Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
SEMANA DEL 12 AL 18 DE ENERO. “AMONESTACION A LA JUVENTUD DE HOY: APRENDER DE LAS EXPERIENCIAS DE ISRAEL EN EL DESIERTO”.

LECTURA B1BLlCA: 1ª A LOS CORINTIOS 10:11 AL 14. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 12. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. 13. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 14. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría. 

   Comentario general del contexto Bíblico: (10:11 al 13) Tentación: N0 hay forma de que este elemento sea equivoco, debemos recibir la amonestación. Las cosas que les sucedieron a los creyentes de Israel constituyen ejemplos y amonestaciones para nosotros. Debemos prestarles atención por tres razones:

▬ 1. El fin o clímax del mundo (de los siglos) ha venido sobre nosotros. Desde Cristo, los creyentes están viviendo en la última era o periodo de la historia de la humanidad. Esto sencillamente quiere decir que Jesucristo es la revelación final de Dios, de la {mica manera que Dios volverá a lidiar con los hombres. Ahora los hombres deben acercarse a Dios por fe en Cristo.

   Esta era es lo que se conoce como la era de gracia, donde la gracia es la forma en la que ahora Dios lidia con los hombres. La era de Cristo o de gracia es la última era de la historia de la humanidad. Por consiguiente, como estamos viviendo en la última era, debemos prestarle atención al ejemplo de amonestación de Israel.

▬ 2. Una persona puede caer, fundamentalmente si comienza a pensar que esta firme, es decir, si comienza a sentirse salva y segura. Observe este versículo, porque constituye una amonestación directa que por lo general se descuida o ignora: “Así que, el que piensa estar firme [es salvo y esté seguro], mire que no caiga”.

   “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola” (Lc. 18:9).

   “Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo” (1 Co. 8:2).

   “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Co. 10:12).

   “Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña” (Ga. 6:3).

   “Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” (Pr. 20:6).

   “El que confía en su propio corazón es necio; más el que camina en sabiduría será librado” (Pr. 28:26).

   “Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, hi que estas sentadas confiadamente, tú que dices en tu corazón Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad… Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón Yo, y nadie más” (Is. 47:8, 10).

▬ 3. Hay una forma de salir de la tentación, pero para salir de la tentación el creyente debe saber tres grandes verdades:

» a. Toda tentación es común para el hombre (anthropinos). La palabra significa una tentación humana que azota el estado del hombre. Esto es una promesa sorprendente. Analícelo.

Ninguna tentación. . .

  • es sobrehumana
  • es única
  • está mas allá de la capacidad del hombre para manejarla
  • es aterradora en ningún sentido de la palabra

   Toda tentación que ataca al creyente es común para todos los hombres. Todos los hombres se enfrentan a la misma tentación. Esto significa algo maravilloso “Algunos hombres ya lo han superado”. Si, muchos cayeron, cedieron ante la tentación; pero algunos demostraron la voluntad y la energía para superarlo.

» b. Dios es fiel: Él pone limite a la tentación. El no permite que un creyente le haga frente a una tentación que…

  • sea demasiado seductora • sea demasiado fuerte • sea demasiado agradable • que recompense demasiado el ego • sea demasiado atrayente • que proporcione demasiada satisfacción • sea demasiado exaltadora • sea demasiado estimulante • sea demasiado atractiva • recompense demasiado • sea demasiado prometedora • sea demasiado excitante

   Dios sabe lo que nosotros podemos soportar y cuento podemos soportar; por consiguiente, Él le pone limite a cada una de las tentaciones dentro de nuestros límites para superarlas. Dios es fiel.

   “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1 Co. 1:9).

   “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones” (Dt. 7:9).

   “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti” (2 Cr. 16:9).

   “Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes” (Sal. 36:5).

   “Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; de generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca” (Sal. 89:1).

   “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus a las estaréis seguro; escudo y adarga es su verdad” (Sal. 91:4).

» c. Dios provee una salida. El siempre deja una salida, una forma de salir de la tentación. E1 siempre nos da la fuerza y la energía para atravesar y salir de la tentación de lo contrario para volverle la espalda y huir de ella.

  “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará” (Lc. 10:19).

   “Y el Dios de paz aplastara en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros” (R0. 16:20).

   “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejaré ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podéis soportar” (1 Co. 10:13).

   “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (He. 2:18).

