en el temor del Señor. No basta con proveer alimento o educación; es necesario formar el corazón, enseñarles a amar a Dios, a obedecer su Palabra y a caminar en santidad.
No los críes solo para triunfar en este mundo, sino para permanecer firmes en la eternidad. Las cosas de este mundo son pasajeras, pero el alma de tu hijo es eterna.
Padre, madre: ora por ellos, corrígelos con amor, enséñales con tu ejemplo. Que en tu casa se escuche el nombre de Jesús, que tus hijos vean en ti la fe viva, la oración constante y el temor del Señor.
Porque al final, no hay mayor herencia que puedas dejarles que una vida guiada por la Palabra de Dios.
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22:6)
“Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.” (Romanos 9.16-17).
TEXTO: «Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita» (Salmo 112:1 y 2)
SALMO 112: SALMO DIDACTICO Y ACROSTICO. EL HOMBRE DE DIOS: Como el que precede y el que sigue, este Salmo empieza con ¡aleluya! Los Salmos 111 y 112 son gemelos (aunque el 111 es un himno de alabanza y el 112 es sapiencial). Los dos son acrósticos y tienen la misma estructura. Hay frases enteras que son idénticas, pues el salmista quiere mostrar que el hombre de Dios manifiesta el carácter de Dios. En contraste con la mayoría de los seres humanos que tratan de enriquecerse de cualquier manera o aprovecharse de los demás, el que teme a Jehovah ordena su vida por el patrón divino.
El hombre de Dios bendecido, vv. 1–3: Después de ¡Aleluya! cada línea empieza con otra letra del alfabeto heb. El Salmo 111 termina hablando del temor de Jehovah; ahora el salmista describe la vida del que teme a Dios. Bienaventurado (ashré 835) también significa “feliz” o “dichoso”. ¡Qué privilegio es conocer al Dios verdadero y ser cuidado por él!
Nótese cómo empieza el hombre de Dios; primero teme a Dios, le ama, es reverente. También se deleita en sus mandamientos, quiere hacer su voluntad. Este hombre que es bienaventurado pone a Dios primero en su vida; lo ama y le obedece. Se deleita (v. 1) es la misma raíz que se complacen en Salmo 111:2. El que ama a Dios se goza en sus obras y en su voluntad.
Su descendencia (v. 2). Lo que hace una persona no sólo afecta a su propia vida, sino influye en toda su familia y toda su descendencia. La Biblia pone mucha importancia en la familia; Dios promete bendecir a los descendientes de los justos. Cada creyente debe ser un instrumento de la bendición de Dios.
Bienes y riquezas (v. 3) indican que Dios provee abundantemente. A la vez, la Biblia muestra que los justos sufren, a menudo son perseguidos, sufren los efectos de la corrupción de la raza humana. La Biblia provee una visión equilibrada. Es claro aquí que la fuente de nuestros bienes y riquezas es la bondad de Dios.
Su justicia permanece… (v. 3b) es la misma frase que se usa en el Salmo 111:3b. Dios quiere producir en sus hijos su propio carácter. No es sólo un intento de copiar, es un don, una relación viviente entre la justicia de Dios y la justicia del hombre de Dios. El que teme a Dios hace lo correcto y sus hechos permanecen.
1er TÍTULO: Dios hablando claramente a su siervo. Versículo 10. Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: (Léase: Job 33:14 y 15. Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho. ▬ Hebreos 1:1 y 2. Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo).
Comentario de Job 33: La comunicación de Dios, 33:14–25. Ahora se trata el problema entre el Dios infinito y el hombre finito. Como consecuencia de la trascendencia divina, se encuentra un problema en la comunicación. Puesto que el hombre no puede alcanzar las alturas para hablar con Dios (Gén. 11:1–5), Dios toma la iniciativa y se revela al hombre. Entonces Elihú le sugiere cómo hacerlo: 1) Por medio de sueños o visiones (vv. 14–18). 2) Por medio del sufrimiento (vv. 19–22). 3) Por medio de un intercesor (vv. 23–25). En cuanto al intercesor, es uno suficientemente similar a Dios para que le hable, y uno similar al hombre para que lo comprenda. Por medio de un intercesor, el inspirado pensador judío capta un elemento esencial del cristianismo, y presenta un prototipo de la encarnación como la manera más eficaz para la comunicación redentora.
