• SEMANA DEL 15 AL 21 DE DICEMBRE DE 2025. “NECESARIA FIDELIDAD EN LA CARRERA DEL IOVEN CRISTIANO”.

    Lectura Bíblica: 1a los Corintios 9: 19 al 23. 24. ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27. sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

       Comentario general del contexto: La mirada al interior de un ministro (parte 2): Una gran disciplina requerida, 9:24-27

       (9:24-27) Introducción: Este pasaje constituye uno de los grandes retos de las Escrituras, un reto que todo ministro y creyente debiera memorizar y tener siempre presente. Pablo sigue proporcionando una mirada al interior de su corazón y de su, como veía la vida y el ministerio cristianos. Pero este pasaje es único en su descripción, porque describe los sentimientos de Pablo sobre la vida cristiana en términos deportivos, el corredor y el boxeador. Ningún verdadero ministro o creyente cristiano puede hacerle frente a la vida cristiana con una actitud endeble. Ningún cristiano genuino puede consentir su cuerpo ni sus lujurias y esperar ganar la corona incorruptible de la vida cristiana.

       A Corinto se le conocía por los Juegos Olímpicos los cuales eran los segundos juegos más importantes después de los Juegos Olímpicos del mundo griego y romano. Por consiguiente, todos en la iglesia de Corinto sabían a que se refería Pablo.

       De un modo dramático, Pablo dice que el ministro y el creyente cristianos se pueden comparar con atletas. increíblemente, él dice que un ministro y un creyente verdaderos del Señor deben llevar una vida tan disciplinada como la de un atleta olímpico. En realidad, dice que debemos mantener nuestro cuerpo bajo control tanto como el atleta. Observe detenidamente estos puntos.

    ▬ 1. El participa en la carrera para correr y ganar (v. 24).

    ▬ 2. Enérgicamente ejerce sobre si disciplina y control (v. 25).

    ▬ 3. El corre para recibir una corona incorruptible (v. 25).

    ▬ 4. El corre y pelea con certeza y sin distracción (v. 26).

    ▬ 5. El domina su propio cuerpo (v. 27).

    ▬ 6. Se cuida de la descalificación (v. 27).

    Nota del expositor bíblico: El joven cristiano debe entender que su carrera tiene que ser legitima en el Señor y que, para alcanzar el galardón, debe ser totalmente dependiente de Dios.

    1er Titulo: Seguro galardón para los cristianos que corren con honestidad Versículo 24. ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. (Léanse: Filipenses 3:14. prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. ▬ Hebreos 12:1. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.).

    [1]. (9:24) Carrera cristiana — Ministro: El ministro o creyente participa en la carrera cristiana y participa para ganar. En la competencia deportiva todos los corredores participan en la carrera con un solo propósito: “Ganar”. Sin embargo, solo uno recibe el premio; hay solo un ganador. El creyente participa en la carrera cristiana con un solo propósito: “Ganar”. Por consiguiente, se esfuerza en la carrera por recibir el premio. No se acepta nada más que correr y correr con fuerza:

    => Caminar rápidamente es inaceptable.

    => Trotar es inaceptable.

    => Rezagarse es inaceptable.

    => Mostrar poco interés por la meta es inaceptable.

       Sucede lo siguiente: Tanto el ministro como el laico deben correr con tanta diligencia como el corredor en los Juegos Olímpicos. El creyente debe hacer el mismo esfuerzo vigoroso a fin de llegar a la meta. Debe ser vigoroso y diligente; debe persistir en la carrera cristiana.

       “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Co. 9:24).

       “Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbé para no obedecer a la verdad?” (G5. 5:7).

       “asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado” (Fil. 2:16).

       “prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:14).

       “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (He. 12:1).

       “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me esté guardada la corona de justicia, la cual me daré el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Ti. 4:7, 8).

    2º Titulo: Dominio propio que debe tener el joven cristiano para tener ganancia en la fe. Versículo 25. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. (Léase: 2ª Timoteo 1:7. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. ▬ 2ª Timoteo 4:7 y 8. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.).

       [2]. (9:25) Carrera cristiana — Disciplina — Cuerpo: El ministro (creyente) enérgicamente ejerce sobre si disciplina y control. Todo corredor y boxeador esté muy disciplinado en cuerpo, mente, pensamiento, espíritu, ejercicio, entrenamiento, y competencias. Esta disciplinado:

    • En cuerpo: Lo que come y cuanto come.
    • En mente y pensamiento: Su concentración en la meta y como orientar mejor su cuerpo, espíritu, y mente hacia esa meta.
    • En espíritu: Mantener su espíritu fuerte y motivado para el esfuerzo requerido por el ejercicio diario y poder alcanzar la meta.

       El ministro o creyente no debe hacer menos. Debe ser tan disciplinado como el atleta. La palabra “lucha”. (agonizomai) significa agonía. Se disciplina a si mismo al punto del dolor. Y observe: La disciplina comprende “todas las cosas”. Comprende su cuerpo, mente, y espíritu, el lugar donde mora realmente la presencia de Dios. Por consiguiente, no permite que nada que sea corrupto, impuro, contaminado o que provoque un deterioro más rápido del templo entre o toque su cuerpo.

    ▬ 1. El ministro o creyente controla su cuerpo. Su cuerpo es realmente el templo del Espíritu Santo.

       “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:1, 2).

       “¿0 ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1ª Co. 6:19, 20).

       “Y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito” (Pr. 23:2).

       “¿Hallaste miel? Come lo que te basta, no sea que hastiado de ella la vomites” (Pr. 25:16).

    ▬ 2. El ministro o creyente controla su mente y sus pensamientos.

       “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (R0. 8:5-7).

       “Pues, aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,” (2 Co. 10:3-5).

       “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adultero con ella en su corazón” (Mt. 5:28).

    ▬ 3. El ministro o creyente controla su Espíritu.

       “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Ga. 5:22, 23).

    ▬ 4. El ministro o creyente entrena consecuentemente en el ministerio y servicio de otros.

        “Asi que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Co. 15:58).

       “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Ga. 6:2).

       “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Ga. 6:10).

       “sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres” (Ef. 6:7).

       “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia” (He. 12:28).

       “Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor” (Sal. 2:11).

       [3]. (9:25) Carrera cristiana — Ministro: El ministro o creyente corre para recibir una corona incorruptible. Los corredores en una competencia deportiva corren para recibir una fama pasajera y una corona o trofeo corruptibles. Los atletas de la época do Pablo corrían por una corona de olivo u hojas de pino. Con su fama y corona sucedía lo mismo que con la de nuestros atletas: “Ambas eran tan fugaces”. Sin embargo, la corona y la fama del corredor cristiano genuino nunca desaparecen. Su corona y fama son incompatibles. Vivirá y seré recompensado con una fama eterna y con la corona más real y que se pueda imaginar.

       “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible” (1 Co. 9:25).

       “Por lo demás, me esta guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Ti. 4:8).

       “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (Stg. 1:12).

       “Y cuando aparezca el Principe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 P. 5:4; cp. 1 P. 1:3, 4).

       “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” (Ap. 3:11).

       “los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo” (Ap. 4:10).

    3er Titulo: Cuidado de poner en práctica las advertencias divinas para no perder nuestra salvación. Versículos 26 Y 27. (Léase: Romanos 8:13. porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. ▬ Hebreos 2:1. Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos).

       [4] (9:26) Carrera cristiana — Ministro: El ministro o creyente corre y pelea con certeza y sin distracción. El esfuerzo es necesario, el esfuerzo que se sacrifique y luche al punto del dolor. Pero observe lo siguiente: E1 es igual al corredor. Corre con certeza y sin distracción. Sabe dónde está la pista; él sabe dónde están los bordes de la pista, y donde está la meta. Él no se siente inseguro:

    => En ocasiones muy consciente de la carrera, en otras no tan seguro.

    => En ocasiones activo, en otras inactivo.

    => En ocasiones practicando, en otras quedándose inconsciente.

    => En ocasiones con control, en otras con complacencia.

    => En ocasiones manteniéndose a raya, en otras saliéndose de la misma.

    => En ocasiones fijando su objetivo en la meta, en otras distrayéndose.

       Note el segundo ejemplo. El simula un boxeador. Sabe dónde está el cuadrilátero, y conoce a su contrincante. Por consiguiente, él no golpea al aire como un boxeador que equivoca su golpe. No está tirando golpes a lo loco, con la esperanza de que alguno golpee el blanco. El no sale del cuadrilátero en medio de la pelea; se queda dentro y pelea. Tampoco se distrae; mantiene la vista fija en el blanco. El Conoce el blanco y el objetivo, así que sus golpes son planificados, deliberados, controlados, y certero. El cristiano (ministro y laico) sabe que se encuentra en una guerra espiritual; por consiguiente, está luchando para vencer y recibir el premio incorruptible.

       “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Co. 10:4).

       “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Ef. 6:12).

       “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia” (1 Ti. 1:18).

       “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos” (1 Ti. 6:12).

       “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomé por soldado” (2 Ti. 2:4).

       “¿Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos” (He. 10:31, 32).

       [5]. (9:27). Carrera cristiana — Ministro: El ministro o cristiano no debe ser controlado por su cuerpo; él debe controlar su cuerpo. ¿Como? No rindiéndose a él, negándole al cuerpo lo que le pida. Al principio es difícil pero una persona puede lograrlo no rindiéndose, aunque eso le cueste mucho. Una persona puede lograrlo negándose a la rendición, no haciéndolo sin tener en cuenta cuanta duela, haciendo lo que hace el atleta. Y con el paso de unos pocos días o semana sucede la cosa más gloriosa: Se ha vencido al cuerpo, se le ha puesto control. Los atletas y todas las personas del mundo que hacen ejercicios lo saben.

       El ministro o creyente domina su propio cuerpo. La palabra quiere decir golpear hasta sacar moretones, Pablo dice que literalmente él se defiende de su y de sus anhelos y lo golpea a fin de ponerlo en servidumbre. La palabra servidumbre (doulagogo) quiere dirigir como a un esclavo.

       Pensamiento 1. ¿Qué disciplina tan maravillosa, una disciplina anhelada con tanta frecuencia! ¿Con cuanta desesperación necesitamos aprender do Pablo!

      “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc. 9:23).

       “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lc. 21:34).

       “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias” (Ro. 6:12).

       “sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveías para los deseos de la carne” (Ro. 13:14).

       “Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 Co. 6:12).

       “sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Co. 9:27).

       “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Ga. 5:16).

       “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Ga. 5:24).

       “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo” (Stg. 3:2).

       “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor” (2 P. 1:5-7).

       [6] (9:27) Eliminado — Carrera cristiana — Ministro: El ministro o creyente so cuida de la descalificación. Observe dos elementos.

    1. A Pablo le preocupaba que su vida no estuviera a la altura de su predicación. Temia que no pudiera llevar a la práctica lo que predicaba. A esto se refiere con ser descalificado. Note exactamente lo que él dice:

      “no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado”.

       Pablo sabia de la necesidad inmensa de llevar a la práctica lo que predicaba. El sabía que el Señor no toleraría la hipocresía, ni en el pulpito, ni en el ministerio del evangelio, ni en las personas a las que Él había escogido para que fueran los ministros do su pueblo. Predicaban justicia, y Debian vivir justamente, llevar a la práctica exactamente lo que predicaban.

       Pablo sabía que el Señor no les permitirá a sus ministros una profesión falsa, no por mucho tiempo, no sin que viniera un castigo y juicio severos sobre el siervo que llevaba una vida hipócrita.

       “Tu, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú: que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? ¿Tú que abominas de los ídolos, cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros” (R0. 2:21-24).

       “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 7:21).

       “Respondiendo él, les dijo: hipócritas, bien profetizo de vosotros Isaias, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, más su corazón esté lejos de mi”

    (Mr. 7:6). ‘

       “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tít. 1:16).

       “Y se acordaban de que Dios era su refugio, y el Dios Altísimo su redentor. Pero le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían” (Sal. 78:35, 36).

    1. El juicio o castigo al que Pablo le temía era a ser eliminado. La palabra “eliminado” (adokimos) significa disoluto, rechazado, descalificado, desaprobado, inepto, incapaz de soportar la prueba. ¿Qué quiere decir Pablo?

       La mayoría de los escritores creen que Pablo se refiere a la salvación, que cuando llegue al final de la carrera, él ve la posibilidad de que lo rechacen, si no ha llevado a la práctica lo que les ha predicado a otros. El propio hecho de que la mayoría de los escritores entiendan que Pablo se refiera a la salvación les dice algo alta y claramente a todos los ministros del evangelio: Debemos prestarle atención a las Escrituras.

       “enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tít. 2:12, 13).

       Ahora bien, ¿qué quiere decir Pablo? En cuanto a las enseñanzas de Pablo en las Escrituras se tiene certezas de cinco elementos.

    ▬ Primero, Pablo definitivamente se imaginó a sí mismo en una larga lucha por su salvación que le tomaría toda su vida.

    El gran erudito griego A. T. Robertson dice que solo Pablo usa la palabra griega adokimos en un sentido moral en el Nuevo Testamento, y Pablo definitivamente dice que él pone su cuerpo en servidumbre y lo mantiene bajo control por temor a que sea eliminado. Analicen el uso que Pablo hace de la palabra. Representa una amonestación beneficiosa para todos nosotros, llevar a la práctica lo que predicamos, y profesar y practicarlo con la mayor diligencia y el mayor esfuerzo.

