Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
DOMINGO 19 DE ABRIL DE 2026. “PRIMICIAS TRAÍDAS A DIOS REFLEJAN UN CORAZÓN PLENAMENTE AGRADECIDO”.

   Lección: Números 28:26 al 31. 26. Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. 27. Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; 28. y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 29. y con cada uno de los siete corderos una décima; 30. y un macho cabrío para hacer expiación por vosotros. 31. Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto.

   Comentario del contexto bíblico: Versículos 26-31: El mismo número de sacrificios está señalado para el día de las primicias, es decir, para la fiesta de las Semanas o fiesta de la Cosecha (cf. Levítico 23,15-22). El holocausto festivo y la ofrenda por el pecado de este día eran independientes del holocausto y la ofrenda por el pecado suplementarios de los panes mecidos señalados en (Levítico 23:18. Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.), y debían ofrecerse antes de estos y después del sacrificio matutino diario.

   Pregunta: ¿Qué era la ofrenda de primicias? ¿Deben los cristianos dar hoy en día una ofrenda de primicias?

   Respuesta

   Las primicias eran una fiesta judía que se celebraba a principios de la primavera, al comienzo de la cosecha de granos. Se celebraba el 16 de Nisán, que era el tercer día después de la Pascua y el segundo día de la Fiesta de los Panes sin Levadura. Las primicias eran un momento de acción de gracias por la provisión de Dios.

   Levítico 23:9-14 instituye la ofrenda de las primicias. El pueblo debía llevar una gavilla de grano al sacerdote, quien la agitaría ante el Señor. También se exigían en ese momento un holocausto, una ofrenda y una libación. Deuteronomio 26:1-10 da aún más detalles sobre el procedimiento de las primicias.

   No debía cosecharse grano alguno hasta que se presentara al Señor la ofrenda de las primicias (Levítico 23:14. No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.). La ofrenda se hacía en memoria de la estancia de Israel en Egipto, la liberación del Señor de la esclavitud y su posesión de una «tierra que mana leche y miel». El día de la ofrenda de las primicias también se utilizaba para calcular el momento adecuado de la Fiesta de las Semanas (Levítico 23:15-16. Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.).

   En el Nuevo Testamento, la ofrenda de las primicias se menciona siete veces, siempre simbólicamente. Pablo llama a Epeneto y a la familia de Estéfanas «primicias de Acaya» (Romanos 16:5. Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.  ▬ 1 Corintios 16:15. Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.). Su significado es que, al igual que la ofrenda de las primicias era la primera porción de una mies mayor, estos individuos eran los primeros de muchos conversos en aquella región. Santiago llama a los creyentes «primicias de sus criaturas» (Santiago 1:18. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.). Al igual que la gavilla de grano fue apartada para el Señor, así los creyentes son apartados para la gloria de Dios.

   La ofrenda de las primicias encontró su cumplimiento en Jesús. «Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron» (1ª Corintios 15:20, Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.). La resurrección de Jesús ha preparado el camino para nuestra resurrección. Significativamente, si Jesús fue asesinado en la Pascua, entonces su resurrección al tercer día habría caído el 16 de Nisán, la fiesta de las primicias.

   La ofrenda de las primicias nunca se aplica directamente a las ofrendas cristianas en el Nuevo Testamento. Sin embargo, Pablo enseñó a los creyentes de Corinto a hacer una colecta «el primer día de la semana» ( Corintios 16:2. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.). Y, al igual que la ofrenda de las primicias era ocasión de acción de gracias, el cristiano debe dar con alegría.

   En resumen, las primicias simbolizan la cosecha de almas de Dios, ilustran el dar a Dios desde un corazón agradecido, y establecen el patrón de devolverle lo primero (y lo mejor) de lo que nos ha dado. Al no estar bajo la Ley del Antiguo Testamento, el cristiano no tiene más obligación que la de dar alegre y liberalmente (2 Corintios 9:6-7. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre).