Después de la observación general (vv. 12, 13), Elihú se dirige específicamente a la acusación de Job respecto a que Dios es su enemigo y no le habla más (19:7; 30:20).
En esto, dice el joven, se equivoca (v. 14).
El texto es elíptico y no es posible interpretarlo con precisión. Continúa una traducción literal: “Porque en una manera (modo) habla Dios y en dos él [el hombre] no percibe (comprende)”.
Puede significar que 1) los modos de la revelación son invisibles, 2) que “una vez que haya hablado, no vuelve a repetirlo”; así no se agrega “el hombre” como sobreentendido: Dios habla una vez y es suficiente y, más lo más probable 3) que Dios habla en una manera, y si el hombre no responde, habla en una segunda manera.
La comunicación por sueños, 33:14–18. Elihú postula que Dios habla con el hombre por medio de sueños (v. 15), después, dice que abre el oído de ellos y no los instruye (v. 16).
Para él, el propósito es más bien didáctico: aparta al hombre del mal (v. 17a), elimina la arrogancia (v. 17b) y preserva la vida. “La fosa” simboliza “la corrupción” o “la destrucción” que produce la muerte (v. 18a). “La lanza” simboliza la retribución divina (v. 18b).
Elifaz también indicó que Dios hablaba por medio de las visiones nocturnas (4:12– 21), y Job se quejó de pesadillas terribles, de sueños que lo turbaban con visiones (7:14). En el AT se refiere con frecuencia a sueños como un medio de la revelación divina (Gén. 28:12–17; 41:1–7, 11, 12; Núm. 12:6; Juec. 7:13, 15; Dan. 4; Mat 2:13). Entonces, Elihú le sugirió a Job que posiblemente había interpretado mal las visiones nocturnas que lo turbaban. Probablemente Dios quería salvarlo de algunas actividades o actitudes malas, tales como el orgullo; así que, con misericordia, Dios se había comunicado con él para preservar su vida.
Comentario de Hebreos 1:1 y 2: (1:1-2). Revelación ▬ Jesucristo, deidad: Jesucristo es el vocero supremo de Dios. Esta es la primera razón por la que Él es superior a los profetas. Téngase en cuenta la gloriosa verdad: Dios le ha hablado al hombre. La mayoría de las personas se equivocan en cuanto a Dios, Él no se encuentra muy lejos, en alguna parte del espacio exterior, tan lejos que lo que le sucede al hombre y a su mundo le es indiferente. Lo cierto es todo lo contrario: Dios se preocupa por la vida de cada uno de nosotros, por las pruebas y problemas, el pecado y el mal, el sufrimiento y la enfermedad, la muerte y la destrucción, por todo lo que nos sucede. Por tanto, Dios nos ha hablado; Él nos ha dado las maravillosas palabras de vida y de liberación. Él nos ha dicho exactamente cómo vencer las pruebas y tentaciones, la corrupción y la muerte de este mundo. ¿Cuándo Dios le habló al hombre, y dónde podemos encontrar el testimonio de la palabra de Dios? Si en verdad Dios no se encuentra en un lugar muy lejano, si Dios en verdad le ha hablado al hombre, entonces debemos hallar su Palabra y prestarle atención. Porque su Palabra significa vida eterna y victoria sobre todo el mal, las pruebas y la corrupción y muerte de esta vida. ¿Dónde se encuentra la Palabra de Dios? Se encuentra en dos lugares.