       “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entrego a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen” (Ro. 1:28).

       “sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Co. 9:27).

       “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados. Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados” (2 Co. 13:5-7).

       “Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe” (2 Ti. 3:8).

      “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tít. 1:16).

    ▬ Segundo, Pablo definitivamente se imaginé a sí mismo como si tuviera que luchar contra el pecado a través de toda su vida, y él luchaba contra el pecado por dos razones:

    => Para lograr la resurrección de los muertos.

       “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jeslis, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:8,11; cp. V.7-15).

    => Para vencer a la carne

       “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgias, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Ga. 5:16-24).

       ▬ Tercero, Pablo estaba perfectamente seguro de su salvación; él estaba perfectamente seguro de que él correría la carrera y la correría bien. Él estaba convencido de dos cosas:

    => De que nada en el cielo o en la tierra, de hecho, nada de la actualidad o del futuro lo podría separar jamás del amor de Dios.

    “¿Quién nos separara del amor de Cristo? ¿Tribulaci6n, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?… Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jeslis Sefior nuestro” (Ro. 8:35, 38-39).

       => De que el Señor podía guardarlo hasta el día de la redención.

       “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” (2 Ti. 1:12).

       “Porque a los que antes conoció, también los predestiné para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos herman0s” (Ro. 8:29).

       “Pero fiel es el Señor, que os afirmara y guardara del mal” (2 Ts. 3:3; cp. 1 P. 1:5; Jud 24; Ap. 3:10).

    ▬ Cuarto, Pablo estaba convencido de que solo aquellos que andaban en el Espíritu y estaban comprometidos en una lucha mortal contra el pecado eran salvos y se les había concedido la seguridad absoluta de su salvación.

       ▬ Quinto, Pablo no era perfecto, y él lo confeso, confeso que distaba mucho de ser perfecto. Por consiguiente, hasta que fuera perfeccionado, iba a luchar, obedecer, afanarse, y esforzarse por la perfección; es decir, conformarse a la imagen de Cristo.

       “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jeslis. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:12-14).

       Ahora bien, luego de haber estudiado todo esto, es necesario analizar una cosa sobre lo que Pablo ha dicho:

    => Pablo estaba perfectamente seguro de su salvación y del poder de Dios para mantenerlo a salvo hasta el día de la redención.

    => Pero al mismo tiempo Pablo estaba muy consciente de una lucha letal contra el pecado.

       El mensaje de Pablo se ve clara y fácilmente: Es el ministro o creyente laico que es carnal, hipócrita, displicente, compasivo, sujeto a la carne, mundano, y orgulloso quien tiene dudas y quien tiene que reprimir e ignorar sus dudas. El creyente que está seguro de su salvación está constantemente consciente de que la prueba de su salvación es el fruto o las buenas obras. Él sabe que, si su Vida no es genuina, pues entonces sabe que no solo puede ser, sino también que ser descalificado, considerado inútil, será echado a un lado, y eliminado. Por consiguiente, corre y corre la carrera de la vida cristiana, y corre para ganar. Mantiene su cuerpo bajo control. (1ª Jn. 5:16 para un mayor análisis.)

       “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos” (Mt. 7:16, 17).

       “Pero parte cayo en buena tierra, y dio fruto, cual, a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno” (Mt. 13:8).

       “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitara; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiara, para que lleve más fruto” (Jn. 15:2).

       “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer” (Jn. 15:5).

      “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma… ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” (Stg. 2:17, 20).

       “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe” (Stg. 2:24).

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

    Semana del 15 al 21 de diciembre de 2025

  • LUNES 15 DE DICIEMBRE DE 2025.“DIOS, EN SU SOBERANÍA Y OMNIPOTENCIA (Y NO LA ADIVINA), HIZO VENIR A SAMUEL”.

    LECCIÓN: 1ª de Samuel 28:11 al 14. 11. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. 12. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: 13. ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 14. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. 

       Comentario del contexto: Saúl advertido de lo porvenir, 28:11–14. La adivina evoca el espíritu de Samuel, pero cuando aparece, se asusta y grita. No era lo que ella esperaba. La encantadora o médium sabía tener una relación con su espíritu familiar, en espíritu malo o sea demonio, que tendría que ver especialmente con ella. Este no apareció, sino que vio otra forma, completamente extraña. Le infundió temor. En su estado de clarividencia reconoció a Saúl o quizás Samuel se refirió a él por nombre para que la adivina supiera quién era. Aunque Saúl no había visto nada todavía, su trama de engaño se hizo pedazos. El ser humano no engaña a los espíritus, sean buenos o sean malos. Pero los espíritus malos procuran engañar a los seres humanos (Apoc. 12:9).

       La adivina vio un “ser divino” (lit. dioses) que subía (verbo singular). Cuando esta palabra plural (dioses) se usa con verbos singulares se puede referir a dioses falsos, ángeles u otros seres sobrenaturales. Probablemente aquí se refiere al último, como traduce la versión Berkeley: “una forma parecida a un dios”. Por la descripción Saúl le reconoció como Samuel (ver 1 Sam. 2:19 y 15:27 donde identifica su manto que vestía en vida). En este momento Samuel evidentemente habló directamente a Saúl dejan-do fuera a la médium. La conversación que sigue excluye a la adivina, algo inusitado y no sigue el mol-de de un caso clásico del espiritismo. No forma ningún patrón para los que procuran justificar la práctica de comunicarse con los muertos por medio del espiritismo.

       Se ha discutido mucho el caso de Samuel, si realmente era Samuel o si era un espíritu que le imitaba. Los judíos a través de los siglos, según Carroll, aceptaban el texto lit. como es. Y según el libro apócrifo Eclesiástico 46:20 dice: “Después de su muerte Samuel profetizaba y manifestó al rey su fin, y levantó su voz desde la tierra en profecía.” Josefo, el historiador judío, también acepta este pensamiento, que Samuel realmente apareció. Pero añade que Dios le envió y que no vino por la evocación de la adivina. La LXX parece verificar esto con su traducción de 1 Crónicas 10:13. Dice: “Así que Saúl murió por sus transgresiones, habiendo transgredido la palabra de Dios, no guardándola, por-que buscó a una adivina y Samuel el profeta le contestó…” Si así fuera, sería el único caso de ello en la Biblia y de ninguna manera establece la práctica o la posibilidad de evocar a los muertos. Jesús conversaba con Moisés y Elías en el monte de la transfiguración (Mat. 17) y evidentemente los tres apóstoles oían. Se les permitía entrar por un solo momento en el mundo celestial. Pero resultó para su bendición y no para maldición como en el caso de Saúl.

        Algunos señalan el hecho de que Samuel le indicó que al día siguiente estaría con él, pero que real-mente serían tres días. De esta manera piensan probar que no hubiera sido Samuel porque él hubiera dicho la verdad. Parece, sin embargo, que fue al día siguiente que Saúl y sus hijos murieron. El relato del cap. 29 es algo que hubiera pasado antes o mientras y no es necesariamente cronológico. Saúl además no vio nada simulado o ficticio en su encuentro con Samuel. Al contrario, el mensaje de Samuel, como siempre, le dejó postrado y sin fuerzas. Saúl, por querer saber lo que no le tocaba saber, consultó a una encantadora y pagó con su vida el precio de su transgresión según la ley.

    ENTENDIMIENTOS PREVIOS:

    »1. En el pasaje nunca se devela que el agente que habla con Saúl sea un demonio. Por lo tanto, todo aquél que asegure que ésta sea la respuesta definitiva, a pesar de dar muchos argumentos bíblicos, estará siempre equivocado, pues el pasaje nunca lo dice. La idea de que se trata de un demonio surge de la especulación y de la idealización.

    »2. En la Biblia, no hay ningún otro pasaje o cita textual que nos revele que aquél espíritu era en realidad un demonio, por lo que no existe complemento escritural para asegurarlo. Nuevamente, la idea del demonio surge del ideal del interprete.

    »3. Tanto en el hebreo, como en las múltiples versiones del español, se menciona al espíritu con el nombre propio «Samuel»: «Y viendo la mujer a Samuel» (v.12); «Saúl entonces entendió que era Samuel» (v.14); «Y Samuel dijo a Saúl» (v.15); «Entonces Samuel dijo:» (v.16); «y tuvo gran temor por las palabras de Samuel» (v.20). Como vemos, el autor no parece interesado en dar a entender que se trataba de alguien aparte de Samuel, o algún espíritu haciéndose pasar por Samuel.

    »4. Si nos apegamos al contexto inmediato, la Biblia dice textualmente que era Samuel. No hay nada en el pasaje que nos lleve a pensar que se trataba de otro agente.

    »5. Si la Biblia es tan clara ¿De dónde entonces viene la controversia? pues del hecho de que, para muchos, es descabellado que Dios pueda mostrar su voluntad a través de una adivina. Más todavía cuando Dios mismo había prohibido, estrictamente, aquellas prácticas en Israel. ¿Pero no es acaso cierto que Dios también les prohibió matar, y luego él mismo les ordena matar? ¿Es esto una contradicción? por supuesto que no. Porque cuando Dios prohíbe matar lo hace dentro del contexto de la vida normal y cotidiana. Cuando manda a matar lo hace en un contexto diferente, de juicio y de guerra. En esta oportunidad no es distinto, Dios pudo usar el artificio de la hechicería porque estaba llevando a cabo un juicio. Dios no está dictando que ese sea el modo de vivir del pueblo. En todo caso, se trata de una excepción, no de la regla.

    CLAVES DE INTERPRETACIÓN:

    »1. Se debe considerar que Saúl ya estaba desechado por Dios. Dios no iba a cambiar su sentencia contra él. Ya su castigo estaba decretado. Dios no quiso ningún trato directo con Saúl. Por eso, no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.

    »2. Se entiende que lo que Saúl quería era cambiar la voluntad de Dios, lo que él buscaba eran indicios o estrategias de cómo ganar la batalla. No aceptaba el designio del Señor. No había, por tanto, arrepentimiento en él. El pasaje es una narración completa del juicio divino siendo llevado a cabo, lo cual incluye el encuentro entre Samuel y Saúl.

    »3. ¿Podríamos decir que Dios estaba usando un demonio para comunicar su verdad? el pasaje no lo sugiere para nada. Y en otros pasajes de la Biblia, vemos que Dios nunca se valió de demonios para proclamar la verdad. Antes, se los prohibía.

    »4. Si esto se tratara de un demonio y el engaño de Satanás: ¿Podríamos decir que el demonio podría predecir el futuro con exactitud, tienen acaso estos espíritus presciencia como lo tiene Dios? Claro que no, en el libro de Job podemos ver como Satanás podía especular sobre la respuesta del siervo del Señor, pero Dios sabía con exactitud cuál sería la respuesta.

    »5. Algunos otros sugieren que era imposible que un ser humano tenga tal poder de hacer volver de los muertos a alguien. Pero, nuevamente, se está ignorando el contexto. Todo está girando en base al juicio divino y sus designios. En simples palabras, quién está realizando todo esto es Dios. Además, si observamos con atención, ocurre algo extraño. La mujer parece quedar aterrada con lo que estaba viendo en ese momento. Leamos:

    «Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.»

       Esto parece indicar que, para la mujer, esto era algo totalmente nuevo. Su reacción, y además que, efectivamente, viera al espíritu de Samuel subiendo desde la tierra, confirma que esto es verdadero. Pues para ese entonces, las almas iban al Seol, sean justos o impíos, todos iban al lugar de los muertos. La mujer estaba acostumbrada a los espíritus demoniacos y a sus engaños, pero esta vez ella es la sorprendida.

    »6. Otros también ponen como objeción, de que se trata de Samuel, el hecho de que el espíritu tenía forma corporal (como un anciano), y que llevara un manto encima. Pues las almas no tienen forma ni mucho menos vestimenta. Pero, obviamente, ya que estamos hablando del juicio de Dios, la idea era que a Saúl no le quepa duda de que se trataba de Samuel. Dios, muchas veces, habla o hace las cosas desde la perspectiva humana.

    »7. ¿Tenemos alguna evidencia bíblica de lo que acabamos de decir? Claro que sí. Recuerden el monte de la transfiguración. ¿Quiénes se aparecieron y hablaron con Jesús? Pues Moisés y Elías. ¿Cómo supo Pedro que se trataba de ellos? obviamente porque vio sus características. Además ¿Podríamos decir que era Dios usando a demonios que se parecieran a Moisés y Elías? No, el texto es claro en decir que eran ellos, al igual que 1 Samuel 28 es claro en decir que es Samuel quien aparece a Saúl.

    »8. Por otro lado, decir que un demonio estaba interesado en engañar a Saúl, en este contexto, queda fuera de todo sentido.

       CONCLUSIÓN: Como vemos, los indicios nos llevan a pensar que el argumento que se queda con que el espíritu si era el de Samuel, es muy plausible. Aún así, si alguien todavía quiere seguir creyendo que se trata de un demonio, puede hacerlo. Esto no es algo fundamental ni contradice pasajes o doctrinas de la Biblia. Lo que se ha demostrado en este post es que, creer lo que el pasaje dice textualmente, que se trataba del Samuel verdadero, tiene mucha coherencia bíblica. Gracias por tu atención a este escrito, por favor compártalo para bendición de otros. (https://pastorjonatan.com/).

