Estudio Biblico Tiquico

Estudio Biblico Tiquico

Roberto Saldias Roa

LECCION: Números 32:25 al 28. [25]. Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado. [26]. Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad; [27]. y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová a la guerra, de la manera que mi señor dice. [28]. Entonces le encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 

   Referencias Bíblicas: sobre la obediencia: estos versículos dejan en claro que todos los creyentes deben obedecer a sus superiores y a Dios que es el principal, (a Jesucristo quien nos salvó y perdono nuestros pecados, no teniendo señorío sobre nuestro hermano en la fe).

   Efesios 6:1-7. «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.»

   1ª Timoteo 2:1-2. «Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad»

   Romanos 13: 1-4. «Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.»

Comentario general del contexto Bíblico: Versículos 20-27: Tras esta declaración, Moisés los absuelve de toda culpa y les promete la tierra deseada como posesión, con la condición de que cumplan su promesa; pero les vuelve a recordar el pecado que cometerán, y tendrán que expiar, si no se cumple su promesa, y cierra con la amonestación de que construyan pueblos para sus familias y rediles para sus rebaños, y que hagan lo que tengan. prometido. Sobre esto, prometen de nuevo (Números 32:25-27), a través de su portavoz (como lo muestra claramente el singular ויּאמר en Números 32:25, y el sufijo en אדני en Números 32:27), que cumplirán su mandato. El uso de la expresión “delante de Jehová”, en las palabras, “vayan armados delante de Jehová a la guerra”, en Números 32:20 y Números 32:21, puede explicarse por el hecho de que en la guerra que libraron en el mandamiento de su Dios, los israelitas eran el ejército de Jehová, con Jehová en medio. Por lo tanto, el arca del pacto fue llevada a la guerra, como vehículo y sustrato de la presencia de Jehová; mientras que permaneció atrás en el campamento, cuando el pueblo quiso avanzar hacia Canaán por su propia voluntad (Números 14:44). Pero si este es el significado de la expresión “delante de Jehová”, podemos entender fácilmente por qué los rubenitas y gaditas no hacen uso de ella en Números 32:17, es decir, porque sólo prometen ir equipados “delante de los hijos de Israel”, es decir, para ayudar a sus hermanos a conquistar Canaán. En Números 32:32 también adoptan la expresión, después de oírla de boca de Moisés (Números 32:20).

(Nota: esto deja completamente de lado la supuesta discrepancia que Knobel aduce en apoyo de su hipótesis fragmentaria, a saber, que el Elohista escribe «delante de Israel» en Números 32:17 y Números 32:29, cuando el Jehovista escribiría «delante de Jehová,” – declaración que ni siquiera es correcta; ya que encontramos “delante de Jehová” en Números 32:29, que Knobel se ve obligado a borrar del texto para establecer su afirmación.)

Inocente, “libre de culpa ante Jehová y ante Israel”. Retirándose de participar en la guerra contra los cananeos, no sólo pecarían contra Jehová, que había prometido Canaán a todo Israel y les había mandado tomarla, sino también contra Israel mismo, es decir, contra el resto de las tribus, como se afirma con más detalle en Números 32:7-15. En Números 32:22, “delante de Jehová” significa según el juicio de Jehová, con aprobación divina. חטּאתכם וּדעוּ, “conoceréis vuestro pecado”, que os alcanzará (מצא) u os herirá, es decir, tendréis que hacer expiación por ellos.

Versículos 28-30: Entonces Moisés ordenó a Eleazar, a Josué ya los jefes de las tribus de Israel, es decir, las personas encargadas en Números 34:17. con la división de la tierra de Canaán, para dar a los gaditas y a los rubenitas la tierra de Galaad en posesión, después de la conquista de Canaán, si con ellos pasaban el Jordán equipados para la batalla. Pero si no hicieran esto, debían hacerse poseedores (es decir, establecerse; נאחז en un sentido pasivo, mientras que en Génesis 34:10; Génesis 47:27, es reflexivo, fijarse firmemente, establecerse).) en la tierra de Canaán junto con las otras tribus. En este último caso, por tanto, no sólo no recibirían posesión en la tierra al este del Jordán, sino que serían obligados a cruzar el Jordán con sus mujeres e hijos, y recibir allí una herencia con el propósito de prevenir un cisma de la nación.