   Pensamiento 2: Primicias traídas o dios reflejan un corazón plenamente agradecido: Las primicias en la Biblia se conceptualizan como el dar a Dios lo primero y mejor de los frutos, reconociéndolo como proveedor. Aunque en el Antiguo Testamento se entregaban a los sacerdotes (Ezequiel 44:30. Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se presente de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; asimismo daréis al sacerdote las primicias de todas vuestras masas, para que repose la bendición en vuestras casas.), hoy en día se interpretan mayormente como un acto voluntario de honra a Dios, siendo el pastor quien administra estos recursos en muchas iglesias. Fundamento Bíblico (Antiguo Testamento): (Éxodo 22:29-31. No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás. Y me seréis varones santos. No comeréis carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaréis). y Ezequiel 44:30 establecen que las primicias de la cosecha, masa y ofrendas se entregaban a los sacerdotes para que descansara la bendición sobre las casas. Interpretación Actual: Se considera un principio de poner a Dios primero para recibir bendición, a menudo entregado al pastor o iglesia como representante de la obra de Dios. Voluntariedad: Se enfatiza que las primicias deben ser un acto voluntario de amor y gratitud, no una negociación, y se entregan con alegría según lo propuesto en el corazón. El enfoque del Nuevo Testamento: Se enfoca más en el espíritu del dador alegre (2 Corintios 9:6-7. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre) y en Jesús como la «primicia» de la resurrección, más que en la obligatoriedad legal de los frutos. Algunas congregaciones enseñan dar las primicias directamente al pastor como lo hacían en la Biblia, mientras que otras lo integran en el sustento general de la iglesia.

Texto: «»¿Honra a Jehová con tus bienes, y con las primacías de todos tus frutos?» (Proverbios 3:9).

   Comentarios del texto: El contenido de los vv. 9 y 10 trata con un tema totalmente nuevo, ya que se encuentra un diálogo sobre las posesiones. Se une a los pasajes anteriores con la mención de Jehovah: Confía en Jehovah (v. 5), teme a Jehovah (v. 7) y ahora, honra a Jehovah (v. 9). El verbo honra sobresale porque recibe el énfasis del orden en la oración, siendo la primera palabra en el texto hebreo, y porque se encuentra en el modo verbal de piel, es decir el verbo está intensificado. Se puede leer el versículo: «Honra profundamente a Jehovah con tus riquezas…»

   El v. 9 entrega el desafío-mandato al joven y el v. 10 propone la promesa divina cuando se logra. La presencia de la palabra riquezas no debe entenderse como un dicho sólo para los ricos, pues este proverbio está dirigido a todos los jóvenes. Sin duda muchos de los jóvenes varones, recibiendo las enseñanzas del maestro del tiempo de Salomón y del tiempo de Ezequías, eran jóvenes que iban a tener la responsabilidad de manejar los bienes, o de su familia o del estado (1 Rey. 4). La palabra primicias puede significar «los primeros frutos» o «los mejores frutos». Las riquezas representas lo acumulado durante años y las primicias de todos tus frutos representa el esfuerzo del trabajo.

   En el texto no se dice cómo honrar a Jehovah con las riquezas y las primicias. Quizá el maestro sabe que el sacerdote ya ha enseñado el porqué y el cómo de la ofrenda a Dios (Lev. 27:30; Núm. 15:21; 18:12 s.; Deut. 14:22 ss.; 18:4; 26:1 ss.; Isa. 43:23; Mal. 3:10–12).

   Al cumplirse el v. 9, el joven podría esperar las bendiciones de Dios en una forma muy concreta. La escena de graneros llenos y lagares rebosando pinta una imagen deseada por cualquier hebreo del tiempo de Salomón. Los graneros se llenaban de trigo y de cebada. Los lagares se llenaban del vino nuevo, recién hecho de las uvas buenas. Todavía hoy en día tantos factores de la cosecha dependen de la naturaleza y, por ende, de Dios.

1er Título: Convocados para dedicarse solo a la adoración a Dios. Versículo 26. Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.  (Léase: Eclesiastés 5:1. Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. ▬ Hebreos 10:25. no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.).

