• DOMINGO 29 DE MARZO DE 2026. “LAS OFRENDAS INSTITUIDAS POR DIOS PARA BENDICIÓN DE SU PUEBLO”.

    LECCIÓN: Números 28:1 al 8. 1. Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2. Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.  3. Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. 4. Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde; 5. y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda. 6. Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 7. Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario. 8. Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová. 

       Referencias Bíblicas: «Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.» (2ª de Corintios 9:6-7).

       «Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto» (Proverbios 3:9-10).

       «Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; más ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.» (Lucas 21:1 al 4).

       «Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.» (Hebreos 13:5).

       Definición: La finalidad principal de la ofrenda en el Antiguo Testamento era establecer un puente de comunión entre un Dios santo y un pueblo pecador, sirviendo como expiación de pecados, reconocimiento de la soberanía divina, gratitud por sus bendiciones y consagración de la vida del adorador a través de sacrificios.

    Los propósitos clave incluían:

    Expiación y Perdón (Ofrendas por el pecado): La ofrenda (generalmente animales) actuaba como un sustituto que recibía el castigo por los pecados, permitiendo el perdón y la purificación.

    Adoración y Consagración (Holocaustos): El holocausto, consumido totalmente por el fuego, simbolizaba la entrega total y la sumisión de la persona a Dios.

    Gratitud y Fraternidad (Ofrendas de paz/presentes): Expresaban agradecimiento y alegría, y a menudo compartían una comida entre Dios (representado por el altar), los sacerdotes y el oferente.

    Reconocimiento de Mayordomía: Reconocer que todo lo que tenían provenía de Dios, devolviéndole una parte como señal de fidelidad.

       Las ofrendas en el Antiguo Testamento también funcionaban como «sombras» o un anticipo del sacrificio perfecto y definitivo de Jesús, eliminando la necesidad de sacrificios animales continuos en la era cristiana.

       En el Nuevo Testamento, la finalidad de la ofrenda pasó de ser un sacrificio ritual a un acto voluntario de adoración, gratitud y amor hacia Dios.

       Busca sostener la obra del ministerio, ayudar a los necesitados (especialmente a los hermanos en la fe) y fomentar la generosidad sin obligación, reflejando el amor de Cristo.

       Principio del Nuevo Testamento: Pablo enseña que la ofrenda debe ser dada con alegría, generosidad y según lo que cada uno haya decidido en su corazón, no por tristeza ni necesidad.

       Las ofrendas instituidas por dios para bendición de su pueblo: Variaciones de un tema majestuoso: Los dos capítulos siguientes (28–29) describen las ofrendas y fiestas de Israel durante el período de un año. Estos sacrificios solamente se podían ofrecer después de que el pueblo se hubiera asentado en Canaán, puesto que requerían productos de ganado y agricultura, lo cual era imposible en el árido desierto. Las fiestas anuales no se podían celebrar de la manera que se debía hasta que el pueblo se hubiera convertido en una comunidad establecida. Las instrucciones que Dios dio para la adoración de Israel les aseguraban de que cruzarían el Jordán, como prometió.

       Los dos capítulos nos presentan el calendario de un sacerdote que describe el patrón de adoración de la comunidad para sus celebraciones diarias (28:1–8), semanales (28:9–10), mensuales (28:11–15) y anuales (28:16–29:40). Hay listas similares anteriormente en Números (15:1–16) y en otros lugares de las Escrituras. Este calendario en particular se centra en las responsabilidades de los sacerdotes en el orden correcto del sistema de sacrificios, mientras que la lista de Levítico trata más sobre las obligaciones del adorador. El sumo sacerdote, Eleazar (27:21), y sus compañeros le acababan de recordar a Josué el papel importante que debía desempeñar en la vida espiritual de la comunidad. Después de eso, hay una descripción de sus deberes y privilegios cada día del año. La adoración y celebración dominan este capítulo.

      El patrón de adoración de Israel se transmitía de dos formas. Los sacrificios eran “oraciones dramatizadas” que expresaban sus anhelos humanos más profundos, y “promesas o advertencias divinas dramatizadas” que comunicaban visualmente la voluntad del Señor para la vida diaria de su pueblo. Las sorprendentes ayudas visuales menos, a creer que un día podrían presentar tales ofrendas a Dios. Ahora, la nueva generación tenía el país prometido ante sí y su patrón de adoración incluía la presentación de ofrendas de una tierra rica y fértil. Este calendario es un testimonio más de la fiabilidad de las promesas de Dios. Entrarían en una tierra de abundancia. Dios se merece lo mejor que tenemos, pero, además, mantiene su palabra y siempre da lo mejor a su pueblo.

       Dios se merece lo mejor de nosotros

       La adoración es el reconocimiento gozoso de que Dios es digno. Este calendario de devoción israelita comienza con el mandato de Dios a su pueblo: “Tendréis cuidado de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas encendidas” (28:2). Las normas que regulaban este sacrificio en Levítico 1 insisten una y otra vez en que la ofrenda se debe quemar por completo. Otros sacrificios, aunque expresaban la adoración de Israel, eran divididos por el sacerdote: una parte se ofrecía al Señor, otras se distribuían a los sacerdotes y sus familias, y a veces se ofrecían algunas en una comida de celebración. Sin embargo, en el holocausto, que es el primero de la lista, “el sacerdote lo quemará todo sobre el altar”. No se guardaba nada para uso personal o sacerdotal. Simbolizaba la verdad de que el Señor se merece lo mejor que le podamos dar.

       La misma verdad también está representada por la alta calidad de todo lo que se ofrece. Los corderos debían ser físicamente intachables, sin defecto (3, 9), al igual que los novillos (11, 19). Los sacrificios tenían que ser completamente perfectos (28:31; 29:2, 8, 13, 17, 20, 23, 26, 29, 32, 36). Así también para su ofrenda diaria de cereal debían utilizar flor de harina (28:5, 9, 12, 13, 20, 28; 29:3, 9, 14) o “harina de su elección” de “la más alta calidad”, la mejor harina que hubiera sido molida con todo cuidado y no preparada rápidamente. Del mismo modo, aceite batido (5) significa “aceite puro” que se hubiera “batido en un mortero”. La lámpara del tabernáculo y esas ofrendas de cereal diarias necesitaban este “aceite claro batido”. Estas ofrendas cotidianas mostraban visualmente la verdad de que Dios era tan grande y generoso, que sólo lo mejor era lo suficientemente bueno para él. Por desgracia, el pueblo de Dios no siempre ha ofrecido lo mejor que tenían. En los años posteriores al exilio, Malaquías habló sin temor ante ambos sacerdotes y las personas que tenían la desfachatez de presentar animales lisiados y enfermos. Estas ofrendas representaban un acto de desdén en lugar de gratitud. Dios prefería que dejaran los altares sin encender; no tenía intención de aceptar sacrificios tan refutables.

       Dios da lo que promete

       Los dones que se requieren en la presentación diaria de estas ofrendas de cereal no se podían presentar durante los viajes de Israel a través del desierto. El árido terreno del desierto, el clima precario y las migraciones frecuentes no eran condiciones propicias para cosechar y, por supuesto, no se les pedían sacrificios en esas circunstancias. Ahora, estaban en el umbral de una tierra que “mana leche y miel”; dentro de poco, el maná dejaría de caer alrededor de su campamento y comerían una gran variedad de productos en un país mejor. En la estructura literaria de este libro, hay normas sobre las ofrendas de cereal (15:1–21) que aparecieron inmediatamente después de que Israel se negara a entrar en Canaán. Esto animaba a los jóvenes, por lo menos, a creer que un día podrían presentar tales ofrendas a Dios. Ahora, la nueva generación tenía el país prometido ante sí y su patrón de adoración incluía la presentación de ofrendas de una tierra rica y fértil. Este calendario es un testimonio más de la fiabilidad de las promesas de Dios. Entrarían en una tierra de abundancia. Dios se merece lo mejor que tenemos, pero, además, mantiene su palabra y siempre da lo mejor a su pueblo.

       A Dios le complace nuestra obediencia

       Una frase familiar sacerdotal está plasmada en estos capítulos. Las ofrendas de Israel serían aroma agradable para el Señor (28:2, 6, 8, 13, 24, 27; 29:2, 6, 8, 13, 36). Dios se complacería tanto con el aroma como con los sacrificios de sus hijos obedientes a sus mandatos. Una vez que los sacrificios dejaron de expresar amor y obediencia, empezaron a ser ofensivos para Dios. El Señor no soportaba el ruido incesante de pisadas mientras las personas religiosas, pero sin amor, llenaban el templo en Jerusalén en el siglo VIII a.C. Isaías arremetió contra los rituales que llevaban a cabo meticulosamente: eran tan inaceptables como vacíos. A través de Isaías, el Señor les dijo a estas personas que estaba “harto” incluso de los mejores de sus animales más cebados. Estos sacrificios no eran un “aroma agradable” para el Señor, sino que suponían un despreciable “regalo de nada”.

       En nuestra cultura posmoderna, la sumisión al plan de Dios para la vida humana no es un concepto popular, ni mucho menos. Se anima a las personas a que hagan cualquier cosa que les proporcione placer inmediato y supremo. Su atención no se debe desviar de sus propios deseos ni debe quedar afectada por tradiciones religiosas, convenciones morales o normas sociales. “Si te proporciona placer, hazlo” es el lema para el comportamiento de hoy en día. Este pensamiento egocéntrico choca de lleno con el patrón de Dios para la vida humana, que se muestra perfectamente en Cristo, quien se rindió completamente para hacer la perfecta voluntad de Dios. En ningún momento anheló buscar su propia satisfacción. Vino a este mundo específicamente para cumplir el propósito del Padre para su vida.783 La mayor ambición cristiana es seguir sus pasos, no los nuestros.

    TEXTO: «“Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y delo recibido de tu mano te damos”» (1ª de Crónicas 29:14)

       Comentario del texto: David bendice a Jehovah, 29:10–20. Es significativo que después de grandes contribuciones de David y también de la congregación, el Cronista registre una gran oración de alabanza. Ni David ni la congregación buscaban forma de hacer alarde de lo hecho por ellos; David sólo tiene palabras de gratitud a Dios por lo que él ha hecho. Así debe ser. El que conoce a Dios y se entrega a él nunca encuentra bases para vanagloriarse; sólo hay fundamentos para glorificar a Dios. Hay que recordar que estas palabras de alabanza no son únicamente las de David; el Cronista se hace presente mediante su selección de palabras, mediante su propia teología. Bien ha dicho Clyde Francisco que el Cronista no es sólo un propagandista a favor de David; es, más bien, un hombre sincero de fe; esta fe genuina se deja ver en esta composición tan linda. No es sorprendente, pues, el que los vv. 10–13 sean usados por los judíos en su liturgia. Se nota que en la composición de esta oración el Cronista emplea otros pasajes de Escritura tal y como lo hacía en 28:1–10. Se nota que hay considerable afinidad entre el v. 15 y el Salmo 39:12. Esta semejanza refleja el sentir del Cronista tanto como el del Salmista. Este sentir expresa una gran verdad: aunque el pueblo es de Dios, lo es por la pura gracia. El mismo pueblo reconoce, si es honesto consigo mismo, que su relación con Dios se debe únicamente a él; no hay nada en el mismo pueblo que lo haga merecedor de esa relación.

        La segunda parte del v. 15 se asemeja a Job 8:9 y 14:2. Ambos pasajes reconocen la calidad del pueblo como ínfima, pues es sumamente pasajera y efímera. Es casi una quimera. Lo único permanente es el mismo Dios que hace que el pueblo exista.

       Históricamente, el pueblo se habría desesperado de jamás volver a la gloria del tiempo de David; el Cronista, no obstante, recuerda al pueblo en esta oración que el Dios de David es el de ellos. En este Dios están el poder y el reino (vv. 11, 12). Al igual que sus antepasados, los patriarcas, son advenedizos y forasteros. Si tienen que ofrecer a Dios ahora para la construcción de su templo, se debe únicamente a todos los largos años en que Dios los ha acompañado desde sus inicios (v. 14).

       Al final de la oración, David intercede por su hijo con el fin de que éste continúe la dinastía y termine la construcción del templo (v. 19).

       De igual modo que David había dado primero de sus bienes para luego pedir a la congregación que hiciera lo mismo, ahora David desafía a la congregación a que bendiga a Jehovah después de haberlo hecho él mismo (v. 20). No es de extrañarse, pues, de que se le tuviera a David en alta estima como caudillo. Sólo pedía que otros hiciesen algo después de haber puesto el ejemplo él mismo. ¿No establece esto alguna clase de reto para nosotros?

    1er Titulo: El dar: acto de gratitud y reconocimiento a Dios, a quien pertenece todo. Versículos 1 y 2. Habló Jehová a Moisés, diciendo: Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.  (Léase: 1ª de Crónicas 16:28 y 29. Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová gloria y poder. Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad.).

       Comentario de los 1-2. Versículo 1: Cuando Israel estuvo preparado para la conquista de la tierra prometida por la nueva numeración y alistamiento de sus hombres, y por el nombramiento de Josué como comandante, su relación con el Señor fue regulada por una ley que determinaba los sacrificios a través de los cuales debía mantener su comunión con su Dios día a día, y servirle como su pueblo (Nm 28 y 29). Por este orden de sacrificio, cuyo objeto era formar y santificar toda la vida de la congregación en un culto continuo, las leyes sacrificiales y festivas ya dadas en Éxodo 23:14-17; Éxodo 29:38-42; Éxodo 31:12-17; Levítico 23:1 y Números 25:1-12 fueron completados y ordenados en un todo unido y bien ordenado. “Era muy apropiado que esta ley se emitiera poco tiempo antes del avance hacia Canaán; porque fue allí primero donde los israelitas estuvieron en condiciones de llevar a cabo el culto sacrificial en toda su extensión, y de observar todas las leyes sacrificiales y festivas” (Knobel). La ley comienza con el holocausto diario por la mañana y por la tarde (Números 28:3-8), que fue instituido en el Sinaí en la dedicación del altar. No es meramente en aras de la exhaustividad que se introduce aquí, o con el propósito de incluir todos los sacrificios nacionales que debían ofrecerse durante todo el año en un resumen general; pero también por una razón interna, a saber, que el sacrificio diario también debía ofrecerse en los sábados y días festivos, para acompañar a los sacrificios festivos generales y especiales, y para formar el sustrato común para todos ellos. Luego sigue en Números 28:9-15 los sacrificios que se ofrecen en el sábado y en la luna nueva; y en Núm 28,16 – Núm 29,38 los sacrificios generales para las diversas fiestas anuales, que debían añadirse a los sacrificios propios de cada fiesta particular, señalados en el tiempo de su primera institución, y siendo especialmente adaptado para dar expresión a su carácter específico, de modo que, en las fiestas anuales, la congregación tenía que ofrecer sus diferentes tipos de sacrificios: (a) el sacrificio diario de la mañana y de la tarde; (b) los sacrificios generales que se ofrecían en cada día de fiesta; y (c) los sacrificios festivos que eran peculiares a cada fiesta en particular. Este arreglo acumulativo debe explicarse por el significado de los sacrificios diarios y festivos. En el holocausto diario, la congregación de Israel, como congregación de Jehová, debía santificar su vida, cuerpo, alma y espíritu al Señor su Dios; y en los días de fiesta del Señor debía dar expresión a esta santificación en una forma intensificada. Esta exhibición práctica más fuerte de la santificación de la vida fue encarnada en la adoración por la elevación y graduación del sacrificio diario, mediante la adición de una segunda y mucho más considerable ofrenda quemada, ofrenda de carne y ofrenda de bebida. La graduación estaba regulada por la importancia de las festividades. En los sábados se duplicaba el sacrificio diario, mediante la presentación de un holocausto consistente en dos corderos. En los demás días de fiesta se aumentaba con un holocausto compuesto de bueyes, carneros y corderos de un año, que siempre iba precedido de una ofrenda por el pecado. – Como el séptimo día de la semana, siendo sábado, se distinguía de los demás días de la semana, como día consagrado al Señor en mayor grado que los demás, por un holocausto aumentado, una ofrenda de cereal , y libación; de modo que el séptimo mes, siendo un mes sabático, fue elevado por encima de los otros meses del año, y santificado como un mes festivo, por el hecho de que, además de los sacrificios ordinarios de luna nueva de dos becerros, un carnero y siete corderos de un año, también se ofrecía un sacrificio festivo especial, que consistía en un becerro, un carnero y siete corderos de un año (Números 29:2), que también se repetía en el día de la expiación, y al final de la fiesta de los Tabernáculos ( Números 29:8, Números 29:36); y también que la fiesta de los Tabernáculos, que caía en este mes, se celebraría con un número mucho mayor de holocaustos, como la fiesta más grande y sagrada de la congregación de Israel.

       (Nota: los comentarios de Knobel en cuanto a la diferencia en los sacrificios no solo son erróneos, sino que también pueden inducir a error y tienden a oscurecer y distorsionar los hechos reales. fiesta a Jehová, es decir, la porción sabática de la séptima luna nueva, el día de expiación y el día de cierre de las fiestas anuales, los sacrificios consistían en un becerro, un carnero y siete corderos de un año (Números 29:2, Números 29:8, Números 29:36); mientras que en las fiestas más antiguas que hacían referencia a la naturaleza, como las lunas nuevas, los días de los panes sin levadura y la fiesta de las Semanas, consistían en dos becerros, un carnero, y siete corderos de un año (Números 28:11, Números 28:19, Números 28:24, Números 28:27; Números 29:6), y en la fiesta de los Tabernáculos de un número aún mayor, especialmente de becerros (Números 29: 12.) En el último, Jehová fue especialmente honrado, por haber derramado Su bendición sobre la naturaleza, y concedido una abundante cosecha al cultivo del suelo. El buey era la bestia de la agricultura.” No eran las llamadas “fiestas más antiguas que hacían referencia a la naturaleza” las que se distinguían por un mayor número de animales de sacrificio, por encima de las fiestas que tenían por objeto ser fiestas generales para Jehová, sino únicamente las fiestas del séptimo mes. Así, el día de la séptima luna nueva se celebraba con un sacrificio doble de luna nueva, a saber, con tres bueyes, dos carneros y catorce corderos de un año; la fiesta de la expiación, como fiesta introductoria de la fiesta de los Tabernáculos, mediante un sacrificio festivo especial, mientras que el día de la Pascua, que le correspondía en el primer ciclo festivo, como fiesta introductoria de la fiesta de los panes sin levadura, no tenía sacrificios festivos generales; y, finalmente, la fiesta de los Tabernáculos, no sólo por un aumento muy considerable en el número de los sacrificios festivos en cada uno de los siete días, sino también por la adición de un octavo día, como octava de la fiesta, y un sacrificio festivo correspondiente a los del primero y séptimo día de este mes.)

       Todas las fiestas de todo el año, por ejemplo, formaban un ciclo de días festivos, ordenados según el número siete, que tenía su punto de partida y centro en el sábado, y se regulaba según la división del tiempo establecida en la creación, en semanas, meses, años y períodos de años, ascendiendo del sábado semanal al sábado mensual, al año sabático y al año del jubileo. En este ciclo de períodos sagrados, regulado como estaba por el número siete, y siempre expandiéndose en círculos cada vez más grandes, estaba encarnada toda la revolución de festivales que se repiten anualmente, establecidos para conmemorar las obras poderosas del Señor para la preservación e inspiración de su pueblo Y esto se hizo de la siguiente manera: en primer lugar, el número de fiestas anuales ascendía a exactamente siete, de las cuales las dos principales (Mazzot y la fiesta de los Tabernáculos) duraban siete días; en segundo lugar, en todas las fiestas, algunas de las cuales duraban sólo un día, mientras que otras duraban siete días, sólo había siete días que debían observarse con descanso sabático y santa reunión; y en tercer lugar, las siete fiestas se formaban en dos grandes círculos festivos, cada uno de los cuales consistía en una fiesta de introducción, la fiesta principal de siete días y una fiesta de clausura de un día. El primero de estos círculos festivos conmemoraba la elevación de Israel a la nación de Dios y su subsiguiente preservación. Comenzó el 14 de Abib (Nisán) con la Pascua, que fue designada para conmemorar la liberación de Israel del ángel destructor que hirió a los primogénitos de Egipto, como la fiesta introductoria. Culminó en la fiesta de los siete días de los panes sin levadura, como la fiesta de la liberación de Israel de la esclavitud, y su elevación a la nación de Dios; y cerró con la fiesta de las Semanas, Pentecostés, o la fiesta de la Cosecha, que se celebraba siete semanas después de la ofrenda de la gavilla de las primicias, en el segundo día de Mazzot. Este círculo festivo contenía solo tres días que debían guardarse con descanso sabático y una reunión santa (a saber, el primero y el séptimo día de Mazzot y el día de Pentecostés). El segundo círculo festivo caía íntegramente en el mes séptimo, y su objeto principal era inspirar a los israelitas a gozar de las bendiciones de su Dios: por eso se celebraba con la presentación de gran número de holocaustos. Este círculo festivo se abrió con el día de la expiación, que fue designado para el décimo día del séptimo mes, como la fiesta introductoria, culminó con la fiesta de los siete días de los Tabernáculos, y se cerró con el octavo día, que se agregó a los siete días. fiestas como la octava de este círculo festivo, o el cierre solemne de todas las fiestas del año. Esto también incluía solo tres días que debían conmemorarse con un descanso sabático y una reunión santa (el 10, 15 y 22 del mes); pero a estos hay que añadir el día de las trompetas, con que comenzaba el mes, que era también sábado de descanso con santa reunión; y esto completa los siete días de descanso.