▬ 1. Primero, la Palabra de Dios se encuentra en los profetas. En tiempos remotos Dios le habló al hombre por medio de sus profetas, es decir, por medio de personas a quien él eligió para proclamar su Palabra al mundo. ¿Quiénes son estas personas? Son los hombres y mujeres de las Escrituras del Antiguo Testamento. Pero considérese un aspecto significativo: Dios habló a través de los profetas…
- “en diversos momentos”: Es decir, en muchas partes (polumerós); en muchas revelaciones separadas, en muchos momentos diferentes.
- de muchas maneras (polutropos).
¿Qué quiere decir esto? Ningún hombre podría recibir y comprender o explicar ‘la revelación completa de Dios. Dios y la verdad de Dios son demasiado grandes para cualquier hombre. Por lo tanto, Dios tuvo que revelarse ante muchas personas diferentes, y tuvo que usar muchas formas diferentes para hablarles a los hombres. Ningún hombre podría jamás retener o manifestar toda la revelación de Dios.
Matthew Henry lo argumenta bien al decir que tuvo que darse una apertura gradual de la mente del hombre en lo concerniente al Mesías, el Salvador del mundo. (Vea San. Jn. 1:45 para una lista completa de las profecías de Jesucristo y su cumplimiento.)
=> Dios le habló a Adán y le dijo que el Salvador vendría de la simiente de la mujer (Gn. 3:15).
=> Dios le habló a Abraham y le dijo que el Salvador vendría de su simiente (Gn. l2:3; 18:18; 22:18).
=> Dios le habló a Jacob y le dijo que el Salvador vendría de la tribu de Judá (Gn. 49: 10).
=> Dios le habló a David y le dijo que el Salvador nacería de su casa (2 S. 7: 13).
=> Dios le habló a Miqueas y le dijo que el Salvador nacería en Belén (Mi. 5:2).
=> Dios le habló a Isaias y le dijo que el Salvador nacería de una virgen (Is. 7:14).
Note también en las diferentes formas en las que Dios les habló a los profetas:
=> Él le habló a Moisés con una gran voz tronante en medio de una tormenta (Ex. 19: 19; Dt. 5:22).
=> Él le habló a Elías con una voz apacible (1 R. 19:12).
=> Él le habló a Isaías en una visión (Is. 1:1).
=> El le habló a Samuel en un sueño (1ª S. 3:5).
Y así podría continuar la lista, porque Dios les habló a sus profetas de muchas fonnas diferentes. Pero debemos entender lo siguiente: “Cada profeta podía transmitir solo una parte de la revelación de Dios”. Ninguno de ellos podría transmitir toda la revelación de Dios. La entera revelación de Dios no se encuentra en los profetas. ¿Entonces dónde se encuentra?
Esto nos refiere al segundo aspecto.
▬ 2. Segundo, la Palabra de Dios, su entera revelación, se encuentra en su Hijo, el Señor Jesucristo. “En estos últimos días [Dios nos ha] hablado por medio de su Hijo”. ¡Esta es la verdad más increíble que se pueda imaginar! Porque Dios no pudo enviar un mensajero mejor con su Palabra que su propio Hijo. Y esta es la increíble declaración de este pasaje: Dios ha enviado a su Hijo para que proclame su Palabra a los hombres.
Antes de Cristo, ningún hombre podía captar y comprender a Dios cabalmente, y ningún hombre podía proclamar cabalmente la Palabra de Dios. Los hombres solo podían comprender una parte o un fragmento de Dios. Pero ahora el propio Hijo de Dios ha venido a la Tierra y ha revelado a Dios, proclamando todo cuanto Dios es. Note: “Es Él mismo quien constituye la revelación de Dios”. Él personifica la Palabra de Dios. De hecho, Él es la Palabra de Dios.
Todo lo que Dios haya querido decirle al hombre está dicho en la persona de Jesucristo. Él es la expresión perfecta de la mente de Dios. Todo lo que el hombre necesita conocer acerca de Dios y la conquista de la vida con todas sus pruebas, corrupción y muerte se ve en Jesucristo. (Vea el Estudio a fondo 1, La Palabra, Jn. 1:1-5 para un mayor análisis.)