   TEXTO:  «Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas» (Josué 1:7).

Comentario del texto áureo: El segundo principio consiste en la responsabilidad con la cual Josué debe asumir no solo el nuevo cargo, sino el hecho de la fidelidad divina para su ministerio. La expresión “esfuérzate y sé valiente” (vv. 6, 7) sintetiza el requerimiento que Dios hace a Josué en dos direcciones. La primera está relacionada con la actitud que debe tener hacia la tarea encomendada: “…porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra…” (v. 6). Quiere decir que Josué será un mediador de la acción divina, y para ello se requiere esfuerzo y ánimo pues la experiencia vivida con Moisés había demostrado que no siempre el pueblo tuvo la paciencia necesaria para esperar la acción redentora de Jehovah. La tierra prometida está al frente, pero hay que cruzar el río Jordán. Este cruce tiene implicaciones muy grandes, pues al otro lado del río también hay reyes que con sus dioses se resistirán a la llegada del pueblo de Jehovah.

La segunda dirección también está relacionada con la obediencia que el líder debe tener a la ley de Dios. Hay que esforzarse y ser valiente para “cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó” (v. 7b). Esta no era otra cosa que lo que Jehovah había mandado como ordenamiento social y espiritual para el pueblo escogido (Deut. 5:30–33. Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas. Y tú quédate aquí conmigo, y te diré todos los mandamientos y estatutos y decretos que les enseñarás, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy por posesión. Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.). El cumplimiento de esta ley significa fidelidad al Dios que los sacó de la esclavitud en Egipto, pero es posible que se puedan buscar excepciones a la ley. Irse a la izquierda o a la derecha de ella para hacer arreglos que convengan a algunos grupos, y que pueden amenazar la unidad del pueblo y su fidelidad al llamamiento para ser un pueblo nuevo será algo peligroso. De ahí que Jehovah insiste en que se debe “cuidar” el cumplimiento de esa ley, porque es susceptible de una desatención fatal para los planes de Dios y la vida del pueblo.

1er TITULO. Hermoso ejemplo de obediencia. Versículo 25. Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado.  (Léase: Filipenses 2:8. y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. ▬ Tito 3:1. Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.).

   “Hermoso ejemplo de obediencia”: Las tribus de Gad y Rubén (junto con la media tribu de Manasés) son conocidas en la Biblia por ser los grupos de israelitas que eligieron establecerse en los territorios al oriente del río Jordán (la región de Transjordania) en lugar de cruzar hacia la Tierra Prometida de Canaán. Filipenses 2:8. «Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.». (2:8) Jesucristo, Muerte; Humillación; Condescendencia: Cristo se humilló a sí mismo hasta el punto de la humillación completa, hasta el punto mismo de la muerte, “y muerte de cruz”. Advierta dos puntos significativos.

1. Jesucristo se humilló ante el Padre. Fue obediente a Dios el Padre. Fue voluntad del Padre que Cristo viniera a la tierra y que muriera por los pecados de los hombres. Y Cristo lo hizo. Él obedeció a Dios el Padre.

“Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre” (Jn. 10:18).

“Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí” (Jn. 14:31).

“Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno [Cristo], los muchos serán constituidos justos” (Ro. 5:19).

“Y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último” (He. 10:9).

2. Jesucristo se humilló ante los hombres. Voluntariamente permitió que los hombres lo mataran. No tenía por qué cargar con tal humillación y rebelión, pero lo hizo. Sólo imagine lo que involucra la muerte de la cruz.

=> Cristo se humilló al morir.