    Versículo 2: Números 28:2 contiene la instrucción general de ofrecer al Señor Su ofrenda sacrificial “en el tiempo señalado por Él”. Sobre corbán, véase en Levítico 1:2; sobre “el pan de Jehová”, en Levítico 3:11; sobre el “sacrificio hecho por fuego” y “olor grato”, en Levítico 1:9; y sobre “moed”, en Levítico 23:2, Levítico 23:4.

    2° Título: Vida consagrada a Dios, que debe ser presentada diariamente. Versículos 3 al 5. Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde; y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda.  (Léase: Romanos 12:1 y 2. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.).

       Vida consagrada a Dios: En la Biblia, la palabra consagración significa «la separación que uno hace de las cosas impuras, especialmente de cualquier cosa que pueda contaminar nuestra relación con un Dios perfecto». Consagración también tiene la connotación de santificación, santidad o pureza.

       La importancia de ser consagrados o puros en nuestra relación con Dios se enfatiza en un acontecimiento del libro de Josué. Después de cuarenta años en el desierto, los hijos de Israel estaban a punto de cruzar el río Jordán hacia la tierra prometida. Luego se les dio una orden y una promesa: «Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque el Señor hará mañana maravillas entre vosotros’». (Josué 3:5).

       Al pueblo de Dios se le ordenó bañarse y cambiarse de ropa; los matrimonios debían dedicarse por completo al Señor (1 Corintios 7:1-6). El significado de este mandamiento era que en la antigüedad se consideraba que el agua era un lujo y como tal no se utilizaba para la higiene personal. El baño y el cambio de ropa simbolizaban un nuevo comienzo con el Señor. Lo que se quiere mostrar aquí es que el pecado es la contaminación (Salmo 51:2, 7), y tenemos que estar limpios antes de poder seguir verdaderamente a Dios.

       Referencias bíblicas: «Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré» (2ª Corintios 6.17).

       «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.» (1ª de Pedro 2:9-10).

      «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.» (Efesios 4:26-27).

       Comentario de Romanos 12: 1-2: Estos dos versículos proporcionan una transición del significado del evangelio a sus implicaciones en la conducta cristiana y es sin duda uno de los pasajes más profundos y significativos de toda la Escritura. El “por lo tanto” introductorio (oun) nos dice que esta es una conclusión o inferencia de todo lo anterior (1:18–11:36). El verbo fuerte “exhorto” (parakalō) es una mejor traducción que la NVI “ruego” en este contexto. Esta es una proclamación autorizada que exige una atención seria. Es uno de los verbos favoritos de Pablo en contextos de enseñanza y le dice al lector que escuche y actúe según lo que se dice.

       Ofrezcan todo su ser como sacrificio a Dios (12:1)

       La frase “tomando en cuenta la misericordia de Dios,” se remonta al énfasis de la misericordia de Dios en 11:30–36, pero en realidad resume los once capítulos sobre cómo Dios ha traído la salvación a la humanidad a través de la muerte de Cristo. Aunque Pablo menciona la misericordia de Dios solo en los capítulos 9–11, es la base de todo en Romanos. La gracia a menudo se define como “misericordia inmerecida”, y el evangelio en sí mismo puede ser etiquetado como el resultado de la misericordia de Dios con los pecadores.

       No se amolden sino sean transformados (12:2)

       En el versículo 1, Pablo describe el qué de la vida cristiana (ofrécete a ti mismo como un sacrificio a Dios), y en el versículo 2 describe el cómo (negarse a amoldarse al mundo actual y dejarse transformar por el Espíritu). Los dos aspectos interdependientes de la vida sacrificada involucran tanto lo negativo (no se amolden) como lo positivo (sean transformados). Los eruditos solían definir “amoldar” (syschēmatizō) como el lado externo que trata con las apariencias y “transformar” (metamorphoō) como el lado interno y poderoso, pero eso ha sido refutado. El primero significa modelarse según otra persona o cosa; J. B Phillips traduce esto de forma correcta: “no dejes que el mundo te apriete en su molde”, como lo dice la NTV, “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo”.

        Las fuerzas del “mundo actual” (el tiempo en que reina el pecado, 5:21; 7:17, 20, 23) están invadiendo y ganando control, obligando a creyentes y no creyentes a amoldarse a sus ideales: el consumismo, el deseo de estatus y éxito, el principio del placer, el sexo y la buena apariencia, etc. Pedro describe este proceso en 1 Pedro 4:4, la gente de este mundo “les parece extraño que ustedes ya no corran con ellos en ese mismo desbordamiento de inmoralidad, y por eso los insultan”. Esta es una excelente definición de la presión de grupo. La única solución viable es rechazar y recurrir al Espíritu para que la fuerza se eleve por encima de la presión. También debemos asegurarnos de que nuestros amigos más cercanos sean creyentes sólidos que estarán allí para agregar su fuerza en nuestro momento de debilidad (Hebreos 12:12–13).

    El antídoto contra amoldarnos al mundo es: “sean transformados por la renovación de su mente”. Hay un sentido pasivo aquí en donde el poder transformador es el Espíritu Santo, que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser y nos da forma. Una nueva creación (2Co 5:17). El término griego (metamorphoō) nos ha dado en español metamorfosis, que significa “cambiar paso a paso” a una nueva criatura en Cristo como un presagio de lo que seremos por toda la eternidad.

    3er Título: Vida íntegra en santidad y gozo: un olor grato a Dios. Versículos 6 al 8. Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová. Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario. Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.  (Léase: Salmo 24:3 al 6. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh, Dios de Jacob. Selah. ▬ Eclesiastés 9:8. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.).

       Comentario del Versículos 6 al 8: “El sacrificio diario: como ya había sido instituido en el Sinaí (Éxodo 29:38-42). Versículos 7-8 “En el santuario”, es decir, περὶ τὸν βωμόν (alrededor del altar), como lo parafrasea Josefo (Ant. iii. 10); no “con (en) vasos sagrados”, como lo interpretan Jonathan y otros. “Derramad una libación, como שׁכר para Jehová.” (Shecar) no significa bebida embriagante aquí (ver Levítico 10:9), sino bebida fuerte, a diferencia del agua como simple bebida. La libación consistía únicamente en vino (ver en Números 15:5); y por eso Onkelos lo parafrasea, “de vino añejo”

    Vida íntegra en santidad y gozo: un olor grato a Dios: Una vida íntegra en santidad y gozo es un aroma grato a Dios, reflejando el carácter de Cristo mediante la obediencia, el amor y la separación del pecado. Esta fragancia espiritual se cultiva diariamente en todas las áreas de la vida —trabajo, hogar, redes sociales—, transformando al creyente en un testimonio vivo de esperanza.

       Referencias Bíblicas: «Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a estos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que, con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.» (2ª de Corintios 2:15-17).

      Ejemplo de olor fragante: «Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Así que le envío con mayor solicitud, para que, al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.» (Filipenses 2:25-30).

    Domingo 29 de marzo de 2026

    Amen Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • Lunes 23 de marzo de 2026. “ESCARNIO Y BURLA: CONSECUENCIAS DE APARTARSE DE DIOS”

    Lección: 1ª de Samuel 31: 7 al 13. 7. Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordán, viendo que Israel había huido y que Saúl y sus hijos habían sido muertos, dejaron las ciudades y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas. 8. Aconteció al siguiente día, que, viniendo los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte de Gilboa. 9. Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus ídolos y al pueblo. 10. Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán. 11. Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los filisteos hicieron a Saúl, 12. todos los hombres valientes se levantaron, y anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán; y viniendo a Jabes, los quemaron allí. 13. Y tomando sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes, y ayunaron siete días.

       Referencias bíblicas sobre burladores: Proverbios 9:8-11. «No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saber. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Porque por mí se aumentarán tus días,»

       Gálatas 6:7. «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.»

       Salmo 22:7-8. «Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.»

       Oseas 7:16. «Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto.»

       Pensamiento: El concepto de escarnio y burla como consecuencia de apartarse de Dios se fundamenta en la idea bíblica de que el alejamiento de los principios espirituales deja al individuo vulnerable a la pérdida de dignidad, al juicio social y al vacío espiritual.

       En la Biblia Reina Valera, escarnio significa una burla severa, desprecio o mofa pública diseñada para humillar, afrentar o deshonrar a alguien. Es un acto de arrogancia y violencia moral, usado frecuentemente en las Escrituras para describir el desprecio hacia Dios, sus siervos o sus leyes.

       A veces no vale la pena tratar de corregir a alguien que está fuera de curso. A veces, lo que creemos que debería ser un debate útil se convierte rápidamente en una discusión acalorada.

       Pero ¿cómo sabemos cuándo alguien califica como «burlador» y cuándo simplemente es culpable de tener una actitud burlona de vez en cuando?

       Algunas personas pueden ser superficiales, orgullosas e imposibles de enseñar, y por lo tanto son «burladoras». Por lo tanto, de acuerdo con este pasaje, puede que no valga la pena entablar un debate con ellos o comentar su publicación porque las cosas se volverán locas rápidamente.

        Los últimos hechos de la batalla, 31:7–13. El pánico se hizo general cuando huyeron los hombres de guerra (v. 7). Los hombres de Israel abandonaron sus ciudades cercanas y amenazadas por los filisteos, huyeron. Toda la zona cayó en manos del enemigo. Esto representa la mayor penetración de los filisteos al cruzar el río Jordán y ocupar las ciudades ubicadas en la llanura fructífera de Galilea. El terror de ellos antes limitado a las zonas de la costa y Sefela, ahora cunde y acosa el territorio asignado a Gad y Manasés.

        Los filisteos al encontrar el cuerpo de Saúl le cortan la cabeza. Quizás todavía pensaban en lo que David había hecho con su paladín Goliat (17:54). Llevaron sus armas y las depositaron en el templo de sus dioses (ver 21:9). Y su cuerpo lo colgaron del muro de Bet-sean. Esta ciudad quedaba a siete km. del río Jordán sobre el arroyo Jalud. Klein comenta que el rey asirio Senaquerib colgó los cuerpos de los oficiales de Ecrón sobre postes alrededor de la ciudad cuando invadió Judá y Filistea en el año 701 a. de J. C., (2 Rey. 18:13). Es difícil imaginar las crueldades perpetradas por los antiguos.

       ¡Pero lo peor fue que atribuyeran a sus dioses esta victoria y dedicaran a ellos el botín! Esta es la única vez en los dos libros de Samuel que se usa la palabra ídolos. Es interesante que la misma palabra heb. que se traduce ídolos también se usa unas cuantas veces para decir tristeza o quizás dolor (ver 1 Crón. 4:9). En Isaías 14:3 es trabajo, pero debe ser más bien sufrimiento o dolor. Este mismo versículo se refiere a las “buenas noticias”, palabra que quiere decir alegrarse con el anuncio de gratas noticias. Se usa también en Isaías 52:7 y luego lo cita el apóstol Pablo en Romanos 10:15 donde es, ¡el evangelio de las buenas nuevas! ¡Cómo el mundo confunde lo bueno con lo malo! No es buena nueva que Saúl haya muerto, sino que Jesucristo murió por nosotros para librarnos de los ídolos que sólo acarrean tristeza y dolor. Aquí se menciona Astarte, la diosa de la fertilidad, amor y guerra (ver 7:3, 4). Evidentemente, el templo de esta diosa estaba en Bet-sean (v. 10). En la excavación de este sitio, se encontraron al nivel V (siglo XI a. de J. C.) dos templos. Se ha sugerido que el templo al norte habrá sido entre los dos la casa de Astarte donde las armas de Saúl fueron depositadas.

        Los filisteos atribuyeron a sus dioses la victoria ese día. Pero “ninguna autoridad contra mí, si no te fuera dada de arriba” (Juan 19:11). Saúl realmente es culpable por cuanto había cometido pecado de muerte (Lev. 20:27). Llegó a tal punto su desobediencia que el Señor se lo llevó a la casa. No pudo permitir que el rey de Israel siguiera deshonrando su Santo Nombre. Se refiere a este pecado también en el NT en 1 Juan 5:16, 17. Parece ser no un solo pecado sino el seguir pecando, desobedeciéndole al Señor hasta que Dios tenga que aplicar la suma disciplina y cortar de su hijo obstinado aun la vida física. Su carne sería destruida, pero su espíritu sería salvo por ser hijo.

       En todo este capítulo tan mórbido, sólo proporciona motivo de ánimo la conducta y el ejemplo de los hombres de Jabes en Galaad (v. 11). Cuando se enteraron de lo que pasó, marcharon 20 km. de noche, cruzando el río Jordán y yendo al norte hasta llegar a Bet-sean. Audazmente quitaron del muro los cuerpos de Saúl y sus tres hijos y se los llevaron. Al llegar a Jabes los incineraron, una costumbre prácticamente desconocida para los judíos. Aquí dice el famoso hebraísta inglés S. R. Driver que este verbo quiere decir ungir con especias resinosas. La idea según Driver entonces sería que ellos ungieron los cuerpos de Saúl y sus hijos para luego sepultarlos. Driver fue un destacado erudito del AT, aunque un liberal. Sin embargo, sus escritos no inspiraron mucha confianza en la comunidad evangélica de su día. Ninguna de las versiones conocidas traduce la palabra “ungir” sino siempre incinerar. Quizás los hombres de Jabes se sintieron obligados a incinerar los cuerpos por la descomposición y mutilación de ellos. No habrá sido una incineración completa de todos modos, porque quedaron los huesos. Los huesos fueron sepultados en un lugar conocido. Más adelante David hizo traer sus huesos de Jabes y los hizo sepultar en el sepulcro de Cis en Zela de Benjamín (2 Sam. 21:12–14).

       Los hombres de Jabes, que el texto llama valientes, habían sido socorridos por Saúl en el primer año de su reinado (11:9), y le debían a él sus vidas. Su acto de heroísmo fue nada más que una demostración de sumo agradecimiento, reconocido también por David (2 Sam. 5:14) y digno de bendición. Nuestro agradecimiento hacia Dios debe inspirar fidelidad y esfuerzos especiales (2 Cor. 5:14). Además, la Biblia recomienda que recordemos lo que el Señor ha hecho por nosotros (Deut. 16:3). Bien podría ser la palabra clave de Deuteronomio. Y tenemos la Biblia en nuestras manos a fin de que recordemos las palabras y voluntad de Dios (2 Ped. 3:1, 2). Tampoco debemos olvidarnos los unos a los otros (2 Tim. 1:3, 5, 6) sino seguir recordando que somos miembros de una misma familia (Heb. 13:3, 7).

       Saúl expuso su vida por la gente de Jabes y murió en el servicio de Israel. Aunque su ejemplo fue pobre, el de Jesucristo es, al contrario, el más sublime. Su muerte nos salva porque murió por nosotros, dándonos victoria sobre todos nuestros enemigos. La muerte de Saúl ocasionó suma tristeza y la gente ayunó por siete días. Pero nuestro gran libertador resucitó de los muertos para darnos “gloria en lugar de cenizas, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado”.

    1er Titulo: Huida y abandono de la heredad que Dios les había dado trae lamentables resultados. Versículo 7. Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordán, viendo que Israel había huido y que Saúl y sus hijos habían sido muertos, dejaron las ciudades y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas. (Léase: Apocalipsis 3:11. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. ▬ Nehemias 9:28. Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste.).  

       Comentario de Apocalipsis. (3:11) Guardar ▬ Jesucristo, Regreso: Está el consejo. Jesucristo declara una y otra vez que Él retomará a la tierra. Advierta la palabra pronto. Jesucristo vendrá próximamente. Las Escrituras lo declaran una y otra vez.

       “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” (Fil. 4:5).

       “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará” (He. 10:37).

       “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Stg. 5:8).

       “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

       “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Ap. 22:7).

       El punto es este: Puesto que Cristo viene y viene pronto, la iglesia fiel debe hacer algo. Debe guardar…

    • su celo evangelista y misionero.
    • la Palabra de Cristo.
    • confesar y vivir por Cristo y no negarlo jamás.

       Advierta por qué: Porque la iglesia y sus creyentes podrían perder su corona. Esta es la clara advertencia de las Escrituras. Los creyentes deben guardarse. Pueden perder su corona si niegan a Cristo y cometen apostasía.

       “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mt. 24:13).

       “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mt. 25:13).

       “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles” (Lc. 12:37).

       “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gá. 6:9).

       “Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Ts. 5:5-6).

       “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (1 P. 1:13).

       “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Ap. 2:10).

       “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

       “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh, Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas” (Ap. 16:5).

       “No obstante, proseguirá el justo su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza” (Job 17:9).

        Comentario de Nehemias 9:28. A los hijos Jehovah les entregó no sólo la tierra (9:24), sino también sus pueblos y reyes (9:24), ciudades, tierras fértiles y toda una economía próspera (9:25). Los que oraran en Nehemías 9 reconocían que Jehovah los había introducido a ellos también en la tierra, después del cautiverio babilónico (ver 7:6), y anhelaban que los prosperara allí, incluso haciéndolos triunfar de nuevo sobre los pueblos de la(s) tierra(s) y sus reyes (ver vv. 30, 37; 10:28; Esd. 6:21).

       La oración luego avanza al período de los jueces, cuando se repitió muchas veces (v. 28) el bien conocido ciclo de pecado, opresión, clamor y liberación (9:26–28; cf. Jue. 2:10–19). La matanza de los profetas en este período (9:26b) se menciona sólo aquí, si bien se conocen casos durante la monarquía (1 Rey. 18:4; 2 Crón. 24:20–22; Jer. 26:20–23).

       En el resto de la oración los judíos se sitúan a sí mismos en un ciclo más. Habían pecado (9:29, 30a), vivían la opresión (9:30b, 31) y en este momento levantaban su clamor (9:29–38). El pecado, cometido con soberbia y a pesar de la amonestación divina, correspondió a los muchos años del período de los reyes (9:29, 30a). La opresión había durado ya 200 años a manos de los pueblos de la tierra: primero Asiria, luego Babilonia y ahora Persia (9:30b; ver v. 32). Sin embargo, de nuevo Jehovah ha tratado a su pueblo con misericordia, preservándolo y trayéndolo de regreso de Babilonia (9:31; ver vv. 17b, 19a).

       Ahora pues (9:32) marca el inicio del clamor y lo señala como la meta de toda la oración. El clamor contiene petición (9:32), confesión (9:33–35), descripción de angustia (9:36, 37) y promesa (9:38).

    2° Titulo: Trágico y deshonroso fin a causa de la desobediencia. Versículos 8 al 10. Aconteció al siguiente día, que, viniendo los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte de Gilboa. Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus ídolos y al pueblo. Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán. (Léase: Proverbios 13:18. Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; Mas el que guarda la corrección recibirá honra. ▬ Jeremias 2:19. Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.).

