Lección: 1° de samuel 26: 13 al 16.
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Entonces pasó David al lado opuesto, y se puso en la cumbre del monte a lo lejos, habiendo gran distancia entre ellos.
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Y dio voces David al pueblo, y a Abner hijo de Ner, diciendo: ¿No respondes, Abner? Entonces Abner respondió y dijo: ¿Quién eres tú que gritas al rey?
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Y dijo David a Abner: ¿No eres tú un hombre? ¿y quién hay como tú en Israel? ¿Por qué, pues, no has guardado al rey tu señor? Porque uno del pueblo ha entrado a matar a tu señor el rey.
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Esto que has hecho no está bien. Vive Jehová, que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro señor, al ungido de Jehová. Mira pues, ahora, dónde está la lanza del rey, y la vasija de agua que estaba a su cabecera.
Definición: «Siervo de Dios» es un término religioso que se refiere a una persona que sirve a Dios, obedeciendo sus preceptos y siguiendo su voluntad. En la Iglesia Católica, «Siervo de Dios» es el título que se da a una persona fallecida en cuyos pasos hacia la santidad la Iglesia ha iniciado un proceso de canonización. Históricamente, el término se ha aplicado a figuras bíblicas distinguidas como el Mesías, Moisés y los profetas, y también se usa en otras religiones como el islam para describir a un creyente devoto.
Protestantismo: Debido a su origen bíblico el título Siervo de Dios en el protestantismo se utiliza para referirse al máximo líder de la congregación. En general se emplea para describir a personas consideradas especialmente pías en su fe.
(Nota: en la era de la gracias, Todos los hijos de Dios son siervos de Dios, porque los hijos de Dios sirven a Dios por su fe en Jesucristo, por eso se dice siervos de Dios, en IEP es un título honorifico a los pastores, pero no para enseñorearse de la grey de Dios sino para cuidar la grey del Dios.).
Integridad: La integridad es la cualidad de actuar con honestidad, coherencia y rectitud, viviendo de acuerdo con los valores y principios propios, incluso cuando nadie está observando o hay presión externa. Se deriva de la palabra latina integer, que significa «intacto» o «entero», y se manifiesta en diferentes ámbitos, como la integridad física, moral o personal.
Conceptos clave de la integridad
- Honestidad y rectitud: Actuar de manera sincera, correcta y justa, haciendo lo que es correcto.
- Coherencia: Mantener la consistencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
- Valores y principios: Adherirse a un conjunto de principios morales y éticos, y actuar de acuerdo con ellos.
- Independencia de la observación: La integridad implica actuar correctamente incluso sin la presencia de testigos o ante la presión social.
- Autenticidad: Ser fiel a uno mismo y a las propias convicciones, sin pretender ser quien no se es.
Tipos de integridad
La integridad puede manifestarse en distintos aspectos de la vida:
- Integridad personal: Se refiere a la coherencia entre los valores, principios y acciones de una persona, y su capacidad para vivir una vida auténtica.
- Integridad física: Implica no sufrir daño o agresión física.
- Integridad moral: La adherencia a principios morales y éticos.
- Integridad de datos: En un contexto informático, se refiere a la condición de los datos para ser completos y precisos.
- Integridad laboral: Ser íntegro en el desempeño de las tareas y responsabilidades en el ámbito profesional.
Importancia de la integridad
- Construcción de confianza: La integridad genera confianza y respeto, tanto en las relaciones personales como profesionales.
- Desarrollo personal: Fortalece la autoestima y favorece la toma de decisiones correctas.
- Sociedad justa: Contribuye a crear una sociedad más armoniosa, justa y confiable.
- Vida significativa: Es la base para una vida auténtica y plena.
En la Biblia, la integridad significa actuar con honestidad, rectitud y una lealtad completa a Dios, viviendo en concordancia con su voluntad y principios morales. Implica ser «sin mancha» y «completo» en el compromiso con Dios, reflejando su carácter y manteniendo la verdad en las palabras y acciones. La integridad es un estilo de vida que demuestra una fe genuina y conduce a la confianza y la bendición, mientras que la duplicidad o el engaño son destruidos por su propia naturaleza.
- Ejemplos en las Escrituras:
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- Salmo 15: Solo los que tienen conducta intachable, practican la justicia y dicen la verdad con el corazón pueden habitar en el santuario de Dios.
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- Proverbios 11:3: Destaca que la integridad de los rectos los guía, mientras que los infieles son destruidos por su duplicidad.
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- Mateo 5:37: Jesús instruye a decir «sí» o «no», indicando que la integridad está en la comunicación directa y sincera.
