Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa
LUNES 27 DE ABRIL DE 2026. “QUIEN RECIBE EL ESPÍRITU DE DIOS SIEMPRE ACTÚA CON AMOR Y LEALTAD HACIA SUS HERMANOS”.

Lección: 2ª de Samuel 1:23 al 27. 23. Saúl y Jonatán, amados y queridos; Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados; Más ligeros eran que águilas, Más fuertes que leones. 24. Hijas de Israel, llorad por Saúl, Quien os vestía de escarlata con deleites, Quien adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro. 25. ¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán, muerto en tus alturas! 26. Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, Que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor Que el amor de las mujeres. 27. ¡Cómo han caído los valientes, Han perecido las armas de guerra!

   Comentario general del contexto bíblico: Lamento por la muerte de Saúl y Jonatán, 1:17–27. David era un hombre compasivo y misericordioso, y la muerte de Saúl y Jonatán le trajo profundo dolor. David expresó su dolor escribiendo el Canto del Arco, un canto fúnebre que expresaba su admiración por la valentía de Saúl y Jonatán, su amor profundo hacia Jonatán, y su tristeza por la muerte de ambos. El canto de David quedó escrito en el libro de Jaser, que significa justo, y que fue utilizado por el escritor como una fuente de información para la narración de la vida de David. El libro del justo también es mencionado en Josué 10:13. El libro del justo era posiblemente un libro de poemas que narraba los grandes acontecimientos de la historia de Israel.

Joya bíblica

¡Cómo han caído los valientes,

y se han perdido las armas de guerra!

El arco de Jonatán jamás volvía sin la sangre de los muertos… (1:22 y 27).

   David lamentó la muerte de Saúl y Jonatán porque ellos habían sido los valientes que habían guiado a los israelitas en la lucha contra los filisteos. Saúl fue un hombre que manejó con destreza el escudo y la espada, instrumentos indispensables en las guerras de aquel tiempo; y Jonatán manejó con destreza el arco; ambos tuvieron gran velocidad y fuerza física que los hacía unos grandes guerreros; pero ahora, el escudo de Saúl yacía en la tierra como símbolo de los hechos de aquellos dos valientes que habían muerto; yacía en tierra como si no hubiera sido ungido con aceite; esta era una referencia a la costumbre de mantener en buen estado el escudo limpiándolo con aceite.

   David lamentó la muerte de Saúl porque esa noticia sería una ocasión de alegría para los filisteos; era por seguro que las mujeres filisteas celebrarían la victoria como una humillación de Israel. David se imagina a las mujeres filisteas saliendo por las calles de sus ciudades, Gat y Ascalón, para celebrar la muerte del rey de Israel; era una humillación que David no deseaba para el pueblo de Israel.

La muerte de dos valientes

1:17–27

De Saúl y Jonatán

Lamentados profundamente

Amados y recordados

Inseparables hasta el final

   David lamentó la muerte de Jonatán porque le tenía un profundo amor; que ese amor fuese más maravilloso que el amor de las mujeres, destaca el hecho de que era un amor nacido de una amistad leal, desinteresada, duradera y sacrificada. La palabra amor es la palabra hebrea ahabad, 160 se usaba para referirse a toda clase de amor: en Levítico 19:18 se usa para referirse al amor al prójimo y en Éxodo 21:5 se usa para referirse al amor a Dios. El amor de David a Jonatán era un amor de pacto; y aunque aquí no se usa la palabra jesed 2617 que es la que designa el amor de pacto, la amistad entre Da-vid y Jonatán era una amistad de jesed, que perdura a través de cualquier circunstancia. El amor entre David y Jonatán soló puede compararse con el amor entre Rut y Noemí, y el amor entre Jesús y sus discípulos. La amistad entre David y Jonatán continúa siendo un testimonio a la amistad verdadera y duradera que puede existir entre dos personas.

Joya bíblica

Angustia tengo por ti, hermano mío, Jonatán, que me fuiste muy querido, Más maravilloso fue para mí tu amor que el amor de las mujeres (1:26).