       Comentario de Proverbios 13:18. El v. 18 subraya los resultados que se basan en la actitud del hombre hacia la reprensión (ver 3:11; 5:12; 10:17; 12:1; 15:5, 10, 32). Por un lado, pobreza (económica) y vergüenza pública para aquél que “salta” (del vocablo hebreo para’ 6544, que significa “dejar lo suelto o saltar” y figurativamente se opone a la idea de “guardar”) la reprensión. Por otra parte, el que “vigila” o “guarda” la reprensión o corrección será muy honrado (“muy” viene de la forma verbal en pual para intensificar la acción del verbo). El dicho enseña el valor de ser corregible. Aristóteles dijo que los jóvenes han de tener vergüenza cuando no logran cumplir las virtudes (Ethica Nicomachea). Un dicho declara que “de los arrepentidos es el reino de los cielos”, eliminando así a los que no guardan la disciplina.

       La expresión el deseo cumplido se encontró en el v. 12 y ahora en el v. 19. Tal deseo cumplido “es placentero”. Al contrario, el desviarse del pecado es abominación o “algo detestable” (ver 3:32; 6:16) para el necio (ver 1:22). El necio tiene sus valores distorsionados.

       Comentario de Jeremias 2:19. v. 19 resume la situación en el año 620 a. de J.C. El pecado produce una cosecha muy amarga. Su maldad traerá su propio castigo; sus rebeldías serán causa de su condenación. Pablo usó el concepto cuando dijo: “Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará” (Gál. 6:7, 8). Bien sea en la época de Jeremías o en la época moderna, ¡cuán malo y amargo es dejar de seguir y obedecer al Señor nuestro Dios! Ni Asiria ni Egipto ofrecían garantías a la pequeña nación de Judá. Dios pide: Reconoce, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber abandonado a Jehovah tu Dios … (v. 19b).

       Trágico y deshonroso fin a causa de la desobediencia. La Biblia narra finales trágicos y deshonrosos causados por la desobediencia a Dios, destacando consecuencias severas como castigos divinos, ruina física y espiritual. Ejemplos notables incluyen la muerte de Adán y Eva, la caída de Israel en el libro de Jueces y la muerte de reyes desobedientes.

       Referencias Bíblicas: Genesis 3:22-24. «Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.»

       Jueces 17:6. «En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.»

       San Juan 14:15. «Si me amáis, guardad mis mandamientos.»

       Romanos 5.19. «Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.»

    3er Titulo: Hombres valientes acaban con la deshonra del rey y sus hijos. Versículos 11 al 13. Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los filisteos hicieron a Saúl, todos los hombres valientes se levantaron, y anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán; y viniendo a Jabes, los quemaron allí. Y tomando sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes, y ayunaron siete días. (Léase: 2ª de Samuel 2: 4 al 6. Y vinieron los varones de Judá y ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. Y dieron aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Saúl. Entonces envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, dándole sepultura. Ahora, pues, Jehová haga con vosotros misericordia y verdad; y yo también os haré bien por esto que habéis hecho.).

       Comentario de 2ª de Samuel 2: 4 al 6. David es ungido por el pueblo de Judá, 2: 4a. Los hombres de Judá vinieron a Hebrón a ungir a David como rey. Es de notar que David no se impuso como rey, sino que el pueblo mismo lo aprobó como el ungido de Dios. Ungir era la práctica de derramar aceite sobre la persona o los objetos que Dios apartaba para su servicio; era una ceremonia de consagración a Dios, y era acompañada de sacrificios a Dios: Aarón y sus hijos fueron ungidos con aceite cuando fueron consagrados como sacerdotes y el altar de los sacrificios era ungido con aceite para ser santificado (Éxo. 29:7, 36). Samuel había ungido a David anteriormente en la casa de Isaí, cuando David todavía era un pastor de ovejas. Ahora, eran los hombres de la tribu de Judá que venían a ungirlo; es posible que no hubiese un profeta de la estatura de Samuel que tomase el cargo del ungimiento en ese momento; pero era de gran significado simbólico que los hombres, en representación de toda la tribu, ungieran a David como rey. La ceremonia del ungimiento era tan importante que la palabra ungido, en hebreo machíaq 4886 (mesías), llegó a ser sinónimo de rey; en el período después del exilio la palabra mesías tomó gran importancia ya que sirvió para designar a un rey especial que vendría al final de los tiempos a establecer una nueva era para Israel. David mismo llegaría a ser una imagen de lo que sería el mesías esperado.

       El muchacho que había sido pastor de ovejas llegaba a ser rey de Judá, sin haber tenido que levantar su mano contra Saúl; Dios lo había llevado hasta el trono. En David se cumplían las palabras del cántico de Ana: El levanta del polvo al pobre, y al necesitado enaltece desde la basura, para hacerle sentar con los nobles y hacerle poseer un trono de honor (1 Sam. 2: 8a). David no fue al trono directamente del redil, él había adquirido prestigio y alcanzado mucha fama. David había hecho su parte: había peleado batallas, contaba con un ejército, poseía tierras, y tenía aun la protección de los filisteos. David continuaba bajo la protección de los filisteos, pero el texto bíblico no menciona la reacción de los filisteos ante el nuevo reinado de David. Posiblemente los filisteos esperaban que David siguiera siendo su aliado, pero David siempre consideró a los filisteos como enemigos; su alianza con los filisteos había sido únicamente para tener protección de Saúl.

       David busca la alianza del norte, 2:4b–7. Una vez que David reinó sobre Judá, David buscó la alianza de las tribus del norte; sin duda alguna, David buscaba llegar a ser rey de todo Israel, y como primer paso envió un mensaje de bendición a los habitantes de Jabes de Galaad, en el territorio de Manasés, quienes habían sepultado a Saúl; David los bendijo por haber hecho esa bondad a Saúl, el señor de ellos. David vuelve a demostrar aquí su respeto hacia la memoria de Saúl. David demostró un genuino interés por el bienestar de los habitantes de Jabes, al desearles misericordia y verdad de parte de Dios. La palabra verdad es traducción de la palabra hebrea jesed 2617; esta palabra era usada para referirse al amor leal o el amor de pacto de Dios para con Israel. Los deseos de David no eran palabras solamente, sino deseos genuinos de la bendición de Dios para los de Jabes, quienes formaban parte del pueblo del pacto de Dios. David hizo saber a los de Jabes que la casa de Judá le había ungido rey, en esperanza de que ellos también lo ungieran rey sobre ellos.

       Hombres valientes acaban con la deshonra del rey y sus hijos. La historia de hombres valientes que acaban con la deshonra del rey y sus hijos a menudo narra actos de lealtad, sacrificio y restauración del honor real, como en el caso de Jonathan, quien luchó fielmente por su padre Saúl hasta el final, demostrando valor incluso en la tragedia, según Enduring Word. Estos relatos destacan la valentía y el deber, ya sea en el campo de batalla o en decisiones políticas difíciles.

    • Valentía en la Biblia: Se menciona a Jonathan, hijo de Saúl, como un guerrero valiente que luchó lealmente por Dios, su país y su padre, el rey Saúl, a pesar del juicio divino contra su padre.
    • Restauración del Orden: Los hijos valientes, como Jonathan, a menudo buscan limpiar el nombre de la familia o asegurar la sucesión real tras periodos de conflicto, según Enduring Word.
    • Enfoque de Lealtad: La narrativa subraya la importancia de la lealtad de los hijos hacia su monarca y la defensa de la honra de la corona ante enemigos externos o internos.

       Estos relatos, ya sean históricos o bíblicos, enfocan la acción heroica como un medio para superar la deshonra y restaurar la dignidad real.

       Versículos 5-7

       Que habéis mostrado esta bondad, este respeto y afecto. Porque, así como es un acto inhumano negar el entierro a los muertos, también es un acto de misericordia y bondad enterrarlos. El Señor les muestre bondad y verdad. Es decir, bondad verdadera y verdadera; no sólo con palabras, sino también con hechos, como le ha hecho a tu rey. Yo también te recompensaré. Estoy lejos de sentirme ofendido contigo por esta bondad hacia mi difunto enemigo. Esto muestra la gran generosidad del espíritu de David, quien expresó tanto afecto y gratitud a quienes habían honrado el cadáver de alguien que lo odiaba y buscaba matarlo. Que tus manos se fortalezcan. No temas que los filisteos te castiguen por este acto, pero anímate. O más bien, aunque su señor Saulo esté muerto, y así se desmaye su corazón, como si fuera ahora como una oveja sin pastor. La casa de Judá me ha ungido rey. Esto lo menciona para que no se desanimen porque quiere que alguien los dirija, porque insinúa que, habiendo sido investido con la dignidad real por la tribu de Judá, él se miraría a sí mismo. como obligado a protegerlos también.

       En la Biblia encontramos una variedad de hombres fieles que dejaron un legado significativo en la historia. Muchos de ellos fueron personajes notables por su fe, humildad e integridad, incluso viviendo en un mundo lleno de desafíos. Ya sean grandes líderes, simples pastores o pescadores, estos hombres tienen mucho que enseñar sobre la confianza en Dios y la importancia de tener una relación con él.

        Romanos 1:1. «Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,»

        Mateo 16:16-17. «Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.»

       Honrar a los padres es un principio fundamental que implica respetarlos, valorarlos y cuidarlos, especialmente en la vejez, sin depender de si lo «merecen». Incluye obediencia (en la niñez), respeto, gratitud y apoyo práctico, siendo considerado un mandato con promesa de bendición. Se puede manifestar escuchándolos, visitándolos, ayudándoles económicamente y tratándolos con dignidad.

       Honrar a los padres y al rey/autoridad es un principio bíblico de respeto posicional y obediencia, establecido en los mandamientos (Éxodo 20:12) y el Nuevo Testamento (Efesios 6:1-3, 1 Pedro 2:17). Implica valorarlos, obedecerlos, tratarlos con respeto y cuidarlos, reconociendo su autoridad divina para recibir bendición y longevidad.

       Referencias Bíblicas: Proverbios 10:31. «La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.»

       Éxodo 20:12. «Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.»

       Efesios 6:1-3. «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.»

       1ª Pedro 2:17. «Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.»

    Lunes 23 de marzo de 2026

    Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • Domingo 22 de marzo de 2026. “ORDEN DE TRASPASAR SU DIGNIDAD A JOSUÉ”

    Lección: Números 27: 20 al 23. 20. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. 21. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación. 22. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; 23. y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.

       SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA “DIGNIDAD”: La dignidad en hebreo bíblico se expresa principalmente con Kavod (כָּבוֹד – gloria, peso, honor) y Hadar (הָדָר – esplendor, majestad), denotando el valor intrínseco dado por Dios. En griego, se utiliza Axios (ἄξιος – valioso, merecedor) y Semnotes (σεμνότης – honorabilidad, seriedad), refiriéndose a la nobleza y valor estimado de una persona.

    Dignidad en Hebreo (Antiguo Testamento)

    Kavod (כָּבוֹד): Significa «peso», «gloria» o «honor». Implica la importancia, reputación y el valor que merece respeto, a menudo utilizado para la dignidad humana ante Dios y la majestad divina Pealim.

    Hadar (הָדָר): Traducido frecuentemente como majestad, esplendor o dignidad, como en Proverbios 31:25

    Kavod HaBriyot: Expresión que significa «dignidad de las criaturas» o «respeto por los seres humanos» Colel Chabad. «Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.» (Éxodo 13:21).

    Dignidad en Griego (Nuevo Testamento/Koiné)

    Axios (ἄξιος): Significa «valioso», «apreciado», «merecedor» o «digno». Se relaciona con la estimación y el rango de una persona cívica.

    Semnotes (σεμνότης): Refiere a honorabilidad, dignidad, seriedad o decoro en el comportamiento Bible Hub.

    Kratistos (κράτιστος): Utilizado para «excelentísimo» o «muy honorable»

    Ambas lenguas bíblicas enfocan la dignidad no solo como un rango social, sino como el valor inestimable que el ser humano posee por ser creación divina.

       SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA “DIGNIDAD”

       La dignidad es una palabra que tiene múltiples significados y que ha sido tratada de diversas formas en la historia de la humanidad. En el contexto bíblico, la dignidad es vista como una cualidad divina que le es dada al ser humano por el hecho de ser creado por Dios. Esta dignidad es intrínseca e inalienable, y no depende de ningún factor externo como la raza, la religión, el color, la cultura, la clase, el sexo o la edad.

       En la Biblia, la dignidad aparece como una calidad moral y ética que debe ser cultivada en la conducta humana. La dignidad incluye la excelencia, la gravedad y el decoro en el comportamiento, así como el respeto a los demás y a uno mismo. Esta dignidad se manifiesta en la forma de actuar, de hablar y de relacionarse con los demás, y es esencial para el desarrollo integral del ser humano.

       Sin embargo, el pecado ha llevado a la deshumanización del ser humano, lo que ha llevado a la violación de los derechos humanos en muchos casos. En este sentido, es importante destacar que las iglesias evangélicas en América Latina no siempre han actuado de manera comprometida en la defensa y promoción de la dignidad humana. Es por ello que es necesario que las iglesias se comprometan en la defensa de los derechos humanos y en la promoción de la dignidad de todas las personas, sin discriminación por ningún motivo.

       En Cristo, Dios está restaurando la dignidad humana y transformando las culturas hacia la redención final. Es por ello que las organizaciones como CONELA, PL, DJ, CLADE III y CLADE II son relevantes en este contexto, ya que buscan promover y defender la dignidad humana de forma integral, en todas las áreas y dimensiones de la vida. Somos llamados a defender la plena dignidad del hombre, para que cada persona pueda ser valorada como imagen y semejanza de Dios.

    Referencias bíblicas a la dignidad o digno: Apocalipsis 4:11. «Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.»

    Apocalipsis 5:9 al 12. «Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.»

    1ª Pedro 3:7. «Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.»

       Comentario del contexto bíblico: Los recursos del líder: El Señor proveía todos los recursos para la tarea, pero Moisés también pidió: “pondrás sobre él parte de tu dignidad a fin de que le obedezca toda la congregación” (20). El líder antiguo tenía que estar dispuesto a ceder algunas de sus responsabilidades durante los últimos cuarenta años. A veces, los líderes que van a dejar el puesto no están muy inclinados a aceptar que la obra del Señor pase a manos de un sucesor más joven. Moisés era un hombre de alto nivel espiritual y pasaba el testigo con amor.

       La dependencia del líder

       Josué debía presentarse delante del sacerdote Eleazar, quien inquirirá por él por medio del juicio del Urim delante del SEÑOR (21). No debía tomar sus propias decisiones; tenía que ir a dos fuentes de ayuda interrelacionadas.

       En primer lugar, necesitaba la colaboración de otros. Josué ocupó el lugar de Moisés, tal y como Eleazar había ocupado el lugar de Aarón (20:22–29). A medida que Josué se enfrentaba a estas nuevas y grandes responsabilidades, Eleazar estaba a su lado como compañero, consejero y amigo. Josué debía presentarse ante el sumo sacerdote, una expresión que indicaba sumisión atenta y disposición para el servicio. Los buenos líderes no son autócratas presuntuosos; reconocen su trabajo compartido en el ministerio.

        En segundo lugar, necesitaba que Dios le guiara. A Eleazar no se le permitía que fuera un compañero déspota o dictatorial. Debía buscar la voluntad de Dios por medio del juicio del Urim. Josué debía presentarse delante del sacerdote Eleazar y Eleazar debía presentarse delante del SEÑOR. Ninguno tenía la libertad de intentar hacer su propia voluntad. El Urim y el Tumim eran probablemente dos piedras lisas, con colores diferentes a cada lado, que se guardaban en el bolsillo del pectoral del sumo sacerdote. El sumo sacerdote los utilizaba para echar suertes para saber la voluntad de Dios acerca de los temas sobre los que había que tomar una decisión. El Espíritu Santo anima, fortalece y protege nuestra colaboración mutua y nos conduce a conocer claramente la voluntad de Dios.

       La obediencia del líder

       En este período tan crucial en el que debía encontrar a su sucesor, el anciano líder se preocupó de realizar exactamente lo que el Señor le había dicho que hiciera; él y Eleazar encomendaron al nuevo líder de Israel tal como el SEÑOR había hablado (23). El tema de introducción del libro es el de la obediencia total (1:19, 54; 2:34; 3:51; 4:37, 41, 45, 49) y aquí se repite a medida que el ministerio de Moisés va llegando a su fin. Quienes reflexionaron sobre esta narrativa sucesoria no pasaron por alto el dramático contraste entre lo que ocurrió en las aguas de Meriba (“os rebelasteis contra mi mandamiento”, 14) y lo que pasó aquí en el nombramiento de Josué, cuando Moisés hizo tal como el SEÑOR le ordenó (22).

    Estas historias del Antiguo Testamento encierran una advertencia. El hecho de que bendición de uno a otro (8:10).

       El Señor proveía todos los recursos para la tarea, pero Moisés también pidió: “pondrás sobre él parte de tu dignidad a fin de que le obedezca toda la congregación” (20). El líder antiguo tenía que estar dispuesto a ceder algunas de sus responsabilidades durante los últimos cuarenta años. A veces, los líderes que van a dejar el puesto no están muy inclinados a aceptar que la obra del Señor pase a manos de un sucesor más joven. Moisés era un hombre de alto nivel espiritual y pasaba el testigo con amor.

       Estas historias del Antiguo Testamento encierran una advertencia. El hecho de que hayamos luchado por vivir lo mejor posible hasta ahora no es garantía de que siempre sea así en el futuro. Algunos brillantes siervos de Dios han sucumbido a la tentación después de años de servicio. Al igual que Moisés en Meriba, no honran al Señor como santo ante los demás, provocan dolor a su propia vida, hacen daño a otros y entristecen a Dios. Por desgracia, Moisés fue culpable de los mismos pecados de desobediencia y rebelión que había descubierto en el pueblo de Dios anteriormente. Es más fácil identificar el pecado en la vida de los demás que en la tuya propia. Pablo advirtió a los nuevos conversos sobre este peligro que acechaba: “Por tanto, el que cree que está

    firme, tenga cuidado, no sea que caiga”. Cuando Josué asumió sus nuevas responsabilidades, se le pidió una y otra vez que la obediencia a Dios fuera la prioridad tanto para él como para su pueblo. No nada más importante.

    Texto: «Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar.» (Deuteronomio 31:7.).

       Comentario del contexto bíblico: Moisés exhortó al pueblo a no desanimarse. El nuevo líder necesitaría el apoyo del pueblo y el pueblo necesitaría aprender a confiar en el nuevo líder. El pueblo tenía que ser fuerte y valiente (v. 6). El mismo Dios quien en el pasado había dado la victoria a Israel prometía estar con ellos una vez más. Moisés exhortó a Josué con las mismas palabras que había exhortado al pueblo: ¡Esfuérzate y sé valiente! Esta exhortación sirvió para afirmar públicamente a Josué como el líder de la nación y para declarar que Jehovah estaría tanto con el pueblo, así como con Josué después de la muerte de Moisés. Más tarde, después de la muerte de Moisés, en vísperas de cruzar el río, Jehovah comisionó a Josué con estas mismas palabras (Jos. 1:6, 7, 9).

       Esta exhortación de Moisés sirvió como un reto a Josué y a la nueva generación de israelitas a confiar en la fidelidad de Jehovah. Por años Moisés había sido el líder supremo de Israel. El pueblo había aprendido a depender de él para la mediación de la palabra de Dios. La nueva generación de israelitas tenía que aprender a confiar en Josué, así como habían confiado en Moisés. Junto con Josué, el nuevo Israel se preparaba para cruzar el Jordán y recibir de las manos de Jehovah la herencia que él había prometido a los patriarcas.

    Semillero homilético:

       Eslabones en una cadena divina 31:1–8

       Introducción: Entre todos los héroes del AT no hay ninguno más destacado que Moisés. El mismo libro nos dice que después de la muerte de Moisés no apareció otro profeta como él (Deut. 34:10). Moisés fue esencial en la historia de Israel. Sin embargo, el propósito de Dios no murió con Moisés.

       En la escena pintada en estos versículos vemos la magnitud de Moisés, el lugar de Josué, y sobre todo la grandeza suprema de Dios.

       Moisés fue un hombre sin igual en el AT. Fue de suma importancia porque:

    » Habló cara a cara con Dios.

    » Dirigió el éxodo por el desierto.

    » Recibió y transmitió la ley.

       Obedeció a Dios con su conducta y su actitud. Desobedeció en un momento y por lo tanto no pudo entrar a la tierra prometida. No obstante, delante de esta situación fue humilde delante de Dios.