   “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huira de vosotros” (Stg. 4:7).

   “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su tr0n0” (Ap. 3:21).

   “El camino del perezoso es como seto de espinos; más la vereda de los rectos, como una calzada” (Pr. 15:19).

   “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” (Is. 30:21).

   “Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían. les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé” (Is. 42:16).

   “Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetu0sas” (Is. 43:16).

   (10:14) Idolatría: Huyan de la idolatría (1ª Co. 8: 1-13 como antecedente para este pasaje). Se da la orden por una razón muy real: “La mayoría de las personas están adorando a algún Dios que no es el Señor Dios mismo”. La palabra idolatría (eidololatrias) quiere decir tanto la idolatría de falsos dioses como el fracaso de llevar una relación adecuada con Dios. Cualquier persona que no adore a Dios esta adorando a algún ídolo, y casi todo en la tierra puede convertirse en un ídolo y consumir el corazón y la pasión del hombre…

  • el yo • el negocio • el sexo • la familia • los deportes • el conocimiento • las posesiones • la religión • el poder

   Desde el punto de vista práctico, un ídolo es cualquier cosa que consuma la mente, el corazón, el alma y el cuerpo de una persona. Un ídolo es aquello a lo que una persona se entrega.

=> Algunas personas se entregan a algún propósito o posesión en la tierra o son consumidas por estas.

=> Otras personas se entregan a sí mismas y oran a su propia idea de Dios; es decir, al Dios que ellas se imaginan en su propia mente. (Esta es realmente la adoración de muchas personas en sociedades industrializadas.) Tienen un concepto de Dios y adoran ese concepto. Escogen su propio concepto de Dios y no el del Dios vivo y verdadero que se revelo a sí mismo en Cristo y en las Sagradas Escrituras.

=> Aun así otras personas se entregan y le oran a algún ídolo, foto o imagen que ellas han creado o comprado. (El ídolo puede representar a algún dios o ser considerado Dios mismo.)

   A partir de esto, se ve claramente que la mayoría de los hombres son idolatras, porque la mayoría de los hombres son consumidos por algo que no es el propio Dios. Rechazan al Dios vivo y verdadero, Jehová, que se ha revelado a sí mismo en Jesucristo y en las Sagradas Escrituras.

    La iglesia de Corinto enfrentaba el problema de la idolatría dentro de ella. Algunos de sus miembros estaban realmente asistiendo a reuniones sociales celebradas en salones de banquetes de templos idolatras y en las casas donde las imágenes de los ídolos estaban colocadas en un prominente lugar para cuidar de la familia. Tales reuniones comprendían matrimonios, asuntos de negocio e incluso comidas y fraternidad diarias en la casa del prójimo.

   ¿Tenían razón los miembros de la iglesia al asistir a estas reuniones o estaban siendo un poco flexibles con su libertad cristiana? ¿Cuál debía ser la actitud y posición de la iglesia? Pablo ya había lidiado con este asunto con detenimiento. Sin embargo, tenía tanta importancia que necesitaba que se reforzara para que el asunto quedara solucionado inequívocamente

   La orden es fuerte: Huyan de la idolatría. Vuélvanle la espalda y huyan de ella. No le den la espalda lentamente y se alejen de ella, sino que sean rápidos en volverle la espalda y sean rápidos en alejarse de ella.

   Pensamiento 1. Piensen un momento. Si debemos huir de los ídolos, ¿hacia quién corremos? Hacia Dios, por

supuesto. Esta realidad enfatiza un elemento crucial. La única manera de huir de la idolatría es quedarse cerca de Dios. Nuestro corazón es consumido igualmente por Dios o por alguien o algo. Alguien o algo cuenta con nuestra atención y lealtad: ya sea Dios o alguna otra persona o cosa.

   Se hace la exhortación a que huyan de la idolatría. Sean hombres sabios; juzguen la fuerza del siguiente argumento (v. 15).

Nota del expositor: «El joven cristiano debe considerar las tristes consecuencias que sufrió Israel cada vez que cedió a la tentación y peco severamente delante de Dios debido u su arrogancia y altivez de corazón».

1er Titulo: Ejemplos del pasado que el creyente de hoy debe considerar. Versículo 11. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.  (Léase: Romanos 15:4. Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. ▬ 2ª de Pedro 1:12. Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. ▬ 1ª de Juan 5:13. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.).