   Las primicias y la iglesia actual: El pueblo de Dios recibió leyes e instrucciones para celebrar siete fiestas cada año, entre las cuales están la fiesta de la Pascua y de las primicias.[3] De acuerdo con el apóstol Pablo, toda fiesta, prescripción y mandamiento ceremonial que era exigido al pueblo del Antiguo Testamento solo era la sombra de lo que habría de venir:

   «Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo» (Colosenses 2:16-17.).

   Si todo esto solo era sombra de lo que habría de venir, entonces nuestra prioridad debe estar en reconocer que la Pascua para los creyentes no consiste en celebrar una fiesta, sino en reconocer que Cristo es nuestra pascua (1 Co 5:7). Reconocemos que las ofrendas económicas demuestran que nuestro Dios es proveedor y sustentador, pero también debemos enfocarnos en reconocer y vivir conforme a la certeza de que Cristo es las primicias de los que resucitan: «Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron» (1 Co 15:20).

   En el Antiguo Testamento aprendemos que las primicias tenían que ver con lo que el pueblo entregaba al Señor. Sin embargo, en el Nuevo Testamento y para los cristianos, las primicias consisten primeramente en lo que Dios entregó por amor para salvación de un pueblo espiritual. Si nosotros damos algo al Señor es porque Él nos lo dio todo primero.

    Comentario de Eclesiastés 5:1: Dios es uno de los absolutos en el pensamiento del sabio. Nuestro pasaje tiene que ver con la conducta ante Dios que debe ser seria, meditada, reverente, como lo requiere la infinita distancia que hay entre Dios y el hombre. Encontramos dos divisiones naturales: Cuando vayas a la casa de Dios y cuando hagas un voto a Dios; 5:1 y 5:4, respectivamente. Ambos pasajes terminan de una manera similar, sin que tengamos que pensar que en algún momento del texto se encontraban uno después del otro. Adorar a Dios y prometer a Dios, dice el sabio, es algo que el hombre no puede hacer a la ligera. Ni debe permitir que elementos extraños enturbien la relación con Dios obrando neciamente y obteniendo de esta comunión con Dios sólo frustración.

   Guarda tu pie, “cuida tu conducta” (Dios Habla Hoy; ver Salmos 119:101). El comportamiento en la casa de Dios debe ser motivo de preocupación para el que asiste a ella, (ver. Sal. 26:12). El sacrificio de los necios: La ofrenda del adorador, el sacrificio, era el momento solemne del culto; éste puede ser menoscabado por una disposición impropia del momento.

   Comentario de Hebreos (10:25) Iglesia -Asistencia ▬ Congregación: El cuarto deber es congregarnos y nunca dejar de congregarnos, no descuidarnos tan siquiera por un período de tiempo breve. Este es el significado de esta exhortación. Los creyentes deben congregarse…

  • para la adoración
  • para la oración
  • para el estudio de la Palabra de Dios
  • para el ministerio y el testimonio

   Lea el versículo detenidamente y verá claramente que con frecuencia la idea es: Debemos congregarnos a menudo y nunca dejar de congregarnos. Los verdaderos creyentes se necesitan unos a otros, la presencia, fraternidad, fuerza, exhortación, cuidado y amor de cada uno.

   Pero note: Algunos han abandonado la iglesia incluso en la época temprana de la iglesia. Muy parecido a algunos en cada generación. La necesidad es nada más lo que este versículo dice: Exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. ¿Qué día? El día del regreso del Señor. Su regreso se encuentra muy cerca. Por lo tanto, debemos exhortar a aquellos que han recaído, no sea que pierdan la salvación de su venida y tengan que enfrentarse a su juicio.

   Pensamiento 1. William Barclay analiza este punto de un modo excelente que merece nuestra atención para cuando vayamos a ministrar este versículo a nuestros compañeros. Él toma los tres puntos de Moffatt en el Comentario critico internacional. Él plantea que hay tres razones que impiden que una persona se congregue con otros cristianos.

