Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
LUNES 17 DE NOVIEMBRE DE 2025. “DAVID USANDO MÉTODOS ENGAÑOSOS”.

   Lección: 1ª de Samuel 27: 9 al 12. 9. Y asolaba David el país, y no dejaba con vida hombre ni mujer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis. 10. Y decía Aquis: ¿Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los Ceneos. 11. Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David. Y esta fue su costumbre todo el tiempo que moró en la tierra de los filisteos. 12. Y Aquis creía a David, y decía: Él se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo.

   Comentario de David combate en el desierto, 1ª de Samuel 27:8–12. El texto nos informa que David y sus hombres se iban lejos de Siclag atacando a las tribus nómadas. Se identifican como de Gesur, gente quizás de Siria que no había sido conquistada en los días de Josué (Jos. 13:2). Los de Gezer eran habitantes antiguos de esta tierra entre los cananeos. Los amalequitas eran los antiguos enemigos de Israel. Ellos fueron los prime-ros en resistirles cuando salieron de Egipto (Exo. 17:8). Descendientes de Esaú (Gén. 36:12), no fueron destruidos por Saúl cuando él tenía que haberlo hecho (1 Sam. 15:8). Todos estos serían acérrimos enemigos de Israel. Así que David no sólo conseguía provisiones y comida para su ejército, sino que también derrotaba a sus enemigos.

   Muy posiblemente estas tribus habrán sido aliadas con los filisteos y por lo tanto no se atrevían a divulgar al rey Aquis la verdad de sus actividades. Más bien le informaban que ellos habían merodeado en

el Neguev (desierto) de Judá o Jerameel (de la tribu de Judá según 1 Crónicas 2:9; 25–33, o de los que-neos que eran descendientes de Caleb). Todos estos lógicamente serían israelitas de la misma tribu que David. Nunca los hubiera podido atacar a ellos. Pero Aquis le creía (v. 12) y pensaba que David se había hecho hediondo a su propio pueblo, que aseguraba su permanencia y fidelidad a los filisteos.

Obviamente David practicaba el engaño y la mentira. Y siempre se pregunta si esto se puede justificar. La Biblia no aprueba tales cosas sino solamente las narra. Pero como dice Archer, la obligación de decir solamente la verdad no lleva en sí el compromiso de decir todo, especialmente si al hacerlo las vidas peligrarían. Tenemos que recordar que David vivía en tiempos de guerra y aunque había acordado un pacto de tregua con los filisteos todavía éstos eran enemigos de Israel. Reconocemos muchas fallas en David, pero Dios lo escogió porque era varón conforme a su corazón (Hech. 13:22). Realmente deseaba hacer la voluntad de Dios y se arrepentía de sus pecados cuando se lo señalaban. Vivía en tiempos muy peligrosos y difíciles bajo el Antiguo Pacto de la dispensación de la ley de Moisés. No tenía la luz del NT ni la orientación que ahora tenemos. Y como rey designado para Israel se conducía de manera más gubernamental que individual en su misión de traer la paz y la seguridad a Israel en el nombre de Dios.

Aquis, el rey filisteo Cap. 27

    Su nombre es recordado por haber dado asilo a David mientras era perseguido por Saúl. David rechazó la posibilidad de radicarse en la ciudad real, una de las grandes ciudades filisteas (1 Sam. 6:17; 7:14; 17:52) llamada Gat por lo cual Aquis otorgó a David y su familia y al séquito que lo acompañaba, la ciudad de Siclag. David se comprometió a ayudarle en la guerra contra Saúl, pero tuvo que abstenerse por presión de los príncipes filisteos (1 Sam. 27:1–12; 28:1, 2; 29). Ya anteriormente David, haciéndose el loco y escribiendo «graffiti» en las puertas de la ciudad, había intentado asilarse en Gat, pero el rey lo rechazó (1 Sam. 21:10–15).

    El pasaje ilustra las tácticas de guerra de los militares de aquel entonces. Aunque los medios contemporáneos son más tecnificados hoy, todavía prevalecen las mismas metas.