   Romanos 15:4. (15:4) Escrituras—-estudio: en una iglesia fuerte, cada uno leía las Escrituras. Este es un gran versículo acerca del propósito de las Santas Escrituras. En términos sencillos, nos dice por qué Dios nos dio la Biblia.

▬ 1 Las Escrituras fueron dejadas para nuestra enseñanza (didaskalian): instrucción, dirección, orientación.

   «Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre» (Jn. 20:31).

   «Y éstos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así» (Hch. 17:11).

   «Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza» (Ro. 15:4).

   «Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos» (1 Co. 10:11).

   «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad» (2 Ti. 2:15).

   «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia» (2 Ti. 3:16).

   «Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios» (1 Jn. 5:13).

   Las Escrituras fueron dadas para estimular tres cosas dentro del creyente.

» a. Paciencia.

» b. Consuelo (parakleseos): aliento, consuelo, solaz, ayuda, exhortación, suplicación. Sea lo que fuere necesario para la consolación del creyente, las Escrituras se lo dan.

   «De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra nunca veré muerte» (Jn. 8:51).

   «Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre» (Jn. 14:15-16).

   «Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardara; y mi padre le amara, y vendremos a él, y haremos morada en él» (Jn. 14:23).

   «Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo» (Jn. 16:33).

» c. Esperanza.

   «Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza» (Ro. 15:4).

   «Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío, primeramente, y también al griego» (Ro. 1:16).

   «Ya [Cristo] destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucité de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 

23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.» (1ª Pedro 1:20-23). 

   Comentario de 2ª de Pedro. (1:12—15) Salvación — Pedro: la gran importancia de estas cosas. Lo que Pedro hace ahora es muy interesante. Nos cuenta lo importante que él considera estas cosas.

▬ 1. Son tan importantes que siempre va a predicar y a enseñar de ellas. Él va a recordar y recordar estas cosas a los creyentes. Los creyentes verdaderos las conocen, incluso estén establecidos sobre estas cosas. Pero Pedro dice que él va a repetirlas una y otra vez. No renegara de ellas.

   Algo es seguro: Pedro pensaba que estas cosas, las cosas de la salvación, eran esenciales. ¡Cuanto más énfasis debemos poner en ellas! Pero advierta el próximo punto. Pedro tiene a fin más para decir sobre estas cosas.

▬ 2. Son tan importantes que, mientras esté con Vida, va a estimular a los creyentes a que las practiquen. Va a recordarles una y otra vez estas cosas en la medida que su cuerpo esté en “este tabernáculo”. Pedro tiene que repetir y repetir estas cosas. ¿Por qué? Porque es correcto (dikaion); es exactamente lo que hay que hacer. Los creyentes deben hacer estas cosas para poder experimentar la vida rica y fructífera que Cristo da. Por lo tanto, debe acentuarlas y llevarlas al corazón de su amada gente. Pero advierta una cosa: esto no es todo lo que Pedro tiene para decir sobre estas cosas.

▬ 3. Son tan importantes que Pedro va a velar por que los creyentes sean estimulados a hacer estas cosas a fin después de su muerte. Al parecer, Pedro sabía que pronto iba a ser llevado al cielo. Pero estas cosas eran tan imponentes que él iba a hacer los arreglos necesarios con aquellos que permanecerían en la tierra para que no cesen de enseñar estas cosas.

   Pensamiento 1. ¿Cuán importantes son estas cosas? ¿Cuán importante es que prediquemos estas cosas?

   Pocas Escrituras están tan acentuadas y enfatizadas como éstas. Pedro dice que él se asegurara de que estas cosas sean ensenadas a los creyentes; lo dice tres veces. Esta insistencia debería ser motivo suficiente para impulsarnos a predicar y enseñar estas cosas —siempre— con fe y diligencia.

   “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt. 28:19-20).

   “Y les dijo Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Mr. 16:15).

   “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envié el Padre, así también yo os envió” (Jn. 20:21).

  “Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió Si, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas” (Jn. 21:16).

   “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

   “Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hch. 4:20).

   “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2 Co. 4:13).

   “Porque ya sabéis qué instrucciones 0s dimos por el Señor Jesús” (1 Ts. 4:2).

   “Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido” (1 Ti. 4:6).

  “Apacentad la grey de Dios que esta entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 P. 5:2).