Referencias Bíblicas: Mateo 5:37. «Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede»
Tito 2:7. «presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad»
1ª de Reyes 9:4. «Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos»
Jueces 9:16. «Ahora, pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey a Abimelec, y si habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme a la obra de sus manos»
Salmo 15: 1 al 5 «Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que, aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás»
Comentario general del contexto Bíblico: El compromiso concluido, 26:13–25. David se dirigió a Abner, el fiel general de Saúl y el tío o posiblemente el primo del rey (ver 14:50, 51). Este era hombre de buen carácter y estimado por David. Al fin murió asesinado por Joab y Abisai y endechado por David, que lamentaba su muerte. Aquí se puede imaginar el efecto que produjo el grito de David sobre el ejército soñoliento de Saúl. Probablemente David gritó sobre los montes comparándose a la perdiz (v. 20), puesto que es la misma palabra. La perdiz grita evidentemente y de ahí viene su nombre. Es de notarse que la perdiz sin embargo anda en los valles o por lo menos se encuentran en mayores números en los valles. Resalta entonces lo absurdo de andar buscando una sola perdiz en los montes. Con esto David ridiculiza el tremendo esfuerzo de Saúl y sus soldados para encontrar a un hombre solo e insignificante.
¡El sarcasmo de David quema! Le pregunta a Abner por qué no había protegido a su rey. Habiendo fallado en su deber, merecía la muerte, juntamente con todos sus soldados. Hace pensar en los soldados romanos de Herodes que murieron por haber dejado escapar a Pedro (Hech. 12:19).
David no se había identificado, pero ahora el rey reconoció su voz (v. 17). Tres veces le llamó hijo mío (aquí, en 24:16 y 26:17). Un sentimiento de ternura y cariño le domina momentáneamente. Las circunstancias le hacen volver a la realidad y darse cuenta que había sido engañado por su neurosis y los chismosos que por congraciarse con el rey habían dado hueco consentimiento a las falsas acusaciones contra David. A éstos acusa David de malditos (v. 19), detestados y aborrecidos. Pero David deja lugar para las eventualidades que Dios mismo haya incitado a Saúl para que le persiguiera. Y en tal caso ruega que acepte una ofrenda (lit. “que huela olor grato”). No es muy claro aquí quien ofrecería la ofrenda, David o Saúl. La palabra ofrenda se refiere casi siempre a la harina en vez de ser sacrificio cruento. Representa una vida santificada y ofrecida a Dios de manera voluntaria. Posiblemente está diciendo David que el espíritu incitador o tentador saldrá o se quitará con una entrega total de vida por parte de Saúl. Con esto no experimentará más deseo de perseguir a David. O tal vez quiere decir con esto que David mismo ofrecería algo para apaciguar a Dios y quitar de en medio el rencor y el motivo de la enemistad. De todas maneras, habrá reconciliación para que los dos anden en amistad.
David protesta haber sido expulsado sin motivo de su herencia y da su acceso al lugar de adoración. Es como si estuvieran diciéndole a David: “Ve y sirva a otros dioses”. Él había actuado con justicia y lealtad, y la prueba una vez más de esta verdad sería la entrega de Saúl en sus manos (v. 23). Había tratado su vida como algo valioso (v. 24), palabra que la LXX traduce “grande” o “magnificada”. Había manifestado los atributos y las características de Dios, estimando la vida de Saúl como algo de gran valor. Pide no más que Dios le mire a él de igual manera y le proteja.
Saúl proféticamente anunció que David triunfaría y luego volvió a su lugar. Parece que con esto Saúl se da por vencido porque nunca vuelve a perseguir a David. Nos recuerda de un misionero llamado Gobat que recibió la invitación de un jefe druso para que le visitara en las montañas del Líbano. Aceptó el misionero, pero antes de poder ir, se enfermó. En una segunda ocasión surgió otro inconveniente y a la tercera vez se espantó su guía cuando una hiena se le cruzó en el camino. Al fin se enteró Gobat que el jefe realmente quería asesinarlo. Pero al ver que algo invisible le había protegido en cada caso, exclamó: “Este misionero tiene que ser siervo de Dios. Envié mensajero tras mensajero para poderle asechar en el camino, pero siempre ha sido imposible que llegara.” Así fue con David, puesto que Dios siempre le libraba de todas sus aflicciones. Lea el Salmo 64 y medite la frase: “Mas Dios” en este contexto. Vea también Romanos 5:8; 1 Corintios 3:7 y 10:13. Consulte el Salmo 124 y medite: “Si no hubiera sido por Jehovah.”
1er Titulo: Prudente distancia que se debe tener con los adversarios. Versículo 13. Entonces pasó David al lado opuesto, y se puso en la cumbre del monte a lo lejos, habiendo gran distancia entre ellos. (Léase: Proverbios 25:8 y 9. No entres apresuradamente en pleito. No sea que no sepas qué hacer al fin. Después que tu prójimo te haya avergonzado. Trata tu causa con tu compañero, Y no descubras el secreto a otro. ▬ Isaías 52:11 y 12 Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.).