   El canto de David termina con un lamento: ¡Cómo han caído los valientes, y se han perdido las armas de guerra! Esta expresión conlleva tristeza, pero también conlleva a la reflexión en cuanto a la manera en que Saúl usó su valor y su fuerza. Saúl no usó su fuerza física junto con la fortaleza que viene de la dependencia de Dios, tampoco usó Saúl su valor junto con la sabiduría que viene de Dios. ¡Qué triste era ver tanta valentía y tanta fuerza fracasada por falta de sometimiento a la dirección de Dios!

   Ante la muerte de Saúl, David demostró una gran dignidad, respeto y admiración por Saúl. La muer-te de Saúl significaba el camino de entrada al trono para David; sin embargo, David tomó tiempo, junto con el pueblo, para lamentar la muerte de Saúl. David sabía que era tiempo de luto para el pueblo, y que no era tiempo de recriminación, sino de perdón y de búsqueda de la unidad entre el pueblo. La excelencia de espíritu de David, la hace notar Matthew Henry en su comentario, dando cuatro aspectos significativos de esa excelencia de espíritu que demostró David en su canto: su generosidad para Saúl, su gratitud hacia Jonatán, su preocupación por el honor de Dios, y su preocupación por el bien público de Israel.

Quien recibe el espíritu de Dios siempre actúa con amor y lealtad hacia sus hermanos”.: Esa afirmación refleja una verdad fundamental en el cristianismo, basada en el Nuevo Testamento, donde el Espíritu Santo opera una transformación interna que se manifiesta externamente en las relaciones con los demás.

Quien recibe el espíritu de Dios no solo siente amor, sino que actúa con un amor activo (ágape) y una lealtad inquebrantable hacia sus hermanos, caracterizados por: En resumen, el amor y la lealtad son el resultado natural de vivir según el espíritu, actuando con «un corazón regenerado» que busca activamente el bien del hermano.

   Referencias bíblicas: Gálatas 5:22-23. «Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.»

   1ª de Pedro 2:17. «Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.»

    1ª Juan 3:10-15.  «En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.»

1er TÍTULO: El fruto del Espíritu Santo nos hace reconocer el valor de una amistad verdadera. Versículo 23. Saúl y Jonatán, amados y queridos; Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados; Más ligeros eran que águilas, Más fuertes que leones. (Léase: Proverbios 17:17. En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. ▬ Eclesiastés 10:12. Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, más los labios del necio causan su propia ruina.).

Definición: El fruto del Espíritu Santo, descrito en Gálatas 5:22-23 como amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio, es fundamental para reconocer y cultivar la verdadera amistad. Estas virtudes transforman la manera en que nos relacionamos, permitiéndonos valorar la amistad no por lo que obtenemos, sino por lo que podemos dar y compartir bajo la guía divina.

   Proverbios El v. 17 muestra que hay gente buena, muy buena en el mundo de hoy. Tal amigo (ver que a veces la palabra se traduce “prójimo”, como en 3:28) cumple la Palabra de Dios cuando dice: … Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Lev. 19:18). Además de ser un amigo o prójimo siempre presente (en todo tiempo), es un hermano que está dispuesto a estar al lado en un tiempo de angustia, que se define como “estrecho”, como en 24:10; 25:19. El amor entre David y Jonatán es un gran ejemplo de la enseñanza de este versículo (ver 1 Sam. 18:1, 3). Además, Jonatán fue llamado el hermano de David (ver 2 Sam. 1:26; otro ejemplo fue la relación entre Salomón e Hiram en 2 Rey. 9:13). Aunque Job se queja que sus íntimos amigos le habían abandonado, la misma riña con ellos muestra que estaban a su lado (ver Job 19:19).

   Eclesiastés 10:12. destaca el contraste entre el impacto de las palabras sabias y necias: «Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, más los labios del necio causan su propia ruina». La sabiduría trae aprobación, prudencia y relaciones constructivas, mientras que la necedad, a través del habla impulsiva y excesiva, lleva al desastre personal y a la destrucción del propio necio.

   En resumen, el versículo es un llamado a la prudencia verbal y a buscar la sabiduría, reconociendo que nuestras palabras reflejan la condición de nuestro corazón y tienen el poder de bendecir o destruir.