   “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendéis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mi” (Is. 43:10).

   Comentario de San 1ª de Juan 5. (5: 13-15) Dar testimonio ▬ Seguridad Juan el apóstol: está el testimonio de Juan. Juan da testimonio de dos cosas gloriosas.

▬ 1. El declara que un creyente puede tener seguridad de la vida eterna. Y advierta la firmeza de su declaración podemos saber, es decir, tener 1a perfecta seguridad por experiencia, que tenemos vida eterna. Podemos experimentar la vida eterna y todo lo que la vida significa, y podemos experimentarla en la tierra, así como en el futuro a lo largo de toda la eternidad. Podemos saber por experiencia que tenemos vida eterna, saber sin duda alguna, saberlo en forma absoluta y perfecta. ¿Como? Juan dice que hay tres formas.

» a. Recibimos vida eterna al seguir las Escrituras. Juan enfáticamente declara que él ha escrito su Epístola para que podamos tener vida eterna y saber que la tenemos.

» b. Recibimos vida eterna al creer en el nombre de Jesucristo. Solo aquel que cree en el nombre del Hijo tiene vida eterna.

» c. Recibimos vida eterna al continuar creyendo en el nombre de Jesucristo. Advierta: Juan escribe a los creyentes, y dice que ha escrito para que crean “en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”. ¿Acaso los creyentes no creen ya en Jesucristo? Si, pero Juan está diciendo que debemos continuar creyendo; debemos mantenernos en nuestra creencia, seguir creyendo y creyendo hasta que el Señor nos lleve a casa. No existe tal cosa como una persona que crea y luego deje de creer y luego reciba la vida eterna. Si una persona abandona a Cristo, este es un claro indicio de que nunca recibió la vida eterna. Si una persona realmente conoce al Hijo de Dios y ha recibido vida eterna, es casi imposible que esté alejado de Cristo demasiado tiempo. Experimentar a Cristo y la vida es algo demasiado maravilloso. Si una persona le da la espalda durante mucho tiempo, hasta el punto de no regresar a Cristo, entonces Dios seguirá adelante y lo llevará a casa (véase Estudio a fondo 1, 1 Jn. 5:16 para profundizar al respecto).

   La cuestión es esta: debemos creer en el nombre del Hijo de Dios y seguir creyendo. Debemos perseverar y mantener nuestra creencia.

   “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; más el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mt. 10:22).

   “Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conoceré si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Jn. 7:16-17).

   “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:31-32).

   “Pues nuestro evangelio no llego a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espuritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuales fuimos entre vosotros por amor de vosotros” (1 Ts. 1:5).

   “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito pan aquel día” (2 Ti. 1:12).

   “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” (He. 3:12).

    “Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia” (He. 4:11).

   “Acerquémonos con corazón sincero, en plan certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (He. 10:22-23).

   “Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, i guardamos sus mandamientos” (1 Jn. 2:3).

▬ 2. Juan declara que un creyente puede tener seguridad de la respuesta a sus oraciones.

   “Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que h hayamos hech0” (1 Jn. 5:14-15).

   Este es un gran pasaje sobre la oración. Abarca la esencia misma de la oración. Advierta exactamente qué se está diciendo.

» a. Podemos tener confianza en que Dios oye nuestras oraciones si estamos en El, es decir, en Cristo (v. 14). Podemos acercamos a Dios en Cristo y únicamente en Cristo. Solo Cristo es el justo, la única persona perfecta; por lo tanto, solo Él tiene el derecho de estar ante Dios. Cualquier persona que quiera acercarse a Dios debe hacerlo en cl nombre de Jesucristo (véase nota, 1 Jn. 2: 1-2 pan profundizar al respecto). Una persona debe creer en el nombre del Hijo de Dios y acercarse a Dios en su nombre. El nombre de Jesucristo es el único nombre aceptable para Dios, el único nombre que puede recibir algo de Dios.

» b. Podemos tener confianza en que Dios oye nuestra oración si pedimos de acuerdo con su voluntad (v. 14). Dios ha revelado su voluntad en su Palabra. Su voluntad para nosotros incluye todas las grandes cosas de la vida.

=> Es la voluntad de Dios para nosotros que experimentemos el fruto del espíritu.

   “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Ga. 5:22-23).

=> Es la voluntad de Dios para nosotros tener las provisiones para las necesidades de la vida.

