LECCIÓN: Números 31: 12 al 16. «12. Y trajeron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y el botín y los despojos al campamento, en los llanos de Moab, que están junto al Jordán frente a Jericó. 13. Y salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento. 14. Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la guerra, 15. y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? 16. He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová».
Comentario general del contexto bíblico: Versículos 11-12: Todo este botín ((shalal), botín en bienes), y toda la presa en hombres y animales ((malkoach)), fue llevado por los conquistadores a Moisés y Eleazar y la congregación, al campamento en las estepas de Moab. En Números 31:12, שׁבימלקוח al ganado tomado como botín, y שׁלל al resto de la presa.
Versículos 13-18: Tratamiento de los Prisioneros. – Cuando Moisés salió al frente del campamento con Eleazar y los príncipes de la congregación para recibir a los guerreros que regresaban, se enojó con los comandantes, porque habían dejado vivas a todas las mujeres, ya que ellos habían sido la causa. por instigación de Balaam, de la apostasía de los israelitas de Jehová para adorar a Peor; y ordenó que todos los niños varones fueran asesinados, y toda mujer que se hubiera acostado con un hombre, y solo las niñas jóvenes que hasta entonces no habían tenido conexión con un hombre, que fueran dejadas con vida. החיל פּקוּדי, lit., las personas designadas, es decir, los oficiales del ejército, que luego se dividían en príncipes (capitanes) sobre miles y cientos. – “Que venía de la batalla”, es decir, que había vuelto. La pregunta en Números 31:15, “¿Habéis dejado con vida a todas las mujeres?” es una expresión de descontento y reprensión por haber hecho esto. למסר־מעל … היוּ, “se han vuelto para los israelitas obrar infidelidad hacia Jehová”, es decir, los han inducido a cometer un acto de infidelidad hacia Jehová. La palabra מסר, que solo aparece en este capítulo, a saber, en Números 31:5 y Números 31:16, parece usarse en el sentido de dar, entregar y luego, como נתן, hacer, hacer, efectuar. Sobre el hecho mismo, véase Números 25:6. El objeto de la orden de dar muerte a todos los niños varones era exterminar a toda la nación, ya que no podía perpetuarse en las mujeres. Del sexo femenino, debían ser condenados a muerte todos los que hubieran conocido el acostarse con un hombre, y por lo tanto posiblemente pudieran haber estado involucrados en el culto licencioso de Peor (Números 25:2), para preservar a la congregación de toda contaminación de esa idolatría abominable.
A causa de la contaminación, el ejercito fue recibido fuera del campamento: La frase «recibidos fuera del campamento a causa de la contaminación» se refiere a normas de pureza ritual o al rechazo social. En contextos bíblicos, el campamento se consideraba santo, por lo que quienes padecían impurezas (como enfermedades de la piel o contaminación por la guerra) debían ser recibidos o purificados fuera de los límites.
Referencias Bíblicas: Hebreos 13:13. «Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio».
Mateo 22:7. «Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.»
2ª Timoteo 2:19 al 23 «Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.»
Hechos 5:41-42. «Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.»
Apocalipsis 3:11. «He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.».
Apocalipsis 14.20. «Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.»
Apocalipsis 18:4. «Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.»
2ª Corintios 6:17. «Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré.»
TEXTO: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí». (Salmo 51:10).
Comentario del texto: La obra de restauración empieza con el perdón, pero además hace falta un cambio interno. Sólo Dios puede crear un corazón nuevo y puro. Renueva un espíritu firme o “noble” (no habla del Espíritu Santo sino de la vida interior) nos hace recordar (2ª Corintios 5:17. «De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.»), que en Cristo somos una nueva creación. El salmista reconoce que no puede hacer lo bueno por sus propios esfuerzos.
1er TÍTULO: Prestar atención para ejecutar fielmente lo encomendado por Dios. Versículos 12 y 13. Y trajeron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y el botín y los despojos al campamento, en los llanos de Moab, que están junto al Jordán frente a Jericó. Y salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento. (Léase: Josué 1:7 y 8. «Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.» ▬ 1ª de Samuel 15:22. «Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.»).