1) ‘Puede que no vaya a la iglesia por miedo. Puede que le avergüence mostrar su lealtad al ser visto (asistiendo) ir yendo a la iglesia. Puede que viva o trabaje entre personas que se rían de aquellos que van a la iglesia. Puede que tenga amigos que no les interese ese tipo de cosa, y puede que le tema a la crítica y al desprecio de ellos. Puede que trate de ser un discípulo secreto; pero bien se ha dicho que es imposible ser un discípulo secreto porque el discipulado mata el secreto, o el secreto mata el discipulado. Seria bueno recordar que, aparte de todo, ir a la iglesia es demostrar donde yace nuestra lealtad. Aunque el sermón sea pobre y la adoración de mal gusto, aun así, la iglesia nos da la oportunidad de demostrarles a los hombres de qué lado estamos.

2). “Puede que no vaya por desagrado. Puede que le desagraden las personas comunes; puede que se aísle del contacto con las personas que ‘no son como él”. Hay iglesias, incluso en este país, que tanto como parecen iglesias parecen clubes. Puede que estén en vecindarios donde la categoría social ha decaído; y los miembros que han permanecido fieles a ellas se avergonzarían tanto como se deleitarían si los pobres y la gente de barrio de la zona comenzaran a visitarlos en grandes números. No debemos olvidar nunca que no existe ‘el hombre común ante los ojos de Dios. Cristo murió por todos los hombres, no solo por las clases respetables.

3) ‘Puede que no vaya por engaño. Francamente, puede que crea y plantee que él no necesita la iglesia; (pues) que intelectualmente (sobrepasa el nivel de la prédica del lugar) haya sobrepasado la norma de predicar allí. Puede que el esnobismo social sea malo, el esnobismo espiritual e intelectual es peor. El más sabio de los hombres es un tonto ante los ojos de Dios; y el más fuerte de los hombres es débil en el momento de la tentación. No hay hombre que pueda llevar la vida cristiana y descuidar la fraternidad de la iglesia. Si algún hombre siente que puede lograrlo recuérdele que él va a la iglesia, no solo a recibir, sino también a dar. Él debe ir no solo a recibir, sino a hacer su propia contribución a la vida de la iglesia. Si él siente que la iglesia comete errores, es su deber ir y ayudar a enmendarlos”

   “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones” (Lc. 2:36-37).

   “Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer” (Lc. 4:16).

   “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén” (Lc. 24:52-53).

   “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Jn. 4:24).

   “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hch. 2:46).

   “Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración” (Hch. 3:1).

   “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquia de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron” (Hch. 13:14).

   “sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner alli su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis” (Dt. 12:5).

   “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Sal. 23:6).

   “Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar de la morada de tu gloria” (Sal. 26:8).

2° Titulo: Dios especifica lo que se le debía ofrecer como olor grato. Versículos 27 al 30. Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, y con cada uno de los siete corderos una décima; y un macho cabrío para hacer expiación por vosotros.  (Léase: Filipenses 4:18. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. ▬ Hebreos 13:16. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.).

   Comentario de Filipenses (4:17-18) Administración, Misión: La dádiva de la iglesia fue con sacrificio, y fue vista y recompensada por Dios. El dar le costó a la iglesia filipense. Era una iglesia que daba, no sólo un porcentaje (por así decirlo) sino con sacrificio. Esto se ve en dos puntos. Se dice que su don era un verdadero sacrificio, aceptable y complaciente para Dios. También se dice que su don había creado una necesidad entre ellos. Pero Pablo les contesta: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en

Cristo Jesús” (v. 19). Advierta tres cuestiones.

▬ 1. Dios vio quién dio con sacrificio para apoyar a Pablo y depositó una recompensa en su cuenta (v. 17). Esto fue lo que Pablo deseaba en cuanto a dar: No un don para si, sino una recompensa para el dador. Pablo sabía que Dios veía y recompensaba a los creyentes que daban con sacrificio; por lo tanto, Pablo deseó que los creyentes dieran y dieran con sacrificio.

   “Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

   “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme” (Mt. 19:21).

   “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lc. 12:33).

   “Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lc. 18:30).

▬ 2. Dios estaba muy complacido con la dádiva de los filipenses (v. 18). Pablo lo compara a un sacrificio del Antiguo Testamento que una persona ofrecía a Dios. El compromiso de sacrificio de una persona con Dios era como el agradable aroma del sacrificio animal. Era aceptable. El compromiso de sacrificio era un aroma suave o placentero para Dios. Así era y así es con respecto a la dádiva de sacrificio. El compromiso del don es aceptable para Dios tal como el agradable aroma de un sacrificio animal.