   Aquí te detallamos los puntos clave de la explicación:

  • Palabras de Gracia (Sabiduría): Las palabras del sabio son «agradables» (gracia), generan paz, construyen a otros y muestran madurez. Reflejan una vida ordenada que teme al Señor.
  • Labios del Necio (Ruina): La necedad se manifiesta en el exceso de palabras sin sentido, la falta de cordura y el hablar impulsivo. El necio se destruye a sí mismo al hablar más de lo que escucha y al decir tonterías.
  • El contexto de Eclesiastés 10: Este capítulo enfatiza que un pequeño error (como una «mosca muerta» en el perfume) puede dañar una gran reputación. El habla es una de esas áreas críticas donde una pequeña falta de control puede arruinar un testimonio.
  • Consecuencias del Habla: Mientras que el sabio es cuidadoso y considerado, el necio se agota y se pierde por su propia verborrea, a menudo resultando en su propio perjuicio.

   Referencias Bíblicas: 1ª de Juan 2.10-11. «El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.»

   Proverbios 27:17. «Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo»

   Romanos 1:12-12. «Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.»

2° TÍTULO: Recordando las obras justas de quienes nos han presidido en el Señor. Versículo 24. Hijas de Israel, llorad por Saúl, Quien os vestía de escarlata con deleites, Quien adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro. (Léase: Hebreos 13:7. Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. ▬ 1ª a los Tesalonicenses 5:12. Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan).

   (Hebreos 13:7) Pastores: Tenemos que recordar a los pastores. “Recordar” (mnemoneuete) quiere decir estar consciente de, mantener presente. La idea es el recuerdo constante. No se deben olvidar nunca a los pastores. Pero note quiénes son los pastores que se deben recordar: Los que han proclamado la Palabra de Dios. Si una persona ha sido fiel al proclamar y enseñar la Palabra de Dios, debemos recordarla y nuca olvidarla. Note por qué: para poder imitar su fir. Un pastor que proclame fielmente la Palabra de Dios es un líder a seguir. Como dice el Nuevo Testamento Ampliado:

  Este es un versículo cargado de poder. Note lo que dice cuando se descompone en forma de subíndice: sigan a sus pastores…

  • en su convicción de que Dios existe y que es el Creador y Gobernador de todas las cosas.
  • en su convicción de que Dios es el Proveedor de la salvación eterna mediante Cristo.
  • en confiar su entera personalidad en Dios.
  • en su absoluta dependencia y confianza en el poder, sabiduría y bondad de Dios.

   Note que se deben seguir tanto a los lideres vivos como a los muertos, aquellos que han terminado su obra en la tierra, así como aquellos que obran ahora. Matthew Henry dice:

   “Recuérdales, su predicación, su oración, su consejo íntimo, su ejemplo.

   “Imiten su fe; manténgase firmes en la profesión de la fe que les predicaron, y la obra por la gracia de la fe por la cual vivieron y murieron tan bien. ¡C0nsideren el final de su conversación [c0nducta], cuán rápido, cuán cómodos, cuán gozosos, terminaron su carrera!”

   “Por tanto, os ruego que me imitéis” (1 Co. 4:16).

   “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros” (Fil. 4:9).

   “Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído” (1 Ts. 1:6-7).

   “a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas” (He. 6:12).

   “Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor” (He. 7:7).

   “Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec” (He. 7:17).

   “Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor” (Stg. 5:10).

   Comentario de 1ª a los Tesalonicenses 5:12. Líderes – Iglesia ▬ Creyentes: En primer lugar, el comportamiento de la iglesia hacia los líderes de la iglesia. Note la palabra “trabajan” (kopiontas). Significa trabajar hasta quedar exhausto y luego, seguir trabajando; continuar trabajando aun si uno está agotado; trabajar vigorosamente; afanarse hasta el cansancio; trabajar más allá de lo que uno es capaz de hacer. Este es un punto fuerte que debe convencer el corazón del siervo de Dios:

=> El ministro de Dios debe trabajar ardientemente para su Señor.

=> El ministro de Dios debe trabajar y trabajar por la iglesia.

=> El ministro debe trabajar hasta el cansancio ministrando a las personas.

   Este es el trabajo del ministro; esto es lo que se exige del tiempo y energía del ministro. Toda su mente, cuerpo y alma pertenecen al Señor y deben ser derramados en las vidas de los amados de Dios, tanto de los creyentes como de los incrédulos del mundo.

   Ahora bien, fíjese en las tres exhortaciones de estos dos versículos…

▬ 1. Los creyentes deben reconocer a los lideres de sus iglesias. La palabra “reconozcáis” (eidenai) significa reconocer, apreciar, respetar y conocer el valor de algo. Pocas personas trabajan tanto como un líder de la iglesia consagrado.

