LECCIÓN: 2ª DE SAMUEL 5:6 AL 10. [6]. Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aún los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá). 7. Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David. 8. Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa. 9. Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro. 10. Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.
Comentario general del contexto Bíblico: David establece una capital, 5:6–10. Hasta el tiempo de David, Jerusalén había carecido de importancia política; la razón quizás era que se encontraba fuera de las dos rutas principales de aquel tiempo: la “ruta del rey” (que pasaba por Transjordania hasta Arabia) y la “ruta del camino de los filisteos” (que pasaba por la región costera de Canaán). La distancia de las rutas principales podría haberla protegido de frecuentes invasiones. La ciudad había sido protegida por el terreno en que se encontraba, Jerusalén era una fortaleza natural, a una altura de 722 m. sobre el nivel del mar. David apreció la posición geográfica de Jerusalén y la estableció como la capital de la nación de Israel, y desde entonces Jerusalén se convirtió en la ciudad más importante de Israel. Jerusalén llegó a ser conocida como la “ciudad de David”.
Se han encontrado evidencias de que Jerusalén había sido habitada unos 2500 años antes de que David la conquistara, o sea cerca del año 3500 a. de J.C. Textos que datan desde 2500 a. de J.C. contienen referencias a una ciudad llamada Urushalim (“Ciudad de Salem”) y Beth-Shalem (“Casa de Salem”), las cuales podrían ser referencias a la ciudad conocida después como Jerusalén. La palabra shalem se ha traducido “paz” por su parecido a la palabra shalom 7965 (paz). En el tiempo de Abraham existió una ciudad llamada Shalem, cuyo rey era Melquisedec, la cual también se cree que es una referencia antigua a la ciudad de Jerusalén (Gén. 14:18). También la tierra de Moriah, donde Abraham ofreció a Isaac en sacrificio, se ha identificado como Jerusalén debido a que en el libro de 2 Crón. 3:1 se dice que el templo de Salomón fue construído en el monte Moriah.
Jerusalén se conocía también como la ciudad de Jebús, así se le menciona en Jos. 18:18 y Jue. 19:11, por haber estado bajo la ocupación de los jebuseos. Los jebuseos habían sobrevivido la conquista hebrea y habían mantenido la ocupación de Jerusalén durante el tiempo que los israelitas habían estado en Canaán. Los jebuseos estaban tan seguros de que su ciudad era imposible de penetrar debido a su altitud; se jactaban ante sus enemigos diciendo que aun los cojos y los ciegos podrían detener a quienes decidieran invadir la ciudad; sin embargo, la ciudad podía ser penetrada por un canal que provenía del estanque de Gihón. Exploraciones arqueológicas en Jerusalén han demostrado la presencia de canales proveyentes del estanque de Gihón. Los hombres de David pudieron entrar en la ciudad por el canal y así tomaron posesión de ella. Es muy corto el relato de la conquista de Jerusalén para saber los detalles. Muy oscuro es el significado de la orden de David de herir a los ciegos y a los cojos, posiblemente una venganza contra el orgullo de los jebuseos. David entró en la ciudad y la llamó Ciudad de David.
David edificó desde Milo hacia adentro. El Milo, que significa terrasa, era un relleno de tierra levantado en el lado norte de la ciudad para dificultar la entrada de ejércitos enemigos, ya que el lado norte era el más accesible en un posible ataque. Jerusalén representaba un lugar estratégico para la unión de Israel y Judá. Hebrón estaba muy al sur para ser aceptada como capital por las tribus del norte. Una capital muy al norte hubiera sido rechazada por la tribu de Judá. John Bright afirma que la localización central de Jerusalén y el hecho de que no había pertenecido a ninguna de las tribus, le hacía el lugar ideal para ser capital de la nueva nación. Hertzberg señala que Jerusalén no fue otorgada a ninguna tribu, sino que permaneció como la propiedad del rey. Fred E. Young destaca que hasta el tiempo de David, Israel no había tenido un centro real permanente, sino que los lugares de residencia de los jueces o los profetas habían servido como centros de reunión.
El establecimiento de la capital en Jerusalén no tenía únicamente fines políticos, sino también religiosos. Las tribus de Israel habían permanecido unidas por la adoración a Jehovah. Sin duda que la importante tradición religiosa de Jerusalén fue factor importante para que David escogiera la ciudad. Ciertamente un deseo de David era el de traer el arca del pacto a morar permanentemente en Jerusalén.
Referencias Bíblicas: «Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.» (Salmo 132:13.). «Mas a Jerusalén he elegido para que en ella esté mi nombre, y a David he elegido para que esté sobre mi pueblo Israel.» (2ª de Crónicas 6:6.). «Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.» (Apocalipsis 21:2.). (Lean 1ª de Reyes capítulo 8, y podrán ver que Dios elegio Jerusalén como ciudad eterna). «Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra que dijiste a tu siervo David mi padre. Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado? Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar. Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona.» (1ª Reyes 8:26 al 30.).