La palabra inoportuna y la palabra amena, Proverbios 25:7c-15
Los vv. 7c–10 declaran la superioridad de la reconciliación sobre la acción legal (ver 17:9, 17; 18:24; 25:17; 26:18, 19; 27:6, 9, 10, 14, 17; Mat. 5:25; 18:15; Luc. 12:58). El que habla ha sido un testigo presencial (v. 7c) y lo lleva al nivel de un pleito, sin siquiera hablar con el “pecador”.
Las palabras porque (v. 8) y no sea (v. 10) subrayan el concepto de “para evitar”. Al testificar en una forma apresurada, el testigo se avergüenza públicamente. Hay que entender toda la circunstancia de una ofensa y solucionarla en privado cuando sea posible (ver Mat. 18:15–17). “Deshonrar” puede significar “poner en vergüenza”.
Los vv. 11–13 dan a conocer tres cosas que son muy especiales. En primer lugar, la palabra dicha oportunamente (ver 15:23) es como los adornos preciosos en el hogar. En segundo lugar, el maestro que corrige al oído enseñable (ver 9:8, 9) es como las joyas preciosas que se usan en el cuerpo (ver Gén. 11:22; 24:22; 35:4). En tercer lugar, el mensajero fiel (ver 13:17 para el mensajero fiel; 14:5 para el testigo fiel; 20:6 para el hombre fiel) cumple su misión exitosamente y llega de regreso como algo refrescante de la naturaleza.
El v. 14 muestra que, así como hay una falsa esperanza de lluvia en las nubes y los vientos, hay una falsa esperanza de un regalo (ver 18:16; 21:14) de aquel que pretende ser rico (ver 13:7; Aristóteles, Ethica Nicomachea, apunta a la liberalidad como una de las once virtudes y cómo hay una deficiencia en el hombre que no regala a otros).
El v. 15 afirma la superioridad de la paciencia y la lengua blanda, aún para lograr lo deseado del jefe y para lograr la victoria física (la paciencia y la palabra son superiores a la violencia como en 15:1; Ahiqar). “Más moscas se cazan con miel que con vinagre” refleja el espíritu del dicho.
Comentario de Isaías 52:11-12. En los vv. 7–10 se describe la marcha triunfal de Jehovah desde Babilonia hasta Sion. El v. 7. habla de los enviados que se anticipan para hacer llegar a Sion las buenas nuevas de la salvación,
diciendo: ¡Tu Dios reina! En el v. 8, los centinelas de Sion ya vislumbran con sus propios ojos la gloriosa llegada de Jehovah, y dan gritos de júbilo anunciando a todo el pueblo. Y en el v. 9 el profeta exhorta a las mismas ruinas de Jerusalén a prorrumpir juntas con gritos de júbilo, porque Jehovah ha consolado a su pueblo y ha redimido a Jerusalén.
Los vv. 1–12 anuncian una nueva inmigración desde Babilonia a Jerusalén, para lo cual han de hacerse los debidos preparativos. Jehovah mismo irá delante y detrás de su pueblo, sirviéndole de protección y guía en el camino a Sion.
2° Titulo: Llamado de atención par descuidar su deber. Versículos 14 y 15. Y dio voces David al pueblo, y a Abner hijo de Ner, diciendo: ¿No respondes, Abner? Entonces Abner respondió y dijo: ¿Quién eres tú que gritas al rey? Y dijo David a Abner: ¿No eres tú un hombre? ¿y quién hay como tú en Israel? ¿Por qué, pues, no has guardado al rey tu señor? Porque uno del pueblo ha entrado a matar a tu señor el rey. (Léase: San Mateo 26: 40 y 41. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. ▬ 1ª de Pedro 5:8. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar).
Comentario San Mateo 26: 40 y 41: Muerte de Jesucristo: al confrontar la muerte Cristo estaba solo, ignorado por sus amigos más íntimos.
▬ 1. Se levantó de la oración y fue hacia los tres que supuestamente estaban orando por Él. Pero dormían. El compañerismo, el espíritu de oración y el consuelo anhelado, no estaban allí. Todos dormían. Jesús había quedado solo para luchar a solas con Dios.
▬ 2. Cristo les advirtió el peligro de la tentación. Los discípulos habían fracasado en orar por él, pero no deben fracasar en orar por sí mismos. Cristo dijo: «velad y orad» Ambas cosas eran importantes. Velar significa ver y orar significa prepararse. Debian velar para ver venir la tentación, y debían orar para estar preparados a recibir el ataque de la tentación.