=> Cristo se humilló al salir del mundo (dimensión) espiritual y eterno para pasar al mundo físico y corruptible a fin de morir.

=> Cristo se humilló al dejar de lado su gloria y majestad eternas y convertirse en hombre con el propósito de morir.

=> Cristo se humilló para sufrir rechazo, negación, maldición, abuso, arresto, tortura y asesinato en manos de hombres rebeldes, qué Él había originariamente’ creado para el gozo de la eternidad, hombres rebeldes a los que vino a salvar.

=> Cristo se humilló para tomar sobre si todos los pecados de los hombres y cargar con el peso y el sufrimiento de todos ellos.

=> Cristo se humilló para cargar con el juicio y la sentencia y el castigo del pecado por cada hombre.

=> Cristo se humilló para sufrir la horrible experiencia de que Dios el Padre le diera la espalda.

=> Cristo se humilló para sufrir la justicia y la ira terribles de Dios en contra del pecado.

=> Cristo se humilló para cargar eternamente con el dolor de sufrir por el pecado. Cristo es eterno, por lo tanto, su muerte está siempre ante el rostro de Dios. (¡Simplemente imagine! Está más allá de nuestra comprensión, pero la agonía eterna del Señor es un hecho debido a la naturaleza eterna de Dios.)

Podríamos continuar tratando el tema, pero está claramente expuesto en las Escrituras. Jesucristo no sólo se humilló para convertirse en el siervo de los hombres, sino que se humilló a sí mismo para sufrir el grado máximo de humillación:

[] Jesucristo se convirtió en pecado por los hombres y murió por los pecados de los hombres ante la justa ira de Dios.

En un sentido, colgando allí de la cruz, Cristo no era siquiera un hombre. Él era el pecado, la personificación misma del pecado_ De alguna forma El abarcó todo el pecado del mundo y murió por los pecados de los hombres.

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)” (Gá. 3:13).

“Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (He. 2:9).

“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” (1 P. 2:24).

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 P. 3:18).

Pensamiento 1: Recuerde el tema de este pasaje: El hecho de que debemos dejar que la humildad de Jesucristo fluya en y a través de nosotros. Debemos ser humildes, andar en humildad ante cada uno de nosotros, llegar al extremo de la humildad, incluso si significa humillación ante el otro. ¿Por qué? Para que la iglesia pueda ser unificada. La unidad debe prevalecer entre nosotros. Debemos vivir y_ respirar unidad. No debe haber discordia en la iglesia de Dios:

◘ ni divisiones ◘ ni celos ◘ ni verdad negativa ◘ ni quejas ◘ ni ambición personal ◘ ni degradación de otros ◘ ni murmuración ◘ ni búsqueda propia ◘ ni aires de superioridad ◘ ni criticas ◘ ni prejuicios

Pero advierta: La única forma en que podemos llegar a conocer una unidad de este tipo es dejar que la mente de Cristo cautive nuestra mente. Debemos estudiar, pensar y aprender la humildad de Cristo. Debemos dejar que su humildad fluya en y a través de nosotros.

   Comentario de Tito: (3:1) Ciudadanía ▬ Ley, civil: El ciudadano cristiano debe obedecer las leyes de la nación, tanto a los gobernantes como a su autoridad. Observe que se dan dos órdenes: “sujetarse” y “obedecer”. Esta es una orden fuerte, Dios espera que los creyentes la guarden. Toda autoridad civil debe ser obedecida, tanto las leyes de la comunidad donde uno viva como las leyes del estado y la nación. ¿Por qué es esto tan importante? La razón es evidente, queda clara: sin ley o sin guardar esta la sociedad estaría en un caos absoluto.

=> Reinaría el desorden

=> Nadie estaría seguro en las calles.

=> Las personas tendrían que vivir a puertas cerradas.

=> El abuso, los asaltos, los asesinatos y las guerras serían una amenaza constante.

=> No habría propiedad segura.