   Definición de Engañosos: «Engañosos» es un adjetivo que significa algo falaz, que engaña o que da pie a un engaño. Se utiliza para describir elementos como promesas, cuentas, publicidad o cualquier cosa que induzca a error o confusión. Sinónimos comunes incluyen falaz, fingido, irreal o falso.

Ejemplos de uso

Publicidad engañosa: Información que, aunque veraz, puede inducir a error al consumidor y modificar su comportamiento económico. Un ejemplo sería una publicidad que omite detalles importantes para presentar el producto como más ventajoso de lo que es.

Promesas engañosas: Acuerdos o compromisos que no se cumplen o que ocultan las verdaderas intenciones.

Cuentas engañosas: Documentos o informes que presentan la información de una manera que oculta la realidad o confunde al lector.

  • Sinónimos • Falaz • Fingido • Irreal • Falsificado • Embustero (referido a personas) • Mentiroso (referido a personas).

   Según la Biblia, lo «engañoso» se refiere a la naturaleza humana que es tortuosa, perversa y que se aleja de la verdad. Este engaño se manifiesta en el corazón (Jeremías 17:9) y en acciones como la mentira, la hipocresía, la calumnia, los planes malvados y la impiedad. La Biblia condena el engaño porque se considera un pecado grave que daña a otros y a la relación con Dios.

   Ejemplos de engaño según la Biblia

   El corazón humano: Es la fuente del engaño. Se describe como más engañoso que cualquier otra cosa, perverso e incapaz de ser conocido por el hombre, solo por Dios.

  • Mentiras y falsedad: Proverbios 12:22 dice que los labios mentirosos son abominación para el Señor.
  • Intenciones malvadas: Proverbios 6:18 menciona «el corazón que maquina planes perversos» como una de las cosas que el Señor aborrece.
  • Hipocresía y falsedad religiosa: Se condena a los que enseñan falsas doctrinas, tienen la conciencia endurecida y usan la hipocresía.
  • Falsa imagen de uno mismo: Se hace referencia a aquellos que se creen religiosos, pero no controlan su lengua y se engañan a sí mismos.

Consecuencias del engaño

El engaño aleja de Dios y de una vida justa. Afecta negativamente las relaciones humanas, ya que erosiona la confianza. Los mentirosos, estafadores y otros que practican el engaño no heredarán el reino de Dios.

   Referencias Bíblicas: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» (Jer. 17:9).

   «En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.» (Efesios 4:22 al 24).

   «Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.» (2ª Tes. 2: 8 al 12).

1er Titulo: Bienes mal obtenidos que buscan aprobación. Versículo 9. Y asolaba David el país, y no dejaba con vida hombre ni mujer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis.  (Léase: Salmo 62:10. No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. ▬ Proverbios 16:8. Mejor es lo poco con justicia Que la muchedumbre de frutos sin derecho.).

   Los bienes mal obtenidos que buscan aprobación divina: son aquellos que se obtienen por medio de pecados como la avaricia o la codicia, y para que sean aprobados, la persona debe buscar el perdón de Dios a través de la confesión, la reparación (restitución) y el cambio de actitud, abandonando los hábitos pecaminosos. El ejemplo clásico se encuentra en el mandamiento de no codiciarás los bienes ajenos, lo que implica no solo desear lo que otros tienen, sino también no obtenerlo de forma injusta.

¿Por qué se consideran pecado?

Avaricia y codicia: Son pecados capitales que implican un deseo desmedido por los bienes materiales, a menudo a costa de otros.

  • Envidia: El deseo de lo que otros tienen puede llevar a acciones deshonestas o dañinas, y también impide alegrarse por el bien del prójimo.
  • Soberbia: Puede llevar a la creencia de que se merece más que otros, justificando la obtención de bienes de manera ilícita.

¿Cómo buscar la aprobación de Dios?

  • Arrepentimiento y confesión: Reconocer el pecado y pedir perdón a Dios es el primer paso fundamental.
  • Reparación: Si es posible, se debe devolver o compensar a quienes se ha dañado.
  • Abandono del pecado: Dejar de lado las actitudes y comportamientos que llevaron a la obtención ilícita de los bienes.
  • Cambio de enfoque: Centrarse en la alegría de dar en lugar de en la de recibir, como dice el versículo de Deuteronomio que menciona la alegría que hay en dar más que en recibir.