    1er Titulo: La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo. Versículo 11. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. (Léase: Levítico 19:31. No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.; Los Hechos 19:13. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.).

       Definición de espiritismo: m. Creencia en que, a través de un médium, o de otros modos, se puede comunicar con los espíritus de los muertos.

       Sinónimo: ocultismo, esoterismo, misticismo, hechicería, parapsicología.

    1. Fil. Doctrina fundada por A. Kardec en 1857, que estudia la naturaleza, origen y destino de los espíritus, y sus relaciones con el mundo corporal.

       La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo: La afirmación «La dirección de Dios nunca se debe buscar a través del espiritismo» se alinea con las enseñanzas cristianas tradicionales, que ven el espiritismo como una práctica incompatible con la búsqueda de Dios, favoreciendo en su lugar la oración, la lectura bíblica y la guía de directores espirituales aprobados, ya que el espiritismo implica comunicarse con espíritus (no necesariamente Dios) a través de médiums, algo que las iglesias ven como peligroso y una posible puerta a influencias engañosas, no divinas.

       Deuteronomio 18:10-12 «No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.»

       (Buscando la dirección de Dios.): «Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11).

       «Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.» (Proverbios 3:5-6)

       La Biblia claramente prohíbe el espiritismo. El pueblo de Dios está llamado a no tener ningún contacto con los espíritus. Las sesiones espiritistas y la necromancia son actividades de ocultismo prohibidas por Dios (Levítico 19:31; 20:6; Gálatas 5:20; 2 Crónicas 33:6). El hecho de que el espiritismo coloque lo oculto bajo un velo de «ciencia», no hace ninguna diferencia. Los espíritus con los que el espiritismo tiene algo que ver, no son humanos; la Biblia dice que los espíritus de los hombres enfrentan el juicio después de la muerte (Hebreos 9:27), y no hay nada en las escrituras que sugiera que los espíritus regresan a la tierra de los vivientes, por alguna razón o en cualquier forma. Sabemos que Satanás es un mentiroso (Juan 8:44). La conclusión racional de las escrituras, es que cualquier contacto que los espiritistas tengan con las «almas de los muertos», es realmente un contacto con demonios disfrazados (Apocalipsis 12:9). El espiritismo no es compatible con la Biblia y es espiritualmente peligroso. «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Pedro 5:8).

       Levítico 19:26-31. Aquí se enseña una vez más la necesidad de que el pueblo de Dios se mantuviera separado de las costumbres paganas. En 19:26-28 se habla dei culto a los muertos. Además, se repite la prohibición de consumir carne con sangre (cf. Lv. 17). La adivinación y la hechicería también estaban prohibidas. Siempre ha sido una tentación buscar algún camino alternativo para conocer el futuro y tratar de dominar a la naturaleza y a otras personas para provecho personal. La magia ofrecía esos atajos, pero Dios les exhortaba a vivir por fe, confiando solo en Él, y a mantenerse fieles a lo que les había revelado, también en los tiempos de incertidumbre o de “silencio divino”.

       En 19:27-28 se legisla contra cortarse el cabello y el cuerpo (cf. 21:5; Dt. 14:1; Job 1:20; Is. 22:12). Seguramente se refiere en primer lugar a las prácticas paganas relacionadas con el culto a los muertos, pero también era un llamado a vivir conforme al orden creado por Dios. Desfigurarse en cualquier forma era atentar contra “propiedad divina» (cf. Dt. 14:1-2). Pablo usó una línea similar de argumentación en 1 Corintios 6 al enseñar que el cuerpo de los creyentes pertenece al Señor (cf. 1 Co. 6:18-20).

       Nadie podía entregar a una hija para la prostitución (19:29). Es posible que esto se hiciera ocasionalmente con alguna hija que perdiera la virginidad y, por tanto, no pudiera entregarse en matrimonio a cambio del pago correspondiente. Tal vez aquí también estaba prevista la situación en que se consagraba a una hija como prostituta para un culto de fertilidad pagano (cf. Ez. 23:37-39). Nada de eso era aceptable para Yahweh.

       En 19:30 se recuerda la necesidad de guardar el Shabbat y reverenciar el Santuario, porque era la morada de Dios. Finalmente, en 19:31 se prohíbe la necromancia (espiritismo): los israelitas no podían consultar a los muertos.

    Por tanto, quedaban proscritos los médiums, los hechiceros u otros practicantes de ocultismo.

       Los Hechos 19:13. Fueron desenmascarados los falsos profetas (v.13). Este acontecimiento demuestra gráficamente cómo Dios desenmascara a los falsos profetas. Note esto:

    => Los exorcistas eran comunes a través de todo el mundo antiguo. Muchos eran vagabundos, viviendo como gitanos caminantes. Vivian una vida tipo circo, ganándose el sustento de las personas supersticiosas. Sintieron que el poder venia al usar el nombre de Dios en una fórmula. Los exorcistas judíos, por supuesto, usaban el nombre mismo de Dios.

    => Estos exorcistas o sacerdotes eran siete hijos de un sumo sacerdote o de un hombre estrechamente conectado con la familia de un sumo sacerdote.

       Note cuán degenerados y de qué manera la familia había abandonado el alto llamado de Dios. Los sacerdotes eran llamados por Dios para servir a Su pueblo como sacerdotes. (¡Qué advertencia a cada ministro del evangelio! Puede caer en un terrible estado de degeneración.)

    => Estos sacerdotes usaron el nombre de Jesús en un hombre poseído por un demonio. La escena fue dramática porque el demonio usó la voz del hombre, reprendiendo a los falsos profetas por usar el nombre de Jesús en contra de él. El espíritu maligno les dijo que conocía a Jesús y a Pablo, pero ¿quiénes eran ellos? Y usó al hombre para asaltar a los falsos profetas por usar el nombre de Jesús en contra de él.

       Ahora note un aspecto: un verdadero avivamiento, un verdadero movimiento del Espíritu de Dios, descubrirá a los falsos profetas. Los falsos profetas confiesan a Jesús y usan Su nombre en sus trabajos. Pero el poder no está presente, no el tipo de poder visto en un avivamiento verdadero. Un verdadero movimiento testifica del poder de Dios obrando.

    2° Titulo: Engaños y mentiras de Saúl. Versículos 12 y 13. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. (Léase: Gálatas 6:7. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. ▬ Apocalipsis 21:8. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.).

       Gálatas 6:7:  Sembrar, Segar, Ministros, Maestros: ¿Por qué los creyentes deben hacer el bien a sus maestros? Se dan dos motivos muy sólidos.

    ▬ 1. Una persona puede ser engañada respecto de enfrentar el juicio de Dios. La palabra “engañada” (planasthe) significa descarriar. Algunos gálatas eran descarriados respecto de este tema. No compartían el ministerio de Pablo, convirtiéndose en críticos en lugar de apoyarlo. Y advierta a qué equivale atacar al maestro de Dios: equivale a burlarse de Dios. La palabra «burlado” (mukterizetai) significa rechazar a Dios. Al rechazar al ministro de Dios, al maestro que Dios les había enviado, los gálatas estaban rechazando a Dios. No solo se estaban burlando y rechazando al maestro de Dios, sino que se estaban burlando de Dios. Sin embargo, las Escrituras declaran en términos firmes: «Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Si un hombre siembra una vida…

    • Que no está presente cuando el maestro enseña • Que no está prestando atención ni aprendiendo sobre lo que el maestro enseña • Que no traspasa lo que el maestro enseña • Que no participa con el maestro en su ministerio • Que no alienta a otros a aprender del maestro

       …si un hombre muestra este rechazo, si da vuelta el rostro, rechaza y da vuelta el rostro a Dios. Y si rechaza a Dios, será rechazado por Dios. Lo que fuera que un hombre siembre respecto de su maestro, es lo que siega. Cargará con el juicio de su conducta hacia el maestro de Dios.

    » a. Si mi creyente siembra corrupción a su carne, segará corrupción (v. 8). Si no escucha las advertencias de su maestro acerca de la lascivia de la carne, segará la lascivia de la carne. Será sorprendido por el atractivo, el empuje, las ansias, la pasión y la lujuria…

    • De adorar como él desea hacerlo • De buscar su destino en la astrología y en la brujería en lugar de hacerlo en la oración • De vivir como le plazca • De buscar posición, poder y honor terrenal • De pelear con los demás como le plazca • De ir de parranda como le guste • De tener sexo ilícito • De acaparar • De buscar las cosas de este mundo

       La lista podría seguir y seguir, pero el punto es bien comprendido. La carne perece. Envejece, muere y se pudre. Si una persona siembra para la carne, seguirá el rumbo de toda carne: morirá y enfrentará el juicio de Dios. Dios no será burlado. Sus maestros deben ser oídos y sus lecciones, aprendidas, puesto que enseñan su Palabra. Si un hombre rechaza al mensajero de Dios y elige sembrar para su carne, segará la carne y su destino: la muerte y el juicio. Dios no es burlado, no hay escapatoria.

       “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Ro. 8:6-8)

       “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Ro. 8:13)

       “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (He. 9:27)

       “Como yo he visto, los que aran iniquidad y siembran injuria, la siegan” (Job 4:8)

       “El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, y la vara de su insolencia se quebrará” (Pr. 22:8)

       “Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán” (Os. 8:7).

    » b. Si un creyente siembras para el Espíritu, segará la vida eterna. Si escucha las exhortaciones del maestro sobre la salvación que se encuentra en el Hijo de Dios y en la vida que Dios espera que él viva, segará el Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios entrará verdaderamente en su vida y residirá allí. El Espíritu implantará la naturaleza divina de Dios dentro del

    corazón del creyente, la naturaleza divina que vivirá ahora y siempre. El creyente podrá (se le dará la fuerza y el poder) para vivir una vida de…

    • amor • gozo • paz • paciencia • benignidad • bondad • fidelidad • mansedumbre • control propio

       Y lo más importante de todo, como ya se ha dicho, vivirá por siempre con Dios en los nuevos cielos y tierra.

       “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:14-15)

       “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Jn. 3:36)

       “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24)

       “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará” (Jn. 12:25)

       “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna” (Gá. 6:8)

    Apocalipsis 21:8: El rechazo y el destino de la gente que será rechazada está claramente dicho. Qué lista tan trágica es. => Los temerosos o los cobardes: Los que no confiesan a Cristo porque temen lo que los demás podrían decir; los que temen dejar el mundo y negar el yo; los que temen tomar una posición por Cristo; los que temen ser compañeros o identificarse con los cristianos.

       “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32-33).

       “Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Ro. 10:9).

       “Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará” (2 Ti. 2:12).

       “El temor del hombre pondrá lazo; más el que confía en Jehová será exaltado” (Pr. 29:25).

    => Los incrédulos: Los que no creen que Jesucristo es el Hijo de Dios, el Salvador del mundo, los que rechazan a Jesucristo y su muerte en la cruz por sus pecados; los que profesan a Cristo, pero viven vidas hipócritas, que demuestran con su comportamiento pecaminoso que en realidad no creen en Él.

       “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Jn. 3:18).

       “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Jn. 8:24).

       “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Jn. 12:48).

       “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4).

       “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre” (1 Jn. 2:22-23).

    => Los abominables 0 contaminados: Los que son mundanos y viven vidas mundanas; los que estiran sus manos para tocar y probar las impurezas y lujurias del mundo; los que están manchados y contaminados con la mundanalidad; los que se rehúsan a separarse de los placeres y posesiones de este mundo y rehúsan volverse a Dios.

       “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lc. 21:34).

       “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro. 12:2).

       “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Co. 6:17-18).

       “Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tit. 2:12-13).

       “¡0h almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Stg. 4:4).

       “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Jn. 2:15-16).

    => Los asesinos: Los que matan y toman la vida de los demás.

        “No matarás” (Éx. 20:13).

       “Y Jesús dijo: No matarás” (Mt. 19:18).

       “Porque No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor” (Ro. 13:9-10).

       “Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno” (1 P. 4:15).

       “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él” (1 Jn. 3:15).

    =>Los inmorales: Aquellos que son sexualmente impuros; los que cometen fornicación o tienen sexo antes del matrimonio; los que cometen adulterio u homosexualidad y otros actos sexuales que Dios prohíbe; los que miran y sienten lujuria, leen y sienten lujuria, piensan y sienten lujuria.

       “0isteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt. 5:27-28).

       “Y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en si mismos la retribución debida a su extravío” (Ro. 1:27).

       “Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Ro. 13:14). ‘

       “Los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Ef. 4:19).

       “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 P. 2:11).

       “Para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgias, disipación y abominables idolatrías” (1 P. 4:2-3).

    => Los que creen en brujerías: Los que creen en astrología, brujerías, adoración del diablo, espiritismo, lectura de manos, futurología y otras formas de falsa creencia que sostienen revelar y controlar la propia suerte, la vida y el destino.

       “Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina” (1 Cr. 10:13).

       “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Is. 8:19-20).

        “Asimismo destruiré de tu mano las hechicerías, y no se hallarán en ti agoreros” (Mi. 5:12).

       “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías” (Gá. 5:19-20).