       » Aconsejó y preparó a Josué como el dirigente escogido por Dios.

       » Josué fue un hombre escogido por Dios.

       » Fue un hombre de fe. El y Caleb creyeron que Israel podía entrar a la tierra prometida.

       » No fue igual a Moisés. Cada personalidad es distinta. Dios no habló a Josué de la misma manera que habló a Moisés. Sin embargo, Josué aceptó su puesto sin celos hacia Moisés.

       Desempeñó un papel distinto del de Moisés. Fue el conquistador. Lo que a Moisés no le fue permitido hacer, Josué lo hizo. Dios tiene un plan distinto para cada vida.

        Jehovah Dios fue el verdadero dirigente de Israel. Moisés y Josué fueron dirigentes por algún tiempo, y ambos murieron. El verdadero autor de la ley, Dios, fue socorro en el peligro, y fuerza en la batalla.

       Conclusión: Todos somos eslabones en la cadena del propósito divino. El héroe del éxodo y la conquista no es Moisés ni Josué sino Jehovah. Debemos aceptar nuestras propias personalidades. Sobre todo, hemos de dar gloria al Señor.

    1er Titulo: Investidura necesaria para ser obedecido por el pueblo. Versículo 20. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. (Léase: Josué 1:16 al 18. Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés. Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces y seas valiente.; 1ª a Timoteo 4:14. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.).

       Comentario de Josué 1:16 al 18: La disposición de estas tribus a cumplir con su promesa demuestra la autoridad que se le reconoce a Josué (v.16) quien comienza su liderazgo haciendo cumplir lo prometido a su antecesor Moisés. El nuevo líder se muestra enterado de todos los asuntos y acuerdos previos; no comienza de cero, sino que logra articularse con un proceso y unos acuerdos previos. La frase “Acordaos de lo que os mandó Moisés…” (v. 13a) no es para él un tropiezo en el ejercicio de su nuevo papel; no pretende borrar de la memoria del pueblo el nombre de Moisés, sino que por el contrario reafirma acerca de él que era “siervo de Jehovah” (v. 13b), el mismo a quien Josué sirve ahora. Además, esta disposición de los líderes de las tribus es una demostración de obediencia a Jehovah y un compromiso para preservar la unidad del pueblo. La palabra traducida “armados” (v. 14b; jamushim 2571) se deriva de la misma raíz que el número cinco y puede significar una formación militar de cinco cuerpos (comp. Núm 2:2–31 y 10:11–28; BLA traduce “en orden de batalla”). Todos los que estaban en capacidad de combatir lo harían en solidaridad con sus hermanos que aún no disfrutaban de la tierra que Jehovah les había prometido. De ahí que resulte digna de aplausos esa actitud porque quienes van a ir adelante para el combate son aquellos que ya tienen algo que perder: sus familias y la tierra poseída al este del Jordán, mientras que el resto del pueblo tenía aún mucho por ganar pues estaban solo de paso en este lado del Jordán.

       La respuesta de los líderes de las tribus establecidos en la Transjordania denota un reconocimiento de la autoridad que Josué estaba ejercitando. La expresión: “Sólo que Jehovah tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés” (v. 17b) no implica que estén condicionando la obediencia a Josué. Tampoco significa que estén exigiendo alguna demostración o evidencia que les permita comprobar que en verdad Josué era el líder a quien debían obedecer. La respuesta de ellos expresa más bien un deseo de que Jehovah esté acompañando a Josué como lo estuvo con Moisés.

       En este período se destaca la unidad que las tribus tenían alrededor de la fe en Jehovah, el Dios que los salvó durante el desierto de todos los peligros; y esta confianza mediaba a través de la figura del líder Moisés. Y ahora, para estos hombres aun las implicaciones de la desobediencia a Moisés deben continuar ahora con Josué (v. 18a).

       El capítulo cierra la narración de los preparativos con la misma recomendación que Jehovah hizo a Josué: “¡Solamente esfuérzate y sé valiente!” (v. 18b) Pero ahora esta expresión viene de parte de los líderes de las tribus transjordánicas quienes solo animan a Josué a hacer su parte porque puede contar tanto con la ayuda de Jehovah como con el apoyo y obediencia de sus guerreros.

       Comentario de 1ª a Timoteo 4:14. (4: 14) Ministro: El buen ministro no descuida el don que hay en él. Esto se refiere al don espiritual, la unción especial que le ha sido dada por el Espíritu Santo para ser ministro. Fíjese que dicho don ha sido recibido tanto por profecía como por imposición de manos por parte de otros ancianos o ministros de la iglesia.

       El descuido es peligroso ya que implica que el ministro no cumpla con su deber. Significa que es infiel y que está delante de Dios como un ministro infiel.

       “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:11-12).

       “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1 Ti. 4:14).

       “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Ti. 1:6).

    2° Titulo: Importancia de ser dirigido por Dios en todo, conforme a su voluntad. Versículo 21. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación.  (Léase: 1ª de Reyes 3:7 al 10. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. ▬ Salmo 40:8. El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.).

       Comentario del contexto bíblico Números 27 Versículos 18-21. Luego, el Señor nombró a Josué para este cargo como un hombre “que tenía espíritu”. (espíritu) no significa “perspicacia y sabiduría” (Knobel), sino el poder superior inspirado por Dios en el alma, que aviva la vida moral y religiosa, y determina su desarrollo; en este caso, por tanto, era la dotación espiritual necesaria para el oficio al que estaba llamado a desempeñar. Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9. El רמם (de) en Números 27:20 es partitivo, como en Génesis 4:4, etc. La eminencia y autoridad de Moisés no debían transferirse por completo a Josué, pues estaban ligadas únicamente a su propia persona (cf. Números 12:6-8), pero sólo en la medida que necesitaba para el desempeño de los deberes de su cargo. Josué no sería ni el legislador ni el gobernador absoluto de Israel, sino que estaría bajo el juicio del Urim, el cual le fue confiado a Eleazar, en lo que respecta a la decisión suprema de los asuntos de Israel. Este es el significado de Números 27:21: “Eleazar le preguntará (para él) el juicio del Urim delante de Jehová”. Urim es una abreviatura de Urim y Tumim (Éxodo 28:30), y denota los medios con los que se confiaba al sumo sacerdote para determinar la voluntad y el consejo divinos en todos los asuntos importantes de la congregación. “Según su boca” (es decir, según la decisión del sumo sacerdote en virtud del derecho de Urim y Tumim que se le había encomendado), Josué y toda la congregación debían salir y entrar, es decir, para regular su conducta y decidir sobre sus compromisos. “Toda la congregación”, a diferencia de ‘todos los hijos de Israel’, denota todo el cuerpo de cabezas del pueblo, o el colegio de ancianos, que representaba a la congregación y administraba sus asuntos.

       Comentario de 1ª de Reyes 3:7 al 10. Salomón siente el peso de la tarea que Dios le encomienda (v. 7). Reconoce su incapacidad para llevarla a cabo, y que necesita de toda la ayuda que Dios esté dispuesto a darle. Se siente pequeño e inexperto, aunque no en años, porque ya era un hombre de cierta madurez. ¿Qué experiencia podría tener en asuntos de gobierno?

    Y con un canto de alabanza, de gratitud y, sobre todo, de profunda humildad, Salomón le pide a Dios que supla su necesidad más grande: sabiduría (jacam 2449).

       Más que la mera posesión de conocimientos pide sabiduría práctica; prudencia para gobernar, aconsejar y hacer justicia (Prov. 1:1–6); para sentir y actuar rectamente según las leyes y principios divinos, en los que él mismo había sido formado desde muy niño por su padre David. Este, sin duda, fue quien había preparado al hijo para hacer la mejor petición de su vida, además de la inspiración de Dios. Y una oración acertada recibe siempre la respuesta acertada. No había sido hecha con fines egoístas, sino para la bendición de su pueblo (Stg. 4:13). Y Dios le concedió a Salomón mucho más de lo que había pedido. Dios se lo dio, por supuesto, bajo las condiciones de un pacto de obediencia y de fidelidad a las leyes divinas.

       Al despertar, Salomón regresa a Jerusalén para establecer tácitamente la adoración correcta, es decir, el ofrecer sacrificios ante el arca (v. 15).

       Vv. 16–28. Sigue luego una demostración práctica de la sabiduría que Dios le había dado al rey. Es notable la amplitud de un gobierno que le permite entrada libre y directa a dos rameras que se pelean alegando ambas ser la madre del hijo. ¿No habría entonces tribunales especiales de justicia? El rey tiene que actuar personalmente como juez. Uno de los propósitos principales de esta narración es demostrar cómo Salomón administra la justicia aun para la gente más marginada.

       Es importante reconocer que en el AT había dos clases de prostitución: la cúltica y la no cúltica. La primera es condenada de manera constante, por su asociación con la idolatría. La prostitución cultica es abominable para los escritores bíblicos, no por sus implicaciones sexuales, sino por ser un medio de adorar a dioses paganos.

       La prostitución cultica era muy común entre los pueblos que ocupaban el territorio que a la postre entraría en manos de los hebreos durante la conquista. Nuevamente, la condenación no estribaba en su rechazo de la sexualidad, sino en su rechazo total de la idolatría. La otra clase de prostitución en el antiguo Israel era la que conocemos hoy: el vender el cuerpo por paga. Es interesante notar que la condena no es tan severa en este caso. De hecho, muchas mujeres tenían que recurrir a la prostitución por no tener quien las sostuviera. Hay que recordar que la mujer era posesión del hombre, fuese el padre o el esposo. Al faltar uno de estos, la mujer se encontraba en situación muy difícil. Desde luego, la ramera no es heroína en la Biblia; se le pinta en colores no muy halagadores, sobre todo en Proverbios. Sólo es importante reconocer en este caso del juicio de Salomón que las rameras en cuestión no eran prostitutas culticas.

       Salomón demuestra ser conocedor profundo de los sentimientos que mueven al ser humano. Parece que los hebreos los ubicaban en el abdomen, mientras que hoy lo hacemos en el corazón. Lo cierto es que Salomón, al apelar a estos sentimientos naturales, pronuncia una sentencia sabia, justa y asombrosa. Con ella se gana la admiración y la fama de ser el más sabio de su tiempo en todo el oriente.

        Comentario del Salmo 40:8 La respuesta del salmista, vv. 6–10: A primera vista, los vv. 6–8 pueden parecer como una polémica contra los sacrificios que hacían los sacerdotes. Pero, más bien, el salmista quiere mostrar que estos sacrificios en sí no son suficientes, Dios quiere el amor y la entrega del corazón. Tú has abierto mis oídos indica que ya Dios le ha dado esta comprensión. (Heb. 10:5–10 cita una recensión de la LXX, “me preparaste un cuerpo”, que no cambia el significado, pero sí lo amplía.)

       He aquí, yo vengo (para presentarme delante de ti) era una frase para mostrar sumisión a un superior. Está escrito acerca de mí, según algunos, se refiere a las leyes del rey en Deuteronomio 17:14–20; en el enfoque mesiánico, se refiere a las profecías del Mesías (cf. Heb. 10:5–10).

       Tu ley… en… mi corazón (v. 8). Esto se promete en el nuevo pacto; es la obra del Espíritu Santo grabar su palabra en nuestros corazones. Lo que dicen los vv. 7 y 8 es la descripción del que realmente ama a Dios. Jesucristo es el mejor ejemplo.

        El que ama a Dios quiere hacerle conocer; el salmista inmediatamente comparte su alabanza, gozo y testimonio con los demás. La misión del pueblo de Dios es proclamar el amor de Dios. Es de la esencia de la fe proclamar lo que Dios ha hecho. En el v. 10, el salmista resalta lo que Dios es y lo que hace; habla de su justicia, su fidelidad, su misericordia y su verdad.

    3er Titulo: Imposición de manos para la designación y bendición en el cargo. Versículos 22 y 23. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés. (Léase: Los Hechos 13:2 al 4. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. ▬ Los Hechos 6:5 y 6. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.).

       Comentario del contexto: Verso 22-23 Ejecución del mandato divino.

       Comentario de Los Hechos 13:2 al 4. (13:2) Ministros ▬ Misiones: los primeros misioneros fueron llamados mientras ministraban y ayunaban. Es muy importante que veamos eso.

    ▬ 1 Los hombres escogidos eran fieles a su ministerio en el lugar donde se encontraban. No estaban esperando para servir cuando alcanzaran otros lugares del mundo; estaban sirviendo allí y en ese momento, exactamente en el lugar en que se encontraban. No pasaron por alto o echaron a un lado las necesidades que le rodeaban en su propia comunidad. Ellos pertenecían al Señor, eran sus seguidores y como tal tenían la orden de ministrar tal y como él lo había hecho: en el lugar donde se encontraban (Jn. 20:21; Mt. 20:28).

       “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Col. 3:23-24).

       “Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres” (Ro. 14:18).

       Era precisamente por la fidelidad que mostraron en ese lugar que Dios sabía que podía confiar en estos hombres para que hicieran cosas más grandes para El.

       Pensamiento 1. Dios llama los que son fieles en el lugar donde están.

       “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Co. 4:2).

       “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Co. 6:20).

       “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Co. 15:58).

       “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 P. 4:10).

    ▬ 2. Los hombres escogidos eran hombres de ayuno y oración. Parece ser que se habían reunido para discutir el asunto del evangelismo mundial y estaban orando y ayunando al respecto. La idea está clara: Dios solo puede usar a aquellos que sienten las tremendas necesidades del mundo, que sienten la necesidad tan profundamente que echarían a un lado la comida y todo lo demás para buscar el rostro de Dios.

       Pensamiento 1. Cuán desesperadamente Dios necesita a hombres y mujeres que suplan la necesidad como lo hicieron estos hombres. ¡Qué gran tragedia! Generación tras generación paso y el mundo sigue sin ser alcanzado. ¿Dónde están aquellos…

    • que serán fieles al ministerio en el lugar en que se encuentran?
    • qué estarán tan preocupados que dejarán a un lado comida y todo lo demás para orar?

       “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar (Lc. 18:1).

       “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Jn. 16:24).

       “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Ef. 6:18).

       “Orad sin cesar” (1 Ts. 5:17).

       (13:2) Llamado – Espíritu Santo: los primeros misioneros tuvieron un llamamiento especifico. Dicho llamamiento provenía del Espíritu Santo: ellos serian “apartados” para una obra escogida por Dios. Nótense varios factores que son muy importantes para cada creyente y ministros del evangelio

    ▬ 1. Es el Espíritu Santo quien llama al creyente para servir a Dios. Pablo y Bernabé no fueron llamados…

    • por la iglesia.
    • ni por los otros lideres.
    • por su propia determinación

       Las palabras de Cristo eran tan ciertas para Pablo y Bernabé como lo fueron para los primeros apóstoles y lo son para nosotros hoy:

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis

    fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Jn. 15:16).

       Fíjese que el Espíritu Santo no estaba llamando a Pablo y Bernabé a una vida que testifique. Cada creyente ha sido llamado a testificar de Dios. El Espíritu Santo estaba llamando a estos hombres a una tarea específica, a dedicarse de por vida al ministerio. Ya no serían más creyentes laicos, sino que ahora debían dar sus vidas para el servicio a Dios como evangelistas o misioneros a tiempo completo.

    ▬ 2. El llamado del Espíritu Santo llega en un momento especifico. Hay un momento exacto en que el Espíritu Santo habla a la mente y corazón del creyente, y la voz y la voluntad de Dios se hacen inconfundibles.

    ▬ 3. El llamamiento del Espíritu Santo es para que el creyente le pertenezca, para que sea poseído por el Espíritu de Dios. El creyente que es llamado es separado para pertenecer al Espíritu Santo: para permitir que el Espíritu viva, se mueva y more en el cuerpo del creyente; para que este sea llenado, poseído y guiado por el Espíritu; para que sea controlado completamente por el Espíritu; para que se rinda por completo a la voluntad del Espíritu.

    ▬ 4. El llamado del Espíritu Santo implica “trabajo”; el trabajo que Él ha escogido para que el creyente realice. El creyente es…

    • “separado…para trabajan” para hacer la obra del ministerio.
    • “[para hacer] la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:12).

       (13:3) Oración -Ayuno: los primeros misioneros ungieron su ministerio con oración y ayuno. No se lanzaron inmediatamente. El nuevo llamamiento era demasiado trascendental. Había que buscar el rostro de Dios…

    • para un profundo sentido de su presencia y poder.
    • para la dirección de su voluntad.
    • para alabanza de su nombre.

       (13:3) Comisión ▬ Iglesia: los primeros misioneros fueron comisionados por la iglesia. Fíjese en estos dos puntos:

    ▬ 1. Parece ser que esta fue una reunión oficial de la iglesia con el objetivo específico de comisionar a Saulo y Bernabé.

    ▬ 2. No era la iglesia quien estaba llamando y apartando a estos dos hombres. Fue el Espíritu Santo quien los llamó y quien los apartó para el ministerio. La iglesia estaba…

    • reconociendo el llamado del Espíritu Santo al imponerles las manos. (Véase Estudio a fondo 2, Hch. 6:6).
    • al comprometerse mediante su apoyo y oraciones con estos dos hombres enviados por Dios.
    • obedecer el liderazgo del Espíritu Santo y permitir que los hombres fueran separados de la iglesia de Antioquia.

       Sin embargo, fíjese que la iglesia fue llamada a reconocer y comisionar a estos hombres para la obra de Dios (v. 2).

       (13:4) Misiones ▬ Espíritu Santo: la dirección del Espíritu Santo. Imagínese el cuadro: Seleucia era el puerto de mar de Antioquia. Yacía a unos 24 kilómetros al oeste de Antioquia. Bernabé y Saulo, con todo su equipaje, fueron escoltados hasta el puerto por algunos de sus amigos cristianos de Antioquia. Imagínese la conversación y el entusiasmo mientras compartían sus planes y sueños con respecto a lo que tenían por delante. Sin embargo, fíjese que las Escrituras no hacen énfasis en esto. El énfasis de Las Escrituras se dice con sencillez, pero es fundamental.

       Los siervos de Dios fueron “enviados por el Espíritu Santo”. No habían salido por su propia cuenta. No iban porque lo sentían, o porque cierta idea interior les dijo que debían hacerlo. Tampoco lo hacían porque la iglesia los hubiera enviado ni porque hubieran escogido el ser misioneros como profesión. La fuente de su llamamiento y misión era el Espíritu Santo. Era el Espíritu de Dios quien los había llamado y los estaba enviando (cp. Hch. 13:1-3).

       La dirección del Espíritu es decisiva para el siervo de Dios. Si es guiado por el Espíritu, será lleno de mucho ánimo; pero si no, por lo general está desanimado. Pablo y Bernabé fueron guiados por el Espíritu; por lo tanto, eran capaces de salir adelante triunfantes. Ellos sabían cinco cosas que les servían de aliento.

    => Eran hijos de Dios.

       “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Ro. 8:14).

    => El Espíritu Santo moraría en ellos.

       “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn. 14:16-17).

    => El Espíritu Santo les guiaría.

       “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Jn. 16:13).

    => El Espíritu Santo les daría las palabras que iba a decir

       “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn. 14:26).

    => El Espíritu Santo les daría éxito, haciendo que los que escuchen se conviertan.

       “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado” (Jn. 16:8-11).

       Fíjese que el Espíritu Santo guio a Bernabé y a Saulo a la isla de Chipre, el hogar de Bernabé (véase Estudio a fondo 1, Chipre, Hch. 13:4). Salamina era la ciudad más grande de la isla. (Véase Estudio a fondo 2, Salamina, Hch. 13:5 para mayor discusión.)

       ESTUDIO A FONDO 1

       (13:4) Chipre: la isla se encuentra en la esquina noreste del mar Mediterráneo (véase mapa, introducción a Hch.). Era un lugar de paso de las flotas comerciales. Era famosa por sus minas de cobre y por las industrias de construcción naval, pero sobre todo se conocía porque era un lugar turístico, bendecida con un clima cálido, atractivo. La población era fundamentalmente griega y fenicia, aunque también había un gran número de judíos. La capital, Pafos, era famosa por su adoración a Venus, la diosa del amor o la inmoralidad lujuriosa. La inmoralidad y la naturaleza supersticiosa de la gente muestran el grado de degradación que había alcanzado la población de la isla. Esta era la sociedad de la que provenía Bernabé. Era su hogar. Y fue la primera sociedad a la que Pablo salió a penetrar con el evangelio inmediatamente después de dedicar su vida a las misiones mundiales. Para cuando Pablo llegó, la isla ya llevaba aproximadamente cien años bajo la dominación romana.