- Cristo les advirtió sobre la carne y sus debilidades. Ellos dormían debido a la tensión emocional y a la angustia de la noche. Como dice Lucas, dormían porque estaban tristes, es decir, a causa de la tristeza (Lc. 22:45). La noche había causado su impacto y cobrado su precio. Estaban cansados, fatigados, y preocupados. Es difícil concentrarse en oración. dependencia espiritual de Dios para encarar las pruebas no había sido captada aún. Estaban cometiendo dos errores que son comunes entre los creyentes.
▬ a. Los discípulos estaban dependiendo de su propia sabiduría y fuerza en vez de depender del Espíritu de Dios para luchar las batallas que pudieran esperarlos.
▬ b. Los discípulos daban por concedida la liberación de Dios, en vez de asegurarse su liberación por medio del testimonio y la oración. Creían que Cristo era el Mesías; por eso creían que Dios lo iba a librar de los romanos cualquiera fuese la circunstancia. Como hombres carnales, físicos, los discípulos probablemente pensaron que la oración poco importaba. Suponían, sencillamente, que Dios obraría, dando por sentado que lo libraría. Lo que Cristo les dijo era: «Velad y orad, porque solo velando y orando pueden evitar el apartamiento cuando venga la prueba». Velar y orar son acciones que testifican de Dios.
Este punto tiene que ser destacado: velar y orar son acciones que testifican de Dios. Cuando los hombres velan y oran, demuestran que su dependencia y confianza en Dios está bien fundamentada. Cuando Dios responde las oraciones de los hombres, demuestra que ama y cuida y libra a los que realmente esperan en Él. Sin velar y orar, Dios permite que los hombres caigan. a efectos de enseñarles que la dependencia y confianza en Él son absolutamente esenciales.
4). Estaban fallando en permanecer despiertos y orar, de velar y velar en oración. Sus espíritus no estaban suficientemente vivos ni suficientemente alertos para vencer la carne. La somnolencia y el cansancio de la carne eran más fuertes que el espíritu (véase nota, pt. 2-Mt. 26:42-44; cp. Ef. 6:18).
«Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su Señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles» (Lc. 12:37).
«Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios» (1 Ts. 5:5-6).
«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 P. 5:8).
«Conozco, oh Jehová, que el hombre no es Señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos» (Jer. 10:23).
Pensamiento 1. Ningún creyente nunca está solo. Aun cuando sus amigos más íntimos descuiden el espíritu de oración y consuelo, Dios está con ellos.
Pensamiento 2. Hay muchas pruebas que surgen inmediata e inesperadamente. Saltan sobre nosotros. Solamente la oración incesante nos prepara para la crisis (cp. Ef. 6:18).
Comentario de 1ª Pedro (5:8): Satanás: ¿por qué debemos enfrentar los ataques y las tentaciones del diablo? Hay un motivo concreto: él es nuestro adversario, un león rugiente que busca a todos los que pueda devorar. Advierta tres puntos.
1). El diablo es nuestro “adversario” (antidikos). La palabra griega significa un oponente legal, tal como sucede en un juicio legal. También significa un oponente cotidiano como un vecino que se opone a nosotros y actúa como nuestro enemigo. La figura es la del diablo que se nos opone de todas las maneras concebibles.
=» Es el cuadro de Satanás en un tribunal, que actúa como nuestro adversario en el tribunal de Dios y nos acusa ante Él.
=» Es la figura de Satanás aquí en la tierra, que se nos opone haciendo todo lo que está a su alcance para hacernos tropezar y para vencemos y destruimos.
2). La palabra “diablo” (diabolos) en si misma significa calumniador o falso acusador. El diablo es un enemigo malicioso que nos acusa ante Dios y levanta cargos falsos en contra de nosotros. Las Escrituras enseñan que Satanás lleva constantemente nuestros pecados y transgresiones delante de Dios. que continuamente le recuerda a Dios sobre nuestra
desobediencia. Pero advierta: las acusaciones en nuestra contra son falsas. Los cargos no son ciertos. ¿Cómo pueden ser no verdad cuando somos pecadores, puesto que ningún creyente verdadero niega su pecado? Gracias a Cristo. Le hemos recdo a Cristo y nos hemos entregado a Él, al glorioso hecho de que Él murió por nuestros pecados. Hemos confiado en Cristo para el perdón de nuestros pecados, y cuando Él nos perdona. también nos quita nuestros pecados. Ya no somos culpables de pecado. Por lo tanto, las acusaciones y cargos de Satanás en contra de nosotros son falsos. ¿Por qué, entonces, nos acusa y presenta estos cargos a Dios? ¿Para qué le recuerda nuestros pecados a Dios una y otra vez? Para lastimar a Dios, para herir su corazón. Él es el diablo, el que se opone a Dios y a todo lo que Dios representa. Hace mucho tiempo, un poco antes de que el mundo fuera creado, al parecer él era el ángel superior de toda la creación. Dios lo había creado como el ser espiritual más elevado en el universo. En esa época su nombre era Lucifer. Pero hizo lo que tantos hombres hacen se rebeló contra Dios- y condujo a otros seres angélicos para que se rebelarán contra él. Por lo tanto, Dios lo juzgó y lo arrojó de su posición exaltada en el cielo. Por lo que podemos entrever en las Escrituras, esto es lo que le sucedió a Satanás, así fue como se convirtió en el diablo, el terrible opositor de Dios (véase Estudio a fondo 1, Ap. 12:9 para profundizar al respecto. Cp. Is. 14:12-17; Ez. 28:11-19. Ver también nota, 2 Co. 4:4).