   La búsqueda de aprobación humana como un fin en sí misma es un error que la Biblia advierte. Ejemplos bíblicos incluyen a Miriam y Aarón, que criticaron a Moisés por celos (Números 12:1-2), y a la madre de Santiago y Juan, que pidió a sus hijos puestos de honor (Mateo 20:21). Los fariseos también fueron cegados por su deseo de recibir honores públicos (Lucas 20:46-47).

   «Números 12:1-2: Miriam y Aarón critican a Moisés por casarse con una mujer cusita, motivados por los celos hacia su autoridad y liderazgo reconocido por Dios».

   «Mateo 20:21: La madre de Santiago y Juan pide a Jesús que sus hijos se sienten a su derecha y a su izquierda en el reino, buscando un reconocimiento de estatus para sus hijos».

   «Lucas 20:46-47: Jesús advierte sobre los escribas y fariseos que aman los saludos respetuosos, los primeros asientos y el honor público, y que por apariencia hacen largas oraciones».

   «Filipenses 3:8: Pablo, en contraste, considera todo como pérdida por el bien de Cristo, buscando la meta del supremo llamamiento de Dios en lugar de la aprobación humana».

   «Romanos 7:15: Pablo describe la lucha interna, donde la carne hace lo que no quiere, demostrando que la aprobación humana no satisface el alma, y la aprobación de Dios debe ser suprema».

   «Efesios 5:16: Insta a aprovechar al máximo el tiempo, ya que los días son malos, sugiriendo que una vida enfocada en la aprobación de los hombres es un desperdicio de tiempo».

2° Titulo: Apariencia y mentira que Dios desaprueba. Versículos 10 y 11. Y decía Aquis: ¿Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los Ceneos. Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David. Y esta fue su costumbre todo el tiempo que moró en la tierra de los filisteos.  (Léase: Éxodo 23:7. De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío. ▬ 2ª a los Corintios 5:12. No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón.).

   Dios desaprueba la hipocresía y la mentira, que son la falsedad de aparentar ser justo por fuera mientras se está lleno de hipocresía y crueldad por dentro. La Biblia condena la mentira y el engaño, considerando que estas acciones contradicen la verdad, el amor de Dios y separan a las personas de él. Por lo tanto, vivir con apariencias engañosas es visto como algo que causa sufrimiento y aleja a la persona de su propia coherencia y de Dios.

   Apariencia

   Falsa justicia: Se condena la hipocresía de parecer justo y santo por fuera, mientras que por dentro se está lleno de falsedad y crueldad. Jesús compara esta actitud con los sepulcros blanqueados, que por fuera son atractivos, pero por dentro están podridos.

Fuente de sufrimiento: El afán de aparentar causa cansancio, falsedad y un vacío interior, y aleja a la persona de Dios y de los demás.

Juicio basado en lo externo: La Biblia advierte contra el juicio superficial, ya que Dios ve el corazón y no solo las apariencias externas.

   Mentira

  • Contradicción a la verdad: Mentir es una forma de no querer acoger la verdad y el amor de Dios.
  • Pecado grave: Mentir es uno de los mandamientos que deben obedecerse, y quebrantar este mandamiento va en contra de los principios de la fe.
  • Separación de Dios: Las mentiras (o iniquidades) separan a las personas de Dios.

   Ejemplos bíblicos:

El pasaje de Salmo 101:7 dice que quien practica el engaño y la mentira no permanecerá en la presencia de Dios.

Éxodo 23:7 prohíbe dar falso testimonio y desaprobar la acusación falsa contra el inocente.