   “Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios” (Fil. 4:18).

   “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

   “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 P. 2:5).

   Comentario de Hebreos 13:16 ▬1. El creyente debe ofrecer el sacrificio de alabanza a Dios constantemente (v. l5). Pero note cómo: Mediante Cristo. Dios merece alabanza, pero Dios no acepta nada, ni siquiera la alabanza, a menos que se ofrezca mediante Cristo. Una persona no puede acercarse a Dios mediante algún otro sacrificio, persona o religión, ni siquiera para alabarlo, no si la persona quiere que su ofrenda sea aceptada por Dios. Dios no acepta alabanza por ningún otro medio que no sea por medio del Señor Jesucristo mismo.

   “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

   “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

   “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (He. 8:6).

   “y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle” (He. 9:5).

   “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:24).

   “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn. 2:1).

   “Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo” (Sal. 107:22).

    “Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre de Jehová” (Sal. 116:17).

▬ 2. El creyente debe hacer bien y dar a modo de sacrificio (v. 16). Oliver Greene tiene un comentario excelente sobre este punto que merece nuestra atención.

   “Notarán que hay tres sacrificios que agradan a Dios, y no debemos dejar de ofrecer estos sacrificios constantemente: Primero, confesar su nombre; segundo, llevar una vida santa, haciendo bien; tercero, darles a aquellos que lo necesitan, compartiendo nuestras bendiciones con aquellos menos afortunados. Es un hipócrita quien alabe a Dios con palabras y no lleve una vida santa, una vida de fe, compartiendo las bendiciones con otros. Una persona así puede dar un espectáculo convincente, pero Dios mira al corazón.

“Hay tantas cosas que podemos compartir con otros, puede que solo sea una palabra dulce o una sonrisa de corazón con amor y comprensión, puede ser un vaso de agua dado en el nombre de Jesús. Puede ser un regalo, grande o pequeño, si podemos ayudan con las necesidades básicas de la vida, alimento o un par de zapatos para un niño necesitado. Hay tantas maneras en las que podemos compartir nuestras bendiciones con aquellos que son menos afortunados. La mayoría de nosotros no necesitamos esperar hasta que encontrar a alguien menos afortunado que nosotros. Es tan fácil pasar por alto oportunidades para servir, honrar y alabar a Dios ayudando a otros.

   “Dios está bien complacido con estas ofrendas y sacrificios, ya sea con acciones o con palabras, si lo que hacemos lo hacemos en el nombre de Jesús y para la gloria de Dios; y traerá recompensas al final del viaje de la vida”

   “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt. 5:16).

   “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos” (1 Ti. 6:18).

   “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad” (Tit. 2:7).

   “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (He. 10:24).

   “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Stg. 2:17-18).

   “manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras” (1 P. 2:12).

   “Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela” (Sal. 34:14).

   “Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad” (Sal. 37:3).

   “Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos” (Lc. 6:35).

   “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

   “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Stg. 4:17).

   “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mt- 9:37-38).

   “¿No decís vosotros Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega” (Jn. 4:35-36).

3er Título: Cristo, la ofrenda perfecta ante Dios para expiar nuestros pecados. Versículo 31. Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto. (Léase: Hebreos 7:25. por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. ▬ 1ª de Juan 2:1 y 2. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.).

   Comentario de Hebreos 7:25 (7:25) Jesucristo, Sumo sacerdote ▬ Salvación: Jesucristo es el Sumo sacerdote con un poder perfecto. Este es uno de los grandes versículos de las Escrituras. Note el poder de lo que se está proclamando:

“por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (v. 25).

   Se dicen cuatro cosas significativas acerca de Jesucristo:

▬ 1. Jesucristo vive para siempre en la presencia de Dios. Note se proclama esta verdad gloriosa una y otra vez en este solo capítulo.

=> Él tiene una “vida eterna” (v. 16).

=> Él “continúa para siempre” (v. 24).