   “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal” (Mt. 6:31-34).

=> Es la voluntad de Dios para nosotros que estemos protegidos y seamos liberados de todas las pruebas y tentaciones de la vida.

   “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejarse ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que darás también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Co. 10:13).

   “De manera que podemos decir confiadamente El Seidor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (He. 13:6).

   “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Is. 41:10).

=> Es la voluntad de Dios para nosotros que seamos liberados del pecado, la muerte, la condena y el temor de la muerte.

   “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24).

   “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participé de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” (He. 2:14-15).

=> Es la voluntad de Dios para nosotros que seamos liberados durante la severa persecución y los problemas, ser liberados en la misma presencia de Dios.

   “Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” (Hch. 7:54-56).

   “Y el Señor me librara de toda obra mala, y me preservara para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos Amén” (2 Ti. 4:18).

   Podríamos seguir y seguir enumerando las gloriosas promesas que Dios nos hace, promesas que deberían llenar nuestras oraciones al enfrentar los diversos eventos y dificultades de la vida. La cuestión es esta: sabemos, con coraje, que Dios nos oirá cuando oremos de acuerdo con su voluntad.

   » c. Podemos tener confianza en que Dios oye nuestras oraciones si tenemos conocimiento de que El oye (v. 15). Debemos saber que E1 oye si es que deseamos recibir lo que pedimos. Es una tontería desperdiciar el tiempo haciendo peticiones a Dios, a no ser que creamos que Él nos oiré. Debemos tener confianza en Dios, creer que Él nos ama y cumple lo que nos promete. Esta es una y otra vez la declaración de las Escrituras.

   “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mt. 21:22).

  “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Mr. 11:24).

   “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Jn. 15:7).

   “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (He. 11:6).

   “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” (1 Jn. 3:22).

   “Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Jn. 5:14).

2° Titulo: Autosuficiencia que pone en peligro la firmeza espiritual. Versículo 12. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.  (Léase: Romanos 11:20. Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. ▬ 1ª de Pedro 1:5 al 10. que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación.).

   Comentario Romanos 11:20. (11:19-21) Incredulidad—complacencia—gentil vs. judo: hay una segunda advertencia. El creyente gentil debe temer la complacencia y la incredulidad. Esta el peligro de que los creyentes gentiles piensen…

  • que son más aceptables a Dios porque han tomado el lugar de los judíos como seguidores verdaderos de Dios.
  • que están seguros y salvos en el cristianismo porque el cristianismo es la religión que reconoce al Hijo de Dios.

   Sin embargo, debemos siempre recordar lo que dicen las Escrituras. Israel no fue rechazado por Dios para que nosotros los gentiles fuésemos salvos. Israel fue rechazado por Dios por causa de su incredulidad. Dios no ha rechazado a un pueblo, ni lo rechazaré con el fin de salvar a otro pueblo. Dios alcanza a toda nación y pueblo que anhela ser injertado en El.

   Dios acepta a una persona porque cree en su Hijo Jesucristo. Los judíos no creyeron; algunos gentiles creyeron. El creyente gentil esta unido al olivo por medio de la fe, no por alguna bondad o mérito o valor que tenga en sí mismo.

   Ahora, note que el creyente gentil debe cuidarse de la satisfacción por sí mismo, del sentimiento de seguridad y salvación, y de sentirse más aceptable porque está en el cristianismo, la religión que reconoce al Hijo de Dios. El creyente gentil debe cuidarse de su magnanimidad; en cambio, debe temer. Debe temer, porque es menos probable que Dios perdone a las ramas silvestres que alas ramas naturales. La advertencia es muy dura: «a ti tampoco te perdonara» (v. 21).

   Pensamiento. Si Dios no perdono a los judíos a causa de su incredulidad, con mayor razón no nos perdonaré a nosotros. Los judíos eran las ramas naturales; nosotros somos las ramas silvestres.

  • Los judíos tenían la herencia piadosa; nosotros tenemos la herencia silvestre, impía.
  • Los judíos tenían a los padres, los seguidores del único Dios vivo y verdadero; nosotros tenemos padres politeístas, padres creadores de dioses humanistas adecuados a sus fantasías.
  • Los judíos tenían la palabra de Dios y al Salvador; nosotros, nada.
  • Los judíos tenían a los profetas de Dios; nosotros tengamos a los sacerdotes falsos del humanismo mundano.