   (2ª a los Corintios 5:12.) Ministro – Testimonio: El testimonio de un corazón genuino obliga al ministro. A Pablo lo estaban atacando grandemente; algunas personas en la iglesia estaban lanzando un aluvión de acusaciones contra él. Pablo, al igual que todo ministro, había dado sus credenciales y se había recomendado a si mismo cuando comenzó a ministrar en la iglesia. Note dos elementos:

▬ 1. Casi todo lo que Pablo le ha dicho hasta ahora a los corintios ha sido concerniente al ministerio, en particular a su propio ministerio personal. Él ha estado explicando el ministerio y demostrando cómo él había obrado con tanta diligencia llevando a cabo el ministerio. Al hablar de sí mismo, había una posibilidad de que algunos volvieran a arremeter contra él y a acusarlo de presumir sobre sí mismo. Cierto, él había estado comunicándoles sobre su papel en el ministerio, pero su propósito no era recomendarse a sí mismo. Según se ha planteado, él confiaba en que todos conocieran bien sus credenciales. Su propósito había sido proporcionarles a los creyentes fieles más municiones para responder a sus críticos. La única manera de resolver la polémica que lo rodeaba era lidiar con ella. Necesitaban hacerle frente y tomar la ofensiva dándole respuesta a sus críticos. Era necesario que resolvieran el asunto, porque la iglesia necesitaba volver al ministerio de salvar y hacer crecer a las personas para Cristo.

▬ 2. Aquellos que se oponían a Pablo (el ministro) eran aquellos que se gloriaban en su apariencia y no en su corazón.

Se enorgullecían de cosas como:

  • Sus ideas noveles. • Sus interpretaciones de las Escrituras. • Sus dones y habilidades. • Sus posiciones de liderazgo. • Su celo y compromiso espiritual. • Su reconocimiento y estima. • Sus tradiciones y raíces religiosas. • Su lealtad a la iglesia. • Sus posesiones.

   Pero note lo siguiente: El corazón de cada uno de ellos no estaba en Cristo, estaba en ellos mismos. No se estaban gloriando en Cristo y en lo que Él había hecho por ellos, sino en el yo y en lo que ellos estaban haciendo. Se sentían como si fueran superiores a otros: más privilegiados, más dotados más aceptos, más inteligentes, más bendecidos, más espirituales Su profesión era falsa, porque no era de corazón.

   “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que, por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda in- mundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad. os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mt. 23:27, 28).

   “Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, más su corazón está lejos de mi” (Mr. 7:6).

   “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Jn. 7:24).

   “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tit. 1:16).

3er Titulo: Propósito del enemigo: esclavizar al hijo de Dios. Versículo 12. Y Aquis creía a David, y decía: Él se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo. (Léase: 1ª a los Corintios 7:23. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. ▬ Gálatas 4:7 al 9. Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; más ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? ▬ Gálatas 5:1. Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.).

   Estudio sobre las estrategias de Satanás. Si necesita un repaso de lo que las “maquinaciones” son, aquí está un resumen. ¡Que Dios le haga un poderoso guerrero! Él “adiestra [sus] manos para la guerra, y [sus] dedos para la batalla” (Salmo 144:1).

1. Satanás miente, y es el padre de la mentira.

   “Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira” (Juan 8:44). La primera vez que Satanás aparece en la Biblia en Génesis 3, las primeras palabras de sus labios son de sospecha a la verdad (“¿Conque Dios os ha dicho: ‘No comeréis de ningún árbol del huerto?’”). Y las segundas palabras de sus labios son una mentira sutil (“Ciertamente no moriréis”). Juan dice que Satanás “no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él” (Juan 8:44). Estamos tratando con la esencia de la mentira y el engaño.

2. Él ciega las mentes de los incrédulos.

   “El dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4). Así que no solo habla lo que es falso; esconde lo que es verdadero. Él nos impide ver el tesoro del evangelio. Él nos deja ver los hechos, incluso las pruebas, pero no con precisión.

▬ 3. Él se disfraza con trajes de luz y justicia.

   En 2 Corintios 11:13-15 Pablo dice que algunas personas se están haciendo pasar por apóstoles y no lo son. Se explica así: “Pues aún Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia”.

   En otras palabras, Satanás tiene sirvientes que profesan verdad suficiente para unirse a la iglesia, y desde el interior enseñar lo que Pablo llama “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1). Jesús dice que son como lobos con piel de oveja (Mateo 7:15). Hechos 20:30 dice que no perdonan al rebaño, sino que alejan a la gente para destrucción. Sin el don de discernimiento de Dios (Filipenses 1:9), nuestro amor será llevado a la tontería.

   (1ª a los Corintios 7:23) Empleo _ Empleada: Las vocaciones y las condiciones sociales no importan. Nuevamente se hace énfasis en la importancia de este pasaje.