       Comentario de Los Hechos 6:5 y 6. (6:5) Unidad -Amor – Humildad: los diáconos elegidos. Note cuatro puntos importantes:

    ▬ 1. La iglesia obró con amor y humildad. Ni los apóstoles ni ninguna otra persona estaban irritados. Los apóstoles y los creyentes hebreos (cientos de ellos) reaccionaron con amor y humildad. Los siete hombres a quienes escogieron eran judíos griegos. Tenían nombres griegos, no judíos. La sección mayoritaria de la iglesia se humilló ante la minoría. ¡Qué gran ejemplo!

    ▬ 2. “La multitud” de creyentes estaba satisfecha. El cuerpo se había unificado nuevamente en un espíritu y propósito, adoración y ministerio.

    ▬ 3. El hecho de que todos fueran creyentes griegos apunta al hecho de que Dios estaba llevando la iglesia a todo el mundo. Cristo había encomendado a los primeros discípulos que fueran por todo el mundo (Mt. 28:19 20; Hch, 1:8). Ahora estaba preparando a la iglesia providencialmente para el día que estaba a punto de llegar, el día de persecución que dispersaría a los creyentes por todo el mundo (Hch. 8:1-4). Estos siete hombres, ya que eran ministros griegos, podían alcanzar al mundo gentil en donde quiera que fueran con el idioma, con la preparación y con la cultura. Dios estaba preparando la iglesia sin ella saberlo para el día en que todos serían dispersados.

       Pensamiento 1. Los creyentes deben estar arraigados en amor y humildad para que Dios les use en su plan eterno de alcanzar al mundo para su amado Hijo.

       “así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros” (Ro. 12:5).

       “ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gá. 3:28).

       “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros” (2 Co. 13:11).

       “completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Fil. 2:2-4).

    ▬ 4. Los hombres escogidos son desconocidos, excepto Esteban y Felipe (véase notas, Hch. 6:8-15; 8:5-25). Lo importante es que eran hombre que tenían las características dadas en el versículo tres.

       Fíjese en Nicolás, un judío prosélito. Era un gentil que se había convertido al judaísmo y luego a Cristo. Algunos tratan de relacionarlo con los nicolaítas que se desviaron de la doctrina y en su error crearon una secta. Pero no hay elementos para fundamentar esa idea. De hecho, lo más probable es que fuera un instrumento para comenzar la iglesia en Antioquia, una de las mayores iglesias de todos los tiempos (cp. Hch. 11:19-30).

       (6:6) Ordenación: la ordenación oficial. Este fue un culto definitivo, un momento especifico cuando los hombres recién elegidos serian apartados para el ministerio. Antes de este momento, ellos no estaban sirviendo en la misma medida que ahora se les requería. A partir de ahora, luego de la ordenación, ministrarían al rebaño de Dios y se ocuparían de las necesidades de este cada día. Fíjese que el culto tuvo tres pasos.

    1. La iglesia los apartó y los presentó a los apóstoles
    2. La iglesia oró, los ministros (apóstoles) dirigieron la oración.
    3. Los ministros (apóstoles) impusieron las manos a los nuevos diáconos recién elegidos (Véase Estudio a fondo

    2, Hechos 6:6 para discusión).

       ESTUDIO A FONDO 2

       (6:6) Imponer las manos: Esto era un símbolo significativo de bendición (Mt. 19:13-15); para sanidad (Mr. 5:23; 6:5); para recibir al Espíritu Santo (Hch. 8: 17-19; 9:6, 17); y para ordenar y comisionar hombres al ministerio.

       “A los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos” (Hch. 6:6).

       “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hch. 13:2-3).

       “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1 Ti. 4:14).

       “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Ti. 1:6).

    Domingo 22 marzo de 2026.

    Amén, para la honra y gloria de Dios

  • LUNES 16 DE MARZO DE 2026.  “SIN LA PRESENCIA DE DIOS EL PUEBLO ES DERROTADO”.

    Lección: 1ª de Samuel 31: 1 al 6. 1. Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. 2. Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl. 3. Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. 4. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. 5. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. 6. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones. 

    La última batalla de Saúl, 31:1–7. David había previsto el día en que Saúl perecería descendiendo a la batalla (ver 26:10). Pero nunca hubiera podido saber que su vida terminaría de manera tan trágica. El ejército de Israel se echó para atrás, subiendo de Jezreel por las laderas del Gil-boa. Y al fin rodeado de sus tres hijos y con sus tropas en desorden Saúl fue alcanzado por una flecha. La LXX dice aquí que fue herido lit. debajo del cartílago. Tiene que ser una referencia al abdomen o cintura debajo de las costillas. Sabiendo que no podría escaparse ni vivir por mucho tiempo, pensó terminar su existencia rápidamente para no ser torturado por los filisteos. Los dos verbos juntos, es decir, atravesar y hacer mofa (v. 4), sugieren que el abuso se trataría de atravesarle con sus lanzas o espadas. Se sabe que los filisteos eran muy crueles y muy ensañados con Saúl por ser su viejo y empedernido enemigo. Es lógico que su escudero no le quisiera matar, aun bajo estas circunstancias y Saúl se siente obligado a suicidarse. Sería más fácil hacerlo dado su previo conocimiento de la derrota de Israel y su propia condenación. Con un movimiento veloz hecho con destreza, apoya su gran peso sobre la espada y deja que su penetración termine con su vida.

    El suicidio es relativamente inusitado entre los israelitas. Abimelec en Jueces 9:54 y Sansón en Jueces 16:30 se pueden considerar como casos similares. Los dos murieron involucrados en la pelea con sus enemigos y sin esperanza de vivir. Se puede pensar también en la defensa de Masada que cayó a los romanos en el año 73 d. de J. C. Allí casi 1.000 personas bajo el mando de Eleazar, el nieto de Ezequías un zelote ejecutado por Herodes años antes, tomaron sus propias vidas. Según el historiador Josefo, los padres tomaban a sus hijos y después de una tierna despedida les daban muerte. Luego hacían lo mismo con las mujeres y por fin los hombres, los unos a los otros, se cortaban la vena yugular. Al quedar uno solo, éste prendía fuego a la fortaleza y se suicidaba. Las tropas romanas bajo el mando de Flavio Silva les encontraron muertos al llegar a la cumbre de Masada. Los judíos preferían morir en vez de someterse a los paganos. Saúl, a pesar de su desesperación, nunca se hubiera suicidado si no hubiese estado completamente seguro de que iba a caer en manos de los filisteos. No lo justificamos, pero las circunstancias fueron verdaderamente apremiantes.

    El pánico se hizo general cuando huyeron los hombres de guerra (v. 7). Los hombres de Israel abandonaron sus ciudades cercanas y amenazadas por los filisteos, huyeron. Toda la zona cayó en manos del enemigo. Esto representa la mayor penetración de los filisteos al cruzar el río Jordán y ocupar las ciudades ubicadas en la llanura fructífera de Galilea. El terror de ellos antes limitado a las zonas de la costa y Sefela, ahora cunde y acosa el territorio asignado a Gad y Manasés.

    SIN LA PRESENCIA DE DIOS EL PUEBLO ES DERROTADO:  La Biblia enseña que cuando el pueblo de Dios actúa con desobediencia o soberbia, prescindiendo de Su dirección, enfrenta la derrota, como ocurrió cuando Israel intentó atacar Hai sin la presencia divina. La verdadera victoria y protección dependen de la comunión con Él y de no retener «cosas malditas» (pecado), lo cual debilita al pueblo ante sus enemigos.

       Sin la presencia de Dios, el pueblo pierde su protección, fuerza y la victoria, quedando vulnerable ante sus enemigos y derrotado en la gracia, como ocurrió cuando Israel intentó avanzar en Canaán sin la bendición divina. La desobediencia o el orgullo provocan esta pérdida de comunión, convirtiendo la fortaleza previa en debilidad.

    Puntos Clave de la Derrota por Ausencia de Dios:

    El Ejemplo de Hai (Josué 7): Israel fue derrotado por los hombres de Hai porque actuaron bajo su propia cuenta, sin la guía ni la presencia del Señor, y por el pecado de Acán, quien tomó cosas prohibidas Bible Gateway.

    La Obediencia es Fundamental: La derrota ocurre cuando el pueblo rompe el pacto con Dios y desobedece Sus mandatos, perdiendo la protección divina.

    La Presencia como Fuerza: Cuando Dios no pelea por ellos, el pueblo es vulnerable, su corazón desfallece y se vuelve como agua ante el pánico.

    La Consecuencia de la Soberbia: Intentar conquistar o luchar sin buscar el rostro y la dirección de Dios resulta en fracaso, incluso cuando se confía en la propia estrategia militar.

    Versículos Clave:

       Josué 7:12: «Por eso los israelitas no pueden hacer frente a sus enemigos… No estaré más con ustedes, a menos que destruyan lo que les fue ordenado destruir».

       2ª de Crónicas 7:14: «Si se humillare mi pueblo… y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos…».

       Oseas 4:6: «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…».

       En resumen, la presencia de Dios es esencial para garantizar la victoria, y la desobediencia o la autosuficiencia son las principales causas de derrota.

       Malaquias 3:12 al 18. «Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.»

       Bajo la Gracias: 1ª Corintios 10:9. «Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.»

       Isaias 63:10. «Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.»

       Hechos 13:41. «Mirad, oh menospreciadores, y asombraos, y desapareced; Porque yo hago una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare.»

       Romanos 6:14. «Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.»

    1er Titulo: Muerte y destrucción: cumplimiento del juicio divino. Versículos 1 y 2. Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.  (Léase: 1ª de Samuel 28:15 al 19. Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy. Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos. ▬ Salmo 73:27 y 28. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.).

    Muerte y destrucción: cumplimiento del juicio divino: El juicio divino se describe bíblicamente como un acto de justicia final frente a la impiedad, resultando en muerte y destrucción para quienes rechazan la voluntad de Dios, incluyendo la destrucción de «Babilonia la Grande» y la purificación del cosmos por fuego. Este proceso incluye juicios particulares tras la muerte y un juicio general final.

    Referencias Bíblicas Clave:

    Ezequiel 14:21: «Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?» Menciona los cuatro castigos fatales de Dios (guerra, hambre, bestias feroces y peste).

    2 Pedro 3:10-13: «Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.» Describe la destrucción de la tierra y los cielos por fuego.

    Apocalipsis 17:1-6, « Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.» 18:8, 20: Habla sobre el juicio de «Babilonia la Grande».

    Mateo 25:41: «Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.» Menciona el fuego eterno como castigo.

    2° Titulo: Trágico final al ser desechados por Dios. Versículos 3 y 4. Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella.  (Léase: Gálatas 6:7 y 8. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. ▬ Los Hechos 1:16 al 18. Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.).

    Trágico final al ser desechados por Dios. Ser desechado por Dios en la Biblia conlleva trágicos finales marcados por el abandono a sus propios caminos, resultando en desobediencia, guerra, muerte y desesperación. Ejemplos notables incluyen la derrota y suicidio del rey Saúl, el castigo a los hijos de Elí por profanar el tabernáculo, y las consecuencias de la desobediencia de Israel en el libro de los Jueces.

       Ser desechado por Dios tras abandonar su consejo implica quedar a merced de las propias decisiones, resultando en consecuencias trágicos como la inmoralidad y la ruina, ejemplificado en la historia de Israel. Bajo la gracia, este destino trágico es un rechazo a la salvación ofrecida, donde el pecado lleva a la perdición.

       Consecuencias Espirituales: Ser desechado implica la pérdida de la protección y guía divina, lo que lleva a la aridez espiritual, mentes distorsionadas y un espíritu deprimido.

    Aunque estos relatos muestran un final trágico, también se subraya la paciencia de Dios, indicando que hay oportunidades de arrepentimiento y retorno.

       1ª Samuel 2:22-25. «Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; más si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.»

       Lucas 17:10. «Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.»

       Mateo 6:24. «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.»

    3er Titulo: Irresponsabilidad de los padres que destruye el hogar. Versículos 5 y 6. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones. (Léase: 1ª de Samuel 3:11 al 13. Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. ▬ Proverbios 14:1. La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.).

    Irresponsabilidad de los padres que destruye el hogar. Los padres tienen la responsabilidad sagrada ante Dios de criar, enseñar y proteger a sus hijos en el temor del Señor, proveyendo tanto para sus necesidades físicas como espirituales. Esta labor incluye educar en la fe, el amor y la virtud, modelando un comportamiento pío para prepararlos para la vida eterna.

       La irresponsabilidad parental, manifestada en el descuido de las necesidades familiares, inmadurez, falta de control emocional y descontrol en la crianza, destruye el hogar al generar un ambiente tóxico y de inestabilidad. Padres ausentes, adictos o abusivos verbalmente rompen el equilibrio emocional, provocando profundas secuelas y resentimiento en los hijos.

       Principales formas de irresponsabilidad que destruyen el hogar: Padres ausentes y negligentes: El descuido de la crianza por enfocarse en el trabajo, el entretenimiento o el egoísmo daña el vínculo familiar.

    Abuso emocional y verbal: Gritar, criticar severamente, avergonzar o no sintonizar con los sentimientos de los hijos daña su bienestar emocional.

    Violencia y adicciones: El abuso físico, el alcoholismo, la droga y el descontrol de carácter crean un entorno insoportable y peligroso.

    Conflictos conyugal y falta de unidad: Pelear frente a los hijos, la infidelidad y no mantener la misma línea de crianza destruyen la estructura familiar.

    Negligencia en la educación: No establecer límites claros ni guiar a los niños, permitiendo que tomen el control del hogar.

    Desorden moral y financiero: Vidas desordenadas y mal manejo del dinero que provocan crisis económicas.

    La irresponsabilidad, ya sea por parte del hombre o la mujer, convierte al hogar en un lugar de inseguridad en lugar de un refugio. El resultado final, a menudo, es la ruptura del matrimonio y la destrucción de la familia.

        El Fracaso De Los Hombres: Nuestra cultura culpa a la mujer cuando un hogar se rompe y aunque eso puede ser el consenso de la sociedad, Dios lo ve de otra manera. En la economía de Dios, el hombre es responsable. De eso se trata el liderazgo: de responsabilidad. Ahora, con toda honestidad, no es de extrañar que culpemos a otros como hombres, después de todo, eso es exactamente lo que nuestro antepasado Adán culpó a la mujer. Sin embargo, es instructivo que Dios diga a través de Adán (y no de Eva) que todos los hombres pecaron (Romanos 5:12-17).

       Amigos, no se equivoquen, la falta de liderazgo de los hombres en el hogar siempre lleva a su destrucción. Eso es lo que sucedió con la familia de Adán (Génesis 3:1-8). Son los maridos que tienen la tarea de guiar y discipular a sus esposas para presentarlas santas e irreprensibles ante el Señor (Ef. 5:23-32), son los padres los encargados de instruir a sus hijos en la justicia (Ef. 6:4). Cuando los pastores de la familia fracasan, la familia fracasa.

        Efesios 5:22 al 33. «Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.»

      Efesios 6:4. «Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.»

       Romanos 5:12 al 17. «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.»

    Lunes 16 de marzo de 2026

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

  • SEMANA DEL 16 Al. 22 DE MARZO DE 2026. “NECESARIO TEMOR DE DIOS: GUARDAR EL ORDEN ESTABLECIDO DESDE LA CREACION”

    LECTURA BIBLICA: 1ª A LOS CORINTIOS 11: 6 AL 10.   6. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. 8. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, 9. y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.

    Comentario 1ª de Corintios (11:7-10) Costumbres – Relación, hombre y mujer: El tercer principio es directo y sencillo. No debemos violar el orden de la creación. Estos versículos aún lidian con la ropa como un problema básico. Estos puntos se pueden ver clara y brevemente:

    ▬ 1. El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn. 1:26-27); por lo tanto, si perturba el espíritu de los creyentes por medio de la rebeldía y la inconformidad, deshonra a Dios (v. 7). Cuando Dios creó al hombre, Dios le dio autoridad sobre la tierra. Por consiguiente, el hombre siempre deberá comportarse de una manera que demuestre su autoridad y no deshonre a Dios.

    ▬ 2. La mujer es la gloria del hombre. Ella tiene su lugar propio en la creación de Dios, pero su lugar no es el del hombre. Su lugar es al lado del hombre, muy exaltada como su reina. Ella reina en majestuosidad al lado del hombre como su gloria. En el orden y organización de las cosas de Dios, el hombre es el soberano y la mujer es la reina gobernante a su lado. Dios lo demostró con dos cosas cuando creó al hombre y a la mujer:

    => Dios creó a la mujer de una costilla del hombre (Gn.2:21s).

    => Dios creó a la mujer como compañía para el hombre (Gn. 2:18).

    ▬ 3. Por lo tanto, la mujer debe honrar la autoridad del hombre. Ella no debe rebelarse contra su autoridad ni avergonzar ni deshonrar a su esposo. En Corinto debía cubrirse la cabeza y usar el velo que simbolizaba la autoridad del hombre. Debía hacerlo porque los ángeles estaban presentes. Debía respetar su presencia tanto como la autoridad de su esposo.

       La aplicación es la siguiente: Las mujeres cristianas deben vestirse recatadamente, no para llamar la atención. Una mujer cristiana no debe vestirse para mostrar su cuerpo, lo que sugiere una moralidad libertina. Debe vestirse para honrar a su esposo. Ella debe respetar y reconocer su autoridad y derecho dentro del orden de la creación. Ella no debe causarle dolor con la forma en que ella se vista o haga cualquier cosa. (Tengan presente que el hombre también debe amar, honrar, y respetar a su esposa.)

       Pensamiento 1. ¿Cuántos hogares se encuentran en un caos total porque no hay reconocimiento ni disposición de aceptar la autoridad? ¿Cuántos hombres y mujeres han deshonrado a Dios y a cada uno de ellos porque se han vestido con rebeldía o para llamar la atención? ¿Cuántos han caído en pecado e inmoralidad por la forma en la que se visten y se exponen?

       La única respuesta es el amor y el orden de autoridad de Dios en su creación. Sin amor y autoridad el caos es el resultado inevitable.

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa” (1 P. 3:1, 2).

    NOTA DEL EXPOSITOR: «El correcto, honroso y sencillo uso del cabello, tanto en el varón como en la mujer, son señales visibles de dignidad y subordinación establecidas por Dios desde el principio de la creación».

    1er Titulo: Subordinación que dignifica y honra al varón y a la mujer cristiana. Versículos 6 y 7. 6. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. (Léase: Génesis 24:64 y 65. Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello; porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió. ▬ San Juan 12:3. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.).

    Comentario de Génesis 24:64 y 65. (24:62-67) Matrimonio: E1 paso número diez es consumar el matrimonio. Esta es una escena conmovedora y dramática, el primer encuentro entre Isaac y Rebeca. Isaac vivía en el Neguev, la parte sur de la Tierra Prometida. Advierta lo que sucedió.

    => Isaac salió una tarde al campo a meditar. Mientras se encontraba allí, vio la caravana de camellos acercarse y él comenzó a acercarse a ellos (v. 63).

    => Rebeca vio a Isaac a lo lejos caminando hacia ellos así que se desmontó de su camello (v. 64).

    => Ella le preguntó al siervo quién era el hombre, y el siervo contestó que era Isaac (v. 65).

    => Rebeca actuó con el máximo respeto y cortesía. Esto se ve cuando ella se cubre el rostro con un velo cuando se encuentran por primera vez (V. 65).

    => El siervo, en cierto momento, contó su búsqueda de Rebeca (v. 66).

    => Isaac amó y se casó con Rebeca. Advierta que Rebeca consoló mucho a Isaac, porque él había sentido profundamente la pérdida de su madre desde su muerte.

       Pensamiento 1. Llega el día en que el creyente debe consumar su matrimonio. Siempre debemos ser como

    Isaac cuando llegue ese día, tener un espíritu de meditación y oración.

       “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor” (Ef. 5:22).