La cuestión es esta: el diablo hace todo lo que puede para herir y lastimar el corazón de Dios. Por lo tanto, constantemente le recuerda a Dios nuestros pecados. Por supuesto, esto significa que el diablo hace todo lo posible para tentarnos y llevarnos al pecado, dado que cuanto más pecamos, más herimos a Dios.
Pensamiento 1. Piense en lo que esto significa: cómo debe sufrir el corazón de Dios cuando nosotros pecamos. Nosotros somos creyentes, personas por quienes Dios entregó a su Hijo en la cruz. Dado que Dios pagó tal precio ~en realidad depositó su ira contra su propio Hijo a causa del pecado- piense cuánto le debe doler cuando pecamos, especialmente cuando profesamos amarlo. El diablo es un calumniador; nos calumniará constantemente ante Dios. Usará nuestro pecado para lastimar a Dios tanto como sea posible. Este es el motivo por el cual debemos enfrentar al diablo: debemos proteger el corazón de Dios. No debemos llevar dolor ni pena al corazón de nuestro Padre.
“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche” (Ap. 12:9-10).
“Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás, a Jehová dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.” (Job 1:6-12)
“Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle” (Zac. 3:1).
3). Él es como un león rugiente que busca devorar a todos los que puede. El león rugiente da una idea de enojo, fortaleza, ferocidad y crueldad. Satanás es mostrado en su enojo (contra Dios y todos los creyentes), fuerte, feroz y cruel. Advierta: las Escrituras dicen que anda rugiendo con furia y crueldad en la ferocidad de su fuerza, buscando a alguien a quien atacar y devorar. ¿Cómo puede Satanás devorar a una persona? Jesús nos lo dice en una de las enunciaciones más impactantes jamás hechas sobre el hombre. Él dijo que una persona que no confía ni sigue a Dios como su Padre ciertamente está a las órdenes de su padre, el diablo. En otras palabras, Jesús dice que todos los incrédulos tienen al diablo como padre.
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Jn. 8:44).
Advierta que Jesús nos está diciendo cómo el diablo devora al hombre. Consume al hombre llevándolo a hacer cuatro cosas.
▬ a. El diablo nos lleva a la lujuria. Nos tienta para que cedamos al deseo de la carne y al deseo de los ojos y a la vanagloria de la vida.
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Jn. 2:15-16).
▬ b. El diablo nos conduce al asesinato. El diablo procura acabar con la vida humana, busca que se pierda el hombre que experimenta la verdadera vida aquí en la tierra. El diablo destruye la existencia y toda vida abundante a su alcance: todo el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la bondad, la benignidad, la fe, la mansedumbre, la disciplina.
“Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino” (Mt. 13:19).
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 P. 5:8).
“Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia” (Job 1:9-11).
Jesús hablaba de algo cierto: Dios no es el padre del asesinato, el diablo lo es. Los que cometen asesinatos son hijos del diablo. Pero advierta el verdadero significado del asesinato revelado por Jesús (véase nota, Mt. 5:22 para profundizar). El asesinato implica…
- enojo. • resentimiento • golpear a una persona. • calumniar, injuriar, hablar mal de una persona y destruir la imagen de una persona (que ha sido creada a la imagen de Dios). • enemistad • un espíritu descontrolado persona. • desear la ruina una persona. • envidiar y destruir la felicidad de una persona
▬ c. El diablo lleva a los hombres a rechazar la verdad.
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Jn. 8:44).
“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1 Jn. 3:8).
▬ d. El diablo lleva al hombre a mentir y a engañar.
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:3-4).
“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Co. 11:13-15).