Pensamiento 1. Esto significa varias cosas maravillosas:
1) Dios ama al hombre. Él no ha dejado al hombre a oscuras, buscando a tientas y tratando de encontrar la verdad de la vida y la muerte y después de la muerte. Dios le ha hablado al hombre y le ha revelado la verdad sobre.
- de dónde venimos.
- porque estamos aquí.
- adónde vamos.
- cómo podemos vencer las pruebas, el mal y la muerte de esta vida y el mundo.
2) Si queremos saber la verdad acerca de Dios y nosotros mismos, tenemos que volver nuestros ojos al Hijo de Dios, el Señor Jesucristo. Él y solo Él es la revelación completa de Dios.
3) Jesucristo es superior a todos los profetas; Él solo es la suprema revelación de Dios. Por grande que hayan sido los profetas del Antiguo Testamento, no eran superiores al Hijo de Dios. El Señor Jesucristo es superior a los profetas; Él es el, verdadero e inigualable, vocero supremo de Dios. No puede haber más grande vocero que el propio Hijo de Dios.
(1:2) Jesucristo, deidad ▬ Heredero: Jesucristo es constituido heredero de todo. Esta es la segunda razón por la que Él es superior a los profetas. ¿Qué se entiende por heredero? Se entiende que Jesucristo debe recibir y debe ser el dueño legítimo de todo. Solo Jesucristo ha heredado todo cuanto Dios es y posee. Ningún hombre es suficientemente grande ni suficientemente digno de ser el heredero de Dios; solo Cristo. Solo Él ha vivido y andado en perfección ante Dios. Entre los hombres, solo Él ha obedecido a Dios perfectamente, por ende, solo Él ha heredado todo cuando Dios es y posee; solo Él ha sido nombrado Dueño de todas las cosas. ¿Qué es lo que Jesucristo debe heredar y recibir?
=> Jesucristo debe heredar todo poder en el cielo y la tierra.
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt. 28:18).
=> Jesucristo ha heredado toda la autoridad para ejecutar todo juicio sobre los hombres.
“Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo” (Jn. 5:22).
=> Jesucristo va a heredar el dominio sobre los muertos y sobre los vivos.
“Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven” (R0. 14:9).
=> Jesucristo va a heredar todo el universo: “Un cielo nuevo y una tierra nueva y una nueva capital del mundo”.
“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (2 P. 3:10-13).
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido… La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella” (Ap. 21:1-2, 23-26).
=> Jesucristo va a heredar todo gobierno, un gobierno eterno.
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Principe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán limite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto” (Is. 9:6-7).
“Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino” (He. 1:8).
=> Jesucristo va a heredar todo poder y riqueza, sabiduría y fuerza, honor y gloria y bendición.
“que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Ap. 5:12).
=> Jesucristo va a heredar todos los ángeles y todas las otras autoridades y potestades espirituales.
“quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades” (1 P. 3:22).
=> Jesucristo va a heredar un nombre superior a todo nombre y toda rodilla se doblará ante El vindicando su derecho como Señor y Salvador.
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” (Fil. 2:9-10).
(1:2) Jesucristo, Creador – Creación: Jesucristo es el Creador y hacedor de los mundos, de todos los mundos. Esta es la tercera razón por la que Jesucristo es superior a los profetas. La palabra “mundos” (aiones) también puede traducirse como siglos. Jesucristo es el Creador tanto del universo como de los siglos que transcurren uno tras otro, Creador de los mundos y del tiempo que transcurre de suceso en suceso, y de generación en generación. La versión Dios habla hoy lo argumenta bien:
“Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creó los mundos y al cual ha hecho heredero de todas las cosas” (He. 1:2).
En la carta a los colosenses se establece aún mejor:
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).
El asunto es el siguiente: La creación de Cristo incluye todos los mundos (plural) de todas las dimensiones del ser, dondequiera que estén y cuantos pueda haber. Esto es exactamente lo que se entiende por el plural “mundos”. Es también lo que se entiende cuando Colosenses dice que Cristo creó todas las cosas “las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades”.