   A la luz de esto y de tanta depravación, debemos cuidarnos contra la autocomplacencia y la soberbia. Debemos caminar en el temor de Dios con humildad, temiendo la incredulidad para que nosotros no seamos desgajados (v. 17).

   «El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no veré la vida, sino que la lra de Dios está sobre él» (Jn. 3:36).

   «Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis» (Jn. 8:24).

   «Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo» (He. 3:12).

   «Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia» (He. 4:11).

   «Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación» (1 P. 1:17).

   «Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma?» (Dt. 10:12).

   «A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, él sea vuestro miedo» (Is. 8:13).

   Comentario de 1ª de Pedro 1:5 al 10. Consideraciones prácticas acerca de 1:4–5

   Cuando nos enteramos de que nuestros nombres son mencionados en un testamento, sabemos que tenemos

parte en la herencia descrita en dicho testamento. Muchas veces no sabemos cuál será el valor de dicha herencia.

Tenemos que esperar la muerte del testador y diversas transacciones legales y acuerdos financieros. Pero por lo general resulta que cuando concluye el período de espera, disminuye también el valor de la herencia. Por otra parte, sucede con frecuencia que la distribución de la herencia es causa de celos y reyertas.

   En contraste con todo esto, nuestra herencia eterna es una fuente constante de felicidad. Desde el momento de nuestra salvación estamos llenos de gozo. Damos por supuesto que en principio ya poseemos ahora nuestra herencia y sabemos que cuando dejemos este escenario terrenal recibimos la totalidad de nuestra herencia. No alcanza nuestra capacidad para comprender el valor de esta herencia, porque “el don de Dios es vida eterna en Jesucristo, Señor nuestro” (Ro. 6:23). Pero además de esto, estimamos ese don en perfecta armonía con todos los demás creyentes en presencia de nuestro siempre vivo testador, Jesucristo.

   Consideraciones prácticas acerca de 1:7

    El oro es la norma monetaria entre las naciones del mundo y sirve para determinar el valor específico de las

monedas en uso. Sin embargo, el valor del oro es fijado por los mercados mundiales. En otras palabras, es el hombre quien determina el precio del oro. En comparación, la fe, que es más preciosa que el oro, no se origina en las minas de la tierra sino en los cielos. La fe es refinada en el crisol de las pruebas del hombre. La fe es el don de Dios para el hombre. Es Dios, y no el hombre, el que determina el valor de la fe; y él revela que la meta de la fe del hombre es su salvación (1:9).

   Consideraciones doctrinales acerca de 1:8–9

   ¿Qué es el gozo? El gozo no es un estallido emocional que dura sólo un momento. Tampoco es una respuesta

a circunstancias externas que favorecen y alientan las expresiones de gozo. El gozo aparece muchas veces en medio de la dificultad, del sufrimiento, de las pruebas y persecuciones. El gozo es un don que recibimos de Dios,

porque la Escritura enseña que Dios es el dador del gozo (véase Sal. 16:11; Jn. 16:24; Ro. 15:13). Entonces este don le llega al creyente que pone su confianza total en Dios.

   El gozo es un don que debe ser compartido con otros. El pastor que encuentra a su oveja y la mujer que halla su moneda comparten su gozo con sus vecinos, en tanto que los ángeles del cielo se regocijan por un pecador que se arrepiente (Lc. 15:4–10). En la Escritura, el gozo se relaciona muchas veces con los poderosos actos de Dios al salvar al hombre. Como resultado de esto, el hombre expresa su gozo amando a Dios y obedeciendo sus mandamientos (véase especialmente Jn. 15:9–11). Y finalmente, el gozo es el fruto del Espíritu (Gá. 5:22).

3er Titulo: Fidelidad de Dios para sustentar al creyente en la tentación. Versículos 13 y 14. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría. (Léase: 2ª de Pedro 2:9. sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio. ▬ Santiago 1:12. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.).

   Comentario de 2ª de Pedro 2:9 Es porque el Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos y reservar a los impíos bajo su castigo para el día del juicio.

   En su conclusión de la sección acerca de la ruina de los impíos y de la protección del creyente, Pedro habla como pastor que busca animar a los miembros de su grey. Él se dirige en primer lugar a los cristianos con un mensaje de aliento y revela luego el futuro de los incrédulos. Sus palabras sirven también de advertencia a aquella gente que se va apartando de la verdad de la Palabra de Dios.