       “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella” (Ef. 5:25).

       “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer a sí mismo se ama” (Ef. 5:28.).

       “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:24).

       Comentario de (Juan 12:3) Creyente: Estuvo la reacción del creyente supremo. Por supremo queremos significar la suprema calidad de vida, el amor. El creyente supremo es una persona como María que ama al Señor con todo su ser, sacrificando todo lo que ella es y tiene. Se da por entero a causa del amor puro que siente por el Señor.

    ▬ 1. El creyente supremo expresa un amor de arrepentimiento. María había criticado y acusado a Jesús de ignorar a su familia cuando Él no había venido a ayudar a su hermano Lázaro antes (cp. Jn. 11:32). Aquí se la ve arrepentirse de su pecado. (ver 2, 4, Jn. 21: 15-17; Hch. 17:29, 30).

       “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mt. 5:4).

       “Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón” (Hch. 8:22).

       “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Cr. 7:14).

       “Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan” (Sal. 119:2).

       “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Is. 55:7).

       “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento” (Jl. 2:12).

    ▬ 2. El creyente supremo expresa un amor costoso y de sacrificio. Advierta las palabras “muy costoso”. El ungüento (murou) era un perfume o un aceite. Trescientos denarios equivalían a un año de salarios (un denario era el pago promedio por un día de trabajo). ¡Imagine la escena! Una botella de perfume que valía todo un año de trabajo untado en los pies de Jesús. Piense en el sacrificio costoso que se estaba haciendo. El perfume era lo más precioso para las mujeres orientales. María estaba tomando su posesión más valiosa y se la estaba dando a su Señor.

    ▬ 3. El creyente supremo expresa un amor creyente. Ella honró a su Señor como al Cristo, al Ungido. El acto de María fue un acto de amor y fe en el Señor Jesús. Dicho en términos muy simples, María ungió a Jesús para demostrar cuán profundamente lo amaba y creía en que Él era el verdadero Mesías, el ungido de Dios (ver notas, Mt. 26:6-13; cp. Mt. 1:18). Él era su Salvador, Señor y Rey. Había hecho tanto por ella y su familia que ella quería que Él supiera cuánto lo apreciaba y lo amaba.

       Cabe advertir algo más. María percibió algo más dentro de Jesús: un presentimiento, una preocupación, una pesadez en el corazón, un peso de tremenda presión. Su corazón se estrechó hacia Él y quiso alentarlo y ayudarlo. Al ser una joven en presencia de tantos hombres, no le estaba permitido expresarse oralmente tal como quería. Ese era un privilegio que le estaba vedado a las mujeres de esa época, de modo que hizo todo lo que pudo. Actuó poniéndose de pie y buscando el regalo más preciado en el que podía pensar: una botella de perfume muy costosa. Se lo dio a Jesús de un modo tal que Él pudiera saber por lo menos que una persona lo amaba de verdad y creía que Él era el Mesías. Su esperanza era que dicha adoración y amor levantara su espíritu. (ver nota, Mt. 26:6-13 para una imagen descriptiva de lo que María sintió).

       Pensamiento 1: ¿Qué hacemos para mostrar nuestro amor y fe en Cristo? Imagine cuán difícil fue para María hacer lo que hizo en presencia de tantos hombres. Dejó de lado el orgullo y la vergüenza para demostrar su amor y fe en Jesús. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para demostrar nuestro amor y fe?

       Pensamiento 2: Advierta cómo María demostró su amor y fe.

    1) María le dio su posesión más preciada al Señor.

       “Sino haceos, tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

       “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lc. 12:33).

       “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” (Lc. 14:33).

       “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:8).

       “Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna” (1 Ti. 6:19).

    2) María dio testimonio públicamente de su amor y fe en Cristo. Su amor y fe en Cristo fue demostrado para que todos fueran testigos.

       “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Dt. 6:5).

       “Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que procede con soberbia” (Sal. 31:23).

       “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32).

       “Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá: y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará’ (Mt. 10:38, 39).

       “La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén” (Ef. 6:24).

       “Porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos” (Flm. 5).

       “A [Jesucristo] quien amáis sin haberle visto, en quien, creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 P. 1:8).

    “Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna” (Jud. 21).

    2° Titulo: Principios fundamentales establecidos en la creación. Versículos 8 y 9. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. (Léase: Génesis 2:21-22. «Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre». ▬ 1ª a Timoteo 2:13. «Porque Adán fue formado primero, después Eva»

       Comentario del contexto bíblico: Versículos 8. Porque el hombre no vino de la mujer sino la mujer del hombre. 9. Por cierto, el hombre no fue creado por causa de la mujer sino la mujer por causa del hombre.

    Pablo apoya su enseñanza con hechos tomados del relato de la creación (Gn. 2:18–24):

    • Dios creó a Adán y a Eva.
    • Adán no creó a Eva.
    • Dios primero creó a Adán, después a Eva.
    • Dios hizo a Eva de una costilla de Adán.
    • Dios creó a Eva a causa de Adán.

       Así como Dios creó de una vez a los animales como machos y hembras, también podría haber creado a Adán y a Eva en un solo acto creativo, sacándolos a ambos del polvo de la tierra. Pero no actuó así, sino que primero hizo a Adán, luego declaró que no era bueno que el hombre estuviese solo (Gn. 2:18). Por esto le proveyó de una ayuda idónea a sus necesidades. Dios formó a Eva de una de las costillas de Adán, para que fuese su esposa. Dios se la presentó a Adán, el cual cantó su canción nupcial:

        «Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada» (Gn. 2:23)

       Mucha gente cree hoy día que la creación de Adán y Eva es una historia de los albores de la historia humana y que, por tanto, poco y nada tiene que decir para el día de hoy. Sin embargo, todavía es cierto que en la creación Adán fue creado primero y después Eva (1 Ti. 2:13). Dios hizo esta diferencia para siempre, y con ella reveló cuál era su designio y propósito para los sexos. Aunque el hombre y la mujer son iguales frente a Dios y en Cristo (Gá. 3:28), se les ha asignado papeles diferentes. La responsabilidad del esposo está principalmente en ser cabeza del hogar, y la esposa cumple el papel de colaboradora. Esta relación no debe alterarse, porque la historia de la creación enseña «que la mujer tiene una orientación no-reversible hacia el hombre como el punto de referencia de su vida». El hecho de que Eva haya sido creada para ayudar a Adán sugiere que está sujeta a él. Cuando Dios creó a Eva como ayuda de Adán, le asignó un papel de apoyo y sumisión (Gn. 2:18). Al apelar al relato de la creación, Pablo es capaz de decir que el hombre no fue creado para la mujer, sino la mujer para el hombre.

    Comentario de Génesis 2:21-22. Dios crea a la mujer, 2:18–23. La vida del hombre se desarrolla ahora en el jardín, pero en soledad, sin ayuda idónea. Al nombrar a la totalidad de los animales que viven en y sobre la tierra, el hombre los integra a su vida y ejerce su vocación y dominio sobre ellos. Ningún animal ni Dios pueden servir de ayuda idónea, es decir, de una relación social y emocional íntima e importante. Dios decide soberana y libremente proveer esa necesidad de compañerismo al hombre. Esto indica la naturaleza social del hombre. El hombre no vive sólo. Su vida encuentra significado completo en la comunidad con otros seres humanos. La vida en comunidad refleja también la imagen y semejanza a Dios quien se ha manifestado desde el principio no en soledad sino en trinidad.

       Para proteger su actividad creadora de Adán y porque Dios decide formar la mujer de una parte del hombre, lo hace dormir profundamente. Una de sus costillas (v. 21) significa una porción del medio y del frente del hombre, y no una costilla individual (v. 23). Dios presenta la nueva criatura al hombre quien expresa la naturaleza de la mujer en tres declaraciones: Primera, reconoce la igualdad del nuevo ser. Ella también es humana y de la misma materia del hombre (hueso de mis huesos y carne de mi carne, v. 23). Segunda, Adán le concede identidad propia (mujer, v. 23), aceptando la sexualidad diferente que completa y complementa la humanidad.

    Esta cualidad hace posible que la mujer sea compañera al hombre (3:12). Tercera, por ser formada del hombre, la mujer es lo más cercano posible al hombre y su más compatible. Con estas declaraciones el hombre expresa su aceptación y su satisfacción completa.

    Semillero homilético: Tres principios para un matrimonio feliz 2:24

    Introducción: Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne (2:24). Aquí están los tres principios mínimos para que un matrimonio sea feliz:

    » Dejará a su padre y a su madre. Hay una implicación de madurez física y emocional que permite al hombre y a la mujer tomar sus propias decisiones y asumir sus propias responsabilidades.

    » Se unirá a su mujer. Por medio de las leyes establecidas y aprobadas por la sociedad darán la formalidad y seriedad a su unión.

    ». Serán una sola carne. Se amarán mutuamente con tal entrega y dedicación hasta que llegue a confundir sus vidas e intereses en un solo propósito: glorificar a Dios. Tratar de cambiar, aún el orden de estos principios resulta en una ruptura del plan de Dios y por lo tanto un fracaso para la pareja y para la sociedad.

    Conclusión: El matrimonio es una relación íntima que excluye a todos los demás. Si no dejan a los padres, habrá problemas. Si no dejan a otras relaciones, traerá ruptura a la intimidad.

       Comentario de 1ª a Timoteo 2:13. (2:11-14) Mujeres ▬ Iglesia: En la iglesia, las mujeres deben aprender en silencio y sujeción. En estos versículos se mencionan dos puntos notables. Recuerde que este pasaje fue escrito para mujeres verdaderamente cristianas, mujeres que realmente aman y honran al Señor y dar un buen testimonio de Él. La verdadera mujer cristiana desea tener un buen comportamiento tanto en la iglesia como en público.

       La mujer cristiana es una seguidora de Cristo, una verdadera creyente, por lo tanto, debe aprender todo lo posible acerca de Cristo. Debe asistir a la iglesia y leer, escuchar y estudiar. Debe mostrar y demostrar su amor por el Señor aprendiendo todo lo que pueda sobre Él y fíjese en el espíritu en el que debe aprender. Debe aprender…

    • en un espíritu de “silencio” (hesuchiai) que quiere decir quietud.
    • en un espíritu de “sujeción” que quiere decir sumisión.

       Pensamiento 1. No hay diferencia entre hombres y mujeres con respecto a aprender acerca de Cristo. Por consiguiente, este versículo se aplica tanto a unos como a otros. Todo el mundo debe aprender de Cristo asi que todos debemos acercarnos al Señor y a la iglesia en un espíritu de quietud y sumisión. Esto se cumple para cualquier alumno, ya sea en una escuela pública, en una universidad o en una iglesia. Un alumno no puede aprender si siempre está cuestionando, contradiciendo, refutando, discutiendo y difiriendo del maestro. El alumno que se sienta frente al maestro con espíritu arrogante, con orgullo y rebelión, rara vez aprende algo. El alumno solo puede aprender si viene en un espíritu de quietud y sumisión, con disposición a escuchar, leer y estudiar bajo la guía de su maestro. De hecho, mientras más sumiso y tranquilo este frente la autoridad del maestro, más probabilidades tiene de aprender.

       Así que las mujeres cristianas tienen que aprender de Cristo, aprender en un espíritu de quietud y sumisión. No deben interrumpir, discutir, contradecir, murmurar ni quejarse en la iglesia. Deben aprender de Cristo en la iglesia y hacerlo en un espíritu de quietud y sumisión.

       “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Ti. 2:15).

       “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor” (1 P. 2:2-3).

    3er Titulo: Los ángeles observan y atestiguan el orden establecido por Dios. Versículo 10. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. (Léase 1ª a Timoteo 5:21. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad. ▬ Hebreos 1:14. ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?).

       Versículo 10. Por esta razón, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles.

    » a. «Por esta razón». Pablo continúa su discurso, vinculando estrechamente este versículo a los precedentes (vv. 7–9). La conjunción porque (v. 8) explica el versículo 7, y la frase por cierto (v. 9) muestra que el versículo 9 entrega apoyo adicional al versículo 8. La conjunción del versículo 10 tiene la función de conectar el versículo al argumento global.

    » b. «La mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles». No es fácil traducir esta porción del texto, como quedará claro por las siguientes versiones representativas:

    «señal de autoridad» (NVI, VP)

    «la potestad» (NTT)

    «un signo de autoridad» (CI)

    «señal de su autoridad» (REB)

    «señal de la sujeción» (NC, BJ, CB, NBE, cf. LT)

    «divisa de la autoridad del marido» (VM)

       Es obvio que los traductores se ven forzados a interpretar el texto griego. La construcción del original es concisa y obscura. Al principio de esta sección coloqué una traducción literal, que admito carece de elegancia y claridad. Mi traducción no suple la frase señal de y no indica si la expresión autoridad se refiere a la autoridad de la esposa o del esposo. Al tratar de clarificar el pasaje, debemos considerar el contexto precedente y subsiguiente. Hasta aquí, Pablo ha establecido el principio de que el hombre es la cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza del hombre y Dios es la cabeza de Cristo. Entregó indicaciones de cómo deben comportarse los hombres y mujeres mientras oran o profetizan. Pablo ha instruido a las mujeres que se cubran para que no traigan vergüenza sobre sus «cabezas», esto es, sus esposos. Pablo defendió su posición acudiendo al relato de la creación que se encuentra en los dos primeros capítulos de Génesis. Ahora Pablo concluye este segmento de su discusión, diciendo que «la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles».

      Son muchos los eruditos que han estudiado este versículo. Con todo, cada uno admite que su interpretación tiene debilidades. A pesar de todo lo que se ha sugerido, el texto se mantiene enigmático y no es capaz de comunicar su sentido. A continuación, presentamos las diferentes interpretaciones propuestas:

    ▬ 1. Cuando una mujer ora o profetiza en público, exhibe la nueva libertad que tiene en Cristo. La mujer deriva su autoridad de Dios, y es capaz de demostrar dicho poder cubriéndose la cabeza. La debilidad de esta propuesta es que una discusión sobre igualdad armonizaría bien con Gálatas 3:28, pero en el presente pasaje Pablo no dice nada sobre libertad.

    ▬ 2. «Una señal de autoridad». Muchas traducciones han puesto de relieve su lectura, añadiendo la frase señal de o velo. Muchos comentaristas afirman que la palabra autoridad no apunta a la autoridad de la mujer, sino a la del esposo. El contexto dice que el esposo es la cabeza de la esposa, lo que deja la impresión que el término autoridad equivale a sumisión. En griego, sin embargo, exousia nunca tiene un sentido pasivo u objetivo, es decir, no indica que alguien está bajo la autoridad de otra persona. Siempre tiene el sentido subjetivo o activo que tiene que ver con la propia autoridad que uno tiene. Finalmente, esta interpretación hace que la preposición griega epi (= sobre) adquiera el sentido de por sobre. El esposo tiene autoridad sobre su esposa. Por cierto, que Pablo ha dicho esto anteriormente (v. 3), pero no lo está diciendo en el versículo 10.

    ▬ 3. Se ha relacionado la palabra autoridad con el relato de la creación de Adán y Eva en Génesis 1:26–28. Este pasaje afirma que el hombre y la mujer recibieron el mandato de gobernar y tener autoridad sobre los peces, las aves y toda criatura viviente que está sobre la tierra. Esta ingeniosa explicación hace que la mujer participe con el hombre en forma activa en el ejercicio de la autoridad, pero el texto mismo no entrega el apoyo suficiente que la interpretación necesita.

    ▬ 4. Cuando una mujer ora o profetiza en un culto, recibe autoridad espiritual. No obstante, debe de aceptar la posición que se le asignó desde la creación del mundo, esto es, debe de reconocer que su esposo es su cabeza. No podrá orar en el Espíritu, si se rebela «en contra del orden de la creación que fue santificado por el Espíritu de Dios».38 Esta es una explicación plausible que hace justicia al concepto de autoridad. Con todo, dicho concepto debería estar ligado con lo que sigue: «por causa de los ángeles».

    ▬ 5. ¿Podría ser que, en virtud del entrenamiento rabínico que Pablo recibió, le esté pidiendo a la mujer que se cubra con un velo por causa de los ángeles? La literatura de Qumrán nos dice que en aquel tiempo si una mujer se presentaba en una reunión religiosa sin su velo «era como un defecto físico que debe ser excluido». La idea es que ella debe ser excluida del culto porque los ángeles, que están presentes, se ofenden por este tipo de defectos. Esta forma de abordar el texto ilumina un poco la referencia a los ángeles, pero no nos ayuda con el sentido de la palabra «autoridad».

       Todas estas sugerencias nos ayudan a entender los problemas que enfrentamos el abordar el versículo 10, pero todas tienen debilidades. Los estudiosos debemos reconocer que todavía no existe una explicación satisfactoria. Con humildad confieso que realmente no sé lo que Pablo quería decir en este versículo.

    » c. «A causa de los ángeles». Este breve versículo contiene dos conjunciones causales: la primera la traduje «por esta razón» y la segunda «a causa de». Algunos traductores combinan estas dos expresiones causales con la palabra y o también. Sea que suplamos un conectivo o que sigamos la sintaxis del griego, persiste el hecho de que los eruditos no saben qué se quiere decir con la referencia a los ángeles. 1 Corintios registra cuatro veces la palabra ángeles (4:9; 6:3; 11:10; 13:1). Pero, aunque se estudie la palabra en cada uno de sus contextos, no podremos obtener de lo que Pablo quiere decir aquí. Los intérpretes tendrán que admitir que, a pesar de toda la investigación que se ha hecho, no se ha llegado a una explicación aceptable de este pasaje.

      Aunque el versículo 10 se mantiene un misterio para los traductores, debemos considerarlo a la luz del contexto precedente y subsiguiente. Pablo afirmó que «el hombre no fue creado por causa de la mujer sino la mujer por causa del hombre» (v. 9) y «por esta razón la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza a causa de los ángeles» (v. 10).

       El versículo 11 empieza con el adversativo, sin embargo, así Pablo cambia la discusión para subrayar un punto importante: «en el Señor la mujer no es [nada] aparte del hombre ni el hombre es [nada] aparte de la mujer». Este versículo continúa lo dicho en el versículo 9, donde Pablo habla del relato de la creación. En el versículo 11, Pablo da a entender que habla de la nueva creación espiritual y dice que el hombre y la mujer dependen uno del otro «en el Señor». Entre estos dos versículos, Pablo coloca las enigmáticas palabras del versículo 10, las que le atribuyen autoridad a la mujer. Ella puede orar o profetizar, siempre que cubra su cabeza (vv. 5, 13). De esta manera, la mujer posee autoridad cuando muestra respeto por la presencia de los ángeles.

    Nota: Los ángeles son seres celestiales que, según la tradición cristiana, contemplan continuamente la presencia de Dios y atestiguan Su orden divino. Su papel incluye observar el plan de salvación y el evangelio de Jesucristo con gran anhelo. Además, se organizan en nueve jerarquías o coros, reflejando el orden jerárquico establecido por Dios.

    En resumen, los ángeles no solo observan el orden de Dios, sino que son una parte fundamental de ese orden, actuando como mensajeros y servidores de Su voluntad.

    ¿Qué significa que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10)?

       En 1 Corintios 11, Pablo da importantes instrucciones a la iglesia de Corinto sobre el orden que Dios diseñó y la unidad práctica que debe resultar de poner en práctica ese orden. En este contexto, Pablo hace la curiosa afirmación que a menudo se entiende como que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10).

       Los creyentes de Corinto luchaban contra la división y la desunión (1 Corintios1:10), y Pablo atribuye esta lucha, en parte, al orgullo y a ir más allá de lo que Dios había dicho (1 Corintios 4:6). Muchos en la Iglesia ignoraban las normas de Dios, y algunos creaban sus propias normas arbitrarias. Como resultado, cada vez había más confusión respecto a lo que Dios pretendía.