=> El “tiene un sacerdocio invariable” (v. 24).

=> Él “siempre vive”, vive para siempre y para la eternidad (v. 25).

=> Él se “consagra para siempre” (v. 28).

▬ 2. Jesucristo vive para interceder por el hombre. Esta es la función de Jesucristo como Sumo sacerdote ante Dios. Pero note: No significa lo que tan a menudo se refleja, que Jesucristo tiene que rogarle y suplicarle a Dios con sus brazos extendidos para que reciba al hombre. Dios Padre ama al hombre con un amor perfecto, lo que quiere decir que Dios salvará al hombre. Pero Dios también es justo, perfectamente recto y justo. Por lo tanto, Dios tiene que juzgar y castigar el pecado de la misma manera en la que tiene que salvar al hombre. ¿Cómo Dios pudo hacer las dos cosas? Solo había una manera:

=> Dios tuvo que enviar a su propio Hijo a la tierra a morir por el hombre. Dios tuvo que dar a su propio Hijo para que soportara la culpa y el castigo del pecado por el hombre. Dios tuvo que enviar a su propio Hijo a soportar la justicia y el juicio de Dios contra el pecado.

   Por lo tanto, en Jesucristo vemos tanto el amor perfecto como la justicia de Dios. Vemos el amor de Dios ya que estuvo dispuesto y determinado a enviar a su Hijo a morir por el hombre. Y vemos la justicia de Dios ya que Él estuvo dispuesto a lanzar la ira de su justicia contra su propio Hijo cuando Dios asumió todos los pecados de los hombres.

   Sucede lo siguiente: Jesucristo ha vivido en la tierra como el Dios perfecto-Hombre. Por ende, Él es para siempre ante Dios el Representante del hombre y el intercesor del hombre. Este es su propósito de vivir ante Dios: para interceder por el hombre, para ofrecer su propio sacrificio por los pecados en nombre del hombre.

▬ 3. Jesucristo puede salvar a todas las personas al máximo. ¿Qué quiere decir ser salvo al máximo (panteles)? Significa ser salvo “completamente, perfectamente, finalmente y por toda la eternidad” (Nuevo Testamento Ampliado). Quiere decir que Jesucristo nos presenta ante Dios como perfectos. Él nos presenta en su justicia como perfeccionados para siempre. Por lo tanto, en Cristo, porque Él intercede por nosotros y porque Él es ante Dios el sacrificio eterno y perfecto por nuestros pecados, ganamos la aceptación de Dios. Pero quiere decir mucho más. A forma de subíndice, cuando Jesucristo nos salva al máximo quiere decir…

  • que nos salva del pecado, la muerte y la condenación (Jn. 5:24; Ro. 8:34).
  • que nos salva para vivir con Dios eternamente (Jn. 3:16; Ro. 8:39).
  • que nos salva para ser ciudadanos del cielo nuevo y la tierra nueva (2 P. 3:10-13; Ap. 21:ls).
  • que nos salva para gobernar y reinar sobre el universo conjuntamente con ÉL para toda la eternidad (Lc. 12:42-44; 22:28-29; 1 Co. 6:2-3).

▬ 4. Jesucristo salva solo a aquellos que vienen a Dios por medio de Él. Nota: Debemos venir a Dios. No debemos maldecir a Dios, negar a Dios, descuidar a Dios, ignorar a Dios, rebelarnos contra Dios, ni rechazar a Dios. Debemos venir a Dios, pero debemos venir a Dios por medio de Jesucristo. Solo Jesucristo puede interceder por el hombre. Solo el Hijo de Dios mismo está ante Dios como Sumo sacerdote eterno y perfecto. Solo Él puede salvar al hombre al máximo. Por lo tanto, una persona debe venir a Dios a través de Él y solo de Él.

   “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Ro. 8:34).

   “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Ti. 2:5).

   “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7:25).

   “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (He. 8:6).

   “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna… Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:15, 24).

   “a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” (He. 12:24).

   “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn. 2:1).