3er Titulo: Evidencias poderosas que dan testimonio del temor a Dios. Versículo 16. Esto que has hecho no está bien. Vive Jehová, que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro señor, al ungido de Jehová. Mira pues, ahora, dónde está la lanza del rey, y la vasija de agua que estaba a su cabecera. (Léase: San Mateo 7:15 al 20. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. ▬ San Juan 1: 47 y 48. Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.).
Comentario general de San Mateo 7:15 al 20 (7: 15) Falsos profetas: el principal rasgo de los falsos profetas que «vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces».
▬ 1. Vestimenta de ovejas: exteriormente, por su profesión, comportamiento, llamado, posición y mensaje, su apariencia es la de todos los ministros y ovejas de Dios (2 Co. 11:12-l5).
▬ 2. Lobos rapaces: interiormente, los falsos maestros son todo menos ovejas.
-a. Algunos falsos maestros son como lobos porque quizá no son conscientes de no ser lo que debieran ser. Salen a hacer lo que saben hacer, ignorando que lo que hacen es corrupto y malo (v. 17). Se presentan como ovejas, pero consumen todo lo que pueden para satisfacer
todo apetito -de convicción personal o doctrina- que puedan tener.
-b. Algunos falsos maestros son como lobos porque salen para obtener ganancia propia, personal: ego, reconocimiento, fama, prestigio, posición, sustento, carrera y comodidad. Están primordialmente preocupados con cumplir sus propios motivos y propósitos y con forzar sus propios pensamientos y fórmulas para el éxito en la vida.
-c. Algunos falsos profetas son como lobos porque quieren un puñado de gente entre las cuales moverse, con las cuales identificarse. Quieren seguidores que reconozcan su liderazgo en inteligencia y creatividad o conocimiento y habilidad. Se presentan como ovejas, pero aúllan sus propias fórmulas (evangelios falsos), proclamando en alta voz: «Este es el camino, anden por él». Si es posible usan todos los medios al alcance: pantalla, radio, revistas, periódicos, libros, diarios, panfletos y tratados.
Pensamiento 1. Los falsos maestros se presentan vestidos de ovejas. Pueden engañar fácilmente.
1). Aparecen como ovejas o mensajeros de luz (2 Co. 11:13-l5). Parecen inofensivos, inocentes y buenos. Comienzan como excelentes ejemplos en la sociedad, pero carecen de dos cosas: una vida y un testimonio cambiados por la Palabra de Dios.
«Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras» (2 Co. 11:13-15).
«De cierto, de cierto os digo: el que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida» (Jn. 5:24).
«Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre» (1 P. 1:23).
2). Secreta y engañosamente predican herejías (2 P. 2:1-3; cp. Gá. 1:6-10; 1ª Co. 15: 1-4). Proclaman justicia, moralidad, rectitud y bien. Enseñan fuerza mental, emocional y física: todos los ideales altos y loables de los hombres. Pero nunca predican el verdadero evangelio del Señor viviente.
«Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina» (2 P. 2:1).
«Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo» (Ga. 1:6-10).
«Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual, asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce» (1 Co. 15:1-5).
«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo» (1 Jn. 4:1-3).
Pensamiento 2. interiormente los falsos profetas son lobos, verdaderos lobos, consciente o inconscientemente.
Pueden presentarse como ovejas, pero son lobos.
1) No han confesado al Señor Jesús, ni que Dios lo ha resucitado de los muertos.
«Que, si confesares con tu boca que Jesucristo es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación» (Ro. 10:9-10).
2) No se han «despojado del viejo hombre» del mundo.
«En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos» (Ef. 4:22).
3) No han sido «renovados en el espíritu de su mente» ni se han vestido del «nuevo hombre».
«Y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad» (Ef. 4:23-24).
«Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno» (Col. 3:10).
«De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Co. 5:17).
4) No fueron puestos por Dios en el ministerio. (Note especialmente l Ti. 1:12, el hecho que Dios tiene en cuenta a los hombres que ha escogido como dignos.)
«Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio» (l Ti. 1:12).
Pensamiento 3. A veces un falso profeta no sabe que es falso. Está engañando porque está siendo engañado.
«Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados» (2 Ti. 3:13).
«En los cuales el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios» (2 Co. 4:4; cp. 2 Ti. 3:1-15).
(7:16) Falsas profetas: ¿cómo podemos saber si un profeta es falso? Hay una señal que lo revela: su fruto. Un falso profeta es conocido por el fruto del que se alimenta y con el que alimenta a otros (véanse bosquejos y notas-Jn. 15: 1-8). Si él mismo se alimenta de espinos y abrojos y no de uvas e higos, ello es una forma de saber. Si el alimento que da a otros son espinas y abrojos en vez de uvas e higos, es otro indicio para saber.