1er TÍTULO: Manifiesto desprecio de los gentiles por el siervo de Dios. Versículo 6. Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aún los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá). (Léase: 2ª de Reyes 2:23 y 24. Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube! Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos. ▬ San Mateo 13:53 al 58. Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí. Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste está sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.).
Referencias Bíblicas del contexto: «Mas a los jebuseos que habitaban en Jerusalén, los hijos de Judá no pudieron arrojarlos; y ha quedado el jebuseo en Jerusalén con los hijos de Judá hasta hoy.». (Josué 15:63.). «Y combatieron los hijos de Judá a Jerusalén y la tomaron, y pasaron a sus habitantes a filo de espada y pusieron fuego a la ciudad. ▬ Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén no lo arrojaron los hijos de Benjamín, y el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.». (Jueces 1:8 y 21.).
«Manifiesto desprecio de los gentiles por el siervo de Dios» es una frase de fuerte resonancia bíblica y teológica, vinculada principalmente a los pasajes del Antiguo Testamento que describen los Cánticos del Siervo en el libro de Isaías, así como a su posterior interpretación en el Nuevo Testamento respecto a la figura de Jesucristo. A continuación, se detallan las principales claves para comprender el significado de esta expresión: Contexto Bíblico y Teológico El Siervo de Yahveh (Isaías): En los capítulos de Isaías (especialmente en Isaías 53), se profetiza la llegada de un «Siervo» que será «despreciado y desechado entre los hombres». El sufrimiento de este siervo no se debe a sus propios pecados, sino que asume las culpas de los demás. El papel de los gentiles: En el lenguaje bíblico, los «gentiles» o las «naciones» representan a todos aquellos pueblos y soberanos que no formaban parte del pueblo de Israel. En las profecías, estos reinos inicialmente desprecian, humillan o ignoran al Siervo debido a su apariencia sufriente y su falta de poder terrenal. La paradoja de la exaltación: La teología de estos pasajes radica en un vuelco drástico. El desprecio inicial de las naciones se transforma en asombro y reverencia cuando descubren que el sacrificio de ese Siervo trajo la salvación y la justificación para todos, incluidos los propios gentiles. Simbolismo en la Historia del Pensamiento Fuera del ámbito estrictamente exegético, esta frase suele utilizarse en la literatura, la filosofía de la religión y la historia del arte para describir el choque entre los valores espirituales y el poder secular. Representa la incomprensión de las estructuras de poder del mundo (los gentiles) ante la entrega, la humildad o el martirio de una figura santa o profética.
Referencia sobre el titulo 1 “sobre el desprecio del siervo de Dios” (Jesucristo mismo.) Isaias 53. «¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, más con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.»
Lucas 18:31 al 33. «Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. Y después que le hayan azotado, le matarán; más al tercer día resucitará.» 1ª Corintios 1:23. «Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura». Romanos 2:4 al 6. «¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras.» 2ª Timoteo 3:1 – 3. También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios.».
2° TÍTULO: Significativa victoria que respalda al rey. Versículos 7 al 9. Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David. Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa. Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro. (Léase: Salmo 20:6 y 7. Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; Lo oirá desde sus santos cielos Con la potencia salvadora de su diestra. Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. ▬ Romanos 8:35 al 37. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.).
“Significativa victoria que respalda al rey”: La victoria de Jesucristo en la cruz y su resurrección es la victoria más significativa que lo respalda bíblicamente como el Rey de reyes y Señor de señores. A través de este acontecimiento, la Biblia declara que Jesús despojó a los poderes del mal, triunfó sobre ellos y validó eternamente su autoridad real sobre la creación.
Referencias Bíblicas davídica: 2ª Samuel 22:51. «Él salva gloriosamente a su rey, Y usa de misericordia para con su ungido, A David y a su descendencia para siempre.»
Apocalipsis 5:5. «uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.» 1ª Corintios 15:54 al 57. «Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.»
3er TÍTULO: Clara aprobación divino evidenciado en lo bendición visible sobre David. Versículo 10. Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él. (Léase: Génesis 39:1 al 3. Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. ▬ San Lucas 2:46-47. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndolos y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. ▬ y 52. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.).
Referencia Biblica del contexto: 2ª Samuel 3:1. «Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.» 2ª Reyes13:23. «Mas Jehová tuvo misericordia de ellos, y se compadeció de ellos y los miró, a causa de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob; y no quiso destruirlos ni echarlos de delante de su presencia hasta hoy.»
Hechos 7: 46. «Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob.»
Aprobación para los creyentes de hoy: 1ª Tesalonicenses 2.4. «sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.».
2ª Samuel 14:17. «Tu sierva, pues, dice: Sea ahora de consuelo la respuesta de mi señor el rey, pues que mi señor el rey es como un ángel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo. Así Jehová tu Dios sea contigo.»
Amén para la honra y gloria de Dios.


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