       En 1 Corintios 11, Pablo explica el orden que Dios había establecido: Cristo es la cabeza de todo hombre, el hombre es la cabeza de la mujer y Dios es la cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3). A primera vista, esta afirmación puede parecer misógina, y algunos han supuesto que Pablo está argumentando que el hombre y la mujer no son iguales a los ojos de Dios. Sin embargo, eso no es en absoluto lo que dice Pablo. Pablo afirma en más de una ocasión que el hombre y la mujer son ontológicamente iguales, y en 1 Corintios 11:11 afirma que el hombre y la mujer son interdependientes. Si Pablo está afirmando que el varón es esencialmente superior a la mujer por su afirmación de que el varón es la cabeza de la mujer, entonces también debe estar afirmando que Cristo es esencialmente inferior a Dios, porque Pablo dice que Dios es la cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3). Sin embargo, en otros contextos, Pablo deja claro que Jesús es Dios y que, aunque el papel del Hijo es diferente al de Dios Padre, Jesús es igualmente Dios (por ejemplo, Tito 2:13 y Filipenses 2:6-7). Pablo no está afirmando la desigualdad entre varón y mujer, como tampoco está afirmando la desigualdad entre Padre e Hijo. Más bien, Pablo está explicando que cada persona tiene un papel y una función diferentes dentro del diseño de Dios. Por ejemplo, Jesús explicó anteriormente que el Espíritu Santo revela al Hijo (Juan 16:13-15), el Hijo glorifica al Padre (Juan 17:4) y el Padre glorifica al Hijo consigo mismo (Juan 17:5). Jesús reconoció someterse al Padre (Mateo 26:39), pero eso no le hizo menos que el Padre.

      Del mismo modo, Pablo afirma el orden de la creación (compara 1 Timoteo 2:13 con Génesis 1:26-28, que afirma que ambos están hechos a imagen de Dios). Y Pablo explica que tanto el hombre como la mujer desempeñan funciones diferentes, destinadas a ilustrar la relación de Dios con Su pueblo. El hombre es la cabeza de la mujer (ya que la mujer procede del hombre en el orden de la creación, 1 Corintios 11:8), y no debe ocultar esa autoridad (1 Corintios 11:4), sino representar la autoridad de Cristo sobre la Iglesia (Efesios 5:23). La mujer debe responder a esa autoridad como la Iglesia debe responder a Cristo (por ejemplo, Efesios 5:24). Tanto el hombre como la mujer deben tratarse mutuamente de forma que reflejen la imagen que Dios se propuso (Efesios 5:33). El hombre debe tomarse en serio su liderazgo, al igual que la mujer. Los ángeles, que también están bajo autoridad, están presentes en los servicios de adoración y observan el comportamiento de hombres y mujeres en la iglesia.

      Como testimonio ante los ángeles, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza (algunos traducen «señal de autoridad sobre su cabeza» en 1 Corintios 11:10). A menudo se entiende que Pablo sugiere que la mujer debe cubrirse la cabeza por causa de los ángeles; sin embargo, Pablo dice en realidad que la mujer tiene «autoridad» o «poder» sobre su cabeza. Esta autoridad se refiere a la autoridad que Dios ha puesto sobre ella, basada en el orden de la creación y que ilustra la respuesta de la Iglesia a Cristo. Pablo explica que esa es la razón por la que la mujer tiene naturalmente el cabello largo: es una gloria para ella, y su cabello le es dado como cobertura (1 Corintios 11:15) y puede servir como ilustración de su papel en materia de autoridad.

      A lo largo de la historia de la Iglesia, algunos han llegado a la conclusión de que las mujeres deben cubrirse la cabeza con un velo externo. Pablo no está ordenando eso, aunque puede que estuviera afirmando lo correcto de seguir la norma cultural de Corinto, donde las mujeres normalmente llevaban la cabeza cubierta como símbolo de sumisión a sus maridos. En Corinto, prescindir del velo enviaría una señal totalmente equivocada a la cultura en general. Más básicamente, Pablo está explicando cómo el pelo de la mujer ayuda a ilustrar el principio de autoridad y es una gloria para la mujer.

       Ángeles

       Pablo también añade una referencia a los ángeles: «Por eso la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles» (CEB). ¿Qué significa esto?

       Aquí hay cuatro maneras de interpretar la referencia a los ángeles.

       Una alusión a los «hijos de Dios» que fueron tentados por las «hijas de los hombres» en Génesis 6. La idea es que los ángeles son espectadores que pueden ser tentados por la belleza femenina. Por consiguiente, las mujeres deben cubrirse la cabeza en el culto público.

    Los ángeles observan y se aseguran de que se respeten los canales adecuados de autoridad: Dios, Cristo, los hombres y las mujeres. A diferencia de la idea anterior, aquí el enfoque se centra en los ángeles buenos que cumplen su labor, no en los ángeles que son tentados. La afirmación de Pablo de que los ángeles son espectadores en 1 Corintios 4:9 concuerda con esta idea.

    Una alusión a la idea de que juzgaremos a los ángeles. En la misma carta, Pablo pregunta: «¿No saben que juzgaremos a los ángeles?» (6:3). Pablo hace esta pregunta para animar a los creyentes corintios a resolver sus propios conflictos en lugar de entablar litigios. Asimismo, después de «por causa de los ángeles», Pablo escribe: «Juzguen ustedes mismos: ¿es propio que una mujer ore a Dios con la cabeza descubierta?» (11:13). Así que ambos pasajes contienen referencias a ángeles y al juicio humano. Y he aquí una posible conexión: «Ya que juzgaremos a los ángeles, ustedes son competentes para juzgar este asunto de los velos por sí mismos». (Esta idea proviene de Cynthia Long Westfall, Pablo y el género, cap. 1).

    Dado que la palabra griega también puede traducirse como «mensajeros», algunos la interpretan como una referencia a mensajeros humanos. La ESV sugiere esta idea en una nota al pie:

    Por eso la esposa debe tener un símbolo de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. [a]

    Nota al pie:  O mensajeros, es decir, personas enviadas para observar e informar.

    Conclusión: Si bien no sabemos cómo traducir o interpretar 1 Corintios 11:10 con certeza, conocemos algunas de las opciones principales.

    ¿Que pienso?

       Creo que los traductores deberían traducir la palabra griega exousia como «autoridad» en lugar de usar la frase «símbolo de autoridad». Además, desde el contexto de 1 Corintios, es mejor interpretar la referencia a los ángeles como una alusión a la idea de que juzgaremos a los ángeles, como se afirma en 1 Corintios 6:3. Esta es mi interpretación provisional:

       Por eso la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles [a quienes juzgaremos].

       Pero no suena bien en inglés ni parece lógico usar «por esta razón» seguido de «a causa de los ángeles», lo cual no tiene nada que ver con las afirmaciones anteriores. «Por esta razón», ¿por qué razón? Si introduce una idea nueva con «a causa de los ángeles», ahora tenemos dos razones: el argumento anterior y los ángeles. En consecuencia, algunas traducciones distinguen claramente estos dos elementos como dos razones distintas:

       Por esta razón, y porque los ángeles están observando… (NTV)

    Y así, por esto, y también por causa de los ángeles… (CEV)

    Así que permítanme intentar nuevamente y ampliar un poco la idea del ángel mientras sigo la NLT:

    “Por esta razón, y por cuanto eres competente para juzgar a los ángeles, la mujer debe tener autoridad sobre su cabeza.”

    (1ª a Timoteo 5:21) Parcialidad – Favoritismo ▬ Prejuicio: El primer encargo es administrar sin prejuicios ni parcialidad. Timoteo enfrentaba la misma tentación que enfrenta todo ministro:

    => Estar prejuiciado contra algunas personas: juzgar a algunas personas porque tienen Lm color de piel o raza diferente, son pobres o viven en un área de la ciudad diferente.

    => Mostrar favoritismo o parcialidad con algunas personas: buscando, escuchando, reconociendo y pasando más tiempo con ciertas personas e ignorando a otras.

       Las Escrituras son claras al advertirnos con respecto a la parcialidad, sin embargo, seguimos teniendo prejuicios y parcializándonos. Como creyentes del Señor -siervos, maestros y ministros de Cristo- debemos prestar atención a las siguientes instrucciones de Dios.

    => No debemos tomar decisiones por temor a alguna persona, es decir, a su posición y poder.

       “No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré” (Dt. 1:17).

    => No debemos tomar decisiones porque algún líder o persona poderosa lo desee.

       “No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo” (Lv. 19:15).

    => No debemos predicar y ensenar la Palabra de Dios con parcialidad; no debemos retener algunas cosas por temor al hombre. Debemos predicar la verdad sin temor por amor a la salvación de las personas, de todas las personas. Los ricos y poderosos tienen que arrepentirse tanto como los pobres y desconocidos.

       “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad” (1 Ti. 5:21).

       “Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas” (Mal. 2:9).

    => No debemos aceptar ni favorecer a las personas debido a su posición social, riqueza y poder.

       “Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?” (Stg. 2:1-4).

    => No debemos admirar o prestar más atención a algunas personas porque tengan mayor Ventaja en apariencia, sociedad, posición o popularidad.

       “Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho” (Judas 16).

    => No debemos mostrar parcialidad en secreto.

       “Él os reprochará de seguro, Si solapadamente hacéis acepción de personas” (Job 13:10).

    => Dios lo dice claramente: No es bueno hacer acepción de personas.

       “También estos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno” (Pr. 24 23).

    Comentario de (Hebreos 11:10-14) Jesucristo, deidad ▬ Ángeles: Jesucristo es el Creador y Señor soberano; los ángeles son creados como súbditos y espíritus ministradores. Note tres aspectos significativos:

    ▬ 1. Jesucristo es el Creador del cielo y la tierra.

       “Y Tú, oh, Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, más tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán” (vv. 10-12. Cp. Sal. 102:25-27).

       Jesucristo creó el universo; los ángeles no. Como Creador, Jesucristo está por encima del mundo; Él es el Rey soberano del mundo. Es cierto que el mundo está cambiando y que atraviesa muchas etapas. Envejece, se deteriora y se disuelve, pero Cristo no. Él es invariable. La tierra perecerá, pero Jesucristo seguirá siendo eterno. Él es inaccesible al cambio. Por ende, Él gobierna el mundo. Él es soberano sobre su destino. Realmente el mundo se destruirá por un holocausto de fuego y se recreará como un cielo nuevo y una tierra nueva. Pero esto es tema de discusión para otros pasajes.

    (Vea los subíndices y las notas, 2 P. 3: 10-13; Ap. 21:2 para un análisis de lo que le sucederá a este mundo.) El objetivo del presente pasaje es demostrar que Jesucristo es superior a los ángeles porque Él es el Creador y Rey soberano que es invariable. Esto lo hace superior aún a los ángeles. En verdad ellos le deben a Él su existencia y lealtad al igual que su destino.

       “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Jn. 1:3).

       “para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Co. 8:6).

       “y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas” (Ef. 3:9).

       “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col. 1:16).

       “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (He. 1:1-2).

    ▬ 2. Jesucristo es el Señor soberano y exaltado; los ángeles no.

       “Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?” (v. 13. Cp. Sal. 110:1).

    Él fue exaltado a la diestra de Dios, una posición de.

    • amor y gozo • honra y dignidad • triunfo y victoria • dominio y autoridad • poder y soberanía • responsabilidad y deber • justicia y juicio

       Cristo ha terminado su labor en la tierra como el Hijo obediente y fiel de Dios, perfectamente fiel y obediente al morir por los pecados de los hombres. Él ha conquistado y triunfado por el hombre sobre las fuerzas del pecado y la muerte e hizo posible que fuera salvo y que viviera eternamente con Dios. Por eso, Dios ha exaltado grandemente a Cristo a su diestra. Y Cristo se sentará allí hasta que deba regresar a juzgar y someter a sus enemigos (ponerlos bajo sus pies).

       Pensamiento 1. Sucede lo siguiente: Nunca Dios le ha dicho a un ángel que se siente a su diestra ni que venza los enemigos de los hombres. Pero Él le ha dado este derecho y autoridad a Cristo. Por ende, Cristo es al único al que los hombres deben volver sus ojos. Cristo debe ser el centro de la atención y el pensamiento de los hombres, el único al que los hombres deben recurrir en busca de salvación y vida, no a los ángeles.

       “Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven” (Ro. 14:9).

       “Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios” (Jn. 1:36).

       “que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Ap. 5:12).

    ▬ 3. Los ángeles son los espíritus ministradores de Cristo enviados para ministrar a los creyentes. Los herederos de la salvación son aquellos que creen en Jesucristo. Note que los ángeles no son los señores, sino los siervos. Ellos son siervos de Cristo. Son espíritus, seres espirituales del mundo espiritual, y existen para llevar a cabo la voluntad de Cristo. La voluntad de Cristo para los ángeles es que ministren a los creyentes, que ministren a los hombres y mujeres para quienes Cristo ha hecho tanto: “Compró su salvación y les dio vida eterna”.

       Pensamiento 1. La idea central es que los ángeles son siervos, no señores. Cristo y solo Cristo es el Señor a quien los hombres deben buscar y a quien deben confiar su salvación.

       “Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos” (Hch. 12:7).

       “Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo” (Hch. 27:23).

       “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” (He. 1:14).

       “Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas” (Éx. 14:19).

       “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos” (Sal. 91:11).

       “Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante

    él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo” (Dn. 6:22).

    Semana del 16 al 22 de MARZO de 2026.

    AMÉN, PARA LA HONRA Y GLORIA DE DIOS.

     

  • DOMINGO 15 DE MARZO DE 2026. “PREOCUPACIÓN DE MOISÉS POR QUIEN HA DE GUIAR AL PUEBLO DE DIOS COMO BUEN PASTOR”.

    Lección: Números 27:15 al 19. 15. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: 16. Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, 17. que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos.

    Comentario del contexto bíblico: La necesidad de un líder, 27:15–17. Moisés pide que Dios señale un buen líder militar para el pueblo. Los términos “salir” y “entrar” se refieren a salir con el ejército a la guerra y volver con él después de la batalla (ver Jos. 14:11; 1 Sam. 18:12–16; 1 Rey. 3:7; 2 Rey. 11:9). Moisés se da cuenta de la necesidad de luchar para tomar la tierra prometida, y se da cuenta de que él ya no puede seguir como líder militar (ver Deut. 31:1, 2). El pueblo necesita imperiosamente un líder para que no sea esparcido y destruido como ovejas que no tienen pastor. Este es el primer uso de esta frase que se usa varias veces en la Biblia (1 Rey. 22:17; Mat. 6:34; 9:36).

       Nombramiento de Josué, 27:18–21. Josué ya ha servido como ayudante fiel de Moisés (Exo. 24:13; 32:17; 33:11; Núm. 11:28); un líder militar en la guerra contra Amalec (Exo. 17:8–23); y un ejemplo de coraje y fe (Núm. 14:6–9, 38; 26:65). Al nombrarlo sucesor de Moisés, Dios describe a Josué como un hombre en quien hay espíritu (v. 18). Esto puede significar que es un hombre de valor y capacidad. Pero como en el AT cada habilidad especial se considera evidencia de la presencia y la dotación del Espíritu de Dios, podemos considerar que Josué era un hombre en quien estaba (moraba) el Espíritu de Dios (ver Deut. 34:9; comp. Gén. 41:38; Exo. 31:1–7; 35:30–36:1). Es porque el Espíritu de Dios está con Josué que tiene la capacidad que ya ha demostrado como general y líder.

       Aun así, el liderazgo de Josué no es igual al de Moisés. Mientras que Moisés hablaba con Dios cara a cara (12:6–8), Josué debe consultar con el sumo sacerdote Eleazar para determinar la voluntad de Dios en cuanto a cuándo salir a la batalla y cuándo volver (v. 21). (Eleazar usa Urim, y Tumim, aparentemente piedras pequeñas usadas para determinar la voluntad de Dios.) Josué no desarrollará las funciones sacerdotales como Moisés a menudo hacía.

    NOTA: Al conocer su inminente muerte, Moisés mostró gran preocupación por el futuro del pueblo de Dios, rogando que no quedaran como «ovejas sin pastor». Dios respondió a su intercesión designando a Josué como su sucesor, un líder lleno del Espíritu, para asegurar la continuidad de la guía divina y la entrada a la tierra prometida.

    Aspectos clave de la preocupación de Moisés:

    La necesidad de un pastor: Moisés entendía que el pueblo necesitaba un líder que saliera y entrara delante de ellos, alguien que los guiara y protegiera (Números 27:12-23).

    Intercesión ante Dios: Moisés no buscó a cualquiera, sino que suplicó al «Señor, Dios de los espíritus de toda carne» que nombrara a la persona adecuada.

    El sucesor ideal: Dios eligió a Josué, descrito como un hombre en quien está el Espíritu.

    Transferencia de autoridad: Moisés, siguiendo las instrucciones de Dios, impuso sus manos sobre Josué, transfiriéndole parte de su autoridad para que el pueblo le obedeciera.

    Conclusión: Este suceso subraya la importancia de un liderazgo piadoso y la provisión divina de pastores para guiar a la congregación.

    Referencias Bíblicas: (la palabra de Moises por intersección) «Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.» (Éxodo 32: 7 al 14).

    Nota: El «Buen Pastor» es una figura bíblica central, aplicada a Jesucristo en el Nuevo Testamento, quien se describe como el guía que da su vida por las ovejas, protegiéndolas y conociéndolas por su nombre. Un buen pastor se caracteriza por cuidar, guiar, alimentar, proteger y restaurar al rebaño, actuando con amor y responsabilidad, no por interés propio.

       En el contexto cristiano, Jesús es el único «Buen Pastor» por excelencia, representando el modelo de liderazgo espiritual, servicio desinteresado y amor incondicional.

       «Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.» (S. Juan 10:11 al 18).

    (un reclamo para los pastores de hoy). «Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.» (Ezequiel 34: 7 al 10).

    TEXTO: «“Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero»». (Los Hechos 13:22)

    Comentario del texto: (13: 17-22) Israel, historia de ▬ Dios, plan ▬ Historia, panorama general: Dios ha estado obrando a lo largo de la historia: El sufrió y soportó las andanzas de Israel y del mundo (cp. v. 18). El mensaje predicado por Esteban abarca prácticamente los mismos aspectos que Pablo proclamó. Es útil analizar el mensaje de Esteban para desarrollar los puntos que Pablo señala (véase bosquejo y notas, Hch. 7:1-53).

    Fíjese que el énfasis de Pablo estaba en Dios mismo…

    • Dios obrando en el hombre a lo largo de la historia.
    • Dios obrando en el hombre mediante la nación de Israel.

       El empuje del mensaje de Pablo estaba en que (v. l8) Dios había sufrido y soportado la conducta del hombre desde el mismo principio. La frase “los soportó” (etropophoresen) significa que…

    • Dios ha soportado y sufrido la conducta del hombre.
    • que Dios ha cuidado y sustentado al hombre al igual que un padre amante y cuidadoso (cp. Dt. 1:31).

       Fíjese en el énfasis: está en Dios mismo y en cómo él ha soportado y sufrido con el hombre durante todo el curso de la historia.

    ▬ 1. Dios escogió a Israel (véase bosquejo y nota, Hch. 7:2-8 para mayor discusión).

    ▬ 2. Dios liberó a Israel. Habían estado en Egipto durante mucho tiempo, se habían vuelto satisfechos de sí mismos y profanos, perfectamente satisfechos con los placeres de Egipto. De hecho, se quedaron allí durante tanto tiempo que un faraón malvado subió al trono y los esclavizó, pero Dios ― que los amaba y se preocupaba por ellos ― los liberó (Éx.6:1, 6. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:17-29).

    ▬ 3. Dios soportó y sufrió a Israel a través del desierto. Dios le dio a Israel una gloriosa provisión, la columna de nube durante el día y la de fuego durante la noche (ÉX. 13:21-22), y maná para comer (Éx. 16: 15, 33-35). No obstante, ellos se quejaron, murmuraron, y se rebelaron contra Dios, pero él los “soportó” y sufrió, sustentándoles (Dt.1:31. Ver bosquejo y notas, Hch. 7:30-41).

    ▬ 4. Dios guio a Israel a la conquista de Canaán. Él constantemente los protegió, dirigiéndolos y guiándolos de victoria en victoria a pesar de su falta de confianza y desobediencia constante (Dt. 17:1; 20:17. Cp. Nm. 13:26-33 para ver un ejemplo de la desconfianza de Israel en el momento de ocupar la tierra. Cp. Hch. 7:5-6 para ver la promesa de Dios de que daría la tierra a Israel).