    => Los idólatras: Los que adoran ídolos, ya sea que han sido hechos con las propias manos o concebidos en la mente; los que tienen una imagen de cómo es Dios y adoran y siguen esa imagen en lugar de seguir el Dios revelado en las Escrituras; los que anteponen las cosas de esta tierra a Dios; los que dan su primera atención y devoción a algo o alguien que no sea Dios.

       “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría” (1 Co. 10:14).

       “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría… los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gá. 5:19-21).

       “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idolatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios” (Ef. 5:5).

       “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia” (Col. 3:5-6).

       “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8).

       “Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira” (Ap. 22:15).

    =» Los mentirosos: Aquellos que dicen falsedades y no dicen la verdad; los que engañan y confunden a los demás; los que son chismosos y cuenteros y que hacen correr rumores.

       “Pero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que jura por él; porque la boca de los que hablan mentira será cerrada” (Sal. 63:11).

       “El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará” (Pr. 19:5).

       “Que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría” (Is. 44:25).

       “Pero los cobardes e incrédulos. Los homicidas, los fornicario y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

       Cualquier persona que no se arrepienta y se aparte de estas cosas, cualquier persona que no se vuelva a Dios pidiendo perdón por estas cosas, cualquier persona que no abandone estas cosas esa persona no entrará en el nuevo cielo y tierra. No será un ciudadano de los nuevos cielos y tierra. ¿Dónde va? Las Escrituras son claras.

    “[Ellos] tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (v. 8).

    3er Titulo: Postrarse ante cualquiera que no sea Dios es idolatría. Versículo 14. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. (Léase: Daniel 3:17 y 18. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. ▬ Apocalipsis 22:8 y 9. Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.).

       Postrarse ante cualquiera que no sea Dios es idolatría: Sí, desde una perspectiva bíblica y teológica, postrarse ante cualquier ser o cosa que no sea Dios es idolatría, ya que la adoración y la reverencia más profunda son exclusivas para Él; cualquier otra inclinación es un sustituto que toma el lugar de Dios, violando mandatos como los de (Éxodo 34:14. Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.), (Deuteronomio 4:19. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.), y (Romanos 1:25. ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.). Es un acto de atribuir divinidad o adoración a lo creado en lugar del Creador, ya sea a estatuas, ídolos, o incluso conceptos que usurpan el lugar de Dios.

       Daniel 3:17 y 18: La fe de ellos, 3:16–18. En esta porción se encuentra la respuesta de los tres jóvenes judíos mostrando un ejemplo de fidelidad y afirmando su dependencia de Dios. Sus palabras: no necesitamos nosotros responderte sobre esto (v. 16b) dan una idea de que para ellos era inútil discutir con palabras a un tirano enfadado. Además, testificaban de su fe al estar dispuestos a morir por sus principios. Creían que Dios tenía el poder y declaraban abiertamente su confianza en que él les libraría del horno de fuego ardiendo; y de tu mano … nos librará (v. 17). Daban fe de sus creencias a través de la firmeza de su decisión, cualquiera fuera el resultado, si es así (v. 17), y si no (v. 18); su fe era mucho más que una expresión ceremonial. Su fe y la convicción de que hacían lo correcto eran tan firmes que no requerían otra señal de parte de Dios. Hacían lo que Dios esperaba que ellos hicieran sin condiciones, sin fanatismo, sin jactancia, sin esperar ver un milagro y con mucha resolución. Sin arrogancia respondieron con la respuesta de los mártires (ver Jer. 26:15; Hech. 4:18, 19).

       (22:8-9) El Apocalipsis, ▬ Adoración: El mensaje de Apocalipsis motiva la adoración. Cuando Juan oyó las profecías

    de Apocalipsis, quedó tan asombrado que sintió un espíritu de temor y adoración. En realidad, cayó a los pies del ángel que estaba enviando el mensaje del Señor. Esta es la segunda vez que Juan hizo esto (Ap. 19: 10). Nuevamente, el ángel le reprochó a Juan. Le dijo que se levantara, puesto que los ángeles son solo siervos de Dios al igual que los hombres. Le dijo a Juan que adorara a Dios y únicamente a Dios.

       Pensamiento 1: La gran tragedia es esta: Muchas personas están adorando a dioses falsos y tienen su propia idea de cómo es Dios. Son religiosos y han sido bautizados. Asisten a la iglesia y a veces sirven en la iglesia. Pero…

    • rechazan a Jesucristo como el Hijo de Dios que murió por sus pecados.
    • se niegan a vivir una vida divina y justa por Jesucristo.
    • rechazan las Escrituras como la Palabra de Dios.
    • rechazan Apocalipsis como la profecía del Señor, la profecía que revela lo que va a suceder en el fin de los tiempos.

       “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás” (Mt. 4:10)

       “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Jn. 4:24)

       “Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Ap. 14:7)

       “Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Cr. 16:29)

       “Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor” (Sal. 95:6)

       “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra” (Sal. 96:9).

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

    El pasaje de 1 Samuel 28

    Lunes 15 de Diciembre 2025

  • Domingo 14 de diciembre de 2025. “Anuncio sobre la Grandeza futura de Israel”

       Lección: Números 24: 14 al 17. 14. He aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros días. 15. Y tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Dijo el varón de ojos abiertos; 16. Dijo el que oyó los dichos de Jehová, Y el que sabe la ciencia del Altísimo, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos: 17. Lo veré, mas no ahora; Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob. Y se levantará cetro de Israel. Y herirá las sienes de Moab. Y destruirá a todos los hijos de Set. 

       Comentario general del contexto Bíblico: Más tarde, volvería a su país natal, pero sorprendió al frustrado rey con la promesa de un mensaje final. La última profecía no había sido solicitada ni bienvenida y advertía a Balac sobre lo que este pueblo hará a tu pueblo en los días venideros (14).

       Iluminado por el Espíritu Santo, el adivino vio horizontes más allá del Jordán y Canaán. Mirando hacia delante en el tiempo, distinguió las características de alguien que aparecería en la escena nacional (17a) e internacional (17b–24) y que cambiaría el curso de la historia: “Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca” (17). El mensaje prendió una llama de esperanza en la vida del pueblo de Israel que fue atesorada por millones de personas: su Mesías vendría. La predicción se hizo cada vez más profética a lo largo de los siglos, pasó a la iglesia y, con nuevas dimensiones de entendimiento, llegó a cumplirse perfectamente con la venida de Cristo. Su mensaje de esperanza aún tiene varias dimensiones en esta última profecía.

       En primer lugar, es una esperanza para el futuro. Inevitablemente, en ese tiempo, la mirada de Israel estaba centrada en la conquista de Canaán. El último mensaje de Balaam les hizo pensar en el futuro en lugar del presente, de lo inmediato a lo último. Ninguna comunidad que se precie puede vivir simplemente para el hoy. Necesita ambiciones nobles que le conduzcan a cosas mejores. Por muy buenas que parezcan las circunstancias, siempre hay algo infinitamente superior en el horizonte. El teólogo cristiano Emil Brunner escribió su exposición sobre la esperanza cristiana después de perder a dos hijos de veinte y pocos años, cuando un concepto teológico se convirtió para él en “un tema candente de mi vida personal”. A través de la esperanza, “lo que es meramente futuro y potencial cobra vida para el presente y se hace real para nosotros”. La esperanza es “la forma positiva de aguardar el futuro, así como la ansiedad es la forma negativa”. Como “el oxígeno para los pulmones, así es la esperanza para el sentido de la vida humana… quita la esperanza y la humanidad tendrá dificultades por falta de respiración”. No podemos sobrevivir sin ella.

       Los viajeros israelitas, por supuesto, tenían la mira puesta en el horizonte de la conquista, pero este mensaje apuntaba hacia ideales mayores y mejores. Esa dimensión de “ahora no” era vital para ellos y para nosotros. Con demasiada facilidad nos ofuscamos reclamando lo inmediato, pero todos deben enfrentarse al reto de lo último. El apóstol Pablo recordó a las iglesias del primer siglo que no se obsesionaran con las preocupaciones del presente olvidando la realidad de lo que iba a venir. Cuando la vida se volvió difícil y peligrosa para él, estas certezas le mantuvieron con ánimos para seguir adelante.

       En segundo lugar, es una esperanza segura. No había motivo para la incertidumbre. La profecía muestra que es una certeza y a ningún israelita podría quedarle duda alguna acerca de la intención manifiesta de Dios de cumplir sus propósitos. Nótese el tiempo verbal de futuro que se emplea: “una estrella saldrá… un cetro se levantará… aplastará… Edom será una posesión… Israel se conducirá con valor. De Jacob saldrá el que tendrá dominio… Amalec… su fin será destrucción… el ceneo será consumido… naves vendrán… afligirán… pero él también perecerá para siempre” (17–24). El futuro declarado de Dios se muestra tan claramente aquí como en la promesa original hecha a Abraham: “te bendeciré”. De la misma manera que las promesas del origen, la naturaleza y el propósito de Israel se habían realizado, así también se cumpliría esa clara promesa sobre su destino.

       En tercer lugar, es una esperanza majestuosa. No se centra en las conquistas de una nación, sino en el carácter de un líder. Un rey surgiría: “una estrella saldrá de Jacob, y un cetro se levantará de Israel” (17), “De Jacob saldrá el que tendrá dominio” (19). En todo el mundo antiguo, la estrella simbolizaba la realeza y el cetro era una imagen reconocida de la misma. Israel podía anticipar que se asentaría en la tierra y que además sería una nación próspera bajo la soberanía de un rey bueno, fiable y poderoso.

       Al principio, el pueblo de Israel, por supuesto, vio cómo se cumplía esta profecía (300 años después de asentarse en Canaán) con la llegada de David, su rey ideal. David se convirtió en un buen líder, que conquistó a muchos de los enemigos de Israel, tal y como se describe en la última parte de la profecía. Pero los maestros de Israel pronto vieron un significado mayor en esta profecía que la de anunciar la monarquía de David. Apuntaba a la venida del Mesías de Israel y los primeros rabinos utilizaban los versículos para centrar la atención en su esperanza mesiánica,665 una visión compartida por la conocida comunidad de los Manuscritos del Mar Muerto, en Qumrán. Los expositores bíblicos primitivos creían naturalmente que se referían a la venida del Hijo de Dios, el “lucero resplandeciente de la mañana”. Esta última predicción por parte de Balaam quizás se refiera “a los últimos triunfos de los reyes en el período de la antigua monarquía”, pero las victorias exactas descritas aquí “prefiguran las conquistas más grandes de Cristo en su primer y segundo adviento”.

       En cuarto lugar, es una esperanza de victoria. La última profecía describe un tiempo en el que este rey prometido haría desaparecer a los enemigos de Israel en las naciones de alrededor. En las profecías más tardías, se solía juntar una serie de mensajes (o “endechas burlescas”, como se llaman algunas veces) que representan el juicio inevitable de otras naciones, especialmente aquellas que hubieran asumido el gobierno a causa de sus logros militares anteriores. Sus enseñanzas son extremadamente importantes en la tradición bíblica y son testigos de la soberanía de Dios sobre las naciones. Él no es una simple deidad territorial, como Quemos de Moab, que sólo estaba interesado en el bienestar de los que le reconocen. Él es el Dios de toda la tierra y todas las naciones están bajo su mano soberana. Un mensaje así habría reconfortado grandemente a los viajeros israelitas que estaban a punto de entrar en una tierra que ya se encontraba habitada por adoradores de otros dioses.

       Referencias Bíblicas: «Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. ▬ Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, más esfuércense vuestras manos. ▬ Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.» (Zacarias 8:3 y 13 – 22-23).

       «Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? ▬ Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?» (Romanos 11: 12 y 15).

       «Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.  Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?» (2ª Tesalonicenses 2:1-5).

       ¿Qué dice la Biblia sobre el futuro de Israel?

       Las promesas de Dios a Israel benefician no solo a su pueblo, sino a todas las naciones. Zacarías y Pablo afirman que la futura salvación de Israel y el reino del Mesías en Jerusalén traerán bendiciones al mundo (Zac. 8:13, 22-23; Romanos 11:12, 15). La visión de Juan en Apocalipsis describe además a personas de todas las naciones y lenguas adorando al Señor en la Nueva Jerusalén (Ap. 7:9-10). Aquellos de todos los grupos étnicos disfrutarán de la mayor bendición de todas: conocer al Mesías Jesús. De esta manera, la vocación de Israel de bendecir a “todas las familias de la tierra” se completará (Génesis 12:3). Creyentes judíos y gentiles, unidos en un solo Espíritu, exaltarán juntos al Salvador.

       En anticipación de este día futuro, anhelamos la adoración unida de todas las naciones bajo el gobierno de Jesús el Mesías en la Nueva Jerusalén. Hasta entonces, nuestras oraciones persisten por la paz de Jerusalén y de todo Israel (Salmo 122:6).

       Texto: «Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.». (Isaías 60:14.).

       Comentario del texto: El v. 13 vislumbra el esplendor del nuevo templo, que en los días del profeta estaría en proceso de construcción (comp. 1 Reyes. 5:1–18). Y de alguna manera relacionado con la reconstrucción del templo, el v. 14 parece vislumbrar el sometimiento de los samaritanos (comp. Neh. 4:2). Ellos también llamarían a Jerusalén: Ciudad de Jehovah, Sion del Santo de Israel.