Prestar atención para ejecutar fielmente lo encomendado por Dios: En la Biblia, prestar atención a Dios y ejecutar su voluntad requiere escuchar su voz, meditar en su Palabra y ponerla en práctica con un corazón dispuesto. Dios exige obediencia deliberada y cuidadosa, prometiendo dirección y propósito para quienes alinean su vida con sus mandamientos.
Deuteronomio 15:5. «Si escuchares fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.».
Hebreos 2: 1 al 4. «Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.»
Hechos 4:19. «Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios.»
2° TÍTULO: Desagrado del siervo de Dios ante lo obrado. Versículos 14 y 15. Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la guerra, y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? (Léase: Nehemías 13:23 al 25. «Vi asimismo en aquellos días a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas; y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico, sino que hablaban conforme a la lengua de cada pueblo. Y reñí con ellos, y los maldije, y herí a algunos de ellos, y les arranqué los cabellos, y les hice jurar, diciendo: No daréis vuestras hijas a sus hijos, y no tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos.» ▬ Los Hechos 16:18. «Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.»).
Desagrado del siervo de Dios ante lo obrado: El «desagrado del siervo de Dios» ante una acción suele aludir a una respuesta moral o espiritual frente a una falta, desobediencia o caída. En textos bíblicos y teológicos, esto abarca:
2ª Timoteo 2:24 al 26. «Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.»
1ª Crónicas 21:1 al 7. «Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel? Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto, Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David. Y había en todo Israel un millón cien mil que sacaban espada, y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada. Entre éstos no fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque la orden del rey era abominable a Joab. Asimismo, esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.»
Comentario de los Hechos (16:18) Jesucristo: El poder del nombre de Jesús. Note cuatro hechos.
▬ 1. El falso testimonio fue un ataque continuo que duró por muchos días. La joven esclava seguía a Pablo y a sus compañeros día tras día cuando estos iban a orar. Mientras les seguía, iba gritando el gran pero falso oráculo:
“…Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación” (v. 17).
Nota: Lo que ella proclamaba era un bombardeo constante que debió ser embarazoso y que se extendió por muchos días. No sabemos por qué Pablo no actuó antes, puede haber sido que temía a una reacción de las personas de mentalidad terrenal, sintiendo de parte de Dios que aún no era hora de detener el falso testimonio.
▬ 2. Llegó el día en que a Pablo le desagradó (diaponetheis). La palabra significa disgustado, profundamente turbado, emocionado, molesto y airado (una ira justa). Estaba molesto y herido…
• porque la muchacha estaba esclavizada por el pecado.
• porque la muchacha estaba siendo usada por hombres avaros y lascivos.
• por el falso testimonio sobre el nombre del Señor.
• por la burla y la ridiculización de su ministerio como siervo de Cristo.
▬ 3. Llegó el momento en que Pablo invocó el poderoso nombre de Jesucristo. Se volvió y sanó a la muchacha. Fíjese qué fue exactamente lo que hizo Pablo.
» a. Se dirigió al espíritu inmundo que estaba dentro de la muchacha. Un espíritu malo de adivinación o de lo oculto la tenía cautiva. El poder que ella tenía no procedía de sí misma, sino del espíritu malo. El verdadero problema era el espíritu inmundo, no la muchacha. Por tanto, Pablo le habló al espíritu inmundo.
» b. Pablo invocó “el nombre de Jesucristo”. El poder de echar fuera al espíritu inmundo procedía de Cristo, no de Pablo.
▬ 4. La muchacha esclava fue liberada inmediata y completamente. En ese mismo momento el espíritu inmundo salió de ella.
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10).
“por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7:25).
3er TÍTULO: Recordando las funestas consecuencias por acatar el mal consejo. Versículo 16. He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. (Léase: Génesis 3:17. «Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.»; Apocalipsis 2:14. «Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.»).
Recordando las funestas consecuencias por acatar el mal consejo: Acatar un mal consejo suele conducir a resultados desastrosos y dolorosos. Este tipo de advertencia, fuertemente arraigada en las reflexiones espirituales y bíblicas, nos recuerda que el desvío por malas influencias o decisiones apresuradas inevitablemente trae pérdidas, vergüenza y graves consecuencias morales.