Espinos y abrojos son alimento falso, mundanalidad (véase Estudio a fondo 3-Mt. 13:7, 22). Uvas e higos son verdadero alimento. Existe un solo alimento verdadero para el alma del hombre: el Señor Jesucristo y su Palabra. (Véanse nota-Jn. 6: l -7 1; bosquejos y notas–Jn. 6:30-36; 6:41-51. Cp. todos los bosquejos y notas de Jn. 6:1-71; Jn. 17:14-16; 17:17-19; cp. Jn. 5:24; l P. 2: 2,-3.) Un profeta tiene que alimentarse de la verdad del Señor y de su Palabra, y tiene que suministrar el mismo alimento a otros. Toda otra fuente de alimento para el alma humana es alimento falso; es espinos y abrojos (mundanalidad). Si uno lo come o lo sirve a otros, estrangula la vida del alma (Mt. 13:7, cp. l Jn. 2: 15-16; 2 Co. 6: 17-18; Ro. 12:1-2).
Note que Cristo formula una pregunta: «¿Acaso se recogen uvas de los abrojos o higos de los abrojos?» Esto puede significar dos cosas.
▬ 1. ¿Se alimenta el profeta con alimento mundana o con un alimento de Cristo y su Palabra?
▬ 2. ¿Acaso busca una persona uvas e higos entre espinos y cardos, entre falsos profetas? Por sus frutos se conoce al falso profeta.
Pensamiento 1. «Por sus frutos los conoceréis».
1) «Probad [examinad] los espíritus», a los profetas (1ª Jn. 4:1).
2) «Examinadlo todo», el fruto del profeta (1 Ts. 5:21).
Pensamiento 2. No siempre podemos identificar a un árbol por su apariencia (corteza y hojas), pero siempre podemos reconocerlo por su fruto.
Pensamiento 3. El fruto tiene que ver con dos cosas.
1) Con lo que la persona lleva en su propia vida.
2) Con lo que una persona lleva en la vida de otros. Un profeta debe ser medido por el fruto que lleva en su propia vida y el fruto que lleva en la vida de otros.
(7:17) Falsos profetas: ¿Cuál es la verdadera naturaleza del profeta? Note algo de crucial importancia. No se juzga a un árbol por uno que otro fruto malo, sino por el buen fruto que lleva. Todo árbol produce algunos frutos malos, sin embargo, el árbol no es desechado. Un árbol no es rechazado sino cuando tiende a llevar fruto malo. Al probar y examinar a los profetas no tenemos que observar uno que otro hecho aislado; sino el promedio, la tendencia, el comportamiento total de sus vidas. ¡Qué importante! Consideraciones como las que siguen provienen de las Escrituras.
▬ 1. La predicación y enseñanza de los profetas. ¿Son «enemigos de la cruz de Cristo»?
«Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es a nosotros, es poder de Dios» (1 Co. 1:18).
«Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado» (1 Co. 2:2).
«Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aún ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo» (Fil. 3:18).
▬ 2. La mente de los profetas. ¿Es normal que tengan su mente en cosas carnales o en cosas espirituales?
«El fin de los cuales será perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal» (Fil. 3:19).
«Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz» (Ro. 8:5).
«Pues, aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cauto todo pensamiento a la obediencia a Cristo» (2 Co. 10:3-5).
Comentario de San Juan 1: 47 y 48 (1:47, 48) Sencillez, Jesucristo, Conocimiento – Pecado, Expuesto: El enfrentamiento de Natanael. Sucedieron dos cosas muy importantes en el enfrentamiento de Natanael con Jesús.
▬ 1. Jesús conocía a Natanael, a sus creencias y su carácter.
a). Jesús conocía sus creencias. Esto se observa cuando Jesús llama a Natanael “un verdadero israelita”. Era el epítome de un israelita, todo lo que un israelita debía ser. Creía en las promesas de Dios. Intentaba vivir de acuerdo con el pacto, la norma que Dios había establecido para Israel y estaba buscando esa esperanza bendita y aparición gloriosa del Mesías. Jesucristo conocía las creencias de Natanael.
Pensamiento 1: Cristo conoce las creencias de un hombre, en las que este ha puesto su corazón. Conoce tanto las creencias buenas como las malas, los pensamientos divinos como los malignos del corazón humano.
“[Cristo] no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre” (Jn. 2:25).
“Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Co. 1:30).
“Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas” (1 Jn. 3:20).
“No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y a él toca el pesar las acciones” (1 S. 2:3).
“Dios, tú conoces mi insensatez, y mis pecados no te son ocultos” (Sal. 69:5).
“Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras” (Jer. 17:10).
b). Jesús conocía su carácter. Natanael era un hombre sin ardides (dolos). Esto significa que no engañaba, provocaba ni confundía a las personas. No ocultaba lo que pensaba; decía lo que pensaba y actuaba según lo que sentía. Era franco, abierto y sincero, no engañoso ni hipócrita. Este rasgo se ve reflejado en su respuesta a Felipe. Él no ocultaría lo que de verdad pensaba (v. 46)
Pensamiento 1: Una de las grandes tragedias del legado de las personas es que están llenas de astucias. Muchos engañan, engatusan y confunden a los demás. Pocos son directos, abiertos y sinceros, libres de engaño e hipocresía.
“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt. 5:8).
“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 P. 3:14).
“Y en sus bocas no era hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios” (Ap. 14:5).
“Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Sal. 32:2).
“¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño” (Sal. 24:3, 4).
▬ 2 Jesús conoció lo más interior del ser de Natanael, todas las cosas con respecto a él. (Ver, Jn. 1:48.)
Pensamiento 1: Jesús conoce todo acerca de cada hombre. Nada escapa a su ojo vigilante, ni siquiera un solo pensamiento.
1) Esto ofrece gran esperanza al hombre que se acerca a Cristo. Él puede ayudarlo al satisfacer su necesidad y darle propósito y rumbo a su vida.
2) Esta es una gran advertencia para el hombre que va alegremente en su camino, pensando que su pecado está oculto y no será juzgado.
“Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse” (Lc. 12:2).
“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios” (1 Co. 4:5).
“Si pequé, tú me has observado, y no me tendrás por limpio de mi iniquidad” (Job 10:14).
“Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor” (Jer. 2:22).
“Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos” (Jer. 16:17).
“Y no consideran en su corazón que tengo en memoria toda su maldad; ahora les rodearán sus obras; delante de mí están” (Os. 7:2).
“Porque yo sé de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados; sé que afligís al justo, y recibís cohecho, y en los tribunales hacéis perder su causa a los pobres” (Am. 5:12).
ESTUDIO A FONDO 3
(1 :48) Higuera -Adoración: En Palestina la higuera representaba la paz, la seguridad, el descanso y la adoración (cp. 1 R. 4:25; Mi. 4:4). Con mucha frecuencia un hombre buscaba la soledad y la adoración bajo su higuera. No hay duda que esto era lo que Natanael había estado haciendo. Cuando Jesús le dijo a Natanael que lo había visto bajo su higuera, Él le estaba diciendo que sabia todo acerca de él, incluso los más profundos anhelos de su corazón. Jesús conocía la falta de esperanza de Natanael. Conocía su ansia de paz y liberación. Esto era suficiente para que Natanael diera su vida a Jesús para siempre.
(1:49) Confesión – Decisión: La convicción de Natanael. Confesó que Jesús era el Rabí (Profeta), el Hijo de Dios, el Rey de Israel. Advierta dos cosas.
▬1. La rapidez con que Natanael confesó a Jesús como su Señor.
“A cualquiera, pues, que me confíese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32).
“Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios” (Lc. 12:8).
“Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Ro. 10:9).
“Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre” (1 Jn. 2:23).
“Todo aquel que confíese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios” (1 Jn. 4:15).
▬ 2. La claridad con que Natanael comprendió quién era Jesús.
-a. Él era el “Rabí”, el gran Maestro o Profeta prometido a Israel (Ver nota, Lc. 3:38 para una mayor discusión al respecto).
-b. Él era el Hijo de Dios (Ver notas, Jn. 1:1, 2; 1:34 para mayor discusión.)
-c. Él era el Rey de Israel (Ver Estudio a fondo 4, Jn.1:49 para mayor discusión)
ESTUDIO A FONDO 4
(1:49) Jesucristo, Rey de Israel: Jesús era declarado el Rey mesiánico. Dios le había dado a David y a su linaje (el Mesías)
la promesa de gobierno eterno (2 S. 7:12; Sal. 39:3ss; 132: 1 1). Advierta la frecuencia con que Jesús fue llamado el hijo de
David. (Cp. Mt. 12:23; 15:22; 20:30,3l; 21:9, 15; Hch. 2:29-36; Ro. 1:3; 2 Ti. 2:8; Ap. 22:16.) Era el título común y el concepto popular del Mesías. Generación tras generación de judíos ha ansiado y buscado al liberador prometido de Israel.
El pueblo esperaba que Él fuera un gran general que liberaría y restauraría la nación a su grandeza. De hecho, esperaban que hiciera que la nación fuera el centro del universo. Con la ayuda de Dios, Él conquistaría el mundo y centraría la gloria y la majestad de Dios mismo en Jerusalén; y desde su trono, el trono de David, llevaría a cabo el fuego mesiánico del juicio sobre las naciones y los pueblos del mundo. Estas notas demostrarán cuál era el concepto judío del Mesías.
Amén, para la honra y gloria de Dios.


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