       El versículo de Isaías 60:14 es una profecía de restauración y honor para Sion (Israel/la iglesia), prometiendo una transformación radical de su estatus entre las naciones.

       Significado e Interpretación

    • Humillación de los opresores: El versículo profetiza que aquellos que anteriormente afligieron o despreciaron al pueblo de Dios vendrán y se inclinarán ante ellos en señal de sumisión y respeto. Esta es una reversión dramática de roles, donde los antiguos enemigos reconocen la autoridad divina.
    • Reconocimiento de la santidad de Sion: Los opresores se referirán a la ciudad como «Ciudad de Jehová» y «Sion del Santo de Israel». Esto significa un reconocimiento universal de que Dios habita en medio de Su pueblo y que ellos le pertenecen, lo que les otorga un honor y una santidad especiales.

       ▬ La iglesia aparecerá verdaderamente grande y honorable (v. 14). Tras su regreso del cautiverio, el pueblo judío se hizo gradualmente más considerable y constituyó una figura mejor de lo que se hubiera esperado, tras haber sido tan reducido, y que cualquiera de las otras naciones recuperadas que habían sido igualmente humilladas por los caldeos. Es probable que muchos de quienes los oprimieron en Babilonia, cuando fueron expulsados ​​por los persas, buscaran refugio y sustento en los judíos, y estuvieran dispuestos a entablar amistad con ellos. Esta profecía se cumple aún más cuando aquellos que han sido enemigos de la iglesia son inducidos por la gracia de Dios a reconocer su error y a unirse a él: «Los hijos de quienes te afligieron, si no ellos mismos, al menos sus hijos, se postrarán ante ti, te pedirán perdón por su insensatez y pedirán un interés en tu favor y en ser admitidos en tu familia» (1ª Samuel 2:36). Una promesa como esta se le hace a la iglesia de Filadelfia (Apocalipsis 3:9). Y se pretende que sea así.

       » 1. Una mortificación para los orgullosos opresores de la iglesia, que la han afligido, la han despreciado y se han complacido en ello; serán abatidos; sus espíritus serán quebrantados, y su condición será tan miserable y miserable que se alegrarán de estar obligados con aquellos a quienes más se han esforzado en desobedecer. Nótese que, tarde o temprano, Dios derramará desprecio sobre quienes menosprecian a su pueblo.

       » 2. Una exaltación para los pobres oprimidos de la iglesia; y este es el honor que se les rendirá: tendrán la oportunidad de hacer el bien a quienes les han hecho mal y de salvar la vida a quienes los han afligido y despreciado. Es un placer para una persona buena, y lo considera un honor, mostrar misericordia a quienes no la han hallado. Sin embargo, esto no es todo. «No solo te suplicarán por su propio bien, sino que te honrarán: te llamarán la ciudad del Señor; al fin se convencerán de que eres la favorita del cielo y el cuidado particular de la divina providencia». Esa ciudad es verdaderamente grande y honorable, es fuerte, es rica, es segura, es hermosa, es el lugar más deseable para vivir, que es la ciudad del Señor, que él posee, en la que mora, en la que la religión es primordial. Tal es Sión; es el lugar que Dios ha elegido para poner allí su nombre; Es la Sión del Santo de Israel; por lo tanto, podemos estar seguros de que es una ciudad santa, de lo contrario, el Santo de Israel nunca sería llamado su patrón.

    1er Titulo: Revelación de eventos que acontecerán en tiempos postreros. Versículo 14. He aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros días. (Léase: Génesis 49: 8 al 12. Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león. Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá. Ni el legislador de entre sus pies. Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. Atando a la vid su pollino. Y a la cepa el hijo de su asna. Lavó en el vino su vestido. Y en la sangre de uvas su manto. Sus ojos, rojos del vino. Y sus dientes blancos de la leche. ▬ Miqueas 6.5. Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam hijo de Beor, desde Sitim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Jehová.).

        La revelación de eventos en los «tiempos postreros» o «últimos días» se refiere principalmente a las profecías bíblicas, especialmente en Daniel y Apocalipsis, que describen el regreso de Jesucristo, el establecimiento del reino de Dios, juicios finales, la batalla de Armagedón, y la restauración de Israel, culminando en el Milenio y un nuevo cielo y tierra, eventos vistos como cercanos por profetas y escritores bíblicos desde la era apostólica.

       Conceptos Clave y Eventos Profetizados: La Segunda Venida de Cristo: El evento central, un retorno glorioso para juzgar y reinar.

    El Arrebatamiento (Rapture): La iglesia siendo llevada al cielo.

    • Las Señales de los Tiempos: Guerras, plagas, persecuciones, y la restauración de Israel, indicando la proximidad del fin.
    • El Juicio Final: Dios juzgará a las naciones y a los muertos.
    • El Milenio: Cristo reinará personalmente sobre la tierra por mil años.
    • El Fin del Mal: Satanás será atado, y el mal será erradicado.
    • La Restauración de Israel: Reconstrucción de Jerusalén y un nuevo templo (Ezequiel 40-48).

       Referencias bíblicas: «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.» (1ª Timoteo 4.1).

       «De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares.» (Judas 14).

       «Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo, Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo, Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio; Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron.» (Lucas 1:67 al 71).

       «Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.» (Zacarias 37:7).

    2° Titulo: Visión personal de la grandeza de Dios. Versículos 15 y 16. Y tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Dijo el varón de ojos abiertos; Dijo el que oyó los dichos de Jehová, Y el que sabe la ciencia del Altísimo, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos. (Léase: 2ª de Reyes 6:17. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo. ▬ Isaías 6:5. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.).

       Una visión personal de la grandeza de Dios: implica reconocer su poder, autoridad y recursos infinitos, pero también su llamado a la humildad y el servicio, contrastando con la grandeza mundana; se trata de alinearnos con Su propósito, enfocarnos en glorificarle en todo (no a nosotros mismos), y experimentar una fe renovada y una confianza total en Él, comprendiendo que somos llamados a servir a otros como Cristo sirvió, encontrando nuestra verdadera grandeza en la entrega y no en el dominio.

       Referencias bíblicas: (Visión). «Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.» (Hebreos 11:27).

       «Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.». (Hechos 7:55).

       (Grandeza). «Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.». (Filipenses 2:9-11).

    3er Titulo: Estrella de Jacob: símbolo de la persona de Jesucristo. Versículo 17. Lo veré, mas no ahora; Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob. Y se levantará cetro de Israel. Y herirá las sienes de Moab. Y destruirá a todos los hijos de Set. (Léase: Apocalipsis 22:16. Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.).

       Comentario: (22:16) Apocalipsis, El: El mensaje de Apocalipsis es proclamado por Jesucristo mismo. Esta es una declaración fuerte y se la proclama enfáticamente para que no haya error sobre el hecho: “Yo Jesús… daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. Él es el Autor del mensaje de Apocalipsis. Pero advierta: Él envió a su ángel personal para traer el mensaje a la tierra. ¿Cómo sabemos que Jesucristo hizo esto? ¿Cómo sabemos que Jesucristo en realidad envió el mensaje de Apocalipsis a la tierra? Debido a quién Él es.

    => Él es “la raíz y el linaje de David”. Esto significa que Él es la raíz de David, la raíz de la vida, el que le da vida al hombre. Por lo tanto, Él es el que le dio vida a David. Pero también es del linaje de David. Él es el Mesías prometido que iba a venir de la segunda semilla y línea de David. Él es el Salvador y Rey prometido que iba a venir a salvar al hombre y gobernar sobre el mundo, todo desde el trono de David.

    => Él es “la estrella resplandeciente de la mañana Esto significa dos cosas. La primera estrella que surge es la más brillante, la más resplandeciente de todas. Por lo tanto, Jesucristo es el más resplandeciente de todos los seres del universo. Él es el Hijo de Dios mismo. Segundo, esta es una profecía del Mesías: “Saldrá estrella de Jacob” (Nm. 24:17). Jesucristo está declarando que Él es el Mesías prometido, la Estrella entre las estrellas del hombre.

       Esta es la razón por la cual sabemos que Jesucristo es al Autor de Apocalipsis. Él es el Hijo de Dios, el Mesías prometido que da vida y que tiene el derecho de juzgar la vida. Él es el que conoce el futuro y puede dar calidez al hombre y decirle cómo prepararse para los devastadores eventos del fin de los tiempos. Siendo el verdadero Mesías, Él nos declarará la verdad; Él nos declarará el mensaje de Apocalipsis.

       “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” (Jn. 15:15)

       “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios” (1ª Co. 2:9-10)

       “Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Ef. 1:9-10)

       “El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz” (Dn. 2:22)

       “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que reveles su secreto a sus siervos los profetas” (Am. 3:7).

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

    Domingo 14 de diciembre de 2025

  • DOMINGO 07 DE DICIEMBRE DE 2025. “DECLARACIÓN DE LA INALTERABLE VOLUNTAD DIVINA”.

       Lección: Números 24:10 al 13. Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces. Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, más he aquí que Jehová te ha privado de honra. Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, más lo que hable Jehová, eso diré yo? 

       Comentario general del contexto Bíblico: Al escuchar el tercer mensaje, Balac estaba enfurecido (10–11) y batió palmas con desdén. Ordenó a Balaam que regresara a casa e hizo alusión a la fortuna que se había perdido (“Yo dije que te colmaría de honores”), (11) por haberse negado a maldecir a la multitud de Israel. Balaam repitió que le era imposible traspasar el mandamiento del SEÑOR (13). Más tarde, volvería a su país natal, pero sorprendió al frustrado rey con la promesa de un mensaje final. La última profecía no había sido solicitada ni bienvenida y advertía a Balac sobre lo que este pueblo hará a tu pueblo en los días venideros (14).

       En el contexto bíblico, «inalterable» se refiere principalmente a la inmutabilidad de Dios, es decir, que Él es constante, permanente y no cambia en Su naturaleza, carácter o amor. También se aplica al amor de Dios, que es eterno e incondicional, y a la palabra de Dios, que es un fundamento que permanece para siempre. Finalmente, el concepto se extiende a los creyentes para describir la cualidad de ser fieles e inmutables en su compromiso con Cristo.

        Referencia Bíblica: «Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.» (Romanos 8:39-39).

       «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.» (Santiago 1:17).

       «quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos» (2ª Timoteo 1:9).

       Texto: «Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios». (Miqueas 6:8)

       Comentario del texto: Equivocaciones reveladas, 6:3-8. La premisa del argumento se presenta en los vv. 3 y 4. Hay un juego de palabras que engrandece el estilo: Las frases en qué te he agobiado (v. 3) (o molestado), que en heb. es helıtija 3811, y te hice subir (v, 4) que en heb. es heelƒtija 5927 suenan bastante parecidas. De manera tan poética les recuerda que la conducta de Dios había sido fiel y presenta ejemplos: su redención de Egipto en Éxodo y su protección contra Balac y Balaam en Números 22. Ahora los desafía ¡responde contra mí!, término judicial que demanda testimonio juramentado.

       Dios anticipa la respuesta de Israel, formulando la pregunta retórica del v. 6: ¿Con qué me presentaré? Jehovah ya sabía lo que diría Israel; diría que ya estaba cumpliendo con los deberes de la religión según la ley. Pero, postrarse, presentar holocaustos, o sacrificar becerros son ejercicios externos. Si no toman en cuenta la actitud del corazón, no adoran en espíritu y en verdad.

       Para Dios, el valor del acto de adorar va de acuerdo con el valor de la vida y actitud del adorador. Jesús dijo: “…los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Juan 4:23). Algunos incluso pensaban que sacrificar a sus propios hijos (v. 7) sería lo más agradable a Dios, olvidándose que esto está prohibido por la ley (Deut. 12:31).

       Lo que sí demanda Dios se encuentra en el v. 8. Miqueas dice que se lo había declarado al pueblo de Israel mucho antes, no dice exactamente dónde, pero podemos verlo como resumen de Deuteronomio 10. Son tres cosas que figuran como composición perfecta y resumen cabal de los requisitos divinos (ver Prov. 21:21. El que sigue la justicia y la misericordia 
    Hallará la vida, la justicia y la honra.
    ). Miqueas hace eco de lo que dice su contemporáneo Oseas en el 6:6 de su libro. Aunque este versículo no se cita palabra por palabra en el NT, parece que Jesús lo tiene claramente en mente en (Mateo 23:23. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.).

       Hacer justicia tiene que ver con nuestra relación para con otros, es decir, con nuestra conducta externa. Amar misericordia (o fiel amabilidad) tiene que ver con nuestra disposición interior; lo que sentimos y somos en nuestro interior. Andar humildemente obviamente tiene que ver con nuestra relación con Dios. Es interesante que esta palabra en particular (tsana6800) solo aparece aquí, aunque en su forma adjetiva se menciona en (Proverbios 11:2. Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría.) donde se traduce “humildes”, y quiere decir modesto, sumiso o sujeto. Estas son las cosas que requiere Dios del verdadero adorador.

    ¿Qué significa practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente (Miqueas 6:8, NBLA)?

       Uno de los versículos más populares entre judíos y cristianos que promueven la justicia social es Miqueas 6:8 (NBLA). Dice así: «Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti, sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?». Muchos desean saber más sobre lo que enseña este inspirador versículo sobre los temas de la justicia, la misericordia y la humildad.