» a. Por ejemplo, tomemos al ministro. Compare su trabajo con el de cualquier otro profesional. ¿Cuánto tiempo restaría de sus deberes habituales cualquier otro profesional…

  • si tuviera que hablar por treinta o más minutos en una conferencia esta semana?
  • si tuviera que hablar dos 0 tres veces en dicha conferencia a las mismas personas?
  • si tuviera que hablar todas las semanas
  • dos o tres veces- a las mismas personas; ¿teniendo en cuenta que nunca podría usar el mismo discurso otra vez?
  • si tuviera que asistir cada semana a varias reuniones de comités presentes en la conferencia?
  • si tuviera que visitar a cada asistente a la conferencia cuando estos estén hospitalizados?
  • si tuviera que visitar a todos los miembros de la familia y parientes cercanos de los oyentes de la conferencia cuando ellos estén hospitalizados?
  • si tuviera que dar consejería a todos los participantes en la conferencia y a los miembros de su familia cuando tengan un problema serio?
  • si tuviera que dirigir todos los funerales de los miembros de la conferencia y de sus familiares?
  • si tuviera que dirigir todas las bodas de las hijas de los miembros de la conferencia?
  • ¿Si tuviera que visitar a la mayor parte de los hogares de los asistentes a la conferencia, sino a todos?
  • si se supusiera que visitara a todos los recién llegados y miembros potenciales dentro de la comunidad que abarca la conferencia?

   La lista pudiera continuar indefinidamente. Ahora bien, al mismo tiempo que el profesional hace todo esto tiene también que dirigir la administración de su negocio (la iglesia propiamente dicha).

» b. Por ejemplo, tomemos al maestro dedicado que fue el Señor. El maestro consagrado ocupa todo el día en algún otro trabajo, bien en la casa o en algún trabajo secular. Luego, cuando él o ella llega a la casa, piense en el tiempo empleado…

  • en estudiar y preparar la lección.
  • orando.
  • en llamar por teléfono a los miembros de la clase.
  • visitando a los miembros de la clase: en sus casas y en el hospital.
  • aconsejando y ministrando a los miembros de la clase.
  • en confraternizar y ayudar a crecer a los miembros de la clase, individualmente y en grupos (en comidas, grupos de estudio y actividades sociales).

   Para el maestro consagrado, las horas son infinitas, y piénselo bien, el maestro hace esto todas las semanas.

   Podría decirse lo mismo sobre cualquier líder de la iglesia que está verdaderamente comprometido con el Señor y que toma en serio su llamamiento. El servicio y ministerio del líder a la iglesia está por encima y más allá de sus trabajos seculares y sus deberes en los asuntos civiles. Es cierto, ellos viven para Cristo dondequiera que están -en el trabajo y en las actividades civiles-, pero su compromiso va más allá de eso: el líder de la iglesia ha sido llamado por Dios…

  • para enseñar, edificar y hacer crecer a la iglesia y a sus creyentes.
  • para equiparse a sí mismo para ser un testigo dinámico del Señor y extender su mano para salvar a los perdidos.
  • para organizar y ministrar a las necesidades desesperadas de los pobres y los heridos.

   Lo principal aquí es lo siguiente: los creyentes deben reconocer, apreciar y respetar a sus líderes. Ellos lo merecen.

   “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar” (1 Ti. 5:17).

   “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la Palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe” (He. 13:7).

▬ 2. Los creyentes deben tener en mucha estima a sus lideres. Aquí se dicen varias cosas importantes.

» a. A los líderes se les debe tener en mucha estima.

» b. A los líderes se les debe tener en mucha estima y amor: con afecto, muy apegados al corazón del creyente.

» c. A los líderes se les debe tener en mucha estima por causa de su obra, o sea, debido al trabajo que hacen. Ellos son ministros del Señor y sirven a Cristo, a la iglesia y a los creyentes. Los creyentes le deben mucho a ellos debido a su servicio sacrificial, por tanto, deben tenerlos en mucha estima.

   “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor… y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros” (1 Ts. 5:12-13).

   “Y sucedía que cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo” (Éx. 33:8).