=> Si existen otros planetas y seres vivientes visibles en el espacio exterior, Cristo los creó.
=> Si existen mundos y seres invisibles en otras dimensiones, Cristo los creó.
No importa qué tipo de mundo o criaturas pueda haber, tronos, dominios, principados, o potestades, Cristo los creó a todos. No existe nada que Él no haya creado.
- ni planeta • ni vegetación • ni estrella • ni mineral • ni criatura • ni elemento • ni dimensión • ni cosa
“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3).
“para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Co. 8:6).
“y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Ef. 3:9).
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).
2° TÍTULO: El actuar de Finees aporta la ira de Dios. Versículo 11. Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel. (Léase: Números 16: 47 y 48. Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. ▬ Salmo 106: 28 al 31. Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces se levantó Finees e hizo juicio, Y se detuvo la plaga; Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.).
Números 16:43-50: Acto seguido ambos entraron en el atrio del (פּני אל, como en Levítico 9:5) el tabernáculo, y Dios les ordenó que se levantaran (הרמּוּ, Niphal de רמם = רוּם; ver Ges. §65, Anm. 5) de esta congregación, que Él destruiría inmediatamente. Pero se postraron sobre sus rostros en oración, como en Números 16:21-22. Esta vez, sin embargo, no pudieron evitar el estallido del juicio colérico, como lo habían hecho el día anterior (Números 16:22). La plaga ya había comenzado, cuando Moisés le dijo a Aarón que llevara rápidamente el incensario en medio de la congregación, con brasas e incienso (הולך, imper. Hiph.), para expiarlo con una ofrenda de incienso. Y hecho esto, y Aarón se puso entre los muertos y los vivos, se detuvo la plaga, que ya había destruido a 14.700 hombres. La plaga aparentemente consistió en una muerte súbita, como en el caso de una pestilencia que ruge con extrema violencia, aunque no podemos considerarla como una pestilencia real.
Los medios a los que recurrió Moisés para detener la plaga mostraron de nuevo cómo el siervo fiel de Dios llevaba en su corazón el rescate de su pueblo. Todos los motivos que hasta entonces había alegado, en su repetida intercesión para que esta malvada congregación pudiera salvarse, ahora estaban agotados. No podía arriesgar su vida por la nación, como en Horeb (Éxodo 32:32), porque la nación lo había rechazado. Ya no podía apelar al honor de Jehová entre los paganos, viendo que el Señor, aun cuando sentenció a la raza rebelde a caer en el desierto, le había asegurado que toda la tierra sería llena de Su gloria (Números 14:20. ). Menos aún podía orar a Dios para que no se enojara con todos por causa de uno o unos pocos pecadores, como en Números 16:22, viendo que toda la congregación había tomado parte con los rebeldes. En esta condición de cosas, solo quedaba una manera de evitar la destrucción amenazada de toda la nación, a saber, adoptar los medios que el Señor mismo había dado a Su congregación, en el oficio de sumo sacerdote,
Comentario del Salmo 106: 28 al 31: Apostasía-sincretismo, vv. 28–31
La atracción de las costumbres religiosas-sensuales de los moabitas constituyeron otra trampa para los israelitas, y cayeron. En este caso la valentía de un hombre cambió la situación (v. 30). Comieron de los sacrificios de los muertos se refiere a las fiestas de carne sacrificada a los ídolos que no son dioses vivos sino cosas muertas.
3er TÍTULO: Divino reconocimiento por servir con celo a Dios. Versículos 12 y 13. Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; y tendrá él, y su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel. (Léase: 1ª de Reyes 19:10. El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. ▬ Isaías 59:17. Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.).