       Miqueas 6 es una conversación imaginaria entre el Señor e Israel. En los versículos 1-5 el Señor presenta su caso contra el desobediente pueblo de Israel. Los versículos 6-7 registran la respuesta de Israel como una serie de preguntas que comienzan con: «¿Con qué me presentaré al Señor?» (Miqueas 6:6).

       Israel se centra en sus ritos religiosos externos, y sus preguntas muestran una progresión de menor a mayor. Primero, preguntan si Dios estaría satisfecho con holocaustos de becerros de un año (Miqueas 6:6b), ofrendas exigidas en la Ley de Moisés. En segundo lugar, preguntan si deberían traer «millares de carneros, de miríadas de ríos de aceite» (Miqueas 6: 7a). Se trata de la retórica de la hipérbole; semejante ofrenda solo podría hacerla alguien extremadamente rico o toda la comunidad del pueblo de Dios. En tercer lugar, preguntan si deberían ofrecer a sus hijos primogénitos como sacrificio para Dios. ¿Sería suficiente para cubrir su pecado? ¿Se alegraría entonces Dios de ellos?

        El versículo 8 (NBLA) sigue con la respuesta de Dios, fundada en la Ley de Moisés: «Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno». En otras palabras, Israel ya debería haber conocido la respuesta a sus preguntas. Dios dice entonces que no necesitaba ni deseaba sus ritos religiosos, sacrificios u oblaciones. En cambio, el Señor buscaba la justicia, la misericordia y la humildad de Israel.

       La respuesta al problema del pecado de Israel no eran más sacrificios o más dolorosos. La respuesta era algo mucho más profundo que cualquier observancia religiosa: necesitaban un cambio de corazón. Sin corazón, la conformidad de Israel con la Ley no era más que hipocresía. Otros profetas intentaron comunicar un mensaje similar (Isaías 1:14; Oseas 6:6; Amós 5:21). Lamentablemente, el pueblo de Dios tardó en escuchar el mensaje (Mateo 12:7).

       «Practicar la justicia» habría sido entendido por la audiencia de Miqueas como vivir con un sentido del bien y del mal. Sobre todo, los tribunales judiciales tenían la responsabilidad de garantizar la equidad y proteger a los inocentes. La injusticia era un problema en Israel en aquella época (Miqueas 2:1-2; 3:1-3; 6:11).

       «Amar la misericordia» contiene la palabra hebrea hesed, que significa “amor leal” o “bondad amorosa”. Junto con la justicia, Israel debía brindar misericordia. Tanto la justicia como la misericordia son fundamentales en el carácter de Dios (Salmo 89:14). Dios esperaba que Su pueblo mostrara amor a sus semejantes y fuera leal en su amor hacia Él, tal como Él había sido leal con ellos (Miqueas 2:8-9; 3:10-11; 6:12).

       «Andar humildemente» es una descripción de la actitud del corazón hacia Dios. El pueblo de Dios depende de Él más que de sus propias fuerzas (Miqueas 2:3). En lugar de sentirnos orgullosos de lo que aportamos a Dios, reconocemos con humildad que ningún sacrificio personal puede sustituir a un corazón comprometido con la justicia y el amor. Las preguntas retóricas de Israel tenían una progresión en tres partes, y el versículo 8 contiene una progresión similar. La respuesta de un corazón piadoso es hacia fuera (practicar la justicia), hacia dentro (amar la misericordia) y hacia arriba (andar humildemente).

       El mensaje de Miqueas sigue siendo pertinente hoy en día. Los ritos religiosos, por extravagantes que sean, nunca pueden compensar la falta de amor (1ª Corintios 13:3. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.). El cumplimiento externo de las normas no es tan valioso a los ojos de Dios como lo es un corazón humilde que simplemente hace lo que es correcto. El pueblo de Dios seguirá deseando hoy justicia, misericordia y humildad ante el Señor.

    1er Titulo: Vano intento de maldecir a Israel. Versículo 10. Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces.  (Léase: Génesis 12:3. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. ▬ Jeremías 20:11. Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.).

        Verso 10: Esta bendición repetida de Israel hizo que Balac se enfureciera con tanta violencia, que se golpeó las manos y aconsejó a Balaam que huyera a su casa: agregó: “Dije, te honraré mucho (cf. Números 22:17 y Números 22). :37); más he aquí, Jehová te ha privado de honra.” “Golpearse las manos” era una señal de horror (Lamentaciones 2:15) o de furia violenta; es en este último sentido que ocurre tanto aquí como en Job 27:23. En las palabras, “Jehová te ha privado de honra”, la ironía con la que Balac se burla de la confianza de Balaam en Jehová es inconfundible.

       Vano intento de maldecir a Israel: La frase se refiere a la historia bíblica de Balaam, quien fue contratado por el rey Balac para maldecir a Israel, pero sus intentos fueron inútiles porque Dios intervino para bendecir a su pueblo en lugar de maldecirlo. La historia ilustra cómo un poder superior (Dios) es soberano sobre los intentos de los hombres y cómo las promesas hechas a Israel se cumplieron a pesar de los intentos de maldecirlo.

       “Aunque Balaam intentó maldecir a Israel, no pudo hacerlo porque la bendición de Dios estaba sobre su pueblo.  Cuando Dios te bendice, ningún plan del enemigo puede prosperar contra ti. ¡Descansa en Su protección y promesas!

       Referencia bíblica: «Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.» (Gen. 12:3).

       «Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.» (Números 6:23 al 27).

       «He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.» (Salmo 127:3).

    2° Titulo: Los que toman el nombre de Jehová en vano son confundidos. Versículo 11. Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, más he aquí que Jehová te ha privado de honra.  (Léase: Exodo 20:7. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.  ▬ Isaías 44:24 y 25. Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo; que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.).

        Verso 11: Esta bendición repetida de Israel hizo que Balac se enfureciera con tanta violencia, que se golpeó las manos y aconsejó a Balaam que huyera a su casa: agregó: “Dije, te honraré mucho (cf. Números 22:17 y Números 22). :37); más he aquí, Jehová te ha privado de honra.” “Golpearse las manos” era una señal de horror (Lamentaciones 2:15) o de furia violenta; es en este último sentido que ocurre tanto aquí como en Job 27:23. En las palabras, “Jehová te ha privado de honra”, la ironía con la que Balac se burla de la confianza de Balaam en Jehová es inconfundible.

        ¿Qué significa tomar el nombre del señor en vano?

        Aunque muchas personas creen que tomar el nombre del señor en vano se refiere al uso del nombre del señor como una palabra grosera, abarca algo mucho más que un uso en vano del nombre de Dios. Para comprender la gravedad de tomar el nombre del señor en vano, primero tenemos que ver el nombre del señor desde su perspectiva como se describe en las escrituras. El Dios de Israel es conocido por muchos nombres y títulos, pero el concepto encarnado en el nombre de Dios, desempeña un papel importante y único en la Biblia. La naturaleza y los atributos de Dios, la totalidad de su ser, y especialmente su gloria, se reflejan en su nombre (Salmo 8:1). El Salmo 111:9 nos dice que su nombre es “santo y temible», y la oración del señor comienza dirigiéndose a Dios con la frase «santificado sea tu nombre» (Mateo 6:9), siendo esta una indicación de que en nuestra oración la reverencia hacia Dios y a su nombre, debe ser lo más importante. Con frecuencia entramos en la presencia de Dios con presuntuosas «listas de responsabilidades» para él, sin ser conscientes de su santidad, su grandeza, y el enorme abismo que separa nuestra naturaleza de la suya. El que se nos permita incluso venir delante de su trono, es por causa únicamente de su gracia y de su amor misericordioso para con su pueblo (Hebreos 4:16). Nunca debemos subestimar esa gracia.

       A causa de la grandeza del nombre de Dios, cualquier uso del nombre de Dios que lo deshonre o deshonre su carácter, es porque se está tomando su nombre en vano. El tercero de los diez mandamientos prohíbe tomar o usar el nombre del señor en una forma irreverente porque eso indicaría una falta de respeto a Dios mismo. Una persona que usa incorrectamente el nombre de Dios, el señor no lo dará por «inocente» (Éxodo 20:7). En el antiguo testamento, se deshonraba el nombre de Dios cuando no se cumplía con un juramento o una promesa hecha en su nombre (Levítico 19:12). El hombre que usaba el nombre de Dios para legitimar su juramento y, luego rompía su promesa, daba a entender su falta de reverencia hacia Dios, así como una falta de temor de su santo castigo. Era esencialmente lo mismo que negar la existencia de Dios. Sin embargo, para los creyentes no hay necesidad de usar el nombre de Dios para legitimar un juramento, ya que en primer lugar no estamos llamados para hacer juramentos; que nuestro hablar sea «sí» y nuestro no sea «no» (Mateo 5:33-37).

       Hay un sentido más amplio en el que la gente de hoy toma el nombre del señor en vano. Aquellos que mencionan el nombre de Cristo, que oran en su nombre, y que toman su nombre como parte de su identidad, pero que deliberada y continuamente desobedecen sus órdenes, están tomando su nombre en vano. A Jesucristo se le ha dado el nombre sobre todo nombre, ante quien toda rodilla se doblará (Filipenses 2:9-10), y cuando asumimos el nombre «cristiano», lo debemos hacer con la comprensión de lo que esto significa. Si profesamos ser cristianos, pero actuamos, pensamos y hablamos en una manera mundana o profana, estamos tomando su nombre en vano. Cuando representamos inadecuadamente a Cristo, ya sea intencionalmente o por ignorancia de la fe cristiana como se proclama en las sagradas escrituras, estamos tomando el nombre del señor en vano. Cuando decimos que lo amamos, pero no hacemos lo que él nos manda (Lucas 6:46), estamos tomando su nombre en vano y estamos en peligro de escucharle decir, «Nunca os conocí; apartaos de mí” en el día del juicio final (Mateo 7:21-23).

       El nombre del señor es santo, como él es santo. El nombre del señor es una representación de su gloria, su majestad, y su deidad suprema. Debemos estimar y honrar su nombre mientras lo reverenciamos y glorificamos. Hacer algo menos que eso, es tomar su nombre en vano.

    3er Titulo: Balaam doblegado a reconocer la voluntad de Dios. Versículos 12 y 13. Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, más lo que hable Jehová, eso diré yo?  (Léase: Daniel 4:33 al 37. En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves. Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida. Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia. ▬ Jonás 2:1 al 10. Subió destruidor contra ti; guarda la fortaleza, vigila el camino, cíñete los lomos, refuerza mucho tu poder. Porque Jehová restaurará la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque saqueadores los saquearon, y estropearon sus mugrones. El escudo de sus valientes estará enrojecido, los varones de su ejército vestidos de grana; el carro como fuego de antorchas; el día que se prepare, temblarán las hayas. Los carros se precipitarán a las plazas, con estruendo rodarán por las calles; su aspecto será como antorchas encendidas, correrán como relámpagos. Se acordará él de sus valientes; se atropellarán en su marcha; se apresurarán a su muro, y la defensa se preparará. Las puertas de los ríos se abrirán, y el palacio será destruido. Y la reina será cautiva; mandarán que suba, y sus criadas la llevarán gimiendo como palomas, golpeándose sus pechos. Fue Nínive de tiempo antiguo como estanque de aguas; pero ellos huyen. Dicen: ¡Deteneos, deteneos!; pero ninguno mira. Saquead plata, saquead oro; no hay fin de las riquezas y suntuosidad de toda clase de efectos codiciables. Vacía, agotada y desolada está, y el corazón desfallecido; temblor de rodillas, dolor en las entrañas, rostros demudados.).

       Verso 12-13: Pero Balaam le recuerda, por otro lado, la declaración que hizo a los mensajeros desde el principio (Números 22:18), de que de ninguna manera podía hablar en contra del mandato de Jehová, y luego agrega: “Y ahora, he aquí, voy a mi pueblo. Ven, te diré deliberadamente lo que este pueblo hará con tu pueblo al final de los días”. יעץ, aconsejar; aquí denota un anuncio, que incluye consejos. El anuncio de lo que Israel haría con los moabitas en el futuro, contiene el consejo a Balac, qué actitud debería asumir hacia Israel, si este pueblo iba a traer una bendición sobre su propio pueblo y no una maldición. Sobre “el fin de los días”, véase Génesis 49:1.

      Balaam doblegado a reconocer la voluntad de Dios: Balaam no se dobló a reconocer la voluntad de Dios; por el contrario, su historia es un ejemplo de resistencia a la voluntad divina debido a la codicia, que finalmente le costó la vida. Dios le prohibió maldecir a Israel, pero Balaam insistió en su deseo por ganancia personal, y aunque eventualmente se vio obligado a bendecir, sus planes de engaño contra Israel se materializaron a través de otros medios, lo que resultó en un gran número de israelitas muertos y en la muerte de Balaam a manos de los israelitas.

       ¿La voluntad de Dios o la tuya?

       ¿Te das cuenta de lo que está sucediendo? Balaam prácticamente les deja ver que él sí quiere ir, pero es Dios quien no quiere que los acompañe. Es como decir: si quiero aceptar tu oferta, pero Dios dice que no vaya. Más adelante esos mensajeros vuelven con personas más distinguidas, como una forma de convencer a Balaam por medio de la avaricia, el reconocimiento y lo que pudiera obtener de parte de ellos.