▬ 3. Los creyentes y los lideres deben tener paz entre ellos. Note que esta exhortación está dirigida tanto al líder como al creyente o discípulo. Los creyentes no deben criticar, murmurar, quejarse, envidiar u oponerse a sus líderes. Pueden diferir, sí, pero no oponerse a menos que el líder este actuando contrario a las Escrituras o al amor del Espíritu de Dios, por supuesto.

   Los líderes no deben comportarse como señores del pueblo de Dios, ni deben liderar por obtener posiciones o por exaltar su ego, asegurar para sí reconocimiento, recibir honor o por simplemente ganarse el sustento. El líder que actúe movido por estas razones no puede alimentar al pueblo de Dios. No tiene la presencia y bendición de Dios que son necesarias para alimentar al rebaño de Dios. Por tanto, dichos líderes provocan desasosiego e insatisfacción en el pueblo de Dios.

   La exhortación es para que los creyentes tengan paz entre ellos. Tanto lideres como los seguidores deben estar totalmente comprometidos con Cristo, haciendo exactamente lo que Dios les ha llamado a hacer. Cuando ambos sirven de esa manera tienen paz entre ellos.

   “pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos” (1 Co. 14:33).

   “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros” (2 Co. 13:11).

3er TÍTULO: Lazos de amistad inquebrantables entre los hijos de Dios. Versículos 25 al 27. ¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán, muerto en tus alturas! Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, Que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor Que el amor de las mujeres. ¡Cómo han caído los valientes, Han perecido las armas de guerra! (Léase: 1ª de Samuel 18:1 al 4. Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre. E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte.  ▬ 2ª a Timoteo 1:3 al 5. Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.).

   Comentario de 1ª de Samuel 18:1 al 4. David y Jonatán, 18:1–5. Jonatán en heb. quiere decir “dado por Jehovah”. Un amigo como éste sólo viene con un don de Dios. Su alma se quedó como una con la de David y dice el v. 3 que le amaba. La palabra común traducida —amar— es en su esencia un respirar en pos de, o anhelar y querer a alguien. Se usa en una gran variedad de circunstancias, pero en este caso quiere decir un gran afecto y amistad. Por esa misma característica dice que hicieron pacto y seguramente habrá sido pacto de amistad. Querían expresar y sellar su propósito de cultivar y preservar su cariño y apoyo de una manera mutua. Aquí tenemos el ejemplo del amor divino que Jesucristo anhela ver en sus seguidores (Juan 13:34). Los que perciben aquí algo incorrecto o afeminado en la conducta de Jonatán no conocen el significado de la palabra amor ni conocen a Dios que nos lo da.

   Como evidencia de su afecto Jonatán le da a David lo más precioso. Al fin de cuentas la esencia del amor es darse. Es una entrega sin interés que sólo desea el beneficio del otro. Pero hay algo más aquí. Tenemos que reconocer también en este acto la confesión humilde de Jonatán de que David reinaría en su lugar. Simbólicamente le ofrecía a David sus derechos y sus servicios. Fue un acto extraordinaria-mente generoso. Cede todo a David porque reconoce que Dios le ha designado como el próximo rey. Le da también la túnica (v. 4). Fue la prenda exterior que pertenecía a los hombres de rango e importancia. Lo llevaba como príncipe y heredero del reino de su padre. Sin envidia alguna se ponía a la disposición de David, reconociendo su derecho de reinar en su lugar. Se dice que la reina Victoria de Inglaterra después de haber oído un mensaje sobre la segunda venida de Cristo dijo: “¡Cuánto me gustaría que Cristo viniera durante mi reinado, para poderle entregar con mis propias manos la corona del Imperio Británico!” Tiene que haber sido igualmente impactante este gesto de Jonatán.

   Se menciona la palabra éxito en el v. 5, palabra que quiere decir, cuidar bien o atender cuidadosa-mente. Lo tenemos cuatro veces en el capítulo (vv. 5, 14, 15, 30). La LXX a veces lo traduce “prudente”, lit. es la idea de enviar juntos. Es decir, juntar la percepción con la cosa percibida. Reúne todo lo necesario para comprender cabalmente una situación, mirándola bien con todo cuidado. El libro de Proverbios habla mucho de prudencia y el joven prudente tendrá éxito como también lo tenía David.