En la tradición bíblica, pasajes como los que enseñan. Las consecuencias de un mal consejo ilustran cómo el consejo humano, aunque parezca bienintencionado, puede apartarnos del camino correcto. Asimismo, escritos reflexivos detallan cómo las malas decisiones y la desobediencia marcan la historia humana y personal. El valor de discernir y alejarse de las malas compañías es un pilar para la toma de decisiones.
1ª de Samuel 8:6-7. «Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.»
Bíblicamente, un mal consejo es aquel que contradice los principios, la voluntad o la justicia de Dios. Las Escrituras advierten que seguirlo lleva a la destrucción o al pecado, por lo que exhortan a discernir toda guía humana a través de la oración y la Palabra. Salmo 1:1. «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado.». Proverbios 13:20. «El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado.». Oseas 4:6 al 10. «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta. Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma. Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras. Comerán, pero no se saciarán; fornicarán, mas no se multiplicarán, porque dejaron de servir a Jehová.» 1ª de Reyes 12: 6 al 13. «Y ellos le hablaron diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre. Pero él dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él, y estaban delante de él. Y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron diciendo: Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo, más tú disminúyenos algo; así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. Ahora, pues, mi padre os cargó de pesado yugo, más yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, más yo os castigaré con escorpiones. Al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam, según el rey lo había mandado, diciendo: Volved a mí al tercer día. Y el rey respondió al pueblo duramente, dejando el consejo que los ancianos le habían dado.»
Apocalipsis (2: 14-15) Enseñanza, falsa – Balaam – nicolaítas: Estaba la queja. La iglesia era culpable de falsa doctrina y de gran mundanalidad. Advierta dos acusaciones en contra de la iglesia mundana.
▬ 1. La iglesia mundana es culpable de la doctrina de Balaam. ¿Qué significa esto? Significa que la corrupción y la mundanalidad están dentro de la misma iglesia; significa una mezcla de religión con mundanalidad. Balac, el rey moabita que reinaba adyacente a Palestina, le temía a Israel. Para proteger su reino, buscó los servicios de Balaam, un profeta, para maldecir a Israel. Cuando el rey le hizo la propuesta a Balaam, este la rechazó, pero aceptó la segunda oferta. Tres veces Balaam maldijo a Israel, pero sin resultados. Luego concibió un plan insidioso. Él iba a corromperlos. Sugirió que niñas moabitas sedujeran a los hombres israelitas para que se casaran con ellas y los condujeran a adorar a sus dioses idólatras. (Nm. 22-25; cp. 31-16). E1 esquema funcionó. E Israel, si bien arraigado en Dios, se mezcló con la mundanalidad y por lo tanto, corrupto.
Al parecer lo que había sucedido en la iglesia de Pérgamo era esto: La iglesia…
• había bautizado a algunas personas que nunca se habían arrepentido y abandonado las maneras del Señor.
• había permitido que algunos mundanos enseñaran en la iglesia.
• había permitido Lula feligresía mezclada de creyentes y no creyentes: algunos vivían vidas separadas de santidad y compromiso de sacrificio por la causa de Cristo y otros vivían vidas mundanas buscando los placeres y las posesiones de este mundo.
El resultado fue trágico: estaban los que fornicaban dentro de la iglesia, esto es, cometían todo tipo de pecados sexuales; y estaban los que participaban en las fiestas de borrachera del mundo, incluso hasta el punto de participar en las fiestas de adoradores idólatras. (Ver, 1 Co. 10:14 -11:1.)
“Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación” (Hch. 2:40).
“Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, 0 borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (1 Co. 5:11).
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Co. 6:14).
“Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Co. 6:17-18).
“Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas” (Ef. 5:11).
“Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti” (Exo.34:12).
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado” (Sal. 1:1).
▬ 2. La iglesia mundana es culpable de la falsa profesión de los nicolaítas (ver Ap. 2:5-6. «Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.»).
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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