       ¿No te suena a que algo similar puede estar ocurriendo en nuestros días? Tal vez no nos pidan que maldigamos a alguien, pero sí que vayamos en contra de la voluntad de Dios. Balaam consultó a Dios una vez más para saber si debía ir o no a maldecir a Israel. ¡Siguió preguntando a Dios cuando Él ya había dicho claramente que NO fuera!

       ¿Has estado en esa situación? En una situación en la que quieres hacer algo porque sabes que será bueno para ti, que traerá beneficios económicos, reconocimiento y quizá hasta es algo que de verdad deseas, pero Dios dice: No, no es mi voluntad. Y vuelves y preguntas, y vas de nueva cuenta y buscas la manera de convencer a Dios de que lo que harás será bueno para ti sin pensar en nada ni nadie más; de hecho, sin pensar en que Dios está cuidándote de lo que vendrá después.

       Pero no puedes ver lo que acontecerá, sigues pensando que todo será de bien para ti y sigues sin detenerte hasta que Dios diga que sí. Y quizás abrirá alguna puerta, una oportunidad, te dará lo que deseas. Pero no es porque cambió de opinión, sino porque ahora conocerás que la voluntad de Dios no es hacer tu voluntad y habrá consecuencias a la desobediencia e incredulidad que tuviste a su Palabra. Recuerda que, aunque Dios permita que hagamos algo que va en contra de su voluntad, no significa que lo apruebe o que sea bueno para nosotras.

       Referencias Bíblicas: «Y Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa chica ni grande.» (Numero 22:18.).

       «Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.» (Tito 2:15).

       «Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida.» (Hechos 5:20).

      «Palabra que vino de Jehová a Jeremías, diciendo: Oíd las palabras de este pacto, y hablad a todo varón de Judá, y a todo morador de Jerusalén. Y les dirás tú: Así dijo Jehová Dios de Israel: Maldito el varón que no obedeciere las palabras de este pacto, el cual mandé a vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oíd mi voz, y cumplid mis palabras, conforme a todo lo que os mando; y me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios; para que confirme el juramento que hice a vuestros padres, que les daría la tierra que fluye leche y miel, como en este día. Y respondí y dije: Amén, oh Jehová.» (Jeremías 1:1 al 5).

    Domingo 08 de Diciembre de 2025

    Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios.

  • SEMANA DEL 08 AL 14 DE DICIEMBRE DE 2025. “GRAN SACRIFICIO PERSONAL POR AMOR A LAS ALMAS”.

       LECTURA BÍBLICA: 1ª a LOS CORINTIOS 9:19 AL 23. 19. Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 20. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21. a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 22. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 23. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.

       Comentario general del contexto Bíblico: (1ª de Corintios 9: 19-23). Predicación ▬ Ministro: El método del ministro es hacerse a todos de todo. Pablo dice que él era “libre de todos”; es decir, que él no estaba obligado a ajustarse a ninguna de las ideas u opiniones del hombre. Había sido liberado en Cristo y estaba obligado solo a ajustarse a Cristo. Pero Pablo se entregó a sí mismo, en realidad se hizo siervo de todos los hombres. ¿Por qué? Para poder ganar a más hombres para Cristo.

       Nota: Que Pablo se ajustara a las opiniones y costumbres de otros no quiere decir que estuviera comprometiendo sus convicciones ni que fuera falso. Quiere decir que se acercaba a los hombres, ganaba su confianza para que les prestaran atención a su testimonio de Cristo.

    ▬ 1. Pablo se hizo como judío a los judíos, es decir, a aquellos que están sujetos a la ley. Cuando Pablo estaba ministrando a los judíos, él se ajustaba a sus costumbres y leyes siempre que nada violara su andar en Cristo. Observe que Pablo no estaba sujeto a la ley.

    “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Ro. 10:4).

       La norma de Pablo era Cristo, no la ley. Pero él se sujetó a la ley cuando ministraba a los judíos a fin de acercarse a ellos y ganar su confianza para poder testificarles. Nota: Pablo se comprometía con los judíos y con todos los otros siempre que no estuviera implícito un principio. Hechos 21:18-27 constituye un buen ejemplo de cuánto haría él por concederle entrada al evangelio. Sin embargo, cuando había un principio en juego, no cedía un ápice (cp. Gá. 2:3-5).

    ▬ 2. Pablo se hizo como uno sin ley a aquellos que estaban sin ley. Pero note un elemento importante: “No quiere decir que se volvió inmoral y sin ley”. Él seguía obedeciendo la ley de Dios; es decir, siempre estuvo bajo la ley de Cristo. Aún así obedecía la voluntad de Cristo la cual comprende los mandamientos de Dios y más. Pero Pablo se ajustó a las costumbres y estilo de vida de los impíos siempre que no constituyeran una violación de la ley de Cristo. Vivía como un gentil cuando se encontraba entre ellos a fin de acercarse a ellos y ganarlos para Cristo.

    ▬ 3. Pablo se hizo como débil a los cristianos débiles. Es decir, se ajustó a sus pequeñas reglas y regulaciones. Se abstuvo de hacer algunas cosas que eran perfectamente legales. Se ajustó a sus ideas y opiniones solo para contar con una puerta abierta para ayudarlos a crecer en Cristo. Puso a un lado su libertad y derechos personales a fin de ayudar a los cristianos recién convertidos y débiles. No se atrevería a serles tropezadero, tampoco haría que lo sacaran de la vida de ellos por haberlos ofendido y así perder su oportunidad de ayudarlos. Se hizo como uno de ellos a fin de ganarlos.

    ▬ 4. Pablo plantea claramente su propósito de ajustarse a las costumbres y opiniones de los hombres:

    “a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (v. 22).

       Pablo declara que él fue a los extremos cuando fue necesario a fin de ganar a las personas para Cristo. Note la palabra “esto” (v. 23); generalmente se traduce como “todas las cosas”. Pablo declara que él hizo “todas las cosas” por el bien del evangelio. Lo que importaba en la vida no era él ni sus derechos, sino el evangelio. El evangelio era la pasión devoradora de su vida. ¿Para qué? Para que pudiera ser copartícipe del evangelio con otros creyentes. Al serle fiel al evangelio participaría de la redención del evangelio con otros creyentes.

       “Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” (Mt. 4:19).

       “Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos” (Mr. 10:43, 44).

       “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite” (Ro. 14:21).

       “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1 Co. 10:24).

       “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Gá. 6:2).

       “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gá. 6:10).

       “no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Fil. 2:4).

       “El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio” (Pr. 11:30).

       “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (Dn. 12:3).

    Consideraciones prácticas en 9:19–23

       Si Pablo quería hacerse de todo para todos, ¿no se exponía a ser criticado por los que lo llamarían débil? Esperaban que fuese un líder fuerte. Pero Pablo está dispuesto a ser un débil entre los débiles. Permaneciendo fiel a la enseñanza del evangelio, era libre en cuanto a cosas neutrales, incluyendo asuntos de comida y bebida. Pablo era libre de judíos, gentiles y débiles, pero les ministraba a todos el evangelio con eficacia.

       Pablo sigue las huellas de Jesús, quien en su ministerio terrenal comió con publicanos y prostitutas. A Jesús se le conoció como su amigo (Mt. 11:19), por lo que fue considerado como uno de ellos. Jesús bebió del agua que la samaritana le dio en el pozo de Jacob, y sus discípulos se sorprendieron de que conversara con una mujer (Jn. 4:9, 11, 27). Jesús dijo a los fariseos que pagaran impuestos al César y que le dieran a Dios lo que es de Dios (Mt. 22:21). Jesús sentó el modelo de lo que es acomodarse a la cultura y circunstancias de la gente entre la cual predicó. Con todo, el evangelio se mantenía incólume.

       Por el bien del evangelio, los misioneros, evangelistas y pastores deben de adaptarse a la gente y comunidad en la que trabajan. Sin comprometer jamás las demandas del evangelio, deben buscar la manera de llevar a la gente al conocimiento de Jesucristo. Tal como el Señor Jesús lo dijo en su oración sacerdotal, «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado».

       Nota del Expositor Bíblico: La juventud cristiana debe imitar el ejemplo del apóstol Pablo: renunciar al ego y al orgullo, y situarse en la necesidad del prójimo para conducirlo a la vida eterna, reconociendo que todas las almas son de gran valor para Dios.

    1er Titulo: Ejemplo de servicio C1 Dios con humildad para ganar almas para Cristo. Versículo 19. Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. (Léase: San Mateo 11:29. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. ▬ Gálatas 5:13. Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.).

       1ª a los corintios 9:19. Porque, aunque soy libre de todos los hombres, me hice esclavo de todos para ganar a la mayor cantidad posible.

       Con la palabra libre, Pablo regresa al discurso sobre la libertad que empezó este capítulo (v. 1). Dijo que él era libre de las restricciones dietéticas que la ley mosaica imponía a los judíos. Ahora da a entender que es libre de dependencia económica. Al no aceptar compensación económica por el ministerio que realiza en Corinto, quedaba libre de cualquier imposición que pudiera obstaculizar su predicación.

       La libertad es un concepto relativo que tiene sus propias limitaciones. Pablo no dice que es libre de todas las cosas, sino que es libre de todos los hombres. Hace eco de la idea que empezó el capítulo (v. 1). Allí afirma que es libre porque tiene libertad cristiana. Aquí declara que es libre de todos los hombres, como hecho objetivo, ya que no ha hecho uso de toda la libertad que posee.

       Pablo dice que él tiene la libertad de comer o no comer carne, y que goza de independencia económica en virtud de su negocio con las carpas. Pero nunca estuvo libre de la ley de Dios, porque tenía libertad sólo dentro del contexto de esa ley. Agustín lo pone en forma concisa: «El hombre nunca es más libre que cuando es controlado por Dios solo».

       Como hombre libre, Pablo es capaz de relacionarse con cualquier creyente de la iglesia de Corinto. Tiene plenos derechos apostólicos para estar libre del control humano, pero escoge ser siervo de todos los creyentes de Corinto. Cumplió literalmente las palabras que Jesús dijo a sus discípulos: «Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá hacerse su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás» (Mt. 20:25–27). Pablo imitaba a Jesús, quien vino a servir y no a ser servido.

       Pablo se hace servidor de todos, con el fin de ganar la mayor cantidad de gente para Cristo. Debe quedar claro de que no compite con los otros apóstoles a quién convierte más gente a Cristo. Más bien espera que la estrategia de ser siervo de todos traiga más gente a Cristo que cualquier otro método. En conclusión, al ponerse al servicio del pueblo de Cristo, Pablo demuestra que es un siervo de Jesús (cf. Gá. 5:13).

     2° Titulo: La gracia en Cristo poro predicar el evangelio sin acepción de personas. Versículos 20 y 21. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.  (Léase: Los Hechos 10:34. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas. ▬ Romanos 10:12. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan.).

       1ª a los corintios 9: 20. Con los judíos me comporto como judío, para ganar a los judíos. Para los que están bajo la ley me he convertido como uno que está bajo la ley, aunque yo mismo no esté bajo la ley, para ganar a los que están bajo la ley.

    » a. «Con los judíos me comporto como judío, para ganar a los judíos». Como aquel que es siervo de todos, Pablo empieza por su propia gente y se apega al principio de «a los judíos primeramente y también a los gentiles». Pablo era judío y hebreo de hebreos (Fil. 3:5). Pero cuando dice que se hace judío para los judíos, quiere decir que al ser un seguidor de Jesús vive en una nueva creación (2 Co. 5:17), que ya no es ni judío ni gentil.

       En su intento de ganar a los judíos para Cristo, Pablo se adaptaba a las costumbres judías durante su ministerio. Estos son algunos de los ejemplos notables: dejó que Timoteo fuese circuncidado «por causa de los judíos» (Hch. 16:3); hizo un voto nazareo para expresar a Dios su agradecimiento (Hch. 18:18); se purificó junto a cuatro nazareos y pagó sus gastos para la ofrenda sacrificial (Hch. 21:23, 24, 26).

       Pablo trató de promover la unidad de la iglesia llevando hasta Jerusalén a algunos cristianos gentiles de Macedonia y Asia Menor (Hch. 20:4). Aunque fue acusado de no enseñar la ley de Moisés a los judíos de la dispersión (Hch. 21:20, 21), voluntariamente pacificó a los cristianos judíos de Jerusalén. Quería demostrar que no tenía ningún reparo en obedecer la ley de Moisés.

    » b. «Para los que están bajo la ley me he convertido como uno que está bajo la ley, aunque yo mismo no esté bajo la ley». Esta idea es paralela a la primera oración del versículo. Ambas oraciones se aplican a los judíos que estaban bajo la ley de Moisés y a los cristianos con una conciencia débil. ¿Pero por qué vuelve Pablo a llamar la atención a los judíos? Parece que quería hacer una clara distinción entre quienes estaban bajo la ley (v. 20) y quienes no estaban bajo la ley (v. 21). Esto no sólo distingue entre judíos y gentiles, sino que también parece distinguir entre los cristianos de conciencia débil que están bajo la ley y los cristianos fuertes que practican su libertad de la ley.