=> No habría caminos, transporte, agua, alcantarillado o sistemas eléctricos públicos ya que no habría ley para recaudar impuestos e incluso si la hubiera nadie la cumpliría.

=> No habría policía militar ni protección contra incendios por la misma razón.

Sin ley o sin guardar la misma no puede haber sociedad ni comunidad, no puede haber vida en común ni vínculo que una a las personas. La ley, los gobernantes y su autoridad son una necesidad absoluta para evitar que las personas se conviertan en bestias salvajes en medio de una jungla de egoísmo y desorden sin límites.

El caos no es la voluntad de Dios para el mundo, la ley y el orden son la voluntad de Dios. Dios quiere que los hombres vivan en un mundo de amor, gozo y paz, un mundo de ley y orden perfectos. Por consiguiente, el creyente debe dar el ejemplo, debe obedecer a los gobernantes y a las leyes de su comunidad y nación. Debe mostrar cuán amorosa, feliz, tranquila y maravillosa puede ser la vida si las personas desean obedecer a Dios y a las autoridades civiles de este mundo. (Vea notas, Ro. 12:8; 13:1; l P. 2:13-17 para el deber del cristiano cuando los gobernantes y las leyes se oponen a Dios.)

“No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo” (Éx. 22:28).

“Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra” (Ec. 10:20).

“Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un príncipe de tu pueblo” (Hch. 23:5)

“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (Ro. 13:1)

“Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien” (1 P. 2:13-14).

“Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey” (1 P. 2:17).

(3:1) Ciudadanía ▬ Buenas obras: El ciudadano cristiano debe estar dispuesto para toda buena obra. Debe trabajar y servir en su comunidad por el bien de todos los ciudadanos y debe hacerlo diligentemente. La palabra “dispuesto” (hetoimous) quiere decir deseoso, estar preparado, dar un salto y ser el primero en servir diligentemente a la comunidad. Y tenga en cuenta que debe estar dispuesto para haber “toda buena obra”. Buenas obras no implican solamente el trabajo en la iglesia se refiere al empleo diario de personas, y al voluntario y al servicio de las necesidades de la comunidad. Toda comunidad está llena de necesidades, las necesidades del solitario, el pobre, el que está encerrado, el anciano, el huérfano, el que no tiene hogar, el enfermo. Una lista innumerable de necesidades que claman por la atención de la comunidad. Es el deber de los ciudadanos cristianos llevar la delantera para llegar a satisfacer estas necesidades. El ciudadano cristiano debe estar dispuesto y ser diligente, llevando la vanguardia en toda buena obra dentro de la comunidad y la nación. Tenga en cuenta que el empleo de una persona, su trabajo de cada día, es una obra relevante con la que contribuye a la sociedad. No importa cuán mundano, rutinario o insignificante pueda parecerle su trabajo a una persona, no lo es. Es muy importante ya que contribuye y ayuda a satisfacer las necesidades de sus conciudadanos y de su comunidad.

“Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” (2 Co. 9:8).

“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

“y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Stg. 4:17).

“Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad” (Sal. 37:3).

   Ejemplos de obediencias: Genesis 12:4. «Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.». 1ª Pedro 2:8. «Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar.». Lucas 22:42. «diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»

2° TITULO: Importante preocupación familiar y espiritual para enfrentar al enemigo. Versículos 26 y 27. Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad; y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová a la guerra, de la manera que mi señor dice.  (Léase: 2ª a los Corintios 10:4. porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. ▬ Efesios 6:11. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.).

   Confirmación de las tribus fueron a la guerra conforme a Josué 4:12. «También los hijos de Rubén y los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisés les había dicho»

   Importante preocupación familiar y espiritual para enfrentar al enemigo: Para enfrentar la preocupación familiar y espiritual frente a lo que la Biblia describe como el enemigo o la guerra espiritual, la Escritura ofrece un mensaje claro de paz, protección y autoridad en Dios. El texto principal y más completo para esta situación se encuentra en Efesios 6:10-18, donde se detalla la armadura de Dios diseñada específicamente para proteger el hogar y la vida espiritual.