   “Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede” (v. 20).

   Nota: Un creyente cristiano debe saber que puede vivir para Cristo incluso en las condiciones más horribles, las de esclavitud. Este asunto suponía un problema crítico en el cristianismo primitivo, porque había muchísimos conversos que eran esclavos. Su tiempo le pertenecía a su amo, con frecuencia no podían asistir a los servicios y no podían servir a Cristo tanto como querían.

   Las Escrituras lo explican: Sirvan a Cristo desde donde están. Como esclavo, si puedes conseguir tu libertad, consíguela y luego sirve a Cristo cabalmente. Pero mientras tanto, sirve a Cristo desde donde estés. Hay dos razones por las que el esclavo puede servir desde donde esté:

=> Él es ¡iberia del señor.

=> El creyente que es libre y es llamado o salvo es el esclavo de Cristo.

   Por lo tanto, el esclavo es igual a todos los hombres a los ojos del Señor. Y recibirá igual recompensa si es fiel donde esté como esclavo. Puede que no sea libre de asistir a la iglesia y participar en actividades religiosas tanto como otros creyentes. Pero si es fiel a Cristo haciendo las cosas lo mejor que puede y dando el mejor testimonio posible, entonces es tan acepto ante Dios como el miembro más activo de la iglesia. Dios mide la fidelidad de los creyentes hacia Cristo, no hacia ciertos tipos de actividades. Dondequiera que el creyente esté, su estado en la vida, su vocación y condición social en la vida no importan.

   Observe por qué. Los creyentes son comprados con un precio: La sangre del Señor Jesucristo. Por lo tanto, son sus esclavos y sus testigos por todo este mundo. Dondequiera que estén los creyentes, están dando testimonio y predicándole a cada segmento y nivel social de la sociedad. La parte más recóndita de la tierra, no importa cuán esclavizada y empobrecida, se le debe tender la mano y debe tener sus creyentes que puedan dar testimonio de Cristo. Esa es la única manera en que las personas de todo el mundo sabrán de los nuevos cielos y la nueva tierra a donde los creyentes serán exaltados para gobernar y reinar con Jesucristo. Por consiguiente, debe vivir y servir a Cristo en todos los requisitos y deberes que les han sido impuestos por otros mientras sea esclavo en esta tierra. Su día de redención y exaltación se acerca. (Vea la nota, Recompensa _ 1 Co. 3: 13-15 para un mayor análisis.)

   Pensamiento 1. El planteamiento va dirigido a todas las profesiones. Si un esclavo debe servir a Cristo fielmente desde donde esté, otros creyentes deben servir a Cristo fielmente, no importa cuál sea su profesión.

   “Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres” (Ef. 6:5-7).

   “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Col. 3:22-24).

    Gálatas 4:7 al 9: Idolatría, Descarriarse: Recuerde su vida anterior. Recuerde lo que era cuando no era creyente, antes de creer en Jesucristo y de haber experimentado la salvación. El incrédulo está caracterizado por dos rasgos significativos.

▬ 1. El incrédulo no conoce a Dios. Esto significa que no conoce a Dios en forma personal. El Espíritu de Dios no mora en el incrédulo llenándolo con la plenitud de Dios. El incrédulo no experimenta…

  • la naturaleza divina de Dios (2 P. 1:4) • la vida de Dios • la presencia de Dios • el poder de Dios • la seguridad de Dios • la confianza de Dios • el cuidado de Dios • la confianza de Dios • el amor de Dios

   El incrédulo no cuenta con la experiencia cotidiana de conocer a Dios, de experimentar la presencia, el compañerismo, la comunión, el cuidado y la provisión de Dios, de experimentar la abundancia de la vida con Dios. Y tan trágico como cualquiera de sus falencias, el incrédulo no tiene la seguridad absoluta de vivir por siempre con Dios.

▬ 2. El incrédulo sirve a dioses falsos. Incluso antes de su conversión, los gálatas habían sentido su necesidad de Dios. No habían sido ni ateos ni agnósticos. Había sido un pueblo religioso que buscaba ser aceptable ante Dios. Su adoración había sido la adoración de muchos dioses incluyendo a Júpiter (Zeus) y a Mercurio (Hermes). Esto, por supuesto, significaba que habían sido esclavizados por dioses, religión y adoración, rituales y ceremonias, reglas y reglamentaciones paganas, por supersticiones e ídolos.