       En éste y el siguiente versículo (v. 21), la palabra ley alude a la ley mosaica. Para ser preciso, la parte civil y ceremonial de esa ley era una carga para los judíos (cf. Hch. 15:10; Gá. 5:1). Con todo, Pablo estaba listo a relacionarse con aquellos judíos que consideraban que su deber era obedecer la ley de Moisés. Junto a sus demás compatriotas, guardaba las costumbres judías, las que incluían reglas dietéticas, lavamientos y la observancia sabática.

       Como campeón de la libertad cristiana (véase p. ej., Gá. 2:4; 5:13), Pablo pondrá de lado su libertad en Cristo y se someterá a la esclavitud de la ley mosaica. Esto lo hace en contextos judíos y sólo por una razón: ganar a los judíos para Cristo. Con todo, añade algo que aclara su disposición a guardar los mandamientos de la ley mosaica: «aunque yo mismo no esté bajo la ley». Permanece libre en Cristo Jesús.

    » c. «Para ganar a los que están bajo la ley». Lo que Pablo busca al obedecer la ley mosaica es promover la conversión de los judíos al cristianismo. No habla de los judíos cristianos que ya saben que en Cristo tienen libertad. Más bien se refiere a los judíos que todavía no conocen a Jesús y el poder liberador del evangelio. Quiere que los que están bajo la ley tengan la misma libertad que él goza en Cristo.

       Aunque Pablo fue nombrado ante todo como apóstol de los gentiles (véase Gá. 2:7–9), predicó el evangelio de salvación a judíos y gentiles (Hch. 20:21). De esta forma buscó ganar a «los que están bajo la ley» y «los que están sin la ley». Pablo se adaptó tanto a judíos como a gentiles, para el bien del evangelio.

       1ª a los corintios 9:21. Para los que no tienen la ley me he convertido como uno que no tiene la ley, aunque yo mismo no esté sin la ley de Dios sino bajo la ley de Cristo, para ganar a los que están sin la ley.

    » a. «Para los que no tienen la ley me he convertido como uno que no tiene la ley». ¿Por qué no es directo Pablo y dice «para los gentiles», en lugar de dar un rodeo con la frase «para los que no tienen la ley»? Primero, en esta epístola evita alienar a los gentiles y es cauto al dirigirse a ellos. Segundo, se dirige a los gentiles que no conocían la ley de Dios y a los gentiles cristianos que estaban libres de la ley mosaica. Finalmente, «los que no tienen la ley» se podría referir a los cristianos fuertes.

       Dios entregó a los judíos «la palabra de Dios» (Ro. 3:2, RV60), pasando por alto a las otras naciones (Sal. 147:19, 20). Las naciones no tenían la ley. En griego, Pablo usa el término anomos, que tiene un doble significado: objetivamente los gentiles vivían sin la ley de Dios; subjetivamente no tenían ningún interés en esa ley. En el presente versículo prevalece el sentido objetivo. Pablo contrasta a los que no tenían la ley con los que recibieron la ley. Con todo, el sentido subjetivo también está presente, ya que Pablo añade de inmediato que él mismo no está sin la ley de Dios. Vive en conformidad con la ley de Cristo.

       Cada vez que Pablo pasaba un tiempo con los gentiles, no hacía caso de las leyes judías sobre las comidas, ni de la circuncisión, la fiesta de la luna nueva o del sábado (véase Gá. 2:11–14; Col. 2:11, 16). No sorprende que en Jerusalén lo acusaran de enseñar a los judíos de la dispersión que abandonaran las leyes y costumbres mosaicas (Hch. 21:21).

       Desde un punto de vista judío, la forma en que Pablo se conducía con los gentiles, lo hacía un gentil. Como no ignoraba la ley, a ojos de los judíos se convertía en un trasgresor de los preceptos divinos.

    » b. «Aunque yo mismo no esté sin la ley de Dios sino bajo la ley de Cristo». Con estas palabras, Pablo deja en claro a judíos y gentiles que no es un hombre sin ley. Hay que destacar que, en tres versículos sucesivos, Pablo subraya a sus lectores cuál es su estado: soy libre de todos los hombres (v. 19) yo mismo no estoy bajo la ley (v. 20) yo mismo no estoy sin la ley de Dios sino bajo la ley de Cristo (v. 21). La primera declaración (v. 19) debe entenderse a la luz de las otras dos afirmaciones (vv. 20, 21). «Ser libre significa no estar ni bajo la ley ni fuera de la ley, sino en Cristo». El que está en Cristo Jesús es una nueva creación. En relación a Cristo, Pablo es libre y al mismo tiempo está bajo la ley de Cristo.

       Con un juego de palabras con el término ley, Pablo dice que es libre de la ley por la que los judíos buscan la salvación. Pero ahora que la salvación ha llegado en Cristo, la ley de Cristo es la norma de Pablo. Cristo cambió la forma en que el apóstol veía la ley. Ya no busca la salvación en relación a la ley, pero ahora quiere guardar esa ley como gratitud a Cristo.

       ¿Qué es, entonces, la ley de Cristo? La expresión vuelve a ocurrir una vez más en el Nuevo Testamento (Gá. 6:2) y describe la implementación del amor: sobrellevar los unos las cargas de los otros. Aunque Cristo abolió la ley civil y ceremonial, las leyes morales de Dios permanecen. Pablo escribe que el guardar esos mandamientos es importante (7:19). Hasta coloca la palabra de Jesús sobre el obrero digno de su salario (Lc. 10:7) al mismo nivel con los preceptos mosaicos (Dt. 25:4; 1 Co. 9:9, 14; 1 Ti. 5:18). Si el creyente está bajo la ley de Cristo, al mismo tiempo está bajo la ley de Dios y obedece su voluntad. Como Cristo media la ley de Dios, Pablo debe de permanecer dentro de los límites de esa ley en el marco del pacto de Cristo. «Todo lo que Dios le demanda como un creyente del nuevo pacto, lo obliga; no puede salirse de esos límites. Hay un límite rígido a su flexibilidad en su búsqueda de ganar a los perdidos de culturas y religiones distintas; no puede hacer nada que esté prohibido a un cristiano, y debe hacer todo lo que Cristo ha mandado al cristiano. No está libre de la ley de Dios, está bajo la ley de Cristo».

    » c. «Para ganar a los que están sin la ley». En sus esfuerzos por ganar a la mayor cantidad de gente posible para Cristo, Pablo busca ganar a los gentiles para el Señor. Cuando ponen su fe en Cristo, los gentiles ordenan su vida de acuerdo con la ley de Cristo.

    3er Titulo: Renunciando o condiciones personales por causa del evangelio. Versículos 22 y 23. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.  (Léase: 1ª a los Corintios 10:33. como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. ▬ Filipenses 3:8. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.).

       1ª a los corintios 9:22. A los débiles me he hecho débil para ganar a los débiles. A todos me he hecho de todo para por todos los medios salvar a algunos.

       Hacemos dos observaciones:

    » a. Adaptación. «A los débiles me he hecho débil para ganar a los débiles». Pablo ahora vuelve a su discusión sobre los cristianos con conciencia débil (8:9–13). Pablo ha completado el círculo al revisar la libertad que tiene en Cristo. Así, habla acerca de su relación para con el débil. Hubiéramos esperado un equilibrio sintáctico que incluyese al fuerte, pero a Pablo no le interesa comparar al fuerte con el débil. El fuerte era libre en Cristo y no tenía cargo de conciencia cuando comía carne sacrificada a ídolos. Los débiles eran los corintios que tenían una conciencia débil; necesitaban del consejo y ánimo que Pablo les pudiera dar para ser fortalecidos en su fe (Ro. 14:1; 15:1).

       El versículo 22 da a entender que en este pasaje particular Pablo también podría haber estado pensando en ganar para el Señor a los corintios económicamente débiles. Anteriormente en la carta afirmó que entre aquellos que Dios había llamado no había muchos poderosos, ni muchos de noble cuna, sino que Dios había escogido al débil e insignificante para avergonzar a los fuertes (1:26–28). Ahora Pablo hace resonar el mismo mensaje cuando escribe: «A los débiles me he hecho débil». En el contexto usa el verbo ganar para hablar de llevar a judíos (vv. 19, 20) y gentiles (v. 21) al conocimiento de Cristo. Pero cuando habla de los débiles, cuya conciencia era débil, no usa el verbo ganar. Los débiles ya conocen a Jesucristo como Salvador, pero por tener una conciencia débil necesitan la ayuda de los fuertes.

       Creemos que con la oración me he hecho débil para ganar a los débiles (v. 22) Pablo podría estar comunicando una doble connotación. En otras palabras, se refiere a los débiles de conciencia y a los débiles económicamente. Hay que considerar que, al ministrar en Corinto, Pablo se identificó en palabra y hecho con los pobres. Su trabajo fabricando carpas era una clara demostración de que se ponía de lado de los económicamente débiles (Hch. 18:1–4). Pablo mismo pertenecía a la clase alta, como lo demostraba la educación que recibió. Sin embargo, no tenía ningún reparo en ponerse su delantal y gorro para trabajar en su rubro. La alta sociedad grecorromana lo despreciaría por su denigrante trabajo, pero la clase baja lo aceptaría gustoso. La clase alta pensaba que el taller no era un lugar para el hombre libre sino para el esclavo. Con todo, Pablo estaba listo a identificarse con el pobre para ganarlos para Cristo.

    » b. Realidad. «A todos me he hecho de todo para por todos los medios salvar a algunos». El apóstol es un modelo para todo el que quiera ganar a la gente para Cristo. Pablo se acomodaba a las diferentes situaciones de cada cultura. Con los judíos vivía como judío, y con los gentiles como gentil (dentro de los límites del mandamiento de Cristo). Se hizo débil a los débiles, para así ser de todo para todos.

       Los oponentes de Pablo podrían tildarlo de ineficaz, inestable y cambiante. En este caso, estarían mal entendiendo completamente sus motivaciones, al no darse cuenta de la intención misionera de los esfuerzos de Pablo: llevar al evangelio a la mayor cantidad de gente posible.

       Pablo estaba convencido de que al predicar las buenas nuevas de salvación, Dios abriría el corazón de cada uno de los elegidos para salvación. Si a Dios le había placido salvar a Pablo, quien se llamaba a sí mismo el primero de los pecadores (1 Ti. 1:15), el Señor Jesucristo podía entrar en el corazón de cualquiera que viviese en tinieblas. Pablo era un instrumento en las manos de Dios para traer a los pecadores al Señor mediante el evangelio. Pablo predicaba y aconsejaba, pero el verdadero trabajo de salvación pertenecía a Dios.

       En pocas palabras, Pablo manifiesta un realismo sobrio, cuando escribe que al acomodarse a todos los hombres lo hace «para por todos los medios salvar a algunos». Algunos manuscritos leen «salvar a todos», pero la evidencia favorece el texto que hemos adoptado: «salvar a algunos». Por supuesto que Pablo sería el primero en afirmar que, aunque él trabajaba duro para presentar el evangelio a todos, sólo Dios efectuaba la salvación (Fil. 2:13). Trabajaba para salvar a todos, pero sabía que sólo algunos responderían al evangelio (véase 10:33; Ro. 11:14).

       1ª a los corintios 9: 23. Y todo lo hago por el bien del evangelio, para participar conjuntamente en él.

    » a. «Y todo lo que hago». Notemos que cuatro veces Pablo escribe la palabra todo en los versículos 22 y 23. Es un siervo humilde del evangelio, que irá a cualquier parte, que descenderá o ascenderá a cualquier nivel de la sociedad o hará cualquier tarea por insignificante que sea, con tal que el evangelio sea proclamado a todos. Pablo no conocía la palabra discriminación, ya que decía que en Cristo no había «judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer» (Gá. 3:28). Sabía que en Cristo todos los creyentes son uno.

    » b. «Por el bien del evangelio». Esta afirmación repite lo dicho en los versículos 15–18. Pablo es un siervo del evangelio, tal como lo demuestra sirviendo a toda clase de gente. Sólo piensa en la labor que el Señor le ha dado y que tiene que cumplir. Es la tarea de proclamar el pleno evangelio de la gracia de Dios a todos los seres humanos en todo lugar (Hch. 20:24; y véase Fil. 3:7–14). Pablo estaba listo a viajar a Ilírico (lo que fue Yugoslavia y que ahora es Albania) y a España, para que el evangelio fuese lo más ampliamente divulgado (véase Ro. 15:19, 24).

    » c. «Para participar conjuntamente en él». Uno podría pensar que Pablo pierde, cuando afirma que su intención es servir a todos los que quieran escuchar el evangelio. Pablo no pierde, sino que se beneficia de las bendiciones que vienen con la predicación de las buenas nuevas. Cada vez que una persona cree en Cristo, se produce gozo y felicidad en el Señor, y Pablo el heraldo del evangelio participa en esa gozosa celebración. Además, el predicar las buenas nuevas de salvación le trae una rica bendición.

       Una traducción literal de esta parte del versículo 23, diría: «para coparticipar en él». La expresión coparticipar no apunta tanto a que Pablo participa con sus asociados en la labor de predicar, sino que participa en las bendiciones que reciben los que se convierten a Cristo. Pablo se regocija con ellos, al verlos tomar posesión de los beneficios espirituales que vienen de una vida obediente al evangelio.

    Amén, para la honra y gloria de Dios.

    Semana del 08 al 14 de diciembre de 2025