La protección de la familia en la Biblia se basa en poner a Dios como el centro del hogar, vivir con principios de amor y proveer tanto para las necesidades físicas como espirituales.  Cita Biblica: 1ª Timoteo 5:8. «Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.». Nehemias 4.14. «Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.».

   El poder para enfrentar la situación, tenemos el poder de Dios. 2ª Timoteo 1:7. «Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.»

Gálatas 6.10. «Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.» (6:10) Maestro, Alumno, Ministerio: ¿Cuándo debe un creyente servir a su maestro? Muy simplemente: En cada oportunidad que tenga de hacerlo. Debe unirse a él y hacer el bien cada vez que se le presente la oportunidad. La idea es que él…

  • Debe estar alerta ante las oportunidades.
  • Mantener abiertos sus ojos para producir oportunidades.
  • Aprovechar todas las oportunidades.

Cuando un maestro va a satisfacer una necesidad, el creyente no debe desaprovechar la oportunidad de unirse a su maestro y ministrar con él. Jamás debe perderse la oportunidad de ministrar. Se puede perder la oportunidad y un creyente puede perder el privilegio de ministrar y de ser más grandemente recompensado en el día glorioso de la redención. Por lo tanto, debe mantenerse alerta y no sentirse agotado si se quiere una recompensa completa.

Advierta a quién debe ministrar: A todos los hombres (incrédulos), pero en especial a los creyentes. Toda persona es responsable primero de su propia familia, luego añade todo el peso del mundo. Dios nos ha colocado a todos dentro de una familia y somos los primeros responsables de dicha familia.

Los demás pueden ayudarnos, pero nosotros somos los responsables principales. Lo mismo se aplica a la familia de Dios. Un hermano cristiano es el que es responsable por la familia de Dios. Por lo tanto, debemos siempre satisfacer las necesidades de nuestra familia cristiana antes de avanzar hacia los incrédulos.

“Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos” (Lc. 6:35).

“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos” (1 Ti. 6:17-18).

“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (He. 13:16).

“Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Stg. 4:17).

“Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela” (Sal. 34:14).

“Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad” (Sal. 37:3).

3er TITULO: Principales del pueblo designados por Moisés como testigos del acuerdo. Versículo 28. Entonces le encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. (Léase: Josué 1:12 al 14. También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, diciendo: Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová, os mandó diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra. Vuestras mujeres, vuestros niños y vuestros ganados quedarán en la tierra que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; más vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y les ayudaréis. ▬ Los Hechos 15:28. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias.).

   El valor de Josué 10:25. Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis. Sucesor de Aaron fue Eleazar Números 20:26. «Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá.» Números 34:17. «Estos son los nombres de los varones que os repartirán la tierra: El sacerdote Eleazar, y Josué hijo de Nun».

   Comentario de los Hechos (15:28-29) Espíritu Santo ▬ Pureza: Las pocas cosas necesarias. Nótense dos aspectos significativos.

▬ 1. El Espíritu Santo y la iglesia estuvieron involucrados en la decisión. El Espíritu Santo dirigió y guio a la iglesia para declarar la salvación “por la gracia del Señor Jesús” (v. 11).

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Jn. 16:13).

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Ro. 8:14).

▬ 2. Las reglas necesarias no fueron dadas con el objetivo de salvar a los hombres, sino por el bienestar de los creyentes. Al hacer esto los creyentes estarían “haciendo bien” (en praxete), es decir, les iría bien y lo experimentarían amor, gozo, paz, tanto en sus corazones y vidas, así como entre ellos y otros creyentes.

“No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro” (1 Ti. 5:22).

“La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo” (Stg. 1:27).

“Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén” (1 Jn. 5:21).

“conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna” (Judas 21).

Amén, para la honra y gloria de Dios.

Domingo 20 de Septiembre de 2026

 

 

 

 

 

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