   Advierta lo que se dice del incrédulo: Sirve a dioses que por naturaleza no son dioses. Por su propia naturaleza, los objetos de la adoración del hombre no son dioses. Cómo podrían serlo, puesto que solo son una creación de la mente del incrédulo. Él puede considerarlos dioses, pero no son más que ideas de su propia mente.

   Pensamiento 1: Lo que las personas adoran más es solo una creación de sus propias mentes. Tienen una idea de Dios, quién es y cómo es, y adoran esa idea. Pocos buscan la revelación de Dios de sí mismo, la revelación de sí en

Jesucristo. Si los hombres realmente creyeran que Jesucristo es la revelación viva de Dios, entonces lo estudiarían a Él y a su vida y buscarían conocerlo con cada gramo de energía que tuvieran. Pero pocos son los que lo hacen, y esta falla es una clara indicación de que no creen, no realmente.

   El punto es este: Puesto que el incrédulo no cree en Jesucristo, quien vino a revelar a Dios al mundo, entonces todo lo que adore es falso, un dios falso. Es una idea de su imaginación, solo una idea de su mente. Ya sea que un hombre se postre frente a un ídolo o no, está solamente adorando su propia idea, pensamiento, concepto e imaginación.

   “Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado” (Jn. 15:21).

   “Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí” (Jn. 16:3).

   “Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio” (Hch. 17:23).

   “Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad” (2 Ti. 3:7).

   “Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres” (Hch. 17:29).

   “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Ef. 2:12).

   Pensamiento 2: Todo creyente debe recordar de dónde vino antes de llegar a conocer a Dios. Dios ha sido muy misericordioso con todos nosotros. Por lo tanto, nunca debemos olvidar que Jesucristo nos ha librado de nuestros pecados.

   “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad [Dios y sus bendiciones] nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (2 P. 1:3).

   (4:9) Conocimiento de Dios: Observe su vida actual. Se le ha dado el más maravilloso privilegio de conocer a Dios, o dicho con mayor precisión, Dios lo conoce. ¡Piense en el glorioso privilegio de conocer a Dios y de ser conocido por Dios mismo!

   Como señala R. A. Cole, cuando una persona acepta a Jesucristo como su Salvador, llega a conocer a Dios personalmente no solo de manera intelectual, sino de una forma mucho más profunda, puesto que en la Biblia “conocer” significa mucho más que solo el conocimiento intelectual. Significa una relación íntima. Por eso es que la Biblia utiliza la palabra “conocer” para expresar la relación íntima entre esposo y esposa: “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón”.

   Sin embargo, advierta un punto crítico: Cuando una persona se aleja y se separa del mundo para conocer a Dios, sucede la cosa más maravillosa: Dios lo acepta y se convierte en su Padre y lo conoce como su hijo o hija. La persona pasa a ser conocida por Dios. Esto es exactamente lo que dicen las Escrituras:

   “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Co. 6:17-18).

   Nuevamente, ¡imagine el glorioso privilegio de tal relación preciosa! ¡No solo conocer a Dios como Padre, pero ser conocido por Dios como su hijo o hija!

   “Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú” (Is. 43:1).

   “Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él” (1 Co. 8:3). ~

   “A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca” (Jn. 10:3).

   “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Jn. 10:14).

   “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Ti. 2:19).

   Pensamiento 1: Los creyentes deben observar constantemente sus vidas actuales, la salvación gloriosa que Dios les ha dado: El privilegio de conocerlo y de ser conocido por Él. Pero advierta: Siempre debemos recordar que no llegamos a conocer a Dios por nuestros propios esfuerzos u obras, ni por hacer lo mejor que podemos y obedecer la ley, por importantes que sean estos factores. Llegamos a conocer a Dios a través de la justificación, esto es, por la fe en Jesucristo y solo por la fe en Él.

   (Gálatas 5:1) Jesucristo, Obra, Libertad espiritual: Estar firmes porque Cristo ha liberado al creyente. Advierta dos puntos.