   Comentario de 2ª a Timoteo (1:3) Oración ▬ Pablo: La cuarta gloria de Pablo era su privilegio de orar por un discípulo. Claro está, la oración en sí misma era un privilegio para Pablo, como lo es para cada creyente, pero el simple hecho de concentrarse en orar por un joven discípulo es un privilegio especial. ¿Por qué? Porque podemos concentrarnos en la vida del joven discípulo y podemos ver la mano de Dios moviéndose en su vida. Los verdaderos creyentes saben que uno de los mayores privilegios y consuelos de la vida es poder llevar ante el Señor las necesidades de una persona amada y…

  • experimentar cómo el Señor elimina la carga de nuestros corazones.
  • experimentar cómo el Señor responde nuestra oración y suple la necesidad de la persona querida.
  • experimentar el crecimiento y ministerio para Cristo de nuestro querido.

   El glorioso privilegio de orar por un joven discípulo es verdaderamente un privilegio, privilegio del que necesitamos echar mano cada vez más. Orar por jóvenes discípulos fue una de las grandes glorias de Pablo. Debe serlo para nosotros también.

   “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mt. 21:22).

   “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Ef. 6:18).

   “orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?” (1 Ts. 3:10).

   (1:4) Lágrimas ▬ Pablo: La quinta gloria de Pablo era su recuerdo de las lágrimas de Timoteo. Esta es una afirmación cálida y conmovedora: Pablo deseaba y anhelaba vea a Timoteo. ¿Por qué? Por las lágrimas de Timoteo. Al parecer Timoteo era un hombre de corazón fuerte y tierno, un corazón blando y cálido que sentía profundamente y se sentía fácilmente movido a la compasión y las lágrimas. No hay duda acerca de su fortaleza y valentía, pues fue escogido por Pablo para ser su sucesor. Pablo nunca habría elegido a un débil, alguien que no fuera el más fuerte entre los fuertes. Pero hay otra cosa que también llamaría la atención de Pablo: Un hombre con un corazón tierno y compasivo, un hombre que no temiera mostrar la candidez y suavidad de las lágrimas mientras ministraba y batallaba en oración delante de Dios.

   ¡Qué hombre digno de envidiar! ¡Qué tremendo compañero en el ministerio debe haber sido Timoteo! No en balde Pablo deseaba su presencia, anhelando y ansiando unírsele en el ministerio.

   “Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros… por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora” (Fil. 1:3, 5).

   “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Jn. 1:7).

   “Compañero soy yo de todos los que te temen Y guardan tus mandamientos” (Sal. 119263).

   “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia” (Pr. 17:17).

   “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo” (Ec. 4:9-10).

   (1:5) Familia _ Padres – Loida – Eunice: La sexta gloria de Pablo era su recuerdo de la familia de Timoteo, de su fe genuina. Timoteo tenía uno de los mayores privilegios que un hijo puede tener: Unos padres cristianos fuertes. Su madre y su abuela eran creyentes fieles, fieles a la Palabra de Dios todos los días de sus vidas. Esta era y aun es la clave para cualquier familia: La fidelidad diaria a la Palabra de Dios. La madre y la abuela de Timoteo le habían enseñado a Timoteo las Escrituras desde temprana edad.

   “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Ti. 3:15).

   La idea central es que la fe de Timoteo era genuina y sincera; era real y verdadera. Él confió honestamente en cristo como su Señor y Salvador y vivía para Cristo día tras día. Una de las principales razones de su fortaleza en el Señor era la fuerte fe de su madre, Eunice, y de su abuela, Loida. Ellas le habían cimentado y arraigado en la fe. Note que su fe había sido fuerte; Pablo lo menciona como la razón por la que él podía confiar tanto en la fe de Timoteo.

   Pensamiento 1. Qué glorioso testimonio y a la vez qué tremenda responsabilidad. Los padres deben ser piadosos, poseyendo la fe más fuerte, una fe genuina y verdadera, real y sincera. Los padres deben confiar en el Señor Jesucristo y criar a sus hijos en esa misma confianza. Deben enraizar a sus hijos en las Escrituras para que aprendan a caminar en Cristo cada día.

   “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (Ef. 6:4).

   “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día” (2 Ti. 1:3).

   “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Ti. 3:15).

Lunes 27 de abril de 2026

Amén, para la honra y gloria de Dios

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