» a. “Es porque el Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos”. La NVI ha añadido una breve frase (“Es porque”) que resume la esencia de los versículos precedentes. Con la añadidura de esta cláusula, la oración misma tiene una propuesta y una conclusión. ¿Cuál fue la intención al presentar estas tres ilustraciones? En resumidas cuentas, brindar seguridad. Pedro quiere que sus lectores sepan que Dios tiene el control de toda situación y que ellos pueden estar seguros de ello. Como dice Pablo: “Fiel es Dios, y no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir” (1 Co. 10:13). Los lectores experimentaron la perniciosa influencia de los falsos maestros que se infiltraron en la iglesia cristiana. Vieron también la evidencia de las doctrinas erróneas en la conducta vergonzosa de estos maestros. Y no cabe duda de que ellos se preguntaban por qué Dios permitía que su pueblo fuese hostigado por hombres malvados. Juan Calvino formula una pregunta que los cristianos descorazonados se hacen con frecuencia: “Si el Señor desea que sus fieles estén seguros y a salvo, ¿por qué no los reúne a todos en algún rincón de la tierra, para que ellos puedan estimularse mutuamente a la santidad? ¿Por qué los mezcla con los malvados que pueden llegar a corromperlos?”

   Por ser un experimentado pastor, Pedro bien sabe que es posible que el abatimiento surja. Por eso, él dice que el Señor sabe cómo librar. Es probable que Pedro escoja la expresión Señor como una variante de la palabra Dios (con la cual inició la serie de ejemplos, v. 4) o como el nombre que transmite la gracia y la misericordia de Dios. En el caso de Lot (Gn. 19:16) la misericordia de Dios aparece vinculada con el verbo librar (v. 7). El Señor ha demostrado en numerosas ocasiones cómo él rescata a los justos de circunstancias difíciles. Los ejemplos de Noé y de Lot son dos de los tantos casos que ilustran esto. Si Dios es capaz de proteger a la familia de Noé de una humanidad perversa y de rescatar a Lot y sus hijas de una sociedad impía, sabrá también cómo librar a los cristianos de la gente inmoral y corrupta de hoy en día.

   El lenguaje que Pedro utiliza en este punto trae a la mente la última petición del Padrenuestro. “Y no nos metas en tentación [prueba], sino líbranos [rescátanos], del maligno” (Mt. 6:13 NVI). Dios probó a Noé cuando le dijo que construyera el arca. Y Dios permitió que Lot entrase en tentación cuando este escogió vivir cerca de Sodoma. Pero, así como Dios libró a ambos hombres de un mundo malvado en la antigüedad, así también librará hoy en día a la gente consagrada de sus pruebas y tentaciones (comparar con 2 Ti. 4:18; Ap. 3:10).

» b. “Y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio”. En la segunda parte del versículo 9, Pedro revela que está sucediendo con la gente que se entrega al pecado. Visto que ellos violan deliberadamente la ley de Dios, él los pone bajo castigo hasta el día del juicio. Jesús habla de dicho día, por ejemplo, cuando se refiere al juicio de Sodoma y Gomorra (Mt. 10:15). Y Pedro revela que “el cielo y la tierra actuales están guardados para el fuego, reservados para el día del juicio y la destrucción de los impíos” (3:7).

   ¿Qué sucederá en ese día de juicio? Los impíos que se niegan a apartarse de su vida pecaminosa recibirán castigo eterno. Serán arrojados “al lago de fuego. El lago de fuego es la muerte segunda” (Ap. 20:14).

   Así como los presos quedan bajo custodia hasta el día en que comparecen ante la corte, del mismo modo Dios guarda a los impíos hasta el día del juicio. Sin embargo, Pedro añade la cláusula bajo castigo. Podemos interpretar esta cláusula dándole una connotación presente o una futura. Aquí tenemos una traducción representativa que expresa claramente el tiempo presente: “A los culpables … el Señor sabe cómo irlos castigando, guardándolos para el día del juicio” (NBE). Y en la siguiente versión se evidencia el tiempo futuro: “Sabe el Señor … reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio” (VRV). Aunque ambas traducciones son corrientes, estoy a favor de la primera, ya que el texto griego tiene un participio presente “al cual no podemos fácilmente atribuirle un tiempo futuro”. Además, en la parábola del rico y Lázaro Jesús enseña que el impío sufrirá mientras espera el día del juicio (Lc. 16:19–31). Es cierto que no tenemos ninguna indicación de que los falsos maestros del tiempo en que Pedro escribía estuviesen sufriendo el castigo divino, pero sabemos por su conducta que ellos marchaban hacia su propia destrucción.