Comentario de 1ª de Reyes: “La respuesta de Elías a la pregunta es idéntica a su discurso en el v. 10, pero, al igual que en la pregunta repetida de Jehovah, ciertos eventos dan al discurso una nueva dimensión de significado. En el v. 10 Elías emplea una aparente amenaza de renuncia para obligar a Jehovah a que intervenga a favor del profeta. Después, Jehovah llama de nuevo a Elías a su servicio, y le concede una impresionante teofanía, pero esto no basta para el profeta terco. Se niega a estar ‘delante de Jehovah’, insiste en su propio aislamiento, y sigue evitando llamarse ‘profeta’. La repetición textual de su discurso anterior demuestra que ni los mandatos divinos, ni la majestuosa y misteriosa autorrevelación de Dios lo afectan con respecto a sus propósitos”.
Ve, regresa por tu camino, por el desierto, a Damasco… Elías había intentado huir no tan solo del peligro; huía también de sus responsabilidades como profeta. Con la misma insistencia, Dios no permite que su profeta abdique a su ministerio. Al profeta que buscaba la seguridad en la huida, ahora Dios lo comisiona a una nueva misión. Por cierto, no va a ser una misión carente de peligro, pero ya el énfasis va a ser distinto. No se centrará en la seguridad del profeta sino en los propósitos de Jehovah.
Ungirás a Hazael… a Jehú… a Eliseo. Esta comisión la cumplirá Elías solo en el caso de Eliseo, su sucesor. El mandato a que se inmiscuya en la política de Aram o Siria no se espera. Lo normal era que los profetas centrasen sus labores dentro de Israel. En el caso de Elías, no obstante, había precedentes en que Jehovah ya había demostrado su poder mediante el profeta en territorio de los sidonios. Lo había hecho por medio de la sequía, el sustento del profeta por la viuda y la protección del profeta contra Jezabel. Con el tiempo, sería Eliseo mismo quien cumpliría el resto de la comisión dada a Elías (2 Rey. 8:7–15; 2 Rey. 9:1–13).
Pero yo he hecho que queden en Israel 7.000… La repetida aseveración de que solo Elías había permanecido fiel al pacto y todos los demás eran apóstatas es desmentida aquí por Dios mismo. Implícita en la frase está la idea de que, si Elías insiste en renunciar a su oficio como profeta, Jehovah tiene muchos a su disposición para reemplazarlo. Usualmente en la literatura hebrea, el número siete (en este caso 7.000) es más simbólico que cuantificador. Simplemente quiere decir que hay “muchos” que no se han apostatado de la fe en Israel.
Comentario de Isaías 59:17: Jehovah interviene y redime a Sion, 59:16-21: Esta sección es un tanto misteriosa y difícil de explicar. ¿A qué se refieren las palabras del v. 16 o a quién aluden? Este versículo revela sin duda la falta de un gran dirigente espiritual en Judá en los días anteriores a la llegada de Esdras y Nehemías. El profeta parece expresar su conciencia o conocimiento de sus limitaciones para ejercer ese papel. El no era un dirigente que pudiera manejar las masas de su pueblo, ni alguien que pudiera tener acceso al poder imperial. Es posible que no fuera de origen davídico ni perteneciera a la casta sacerdotal y que su misión profética no se haya proyectado desde la tribuna del orador. Era un poeta que en el silencio de su soledad concebía la actuación de Dios en la historia de su pueblo y en la historia universal. Pero él mismo quedaba paralizado ante el desarrollo de los acontecimientos, sintiéndose incapaz de actuar personal y directamente.
Es entonces que el mismo Dios, el Señor de la historia, interviene en juicio y justicia para producir la salvación de su pueblo (v. 16). El v. 17 describe la armadura de Dios, con que se apresta para intervenir en la historia humana: coraza de justicia, casco de salvación, ropas de venganza y manto de celo. Su intervención sería impetuosa y gloriosa (v. 19).
Es así que ingresa a Sion el Redentor (v. 20), y la inunda con el poder de su Espíritu. Luego establece un pacto con su pueblo, según el cual lo convierte en su portavoz por todas las generaciones de la historia (v. 21).
Como existen algunas variantes en la forma de la palabra que se traduce con ellos en el v. 21, es también posible traducirla contigo. En tal caso la promesa de Dios es para el profeta y para sus descendientes, y no para todo el pueblo (comp. Jer. 35:18, 19).
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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