    ▬ 5. Dios le dio jueces a Israel. Una vez conquistada la tierra, Israel fue cayendo en la complacencia, el egoísmo, y el pecado, olvidándose de Dios y su llamamiento. Las naciones marcharon contra Israel, pero a pesar del pecado de Israel, Dios escuchó el clamor de los pocos justos y levantó libertadores conocidos como jueces (véase Jueces).

    ▬ 6. Dios le dio a Israel un hombre que no solo era juez, sino el primero de los grandes profetas, Samuel (cp. 1ª S. 7:6, 15-17; 1 S. 3:20; Hch. 3:24; 13:20). Aun así, Israel estaba insatisfecho con la elección y liderazgo de Dios. Miraron al mundo y desearon lo que el mundo tenía: un rey.

    ▬ 7. Dios le dio a Israel un rey de su propia elección, un hombre llamado Saúl. Saúl era todo lo que los hombres podían elegir, un hombre de gran físico que sobresalía de los hombros hacia arriba por encima de todos los demás (l1a S. 9:1-2, 16; 10:17-25).

    ▬ 8. Dios levantó a un rey muy especial escogido por él mismo. La opción del hombre (de Israel) fracasó: Saúl administró mal la voluntad de Dios y el gobierno que Dios quería que se estableciera. Dios le desechó y puso en el trono a quien él había elegido, un hombre llamado David. (Véase Estudio a fondo 2, Hch. 13:22-23 para mayor discusión.)

       ESTUDIO A FONDO 2

       (13:22-23) David – Jesucristo, sucesor davídico: Dios fue quien “levantó” a David como rey de Israel (1 S. 16: 12-13). Nótense varios puntos:

    ▬ 1. Dios había “hallado a David”. La imagen que se nos da es de Dios buscando a un hombre para cubrir la brecha. Dios buscó por todo Israel a un hombre que le obedeciera y cumpliera su voluntad (Sal. 89:20).

    ▬ 2. Hacía falta un hombre que pusiera su corazón puesto en Dios y en su voluntad: un hombre conforme al corazón de Dios, un hombre que buscara cumplir completamente la voluntad de Dios (l S. 13:14; Sal. 40:8; Is. 44:28).

    ▬ 3. La elección de Dios fue una elección divina. Observe:

    => La elección divina: Dios provee al hombre

    => El corazón divino: un hombre conforme al corazón de Dios.

    => El comportamiento u obediencia divina: un hombre que haría todo lo que Dios quisiera.

       Todo esto, por supuesto, apuntaba hacia Cristo. David era un prototipo de Cristo. Dios “dio también testimonio”, es decir, Dios hizo un pacto (v. 22) y le prometió a David que enviaría un salvador para Israel y el mundo, un salvador que vendría de su descendencia (v. 23. Ver notas, Lc. 3:24-31; nota y Estudio a fondo 3, Jn. 1:45; Estudio a fondo 4, 1:49. Cp. Ro. 1:3). Era a este descendiente del rey escogido por Dios, al salvador prometido, a quien Pablo comenzó a proclamar.

       Pensamiento 1. Observe cómo Dios todavía es quien trabaja, sufre y soporta al hombre, extendiéndose para salvar y liberar a todos los que serán salvos.

    1er Titulo: Petición de su siervo: un varón de valor para dirigir a su pueblo. Versículos 15 al 17. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que, entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.  (Léase: Los Hechos 1:24 al 26. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles ▬ Los Hechos 6:3. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.).

       Comentario de Números 27 Versículos 15-17

       Consagración de Josué como Sucesor de Moisés. – Números 27:15-17. El anuncio así hecho a Moisés lo llevó a suplicar al Señor que nombrara un líder para su pueblo, para que la congregación no fuera como un rebaño sin pastor. Como “Dios de los espíritus de toda carne”, es decir, como dador de vida y aliento a todas las criaturas (ver Números 16:22), le pide a Jehová que nombre a un hombre sobre la congregación, que debe salir y entrar antes ellos, y debe guiarlos afuera y adentro, es decir, presidirlos y dirigirlos en todos sus asuntos. ובוא צאת (“salir” y “entrar”) es una descripción de la conducta de los hombres en la vida diaria (Deuteronomio 28:6; Deuteronomio 31:2; Josué 14:11). והביא הוציא (“sacar” y “traer”) significa la superintendencia de los asuntos de la nación, y se basa en la figura de un pastor.

       Comentarios de (Hechos 1:26) Líderes: escoger líderes para la iglesia, el sucesor de Judas.

    ▬ 1. Los líderes deben ser compañeros; deben tener comunión con otros creyentes durante un largo período de tiempo. Pedro dijo sin duda alguna que no deben ser novatos, no deben ser nuevos creyentes sin instrucción en la fe. No debe escogerse personas para ser líderes hasta que alcancen madurez en la fe y se haya comprobado que son genuinos.

       “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo” (1 Ti.3:6).

    ▬ 2. Los líderes deben conocer al Señor Jesús personalmente. Deben tener un conocimiento personal de Jesucristo: ser testimonios de su resurrección y poder. Un líder.  …

    • no solo debe conocer sobre Jesús, sino conocer a Jesús.
    • no solo debe profesar a Jesús, sino tener a Jesús.
    • no solo creer que Jesús vivió, sino debe saber que Jesús vive.
    • no solo debe leer la historia de Jesús, sino vivir la vida de Jesús.
    • no solo debe practicar la religión de Jesús, sino seguir a Jesús, el mismo Señor resucitado.
    • no solo debe estar dispuesto a guiar a otros, sino ya estar guiando a otros (no importa cuán pocos).
    • no solo debe hablar de testificar, sino hacerlo.
    • no solo debe anhelar el poder resucitado de Dios, sino que ya debe conocer el poder de Dios.

       Fíjese en los dos nombres que se nominaron_ Eran hombre altamente estimados por los primeros creyentes. No se sabe nada más de ellos.

       “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí” (Is.43:10).

       “Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar” (Mr.3:14).

    ▬ 3. Los líderes deben ser nombrados mediante la oración. Debe buscarse a Dios por dos razones muy claras, pero generalmente olvidadas.

    » a. Solo Dios conoce le corazón humano. El corazón de una persona no puede ser conocido realmente por otros. Solo Dios puede mirar dentro. Los hombres pueden ser engañados y el hecho estaba claro ya que Judas había engañado contundentemente a los primeros creyentes. Estaba perfectamente claro que ellos podían escoger a alguien falso, a un creyente carnal. Tenían que buscar a Dios porque solo él sabe lo que hay en el corazón del hombre (Jn.2:24-25).

    » b. Solo Dios tenía el derecho de escoger. La iglesia, el cargo, la misión, era de él. Solo Dios sabía a quién quería para ocupar el cargo. Tenían que pedir para saber cuál era la voluntad de Dios.

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé (Jn.15:16).

       “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hch. 9:15).

       “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hch. 13:2-3).

       Pensamiento 1: Advierta la gran lección acerca de la oración que este hecho nos brinda. La voluntad de Dios no puede conocerse si primero no se busca.

       “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Mr. 11:24).

       “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” (1 Jn.3:22).

        “me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer.29:13).

    ▬ 4. Los lideres son designados por la congregación no por ellos mismos. No fueron solo los doce apóstoles quienes escogieron al apóstol número doce. Está claro lo que hicieron Pedro y los 120 discípulos. Pedro pidió nominaciones (V. 21),

    el grupo entero echó suertes y votaron por quién ellos pensaban que Dios quería Dios. Fue un proceso congregacional o democrático.

       ESTUDIO A FONDO 3

       (Hechos 1:26) Suertes: realmente no se conoce qué implicaba exactamente el “echar suertes”. Era un método permitido en el Antiguo Testamento para tomas decisiones bajo la dirección de Dios (Lv. 16:8; Nm. 26:55; Pr. 16:33). Parece ser que cada cual escribía su elección o que las opciones simplemente se escribían y se echaban en un recipiente que se agitaba (al igual que se hace con los dados) y luego se escogía una. A pesar del factor azar, debe recordarse que cada nombre que se echaba en el recipiente calificaba en los ojos de la iglesia y por tanto cualquiera de los nominados podía servir como líder. Sin embargo, al echar suertes, se confiaba grandemente en que Dios se impondría a las suertes encargándose de que se escogiera su voluntad.

    (Los Hechos 6:3) Diáconos, requisitos: los requisitos necesarios. Advierta que los apóstoles traían una recomendación. Con mucha sabiduría, ellos se habían reunido y discutido el asunto de la división y las quejas. Se estaba haciendo un trabajo de comité entre los líderes de la iglesia. Ahora estaba lista la recomendación para ser presentada a toda la congregación. Se necesitaban siete hombres para este ministerio. (Como ya se ha dicho, estaba surgiendo un nuevo nivel en el ministerio de la iglesia).

       Los requisitos están enumerados. Fíjese que todos giran alrededor de las cualidades espirituales, alrededor de la madurez espiritual de los hombres.

    ▬ 1. De buen testimonio (marturoumenous): bien recomendados; que tuvieran un buen testimonio; de buena reputación. el carácter del diácono tenía que ser probado y sin ningún reproche. Tenían que ser hombres íntegros, fieles y dignos de confianza; honorables y honestos, hombres en quienes todos confiaran.

       “Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias” (2Co. 8:18).

       “Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia” (1 Ti. 3:8-9).

       “Mejor es la buena fama que el buen ungüento” (Ec. 7:1).

    ▬ 2. Llenos del Espíritu Santo. El diácono tenía que estar consciente de que Cristo mora en él, consciente de la llenura del fruto del Espíritu.

       “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gá. 5:22-23).

       “para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Ef. 3:19).

       “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Ef. 5:18-19).

    ▬ 3. Llenos de sabiduría: capaces de discernir, de conocer las intenciones, de hacer juicios. Esto se requería ahora especialmente para manejar la división que había surgido en la iglesia. Si se manejaba de manera inadecuada por hombres carentes de juicio, pues solo se le añadiría lena al fuego, causando más tensiones y fricciones.

       “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 1310 cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Co. 2:12-13).

       “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Col. 1:9).

       “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” (Stg. 3:17).

       “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas” (1 Jn. 2:20).

    2° Titulo: El Espíritu Santo que mora en el creyente lo capacita para toda buena obra. Versículo 18. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; (Léase: Deuteronomio 34: 9 y 10. Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés. Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara ▬ 2ª a Timoteo 3:17. a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.).

       Números 27 Versículos 18-19: Luego, el Señor nombró a Josué para este cargo como un hombre “que tenía espíritu”. רוּם (espíritu) no significa “perspicacia y sabiduría” (Knobel), sino el poder superior inspirado por Dios en el alma, que aviva la vida moral y religiosa, y determina su desarrollo; en este caso, por tanto, era la dotación espiritual necesaria para el oficio al que estaba llamado a desempeñar. Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

    Deuteronomio 34: 9-10: El epitafio de Moisés, 34:9-10. El pueblo de Israel hizo duelo por Moisés por 30 días (v. 8). El duelo era una manera de celebrar la memoria de un individuo que estaba muerto y de expresar públicamente el dolor por la muerte de una persona notable en la comunidad. Josué, quien había servido como un ayudante de Moisés (Jos. 1:1), fue nombrado sucesor del caudillo de Israel. Josué era un hombre lleno del espíritu de sabiduría (Exo. 28:3), el don divino (Isa. 11:2) que era requerido de los líderes de Israel para gobernar y guiar al pueblo (vea 1 Rey. 3:1–14). Moisés invistió a Josué para ser el nuevo líder de Israel por la imposición de las manos, un ritual simbolizando la transferencia de poder y autoridad (Núm. 27:18–23).

       Los últimos tres versículos del libro de Deuteronomio son un panegírico para Moisés. En su encomio, el deuteronomista presenta a Moisés como el mayor profeta de Israel: Nunca en Israel se levantó otro profeta como Moisés. Jehovah tenía una relación íntima con Moisés. Él había hablado cara a cara con Moisés durante sus encuentros. Moisés fue usado poderosamente por Dios durante su ministerio como líder de Israel. Dios había usado a Moisés para hacer señales y prodigios, tanto en la tierra de Egipto, así como durante los años de peregrinación en el desierto (vv. 11, 12). Durante su vida Moisés, el siervo fiel de Jehovah, sirvió como líder, profeta y juez. Por medio de Moisés Israel recibió la ley y descubrió la voluntad de Dios para la vida de la nación. En su larga y gloriosa historia Israel conoció muchos líderes de renombre, pero Moisés fue el mayor de todos ellos.

    COMENTARIO 2ª a Timoteo 3:17. (3:17) Las Escrituras: Las Escrituras perfeccionan al hombre y lo preparan para toda buena obra. La palabra “perfecto” (artios) implica completo, maduro, lleno. Ninguna persona puede estar completa o ser madura lejos de las Escrituras. El hombre fue hecho por Dios y debe vivir acorde a la Palabra de Dios. Si trata de vivir sin Dios y su palabra fracasa en la vida. Vive una vida incompleta, inmadura y desajustada. Esto se cumple especialmente en el hombre de Dios, aquella persona que dice ser un ministro o maestro de la Palabra de Dios.

       Pensamiento 1. Solo las Escrituras, la Palabra de Dios, pueden hacer a una persona completa y equiparla para toda buena obra. El comentario que William Barclay hace acerca de este punto penetra el corazón y necesita ser escuchado por cada uno de nosotros:

       “El estudio de las Escrituras instruye al hombre en justicia hasta que este equipado para toda buena obra. Esta es la conclusión fundamental. El estudio de las Escrituras nunca debe ser egoísta, no debe ser nunca por el solo bien del alma del hombre. Cualquier cambio, cualquier conversión que haga que el hombre no piense en nada más que en el hecho de que ha sido salvado no es verdadero. Tiene que estudiar las Escrituras para hacer útil para Dios y los que le rodean. Debe estudiar no solamente para salvar su alma sino para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”.

       Qué planteamiento tan condenador: “Debe estudiar… para que Dios pueda usarlo para salvación y consuelo de las vidas de otros. Ningún hombre es salvo a menos que sienta el fuego por salvar a sus semejantes”. Es una sentencia a la que todo hombre de Dios debe prestar atención. Debemos estudiar más y más, debemos permitir que las Escrituras nos toquen cada vez más para poder alcanzar las almas y ministrar más y más.

       “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt. 28:19-20).

       “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Jn. 5:39).

       “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres” (Hch. 17:11-12).

    3er Titulo: Dios ordeno presentar a Josué ante el sumo sacerdote y el pueblo para recibir el cargo. Versículo 19. y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. (Léase: Deuteronomio 31:14. Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión. ▬ Los Hechos 9:15. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel).

    Números 27:19: Moisés debía consagrarlo por entrar en este oficio mediante la imposición de manos, o, como se explica con más detalle en Números 27:19 y Números 27:20, debía presentarlo ante Eleazar el sumo sacerdote y la congregación, para ordenarle (צוּה ), es decir, instruirlo con respecto a su oficio ante sus ojos, e imponerle su eminencia (הוד ), es decir, transferirle una parte de su propia dignidad y majestad mediante la imposición de manos , para que toda la congregación le escuchara o confiara en su guía. El objeto de ישׁמעוּ (escuchar) debe provenir del contexto, a saber, אליו (a él), como muestra claramente Deuteronomio 34:9.

        Deuteronomio 31:14: El encargo divino a Moisés y a Josué, 31:14.

       En preparación para la muerte de Moisés, Jehovah da dos encargos a su siervo. Primero Moisés tenía que llevar a Josué al tabernáculo de reunión y allí presentarlo a Jehovah. Josué sería ordenado por Jehovah como el nuevo líder de Israel. Segundo, Dios comisiona a Moisés para escribir un cántico memorial para ser enseñado a Israel. En obediencia a la palabra de Jehovah, Moisés tomó a Josué y los dos fueron hacia el tabernáculo de reunión para esperar la manifestación teofánica de Jehovah. El tabernáculo era un santuario portátil que simbolizaba la presencia de Jehovah con su pueblo. Algunos escritores hacen una distinción entre el tabernáculo de reunión que estaba afuera del campamento (Éxo. 33:7–11; 40:34, 35) y el tabernáculo del testimonio, donde estaban el arca y las tablas de la ley. Este tabernáculo estaba en medio del campo. La declaración de que Moisés y Josué fueron y esperaron la manifestación de Jehovah, parece indicar que el tabernáculo estaba fuera del campamento.

       La aparición de Jehovah en una columna de nube es la teofanía. La teofanía es una manifestación de Dios en forma visible. En el AT las nubes forman parte de la teofanía y es un símbolo de la gloria y majestad de Dios. La nube aparece en la teofanía del monte Sinaí (Exo. 19:16; 24:15), durante la peregrinación de Israel en el desierto (Exo. 13:21, 22), y cuando Dios entraba en el tabernáculo (Exo. 40:34, 35).

        Los Hechos 9:15: (9:15-16) Ministro, llamamiento: el nuevo convertido necesitaba saber que él era un vaso escogido, un instrumento escogido por Dios. Saulo necesitaba saber esta gloriosa verdad; y así también cada nuevo convertido. El Señor lo dice claramente:

       “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn. 15:16).

       El nuevo convertido es una vasija de gran valor, una vasija que no debe derribarse o romperse, dejarse a un lado o rechazar e ignorar. El nuevo convertido necesita saber que Dios lo ha escogido para usarlo en su obra y servicio, dándole así el mejor posible propósito en la tierra. Hay dos cosas en particular que el necesita saber.

    ▬ 1. Dios ha escogido al creyente para que lleve el nombre del Señor.

    » a. Necesita saber que debe llevar el nombre del Señor en su corazón, en su conducta, en sus acciones. Cristo está en su corazón y el propio Espíritu de Dios mora en su vida. Su cuerpo se ha convertido en templo del Espíritu Santo (1 Co. 6: 19-20). Ahora es precioso para el Señor y contado como un amado hijo de Dios. Es un miembro de la familia de Dios y un heredero del cielo y de la eternidad. Hay que enseñar al nuevo convertido; él debe aprender que…

    • debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día.

       “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc. 9:23).

    • debe negarse a los deseos mundanos; vivir sobriamente, honrada y piadosamente en el mundo presente.

       “enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tit. 2:12).

    • debe presentar su cuerpo como un sacrificio vivo, santo y aceptable a Dios.

       “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Ro. 12:1).

    • que no debe abandonar la comunión con otros creyentes, sino buscarla.

       “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (He. 10:25).

       Se dice que la presencia de Cristo dentro del corazón del creyente es “tesoro en vasos de barro” (2 Co. 4:7). Es un tesoro que trae camaradería y comunión con el mismo Señor, la seguridad perfecta y la confianza en que todas las cosas están como deben ser, ahora y para la eternidad. La presencia del Señor le asegura al creyente su cuidado, su protección, garantizándole que le llevará victorioso en medio de las pruebas de la vida, incluso a través de la muerte. Por lo tanto, hay que ayudar al creyente para que busque a Dios diligentemente, para que conforme su vida a Cristo, y para que tenga cuidado de lo que dice, hace y a dónde va.

    » b. Necesita saber que ha de llevar el nombre del Señor mediante el testimonio verbal. Debe testificarles a todos los hombres, según venga la oportunidad. El nuevo convertido necesita saber que su objetivo principal en la tierra es compartir las noticias de la salvación que hay en Cristo Jesús. Él debe alcanzar y ayudar a todos los que pueda, ministrando y satisfaciendo sus necesidades en el amor de Cristo. Donde quiera que se encuentre, debe testificar y ayudar a otros: en el trabajo, el hogar, en un juego, en la escuela. El mundo necesita de Cristo al igual que él lo necesita.

       “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mt. 20:28).

       “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10).

       “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

       “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hch. 4:20).

       “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Jn. 20:21).

       “pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (2 Co. 4:13).

       “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie” (Tit. 2:15).

       “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 P. 3:15).

    ▬ 2. Dios ha escogido al creyente para que sufra por amor al nombre del Señor. Cada verdadero creyente sufre en manos del mundo. Cristo advirtió a los creyentes: sufrirían persecución. Es necesario que el nuevo convertido conozca esto. (Véase nota, Mt. 5: 10-12 para mayor discusión.)

       “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” (Fil. 1:29).

       “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12).

       “Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece” (1 Jn. 3:13).

       “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 P. 4:12).

    Domingo 15 marzo de 2026.

    Amén, para la honra y gloria de Dios.