   Comentario de (1 Jn. 2:2) Propiciación (hilasmos): sacrificarse para apaciguar; para satisfacer; para cubrir; para pagar la pena. Es una palabra sacrificial. En el Antiguo Testamento cuando un hombre pecaba o algo salía mal, le llevaba un sacrificio a Dios. La idea era que el sacrificio apaciguara, pacificara y satisficiera a Dios. Él confiaba en que Dios le prodigara su gracia y colocara el castigo por su pecado sobre el animal. Cuando las cosas van mal, el hombre siempre hace ayuno y oración y ofrece servicio con vigor renovado, o bien se compromete a dejar algunos placeres o posesiones significativos. Existe un sentimiento de que este tipo de negación o sacrificio renovado apacigua o satisface a Dios.

   Es verdad que Dios le dijo a Israel que ofreciera sacrificios. Pero Él lo hizo por una razón: enseñar a Israel, y a través de ellos al mundo, que la respuesta no descansa en el sacrificio animal o humano. Un sacrificio humano no puede causar una relación correcta con Dios. El problema del hombre es demasiado profundo para el sacrificio humano; su contaminación es demasiado severa; su enfermedad demasiado terrible; su infección es mortal. La parafernalia del sacrificio terrenal nunca puede arreglar las cosas con Dios.

   La razón se establece sencillamente. El pecado del hombre lo ha alejado de Dios, ha vulnerado su relación con Dios, lo puso a Dios fuera del alcance de la mano. El hombre siente esto instintivamente. Así, cuando el hombre obtiene satisfacción de su sacrificio, a menudo regresa a su comportamiento y prácticas anteriores.

   Lo que el hombre necesita es ser desinfectado y cubrir sus pecados. Él necesita saber sin lugar a dudas que Dios lo acepta y está satisfecho con él. Y luego necesita poder para vivir para Dios.

   Esto viene con la propiciación. Es necesario mencionar cuatro cosas sobre la propiciación.

▬ 1. Dios es el Único que debe ser apaciguado, satisfecho y propiciado. La Biblia no está hablando de reconciliación. La Biblia nunca dice que Dios tiene que re- conciliarse con el hombre. Dios ya es amigo del hombre; El ama al hombre. Es el hombre quien necesita reconciliarse con Dios. El hombre es el que mantiene la enemistad, quien ignora, niega y rechaza a Dios. Así, Dios es el Único que debe ser apaciguado o propiciado (cp. Lc. 18:13).

   Existe otro pensamiento aquí también. Dios es justo y santo, y su justicia y santidad tienen que ser satisfechas. El solo puede aceptar a la persona que es perfectamente justa y santa. Podría decirse que todo aquello por debajo de la perfección contaminaría la atmósfera circundante de Dios. Y la presencia y la morada de Dios ya no sería la utopía que Dios ha preparado para el creyente y la cual es soñada por el hombre.

▬ 2. Jesucristo es la propiciación, la satisfacción de los pecados. Cristo fue completamente justo y santo; por lo tanto, Él fue el hombre perfecto e ideal. Esto significa que su muerte fue el sacrificio ideal y perfecto. Dios pudo satisfacer su justicia contra los pecados cargándoselos a Cristo. El sacrificio perfecto de Jesucristo satisfizo y apaciguó la justicia de Dios completamente (1 Jn. 4:9-10).

▬ 3. La propiciación significa cobertura. Cristo cubre nuestros pecados de manera que Dios ya no los vea (Ro. 3:25; He. 2:17; 1 Jn. 2:2).

▬ 4. La propiciación encuentra su lugar en el asiento de la misericordia (el propiciatorio), es decir, sobre la cobertura del arca (He. 9:5). Dios ha dicho que el hombre debía acercarse a El mediante el sacrificio de un animal, por medio del derramamiento de sangre. La cobertura o tapa del arca se rociaba una vez al año con la sangre de un animal perfecto. Esto significaba que la gente ofrecía su vida a Dios en la sangre de la víctima. Dios entonces quedaba apaciguado y satisfecho. (Cp. Lc. 18:13; Ro. 3:25; He. 2:17; 1 Jn. 2:2; 4:10.)

Domingo 19 de abril de 2026

Amén, para la honra y gloria de Dios.

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