▬ 1. Cuando una persona cree en Jesucristo, es liberada de la ley y de su poder esclavizador. Ya no tiene que preocuparse por si es lo suficientemente bueno o si ha hecho suficientes obras de bien o cumplido con suficientes leyes como para ser aceptable ante Dios. ¿Por qué? Porque Cristo ha cumplido la ley por ella. Cuando Cristo estaba en la tierra no tuvo pecado alguno. Obedeció perfectamente la ley, sin violarla ni siquiera una sola vez. Por lo tanto, Él aseguró la Justicia Ideal y estuvo frente a Dios como el Hombre Perfecto. Pero Cristo hizo otra cosa mucho más maravillosa. No era suficiente asegurar para el hombre la Justicia Ideal. Estaba también el problema de la pena de la ley. Una vez violada la ley, se accionaba la pena, debía ser pagada. Este es el mensaje glorioso de la cruz, de lo que se trata la muerte de Jesucristo. Jesucristo no solo nos aseguró la justicia ideal, Él tomó la pena por transgredir en sí mismo y cargo con ella. Jesucristo cargó con nuestro juicio y castigo por haber quebrado la ley, que era la muerte.

   Si la justicia ya nos ha sido asegurada y el castigo por nuestras transgresiones ha sido pagado, entonces estamos frente a Dios siendo perfectos -absolutamente justos y libres de transgresiones- y aceptables ante Él. ¿Esto significa que todos son aceptados por Dios y cubiertos por la vida y la muerte de Jesucristo? ¡No! Y el motivo se observa fácilmente: No todos aceptan lo que Jesucristo ha hecho por ellos, no todos creen en Jesucristo. Jesucristo nos ha liberado. Somos libres de la esclavitud del pecado y de la muerte forjados por la ley, pero solo si lo creemos. Naturalmente -es sumamente evidente- si no creemos ni aceptamos un don que se nos da gratuitamente, entonces el Dador lo continúa poseyendo. No recibimos el don, por lo tanto, no lo tenemos.

   El punto es este: Cristo ha liberado al creyente de la esclavitud de la ley. Por lo tanto, debemos estar firmes en la libertad que Él nos ha provisto.

▬ 2. Los gálatas estaban por enredarse nuevamente en el yugo de la esclavitud. Habían surgido falsos maestros que enseñaban que la obra básica de Cristo fue vivir como un gran ejemplo y traemos las grandes enseñanzas de Dios. Es decir, aceptaban a Jesucristo como al Hijo de Dios, pero no aceptaban el mensaje de salvación por medio de la gracia (la justicia y muerte de Jesucristo). Enseñaban que Jesucristo no había venido a damos un nuevo acercamiento a Dios, sino que vino a agregar nuevas enseñanzas a la ley. Por lo tanto, una persona todavía debía acercarse a Dios…

  • Pasando por el ritual básico de la religión judía (circuncisión, bautismo, ser miembro de la iglesia, etc.).
  • Comprometiéndose a la ley.
  • Observando todos los rituales y ceremonias de la religión judía.

   Por supuesto, todo esto le suena familiar a cada generación, puesto que, si simplemente omitimos la palabra judía, están presentes las tres estipulaciones de tantas enseñanzas, religiones e iglesias de la sociedad.

   Nuevamente, la exhortación es que una persona no se enrede con el hecho de acercarse a Dios por medio de la ley o de las obras, puesto que ninguna persona puede hacer el bien suficiente como para volverse perfecto ante Dios. Nuestra perfección y aceptación ante Dios ya nos ha sido asegurada en Cristo Jesús nuestro Señor. Por ende, estemos firmes en la libertad de Cristo, dado que la única persona que será aceptable ante Dios es la persona que está frente a Dios libre de pecado y condena, una persona que ha sido liberada por el propio Hijo de Dios. (Véase nota, Gá. 4:4-7).

   “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (Ro. 8:2-3).

   “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

   “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)” (Gá. 3:13).

   “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” (Gá. 4:4-7).

   “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” (1 P. 2:24).

   “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 R 3:18).

Lunes 17 de Noviembre de 2025

Amen, para la honra y gloria de Dios.

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