   Santiago 1:12. (1:12) Tentaciones — Pruebas: ¿Como puede un creyente vencer las pruebas y tentaciones? Tercero, debe recordar la recompensa por resistir. Seré bendecido y recibirá una corona da vida. Note exactamente lo que se dice.

▬ 1. La persona que se resista a la tentación seré “bendecida” (makarios). Esto se refiere a esta vida, al presente. La palabra bendecida significa satisfacción y gozo interno y espiritual; una seguridad y confianza interna que hace atravesar todas las pruebas y tentaciones de la vida sin importar el dolor, la pena, la pérdida o el pesar. Dicho de un modo sencillo, la persona esté segura en esta vida. Sabe que Dios la cuida y la protege y la va a liberar de toda la corrupción y el mal de esta vida incluso la muerte y le daré vida eterna.

   “Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavo y ahondo y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el rio dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca” (Lc. 6:48).

   “He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo” (Stg. 5:11).

   “No obstante, proseguirá el justo su camino. y el limpio de manos aumentaré la fuerza” (Job 17:9).

▬ 2. La persona recibirá la corona de vida en el próximo mundo. ¿Qué es la corona de vida? En griego a esto se le llama “genitivo de aposición”; es decir, la propia vida es la corona. El creyente que resista las tentaciones de la vida será coronado con la propia vida, la vida eterna, una vida que continuará y nunca concluirá. La vida eterna que se le data al creyente brillara con más resplandor que todas las coronas terrenales que hayan usado todos los gobernantes de este mundo.

   Pensamiento 1. Imagínense nada más el momento en el que Cristo nos coronara con la corona de vida. Ser coronado con la corona de vida…

  • nos llenara con una alegría y gozo inquebrantables.
  • nos conferiré honra y dignidad.
  • nos proporcionara un sentimiento profundo y perfecto de victoria y triunfo.
  • nos conformara a la imagen de la realeza eterna.

   “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros” (Jn. 14: 1-2).

   “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Co. 4:17).

   “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformara el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Fil. 3:20-21).

   “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría” (1 P. 4:12-13).

   “Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna” (1 Jn. 2:25).

▬ 3. La persona que resiste las pruebas y tentaciones es la persona que será bendecida y recibirá la corona de vida. La resistencia es un elemento absolutamente esencial. La persona tiene que hacerle frente a las pruebas y tentaciones con el espíritu de un vencedor; tiene que…

  • resistir
  • perseverar
  • ser constante
  • mantenerse firme

   Tiene que vencer y triunfar por medio de Cristo Jesfis nuestro Señor y luego recibirá las promesas de Dios. A las personas hay que ponerlas a pruebas y examinarlas y tienen que demostrar su fidelidad. Tienen que resistir hasta el final para ser salvas y heredar la corona de vida.

   Pensamiento 1. El débil se rinde. Por lo tanto, no experimenta la sensación de ser bendecido. No tiene la confianza y seguridad de la presencia y amor de Dios ni de la eternidad. No está seguro de que recibirá la corona de vida. Y las Escrituras dicen que no la recibirá.

   “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; más el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mt. 10:22).

   “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Co. 15:58).

   “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Ga. 6:9).

   “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (Stg. 1:12).

   “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (1 P. 1:13).

   “Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente” (1 P. 2:19).

   “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

   “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión” (Sal. 17:3).

▬ 4. La persona que ama al Señor es la persona que resiste. Es la persona que es fie] al Señor. Esa persona sigue y obedece al Señor, al hacer todo lo que el Señor ordena. Sigue a Cristo, obedeciendo sus mandamientos y resistiendo todas las pruebas y tentaciones de esta vida.

   “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” (Jn. 14:21).

   “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor…Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” (Jn.15:10,14).

   “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejara ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Co. 10:13).

   “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia” (He. 5:8).

   “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” (Ap. 3:10).

Semana del 12 al 18 de enero del 2026

Amén, para la honra y gloria de Dios.

 

 

 

 

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